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Blog de Ander Izagirre

A topa tolondro. Viajes, escapadas y barzoneos

Aprovecha, aprovecha ahora, que luego...

Archivado en: Josu Iztueta, Viajes

Cuenta Josu Iztueta que cuando empezaron a viajar por el mundo con la Nairobitarra, a los veintipocos años, la gente les decía: aprovechad, aprovechad ahora, que más adelante no podréis. En la treintena, les decían: qué, ya vais teniendo una edad para sentar la cabeza, ¿no? Y ahora, a los cincuenta, la gente de su edad les dice: a ver si cuando me jubile empiezo a andar como vosotros.

Publicado el 5 de noviembre de 2010 a las 12:00.

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"Para que las mujeres tengan vida"

Archivado en: Reportajes, Viajes, Bolivia

(Viene de "Las madres guaraníes saltan a la cancha")

"Acá las mujeres están muy estropeadas, muy maltratadas, sufren condiciones pésimas. Además viven arrinconadas, sin capacidad de decisión, por eso lo más urgente era crear un espacio de encuentro, un pequeño ámbito de libertad donde pudieran reunirse, conocerse, hablar de sus derechos y mejorar la autoestima", dice Margoth Segovia. Así nació en Camiri la sede local de Momim (Movimiento de Mujeres Indígenas del Mundo), una asociación impulsada por Pilar Mateo, la doctora valenciana que inventó una pintura repelente contra las vinchucas, el insecto que transmitía el Mal de Chagas y mataba a cientos de personas en regiones pobres como el Chaco.

El éxito de Momim debe mucho al empeño de su directora Segovia, quien corre de un lado para otro a todas horas, impulsando proyectos, celebrando reuniones, organizando partidos de fútbol, atendiendo a docenas de casos particulares, luchando contra el estrés y la hipertensión que a menudo la golpean: "En 2003 empezamos a organizar reuniones de mujeres todos los miércoles, para dar charlas y talleres sobre salud, educación, derecho... Una semana acudían tres mujeres. A la siguiente, ninguna. Pero yo insistía, insistía. Hoy tenemos 280 socias y vienen por docenas a todos los actos".

Momim pretende que las mujeres del Chaco posean los recursos necesarios para desarrollar una vida propia: organizan cursos de capacitación profesional (hostelería, informática, peluquería, textiles...), les ayudan a montar microempresas (por ejemplo, con carritos ambulantes para la venta callejera de comida), les ofrecen el asesoramiento de una abogada para sus negocios y sus conflictos familiares, y abren espacios de ocio como el fútbol.

También es un altavoz: "A las mujeres no se nos escucha en la vida pública", dice Segovia. "En el periodismo boliviano, por ejemplo, no existimos. Por eso emitimos "Mujeres sin fronteras", un programa de radio semanal [se puede escuchar en www.radiodelchaco.com, los lunes a las 22 h, hora española]. Tratamos asuntos como los malos tratos, de la que nunca se hablaba de puertas afuera, difundimos los derechos y las leyes, porque muchas mujeres las desconocen... Al principio me daba apuro entrevistar a hombres, pero ellos mismos empezaron a llamar a la radio para apoyarnos, para reconocer que fallan en algunas cuestiones, para decir que deben cambiar las mentalidades. Me alegra tanto que participemos todos, hombres y mujeres... Por fin hablamos abiertamente de nuestros problemas".

Publicado el 13 de septiembre de 2010 a las 10:15.

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Las madres guaraníes saltan a la cancha (1)

Archivado en: Reportajes, Viajes, Fútbol, Bolivia

Las mujeres del Chaco boliviano crían a cinco o seis hijos, a veces nueve o diez, hacinados en una caseta de adobe sin agua ni electricidad, acosados por el hambre y las enfermedades parasitarias. Con los maridos ausentes, ellas llevan la casa, cultivan la tierra, cuidan animales y salen unas horas a la ciudad para vender empanadas en la calle o trabajar en el servicio doméstico. Todavía les quedan fuerzas para organizar un equipo de fútbol, entrenarse por las noches, jugar partidos los domingos y empujar una pequeña revolución social a balonazos.

El partido entre los equipos de Urundaiti y Boyuibe se retrasa unos minutos: Susana, una de las jugadoras, está detrás del córner dando el pecho a su bebé. Por fin, entrega la criatura a una amiga, sale corriendo al campo y se instala en el borde de su área, donde no dejará pasar ni un balón en todo el partido. Susana, defensa central infranqueable, es una mujer guaraní que tiene 25 años y seis hijos.

(Estas fotos y otras más, igual de buenas, son de Daniel Burgui).

El partido sufre otra demora: alguien indica que tres de las futbolistas están embarazadas y no deberían participar. Se reorganiza el equipo. Unas señoras obesas de unos 35 o 40 años se visten la camiseta y sustituyen a las embarazadas. Con ellas sale otra chica de 15 años, que también ha estado amamantando a su bebé en la banda.

El árbitro lleva por fin el balón al centro del campo, una explanada de tierra en la aldea guaraní de Urundaiti, bacheada y generosamente alfombrada por cagadas de oveja. Las futbolistas se acercan y forman un corro para escuchar las palabras de Margoth Segovia, promotora de estos encuentros: "Amigas, nos reunimos para disfrutar todas juntas del deporte. No se trata de jugar a muerte. Queremos que perdure la amistad, el respeto y la solidaridad entre todas nosotras. Hacemos deporte para distraernos de lo que ustedes ya saben".

La revolución del fútbol

Lo que ellas ya saben: cinco o seis hijos, a veces nueve o diez, hacinados en una caseta de adobe sin agua ni electricidad, acosados por el hambre y las enfermedades parasitarias. Maridos que se marchan y no vuelven. O que vuelven borrachos, gritando y golpeando. Trabajo sin descanso para cuidar a los niños y llevar la casa, limpiar, coser, cocinar, cultivar un poco de maíz en una parcelita miserable, criar algún chancho, unas gallinas, y salir unas horas a la ciudad para vender empanadas en la calle o limpiar casas a cambio de unos pesos. Y por las noches, fútbol.

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Publicado el 10 de septiembre de 2010 a las 16:30.

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Los viajes que merece la pena leer son otros

Archivado en: Miguel Sánchez-Ostiz, Viajes

Miguel Sánchez-Ostiz, que va superando sus reticencias hacia los blogs, regala perlas una detrás de otra en el suyo: Vivir de buena gana.

Una de sus últimas entradas me acaba de dar calambre y me anima a cometer el abuso de copiarla aquí entera. Se publicó ayer en los diarios del grupo Noticias.

"LA MUERTE, LEJOS

Setenta y dos cadáveres de migrantes sin papeles, procedentes de países centro y sudamericanos, asesinados a manos de un poderoso grupo criminal ligado al narcotráfico, los Zetas, en un rancho del estado fronterizo de Tamaulipas. No estoy muy seguro de que la noticia no se haya centrado más en los autores del crimen que en las víctimas.

Una realidad. O mejor, dos. La primera: esos grupos criminales tienen en jaque al gobierno mexicano, a su policía y a su ejército, que se diga lo que se diga no ha podido hasta ahora controlarlos. La segunda: lo que les puede suceder a manos de esos grupos criminales, que en el último año han secuestrado a 20.000 inmigrantes, no desanima a los que emprenden a diario la migración hacia el sueño americano. Todo lo que se escriba sobre este asunto será poco.

De no quedar un superviviente de la masacre, no se habría sabido gran cosa de lo sucedido. Pero el joven ecuatoriano, cuya vida ahora corre serio peligro, ha destapado el pozo negro de la infamia.

Para relato de viaje, el de esa persona. Todo lo demás empieza a ser cuento y banalidad, palabrería en beneficio de la industria turística. Los viajes que merece la pena leer y ser relatados son otros y tienen que ver con los avatares de las personas empujadas o condenadas a la emigración. Van a nutrir la épica de un futuro inmediato. Relatos como El exilio voluntario, del boliviano Claudio Ferrufino-Coqueugniot, acerca de la inmigración pluriétnica al asalto del sueño americano, vale por todas las excursiones literarias del cosmopolitismo de pega pagadas por Cooperación Internacional o el Centro de las Letras Españolas, con las que no se puede escribir otra cosa que El arte de viajar de gorra.

El esteticismo y el cosmopolitismo empiezan a estar de más, muy vistos, demasiado. La época del Orient-Express y los sleeping-cars queda demasiado lejos. Son millones de personas las que se desplazan en busca de un presente más digno y se juegan con ello la vida. Desplazados, desarraigados por fuerza, burlados por mafias, explotados, despreciados, excluidos, esclavizados. Son los protagonistas de las nuevas crónicas de Indias, aunque no todos vengan de ellas, y van a escribirlas, de eso estoy seguro, y no nos va a gustar lo que cuenten, de eso también estoy seguro".

Publicado el 30 de agosto de 2010 a las 09:30.

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Karim, el apó, y yo, el apí

Archivado en: : Viajes, Pakistán, Karakórum

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Cuando los montañeros andan por las alturas, en el campo base nos quedamos el cocinero Karim, de 37 años, sus pinches Amín y Alí, de 23 y 20, y yo, de 34, pero ya suficientemente viejo como para que Karim me llame "apó", igual que le llaman a él sus jóvenes ayudantes. Hasta hoy, que me ha cambiado el sobrenombre por el de "apí".

Karim es el mejor cocinero del Karakórum y está como una abraca ("cabra", en su castellano). En 1993, con 20 años, trabajó por primera vez como porteador. En 1994 ya era pinche de cocina en la expedición vasca al K2, cuya alineación recita de carrerilla: Albertóoo, Félixxxx, Juanitóoo, Josúuu, Juan, Kikéee... Enseguida ascendió a cocinero principal y ahora pasa varios meses al año entre estos hielos, llenando la panza de los montañeros y añorando a su mujer y sus dos hijas, que viven en Skardú.

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Publicado el 26 de junio de 2010 a las 10:45.

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Navegar de verdad

Archivado en: Reportajes, Viajes, Nora, Costa vasca

En otoño hice tres viajes en velero para conocer la costa vasca desde el mar. El reportaje ("Euskal itsasertza belaontzian") aparece en la revista Nora de junio, todavía en los quioscos, con unas fotos magníficas de Santi Yániz. Mi orgullo principal es que en una de las fotos aparece mi madre, que nos acompañó en aquella taberna de Pasajes de San Pedro donde aprendimos una valiosa enseñanza del patrón Aitzol Burguete: "En caso de duda, almorzar".

Traduzco a botepronto algunas frases iniciales del reportaje:

"Para la mayoría de los vascos, la vertiente norte de la isla de Izaro es tan desconocida como la cara oculta de la Luna. ¿Cuántos han visto el peñasco de Pottorro-harri, escondido en el regazo de nuestra isla más grande? ¿Cuántos han nadado en esas aguas, entre los brincos de los peces luna? ¿Cuántos sabrían llegar a la bahía donostiarra de Murgita? ¿Y cuántos han escuchado los suspiros de esa gran boca oscura que es la Chambre d'Amour, la gruta de Anglet que cobija la leyenda de los amantes ahogados?

La costa ha sido el escenario principal de los vascos: pescadores, mercaderes, armadores, exploradores, corsarios, emigrantes. En la costa hemos construido las ciudades y los pueblos, las calzadas y las autopistas, los talleres y los casinos. 'Pero si nos vamos un poco más allá de la playa, no conocemos nada de nuestro mar', dice el patrón labortano Amaiur Alfaro".

El reportaje echa un vistazo desde el Cantábrico a las costas de Vizcaya, Guipúzcoa y Lapurdi. Y detalla algunas enseñanzas muy interesantes de los tres patrones de los veleros.

"`Hay que estar atentos a muchas señales´, explica el patrón vizcaíno Eduardo García. `Por ejemplo, podemos distinguir olas viejas y olas nuevas. La ola vieja es una ola larga, enviada por una borrasca lejana, y la frecuencia entre olas viejas indica si la mar estará más tranquila o más agitada. La ola nueva, por el contrario, es una ola corta: la ha creado una ráfaga de viento y nos indica por dónde va a soplar. También sabemos que debajo de una nube no tendremos viento, por lo que deberemos esquivarla...'.

A la altura de la playa de Barinatxe, el velero se para casi por completo. Las aguas están en calma, lisas como un espejo. '¡Escuchad!', ordena García. Sólo oímos un leve balanceo y el rumor remoto del mar.  "`¡Disfrutadlo! ¡Esto es el silencio de la vela!". Los tripulantes más hábiles se ponen al timón y dirigen el velero, poco a poco, hacia una zona de aguas más oscuras y agitadas, en busca de viento. 'Con motor se va, pero navegar, lo que se dice navegar de verdad, se hace con la pura vela' ".

Publicado el 19 de junio de 2009 a las 14:00.

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Galería de viajeros (1): Marc Roig

Archivado en: Galería de viajeros, Marc Roig, Atletismo, Blogs, David Álvarez, Viajes

Estrenamos la galería de viajeros, una sección en la que procuraré presentaros mensualmente a alguna persona cuyos viajes merezcan la pena.

Yo quería prepararlo un poco mejor, establecer algunos criterios, soltar dos o tres filosofadas viajeras, pero empiezo la sección corriendo por el andén para subirme a un tren en marcha: nuestro primer viajero, Marc Roig, debe de estar a punto de partir.

El atleta Marc ya pasó por este blog cuando nos descubrió las zapatillas fabricadas con neumáticos de camión durante su estancia en Kenia, donde trabajó de voluntario con niños de la calle y visitó algunas mecas del atletismo africano. Ahora ha decidido marcarse un interraíl de lo más curioso: durante treinta días viajará en tren por ocho países europeos para correr en nueve o diez carreras. A falta de patrocinadores, Marc peleará por los premios en metálico para costearse el viaje. Y donará el 10% de las ganancias a la organización Ex Street Children, con la que colaboró en Kenia.

 

Podremos seguir sus andanzas y animarle en el blog Re-corriendo Europa.

(ACTUALIZACIÓN: Marc acaba de conseguir un patrocinador).

* * *

Para publicar el blog en ABC le ha echado un cable David Álvarez, otro que escribe con los pies y que huele a distancia las buenas historias (perdón por mencionar pies y olor en la misma frase).

* * *

El caso de Marc nos da algunas pistas para saber cómo son nuestros viajeros favoritos. ¿Hay sugerencias sobre los criterios para escogerlos?

 

Publicado el 18 de junio de 2009 a las 08:30.

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La trainera vasca conquista Bretaña

Archivado en: Reportajes, Viajes, Bretaña, Albaola

La asociación Albaola muestra en Morbihan (Bretaña) algunas joyas de la navegación histórica vasca: réplicas de un astillero y unas chalupas balleneras del siglo XVI y una trainera del XIX.

(Foto: François Berland).

Del reportaje Boga en Bretaña, publicado el 6 de junio en El Diario Vasco (para verlo bien bonito, aquí, en pdf):

"Este viaje a través del tiempo comienza con el olfato: nos llega un aroma de bacalao, aceite y ajo. La brisa también trae ráfagas de salitre y un olor a madera densa. Luego oímos voces, choques de tablas, martillazos rítmicos. Salen de un cobertizo construido con tablas de abeto, en cuyo interior se afanan dos carpinteros vestidos con blusas de lino y pieles de cabra. Están armando las cuadernas de una chalupa ballenera, golpeando con mazas los clavos elaborados uno a uno por un herrero artesano. Otros dos carpinteros calafatean con pez las junturas de una chalupa ya terminada. Y cerca de ellos, un cocinero, ataviado con pañuelo en la cabeza, camisa de lino y chaleco de lana, menea una cazuela de barro en la que va ligando la salsa de unas tajadas de bacalao al pil pil -esas cuyo aroma nos ha atraído hasta aquí-, listas para cuando los carpinteros acaben la faena.

Estamos en un astillero vasco del siglo XVI, idéntico a los que se levantaban en las campamentos balleneros de Terranova, pero recién injertado en mayo de 2009 y en la ciudad bretona de Vannes. Sus autores: los carpinteros y navegantes de la asociación pasaitarra Albaola, empeñada en recuperar y divulgar el patrimonio marítimo vasco".

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Publicado el 10 de junio de 2009 a las 08:00.

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Alertas aéreas

Archivado en: Logomaquias, Viajes, Blogs, Allendegui

El transporte aéreo está fatal. En su regreso a Atlanta, Allendegui tuvo como azafatos a varios maoístas peruanos armados con rifles.

A principios de febrero volé a Santiago de Compostela y el asunto tampoco fue mucho mejor. El vuelo desde Bilbao se retrasó dos horas. Primero dijeron por los altavoces que la demora se debía a "causas operativas". Todos suspiramos, aliviados por el hecho de que no fueran causas de las otras. Una hora más tarde precisaron que la culpa era de "ajustes en el programa de vuelos". Un trabajador de la compañía cruzó la sala de embarque y a su walkie talkie se le escapó una confesión en voz alta que pudimos oír todos los pasajeros: "¡Joderrrr, va todo a pedo burra!". Los paneles informativos de los aeropuertos serían mucho más humanos y reconfortantes si incluyeran este tipo de explicaciones sinceras: "Vuelo 8446 a Santiago. Delayed / Pedo burra".

La azafata que nos dio la bienvenida a bordo se llamaba, para inquietud de los pasajeros aviófobos, Beatriz Fuego. Y en cuanto despegamos, el avión empezó a bailar la conga, meneado por el vendaval. El azote era persistente, de manera que la megafonía mezclaba continuamente avisos con anuncios: nos recomendaron por nuestra seguridad que permaneciéramos con el cinturón atado y que visitaramos Castilla y León. Inquieto por la nueva estrategia de publicidad intimidatoria, temeroso de que un burgalés me rompiera una pierna, y a la vez atraído por la belleza de esa tierra, la hidalguía de sus gentes y sus caldos incomparables, prometí volver a comer un bocadillo en Pancorbo este mismo año.

El que no me pude comer fue el bocadillo de pan apenas descongelado y cuatro rodajas de chorizo (s)ibérico que nos sirvió la amable Beatriz. Quería pedirle un poco más de zumo de naranja y estuve muy tentado de llamarle a voces por su apellido, para aflojar tensiones entre el pasaje y fomentar un sano espíritu de risas y camaradería.

Pero antes de que me diera tiempo, saltamos en otra oleada de turbulencias y en la parte trasera del fuselaje empezó a sonar el chillido angustioso y ascendente de una sirena. Se me ocurrieron dos opciones: nos estaban bombardeando o acababa de desprenderse la cola del avión. La diligente Beatriz corrió por un pasillo de caras pálidas y aterrorizadas, llegó a la parte trasera, desconectó aquel aullido atroz y nos explicó la tercera posibilidad, a la que no había llegado mi aprensiva imaginación: "Perdonen, con las turbulencias se han caído unos libros encima de la sirena y la han activado". Los pasajeros reímos con un evidente alivio oxidonitroso.

Cuando el avión empezó a bajar hacia Santiago, aún quedaban algunas personas asustadas por los saltos y los sustos del trayecto, de manera que Beatriz intentó calmarnos con un anuncio que terminó de aterrorizar a algunos, a pesar de que sonaba a dulce promesa de paz eterna: "¡Nos queda poco!", anunció Beatriz con una sonrisa celestial.

No entiendo las quejas constantes por las malas experiencias en los vuelos, porque las compañías lo avisan en todo momento. Si lo dicen hasta los asientos: "Es mejor vivir debajo de su coche".

Life vest

(Foto: Skoop).

Publicado el 24 de marzo de 2009 a las 09:00.

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Zapatillas de camión

Archivado en: Blogs, Marc Roig, Atletismo, Viajes, Kenia

Además de las fibras musculares y de otras claves biológicas, acabo de descubrir una razón por la que los kenianos corren que se las pelan: sus zapatillas están fabricadas con neumáticos de camión.

Marc con zapatillas de goma

Lo he descubierto gracias a Marc Roig, nuestro atleta favorito, que acaba de pasar unas semanas en Kenia. Lo explica así: "Antes habían sido unas ruedas de coche o de camión desgastadas e inútiles. Ahora, por muy poco dinero, se convierten en algo tan útil como unas sandalias. Se eliminan los deshechos, se crea un empleo y se satisface una necesidad. El hombre al que se las compré trabaja por su cuenta. Compra neumáticos viejos y, sentado bajo la sombra de un árbol, va creando zapatos. He visto algunas tiendas similares pero es mucho más común la venta de calzado de segunda mano: cuando en Europa ya no nos gusta un par (o se intuye que se está rompiendo), en Kenia se genera un negocio".

Marc es atleta (corre el maratón en 2h25') y fisioterapeuta, y ha pasado varias semanas en Kenia ayudando a una ONG. Lo que más le gusta en esta vida es que le den un bocadillo enorme al final de una carrera.

Os recomiendo que sigáis su blog, Carreras del mundo, y que dediquéis un rato especialmente a sus interesantes crónicas kenianas, en las que habla de las sorpresas de aquel país; del drama de los niños desahuciados y adictos al pegamento; de otros niños más felices que van a la escuela con zapatos y uniforme... corriendo a un ritmo de cuatro minutos por kilómetro; de la pasión keniana por el atletismo; de la cuna de los grandes fondistas mundiales...

Merece la pierna.

Publicado el 6 de marzo de 2009 a las 09:00.

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Ander Izagirre

Ander Izagirre

Nací en San Sebastián en 1976. Soy periodista satélite. Kazetari alderraia naiz (leer más).

 

Ayuda para los mineritos

 

-PENÚLTIMOS VIAJES:

Karakórum (Pakistán, expedición al Broad Peak, 2010) /

Sáhara (campamentos de refugiados saharauis, 2010) / 

Bolivia (niños mineros, 2009) /

Bretaña (trainera de Albaola, 2009) /

Islandia y Groenlandia (2008).

 

-LIBROS (información y compra):

Cuidadores de mundos / Plomo en los bolsillos /

Los sótanos del mundo / El testamento del chacal /Trekking de la costa vasca

 

Libros de Ander Izagirre

 

 

-REPORTAJES:

"Mineritos. Niños trabajadores en las entrañas de Bolivia"

"Lurpeko haurrak"

"Las madres guaraníes saltan a la cancha"

"Vidas en la boca del infierno" (Islandia)

 

-EGOTECA: entrevistas y tundas varias

 

 

facebook.com/ander.izagirre

Enlaces

La primera etapa de este blog:

Aquel blog con ruedas:

Amigos y maestros:

- Entre Asia y Europa (Zigor Aldama)

- Las ciudades visibles (Oskar Alegría)

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- Independent docs (Unai Aranzadi)

- Salam agur (Mikel Ayestarán)

- El kiliki errante (Daniel Burgui)

- Leitzaran (Xabier Cabezón)

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- Sergio Fanjul (pues eso)

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- Diario de un escéptico (Jaime Martín)

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- El jukebox (Alberto Moyano)

- Allendegui (Juan Andrés Muñoz)

- El canódromo (Javier Muñoz)

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- Un quiosco de malaquita (Mònica Roig)

- Un vikingo en Asia (Eric San Juan)

- Vagón-bar (Paco Sánchez)

- Vivir de buena gana (Miguel Sánchez Ostiz)

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