lunes, 17 de diciembre de 2018 09:59 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Javier Memba

El insolidario

Alix vuelve a Grecia

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El caballo de Troya" de Jacques Martin

imagen

            Otra de las muchas cosas que me maravillan de las aventuras de Alix es la frecuencia con que Jacques Martin alude en ellas a los mitos de la antigüedad. En este sentido, puede perfectamente compararse con Robert Graves. Al menos, yo acabó de leer El caballo de Troya con la misma satisfacción que hace treinta años leía El vellocino de oro, La hija de Homero, Rey Jesús y el resto de las novelas grecolatinas -si se me permite la expresión- de Graves en aquellas espléndidas ediciones que ponía a la venta Edhasa.

            Aunque se tienda a asociar todos los mitos de la antigüedad clásica en una misma época, lo cierto es que la guerra de Troya, en cuyo final se enmarca el episodio del caballo, dista más de un milenio del siglo I a de C. que sirve de telón de fondo a las aventuras de Alix. Puesto a salvar semejante anacronismo, el gran Jacques Martin inventa una conjura integrada por los descendientes de los troyanos. Se han unido a fin de destruir el para ellos nefasto caballo, que ahora, más de mil años después de llevar la destrucción a Troya, se venera en un templo de Priene.

Leer texto completo »

Publicado el 13 de mayo de 2014 a las 17:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Un pilar de "La Comedia Humana"

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El tío Goriot", de Honoré de Balzac

imagen

            Hace algunos años, hablando con un prestigioso traductor, me contó que las traducciones tienen fecha de caducidad porque el lenguaje es una cosa en constante evolución. En efecto, ya no se dice aquello de "por mor de" y tantas otras expresiones que aún pueden leerse en las versiones españolas de la novelas extranjeras editadas en nuestro país hace sesenta u ochenta años. Cuando la gente, en efecto, utilizaba esa aféresis de "amor" que es "mor" en su lenguaje coloquial. No hay duda: algo chirría al abrir un libro y encontrarse con una traducción pretérita. Como también chirría, más incluso, en esas películas antiguas -que tanto amo- que al engolamiento del doblaje de antaño suman los arcaísmos de la traducción pretérita.

Leer texto completo »

Publicado el 2 de mayo de 2014 a las 01:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Las lecturas de Henry Miller

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Los libros en mi vida" de Henry Miller

imagen

                   Asistí a la presentación de la primera edición española de Los libros en mi vida (1969), de Henry Miller. Fue durante una suculenta comida en el Café Gijón celebrada en el verano de 1988. Ya entonces me llamó la atención este texto. Sin embargo, el ejemplar que me dieron allí fue para mi redactora jefe de aquellos días. De modo que me faltó tiempo para ir a comprarme uno a la Casa del Libro. Pero, no sé por qué, esperé durante trece años para leerlo. Finalmente, di cuenta de él en agosto de 2001. Las notas que tomé entonces, con esas mínimas adecuaciones que exige el curso del tiempo, son las que ahora transcribo:

                   Lo que más estimo en un texto, por encima incluso de lo que en él se cuenta, es la exaltación de la subjetividad de su autor. A mi juicio, este furor tiene su expresión más precisa en cierto entusiasmo del que no faltan momentos en estas páginas. Tales han sido los casos de los capítulos dedicados a Blaise Cendrars, a quien Miller nos muestra como un aventurero vitalista capaz de desarrollar una frenética actividad literaria, y al teatro. Es curioso porque la escena me parece un rudimento, que no tiene para mí el más mínimo interés, frente a mi amado cine, el redentor de la realidad. Bien es verdad que Miller, en el capítulo dedicado al teatro, rememora su experiencia como espectador -que no como lector- dando así lugar a la evocación de sus recuerdos de juventud en Nueva York, lo que tiene más gracia que el análisis de una tragedia.

Leer texto completo »

Publicado el 22 de abril de 2014 a las 16:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

La gran musa de las vanguardias

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Kiki de Montparnasse" de Catel Muller y José-Louis Bocquet

imagen

            La mujer cuyo cuerpo habría de dar forma al Violon d' Ingrés, la célebre fotografía publicada por Man Ray en el número de la revista Littérature aparecido el 13 de junio de 1924, vino al mundo el 2 de octubre 1901 en Châtgillon-sur-Seine (Borgoña) con el nombre de Alice Ernestina Prin. Fue una hija adulterina de Marie Ernestina Prin, una tipógrafa seducida y abandonada por un carbonero de su calle que se marchó a París para ocultar su vergüenza, confiando a su madre el cuidado de su hija. La pequeña Alice creció así pasando hambre junto a su abuela y sus primos. Todos ellos eran bastardos, como se empeñaban en recordarles los vecinos cuando los niños les hacían objeto de sus travesuras e incluso como les llamaba cariñosamente su propia abuela. Al menos así lo estiman Catel Muller y José-Louis Bocquet en las viñetas de su esplendida novela gráfica Kiki de Montparnasse (Ediciones, Sins entido), uno de los grandes éxitos de este nuevo cómic en los últimos años.

Leer texto completo »

Publicado el 16 de abril de 2014 a las 09:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Alix en ayuda de Cartago

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "La isla maldita" de Jacques Martin

imagen

            Los álbumes que son el resultado de una aventura publicada por entregas con anterioridad en la revista correspondiente, suelen adolecer de un buen hilvanado. Estoy convencido de ello desde mi lectura de Fort Navajo, el primer episodio del teniente Blueberry, a comienzos de los años 80. Como es sabido, el legendario personaje de Charlier y Giraud nació por este procedimiento en el semanario francés Pilote. Fue en 1963. Dos décadas después yo lo ignoraba cuando, deleitándome con Fort Navajo en una de las ediciones españolas de Blueberry, que por aquellos días daba a la estampa Grijalbo/Dargaud, reparé de algún modo en ello. Era como si, cada determinado número de páginas, se incluyera una de aquellas viñetas de los tebeos de mi feliz infancia que rezaban: "continuará la semana que viene". Y en efecto, en la fecha indicada, la historia retornaba con un nuevo asunto que sólo tocaba tangencialmente al argumento general.

Leer texto completo »

Publicado el 8 de abril de 2014 a las 17:00.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Los primeros cuentos de Ray Bradbury

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El país de octubre" de Ray Bradbury

imagen

            Recuerdo con tanto agrado La huella de Cthulhu (1962), mi primera lectura de August Derleth a comienzos de los años 80, que no me atreveré a decir si el fundador de Arkham House fue mejor editor que escritor, como estima Stephen King y algún otro ilustre. Sabido es también que los escritores, por sus envidias, suelen ser muy malos editores. Yo, evitando cualquier tipo de comparación, me limitaré a sostener que Derleth fue un editor brillante sin cuya labor sería totalmente diferente el panorama de la literatura fantástica del amado siglo XX.

            Sí señor, el Conde d'Erlette -que llamaba Lovecraft a Derleth- además del primer editor de las obras completas del Outsider de Providence, anteriormente sólo aparecidas Weird Tales y otros pulps míticos, lo fue de las de todos sus acólitos: Robert Bloch, Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Donald Vandrei, Frank Belknap Long... El círculo de Lovecraft al completo. Hasta ahí todo me era conocido. Como ha de serlo para cualquier admirador de Lovecraft que se precie. Lo que sí ignoraba con anterioridad a mi lectura de King es que Derleth también fue el primer editor de Ray Bradbury.

Leer texto completo »

Publicado el 12 de marzo de 2014 a las 10:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Un poeta al que admiré

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre Leopoldo María Panero

imagen

            (Conmovido con la noticia del fallecimiento de Leopoldo María Panero, recupero este artículo que le dediqué el 21 de agosto de 2001 dentro de mi serie Malditos, heterodoxos y alucinados aparecida en el elmundolibro.es. Vaya como último tributo a un poeta al que admiré).

            Parece ser que fue Pere Gimferrer, en aquel tiempo delfín de la nueva poesía española, quien recomendó encarecidamente a Manuel Casarena la publicación de "Por el camino de Swan". Pero Leopoldo María Panero, el joven autor que se descubriera en aquellos versos dados a la estampa en Málaga en 1968, poco o nada tenía que ver con su padrino. Incluidos ambos con posterioridad en la hoy legendaria antología de José María Castellet Nueve poetas españoles (Barral, 1970), lo que para Gimferrer era sorpresa, fascinación ante la belleza, para Panero era desesperación ante la irremediable pérdida de la infancia.

