miércoles, 8 de julio de 2020 12:44 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Ander Izagirre

A topa tolondro. Viajes, escapadas y barzoneos

Patagonia sin moscas

Archivado en: Viajes, Pangea, Patagonia

Sigo rescatando algunos párrafos descartados de las crónicas de la expedición Pangea o del posterior libro Los sótanos del mundo, ahora que se cumplen diez años de aquel viaje.

En el libro dediqué algunas líneas a la confusa delimitación geográfica de la Patagonia, pero al final quité esta explicación de lo evidente que fue para nosotros:

"Para nosotros, la Patagonia empieza de una manera muy explícita y tajante, unos kilómetros antes de llegar al río Colorado. Un cartel inmenso anuncia en la carretera: "Entra usted en la Patagonia: zona de protección contra la mosca de la fruta". Nos parece muy bien que impidan la entrada a la mosca de la fruta, algo habrá hecho, pero no entendemos muy bien el cartel. No parece que la ausencia garantizada de estas moscas sea una característica que atraiga especialmente a los visitantes de la Patagonia. Pero cien metros más adelante entendemos que no se trata de un reclamo turístico, cuando leemos otro cartel, más grande y con tipografía más urgente: "Inspección zoofitosanitaria patagónica". La carretera se ensancha en una explanada donde esperan camiones y coches detenidos. Un hombre vestido de astronauta y armado con una manguera vaporizadora fumiga de arriba abajo un camión de frutas.

Nos detenemos en la cuneta y sube al autobús un chaval rubio desganado, con un peto verde que lo acredita como inspector zoofitosanitario. Un título con tantas sílabas no basta para engañar a este joven: trae la cara larga y la conciencia dolorida de un biólogo becario cuyas prácticas consisten en revisar maleteros para buscar plátanos. En el folleto que nos da se explican los desastres que causa la mosca mediterránea en la Patagonia, y el chaval añade que debe requisar productos que puedan contener larvas de esa mosca y otros alimentos que puedan contaminar la producción agropecuaria patagónica. ¿Llevamos frutas, verduras, carnes con hueso, queso, semillas, vísceras frescas, cueros frescos? Abre un par de armarios sin mucho interés y encuentra un pequeño botín: una bandeja con chuletas de cerdo envasadas y unas bolsas con tomates, cebollas, peras y manzanas. Levanta los hombros en señal de disculpa, deja que nos comamos unas peras in extremis, nos choca los cinco con amabilidad y con su mano enguantada en látex, y baja del bus con las bolsas. Cuando el bus atraviesa la barrera levantada, nos fijamos en una característica llamativa y sospechosa: todos los jefes de los inspectores zoofitosanitarios son bastante gordos".

Y también eliminé del libro este pequeño experimento en Yibuti, el país más caluroso del mundo. Cuando estuvimos nosotros, en junio, las medias diarias en la capital eran de 44 grados a la sombra:

"Vemos una cabina de teléfono plantada en mitad de la calle, a pleno sol, y se nos ocurre un experimento. Entro a la cabina, termómetro en mano, cierro la puerta y me asusto: el mercurio sube con rapidez hasta los 57 grados y yo chorreo sudor como una esponja exprimida. En diez segundos estoy completamente empapado. Los cristales de la cabina hacen efecto de lupa y dentro no corre nada de aire. Una pequeña brisa despejaría el sudor de mi piel, me permitiría sudar más y rebajar así la temperatura de mi cuerpo; pero sin ninguna ventilación, tengo los poros colapsados y mi temperatura sube sin remedio. Salgo al borde del desmayo".

Así inventamos el cabinning, un deporte de riesgo quizá demasiado audaz para su época y ya anacrónico en estos tiempos de aifons.

Publicado el 4 de octubre de 2010 a las 11:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Diez años de la expedición Pangea, diez años del Basque Hotel

Archivado en: Viajes, Pangea, Josu Iztueta

Hoy se cumplen diez años del día en que volamos a San Francisco (California) para empezar la expedición Pangea, el viaje al fondo de los continentes.

En el impreso de entrada a Estados Unidos debíamos anotar en qué hotel íbamos a alojarnos. Alguien leyó que en San Francisco existía un Basque Hotel, así que los ocho del grupo decidimos escribir ese nombre en el impreso. Aquella noche, después de alquilar la furgoneta con la que recorreríamos el Far West durante cuatro semanas, nos fuimos a un parque, extendimos las esterillas y los sacos en un rincón y nos echamos a dormir. A partir de entonces, "una noche en el Basque Hotel" pasó a ser sinónimo de una noche al aire libre (nueve de cada diez, en los siguientes meses).

Aquella primera noche tuvo sorpresa. En plena madrugada nos despertaron el motor de un coche y unos focos: la Policía. Un agente bajó del coche y nos dio cuatro voces para despertarnos. Luze, un biólogo leitzarra de más de 1,90 m, se levantó y se acercó al poli para hablar con él. El poli, receloso ante aquel yeti navarro que se le acercaba en la penumbra, le pegó un empujón en el pecho. No recuerdo qué le contamos al agente, pero recogimos los bártulos, nos fuimos del parque y pasamos las horas en la furgoneta hasta el amanecer.

Apenas recuerdo el Golden Gate o la isla de Alcatraz pero se me grabó el empujón del policía de la primera noche. Aquel momento tenso y la expulsión del parque estuvieron muy bien. Todo estaba muy bien, todo nos parecía fantástico, todo era pura efervescencia en el arranque de un gran viaje que al menos a mí, con 24 años, me trazó un surco muy profundo que llega hasta hoy mismo, diez años después.

(Foto: en las dunas de Mesquite, Valle de la Muerte, California, el lugar más bajo, seco y caluroso de América del Norte).

Durante nueve meses recorrimos las depresiones más profundas de América del Norte (Valle de la Muerte, -86 m), Australia (Lago Eyre, -15 m), América del Sur (Laguna del Carbón, -105 m), Europa (Mar Caspio, -28 m), Asia (Mar Muerto, -411 m) y África (Lago Assal, -157 m).

Lo he contado muchas veces: el mediodía en que Josu Iztueta -a quien yo no conocía en persona- me telefoneó a mi piso de la calle Jarauta para proponerme el viaje, le dije inmediatamente que sí. Cuando colgué el teléfono, con los macarrones fríos, ya había decidido dejar el trabajo, aparcar durante casi un año la vida cómoda y feliz que llevaba entonces y fundirme todos mis ahorros, hasta la última pela, tragando millas. No creo que todo esto tenga ningún mérito especial, porque tomar la decisión no me costó absolutamente nada. No pensé, no dudé. Un fogonazo. 

De aquel viaje volví con mil exploraciones, algunas lecciones y un par de convicciones. También con reportajes, crónicas, entrevistas, charlas y un par de libros: El testamento del chacal y Los sótanos del mundo (éste último, compendio del viaje por los seis continentes, se publicó cuatro años después de la expedición: necesité todo ese tiempo para sedimentar la riada de historias que recibimos en aquellos nueve meses).

Rebuscando en carpetas viejas, he encontrado algunas historias de la expedición que quedaron fuera de los libros, los reportajes y las charlas. En los próximos días colgaré aquí alguna que otra.

Mientras tanto, os dejo los enlaces al reportaje-resumen que publiqué en la revista Barrabés hace ya nueve años.

-Viaje al fondo de los continentes (I): "Durante nueve meses hemos recorrido las depresiones más profundas de todos los continentes. Por el camino confirmamos una sospecha: todavía quedan vacíos en los mapas y los atlas. Hemos pisado tierras olvidadas, pero nos han sorprendido aún más las historias y las vidas que encontramos allá. Y volvemos con una lección: las ventanas de nuestra casa son muy estrechas".

-Viaje al fondo de los continentes (II): América del Norte, Australia y América del Sur.

-Viaje al fondo de los continentes (III): Europa, Asia y África.

(Foto: Josu Two Fingers Iztueta en la oficina de prensa de un camping australiano).

Publicado el 15 de septiembre de 2010 a las 17:00.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Ander Izagirre

Ander Izagirre

Nací en San Sebastián en 1976. Soy periodista satélite. Kazetari alderraia naiz (leer más).

 

Ayuda para los mineritos

 

-PENÚLTIMOS VIAJES:

Karakórum (Pakistán, expedición al Broad Peak, 2010) /

Sáhara (campamentos de refugiados saharauis, 2010) / 

Bolivia (niños mineros, 2009) /

Bretaña (trainera de Albaola, 2009) /

Islandia y Groenlandia (2008).

 

-LIBROS (información y compra):

Cuidadores de mundos / Plomo en los bolsillos /

Los sótanos del mundo / El testamento del chacal /Trekking de la costa vasca

 

Libros de Ander Izagirre

 

 

-REPORTAJES:

"Mineritos. Niños trabajadores en las entrañas de Bolivia"

"Lurpeko haurrak"

"Las madres guaraníes saltan a la cancha"

"Vidas en la boca del infierno" (Islandia)

 

-EGOTECA: entrevistas y tundas varias

 

 

facebook.com/ander.izagirre

Enlaces

La primera etapa de este blog:

Aquel blog con ruedas:

Amigos y maestros:

- Entre Asia y Europa (Zigor Aldama)

- Las ciudades visibles (Oskar Alegría)

- Balazos (David Álvarez)

- Independent docs (Unai Aranzadi)

- Salam agur (Mikel Ayestarán)

- El kiliki errante (Daniel Burgui)

- Leitzaran (Xabier Cabezón)

- Sintomático (Miguel Carvajal)

- Vagamontañas (Eider Elizegi)

- Sergio Fanjul (pues eso)

- Mari kazetari (June Fernández)

- Harrikadak (Mikel Iturria)

- La buena prensa (Miguel Ángel Jimeno)

- Cosas de cumbres (Javier Marrodán)

- Diario de un escéptico (Jaime Martín)

- Momo dice (Lucía Martínez Odriozola)

- Fogonazos (Antonio Martínez Ron)

- Letras enredadas (Pedro de Miguel)

- El jukebox (Alberto Moyano)

- Allendegui (Juan Andrés Muñoz)

- El canódromo (Javier Muñoz)

- Eresfea (Josean Pérez Aguirre)

- Gente de internet (Leandro Pérez Miguel)

- Paper papers (Toni Piqué y Gonzalo Peltzer)

- El adversario (Carlos Ranedo)

- Carreras del mundo (Marc Roig)

- Un quiosco de malaquita (Mònica Roig)

- Un vikingo en Asia (Eric San Juan)

- Vagón-bar (Paco Sánchez)

- Vivir de buena gana (Miguel Sánchez Ostiz)

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Recibe este blog tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD