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Blog de Javier Memba

El insolidario

12 monos, Chris Marker transciende a la nueva televisión

Archivado en: Inéditos cine, sobre la nueva ficción televisiva

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La experiencia me ha enseñado que no se puede ser categórico al afirmar que una obra es la mejor en su género. Apuntaré por tanto que La Jetée (1962), la cinta del gran Chris Marker cuyo protagonista, siendo aún un niño, contempla el rostro de una muchacha (Hélène Chatelain) en el aeropuerto de Orly mientras un hombre cae asesinado a su lado, es uno de los mejores cortometrajes de toda la historia del cine.

 

Concebido en los días en que el miedo al holocausto nuclear alcanzó su punto más álgido e inspiró cintas como -Five (Arch Oboler, 1951), El mundo la carne y el diablo (Ranald MacDougall, 1959) o La hora final (Stanley Kramer, 1959-, los escasos veintinueve minutos que dura La Jetée bastaron para que Marker llevara a cabo una de las mejores pastorales poscatástrofe atómica de toda de toda la historia del cine de ciencia ficción. Pero también uno de los mejores viajes en el tiempo. Porque La Jetée -junto con Lemmy contra Alphaville (Jean-Luc Godard, 1962), Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966) y Te amo, te amo (Alain Resnais, 1968)- es el mejor ejemplo de la calidad alcanzada por el cine fantacientífico de la Nouvelle Vague, de cuya Rive Gauche -la otra escuela, la ajena a Cahiers du Cinéma-, Marker -junto con Resnais y Agnès Varda- fue uno de sus representantes más genuinos.

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Publicado el 20 de marzo de 2017 a las 18:45.

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Autoría en las nuevas series de televisión

Archivado en: Series de televisión

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Mucho antes de que Alexandre Astruc publicase su Caméra-stylo (1948), el célebre artículo donde pergeñaba la teoría del cine de autor -el cineasta ha de escribir con su cámara como el escritor con su pluma-, que darían a conocer universalmente los miembros más destacados de la Nouvelle Vague a finales de los años 50, cuando aún ejercían la crítica en Cahiers du Cinéma... Mucho antes de todo aquello, las estrellas más rutilantes de la pantalla silente, endiosadas y adoradas como ningún otro interprete lo ha vuelto a estar desde entonces, sabían a ciencia cierta que el cineasta es como el escritor: el responsable omnisciente de la cinta.

 

Si su realizador no fuese el autor de la película, como pretenden los consabidos apologetas de la grey, la colectividad y el trabajo en equipo, en 1929, Gloria Swanson hubiese sustituido al gran Erich von Stroheim por un espejo durante el rodaje de La reina Kelly en la idea de que ella misma se bastaba y se sobraba para la creación de Kitty Kelly. Aquella princesa del pueblo, que del orfanato de la Alemania imperial donde se había criado pasaba a ser la reina de un burdel en Dar-es-Salam, obedecía a una inspiración singular, que no a un trabajo en común. Sólo un maestro como el gran von Stroheim podía narrar con la destreza precisa la peripecia de Kelly, que con el curso del tiempo la llevaba de regreso al palacio alemán, del que fue expulsada en su primera visita. Allí compartía el trono junto al príncipe -ya rey- que enamoró cuando, siendo aún la gentil huérfana, se le cayeron los pantalones al ver a su futuro pasar al trote al frente de su regimiento.

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Publicado el 8 de marzo de 2017 a las 16:30.

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David Lynch, el onirismo de la modernidad

Archivado en: Bibliografia, David Lynch, el onirismo de la modernidad

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(extraído de la introducción de mi nuevo libro, David Lynch, el onirismo de la modernidad (Ediciones JC), que en los próximos días se pone a la venta) 

     Así que pasaran veinticinco años, Laura Palmer (Sheryl Lee) habría de regresar. Fue ella, la asesinada más célebre de la televisión de los noventa, quien, al final de la segunda temporada de Twin Peaks (1990-1991), volvió fugazmente de la muerte para entrar en un sueño del agente Dale B. Cooper (Kyle Mac Lachlan) y fijar para ese plazo su retorno. Fue, naturalmente, en la habitación roja, "un lugar sin contexto, una secuencia sin contexto, sin nada antes ni después", comentaría Michel J. Anderson -intérprete del enano bailarín- recordando la explicación que le dio David Lynch el día que le pidió referencias para interpretar a aquel "hombre de otro lugar". Además de él, fueron testigos el turbador decorado del sofá y las cortinas rojas. Allí todo era del mismo color. Llegado el momento de cumplir lo prometido, la tercera temporada de Twin Peaks, cuya emisión se anunció para 2017, es una de las opciones que despiertan más expectación en ese esplendor de las series de televisión al que asistimos. Y es de ley apuntar que algunos de los parámetros de toda esa bonanza de la ficción catódica de nuestros días fueron sentados en la primera temporada de Twin Peaks, la propuesta que puso en marcha la revolución de la televisión. David Lynch, su creador junto a Mark Frost, es, por tanto, uno de los precursores indiscutibles de la nueva narrativa televisiva. De ahí que sea oportuno analizar ahora su filmografía.