Leer texto completo »

Publicado el 6 de marzo de 2014 a las 09:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

La danza macabra de Stephen King

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Danza macabra" de Stephen King

imagen

            Lo mío, cuando no el individualismo, son las minorías, las elites. Por lo tanto, ese prejuicio, cada día más arraigado, que siento ante todo lo que me suene a gregario, mayoritario, popular, me había impedido hasta hace poco leer a Stephen King, el autor que acercó a las masas la literatura de miedo. Sin embargo, me toca tan de cerca el tema de su Danza macabra -el horror en la literatura y en el cine, y en menor medida en el cómic, la radio y la televisión- que he sabido superar mi sempiterna monomanía y descubrir una sintonía aún mayor de la que imaginé cuando me decidí a abrir el libro.

            King llama "danza macabra" al magnetismo que ejerce sobre nosotros algo que, en principio, debería hacernos sentir mal: la ficción que nos procura miedo. "La danza macabra es un vals con la muerte. Es una verdad de la que no podemos apartar la vista. Al igual que las atracciones de las ferias que imitan una muerte violenta, el relato de horror es una oportunidad de examinar qué es lo que pasa detrás de unas puertas que normalmente mantenemos cerradas" (pág. 556).

Leer texto completo »

Publicado el 4 de febrero de 2014 a las 19:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Las aventuras de Arno

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Arno" de Jacques Martin y André Juillard

imagen

                   Comenzadas a escribir por Jacques Martin en 1983, con anterioridad a las de Jhen y Orion, las tres primeras aventuras de Arno conocieron una edición española veinte años después bajo el sello de Glénat. Apenas me fueron obsequiadas por sus editores, di cuenta de ellas con avidez. Aunque aquella también fue una lectura gozosa, el grafismo de André Juillard me chocó. Ya había tenido oportunidad de leer La maquinación Voronov (2000), primera entrega de las aventuras de Blake y Mortimer dibujada por Juillard, y la similitud entre los trazos de ambas series me chirrió.

                   Ha sido ahora, al volver sobre el álbum y mis apuntes del 2003 para adecuarlos a este asiento, cuando la armadura de Djeila me ha recordado sobremanera a la del emperador Açoka de las dos entregas de Los sarcófagos del 6º continente (2003 y 2004), díptico de las aventuras de Blake y Mortimer y también dibujado por Juillard.

Leer texto completo »

Publicado el 31 de enero de 2014 a las 00:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Mi tercera lectura sobre licántropos

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "Los Hombres-lobo"

imagen

            En realidad, esta que presento ahora como tercera, fue mi primera lectura sobre licántropos. Fechada en mayo de 2000, la experiencia fue tan grata que me impulsó a esas otras dos de las que di cuenta en uno de los asientos anteriores. Los hombres-lobo, el título en cuestión, fue el número 48 de la colección El ojo sin párpado. Puesta en marcha por editorial Siruela a finales de los años 80, aquella suma dignificó la literatura de miedo en un momento en que, finiquitada Libro Amigo de Bruguera y aún en sus albores El club Diógenes de Valdemar, pocas iniciativas editoriales prestaban atención a estos relatos. De esmerada edición tanto en la forma como en el fondo, en los libros de El ojo sin párpado todo era excelencia. Juan Antonio Molina Foix, uno de sus antólogos habituales, fue el responsable de esta excelente selección traducida por Francisco Torres Oliver, toda una autoridad en las versiones españolas de estos textos. Vamos con las notas que tomé en su momento.

Leer texto completo »

Publicado el 17 de enero de 2014 a las 23:00.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) es colaborador habitual del diario EL MUNDO desde 1990. Estudioso del cine antiguo, tanto en este rotativo madrileño como en el resto de los medios donde ha publicado sus cientos de piezas, ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), un estudio de la filmografía de este cineasta, es su última publicación hasta la fecha.  

 


Seguir en Facebook

              Instagram

 

https://twitter.com/javiermemba

 

Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

COMPRAR EN KINDLE:

 

 

 

 

Enlaces

-La linterna mágica

-Obra en T&B Editores

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

 

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formetera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del iniferno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Luces y sombras del libro digital

Cuando la musa es una niña

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

Un festival de imágenes

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

La plástica del poder

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Reivindicación de Gustave Caillebotte

Una guía clásica de la ciencia ficción

Impresionistas y modernos

La Feria del Libro de Madrid cumple 75 años

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

Una novelista italiana

Recordando a Scott Wilson

Cämilla Lackberg inaugura Getafe Negro

Una conversación entre Läckberg y Silva

El guionista de Dos hombres y un destino

Noir español y hermoso

Noir italiano

Mi tributo al gran Nicholas Roeg

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en La Razón

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Archivo

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD