La Bernarda
Archivado en: Nuria Espert, Rosa Maria Sarda, Lluis Pasquall, La Casa de Bernarda Alba, el coño de la Bernarda.
El titulo tiene que ver con lo que ustedes piensan. Una expresión popular de lo más socorrida y desde luego machista. Cada vez nos vemos más cerca de ese agujero negro del que hablamos, tanto económico como social , al que nos ha llevado la mala gestión económica de unos, y la impresentable oposición de otros. Somos el c. de la Bernarda y no hay nada más que encender el televisor para comprobarlo. Los unos, los otros y Belén Esteban. La filosofía del súper.Hasta el diario el Pais regala ua cartilla con el carrito del idem. Menos mal que nos queda la Bernarda del Matadero de Madrid, la que vive en la Casa sagrada de Lorca. Dos actrices con pasado y Lluís Pasqual, nos abren la puerta y entramos en un prometedor" ménage á trois" rodeados de blanco purísimo y negro que sobrecoge. El Ying y el yang... La obra que se cuece durante el verano, un verano de calor sofocante como el ambiente de la casa de Bernarda nos produce sensación de lentitud y monotonía. La acción es lenta .Lorca quiere reflejar la monotonía de las vidas de estas mujeres, Bernarda, sus 5 hijas y la criada, que carecen de esperanza, de proyectos, de ilusiones, de futuro y están condenadas a vivir en la soledad interior de la casa... En medio del proceso interno del paso del tiempo, contemplamos la evolución que va desde la tenue esperanza inicial hasta la absoluta negación final del futuro: el suicidio de Adela cierra cualquier posibilidad de salir al exterior.
Lorca se ha servido de la luz como símbolo: de la luz brillante del mediodía que da paso a la oscuridad de la noche, es decir, de las vidas sombrías que anhelan la luz, a las negras siluetas de la noche final. Da miedo, pero a la salida del Matadero me siento como Bernarda, como sus hijas, como Poncia, como alguien que parte de la esperanza y llega a la primera negación del futuro.
Publicado el 15 de septiembre de 2009 a las 13:00.



