Hablamos de millones, y eso que ahora son de euros que abultan menos, como el que habla de melones. En cualquier Bar de cualquier ciudad, te encuentras a un ilustre economista lanzando una excelsa perorata sobre la amortización del fichaje de Cristiano Ronaldo o las diferencias entre un fichaje imperialista y una inversión de futuro.
Lo caro o lo barato queda matizado por el beneficio que obtenemos de la acción. Y si nos atenemos a lo anterior, Cristiano es muy barato cuando escuchamos al periodista merengón de turno narrar con sublime emoción las evoluciones del portugués en el entrenamiento; como si de un Amstrong cualquiera se tratara pisando el suelo de la luna, ahora que está tan de moda. Y lo mejor, cuando observamos a personas adultas seguir embelesados los comentarios del plumilla, poniendo la misma cara que en la comunión de su Manolito.
La operación de Marketing ya está hecha y ha sido de órdago a la grande, pequeña y pares, y juego si tengo. Para chulo yo, que para eso tengo un yate bien grande. Ha nacido un nuevo ídolo: Florentino Superstar. Quién dijo que las secuelas no son buenas. Esta segunda parte es de once Oscars por lo menos. Ha dejado pequeño al Padrino II, el tío Floren está hecho un Robert de Niro de cojones.
Pero reconocido el mérito al Tito Florentino por devolver la ilusión a tanta gente, asqueada por la crisis y atemorizada por la gripe porcina, quizás debáis preguntaros de qué sirve tener un Ferrari último modelo, con todos los extras de serie, si el conductor es la mona chita. Porque queridos amiguitos blancos, dejando a un lado los dogmatismos; ¿Acaso uno sólo de vosotros, realmente, se cree lo de que Granero es un organizador, y que es el que tiene que llevar la manija del equipo? Esto es una mamonada en toda regla, como cuando Cruyff fichó a Korneyev para sustituir a Laudrup o cuando los chicos del As decían que Gravesen era un pedazo de mediocentro.
Granero es un centrocampista zurdo con buen pase, que lanza bien las faltas y tiene llegada; pero en el Getafe. Un jugador que defiende con la misma vehemencia que un cuarentón en un partido de solteros contra divorciados. En definitiva, bien para el depor, el valencia o similar, pero nunca para un equipo de 50.000 millones de pesetas como el de Superflo. Se han gastado todo el dinero en dos jugadores y ahora no hay pasta para centrocampistas. Pero lo más importante: ¿Con pellegini hace falta centro del campo? Al Chileno lo que le gusta es el pim pam pum y que el rebote vaya a Cristiano o Kaká y para dentro. A éste le gusta el jogo bonito como a mí las regatas de la clase tornado.
¿Para cuando una prensa deportiva grande y libre en este país?
¿Le pasarán los señores del Marca gastos de representación a FP?
¿Os habéis dado cuenta que llevamos dos meses, dos, sin que nadie pida que Raúl vuelva a la selección?
El que tenga las respuestas que dispare.
Publicado el 27 de julio de 2009 a las 11:15.