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Publicado el 20 de febrero de 2017 a las 18:00.

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Sven Hassel inspira un cómic

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre Los panzer de la muerte

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(Publicado originalmente en La linterna mágica, mi blog de Descubrir el arte)    

El de "novela gráfica" es un término controvertido. Supongo que en gran medida obedeciendo al eterno afán de la historieta de ser considera exactamente igual que el resto de las bellas artes, la denominación se estima más elevada que la de "cómic".

 

Aunque tampoco es ajeno a la controversia el interés del medio en reivindicar su madurez frente a las revistas infantiles que le dieron la gloria mediado el siglo XX. Porque, si hay algo que ha quedado definitivamente atrás de forma incontestable, esos son los tebeos para niños. A los pequeños de hoy día les gusta el manga o los superhéroes, dos asuntos diferentes a la historieta europea a la que me refiero.

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Publicado el 8 de febrero de 2017 a las 01:45.

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La patrulla del tiempo (y II)

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre La patrulla del tiempo

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(viene del asiento publicado el 28.9.2016)

            Delenda Est es una ucronía pura. Aquí el punto Jombar -ese acontecimiento singular y alternativo que determinó la historia- se remonta a la antigüedad clásica. Anderson nos propone que, en los albores de la cultura occidental, los celtas fueron los hegemónicos en los tiempos del esplendor grecorromano. Con estos antecedentes, en el siglo XXX los "danelianos", los superhombres venideros, que según el canon de estos textos fundaron la Patrulla del tiempo, no han existido para poder hacerlo. Everard y su compañero en esta pieza, Van Saravak[1], lo comprenden cuando, dispuestos a pasar unos días de asueto en la Nueva York de 1960, se encuentran con una ciudad extraña, que no tiene nada que ver con aquella que fuera la de los rascacielos a comienzos de los felices 60. De ahí el título, que no son sino las dos últimas palabras de la locución latina "Cartago delenda est" (Cartago debe ser destruida).

 

Aquí alude a un Cartago que no lo fue, posibilitando a la larga ese mundo predominantemente celta que, con el correr de su propia línea temporal, dio lugar a Catavellaunan la extraña ciudad que debió ser la Nueva York que nuestros crononautas visitan.

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Publicado el 31 de enero de 2017 a las 19:00.

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Unas consideraciones sobre la nueva ficcion televisiva

Archivado en: Series de televisión

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            Ya he tenido oportunidad de afirmar en estas mismas notas que lo de seguir llamando a la televisión "la caja tonta" es algo tan simple, manido e incierto como sostener que la falta de calidad de la obra de un autor -sea cual sea su tiempo y su lugar- obedece a la censura que el poder de su época ejerció sobre él. La sugerencia -y cuanto más sutil mejor- es más difícil de prohibir que la evidencia. Por lo demás, en una narración, supone la excelencia frente a la vulgaridad de lo obvio. Seamos sutiles y no demos nombres. Basta con pasar de una cadena a otra para dejar atrás la telebasura, que indudablemente aún persiste, y encontrar una televisión didáctica, divertida y enriquecedora. En definitiva, una antena inteligente, que no una caja tonta.

 

Con todo, he de reconocer que mi querencia a los grandes formatos de pantalla, en los que me formé como espectador de cine, hizo nacer en mí un arraigado prejuicio contra la pequeña pantalla que me ha mantenido alejado de ese esplendor de las nuevas series al que asistimos. Hasta que, hace apenas unos meses, el streaming y ubicuidad del DVD me descubrieron esa nueva narrativa televisiva que han puesto en marcha las series de autor.

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Publicado el 13 de enero de 2017 a las 15:30.

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Setenta años de la revista "Tintín"

Archivado en: Cuaderno de lecturas

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(publicado originalmente en Zenda el pasado veintiséis de septiembre)

            "Para jóvenes de 7 a 77 años" rezaba el eslogan original de las aventuras de Tintín. Ese mismo lema fue el subtítulo de la revista que tomó su nombre del infatigable reportero de Le Petit Vingtième. Su primer número llegó a los quioscos belgas y franceses el veintiséis de septiembre de 1946. En los setenta años transcurridos desde entonces, cuantos aman las aventuras de Tintín han comprendido que el eslogan no era ni retórica ni una frase que iba bien para aumentar las ventas. Ni siquiera esa alusión al amplio espectro de la edad de los lectores que parecía. Muy por el contrario, era el conjuro que obraba el don de la infancia infinita.

 

Desde su primera entrega, En el país de los soviets, publicada como es sabido en Le Petit Vingtième entre el diez de enero de 1929 y el ocho de mayo de 1930, Tintín y Milú mostraron una capacidad sin paragón en toda la historia del cómic -y singular como pocas en la de la cultura occidental en general- para convertirse en la referencia más temprana de la mitología personal de sus lectores. Cuantos aman la obra de Hergé, el creador de tanta maravilla, desde que descubrieron su primera viñeta -ya no en Le Petit Vingtième, sino en uno de aquellos álbumes con el mítico lomo de tela que le obsequiaban sus mayores en la remota infancia- saben que volver a ver una estampa del periodista es volver a la dicha de los primeros días. Pero no divaguemos. Como se dice ahora, hoy lo que toca es la efeméride.

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Publicado el 12 de diciembre de 2016 a las 18:00.

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La nueva entrega de Michael Connelly

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Michael Connelly

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            En los más de 25 años transcurridos desde que Harry Bosch se diera a conocer entre los lectores en El eco negro (1992), este detective del Departamento de Homicidios de la policía de Los Ángeles creado por Michel Connelly ha cambiado tanto como el resto del mundo. Tan ha sido así que, en su nueva entrega, Del otro lado, Harry -ya tocado por la edad y habiendo colgado la placa, se alía con su hermanastro-, Mickey Haller, el abogado del Lincoln. Recién llegada a las librerías españolas, la novela inaugura la colección Alianza de Novelas, una nueva iniciativa de Alianza Editorial, nacida con el anhelo de llevar "al lector una propuesta plural, tanto en géneros como en autores". Considerando que Connelly es uno de los escritores más vendidos de todo el mundo, no hay duda de que el público responderá con creces a las expectativas puestas en esta nueva aventura.

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Publicado el 16 de noviembre de 2016 a las 11:30.

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La gloria perdida de Dashiell Hammett

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Dashiell Hammett

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            La percepción de la posteridad es cambiante. Vista desde el presente parece inamovible. Pero al mirar hacia atrás y comprobar cuántas de las dádivas que otorgó antaño acabaron en nada, sus juicios resultan tan fugaces como pasajeras las modas.

 

             De un tiempo a esta parte vengo comprobándolo con la gloria pérdida de Dashiell Hammett. Hace treinta y muchos años, cuando la novela negra aún era un género a reivindicar en propuestas como la queridísima colección Libro Amigo, de la entrañable Editorial Bruguera, y no esa desmedida de nuestros días puesta en marcha por el oportunismo de los editores, había dos autores cardinales en estas ficciones: Raymond Chandler y Dashiell Hammett. La gloria del primero no ha hecho sino aumentar en este tiempo. Jo Nesbø, uno de los más aclamados representantes de la novela negra escandinava -todo un subgénero entre tanta desmesura-, recuerda que leyó antes a los imitadores de Chandler que al propio autor.

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Publicado el 8 de noviembre de 2016 a las 13:15.

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Mi tributo a Tonino Valerii

Archivado en: Inéditos cine, Tonino Valerii

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            La noticia de la muerte de Tonino Valerii el pasado día 13 me ha cogido con un exceso de trabajo y no he podido despedirle debidamente. Aun así, no quiero dejar de dedicar unas líneas, por mínimas que sean, al cineasta que -junto con Julio Salvador en La tumba de la isla maldita (1973)- mejor retrató a la maravillosa Patty Shepard. Cierto que también fue aquel para quien ella se mostró con más generosidad. Sumario sangriento de la pequeña Estefanía (1972), un giallo canónico, fue el título en cuestión.

 

            El perfil biográfico del finado es sencillo: nace en Abruzos (Italia), estudia dirección en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma y se emplea como ayudante de dirección de Camillo Mastrocinque en la interesante La maldición de la Karstein (1964), cuyo guion -en la estela de Carmilla (1872), del gran Sheridan Le Fanu-, coescribe junto Ernesto Gastaldi. Idénticas ocupaciones, coguionista y ayudante de dirección, desempeñó Valerii en Por un puñado de dólares (Sergio Leone, 1964). En La muerte tenía un precio (Sergio Leone, 1965) sólo fue ayudante de dirección.

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Publicado el 25 de octubre de 2016 a las 11:30.

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Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con casi cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) es colaborador habitual del diario EL MUNDO desde 1990. Estudioso del cine antiguo, tanto en este rotativo madrileño como en el resto de los medios donde ha publicado sus cientos de piezas, ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), un estudio de la filmografía de este cineasta, es su última publicación hasta la fecha.  

 


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Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

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Enlaces

-La linterna mágica

-Obra en T&B Editores

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formetera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del iniferno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Luces y sombras del libro digital

Cuando la musa es una niña

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

Un festival de imágenes

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

La plástica del poder

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Reivindicación de Gustave Caillebotte

Una guía clásica de la ciencia ficción

Impresionistas y modernos

La Feria del Libro de Madrid cumple 75 años

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en La Razón

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 

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