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Blog de Javier Memba

El insolidario

Apuntes sobre "El gran Gatsby"

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El gran Gatsby" de Francis Scott Fitzgerald

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                   Tengo la impresión de que, de ese triunvirato rector de la novelística estadounidense en la primera mitad del siglo XX -Ernest Hemingway, William Faulkner y Francis Scott Fitzgerald-, nuestro tiempo es más favorable a Fitzgerald que a ningún otro. Hemingway, en el mejor de los casos, se me antoja un autor consabido; el atormentado universo de Faulkner -que particularmente me interesa mucho más y que tanto se aireó en los años 90, a raíz del treinta aniversario de la muerte del escritor, conmemorado 1992- se me hace demasiado cruel para el lector de nuestros días, que no acepta más violencia que la falsa brutalidad de la manida novela negra.

                   Sin embargo, Fitzgerald, quien junto con mi admirado Balzac acaso sea el autor que ha dado más importancia en su obra al culto dinero, sintoniza plenamente con un tiempo como el nuestro sin otro dios, patria o ley que la del vil metal. Incluso me atreveré a encontrar ciertas concomitancias entre las flappers de Fitzgerald, bebiendo cuando estaba prohibido hacerlo y siempre bailando alegres su charlestón, y las it girls de nuestros días con sus simpáticas frivolidades. No en vano fue una flapper canónica -la gran actriz de la pantalla silente Clara Bow- quien acuñó el término it girl. Sí señor, son tantas las semejanzas entre esa Era del jazz de Fitzgerald y nuestro tiempo que habrá que esperar que estos días no sean el preludio a un Apocalipsis similar al que sucedió a la Jazz Age del novelista.

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Publicado el 3 de septiembre de 2014 a las 21:30.

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Iorix el grande

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Iorix el grande", de Jacques Martin

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            Nada es para siempre. Todo toca a su fin y si hay dos cosas especialmente efímeras, ésas son la gloria y la dicha. Mi dicha de este verano han sido las lecturas de las aventuras de Alix dibujadas por Jacques Martin y en estas líneas vengo a dar cuenta de la última. Aún me resta La torre de Babel, cuya segunda edición aguardo para dar puntual cuenta de ella, y Oh, Alejandría (1996), que compré la primavera pasada creyendo que también era obra de Martin en exclusiva. Empero al hojearlo en esos vistazos previos a la verdadera lectura, he descubierto que el maestro contó con colaboradores. Será que esa ceguera, que según cuentan en las esplendidas misceláneas de estas segundas ediciones acabó por impedirle trabajar en sus últimos años -triste destino para un dibujante de cómics-, ya había empezado a hacer mella en él.

            En cualquier caso, este Iorix el grande (1972) del que hoy vengo a dar noticia, fue la primera entrega que sucedió a esa "época dorada de Alix" y, a todas luces, revalida la bonanza de aquélla. No recuerdo las aventuras que la sucedieron puesto que las leí hace mucho tiempo, en las primeras ediciones de Norma de los años 80, y aún no tomaba notas. No obstante, tengo la sensación de que el nivel se mantiene hasta La cólera del volcán (1978) que, por estar ambientado íntegramente en una isla, se me antoja menos rico en lo que a escenarios se refiere.

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Publicado el 28 de agosto de 2014 a las 16:15.

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Entrevista con el vampiro

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre Entrevista con el vampiro, de Anne Rice

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            Una vez más he de reconocer que mi sempiterno prejuicio hacia todo lo que sea popular, mayoritario, gregario en definitiva, me había impedido descubrir una gran obra a su debido tiempo. Pero fue el caso que hace un par de años, el fragmento de Anne Rice incluido en Los nuevos góticos me resultó uno de los mejores de aquella la selección y desde entonces venía dándole vueltas a la lectura de la novela. Acometida hace unos días, éstas son mis conclusiones.

            Muy probablemente, la Rice última, la que en las postrimerías del amado siglo XX descubrió el cristianismo tras una vida de atea confesa, para empezar a escribir novelas sobre Cristo con las mismas que antes las había escrito sobre Louis, Lestat y otros vampiros, no sea más que una excéntrica autora de best sellers, que además ha vuelto a perder la fe, al menos en la Iglesia. Dicho de otra manera, muy probablemente, la Rice de ahora es aquella que yo no quise leer por popular. Sin embargo, la que en 1976 publicó Entrevista con el vampiro fue la autora que dividió en un antes y un después de ella la literatura de miedo.

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Publicado el 21 de agosto de 2014 a las 00:00.

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El dios salvaje

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El dios salvaje", de Jacques Martin

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            La vida me gusta especialmente cuando no es como la espero. Imaginaba que éste, que ahora se encuentra en su máximo apogeo, habría de ser un verano triste, como lo vienen siendo desde que no visito Formentera la primera quincena de agosto, y sin embargo está siendo muy bonito por un viaje relámpago a Soria, para participar en unos encuentros sobre poesía maldita organizados por Expoesía 07, y la lectura de las aventuras de Alix en la terraza.

            El díos salvaje, el último de estos queridos álbumes de los que vengo dando cuenta, es el que pone punto final a lo que los expertos llaman "La época dorada de Alix". Dicha edad arranca en 1962, cuando comienza la publicación de las primeras entregas de Las legiones perdidas en el semanario Tintín y concluye en 1969, cuando aparecen las últimas de este El dios salvaje en la misma revista.

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Publicado el 14 de agosto de 2014 a las 15:45.

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La tumba etrusca

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La tumba etrusca", de Jacques Martin

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            Las chicas no menudean en mi amado cómic belga. De hecho, sólo alcanzo a recordar a la maravillosa Seccotine, de las entrañables aventuras de Spirou y Fantasio dibujadas por Franquin, y a la no menos adorable Cerecita de Gil Pupila, la gran serie de Maurice Tillieux. Seguro que no es gratis que ambas colecciones pertenezcan a la Escuela de Marcinelle, en principio opuesta a la de Bruselas y su Línea Clara. Que esta última sea mi favorita no significa que la lectura de algunas aventuras de Spirou y Fantasio -La mina y el gorila (1956), El viajero del Mesozoico (1957)- no constituyeran una de las más preciadas glorias de mi feliz infancia. Dicha recuperada en parte en uno de estos veranos que tanto placer encuentro leyendo cómics al sol en la terraza. Fue así como di cuenta del resto de las aventuras de Spirou y Fantasio dibujadas por Franquin, en una edición completa de Ediciones Junior con pie de imprenta 1995, y de dos tomos del integral de Gil Pupila publicados por Planeta De Agostini. Ya atesoraba los cuatro primeros álbumes de este simpático detective, en su primera versión española -creo- de Editorial Casals.

            Vaya esta digresión para dejar constancia de que, aun admirador de la Escuela de Bruselas desde hace cincuenta y dos años, ello no significa que desprecie la de Marcinelle. Antes al contrario, como el gran Hergé -el primer admirador del gran Franquin- también tengo en la más alta estima las delicias de ese otro gran pilar del cómic belga capaz de alumbrar maravillas como las encantadoras Cerecita y Seccotine.

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Publicado el 30 de julio de 2014 a las 23:30.

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"El conformista" de Alberto Moravia

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El conformista" de Alberto Moravia

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                   Aludida hace unas semanas, en el asiento referido a ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, vuelvo ahora sobre los apuntes que tomé de mi lectura de El conformista, una de las novelas fundamentales de Alberto Moravia. Dije entonces que la adaptación de Bertolucci me parecía superior. Pero no quería con ello menoscabar el original en modo alguno. Junto con Crónica de pobres amantes de Vasco Pratolini, El desierto de los tártaros de Dino Buzzati y El barón rampante de Italo Calvino, El conformista es una de las grandes ficciones italianas del siglo XX que he tenido oportunidad de leer. Lo que siguen son las notas que tomé al acabarla, en mayo del 99:

                   Tres son los capítulos dedicados a lo que podría entenderse como un prólogo a la aventura de Marcello Clerici, que se nos va a contar con una asombrosa ausencia de artificios para lo que fue la novela en el siglo XX.

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Publicado el 26 de julio de 2014 a las 11:15.

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La tiara de Oribal

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La tiara de Oribal", de Jacques Martin

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            Si he de ser exacto, anhelé La tiara de Oribal desde marzo de 2012, cuando tuve noticia de su excelencia en 1001 cómics que hay que leer antes de morir (Grijalbo), de Paul Gravett. Sé que fue entonces porque el día treinta de aquel mes, los editores de esta estimable guía coordinada por Gravett tuvieron la gentileza de obsequiármela para mis reseñas. Ávido de toda la obra de Jacques Martin, como lo estoy desde que descubrí a Lefranc -su otro gran personaje- en sus primeras traducciones españolas, dadas a las estampa por Ediciones Junior en los años 80, fue la suya la primera referencia que busqué en la páginas de Gravett y un artículo del inglés David A. Roach me remitió a esta aventura.

            Al punto me puse a buscarla, pero su primera edición en Netcon2 ya estaba agotada. Ha sido recientemente, en la última Feria del Libro de Madrid, donde finalmente he adquirido uno de los primeros ejemplares de la segunda. Pero ya estaba yo metido en la lectura de las aventuras de Alix por estricto orden cronológico y a La tiara de Oribal (1958) no le llegó el turno hasta la semana pasada.

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Publicado el 18 de julio de 2014 a las 10:45.

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La Gran Enciclopedia del Mundo

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre la "Gran Enciclopedia del Mundo"

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            Acabo de leer con sumo agrado un artículo sobre fotografía digital en el apéndice número 26 de la Gran Enciclopedia del Mundo. No es que la información aportada por el texto me haya sido especialmente enriquecedora, la satisfacción me la ha proporcionado volver a consultar esta entrañable obra de Ediciones Durvan, en la que despejé mis incógnitas desde que me recuerdo hasta que Wikipedia acabó por poner el punto y final a la agonía en que se debatieron las enciclopedias tradicionales tras la llegada de las electrónicas.

            Regalo de mi madre por la Primera Comunión, también fue ella la que me acostumbró a buscar en sus entradas referencia sobre los personajes históricos que protagonizaban mis primeras películas. Cine y literatura, literatura y cine, siempre han corrido en paralelo en mi experiencia. Pero no divaguemos. Aquel regalo, llamado a ser -junto con las primeras y segundas ediciones españolas de las aventuras de Tintín- uno de los pilares fundamentales de mi biblioteca (mi tesoro), se concretó a los veinte tomos que forman el corpus de la obra en su tercera edición española (1966) y sus dos primeros apéndices.

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Publicado el 12 de julio de 2014 a las 23:45.

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La esfinge oro

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La esfinge de oro", de Jacques Martin

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            Las primeras aventuras de Alix, que bien pueden ser llamadas las de viñeta pequeña, destacan por la complejidad de sus asuntos. Su grafía aún está en formación y, como ya observé en las notas correspondientes a Alix el intrépido, todavía carecen de la perfección de las de las últimas entregas. A cambio, sus tramas son tan complejas -si cabe más que las de dibujo perfecto- que atrapan al lector con el mismo magnetismo que esas entregas posteriores de grafías mucho más conseguidas. A mi entender, dicha proliferación de asuntos en el argumento principal -como también creo haber apuntado en alguna de las notas anteriores- se debe a su concepción como entregas semanales para la revista Tintín. Tanta capacidad de trabajo, comparable a la del gran Hergé y Bob de Moor, me lleva a pensar que Jacques Martin también fue un stajanovista. Si acaso, a excepción de gran Edgar P. Jacobs, lo fueron todos los primeros discípulos del gran Hergé.

            Ambientada en las postrimerías de esa batalla de Alesia que es una de las referencias fundamentales de la colección, la primera trama de La esfinge de oro queda en el conjunto del álbum como una especie de prólogo que no tiene nada que ver con la aventura posterior. Con el correr de los años, ya en 1985, en Vercingétorix, Martin desarrollaría lo mostrado en esas primeras viñetas fechadas en 1949. Si este dibujante hubiera revisado sus álbumes, tal fue el caso de Hergé cuando en la posguerra se le impidió publicar acusado de haberlo hecho durante la ocupación, es muy probable que todo ese prólogo -el rescate de Vanik por parte de su primo Alix, favor que le será devuelto por Vanik a nuestro paladín en la espléndida Las legiones perdidas-, se hubiese suprimido. Pero ahí está.

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Publicado el 7 de julio de 2014 a las 21:15.

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¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", de Philip K.Dick

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            Venir a estas alturas con eso de que las adaptaciones cinematográficas nunca superan sus originales literarios es algo tan manido, gratuito e incierto como aquello de llamar "caja tonta" a la televisión. Igual que basta con sintonizar ciertas cadenas -que además emiten en abierto- para rendirse ante la evidencia de que ver la televisión puede ser tan enriquecedor como cualquier otra actividad cultural, es suficiente comparar El conformista (1970), la espléndida película de Bernardo Bertolucci, con la novela original de Alberto Moravia para admitir de forma incontestable que la cinta es mucho mejor que el libro. Así pues, eso de que la película siempre es peor que la novela no es más que una frase hecha que no se corresponde con la realidad. Los filmes pueden ser mejores, peores o iguales que el texto en que se inspiran. Todo depende del talento de cada autor. Ahora bien, cuando se ha leído el original y visto su adaptación, la comparación se impone de forma inevitable. Al menos, a mí me resulta imposible sustraer a una obra de otra.

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Publicado el 30 de junio de 2014 a las 23:00.

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Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) es colaborador habitual del diario EL MUNDO desde 1990. Estudioso del cine antiguo, tanto en este rotativo madrileño como en el resto de los medios donde ha publicado sus cientos de piezas, ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), un estudio de la filmografía de este cineasta, es su última publicación hasta la fecha.  

 


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Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

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Enlaces

-La linterna mágica

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

-Unas palabras sobre Tintín en Cuatro TV

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formentera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del infierno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Una guía clásica de la ciencia ficción

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

Una novelista italiana

Recordando a Scott Wilson

Cämilla Lackberg inaugura Getafe Negro

Una conversación entre Läckberg y Silva

El guionista de Dos hombres y un destino

Noir español y hermoso

Noir italiano

Mi tributo al gran Nicholas Roeg

De la Escuela de Barcelona al fantaterror patrio

Recordando a Rosenda Monteros

Unas palabras sobre Andrés Sorel

Farewell to Julia Adams

Corto Maltés vuelve a los quioscos

Un editor veterano

Una entrevista a Wendy Guerra

Continúa el misterio de Leonardo

Los cantos de Maldoror

Un encuentro con Clara Sánchez

Recuerdos de la Feria del Libro

Viajes a la Luna en la ficción

Los pecados de Los cinco

La última copa de Jack Kerouac

Astérix cumple 60 años

Getafe Negro 2019

 

 

 

 

 

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en La Razón

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

 

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 



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