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Blog de Ander Izagirre

A topa tolondro. Viajes, escapadas y barzoneos

Mojarse

Archivado en: Escapadas, Toloño

Se lo escuché a un patrón de veleros: "Qui regarde la météo, reste dans le bistró", o algo así.

O sea: si andas demasiado pendiente del tiempo, te quedas en el bar.

O sea: si te preocupa demasiado la posibilidad de que llueva, te quedarás sin ver los viñedos pelirrojos de octubre, las choperas amarillas y el Ebro de plata reluciendo bajo una capota negra, desde la cumbre del Toloño (1.271 m).

Y sí: al final nos llovió.

Publicado el 3 de noviembre de 2010 a las 09:30.

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Apaizac obeto: la película

Archivado en: Apaizac obeto, Cuidadores de mundos, Albaola, Terranova, Xabier Agote, Jon Maia

Remaron mil millas (casi dos mil kilómetros) por las costas de Labrador y Terranova en una chalupa ballenera, vestidos con pieles de cabra, comiendo habas, queso y nueces, bebiendo sidra y acampando en playas, como los balleneros del siglo XVI. Pero era el año 2006. Cuando llegaron a un puerto y desembarcaron, un canadiense curioso preguntó a estos remeros de la asociación Albaola de dónde eran. Vascos. ¡¿Vascos?! El hombre se quedó de piedra. De pequeño había oído hablar en su casa de los vascos, los primeros hombres blancos que vinieron a este continente desde el otro lado del océano, pero él siempre había creído que se trataba de unos personajes mitológicos. No sabía que existieran de verdad.

Un diario local publicó la foto de los remeros de Albaola llegando a puerto con su chalupa, a toda plana, con el siguiente titular: "500 años después... los vascos".

La historia de los vascos en Terranova es misteriosa y fascinante.

Cuando el explorador francés Jacques Cartier descubrió en 1534 la desembocadura del río San Lorenzo y bautizó aquellas costas como Canadá, reclamó esos nuevos territorios -esa Terra Nova- para la Corona francesa y anotó en sus diarios un hallazgo peculiar: en aquellas aguas remotas encontró a mil vascos pescando bacalao. Nadie sabe muy bien desde cuándo estaban allí porque, al contrario que los exploradores ingleses, portugueses y franceses de la época, que proclamaban sus descubrimientos, los pescadores vascos guardaron en secreto aquel fantástico caladero.

Llegaron a aquellas costas en busca de bacalao pero pronto descubrieron un negocio mayúsculo: las ballenas, cuyo aceite era el combustible más apreciado de la época, por el que se pagaban fortunas. Si en el Cantábrico cazaban 40 al año, en Canadá pronto capturarían más de 400. Y así se encendió la fiebre que revolucionó Terranova en el siglo XVI.

Todas las primaveras llegaban docenas de galeones vascos a Terranova, cientos de hombres desembarcaban en las playas, levantaban campamentos, almacenes, tonelerías y hornos para fundir la grasa de los cetáceos: fundaron la primera industria de la historia de América del Norte. Durante un siglo y medio capturaron 35.000 ballenas y dejaron restos hoy visitables de hornos, cabañas, cementerios de marineros muertos en campaña y unos cuantos galeones hundidos.

En 1978, unos arqueólogos canadienses descubrieron en Red Bay el galeón San Juan, construido en Pasajes, hundido en 1565, el barco del siglo XVI mejor conservado del mundo. Y debajo de él, una de las chalupas que usaban para acercarse a las ballenas y cazarlas, que se encontraba casi completa.

Xabier Agote y los carpinteros de Albaola construyeron en Pasajes una réplica de esa chalupa con los mismos materiales y las mismas técnicas que en el siglo XVI. Siete de ellos remaron durante varias semanas en esa chalupa por las costas atlánticas canadienses, en busca de la embarcación original, conservada en el museo de los balleneros de Red Bay, y visitaron a los descendientes de los mi'qmac, los nativos  que formaron una sociedad amistosa con los vascos y trabajaron para ellos a cambio de pan y sidra. Entre locales y foráneos hablaban un pidgin, es decir, un lenguaje rudimentario que mezclaba el euskera y las lenguas locales. A los misioneros y comerciantes europeos que llegaban en esas épocas, los nativos les saludaban con el término adesquidex (del euskera adiskide: amigo). Utilizaban con ellos docenas de términos como bacailos (bakailao: bacalao), kessona (gizona: hombre) o atouray (atorra: camisa) y a todos los extranjeros los llamaban souriquois (zurikoa: los de blanco). Según relató Lope de Isasti en el siglo XVII, cuando a los micmaq se les preguntaba en euskera nola zaude (cómo estás), ellos respondían apaizac obeto (los curas mejor).

Así se llamó la expedición, Apaizac obeto, y así se llama la película que estrenaron ayer en el Aquarium de San Sebastián, un documental muy hermoso y a ratos emocionante, escrito, dirigido (¡y remado!) por el brillante Jon Maia.

Aquí va un adelanto de cinco minutos (y aquí en inglés).

*

La historia de los constructores de Albaola y la expedición Apaizac obeto se cuenta en uno de los capítulos del libro Cuidadores de mundos.

*

La trainera vasca conquista Bretaña: el reportaje de cuando los chalaos de Albaola me llevaron una semana con ellos a un encuentro europeo de embarcaciones tradicionales en Vannes.

Publicado el 30 de octubre de 2010 a las 10:30.

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¡Premio!

Archivado en: Periodismo

Siempre atento a las últimas tendencias, he creado el Premio Anderiza de Periodismo y se lo he concedido a Ander Izagirre, por la excelencia de sus trabajos periodísticos. Enhorabuena.

Publicado el 29 de octubre de 2010 a las 09:45.

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Y devoran a los prisioneros en sus incesantes guerras

Os ofrezco en exclusiva este informe secreto que circula entre varios ministros europeos de Interior, Exterior y Al fondo a la derecha:

"Todos los hombres tienen un mismo origen y descienden de Adán y Eva. No obstante, los individuos de la especie humana que pueblan las diversas regiones del globo presentan varias diferencias características, según las cuales pueden dividirse en tres razas principales: blanca, amarilla y negra, y dos secundarias: cobriza y aceitunada.

Por el grado de cultura los pueblos se dividen en tres clases: civilizados, bárbaros y salvajes.

Son civilizados aquellos pueblos que, sumisos a sabias leyes, cultivan las ciencias y las artes, practican el comercio y aspiran mediante la educación al mejoramiento de las costumbres.

Los pueblos bárbaros están atrasadísimos en las ciencias y en las artes; más que leyes están regidos por los caprichos de los gobernantes; el robo y la piratería están connaturalizados en ellos y no respetan el derecho ajeno.

Son salvajes aquellos pueblos que viven aún en un deplorable estado de degradación; poseen tan sólo ideas confusas de religión; desconocen los vínculos sociales y devoran a los prisioneros que hacen en sus incesantes guerras".

(Geografía y Atlas, segundo grado, por FTD, Barcelona, 1924).

Publicado el 28 de octubre de 2010 a las 10:15.

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Subirás, subirás, pero nunca bajarás

Archivado en: Escapadas, Pagasarri, Ganekogorta

El sábado empecé a caminar muy temprano en el mismísimo San Mamés.

Subí al monte Pagasarri (673 m), una especie de Sinaí bilbaíno (disen que vas a subir / que vas a subir / al Pagasarri / subirás en aeroplano / bajarás en goitibera...).

Seguí subiendo y subiendo hasta el Ganekogorta (998 m), uno de los cinco montes bocineros y génesis del montañismo vasco: en 1870 ya andaba por allí un grupo de briosos excursionistas bilbaínos, los históricos ganekogortos; y en la medianoche del 30 de septiembre de 1914, en su cima se reunieron los socios montañeros del Club Deportivo Bilbao para anunciar el primer concurso de cumbres.

Empecé a bajar hacia Llodio, me despisté (o sea: me equivoqué de pista) y hubiera seguido directo hasta Okendo si no hubiera preguntado a un cazador que, vaya por dónde, en su todoterreno lucía el escudo del Athletic y que me reorientó.

(Foto: bajando del Ganekogorta hacia Llodio).

Desde Llodio, me fui en tren y metro hasta Getxo. Allí me junté con una selecta troupe periodística y fotográfica bilbaína. La anfitriona Lucía Martínez Odriozola nos sirvió bandejas de pulpo, txangurro, setas y pastel hasta hartarnos (de izquierda a derecha: Lucía, Maite Asensio, Gabriel Caneda, Zigor Aldama, June Fernández y mi silla). A los cafés llegó Santi Yániz. La sobremesa duró hasta las nueve y pico, cuando tuve que salir corriendo para llegar al último bus de vuelta a casa.

Y a pesar de todo, a pesar de San Mamés, del Pagasarri, de los ganekogortos, del cazador, del txangurro y de los amigos, anoche solté unas risitas, je, cuando me enteré del penalti escandaloso, jejejé.

Se ve que esta mezquindad es antigua y ya irremediablemente enraizada. Je. Jejejé.

Publicado el 25 de octubre de 2010 a las 17:45.

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Mineritos en ABC

Archivado en: Mineritos, Daniel Burgui

[Actualización: en la web no lo han publicado entero, pero aquí está].

Mañana domingo, el diario ABC publica a cuatro páginas y a todo color el reportaje de los mineritos bolivianos. Y por cincuenta céntimos más, dan Ocean's Eleven. O sea: George Clooney, Brad Pitt, Julia Roberts, Matt Damon, Dani Burgui y un servidor, todos juntos por cuatro pelas.

*

Venga, va, lecturas gratuitas para el fin de semana. Que no sea por dinero. Dani publica en FronteraD su reportaje "La luz en el cuarto oscuro". "A pesar de la clandestinidad, la censura y el sabotaje, la nueva televisión persa de la BBC ha hecho tambalear en su primer año de vida todas las estructuras de la información de Irán, romper barreras culturales y ser el único medio independiente y reputado del país".

Publicado el 23 de octubre de 2010 a las 12:00.

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No sé qué puedo hacer

Archivado en: Viajes, Siniestro Total

Las guías de viaje, con su admirable exhaustividad, su afilado instinto para desentrañar las costumbres y tendencias de los nativos, y su sabrosa esquizofrenia entre la necesidad de seducir al turista y la de alertarlo, ofrecen descubrimientos apasionantes.

Así, a botepronto, recuerdo una guía sobre Jordania, un país en el que cualquier balón de fútbol corriendo por una pantalla atraía a muchedumbres callejeras ansiosas, y en el que, según la guía, los deportes favoritos eran... el ping-pong y el vuelo de cometas.

Recuerdo las tres guías tres de Islandia que mencionaban todas al alimón el mismo albergue barato, en el lugar en el que se alzaba un selecto hotel-club de golf, en un pueblo en el que nadie sabía que jamás hubiera existido tal albergue. Con lo mal que pagan las editoriales, casi es comprensible que los autores se copien unos a otros o recurran a la misma fuente equivocada. Lo curioso es que el editor de una de esas guías insistió, ante una sala llena de oyentes, que ellos revisaban personalmente todos los datos. Así que se aceptan hipótesis.

O aquella otra guía que glosaba las delicias paisajísticas de las Bardenas, un desierto conmovedor en el que podía escucharse el silencio, un silencio sólo roto por...

...¿por los balidos de las ovejas?...

...¿por el susurro de las espigas mecidas por el viento?...

No, un silencio sólo roto por los vuelos rasantes de los cazas y sus bombardeos.

Hace unos días empecé a hojear una guía de Angola que me está llevando en un carrusel de emociones variadas, desde la ensoñación placentera por la promesa de goces exóticos hasta el terror por toda la gama de amenazas que afilan el colmillo a la espera del visitante, pasando por la chocante gama de equívocos imposibles de prever:

"Los visitantes gays no deberían malinterpretar la costumbre de los angoleños de rascarse la entrepierna. No es una invitación".

