"Hay muchos prejuicios sobre qué puede hacer un invidente"
"Me he hecho una foto con Manu Carrasco! Si necesita que lo guíe, ¡aquí estoy yo!". Este es uno de los últimos tuits de Nevi, una de las empleadas que nos reciben en el Consultorio de Fisoterapia SM de la calle Covarrubias. Acompaña a Mónica, la encargada de comunicar cuántos correos electrónicos hay en la bandeja de entrada o qué mensajes han enviado por Whatsapp en el iPhone de Salvi Melguizo, trabajadora del Instituto Provincial de Rehabilitación del Gregorio Marañón y dueña de esta clínica que ya recorremos junto a las tres.
Todas ellas son fieles seguidoras de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, pero sólo una, Melguizo, ha sido reconocida en 2013 como 'Mujer con historia 2.0', dentro de Madrid Womans Week. Unas jornadas de comunicación sobre la mujer actual que concluyen este viernes día 7 y en las que ha participado nuevamente para relatar su experiencia personal de empoderamiento.
Una liberación
Volviendo al Consultorio de Fisioterapia SM, entramos en su sala de tratamiento, que cuenta con cuatro camillas y con otro espacio más amplio donde se encuentra todo el material de electroterapia. Allí nos acomodamos. Nevi, perra guía de Salvi, aprovecha para estirar sus patas; y Mónica, la voz sintética de su teléfono móvil, le transmite sus últimas alertas de Twitter. "Cuando la gente dice que la tecnología nos hace distantes y fríos, siempre digo que para nosotros es casi una liberación. Nos ha normalizado y unido a todos los demás con cantidad de cosas, nos ha abierto un mundo que jamás habíamos soñado", explica Melguizo, invidente desde su nacimiento.
Dentro de ese mundo que describe hay hueco para el perfil en Twitter de su inseparable Nevi (@Neviperraguia). "Empezó como un juego. En sus 'tweets' cuenta las cosas que le pasan conmigo, trabajando, y acerca así a la gente el día a día de los perros guía", apunta la fisioterapeuta granadina, que también gestiona su cuenta @bimbalablanca, nombre que recuerda a su anterior perra, ya jubilada; además de su página Facebook.com/salvi.melguizo.
comunidad 'online'
Por otro lado, esta clínica, en la que trabajan otros siete empleados con algún tipo de discapacidad visual (además de tres perras guía), ha creado su propio rincón en la red, con su presencia en Twitter (@fisioterapiaSM) y en Facebook.com/FisoterapiaSM. "Pensé que sería buena idea para el centro movernos en las redes sociales. También abrimos un blog y hemos creado una especie de comunidad para compartir artículos", subraya esta 'Mujer 2.0', reconociendo, eso sí, las dificultades que entraña para la plantilla el acceso a Internet. "Si hablamos de Windows, necesitamos un lector de pantalla que cuesta unos 1.000 euros, y una línea de braille supera los 2.000. Aunque donde nos manejamos mejor es con dispositivos móviles, iPhone o iPad. Ser ciego es un artículo de lujo", confiesa. Pero no un impedimento para alcanzar los retos que uno se planteé. "La gente tiene demasiados prejuicios sobre qué puede hacer o no un invidente. Primero hay que conocerlo", concluye. Tomemos nota.
Manos como garfios o alas de mariposa
Las manos de Salvi Melguizo no son muy grandes y desprenden calor constantemente. Las malas lenguas las describen como garfios, y las mejores como alas de mariposa. "Depende de la lesión de sujeto", bromea esta fisioterapeuta que iba para periodista. "Me admitieron primero en la Escuela de Fisioterapia, me encantó, aprobé luego oposiciones en la Comunidad y, ya con la plaza, decidí montar la clínica junto a otros socios", comenta. Aunque en el camino de esta trabajadora nata no han faltado obstáculos. "Yo lucho simultáneamente contra mi discapacidad y por ser mujer", reconoce.
Foto: Chema Martínez
Publicado el 7 de marzo de 2014 a las 07:00.