domingo, 5 de diciembre de 2021 09:33 www.gentedigital.es facebook twitter

Gente en Bilbao

Logotipo diario gente
Kiosko. Portadas de periódicos
INTERNACIONAL

Una nueva amenaza se cierne sobre Afganistán

Noviembre marca el inicio de la temporada de invierno en un país desolado por la guerra, la crisis política, el COVID y, ahora, por la dureza del clima invernal.      

aumentar texto reducir texto imprimir enviar noticia comentar

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear 

C.P.
24/11/2021 - 12:45

Afganistán es, ahora mismo, uno de los países con una situación humanitaria más delicada. Un  conflicto que se ha prolongado durante 42 años ha convertido a su población en una de las  más castigadas de la historia. El conflicto de Afganistán se calcula que ha dejado hasta ahora  más de un millón y medio de muertos entre la población afgana desde la entrada del ejército  soviético en 1979 hasta la toma de Kabul por parte de los talibanes en agosto de 2021. A la  invasión soviética le sucedieron dos terribles guerras civiles consecutivas, un periodo de 5 años  en el que el país estuvo gobernado por el Califato Islámico, la invasión estadounidense y la  posterior ocupación. En la actualidad el conflicto sigue abierto. El Estado Islámico ha llevado a  cabo varios atentados en Kabul, el último de ellos en las cercanías de un hospital militar de la  capital afgana con más de 25 muertos y 40 heridos.  

Estas continuas guerras en Afganistán han dejado a su población, algunas generaciones han vivido
permanentemente en guerra, tremendamente debilitada. Se trata de una nación con más de 3.5 millones de desplazados internos, con el agravante de que el 80% de ellos son mujeres y niños, y casi 2.5 millones de refugiados en Irán y Pakistán, países limítrofes que han absorbido prácticamente el 90% del total de refugiados afganos en el mundo.

Para todos ellos la llegada de los meses más fríos supone una amenaza tremenda en un país en  el que en los peores meses de invierno las temperaturas pueden llegar a pasar holgadamente  de los 20 grados bajo cero en muchas de las zonas del país. Estas temperaturas extremas  suponen un riesgo evidente para muchas familias de desplazados que malviven en refugios de  emergencia que no están preparados para soportar esta climatología. La temporada de nieve,  que en Afganistán dura desde finales de enero hasta marzo, agravará aún más las condiciones  a las que tendrán que enfrentarse todos estos desplazados y hace cada vez más urgente la  necesidad de recibir ayuda humanitaria que contribuya a paliar los efectos del invierno. Hasta  la fecha, ACNUR ha dado asistencia a 450.000 personas con materiales de emergencia, kits de  higiene, ayudas económicas y apoyo psicológico. Además ha entregado a más de 45.900  mujeres y niñas kits sanitarios. Cada paquete de ayuda para el invierno pesa 25 kilos e  incluye revestimiento para el suelo, tabiques y otros elementos para mejorar el  aislamiento de las tiendas de campaña frente al frío. Los materiales son resistentes al calor  para permitir la instalación de una estufa. 

Tampoco hay que olvidar los efectos de la pandemia de la Covid-19 que ya ha dejado a casi  nueve millones de personas sin medios de vida en un país que aún está muy lejos de haber  dejado atrás la amenaza del virus.  

Un cóctel perfecto, guerra continuada, conflicto político, alto número de desplazados,  pandemia, que convierte a Afganistán en un país necesitado de ayuda humanitaria que frene  el avance de la pobreza y mejore las condiciones de vida de sus habitantes. 

 

Gente Digital en Facebook

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD
Desarrollado por Tres Tristes Tigres