lunes, 25 de septiembre de 2023 16:36 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Enrique Hormigos

Demasiada letra

El hombre que no amaba a Stieg Larsson.

imagen

Lo siento pero, por más vueltas que le pego, no puedo entender el éxito planetario del pastiche infantiloide de casi 700 páginas con final feliz que ha redactado este señor en un estilo literario digno de un niño de 14 años.
Cosas del marketing, imagino, en una época en la que Camilleri, Mankell o Ellroy producen con regularidad excelentes novelas cargadas de mala leche en lo social (si de eso es de lo que se trata) y un realismo en lo psicológico que hacen que la novela de Larsson parezca un libro de "Los Cinco" (detalle curioso que el personaje protagonista comparta apellido con otro de la escritora para niños Astrid Lindgren).

Y una vez crucificada la chorrada mediático-literaria del año, vamos con algo que mola.
Pero eso será, después de la publicidad.Volvemos en 59 segundos, 58...57...

Peter Robinson. Un escritor inglés que vive en Canadá y que al parecer ha escrito tropecientas novelas, la mayoría inéditas por estas tierras, protagonizadas por un tal Inspector Banks.
No voy a tirarme el rollo en plan "ya me las he leído todas en v.o.", porque sólo he leído uno de sus libros, pero lo cierto es que "El Camaleón" (Aftermath) me pareció una novela excelente.

La llamada a la policía de una mujer a propósito de una disputa conyugal en casa de una vecina en la poco sofisticada ciudad de Leeds termina de la peor manera posible y con el peor de los descubrimientos, dando pie a una trama llena de múltiples matices en la que cabe de todo: el crimen, la actitud de los medios de comunicación, el uso de la fuerza excesiva por parte de la ley, el maltrato conyugal, la mentalidad del asesino y, especialmente, de las victimas y la dureza cotidiana del trabajo policial, en una obra llena de matices que refleja la realidad -nuestra realidad- con una finura y contundencia que sorprende, sin perder de vista la construcción de un argumento que funciona hasta el final con helada precisión.
En fín, un libro muy recomendable que podréis encontrar editado por RBA bolsillo al muy módico precio de 8 pavos.

Un saludo, y buena caza.

Publicado el 11 de diciembre de 2008 a las 09:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Comentarios - 1

1 | Ignorante - 17/1/2009 - 18:35

Amigo, te has retratado tu solito, que no te guste el argumento de la novela de Stieg Larsson lo puedo entender, porque eres hombre (y debes de ser de los que "no aman" a las mujeres-como los protagonistas de la novela) Pero defender, que la novela tiene poco valor literario, ya da un grado de incultura rayano la ignorancia.

Tu comentario

NORMAS

  • - Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • - Toda alusión personal injuriosa será automáticamente borrada.
  • - No está permitido hacer comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • - Gente Digital no se hace responsable de las opiniones publicadas.
  • - No está permito incluir código HTML.

* Campos obligatorios

Enrique Hormigos

Enrique Hormigos

Desde que me metí en el lucrativo negocio del humor con la idea de hacer una fortuna en un par de semanas y retirarme a vivir de las rentas en una hermosa finca en la Toscana, hay una escena que se repite de manera exacta cada vez que busco echarle el lazo a un nuevo cliente.

La cosa empieza en el despacho de la víctima, dónde me presento generalmente sin avisar (soy un fan del "Efecto Sorpresa"). Una vez que el director se da cuenta de que no me sacará de su despacho sin la ayuda de un revolver del 45, suspira resignado y abre mi viejo carpetón (Viejo desde el día en que lo compré. Lo até mal a la baca de mi motocicleta y, recién salido de la tienda, lo arrastré durante 200 metros por el asfalto. Pero bueno; no lo iba a tirar).

Silencio sepulcral. El tío estudia el material y, después de un rato sin decir ni pío, se rasca la barbilla y murmura: "Mmmm... Demasiada letra..."
Fin de la entrevista.

Y aunque nunca he entendido porqué la gente no se rasca la barbilla y murmura "Mmmm... Demasiada letra" cuando lee los chistes de Forges o de El Perich, espero que, en este caso, mi asqueroso defecto no os desanime demasiado.

De cualquier manera, gracias por sintonizar este canal.
Un saludo.

 

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Recibe este blog tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD