Archivado en: Segovia 2016, Junta, Segovia, Burgos, León
Las aguas siguen corriendo en el asunto de la candidatura a la Capitalidad Cultural de 2016 con un acuerdo en el Parlamento regional donde, en forma de iniciativas, se ha acordado algo que simplemente debía ser obvio: el Gobierno regional apoyará por igual, también y sobre todo económicamente, a Burgos y Segovia.
El acuerdo parece ser satisfactorio para todas las partes pese a que no lleva explícitamente ningún tipo de compromiso de inversión concreta -lo que significa que los presupuestos de este año pueden moverse o no, ya que ya reflejan partidas de algo más de 70.000 euros para cada una de las ciudades candidatas- por mucho que responsables políticos como el regidor Arahuetes traten de leer entre líneas lo contrario advirtiendo al tiempo que en caso contrario, mantendrán el agresivo tono de las últimas semanas.
Parece lógico por otra parte, al menos desde su prisma, puesto que el hecho de que socialistas y populares se pusieran de acuerdo en este asunto debería suponer el fin del uso de la carrera a la capitalidad como un arma electoral, eficaz por otra parte en manos del alcalde segoviano que opta a su reelección dentro de ocho meses y ha hecho de este asunto su principal bandera.
Un inciso para recomendar la lectura de la entrevista que esta semana publica Gente en León al alcalde socialista de aquella ciudad, Francisco Fernández, titulado con una frase del entrevistado: “La Junta ve a León como una provincia enemiga”. ¿Le suena la cantinela? Pues pregunte a Óscar López.
Sigo. Ajustándose al acuerdo, lo cierto es que nada obliga a la Junta a hacer desde ahora por Segovia más que por Burgos, pese a la ventaja que lleva esta última, sobre todo en infraestructuras y continentes culturales, principal desventaja de Segovia, tal como aclara firmemente el panel de expertos que configuró el jurado en su informe.
En el capítulo de debilidades de ese texto se hace referencia expresa a las obvias dudas que albergan sobre la posibilidad de que esos edificios y espacios puedan estar concluidos a tiempo y la oficina de la candidatura, en aparente apresurada respuesta, dice que puede plantearse seleccionar sólo algunos de esos escenarios, los que estén en tiempo, lo que sería amputar parte del proyecto con el que se ganó el pase a la final.
Una advertencia destaca en el informe de los expertos: Se abusa en la propuesta de exceso de protagonismo, arrogándose incluso la capacidad de ser modelo para otras ciudades.
En el lado positivo están las empresas segovianas que parecen comenzar a asimilar que la inversión en la capitalidad debe ser compartida, como lo serán sus beneficios.
Publicado el 22 de octubre de 2010 a las 05:45.

