martes, 20 de noviembre de 2018 17:43 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Javier Memba

El insolidario

La alimaña de Csejthe

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La condesa sangrienta" de Valentine Penrose

imagen

            Biografía, que no la novela que en un principio creí, he aquí un libro sobresaliente tanto por el personaje que trata como por la calidad de su prosa. Bella y dotada de un ritmo vertiginoso, se adecua a ella una encomiable traducción que respeta la erudición, el rico vocabulario y otros logros atribuibles al texto original.

            En cuanto al personaje, Erzsébet (Isabel) Báthory, no sin cierta fascinación por ella, la autora empieza enmarcándola en su tiempo. Años en verdad sombríos aquellos de las postrimerías del siglo XVI y los comienzos del XVII, cuando los albañiles que construían los castillos emparedaban viva a la primera muchacha que pasaba para proporcionar así fertilidad a los señores de la fortaleza. Eran aquellos los días en que la lucha contra los invasores turcos había alumbrado en la Europa central tanta crueldad que el vampirismo entró por la puerta grande en la superstición popular.

Leer texto completo »

Publicado el 18 de diciembre de 2013 a las 22:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Alix en Atenas

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El niño griego" de Jacques Martin

imagen

            Malamente, como en tantas ocasiones, pero al final voy satisfaciendo un deseo acariciado durante casi treinta años: dar cuenta de las aventuras de Alix dibujadas por su autor original, el gran Jacques Martin. Puesto a ello constato esas constantes que son características en la obra de cualquier creador. Una de esas similitudes entre distintas propuestas es el comienzo del álbum con una embarcación llegando a puerto. No hay mejor excusa para abrir la historia con unas viñetas que muestran una escena de conjunto de la ciudad. Me pongo a hacer memoria y son tres, al menos, los álbumes que comienzan así: El emperador de China, La garra negra y Vercingetórix. Pero sé que hay más. Por no hablar de la variación de este mismo tema que supone la llegada de la nave de la partida de felones que, amparándose entre las sombras de la noche, entran a sangre y fuego en la mansión del senador Caius Quintus Arenus de Roma, Roma. También es de noche cuando arriba al puerto de Alejandría el barco que va a encallar allí en El demonio del Faro.

Leer texto completo »

Publicado el 26 de noviembre de 2013 a las 23:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Los cuentos no góticos de Karen Blixen

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Siete cuentos góticos" de Karen Blixen

imagen

            Memorias de África, la celebrada cinta de Sidney Pollack de 1985, como el noventa por ciento del cine comercial estadounidense de las últimas cuatro décadas, nunca me ha merecido el más mínimo interés. No fue ése el caso de El festín de Babette (Gabriel Axel, 1987), el otro filme que en los años 80 dio a conocer mayoritariamente a Karen Blixen y a "Isak Dinesen", seudónimo utilizado por Blixen, entre otras publicaciones, para su evocación africana.

            Ahora bien, en un primer visionado, de El festín... me cargó por lo mismo que me hace insoportable a Bergman en su conjunto: su gravedad luterana. Es éste un conflicto que parece gravitar en todo el cine clásico escandinavo, pero que yo sólo soporto en Dreyer y en Sjöström. Se trata de un tedioso afán de perfección cristiana, que en alguna ocasión me ha hecho dudar de la liberación sexual que se le atribuía a las suecas entre los mitos del turismo de mi niñez y en las páginas de Suecia infierno y paraíso, el éxito editorial del italiano Enrico Altavila no mucho después.

Leer texto completo »

Publicado el 12 de noviembre de 2013 a las 17:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Un precedente de la Escuela de la mirada

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La invención de Morel " de Adolfo Bioy Casares

imagen

            Hace unos días, leyendo una nómina de grandes ficciones olvidadas, vi que se incluía en ella La invención de Morel (1940) del argentino Adolfo Bioy Casares. De que es uno de los grandes textos de la literatura fantástica escrita en español del pasado siglo, no cabe duda. De haya caído en el olvido, ya no lo sé. Por si fuera el caso, aquí van las notas que tomé tras mi lectura de la obra capital de Bioy en enero del 98. Apenas comencé a leer a este autor, a raíz de que se le concediera el Cervantes en 1990, me pareció mucho más que ese acólito de Borges por el que se le suele tener. De hecho, con mi dilecto Horacio Quiroga y sus fábulas fatalistas, es uno de los escritores latinoamericanos que más estimo. Lo descubrí en los cuentos de Una muñeca rusa (1990) y lo celebré con alborozo en 2005, durante la lectura de su Antología de la literatura fantástica, que compiló junto a Borges y Silvina Ocampo ese mismo año 40 que dio a la estampa La invención de Morel. Pero no divaguemos. Paso sin más a mis notas por si fuera cierto que el texto ha caído en el olvido y, por si siendo el caso, pudieran tener algún interés.

