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Blog de Javier Memba

El insolidario

Volver a Freddy Lombard

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Freddy Lombard

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            Supongo que los cincuenta y siete años que tengo ya no son edad para seguir leyendo tebeos. Sin embargo, mi afición al cómic es tan grade desde antes de saber leer, cuando me cautivaron las viñetas de las aventuras de Tintín sin entender ni una palabra de sus bocadillos, que en los últimos meses le he dado muchas vueltas al asunto. Al final he concluido que mientras viva, voy a seguir leyendo tebeos con regularidad semanal. La cuestión es mucho menos singular de lo que me parece. A la postre, ese cómic en que los lectores de mi generación tuvimos una de las maravillas de nuestra infancia, ha ido creciendo con nosotros, dando lugar a ese cómic adulto que, al día de hoy, cuando apenas se publican tebeos infantiles, copa la práctica totalidad de la producción.

 

            Resuelto ya a leer un álbum por semana, como en mis primeros años, cuando como poco eran un placer de los domingos, he descubierto algunas historietas que, pese a llevar ya décadas en el mercado, me eran desconocidas. Mis siempre limitados espacio y presupuesto -unos estantes y unos números contra los que no hay resoluciones que valgan-, sólo me dan para las nuevas entregas de las colecciones de Blake y Mortimer, Alix, Jhen y poco más. Ese ha sido el motivo de que XIII, la serie creada por Jean Van Hamme (guion) y William Vance (dibujo) me fuera desconocida. Hasta que hace unos meses descubrí el fondo de cómics de la Biblioteca Ángel González. Es más pequeño que el que yo mismo he ido reuniendo a lo largo de esos cincuenta y cuatro años que llevo atesorando tebeos. Pero incluye varias propuestas para las que no me habían llegado ni el espacio ni el presupuesto.

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Publicado el 11 de abril de 2017 a las 08:30.

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El primer Tintín coloreado

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Tintín, Hergé

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(Publicado originalmente en Zenda)

            Los más suspicaces podrán notar cierta beligerancia en el hecho de que, coincidiendo con las innumerables conmemoraciones del centenario de la Revolución Soviética que veremos en los próximos meses, haya llegado a las librerías la primera versión coloreada de Tintín en el país de los soviets (1929). Cabe esperar que no tardarán mucho las traducciones españolas. Como su propio título índica, se trata del álbum anticomunista de Hergé. Sin embargo, también fue el único que el Maestro jamás coloreó en vida y sólo accedió a reeditarlo a regañadientes.

 

Los tintinófilos más ponderados tienden a pensar que ese ostracismo, al que el propio Hergé condenó la primera aventura de Tintín, fue debió a que, a medida que sus posiciones de la juventud se fueron atemperando con el paso del tiempo, él mismo -siempre esforzado en no molestar a nadie- prefirió no reeditarla. Hasta que las ediciones piratas que comenzaron a surgir a partir de una edición no venal de 1969, impresa por los Estudios Hergé a modo de obsequio a sus allegados -alguno de los cuales les traicionó pirateándola-, le llevaron a incluirla junto a Tintín en el Congo (1930) y Tintín en América (1931) en el primer volumen de Los archivos de Hergé (1973). Fueron aquellos unos tomos en los que el Maestro fue reuniendo sus álbumes publicados originalmente en blanco y negro.

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Publicado el 29 de marzo de 2017 a las 11:45.

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Sven Hassel inspira un cómic

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre Los panzer de la muerte

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(Publicado originalmente en La linterna mágica, mi blog de Descubrir el arte)    

El de "novela gráfica" es un término controvertido. Supongo que en gran medida obedeciendo al eterno afán de la historieta de ser considera exactamente igual que el resto de las bellas artes, la denominación se estima más elevada que la de "cómic".

 

Aunque tampoco es ajeno a la controversia el interés del medio en reivindicar su madurez frente a las revistas infantiles que le dieron la gloria mediado el siglo XX. Porque, si hay algo que ha quedado definitivamente atrás de forma incontestable, esos son los tebeos para niños. A los pequeños de hoy día les gusta el manga o los superhéroes, dos asuntos diferentes a la historieta europea a la que me refiero.

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Publicado el 8 de febrero de 2017 a las 01:45.

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La patrulla del tiempo (y II)

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre La patrulla del tiempo

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(viene del asiento publicado el 28.9.2016)

            Delenda Est es una ucronía pura. Aquí el punto Jombar -ese acontecimiento singular y alternativo que determinó la historia- se remonta a la antigüedad clásica. Anderson nos propone que, en los albores de la cultura occidental, los celtas fueron los hegemónicos en los tiempos del esplendor grecorromano. Con estos antecedentes, en el siglo XXX los "danelianos", los superhombres venideros, que según el canon de estos textos fundaron la Patrulla del tiempo, no han existido para poder hacerlo. Everard y su compañero en esta pieza, Van Saravak[1], lo comprenden cuando, dispuestos a pasar unos días de asueto en la Nueva York de 1960, se encuentran con una ciudad extraña, que no tiene nada que ver con aquella que fuera la de los rascacielos a comienzos de los felices 60. De ahí el título, que no son sino las dos últimas palabras de la locución latina "Cartago delenda est" (Cartago debe ser destruida).

 

Aquí alude a un Cartago que no lo fue, posibilitando a la larga ese mundo predominantemente celta que, con el correr de su propia línea temporal, dio lugar a Catavellaunan la extraña ciudad que debió ser la Nueva York que nuestros crononautas visitan.

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Publicado el 31 de enero de 2017 a las 19:00.

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Setenta años de la revista "Tintín"

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Tintín, Hergé

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(publicado originalmente en Zenda el pasado veintiséis de septiembre)

            "Para jóvenes de 7 a 77 años" rezaba el eslogan original de las aventuras de Tintín. Ese mismo lema fue el subtítulo de la revista que tomó su nombre del infatigable reportero de Le Petit Vingtième. Su primer número llegó a los quioscos belgas y franceses el veintiséis de septiembre de 1946. En los setenta años transcurridos desde entonces, cuantos aman las aventuras de Tintín han comprendido que el eslogan no era ni retórica ni una frase que iba bien para aumentar las ventas. Ni siquiera esa alusión al amplio espectro de la edad de los lectores que parecía. Muy por el contrario, era el conjuro que obraba el don de la infancia infinita.

 

Desde su primera entrega, En el país de los soviets, publicada como es sabido en Le Petit Vingtième entre el diez de enero de 1929 y el ocho de mayo de 1930, Tintín y Milú mostraron una capacidad sin paragón en toda la historia del cómic -y singular como pocas en la de la cultura occidental en general- para convertirse en la referencia más temprana de la mitología personal de sus lectores. Cuantos aman la obra de Hergé, el creador de tanta maravilla, desde que descubrieron su primera viñeta -ya no en Le Petit Vingtième, sino en uno de aquellos álbumes con el mítico lomo de tela que le obsequiaban sus mayores en la remota infancia- saben que volver a ver una estampa del periodista es volver a la dicha de los primeros días. Pero no divaguemos. Como se dice ahora, hoy lo que toca es la efeméride.

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Publicado el 12 de diciembre de 2016 a las 18:00.

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La nueva entrega de Michael Connelly

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Michael Connelly

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            En los más de 25 años transcurridos desde que Harry Bosch se diera a conocer entre los lectores en El eco negro (1992), este detective del Departamento de Homicidios de la policía de Los Ángeles creado por Michel Connelly ha cambiado tanto como el resto del mundo. Tan ha sido así que, en su nueva entrega, Del otro lado, Harry -ya tocado por la edad y habiendo colgado la placa, se alía con su hermanastro-, Mickey Haller, el abogado del Lincoln. Recién llegada a las librerías españolas, la novela inaugura la colección Alianza de Novelas, una nueva iniciativa de Alianza Editorial, nacida con el anhelo de llevar "al lector una propuesta plural, tanto en géneros como en autores". Considerando que Connelly es uno de los escritores más vendidos de todo el mundo, no hay duda de que el público responderá con creces a las expectativas puestas en esta nueva aventura.

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Publicado el 16 de noviembre de 2016 a las 11:30.

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La gloria perdida de Dashiell Hammett

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Dashiell Hammett

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            La percepción de la posteridad es cambiante. Vista desde el presente parece inamovible. Pero al mirar hacia atrás y comprobar cuántas de las dádivas que otorgó antaño acabaron en nada, sus juicios resultan tan fugaces como pasajeras las modas.

 

             De un tiempo a esta parte vengo comprobándolo con la gloria pérdida de Dashiell Hammett. Hace treinta y muchos años, cuando la novela negra aún era un género a reivindicar en propuestas como la queridísima colección Libro Amigo, de la entrañable Editorial Bruguera, y no esa desmedida de nuestros días puesta en marcha por el oportunismo de los editores, había dos autores cardinales en estas ficciones: Raymond Chandler y Dashiell Hammett. La gloria del primero no ha hecho sino aumentar en este tiempo. Jo Nesbø, uno de los más aclamados representantes de la novela negra escandinava -todo un subgénero entre tanta desmesura-, recuerda que leyó antes a los imitadores de Chandler que al propio autor.

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Publicado el 8 de noviembre de 2016 a las 13:15.

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La patrulla del tiempo (I)

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre La patrulla del tiempo

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    El curso del tiempo, que de una u otra manera está presente en casi todas las narraciones de enjundia -o mejor dicho: cómo el tiempo se nos escapa-, es mi argumento preferido en cualquier ficción. De ahí que mi sintonía con Poul Anderson fuese absoluta cuando, a finales de los 90, tuve oportunidad de leer algunos de los relatos incluidos en La nave de un millón de años (1989). Los inmortales que protagonizaban aquellas piezas me ganaron con la nostalgia inherente a su condición. Aún me conmueve el relato del guerrero vikingo Gest referido a las mujeres junto a las que fue feliz, y vio envejecer y morir, al igual que a los hijos que engendró con ellas, mientras él se mantenía en la misma edad.

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Publicado el 28 de septiembre de 2016 a las 22:15.

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Una lectura de Pessoa

Archivado en: Cuaderno de lecturas, "El lregreso de los dioses"

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            No he vuelto al pensamiento impío desde que mis lecturas de Bakunin, hace ya la friolera de cuarenta años, me convirtieron al ateísmo sin el más mínimo escándalo por parte de mi madre, que tan en vano intentó inculcarme su sincero catolicismo. Creí que El regreso de los dioses supondría mi retorno a estos viejos escepticismos. Pero estas páginas de Fernando Pessoa, que atesoro desde 1986, cuando llegó a las librerías su primera edición[i], en modo alguno constituyen un texto impío. Muy por el contrario, surgen frente a ese agnosticismo que empezó a extenderse inexorablemente entre la intelectualidad europea durante el siglo XIX, prolongándose en su paroxismo hasta nuestro nefasto siglo XXI. "He nacido en un tiempo en el que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué", escribe Pessoa en El libro del desasosiego. Antonio Mora, el heterónimo con el que el portugués firma El regreso de los dioses propiamente dicho[ii], llama "paganismo" a la pérdida de dicha creencia. Paganismo entendido como el antagonismo del cristianismo, sustituido por otras divinidades, antes que por sus características propias al margen de la comparación.

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Publicado el 31 de julio de 2016 a las 09:30.

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Una obra maestra de André Malraux

Archivado en: Cuaderno de lecturas, "La condición humana", de André Malraux

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                   Individualista irreductible como soy, por lo general aborrezco el llamado "compromiso". Como detesto, aún más, a quienes exigen su compromiso a los demás, tengo por norma ignorar la creación artística y literaria mediatizada por el compromiso de sus autores. Pero las reglas siempre se confirman en sus excepciones. En el caso de esta mía, una de ellas es La condición humana (1933), la magistral novela de André Malraux ambientada en la Guerra Civil China.

 

                   La leí hace ahora dieciséis años. Lo que sigue son las notas que tomé entonces. Aún recuerdo la emoción que me produjo el fragmento en que Katow entrega a sus compañeros, conscientes de que no soportarán la tortura, el cianuro que se reservaba para él mismo cuando llegase la hora de su suplicio. Y me descubro ante la definición de la condición humana de Kyo. Tal recuerda Gisors, su padre -pág. 160, tercer párrafo-, es "todo aquello por lo cual los hombres aceptan dejarse matar. Más allá del interés, tiende, más o menos confusamente, a justificar esa condición, fundiéndola en dignidad: cristianismo para el esclavo, nación para el ciudadano, comunismo para el obrero".

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Publicado el 20 de julio de 2016 a las 11:45.

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Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) es colaborador habitual del diario EL MUNDO desde 1990. Estudioso del cine antiguo, tanto en este rotativo madrileño como en el resto de los medios donde ha publicado sus cientos de piezas, ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), un estudio de la filmografía de este cineasta, es su última publicación hasta la fecha.  

 


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Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

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Enlaces

-La linterna mágica

-Obra en T&B Editores

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

 

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formetera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del iniferno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Luces y sombras del libro digital

Cuando la musa es una niña

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

Un festival de imágenes

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

La plástica del poder

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Reivindicación de Gustave Caillebotte

Una guía clásica de la ciencia ficción

Impresionistas y modernos

La Feria del Libro de Madrid cumple 75 años

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en La Razón

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 

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