Publicado el 20 de octubre de 2010 a las 21:15.

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Aguafiestas

Archivado en: Escapadas, Pirineos, Bisaurín, Cees Nooteboom

A los pies del Bisaurín, en el Pirineo, volvió esa idea que empezamos a intuir con 16 y 17 años, que cristalizó en la treintena y que últimamente repetimos como un mantra. Como una mantra con la que nos abrigamos si hace un poco de frío en el refugio: un año con muchas noches de saco de dormir será un año más feliz.

(Foto: almuerzo en los llanos de Lizara, este domingo de vendavales y aguanieves).

Con los años, con los viajes, con las lecturas, a esa idea se le ha ido pegando un regustillo socarrat: la conciencia del capricho.

(Foto: porteadores baltíes en el campamento de Paiyu, cordillera del Karakórum, Pakistán).

 

 

Creo que es a eso a lo que se refiere Cees Nooteboom, cuando escribe que los viajes dejan un poso de "amarga sabiduría".

Qué aguafiestas, los viajeros y los periodistas.

Qué aguafiestas, el mundo.

Publicado el 18 de octubre de 2010 a las 19:45.

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La condición para armar una sociedad

Archivado en: Martín Caparrós, Periodismo, Porteadores, Karakórum

"Pasa una hormiga cargando una hoja verdísima, enorme, tanto mayor que ella, y después otra y otra y recuerdo que alguna vez leí que las sociedades animales más organizadas son la humana y la hormiguera, y que en el puerto de Manaus vi hombres cargando bolsas brutas sobre la cabeza vendada para soportarlas -o, peor, sobre la espalda sostenidas por una tira de cuero que les cruzaba la frente, doblados por el peso, la cabeza echada hacia adelante- y trato de pensar si algún otro animal lo hace y no recuerdo y me pregunto si la condición para armar una sociedad exitosa, organizada -los hombres, las hormigas- es que haya individuos de la especie que estén dispuestos a hacer estas cosas, a llevar estas cargas".

Contra el cambio, de Martín Caparrós (Anagrama, 2010), un libro-reportaje que estoy devorando.

En la foto de Alberto Iñurrategi, un porteador baltí.

Publicado el 17 de octubre de 2010 a las 16:30.

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Caranchos en la mina

Archivado en: Mineritos, Periodismo

1. Miguel Ángel Jimeno, el de La buena prensa, el de la mesa de la oficina sepultada bajo montañas de recortes, rescata esta maravillosa pieza de mala prensa: periodismo de predicción, periodismo de perdición:

2. Ángel Aldarondo -eskerrik asko- dedica su columna de hoy en el Noticias de Gipuzkoa al periodismo carancho.

"Al mundo nunca le ha importado un carajo la vida de un minero sudamericano, pero millones de personas siguen en riguroso directo la liberación de los mineros al más puro estilo Gran Hermano. La explicación es bien sencilla: lo que han rescatado son 33 cápsulas de suspense. No nos importan sus miserables condiciones de vida, ni si tendrán trabajo mañana, ni sus posibles secuelas. Interesa ese momento, esa conexión en directo, ese desmayo, ese posible fallo del Fénix II. Para los medios de comunicación una situación dramática es siempre una mina de oro. Hitchcock explicó que un McGuffin es un elemento irrelevante que funciona como resorte argumental para generar una escena de suspense. El McGuffin es perfectamente intercambiable, da igual que sea el maletín de oro de Pulp Fiction que el derrumbe en una mina del mismo metal precioso. Aún quedan 13.000 niños bolivianos trabajando en la minería. Así nos lo recuerda el escritor y periodista donostiarra Ander Izagirre en uno de sus artículos. Él pudo comprobarlo en el Cerro Rico de Potosí, donde no tuvo que pelearse con cientos de periodistas. Allí no había ningún enviado especial porque aquello no es un drama. Es vida lenta, como la de las rocas que extraen. Y es que esos niños no saben dar espectáculo a los periodistas caranchos. Todo es más fácil cuando la niña Omaira queda atrapada en el lodo volcánico con el cadáver de su madre en los pies. O cuando secuestran a un concejal de pueblo y le dan 48 horas de vida. El suspense es lo que hace que sus vidas, mejor dicho, sus muertes, tengan más trascendencia que otras mil muertes iguales. El feliz desenlace del rescate chileno provocará la pronta retirada de los francotiradores. No hay más héroes, víctimas, verdugos. No hay más carroña, si exceptuamos el morbo del triángulo amoroso del minero infiel, puro culebrón chileno. Y me pregunto yo si para un día que levanto la mirada de esta ciudad no me he vuelto un carancho más".

3. Álber Vázquez, agudo espectador: "Desde el 12-1 a Malta, no me emocionaba tanto. Eso sí, a partir del vigésimo quinto minero la cosa decae un poco".

4. Cuando el presidente de Chile y la comitiva de autoridades se presentaron en la mina al calor de los focos, cuando se encendió el arrebato de patriotismo y el vuelo de banderas, no sé si alguien les preguntó qué fallaba en la patria maravillosa para que 33 mineros hubieran quedado enterrados sin posibilidad de escape.

Por allí también apareció Evo Morales, presidente de Bolivia, como otra polilla. Uno de los mineros atrapados era boliviano. Muy bien. Bonito gesto. Le queda, entonces, un largo camino de visitas y cariños. No sé si algún periodista le preguntó, por ejemplo, por los miles de menores bolivianos que trabajan en las minas y que protestan a menudo por el absoluto desamparo en el que viven. La queja se repite entre ellos: ninguna autoridad les atiende. A nosotros nos lo dijo Abigaíl, una minera de 14 años, con una lucidez demoledora: "Se habla mucho de los derechos de los niños. Pero en Potosí esos derechos no existen. Nos maltratan. Y queremos que las autoridades nos expliquen por qué nadie protege nuestros derechos, por qué no vienen a visitar nuestras casas en la bocamina. Nosotros tenemos miedo. Pero ellos están muy ocupados".

*

El rescate de los mineros chilenos ha sido una gran historia. Había que contarla, por supuesto. Y ahora habría que rascar un poco más. Habría que sacar alguna conclusión. A mí, para empezar, se me ocurre una.

Todos esos miles de enterrados en vida, tan poco lustrosos, tan poco patrióticos, tan poco milagrosos, deberían aprender a no pudrirse de esa manera tan lenta y aburrida en el interior de las minas. Deberían padecer agonías con más suspense para que todas esas autoridades y todos esos periodistas corrieran a hacerles caso.

Lo veo claro. No habría oenegé más eficaz que Guionistas Sin Fronteras.

Publicado el 14 de octubre de 2010 a las 11:15.

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Ander Izagirre

Ander Izagirre

Nací en San Sebastián en 1976. Soy periodista satélite. Kazetari alderraia naiz (leer más).

 

Ayuda para los mineritos

 

-PENÚLTIMOS VIAJES:

Karakórum (Pakistán, expedición al Broad Peak, 2010) /

Sáhara (campamentos de refugiados saharauis, 2010) / 

Bolivia (niños mineros, 2009) /

Bretaña (trainera de Albaola, 2009) /

Islandia y Groenlandia (2008).

 

-LIBROS (información y compra):

Cuidadores de mundos / Plomo en los bolsillos /

Los sótanos del mundo / El testamento del chacal /Trekking de la costa vasca

 

Libros de Ander Izagirre

 

 

-REPORTAJES:

"Mineritos. Niños trabajadores en las entrañas de Bolivia"

"Lurpeko haurrak"

"Las madres guaraníes saltan a la cancha"

"Vidas en la boca del infierno" (Islandia)

 

-EGOTECA: entrevistas y tundas varias

 

 

facebook.com/ander.izagirre

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