Pasan las temporadas y son múltiples las actividades deportivas que hemos realizado en cada una de ellas, compartiendo gran parte de nuestro tiempo con compañeros que nos han apoyado o zancadilleado. A algunos los recordamos con nostalgia, a otros simplemente los recordamos, mientras que a otros incluso los olvidamos, pero ¿a quién y porqué los recordamos u olvidamos?
Esta reflexión surge tras un reencuentro hace algunos días con un entrenador del que personalmente he aprendido mucho, pero del que mi ciudad guarda especial cariño por el éxito deportivo que trajo. Durante esos días, se recordaron anécdotas, historias, reafirmándose una y otra vez el gran grupo humano que se creó, que forjó relaciones que perduran en la actualidad y con un pensamiento un tanto soñador de volver a reunirse para seguir ahondando en aquel año glorioso, sin embargo nadie se acordaba de las lesiones, de los que abandonaron, de algunos de los muchos problemas, etcétera. Esto demuestra mi teoría de que los buenos momentos son aquellos que perduran en nuestra memoria selectiva y que rechaza con el tiempo todo aquello negativo que nos sucede.
Este ejemplo, debería llevarnos a todos a reflexionar sobre cuales son aquellas personas que a lo largo de nuestra trayectoria deportiva aún tenemos en nuestra memoria, o aquellas con las que mantenemos aún una buena relación a pesar de no estar vinculados ya a la misma entidad deportiva. Pasarán los años y nos encontraremos con aquel compañero con el que vivimos un ascenso, un título, un campeonato o torneo y nos sentaremos en un bar a recordar aquellos momentos acompañados de unas cervezas. Sin embargo, nos encontraremos con aquel compañero con el que conseguimos un descenso, un gran fracaso, una fuerte derrota, y posiblemente haya un breve saludo para actualizarse.
Desde el punto de vista inverso, se puede abordar el tema de que al final los buenos grupos humanos son los que te llevan al éxito deportivo, podemos ver claramente como las selecciones españolas de fútbol o baloncesto mantienen un relación fenomenal y es la que les ha llevado a conseguir tantos éxitos deportivos, pero ¿y si son los éxitos los que han creado ese grupo?
En fin, esto es tan solo un breve reflexión, y animo a todos a que mientras vivamos un presente debemos esforzarnos en conseguir pequeñas victorias, que afiancen un grupo humano y con ello conseguiremos grandes éxitos que supongan amistades longevas y recuerdos de por vida.
Publicado el 25 de noviembre de 2011 a las 17:00.

A penas faltan unas semanas para que comiencen la mayoría de competiciones deportivas de carácter amateur y durante estas semanas la mayoría de equipos centran sus esfuerzos en trabajar la preparación física. Pero no siempre se trabaja adecuadamente.
Vamos terminando el verano, el sol poco a poco comenzará a esconderse antes y la rutina volverá a cada una de las casas, será entonces cuando llegue el inicio de una nueva temporada deportiva. Pero hasta ese momento, los entrenadores tenemos que ser conscientes que nuestro trabajo no comienza en el primer entrenamiento, sino que es en estos días/semanas previas cuando debemos planificar lo que vamos a realizar desde el día uno hasta el último de la temporada.
Han pasado cinco años desde mi primera experiencia deportiva internacional, varias en Suecia y alguna en Dinamarca y Holanda. Todas ellas siempre terminan con la misma reflexión ¿porqué es tan diferente la cultura deportiva del norte de Europa con respecto a la nuestra?. Esta cuestión además es secundada por el resto de amigos y acompañantes españoles que han participado en dicho torneos, porque realmente son enormes las diferencias existentes entre nuestro deporte y el suyo.
No puedo por más reconocer que estoy saturado de fútbol sin fútbol, ya que durante las últimas semanas todo el panorama deportivo se ha centrado en los cuatro partidos a disputar entre el Barcelona y el Real Madrid, unos clásicos que han acaparado la atención de los medios de comunicación y derivado a todos y cada uno de nuestros movimientos sociales.
Son muchos los meses que llevamos disfrutando en Segovia de las jornadas de formación para entrenadores de baloncesto, unas jornadas en las que aparte de los fundamentos específicos del deporte en cuestión, se ven muchas pinceladas aplicables a todas las modalidades deportivas principalmente relacionadas con aspectos psicológicos, pedagógicos y formativos.
Todo aquello en este mundo que está formado por diferentes estamentos, departamentos o áreas necesita de una conexión entre ellos cuya interacción cuanto mejor sea tendrá como resultado un mejor funcionamiento y por lo tanto una mejora en los objetivos.
Terminó el 2010 y todos los programas deportivos hacen balance de lo que han sido nuestros éxitos, nuestros fracasos y otros momentos que harán que este 2010 sea recordado, sin embargo, también es momento de hacer propósitos para el 2011 y esperar que se cumplan nuestros deseos, de ahí que me gustaría exponer cuales son mis deseos para el 2011 dentro del ámbito deportivo.
Una de las figuras más respetadas a lo largo de la historia en nuestra sociedad es la del profesor, aquella persona que enseña unos conocimientos que controla a la perfección y sobre la que ha recibido una formación específica. Sin embargo, en el mundo del deporte cada vez se asocia menos la figura del entrenador a la de un profesor, y eso es debido a varias razones que vamos a analizar: