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Blog de José Juan Taboada

De caza

Identifica al furtivo

Archivado en: Furtivos

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Ramón Ferrandis de 'Sopie y Sabana S.L.' ha solicitado la colaboración ciudadan para identificar al cazador que aperece en la fotografía realizada por unas de las cámaras distribuidas por la finca Fresnedoso en el término municipal de Nombela, provincia de Toledo.

"Como verás hemos cazado a un cazador furtivo que mató la noche del día 1 de Octubre un venado de unos 190 puntos con las dos cuernas muy curvadas (del cual se llevó la cabeza) y un cochino de 60 kilos que dejó muerto en el campo.Fue en la finca FRESNEDOSO en NOMBELA (Toledo).
 
A pesar de estar comunicado al SEPRONA y tomadas todas las pruebas existentes, hemos decidido gratificar cinegéticamente a la persona que nos aporte el dato del nombre de este individuo.
 
Quedando y haciéndonos responsables de nunca decir de donde salío la información que nos llegue.

Publícalo  por el bien de todos los propietarios de fincas. Si te das cuenta, está el cliente detrás también en la foto.
 
Un abrazo
 
Ramón Ferrandis
Sopie y Sabana, S.L.
Director Manager
C/ Magallanes, 10 28015-Madrid (Spain)
Tlf:      + 34 91 591 97 92
Fax:    + 34 91 591 97 93
Móvil:  + 34 607 72 08 16
www.sopieysabana.net
caza@sopieysabana.net
taxidermia@sopieysabana.net
"

Publicado el 4 de octubre de 2012 a las 09:30.

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Cazados dos furtivos madrileños en Zamora

Archivado en: Furtivos, Zamora, Corzo

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La operación se enmarca dentro de una investigación iniciada por el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil de Zamora tras tener conocimiento de que en la zona se cazaba de forma ilegal, según ha informado hoy en un comunicado la Subdelegación del Gobierno en Zamora.

El furtivismo se había visto favorecido por la veda del corzo y por el pequeño tamaño de esta especie cinegética, lo que la hace de fácil ocultación, motivo por el que el Seprona puso en marcha un dispositivo especial de vigilancia.

En el marco de ese dispositivo, agentes del Seprona dieron el alto y procedieron a inspeccionar un vehículo Mitsubishi Montero que circulaba por la autovía A-52.

Los agentes encontraron en un saco que guardaban en el maletero tres cabezas de corzo macho precintadas de forma irregular.

Además también hallaron otras seis cabezas más de corzo macho sin ningún tipo de precinto, probablemente procedentes de la caza furtiva.

Por los hechos anteriormente descritos, se procedió a la imputación por un supuesto delito contra la flora y la fauna de dos varones con domicilio en Madrid y al decomiso de dos rifles de caza mayor propiedad de los imputados.

Las diligencias judiciales así como las armas decomisadas han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Benavente.

Publicado el 26 de mayo de 2011 a las 19:15.

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Furtivos, una lacra que perdura

Archivado en: Furtivos, Leslie J. López, Fedguar

"Dos sombras con pasamontañas y guantes se ocultan a medianoche en el monte. Los guardas de campo pasaron al lado con linternas, pero no los vieron.

En plena Sierra Norte de Sevilla, dos furtivos persiguen a un ciervo espectacular. "Enfundamos el rifle en una media de mujer para que no brille". Un solo descuido bajo la luna llena los descubriría.

La incursión continúa en la finca y culmina con dos disparos. "Hace frío, se pasa miedo", relata uno de estos cazadores fuera de la ley, que lógicamente no quiere que figure su nombre en el reportaje. La cabeza del animal está en el coche, el resto se abandona.

"Un tío se echa al monte, pega el tiro, coge la cuerna y gana el sueldo de tres meses", resume Ángel Tejedor, un guarda de campo con años de oficio en sierras de las provincias de Sevilla y Granada. "Esto existirá mientras la gente pague 6.000 euros por la cabeza de una avutarda y 8.000 por la de un macho montés", sentencia.

"Si denuncias, te corto el cuello, sé donde vives". Es una amenaza recibida más de una vez por Javier Girona, miembro de la Federación Española de Asociaciones y Entidades de Guarderío (Fedguar). "Un compañero de Jaén perdió la pierna por un balazo del calibre 270", recuerda, "y a otro le partieron un brazo en Córdoba". Muchos terminan en el hospital. Cuenta que trabajan totalmente indefensos, sin capacidad para actuar ni respaldo legal. Sus medios se reducen a pedir el DNI. "Recibo amenazas de muerte, me han encañonado y me insultan cuando recojo a mis hijos en el colegio".

La federación ya solicitó los datos de los profesionales asesinados en los últimos años, pero la Guardia Civil les respondió que es un asunto secreto. El gremio reclama la distinción de autoridad, ya que son ellos los que afrontan la creciente delincuencia en el campo.

La de guarda de campo es una titulación reconocida por el Ministerio del Interior. La Junta de Andalucía, a raíz de la ley de la flora y fauna silvestres, creó la figura 'guarda de coto'. Era el nuevo grupo, junto a los anteriores, para auxiliar a los 'agentes medioambientales'. FEDGUAR denuncia el intrusismo laboral de una figura carente de una regulación. "Un furtivo denunciado 25 veces, con permiso de armas retirado y arma confiscada, tiene ese título", comenta.

El presidente de FEDGUAR, Joan Manuel Olivella, admite que hay guardas de campo que actúan de modo fraudulento en cotos privados que defienden. No es algo generalizado, hay corruptos como en otros ámbitos. "Si se da el caso, denunciamos", asegura, destacando que el furtivo ingenia nuevas artimañas, como lazos, cepos y venenos. Se matan las especies que afectan a la rentabilidad del coto.

La sospecha se extiende. ¿Un guardia civil furtivo? "No conozco a ninguno que no lo sea", responde con sarcasmo A.M.M., un montero de la provincia. El chiste malintencionado dispara las acusaciones. Un guardia civil replica ante el comentario: "Ese rumor ha existido siempre". J.J.G., otro agente del cuerpo y apasionado de la caza, lo tiene claro: "Se dice que todo cazador es furtivo, pero hay que distinguir". Es consciente de que nadie lo hace para comer, pero hay fiebre de trofeitis. "El que tiene dinero busca a alguien que mate un buen ciervo a escondidas", dice J.J.G., que ya sabe lo que es detener a un furtivo. Defiende que la caza es un deporte, no una simple matanza. "He visto a pijos que matan rayones (crías de jabalí) como si fuera una hazaña", lamenta.

En 2010, un total de 26 personas fueron inhabilitadas con sentencia firme por delitos de caza, muchas menos que en 2009 (59). Desde ese año hasta enero del 2010, Sevilla y Málaga fueron las provincias donde el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) desarrolló sus mayores intervenciones en la materia, como la operación Lobezno, que destapó una red de comercio ilegal por internet de especies amenazadas. Hubo ocho detenidos.

La caza ilegal es una mezcla explosiva de dinero y adrenalina, una práctica arraigada desde tiempo inmemorial. "Es muy difícil afrontar este problema", reconoce un técnico de EGMASA, la empresa pública de gestión medioambiental de Andalucía. Para algunos, los furtivos son alimañas. Para otros, cazadores sin recursos. Han contado con cierta condescendencia en los pueblos. La solución al problema se antoja tan imposible como poner vallas al campo. El furtivo rompe la práctica del cazador, se enfrenta con violencia a los guardas de campo y sortea la vigilancia. Ningún biólogo halló todavía el nombre científico para este depredador."

Publicado el 10 de enero de 2011 a las 12:45.

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La riqueza cinegética en peligro

Archivado en: furtivos

"La detención de tres miembros de una familia de Asturianos y la declaración de un menor de Mombuey por presunto tráfico ilegal de carne de caza y supuestas prácticas furtivas, operación en la que también se han visto presuntamente implicados tres guardias civiles que prestan servicio en la comarca sanabresa, ha sacado a flote la sospecha de que alrededor de la explotación de la caza mayor, al menos en el noroeste provincial, hay prácticas oscuras que disparan contra la legalidad y emborronan la actividad cinegética, convirtiendo lo que debería ser una fuente de desarrollo rural en una práctica monopolizada de forma torticera por unos pocos.

Al margen de la investigación judicial, bajo secreto sumarial, que, de momento, ha dejado a tres ganaderos en libertad con cargos, la declaración de tres agentes de la Benemérita y numerosas pesquisas para sacar a la luz el comercio de carne ilegal en establecimientos públicos, y que concluirá con condenados o no, lo que es evidente es que el sistema de explotación cinegética en la provincia ha sufrido un duro golpe al aflorar un magma sospechoso que vela una actividad que genera riqueza en beneficio de particulares y ayuntamientos y que, lo que es más importante, se presenta como un yacimiento de empleo trascendental para el ámbito rural donde se desarrolla.

La opinión pública zamorana, como ha quedado constatado por el eco del seguimiento masivo de la información publicada por este periódico, exige un esclarecimiento de los hechos, más aún cuando lo que se investiga tiene que ver con la salud, un aspecto que preocupa más que ningún otro por las posibles consecuencias.

Para lo que ya ha servido esta operación es para cuestionar la gestión de la caza mayor en la provincia, una actividad que genera más de 10 millones de euros al año y que tiene una bandera nacional e internacional reconocida en la Sierra de la Culebra, un vivero de especies salvajes excepcional, donde viven los ciervos y los lobos más apetecidos por los amantes de la venatoria de todo el país, las «medallas» más reconocidas, en el argot de la cinegética.

Pero lo interesante no es la realidad palpable de la situación actual de la caza, lo que ilusiona desde el punto de vista del desarrollo rural es su enorme potencial en una provincia con más de un millón de hectáreas idóneas para la caza. Si la gestión cinegética fuera la adecuada, Zamora sería un paraíso que atraería a un gran número de cazadores foráneos, como auguran un puñado de estudios privados e institucionales realizados en los últimos años, uno de los más completos el encargado por la patronal cuando estaba presidida por el industrial Francisco Abollo.

El ejemplo de las monterías de jabalíes está ahí, con un crecimiento espectacular y con más de 600 autorizadas anualmente por Medio Ambiente en las últimas campañas. La subasta de lobos y ciervos que se escenifica todas las primaveras en la Sierra de la Culebra supera los 100.000 euros, con cifras por pieza que, a veces, han superado los 9.000 euros.

Pero como está demostrando la investigación centrada en una familia de Asturianos, la práctica cinegética tiene claroscuros que necesitan salir a la luz para acabar con las sospechas y evitar que aquellos que no respetan las normas campen a sus anchas. Como ya han apuntado en «LA OPINIÓN-EL CORREO» un grupo de expertos, es preciso cambiar el sistema de gestión, agrupar cotos para posibilitar la contratación de más guardería y controlar mucho mejor las poblaciones de animales. La atomización de sociedades de cazadores supone siempre un lastre en el afán de conseguir que la actividad cinegética se convierta en fuente considerable de recursos.

La Junta de Castilla y León tiene también mucho que decir. Los cazadores locales no pueden ser desplazados de los acotados, los lugareños tienen que ver riqueza en la fauna salvaje y no un peligro permanente para sus terrenos. Hay que desterrar, con la normativa adecuada, el concepto de que la caza mayor es cosa de señoritos y de gente adinerada de la ciudad. Muchos amantes de este deporte tienen que cambiar hábitos trasnochados y apostar, de una forma incontestable, por la «caza sostenible». El control y la vigilancia de la Administración autonómica, a través de la guardería forestal y del resto de personal de la Consejería de Medio Ambiente, tiene que incrementarse y restringir al máximo todos los permisos para abatir piezas por la noche. Hay que acabar con la tentación y para eso nada mejor que encender la luz y que la venatoria se practique por el día.

Los planes cinegéticos de las sociedades que controlan los cotos no pueden estar ahí como papel mojado, hay que cumplirlos. La Administración regional tiene la obligación de pedir cuentas y hacer un seguimiento de los permisos que concede para evitar toda sospecha de fraude. Seguramente si la vigilancia hubiera sido mayor no se hubiera producido el «caso Asturianos». La caza es deporte pero también, cada vez más, un negocio y una actividad imprescindible para incentivar el desarrollo del ámbito rural y frenar la despoblación, un objetivo prioritario e irrenunciable."

Mejor dicho imposible. Ahora solo queda que la justicia actúe, que las administraciones tomen las medidas oportunas y que los cazadores luchemos porque nuestra aficción sea limpia, justa y legal.

Publicado el 9 de mayo de 2010 a las 19:15.

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Mas trampas de lazo en León

Archivado en: caza, castilla y león, furtivos, lazos

Agentes de la Fundación Oso Pardo retirando un lazo.El lazo fue localizado por un equipo del proyecto LIFE Corredores Oso, que pretende facilitar la comunicación entre los osos de las poblaciones oriental y occidental

Vigilantes de la Fundación Oso Pardo localizaron el pasado miércoles un lazo de acero ilegal en el transcurso de una salida rutinaria de seguimiento y vigilancia de la población de osos. El lazo, que se encontraba activado, estaba situado en el borde de un prado, por lo que se percibieron claras evidencias de la caída de un animal, recientemente, en ese lugar. Con éste, son ya 1.400 los lazos retirados por la FOP desde el año 1993 en la Cordillera Cantábrica.

Lazo realizado con cuerda. El lazo fue localizado por el equipo de campo del proyecto LIFE Corredores Oso, que opera principalmente en el ámbito del corredor interpoblacional y está financiado con fondos de la Comisión Europea, la Fundación Biodiversidad y la Obra Social de Caixa Catalunya. El proyecto, que cuenta con el apoyo de las administraciones autonómicas de Asturias y de Castilla y León, además de los 12 ayuntamientos en los que se ejecuta, tiene entre sus objetivos facilitar la comunicación entre los osos de las subpoblaciones oriental y occidental a través del corredor interpoblacional, lo que implica eliminar riesgos como el trampeo ilegal.

Oso herido por un lazo. Fotografía de la Junta de Castilla y LeónLos lazos se destinan habitualmente para cazar jabalíes, corzos o ciervos, pero también atrapan a los osos. Suelen colocarse en pasos en el bosque utilizados por la fauna o en el entorno de praderas, de siega y diente, y en cultivos. Su colocación es un delito que puede ser castigado con penas de cárcel de 14 a 24 meses, además de la inhabilitación para cazar durante un periodo entre dos y cuatro años.

Todos los cazadores deberíamos estar lo suficientemente en desacuerdo con aquellos que realizan estas prácticas como para denunciarlo cada vez que veamos alguno colocado. Es fundamental denunciar, de nada sirve que quitemos los que nos encontremos en nuestras salidas al campo si no lo denunciamos. El conocimiento de estos hechos por las autoridades hará que estén pendientes de vigilar más las zonas en las que aparecen y eso redundará en beneficio de todos. ¿A cuántos le han estropeado un corzo o un ciervo que llevas tiempo detrás de él para cazarlo en su momento adecuado y cuando has ido te encuentras el cuerpo en  un lazo y sin cabeza?

Publicado el 21 de febrero de 2010 a las 18:15.

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José Juan Taboada

José Juan Taboada

Nací en Salamanca en 1970 y me crié en Extremadura en el seno de una familia en la que nadie en absoluto cazaba. Pese a ello, me inculcaron el amor y respeto por la naturaleza y el mundo rural del que procedo. Viví en Villanueva de la Serena (Badajoz) hasta el verano de 1988, momento en el que me trasladaron a Valladolid. En la actualidad soy director de Castilla y León y de Valladolid del Grupo de Comunicación Gente.

Amante de la caza, pero sobre todo del tiro certero en justa lid. Me gusta cazar solamente lo que me voy a comer, en compañía o en soledad. Un día de caza es un día agradable de paseo por el monte, el páramo o la ribera, o bien un día que comienza con unas migas para, tras unas horas de quietud y silencio en el puesto, terminar con una fraternal comida con un buen guiso casero. Magnífico día si hay abate pero, si no ha sido así, la jornada no habrá desmerecido porque eso habrá querido decir que los animales han sido más listos o rápidos que uno mismo.

El blog pretende ser una zona de intercambio de conocimientos cinegéticos, así como de opiniones relacionadas con el mundo de la caza, abarcando todas las modalidades: caza menor, caza mayor, con galgos, cetrería, con arco y caza internacional, sin olvidar todo el mundo que rodea a esta actividad considerada deporte para algunos y entretenimiento para otros. Intentamos crear un espacio para conocer también los últimos avances en productos y materiales relacionados con las artes cinegéticas.

 

Enlaces

Revisión de estilo hecha por VERBA BONA

www.cazalia.com

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