lunes, 24 de septiembre de 2018 08:41 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Saida Antràs

Noticias de Barcelona

Crónica de la muerte de la Semana Blanca

Archivado en: educación, semana blanca, padres

La Semana Blanca nació a finales de 2009, en parte fruto de la inquietud mostrada por la comunidad educativa, que veía necesario cambiar el calendario escolar. Ni corto ni perezoso, el Departament d’Educació estableció una nueva agenda que obligaba al curso 2010-2011 a empezar el 7 de septiembre a cambio de una semana en invierno. La decisión pedagógica de colocar la Semana Blanca a finales de febrero y principios de marzo pretendía racionalizar la actividad académica entre Navidad y Semana Santa. Y es que el segundo trimestre suele hacerse muy largo para alumnos y docentes, con lo que la inclusión de ese periodo no lectivo buscaba cumplir con el modelo de que haya una semana de descan-
so cada ocho semanas de clase.

En fin, una fecha ideal, tal y como sugirió el conseller Maragall, para que padres e hijos cogieran los bártulos y pasaran unos días idílicos esquiando. Claro que también se podían hacer otras muchas cosas, pero esto ya se dejaba en plena libertad a manos de los padres y centros escolares. Así que a las asociaciones de madres y padres les cayó el honor de organizar qué hacer con los niños estos días. Y como estamos en crisis, las arcas públicas destinarían 800.000 euros para organizar actividades. Pero ¡ay!, a poco menos de un mes de la temida semana, pasan las temidas tijeras y la ayuda se reduce al 30% de la inicial. Toca a unos 2 euros por niño. Para pasar los siete días.

A efectos prácticos, la semana se convierte en un calvario para los padres, ya que obliga a organizar todo tipo de actividades no lectivas; no todos los padres pueden coger fiesta esos días para pasarlos con sus hijos (los responsables de recursos humanos de las empresas casi se ahogan bajo un alud de solicitudes), por lo que resulta aun más imprescindible una red lúdica para que las familias no se dejen el sueldo en canguros o para que los abuelos no se estresen más. Y cuando estaba ya casi todo montado, la nueva consellera anuncia el fin de la Semana Blanca, que el dinero de Educació no está para gastar en ocio sino para evitar los suspensos. Padres, asociaciones, consejos escolares, etc., se tiran de los pelos y piden que este año no los mareen más. Y así será. Y de esta manera, nace y muere esta idea que, curiosamente, convive felizmente desde hace años en muchos países europeos.

¿Y cómo lo hacen esos pobres padres? Preguntamos y nos hablan de compromiso del estado y de las empresas, de la conciliación entre la vida laboral y familiar, y ya no seguimos, porque aquí, en este país, de esto no gastamos.

 

 

 

Publicado el 25 de febrero de 2011 a las 09:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Saida Antràs

Saida Antràs

Licenciada en Periodismo y Humanidades por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, Saida Antràs es directora de Gente en Barcelona desde que se fundó en diciembre del 2007. Ha trabajado en el periódico Metro, El Periódico y la agencia Efe, entre otros, recorriendo con el tiempo todas las secciones que conforman un medio de comunicación, desde deportes hasta economía pasando por política, local, cultura, suplementos, etc. En este blog analiza y examina con lupa la actualidad de Barcelona, ofreciendo un diálogo interactivo con los lectores.

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Recibe este blog tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD