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Blog de Ander Izagirre

A topa tolondro. Viajes, escapadas y barzoneos

Los etarras abucheaban a los del Astaná

Archivado en: Periodismo, ciclismo

No me extraña que crezcan conspiranoias con el caso Astarloza. La periodista de El Mundo suelta que los etarras "animaban de cerca a los ciclistas del Euskaltel" y se queda tan pancha.

Habrá tenido acceso al informe que los gendarmes escribieron con detalle en el  Mont Ventoux: "El sospechoso abuchea a Andreas Klöden y le enseña el dedo corazón. Después corre unos metros junto a Egoi Martínez, le jalea, le da unos toquecitos en el hombro y grita una proclama  de dudosa legalidad". O algo así.

*

Dopaje: pasta y cebolla.

Publicado el 22 de agosto de 2009 a las 10:00.

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El reportero Gustavo cobró...

Archivado en: Periodismo

Respuesta al enigma planteado ayer (¿de cuánto era el cheque que recibió el periodista Gustavo, a cambio de un reportaje internacional de doble página y con fotos propias, publicado en tres diarios, en dos de ellos sin permiso?).

El periodista Gustavo recibió un cheque por valor de... 34 euros (40 euros brutos menos la retención del 15% del IRPF).

Eso no es lo peor. Lo peor es que Gustavo encima se llevó una bronca por llamar al subdirector del diario (la persona que le había pedido el reportaje). El subdirector le dijo que estaba harto de comerse esos marrones, que no tenía nada que ver con las cantidades que se les pagaba a los colaboradores, que para él resultaba desagradable tener que discutir de dinero... Y ya está. No le pagarán ni un céntimo más. No ha sido un error: a Gustavo le pagaron en función de una tarifa ya establecida.

Porque ayer el reportero Gustavo se enteró de lo que les pagan a los corresponsales de los pueblos, cuando dictan por teléfono una croniquilla de tres párrafos sobre un partido de fútbol regional: 40 euros brutos.

Eso es lo que algún jefe decidió que había que pagar al periodista Gustavo, que total es un jovenzuelo y se le puede mangonear, a cambio de un brillante reportaje internacional de dos páginas con fotos, publicado en tres diarios, dos de ellos sin permiso.

Publicado el 27 de junio de 2009 a las 09:00.

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Un cheque para el reportero Gustavo

Archivado en: Periodismo

Mi amigo, un periodista autónomo al que llamaremos Gustavo, publicó un reportaje en un diario al que llamaremos El Eco Tartamudo de Villarriba. Gustavo había viajado por su cuenta a cierto país y a la vuelta El Eco Tartamudo de Villarriba le pidió el reportaje sobre un tema de actualidad de aquel país.

A la hora de valorar económicamente el trabajo, deberíamos tener en cuenta los siguientes factores:

-Era un tema internacional (Gustavo tuvo que tomar un vuelo de tres horas para llegar a ese país).

-El reportaje ocupaba dos páginas del diario y llevaba fotos del propio Gustavo (es decir: Gustavo vendió tanto el texto como las fotos).

-El reportaje era muy bueno. No es que lo diga yo, sino que lo demostraron los editores: además de El Eco Tartamudo de Villarriba, lo publicaron La Voz Carrasposa de Villabajo y El Gritón, dos periódicos de otras provincias que pertenecen al mismo grupo. Lo publicaron sin pedir permiso a Gustavo (esta práctica resulta bastante habitual entre diarios del mismo grupo). Es decir: el reportaje de dos páginas y con fotos se publicó en tres periódicos distintos.

Gustavo es un periodista jovenzuelo que no se atrevió a preguntar por el dinero antes de publicar el reportaje. Después de publicarlo, pasó mucho tiempo sin saber nada acerca del pago. Tuvo que escribir y llamar varias veces hasta que consiguió que alguien le hiciera caso.
Un día, recibió una carta de El Eco Tartamudo de Villarriba, en la que venía un cheque.

Pregunta: ¿de cuántos euros calculáis que era el cheque?

Publicado el 26 de junio de 2009 a las 08:15.

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Libertad de expresión: poco que celebrar

Archivado en: Periodismo, Unai Aranzadi

El periodista Unai Aranzadi escribe a propósito de dos encuentros internacionales por la libertad de expresión, uno que se celebra en Cádiz y otro en Oslo.

"Los extremos no son solo geográficos, sino también ideológicos. Mientras los gestores de Cádiz han apostado por la fiesta, en Oslo lo han hecho por la crítica".

El artículo completo está aquí. Os dejo un extracto:

"Muy a pesar de que en España tenemos aún pendiente de clarificar un tremendo episodio de recorte de libertades, como es el cierre del diario Egunkaria con sus respectivas torturas y encarcelamientos, en Cádiz han preferido obviarlo. Contrariamente a lo que se podría pensar, tampoco hay ningún acto de apoyo o solidaridad con los empleados de la Radio Televisión Pública Vasca (EiTB), los cuales han sufrido un atentado con coche bomba a manos de ETA hace poco mas de cuatro meses. Y tampoco está programado hablar de los procesos judiciales abiertos contra quienes caricaturizaron a miembros de la Familia Real, los no tan lejanos cierres de diarios, radios y revistas en el País Vasco, sus periodistas escoltados y fatalmente agredidos, el encarcelamiento del corresponsal de Al Jazeera en España, las truncadas conferencias de Pío Moa y Juan José Ibarretxe, los sabotajes al cantante Fermín Muguruza, los frustrados coloquios con Carrillo, la censura sufrida por Rebelión.org y tantas otras expresiones informativas en Internet, los asesinatos de Couso y Ortega, la película de Julio Médem boicoteada por el propio Estado, la prohibición de ciertos diarios en las bibliotecas públicas, el intento de paralización de una exposición periodística en el museo Guggenheim, el despótico uso de los medios de comunicación públicos, la reciente violencia policial que dejó treinta periodistas heridos en Barcelona, y así un largo etcétera del que, según su programa, apenas nada se evaluará en Cádiz".

Publicado el 29 de abril de 2009 a las 12:00.

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El tataratío tataratacaño

Archivado en: Periodismo, Pichorradicas

Javier Sada, cronista donostiarra, publicó hace unos días en El Diario Vasco la historia del Gordo de Navidad que cayó en San Sebastián en 1920. Uno de los afortunados, según Sada, fue "el bueno de Alfredo Montejo".

El pasado 1 de marzo, el mismo diario publicaba la carta de un lector llamado Rafa Zamora, que escribía para poner las cosas en su sitio. En 1920, el afortunado Montejo vivía en Argentina y había encargado la compra del billete de lotería a su padre (tatarabuelo, a la sazón, de Rafa Zamora). Cuando le tocó el Gordo, el padre cobró el premio y se lo envió íntegro a su hijo a Argentina. Rafa Zamora explica: "El bueno de Alfredo se lo quedó todo y a su padre apenas le dijo gracias. Mi tatarabuelo, según cuentan, era un hombre honrado y generoso. El bueno de su hijo Alfredo desconocía esas cualidades".

Menuda historia: esa herida familiar aún abierta tras 88 años, ese tacaño de Alfredo que ha estado a punto de pasar a la historia como Alfredo el Bueno, ese tatarasobrino que ha estado al quite para evitarlo... y ese cronista Javier Sada, supongo que atónito por los ecos de un adjetivo casi un siglo más tarde.

PD: Siempre he querido escribir "a la sazón" y hasta ahora nunca me había atrevido. Ahora, a por la conjunción adversativa "empero", tantas veces leída en las cuarenta novelas de los Tres Investigadores.

Publicado el 4 de marzo de 2009 a las 12:30.

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Caso Egunkaria: seis años en el limbo

Archivado en: Paísss, Periodismo

El 20 de febrero de 2003, la Guardia Civil clausuró la sede del diario Egunkaria y detuvo a diez personas, bajo la acusación de que la empresa editora trabajaba al servicio de Eta. Siete de esas personas pasaron varios meses en la cárcel. Cinco denunciaron torturas y sus denuncias fueron archivadas. Se embargaron los bienes del periódico.

En el año 2006, la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió al juez que se archivaran las acusaciones porque no existía "ni una prueba ni indicios sólidos suficientes". El propio fiscal sugería en su informe que los imputados ni siquiera debían haber sido procesados. Que "ni por asomo" se apreciaban delitos de integración o colaboración con banda armada o de asociación ilícita con fines terroristas, que fueron los que justificaron la clausura del diario. Tampoco había ningún indicio de que Egunkaria hubiera servido para financiar a Eta o blanquear su dinero. Según el fiscal, los documentos de la Guardia Civil y del juez "carecen de solidez" y "no prueban nada". Y en los diez años del diario (1993-2003) "no se encuentra una sola noticia, editorial o artículo de apoyo o justificación" a la organización terrorista.

El fiscal concluía así su petición de archivo: si no hay financiación, ni blanqueo, ni apoyo ni fomento de la violencia, "¿de qué sirve a los fines de Eta la creación de Egunkaria?".

El juicio sigue abierto. Sólo existe una acusación popular, ejercida por las asociaciones Dignidad y Justicia y la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Al no haber acusación particular ni fiscal, hay dudas de que pueda celebrarse el juicio.

Cuarenta personas de la política y la cultura han pedido hoy en Madrid que se archive el caso (Bernardo Atxaga, Montxo Armendáriz, Daniel Innerarity, Pedro Miguel Etxenike...).

Seis años después, doce personas siguen imputadas y con peticiones de muchos años de cárcel y de inhabilitación.

El periódico está cerrado y liquidado.

-Así está el caso.

-Entrevista a Martxelo Otamendi, antiguo director de Egunkaria.

-Egunkaria aurrera.

 

Publicado el 25 de febrero de 2009 a las 16:00.

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¿Quién tiene tiempo para leer un reportaje?

Archivado en: Periodismo, Miguel Ángel Jimeno, Alma Guillermoprieto

Desciende el índice de lectura de libros en España.

***

Miguel Ángel Jimeno, antiguo director de la revista Nuestro Tiempo, era un chollo para mí. Cuando escribo un reportaje, siempre peco de incontinencia y me acaban saliendo textos mucho más largos de lo pactado. Con Miguel Ángel ni siquiera pactábamos nada: yo me enrollaba todo lo que me salía de las narices y él acababa encajándolo en la revista. Hace un par de años quedamos en que yo escribiría un reportaje con cuatro de las rutas que había recorrido durante Vespaña. Cuando había escrito dos, le mandé un mensaje apurado: oye, Miguel Ángel, que sólo he escrito la mitad y ya llevo ocho folios. Me respondió: mándame todas las páginas que te dé la gana, con una sola condición: que sean buenas.

A mí me venía fenomenal, porque colocaba todas mis morcillas de punta a cabo. Y a la vez, admiraba la actitud de Miguel Ángel. Me llama la atención el miedo que tienen los periódicos y las revistas a los textos largos: se obsesionan por trocearlos, ofrecerlos en muchos recuadros y despieces, todo bien masticadito. Muchos editores parecen convencidos de que ya nadie es capaz de leer más de una página de un tirón. Quizá estén en lo cierto. Y, por tanto, publican revistas para hojear. Pero Miguel Ángel, a contracorriente, ofrecía reportajes largos y muy elaborados. Como ahora hace Javier Marrodán, él dirigía una revista que siempre ha sido... para leer. Una cosa extraña, sí.

* * *

Una vez recibí un elogio desde la redacción de un periódico en el que había publicado un reportaje. Me escribió una periodista: "Dice X. [otro periodista] que te felicite, que lo tuyo es para leerlo".

Primero me halagó y luego me pareció bastante curioso que se elogiara precisamente esa cualidad, al parecer poco común, de un reportaje: ¡era como para leerlo!

* * *

El pasado domingo, El País publicó una entrevista muy interesante que Juan Cruz hizo a la reportera mexicana Alma Guillermoprieto: "Siento que el oficio se está acabando". Entre muchas cosas, habla de la necesidad de que los periodistas sigan reporteando y de que los empresarios de la comunicación respalden absolutamente a esos periodistas que se meten en historias peliagudas (me acordé de gente como Unai Aranzadi).

Al hilo de las costumbres lectoras, Guillermoprieto dice que ella se siente un poco dinosaurio:

"A los que tenemos nuestra edad ya nos resulta difícil mantener esa energía, ese amor absoluto por el oficio.

P. ¿No tiene usted esa energía?

R. Me cuesta más trabajo cada vez renovarla. Pero no porque me haya cansado del oficio sino porque siento que el oficio se está acabando.

P. ¿Tan gravemente?

R. Sí, yo creo que tan gravemente. Creo que realmente ahora somos un poquito dinosaurios.

P. ¿¡Qué me dice!?

R. Yo cada vez tengo menos tiempo para leer. Y además cada día me fascina más la nueva tecnología. Me paso horas en Internet ¡porque es fascinante!

P. ¿Y eso nos convierte en dinosaurios?

R. Nos convierte en dinosaurios porque yo por lo menos escribo para la gente a la que le gusta leer. Nunca le he tomado el tiempo, pero me imagino que para leer un artículo mío una persona le tiene que dedicar una hora seguidita. ¿Quién hoy en día le dedica una hora seguida a un pinche artículo sobre América Latina que no le va a servir para nada?".

Publicado el 4 de febrero de 2009 a las 03:30.

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Han de ser censurados

Archivado en: Paísss, Periodismo

ACTUALIZACIÓN 20.15h: Me entero por Lucía de que el Ayuntamiento de Torremolinos ha otorgado su premio de periodismo "Sol de oro" al inglés Mark Jones, por la divulgación de las maravillas de la ciudad. Merece la pena transcribir su espectactular reportaje: "Después de 40 años de turismo de masas, Torremolinos sigue evolucionando y, además de playera, es una ciudad efervescente. Arquitectos de moda admiran ahora los esbeltos hoteles de los 50 y 60. La campaña para hacer de este sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO comienza aquí". Y ya está: 44 palabras premiadas con 15.000 euros. El textículo se publicó en una revista inglesa, dentro de un reportaje titulado "Los 50 sitios más auténticos del mundo".

Al periodista le entregaron el premio hace un par de días durante la tradicional "cena del pescaíto", y el fallo del jurado, que ocupa más espacio que el propio reportaje, destacó entre otras cosas "la singularidad del contenido". Esto sí que es un impuro ayuntamiento (¡hay untamiento!) y no lo que viene dentro de unas líneas. El amigo Jones aún debe de estar partiéndose de risa. Enhorabuena, chaval. (Más detalles, aquí).

* * *

Los instituciones ofrecen premios a los periodistas que hayan publicado reportajes halagadores sobre el atractivo turístico de una región, las bondades del aceite de oliva, el encanto de los viajes en ferrocarril o la importancia de la odontología en el crecimiento afectivo de las personas humanas.

Propongo que los gobiernos vasco y navarro convoquen el premio Aymeric Picaud de periodismo para reportajes que den la imagen pésima más divertida de nuestra tierra. Ya basta de rinconcitos con encanto, adjetivos empalagosos y recomendaciones de lo que nadie se debe perder. ¡Un poco de látigo, que nos dormimos!

Picaud fue un monje francés del siglo XII que caminó hasta Santiago de Compostela y escribió la Guía del peregrino. En esa guía anotó uno de los glosarios más antiguos del euskera (los navarros "a Dios le llaman urcía; a la madre de Dios, Andrea María; al pan, orgui; a la carne, aragui; al pescado, araign; a la casa, echea; al dueño de la casa, iaona; a la señora, andrea; a la iglesia, elicera; al trigo, gari; al agua, uric; al rey, ereguía; a Santiago, iaona domne Jacue"). Y avisaba al peregrino: "Si los oyeses hablar, te recordarían el ladrido de los perros, pues su lengua es completamente bárbara".

Después viene la descripción de los navarros:

"Comen, beben y visten puercamente. Pues toda la familia de una casa navarra, tanto el siervo como el señor, lo mismo la sierva que la señora, suelen comer todo el alimento mezclado al mismo tiempo en una cazuela, no con cuchara, sino con las manos, y suelen beber por un solo vaso. Si los vieras comer, los tomarías por perros o cerdos comiendo.

Éste es un pueblo bárbaro, distinto de todos los demás en costumbres y modo de ser, colmado de maldades, oscuro de color, de aspecto inicuo, depravado y perverso, pérfido, desleal y falso, lujurioso, borracho, ducho en toda suerte de violencias, feroz, silvestre, malvado y réprobo, impío y áspero, cruel y pendenciero, falto de cualquier virtud y diestro en todos los vicios e iniquidades; parecido en maldad a los getas y los sarracenos, y enemigo de nuestro pueblo galo en todo. Por sólo un dinero mata un navarro o un vasco, si puede, a un francés.

En algunas de sus comarcas, sobre todo en Vizcaya y Álava, el hombre y la mujer navarros se muestran mutuamente sus vergüenzas mientras se calientan. También usan los navarros de las bestias en impuros ayuntamientos. Pues se dice que el navarro cuelga un candado en las ancas de su mula y de su yegua, para que nadie se le acerque, sino él mismo. También besa lujuriosamente el sexo de la mujer y de la mula. Por todo lo cual han de ser censurados por todos los discretos".

¿No dan ganas de visitar semejante tierra? ¡Aymeric, ven y cuéntalo, y luego echamos un pote!

Publicado el 29 de enero de 2009 a las 12:45.

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En Vizcaya y en Polonia

Archivado en: Periodismo, Ryszard Kapuscinski, Cuidadores de mundos

A los alumnos de Periodismo les habían hecho leer "Las raíces de una vida", el perfil de Juan Reguillaga que aparece en el libro Cuidadores de mundos. Juan es el hombre que camina por los bosques de Vizcaya en busca de raíces muertas, para convertirlas en esculturas. Yo quería explicar a los alumnos un asunto que me parecía clave: por qué decidí que no aparecieran hasta mediados del reportaje las visiones que tiene Juan, las apariciones que se le presentan cuando mira al sol, la energía que dice que le mandan sus difuntos padres a través de las raíces. Preferí dedicar la primera mitad del texto a mostrar cómo rastrea los bosques y cómo trabaja con las raíces.

En los días en que andaba preparando las explicaciones que iba a dar a los alumnos, estaba leyendo La jungla polaca (Anagrama, 2008), el libro de Ryszard Kapuscinski que recopila algunos de los reportajes que el periodista escribió en su país antes de viajar por todo el mundo. En el texto titulado "El último desfile de la quinta columna", Kapuscinski relata la historia de dos abuelas alemanas que se escapan del asilo para volver a su pueblo. Después de la Segunda Guerra Mundial, el pueblo pasó a pertenecer al Estado polaco, pero las ancianas regresan veinte años después porque han oído que van a devolver el pueblo a los alemanes y ellas quieren recuperar sus casas:

"Las dos mujeres de pelo blanco que necesitaban ayuda y protección fueron de puerta en puerta. Y en cada una repitieron su fórmula: esto vuelve a pertenecer ahora al Estado alemán, así que tenéis que iros. Marchaos, fuera, que ya vienen hacia aquí mis hijos. Como lo decían en alemán, la gente no las entendía. A veces, un vecino le guiñaba el ojo a otro en señal de que estaban ante unas chaladas. Esto se produce a menudo entre las personas: no saben escuchar al otro hasta el final. Aprehenden sus primeras diez palabras, sin esperar a que llegue el punto. Y la frase interrumpida a medias se antoja sin sentido.  Así que enseguida sentencian: un chalado. Pero aquellas mujeres no estaban chaladas. Hablé con ellas largo rato. Augusta decía la verdad: su cabeza estaba muy clara".

* * *

También quería hablar a los alumnos de otras personas que aparecen en el libro: el que ha construido doscientas fuentes en las montañas de Álava, el que erigió calaveras gigantescas en Estella para superar el temor a la muerte, el que ha cuidado y limpiado los caminos del mismo monte día tras día durante los últimos veinte años. Quería recalcar otra cuestión: detrás de lo que parecen simples manías, obsesiones, chaladuras, se esconde un impulso íntimo tan potente como para sostener una vida, muy digno de respeto, y a menudo no es otra cosa que pura bondad.

Entonces leí "La Duna", otro relato  polaco de Kapuscinski. Cinco hombres de sesenta o setenta años, enfermos, pordioseros, medio locos, aplastados por la vida, cuidan un terreno baldío que nadie quiere (la Duna). Cultivan algo de cereal, se apañan para conseguir un caballo y una segadora. A pesar de varias desgracias, la Duna prospera y da su primera cosecha:

"Ahora también cantaban el centeno y la segadora. El mundo resplandecía como en el primer día de la creación. Fue una cosecha tardía, de agosto.

Verano de 1961. Aparentemente, sin acontecimientos. Paz en Polonia, paz en Europa. Cinco hombres han salvado un pedazo de tierra. Vi cómo, en Japón, unos campesinos defendían del mar sus campos. Cómo, en África, salvaban de la selva una plantación. La tierra es enorme; todavía nadie ha atravesado a pie la distancia entre el Sáhara y la Duna de Trofim. (...) Y en la Duna ha ocurrido lo siguiente: cinco hombres, al salvar la tierra, se han salvado a ellos mismos".

 

Publicado el 27 de enero de 2009 a las 08:15.

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Lecturas: cuatro grandes periodistas

Archivado en: Blogs, Periodismo, Unai Aranzadi, Arcadi Espada, David Álvarez, Daniel Burgui

"El mejor mensajero de África". Unai Aranzadi escribió en ABC un perfil de José Cendón, el fotógrafo que entonces estaba secuestrado en Somalia. Aprovecha el viaje para meter alguna puya interesante a los grandes medios de comunicación, como ésta: "Los «grandes medios» que han marginado los éxitos de Cendón sacan en portada el asunto de su secuestro. ¡Qué canallada! No te han querido como reportero autónomo pero sí para despertar tensión informativa". Se agradece que ABC publique tal cual esta pieza. Una rara autocrítica. ¿O pasó inadvertida, ya que llegó a la redacción a las diez de la noche? Otra cuestión interesante es que, al escribir sobre Cendón, Unai está escribiendo sobre sí mismo.

-"En Camelot, nuestro tiempo". Arcadi Espada responde a la idea de que vivimos en un mundo destrozado: "Aunque cueste percibirlo, estos son los auténticos tiempos dorados. Nunca hubo menos violencia en el mundo; nunca la salud llegó a un conjunto comparable de hombres; nunca la libertad amparó tantas vidas; nunca los hombres fueron más iguales; nunca el conocimiento unió a la especie en las internáuticas proporciones actuales. Nunca el mundo se sintió más alarmado y conmovido ante matanzas como las de Irak, Gaza, ante desastres de la naturaleza y la gestión como el tsunami del Índico o el huracán de Nueva Orleans. Nunca hubo más cumplida información (¡fotos y vídeos!) de un centro de tortura que con el infame penal de Guantánamo: nunca el mundo, en fin, insistió tanto en la necesidad de responder a la vileza de los bárbaros sin que nos envileciéramos nosotros, los buenos, los nobles y los felices".

-"Correr y escribir". Una de las joyas que de vez en cuando regala David Álvarez. Quién lo diría: no nos viene mal que ciertas empresas decidan cerrar ciertos medios, porque así algunos de los periodistas más talentosos tienen tiempo para pensar, escribir y correr. "Estas últimas semanas he estado saliendo bastante a correr y cada vez le encuentro más parecidos con el escribir", dice David.

-"Retorno a Reykjavik". Varios periódicos están desperdiciando a Dani Burgui. Les interesan sus historias, quieren publicarlas, pero no quieren pagarle. Como es jovencito y quizá acepte publicar gratis... Si anda por ahí algún editor despierto, que le siga la pista. Aquí tiene un reporterazo. Escribe de cine y se lanza al mundo a buscar historias. Ahora, ¡en pleno enero!, vuelve a Islandia por su cuenta y riesgo para seguir el rastro de algunas historias apasionantes: el catacrok económico de aquel país tan curioso y los esfuerzos de la pequeña colonia española en Reykjavik para salir adelante. "Me voy a hacer un poco más pobre y voy a pasar bastante frío", dice Dani. Puede permitirse el viaje porque ha encontrado un vuelo baratísimo a Islandia. Si tuviera una pizca de apoyo (¡bastaría con que le pagaran por su trabajo!), empezaría a publicar buenísimas historias a punta pala.  

 

Publicado el 23 de enero de 2009 a las 18:00.

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Ander Izagirre

Ander Izagirre

Nací en San Sebastián en 1976. Soy periodista satélite. Kazetari alderraia naiz (leer más).

 

Ayuda para los mineritos

 

-PENÚLTIMOS VIAJES:

Karakórum (Pakistán, expedición al Broad Peak, 2010) /

Sáhara (campamentos de refugiados saharauis, 2010) / 

Bolivia (niños mineros, 2009) /

Bretaña (trainera de Albaola, 2009) /

Islandia y Groenlandia (2008).

 

-LIBROS (información y compra):

Cuidadores de mundos / Plomo en los bolsillos /

Los sótanos del mundo / El testamento del chacal /Trekking de la costa vasca

 

Libros de Ander Izagirre

 

 

-REPORTAJES:

"Mineritos. Niños trabajadores en las entrañas de Bolivia"

"Lurpeko haurrak"

"Las madres guaraníes saltan a la cancha"

"Vidas en la boca del infierno" (Islandia)

 

-EGOTECA: entrevistas y tundas varias

 

 

facebook.com/ander.izagirre

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