Apurando los plazos
Archivado en: Casa de la Moneda, precampaña electoral
Un acto convocado con la máxima formalidad desde el Ayuntamiento atraerá los focos este viernes hacia la Casa de la Moneda, cuyas obras de rehabilitación, además de años de retraso, aún no han concluido y aún tardaran algunos meses en entregarse definitivamente, muy probablemente después de las elecciones.
Curiosamente, la visita guiada a los edificios remozados para periodistas y allegados -no se ha contado con la Junta o el Ministerio para organizar este acto y en Valladolid se comenta la invitación "a última hora" a la que responderá el segundo de la consejería- se produce sin venir demasiado a cuento, salvo por las fechas en las que nos encontramos, ya que antes de que acabe este mes expira el plazo legal para que las administraciones hagan actos oficiales en torno al trabajo de los últimos años.
Es momento de lucir logros y el regidor y aspirante por el PSOE a tripitir en el cargo, Pedro Arahuetes, parece dispuesto a hacerlo y si los plazos no permiten hacer un gran festejo con boato, se hace una "visita fin de obra".
No es el único caso: hace unos días, la consejera Silvia Clemente enseñaba la marcha de otras obras en el Centro Ecuestre; en los próximos días veremos abrirse el incompleto edificio de Policías y Bomberos -falta el espacio de policías- y la presentación de las obras de la Puerta de Santiago -esta con varias administraciones implicadas- sólo puede considerarse como otra muestra gratuita a la ciudadanía, no de lo hecho, sino de lo que se va a hacer. Todo vale si hay foto y si los medios lo siguen, que lo hacemos.
Volviendo a la Casa de la Moneda, desde este mismo espacio felicitamos en su día la tenacidad mostrada por el regidor bajo siglas del PSOE, primero para cristalizar la firma del convenio para que las administraciones central, regional y local pagaran las obras y después, para la empujar hacia la puesta en marcha de las mismas.
Del mismo modo, parece justo recordar que el dinero viene de tres sitios; que aparentes malas planificaciones han disparado el presupuesto -incremento que, por cierto, no está claro cómo se ha aportado- y que la actuación seguirá incompleta mientras los edificios sean sólo paredes vacías y no exista un museo cuyo proyecto va para largo y su financiación es una incógnita.
Tiempo de elecciones.
Publicado el 10 de marzo de 2011 a las 22:15.


