sábado, 31 de octubre de 2020 14:35 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Javier Memba

El insolidario

El camino a Brighton

Archivado en: Textos rápidos para indómitos, inadaptados y demás proscritos

Foto: Javier Memba

La Battersea Power Station vista desde el Gatwick Express.

 

Trece         

           El destino siempre discurre por extraños vericuetos. Si hace tan sólo quince días me hubieran dicho que iba a conocer el camino del mítico Brighton, lo hubiera imaginado imposible. Como ha de antojársele a cualquiera que no haya tenido en el último verano horizonte más lejano que el de Carabanchel, tal ha sido mi caso, recorrer la ya extinta, e igualmente fabulosa, Ruta 66, que discurrió entre Chicago y Los Ángeles desde 1926 hasta 1985. Sin embargo quiso una extraña suerte, dicha (¿?) para mí, fatal para quien la puso en marcha, que esos fueran los hechos.

            Volvíamos Cristina y yo de pasar un día en Londres. Un día que fueron todas mis vacaciones de este año, mi júbilo. Lo mejor que me ha dado la vida en los últimos veintitantos meses. Fue en el final a tanta dicha cuando todo sucedió como nadie imaginó unos minutos antes: un suicida decidió poner fin a sus días arrojándose a las vías del Gatwick Express, donde nosotros viajábamos. Así, a la par que se marchaba, agredía a muchos de los que se quedaban en la lucha por la vida, que, en buena lógica, no supieron comprenderle.

            No entraré en detalles sobre aquel asesino de sí mismo. Tampoco sobre a cuántos, con su última saña, llevó a perder el avión, pues un buen número de los viajeros de aquel convoy, y de todos los siguientes que también quedaron paralizados, tenían que coger un vuelo en Gatwick ¡Bien hubiera abierto la espita del gas, dejándonos en paz al resto de los mortales! El caso fue que a nosotros, con los trenes cortados, nos hizo bajarnos en una estación del extrarradio londinense.

            No sé por qué no me sentí abrumado como hubiera sido debido. No tuve ningún miedo a lo que pudiera venir. Antes al contrario, me dejé llevar por el encanto de lo imprevisto.

            Lo imprevisto fue un joven so british. Tan educado que me inspiró confianza apenas reparé en él. Ya en el avión de vuelta a Madrid, Cristina me confesó que desconfió de él por la botella de vodka que agarraba en una mano.

            El caso fue que compartimos el taxi para que lo elevado de la tarifa del trayecto nos fuera más llevadero. Era un buen tipo a carta cabal. No dudó en buscarnos con el móvil la terminal exacta de la que salía nuestro vuelo. Esa buena disposición me hizo entablar conversación con él. En el viaje de ida a Londres había reparado en que las vías discurrían en paralelo al camino a Brighton con las mismas que nos salió al paso la Battersea Power Station que ilustraba la carátula del Animals, con el cerdo volando entre dos de sus chimeneas y la decadencia inexorable de Pink Floyd entre sus distintos cortes.

            El rock llegó antes a mi vida que la literatura. Tras Tintín y el cine -que como cualquier lector habitual de esta bitácora habrá podido comprobar inauguraron mi mitología personal-, fue la primera manifestación cultural que me conmovió. Ya entonces, hablo del año 66, estaba estrechamente ligado a esa sedición juvenil que me exaltaba y a Londres, al Londres del swingin London.

            Con el correr de los años, de Londres llegarían las nuevas tendencias y los discos prohibidos como el Aqualung de Jethro Tull, porque se afirmaba en una leyenda de su carpeta que "en el principio el hombre creó a Dios" y no al revés como era debido; El Rock ‘n' Roll Animal de Lou Reed, por incluir un título tan explícito como Heroin; o el Electric Ladyland de The Jimi Hendrix Experience por esa ilustración de su carpeta que mostraba a un grupo de mujeres desnudas, "tías en pelotas" que decíamos entonces.

            De Londres, en fin, llegaban noticias como la muerte en un pasote -parece ser que fue de una sobredosis de las pastillas que tomaba para superar su alcoholismo- de Keith Moon, el mítico batería de The Who, y de las peleas habidas en el Brighton de 1964 entre rockers y mods.

            Yo fui rocker -de los más radicales- es muy probable que lo siga siendo y si volviera nacer lo sería más aún. Pero, como escribía el otro día en el muro de Facebook de mi amigo David Gutiérrez, nunca he tenido nada contra nadie que amara el rock ‘n' roll de diferente forma que yo. Runaway me suena igual de emocionante en las voces de los Small Faces que en la Del Shannon. Sumertime Blues puede llegar a ser tan arrebatadora interpretada por Eddie Cochran, su autor, que en la versión de The Who.

            Más aún, me hice rocker tras esa inexorable decadencia de Pink Floyd -de todo el rock sinfónico, léase- iniciada en el Animals, tras la catarsis del 77 y el punk. Antes había sido un freak que atesoraba con la misma ilusión los discos de King Crimson, Genesis y The Who. De ahí que ya supiera de lo de Brighton desde hace 36 años, cuando me colgué irremediablemente del Quadrophenia, la segunda ópera de la formación.

            De ahí también que el otro día me sorprendiera que aquel joven londinense, que iba a una fiesta en Brighton, no tuviera ni la más remota idea de The Who, el Quadrophenia y las peleas habidas entre rockers y mods. Si cabe, aquella ignorancia, me resultó más chocante que el aspecto del camino a Brighton, que salvo algunas casas de los primeros tramos, tan típicamente inglesas que parecen sacadas de las páginas de Tolkien, apenas difiere de cualquier otra autopista europea de circunvalación.

            Puede de esto seguirse que los amantes del rock estamos derrotados -que no domados- y que el rock ya no interesa -al menos mayoritariamente- a la juventud. Malo porque el amor al rock es un fulgor básicamente juvenil. Esa ha de ser la clave de me sienta like a rolling stone, tan joven y sin embargo tan viejo.

Publicado el 28 de septiembre de 2010 a las 08:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Comentarios - 2

1 | Jose Luis - 29/9/2010 - 13:02

Curiosamente ha vuelto la moda mod british, pero el espíritu no.. aunque sigan intentándolo ciclícamente gente com Jam, Style council o incluso Franz Ferdinand...
Viendo a mis hijos parece que existe el London Callin, o Carnaby en Malasaña

2 | Javier Memba - 02/10/2010 - 00:18

Hola José Luis:
Lo que ocurra ahora en Malasaña se me escapa. Después de haber pasado allí la mayor parte de los 80 -quizás por eso precisamente-, hace años que no voy. Pero a buen seguro que se sigue escuchando buen rock. Es la zona más afecta a él de todo Madrid, aunque a sus habituales de ahora les falte ese espíritu que nos inspiraba a nosotros, algo parecido a formar parte de una conjura juvenil contra el mundo adulto. No lo sé. Lo que sí puedo jurar es que en La Latina, que actualmente frecuento con mayor asiduidad, lo que impera es la música electrónica. El rock, prácticamente, está prohibido.
¡Claro que todo vuelve! Los gustos, las tendencias, las modas... como se quieran llamar, son ciclícos. Como las mareas. Los años 80 fueron deudores de los 60; los 90, de los 70 y esta década que ahora acaba, tampoco acabo de saber de qué.
Escucho a The Jam a menudo. Franz Ferdinand casi me son desconocidos. Pero si tú me los recomiendas, procuraré adentrarme en ellos, como en los viejos tiempos.
Lo que sí que tengo claro que el "London Calling" es el mejor disco de los años 80 -todo en él es emoción- y que The Clash fueron lo mejor que dio el punk.
Un abrazo.

Tu comentario

NORMAS

  • - Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • - Toda alusión personal injuriosa será automáticamente borrada.
  • - No está permitido hacer comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • - Gente Digital no se hace responsable de las opiniones publicadas.
  • - No está permito incluir código HTML.

* Campos obligatorios

Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con más de cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) fue colaborador habitual del diario EL MUNDO entre junio de 1990 y febrero de 2020. Actualmente lo es en Zenda Libros. Estudioso del cine antiguo, en todos los medios donde ha publicado sus cientos de piezas ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. Por su parte, David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), fue un estudio de la filmografía de este cineasta. El cine negro español (2020) es su última publicación hasta la fecha.  

 


              Instagram

 

 

 

Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

COMPRAR EN KINDLE:

 

 

 

 

Enlaces

-La linterna mágica

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

-Unas palabras sobre Tintín en Cuatro TV

 

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Malditos, heterodoxos y alucinados de la gran pantalla

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formentera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del infierno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Una guía clásica de la ciencia ficción

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

Una novelista italiana

Recordando a Scott Wilson

Cämilla Lackberg inaugura Getafe Negro

Una conversación entre Läckberg y Silva

El guionista de Dos hombres y un destino

Noir español y hermoso

Noir italiano

Mi tributo al gran Nicholas Roeg

De la Escuela de Barcelona al fantaterror patrio

Recordando a Rosenda Monteros

Unas palabras sobre Andrés Sorel

Farewell to Julia Adams

Corto Maltés vuelve a los quioscos

Un editor veterano

Una entrevista a Wendy Guerra

Continúa el misterio de Leonardo

Los cantos de Maldoror

Un encuentro con Clara Sánchez

Recuerdos de la Feria del Libro

Viajes a la Luna en la ficción

Los pecados de Los cinco

La última copa de Jack Kerouac

Astérix cumple 60 años

Getafe Negro 2019

Un actriz entrañable

Ochenta años de "El sueño eterno"

Sam Spade cumple 90 años

Un western en la España vaciada

Romy Schneider: el triste destino de Sissi

La nínfula maldita

Jean Vigo: el Rimbaud del cine francés

El último vuelo de Lois Lane

Claudio Guerin Hill

Dennis Hopper: El alucinado del Hollywood finisecular

Jean Seberg: la difamada por el FBI

Wener Herzog y la cólera de Dios

Gordad, el gran maese de la heterodoxia cinematográfica

Frances Farmer, la esquizofrénica que halló un inquietante sosiego

El hombre al que gustaba odiar

El gran amor de John Wayne

Iván Zulueta, arrebatado por una imagen efímera

Agnès Varda, entre el faminismo y la memoria

La reina olvidada del noir de los 40

Judy Garland al final del camino de adoquines amarillos

Jonas Mekas, el catalizador del cine independiente estadounidense

El gran Edgar G. Ulmer

La última flapper; la primera it girl

El estigmatizado por Stalin

La controvertida Egeria del Führer

El gran Tod Browning

Una chica de ayer

El niño que perdió su tren eléctrico

La primera chica de Éric Rohmer

 

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

El cine negro español en Zenda Libros

Tres películas para el confinamiento en De Cine 21

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 



contador de visitas

Contador de visitas


 

 

 

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Archivo

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD