Archivado en: Chygrinsky, Barça, Getafe, Mijatovic
Mijatovic fue la contratación clave en el Madrid de los noventa. No sólo porque enfrento al club blanco con toda una ciudad -Valencia- y nunca ningún acontecimiento ha cimentado el anti-madridismo de los dos miles de esa forma, ni siquiera el recuerdo del ínclito Guti llamando paletos a la afición del Villa real. El montegrino significaba una nueva forma de entender del juego. Después de una década de Fútbol total con la quinta del Buitre, el Madrid estaba desubicado buscando su sitio sin encontrarlo. Pedja se materializó en un nuevo patrón de "Jogo no bonito" que hoy todavía perdura: Especulación centro cuentista y ráfagas de creatividad poderosas capaces de cegar a cualquier contrincante, y que devolvieron al Madrid a la lucha por las copas de Europa.
Koeman ha sido el fichaje más determinante de la historia reciente del Barça. Con él, Johan encontró al músico que supiera interpretar sus partituras. El balón se sacaba jugado desde atrás. Esto es algo que hoy se sigue haciendo y se ha convertido en estardante del Club Blaugrana. No nos imaginamos a Víctor lanzando patadones desde su área, y cuando alguna vez lo intenta, le pitamos con saña.
Con Chygrinsky no descubrimos la pólvora. Pero encontramos al digno sustituto del holandés. Márquez lo ha intentando de forma intermitente con excelentes resultados, pero el mexicano tiene ya fecha caducada. El ex del Shakhtar aúna calidad y fuerza a partes iguales, y sobre todo algo de lo que carecen los centrales del fútbol moderno: capacidad para cambiar la orientación del juego con pases largos. Ibra tiene un socio de primera y seguro que lo va a aprovechar.
¿Acaso alguien pensaba que Juanito era la solución para la zaga rojiblanca?
¿Debería el Getafe ser el nuevo filial blanco?
¿Ha aprendido Abidal a centrar o es Maxwell disfrazado de Abidal?
Quien tenga las respuestas que dispare
Publicado el 31 de agosto de 2009 a las 00:00.