Leer texto completo »

Publicado el 7 de noviembre de 2013 a las 15:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

La obra maestra de Charles Maturin

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Melmoth el errabundo", de Charles Maturin

imagen

Recuerdo bien mi adquisición de Melmoth, el errabundo, de Charles Maturin. Fue, como de casi todo hace más de veinte años, en una librería de restos de ediciones que había a la entrada del parque Arias Navarro. Curioseando entre sus saldos, adquirí con la natural avidez varios crisoles de Aguilar y algunos de mis mejores números de Libro Amigo de Bruguera, una de las colecciones que más amo. Entre los crisoles, he de dar noticia de una edición conjunta de Las noches blancas y Pobres gentes de Dostoyevski; entre los Libro Amigo, del Balzac de Carlos Pujol -una de mis guías en la lectura de La comedia humana- y de Escritos sobre literatura, de Baudelaire. Pero sobre todo de Melmoth el errabundo.

En los más de veinte años transcurridos desde entonces, el local de aquella queridísima librería ha sido ocupado por un salón de belleza como prueba irrefutable de la insoportable levedad de nuestro tiempo. Sin embargo, cada vez que paso por su puerta, me repito que allí nunca ha habido más belleza que la guardan estas páginas del gran Maturin, que leí totalmente fascinado en junio de 1997. He aquí las notas que tomé después:

Leer texto completo »

Publicado el 9 de octubre de 2013 a las 14:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Mis lecturas de William H. Hodgson

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre William H. Hodgson

imagen

                   Descubrí a William Hope Hodgson con el mismo interés que al resto de los elogiados por H. P. Lovecraft en El horror en la literatura -texto canónico en lo que al género respecta-, que por aquellos días publicaba con regularidad Valdemar. Hablo de febrero de 1998, mes en que la de La nave abandonada y otros relatos de terror en el mar constituyó mi primera lectura de este autor inglés. Siempre en aquellas deliciosas ediciones del Club Diógenes, que tan gentilmente me regalaban sus responsables, leí a Hodgson con avidez hasta que La casa en el confín de la Tierra me cansó en enero del 2000. Lo que sigue, como tantas veces en estos apuntes, son las notas que tomé en aquellos dos años de inquietantes, y por lo tanto felices, lecturas.

                   Cabría calcular que, cuando se dice que William Hope Hodgson "es uno de los representantes más originales de lo que se ha dado en llamar cuento materialista de terror", ello se debe a que en sus narraciones el miedo no emana de espectros ni de entidades excesivamente fantásticas. Sin embargo, considerando que Lovecraft es el maestro de dicho género y que el escalofrío en las narraciones de este último proviene de arcanos y misterios ciertamente inverosímiles, no sé si mi suposición acerca del materialismo de Hodgson es del todo acertada.

Leer texto completo »

Publicado el 30 de septiembre de 2013 a las 12:00.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Los relatos del gran Sheridan Le Fanu

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La habitación del dragón volador y otros cuentos de terror y misterio" de Sheridan Le Fanu

imagen

                   En el bien entendido de que Joseph Sheridan Le Fanu ocupa una de las cimas del terror gótico con sus cuentos de fantasmas, el que abre y da título a esta selección es tan verosímil como podría serlo cualquier relato criminal anclado a la más pura realidad. En ese sentido, La habitación del Dragón Volador es un cuento materialista en la primera acepción del término. Lo en él tratado es la impostura de un grupo de criminales que se hacen pasar por aristócratas.

                   La historia se nos refiere mediante la experiencia de un viajero inglés en Francia -Beckett- quien, accidentalmente, merced a la gentileza de rigor, conoce en el camino a la condesa de St. Alyre, bella dama casada con un hombre mucho mayor y de apariencia despótica de la que quedará prendado. También por casualidad se cruzará en su camino el marqués de Harmonville, un caballero impecable con quien trabará conocimiento por algo que parece ser un error. Por ultimo, ya hospedados en una posada del camino -la Belle Étoile-, entrará en escena el coronel Gaillarde, un irascible ex oficial de Napoleón que persigue al marido la condesa. Esto dará pie a que Beckett vuelva a intervenir en favor de la que tanto le inspira, tomando partido en la pelea por su marido.

Leer texto completo »

Publicado el 11 de septiembre de 2013 a las 06:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

"El juramento de los cinco lores", una nueva entrega de las aventuras de Blake y Mortimer

Archivado en: Cuaderno de lecturas, las aventuras de Blake y Mortimer, sobre "El juramento de los cinco lores"

imagen

            Si hay algo de lo que abomine tanto como del cine contaminado por la política, eso es el cine contaminado por el teatro, excepción hecha de las adaptaciones de Shakespeare de Orson Welles. Tengo la teoría de que es mucho más estrecha la relación entre la pantalla y cómic que entre la pantalla y la escena. Los planos son las viñetas del cineasta y viceversa. El asunto de El juramento de los cinco lores, la nueva entrega de las aventuras de Blake y Mortimer debida a Yves Sente y Andre Juillard, ha venido a ratificarme en mis convicciones.

Leer texto completo »

Publicado el 30 de agosto de 2013 a las 09:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

" Vercingetórix", otra aventura de Alix

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Vercingetórix" de Jacques Martin

imagen

            En 1001 cómics que hay que leer antes de morir, que gentilmente me obsequió el gabinete de prensa de Grijalbo en el invierno de 2012, se afirma que La tiara de Oribal, de Jacques Martin, es uno de esos álbumes que ningún buen aficionado se debería perder antes de ir al encuentro con La Camarada Seca. Así pues, lo tengo por una de las obras maestras de la serie. Desde que me tienen alborotado esas reediciones de las que la colección está siendo objeto por parte de NetCom2, que nunca me cansaré de elogiar, comprarme La tiara... es uno de los grandes deseos en los que se debate mi vida. Ya me he perdido la primera edición numerada y la segunda corregida. De modo que estoy ojo avizor para no quedarme también si mi ejemplar de la inminente tercera.

            Curioseando en las bitácoras de los lectores más entusiastas de Alix -de quienes humildemente me considero un mero acólito- comprendo que La tiara..., además de la primera obra maestra de la colección, es el álbum donde el personaje y su universo quedan definidos por completo. La grafía es otra historia. Esa evolución que muestran las viñetas, común a todas las series cuyos dibujos, por así decirlo, no fueron homologados por su autor, como sí lo fueron las aventuras de Tintín, en Alix llega a ser tan variada como en las aventuras de Blueberry. Ya he sacado algunas conclusiones al respecto en estos mismos apuntes y no repetiré lo sostenido entonces. Diré tan sólo que, según los expertos, La tiara... inaugura una segunda grafía con su publicación en la revista Tintín a partir de 1956.

Leer texto completo »

Publicado el 16 de agosto de 2013 a las 01:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

"Novela de ajedrez", otra maravilla del gran Stefan Zweig

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Novela de ajedrez"

imagen

                   Aún entusiasmado con la lectura del Balzac de Stefan Zweig, recupero los apuntes que tomé en enero de 2003 de Novela de ajedrez, mi segunda lectura del gran austriaco, y pongo así fin a los asientos que, por el momento, he dedicado en estos días a la Joven Viena. Ardo ya en deseos, eso sí, de dar debida cuenta de Leporella, el único relato de Zweig que aún atesoro a la espera de su lectura. La traducción, para avivar aún más el fuego de tanto interés, se debe a Joan Fontcuberta. "¿Será el fotógrafo?", me empiezo a preguntar.

                   Si en Relato soñado, a mi juicio, gravitaba esa alerta ante las enfermedades venéreas expresada por el doctor Gerhard Venzmer en el artículo correspondiente de la Gran enciclopedia de la salud, en Novela de ajedrez -siempre en abstracto- va esa otra apuntada por Alejandro Gándara en Punto de fuga (1984) cuando escribe: "Hacer daño a los demás es una forma de conocerlos mejor". Con todo, si en los diez años transcurridos desde que leí está esplendida Novela de ajedrez, ha habido un texto que me la ha recordado por la genialidad de su asunto y de su prosa, ése ha sido Punto muerto, un relato de Barry Perowne incluido por Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo en su Antología de la literatura fantástica.

Leer texto completo »

Publicado el 6 de agosto de 2013 a las 09:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) es colaborador habitual del diario EL MUNDO desde 1990. Estudioso del cine antiguo, tanto en este rotativo madrileño como en el resto de los medios donde ha publicado sus cientos de piezas, ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), un estudio de la filmografía de este cineasta, es su última publicación hasta la fecha.  

 


Seguir en Facebook

              Instagram

 

https://twitter.com/javiermemba

 

Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

COMPRAR EN KINDLE:

 

 

 

 

Enlaces

-La linterna mágica

-Obra en T&B Editores

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

 

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formetera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del iniferno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Luces y sombras del libro digital

Cuando la musa es una niña

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

Un festival de imágenes

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

La plástica del poder

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Reivindicación de Gustave Caillebotte

Una guía clásica de la ciencia ficción

Impresionistas y modernos

La Feria del Libro de Madrid cumple 75 años

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

Una novelista italiana

Recordando a Scott Wilson

Cämilla Lackberg inaugura Getafe Negro

Una conversación entre Läckberg y Silva

El guionista de Dos hombres y un destino

Noir español y hermoso

Noir italiano

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en La Razón

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Archivo

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD