viernes, 25 de mayo de 2012 06:46 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Fernando Sanjosé

Noticias de Segovia

Oteando la llegada del lobo

Archivado en: Gripe A

Además de los evidentes problemas de falta de agua que está generando este raro otoño, la falta de frío ha causado otros efectos como el generado en torno a la traída y llevada Gripe A, frente a la que, del casi pavor, que se sentía en los meses veraniegos ante lo que podía llegar, se ha pasado a una especie de pasividad social, como esperando que lo anunciado sea un tremendo error tipo la gripe aviar.

Lo cierto es que parece que el virus está ahí de verdad y que ha venido para quedarse, como parece demostrar los datos de la Red Centinela de la Junta en su último informe, amén de lo que se despende de cualquier charla no oficial con el personal y responsables sanitarios o la presencia de casos en varios colegios de la provincia, buena parte de cuyos alumnos han pasado ya por el preceptivo "reposo en cama y sin ir al colegio durante una semana", que es la fórmula casi automática ante síntomas en las "vías altas".

Cinco colegios son en la actualidad objeto de seguimiento minucioso por parte de Educación y Sanidad, que de momento contemplan aliviados que las cifras de absentismo no superan el 25% del alumnado y eso mantiene inactivos los protocolos de alarma y también como los alumnos diagnosticados van reincorporándose a sus pupitres sin mayores problemas.

Porque ese es otro de los mensajes que las autoridades tratan de inculcar: "el proceso es incluso más llevadero que con la gripe ordinaria", si no se tienen más patologías, claro.

En esta Gripe que tememos pero esperamos que sea mentira hay más aristas. Por ejemplo, la que marcan las agujas de las vacunas, hace sólo unas semanas el deseo más urgente de todo ciudadano y hoy por hoy, un trago que la mayoría de la población -señalan las encuestas- quiere evitar a toda costa, sin importar demasiado el gasto que se ha hecho en la adquisición apresurada de las inyecciones.

El debate también está en el ámbito de los expertos implicados, especialmente entre los sanitarios, curiosamente en la situación contraria: hace semanas se cuestionaba que fuesen los receptores prioritarios de la vacuna y ahora parece que se les exige ponérsela en cuanto empiece la campaña, el próximo día 16.

De momento nadie se ha atrevido a retirar la previsión de 50.000 contagios en la provincia.

Publicado el 29 de octubre de 2009 a las 22:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

La lectura correcta

Archivado en: 999, Mensajes ocultos, Gripe A

Yo no soy supersticioso. Ahora, por tradición, evito pasar bajo escaleras y me paso la vida echando sal sobre mi hombro, aunque eso me cueste algunos malos tragos, como el del chiringuito playero de este año y aquel alemán que convertí en salado y que nada entendía de tradiciones.

Me he acordado ahora de esto porque un locutor me ha recordado hoy que es nueve, del nueve, de 2009. Vamos, que estamos ante el 999. No se deje engañar por los chinos que dicen que estás son cifras para el amor eterno, que claramente es el número de La Bestia, aunque como en los discos aquellos de hipies sesenteros, el mensaje está al revés.

Ya estamos. Aquí todo depende de la forma de interpretar las cosas. Por ejemplo, si el personal sanitario –principalmente el de atención primaria, pero todos en general– está literalmente acojonado ante la posibilidad de que la Gripe A haga finalmente estragos, pero las autoridades sanitarias hacen como si todo estuviera bajo control absoluto, lea bien los mensajes, que la orden es de no alarmar en absoluto, que quizá sea lo mejor, que somos muy histéricos.

De paso, la postura es la de dejar hacer al Ministerio y siempre, en las buenas o en las malas, quedarán argumentos para el debate político y se evitan disgustos. Ya pararemos en esto.

Más ejemplos. Si usted se encuentra un titular en el que el PSOE local proclama que “más de 1.700 alumnos de quinto de primaria disponen este curso de ordenadores portátiles”, pues hombre, interprete y no piense que a su llegada tras las vacaciones estarán allí las máquinas…

Lo que dice es que este curso “se intentará”, “se harán los esfuerzos necesarios” y a final del periodo escolar, ya veremos cuántos hay. Ya le digo yo que ahora no parece haber ni máquinas, ni dinero para ello.

La observación y el tiempo permiten descifrar, a veces, los mensajes. Ahora ya sabemos por qué el equipo de Gobierno tumbó hace dos meses la moción de la oposición para que el Ayuntamiento reclamara formalmente la ampliación de los horarios del AVE. Al parecer, es mejor hacerlo ahora y por gestión directa y solitaria del alcalde.

Me dice un amigo –es un poco friki, no se lo niego– que si se suprimen ruidos y se escucha aquel pleno a la velocidad adecuada pueden oírse frases como “me sobran todos” y trabaja además sobre una difuminada imagen que aparece en el vídeo que, entornando los ojos, parece ser la de un rey francés con cetro y orbe.

Lo oculto: apasionante cuando lo investigas, decepcionante cuando llegas a razonarlo. No se confunda, que no es cuestión de engañar, que es por nuestro bien, que el conocimiento sólo debe ser bueno para unos pocos.

Que tenga un buen 999. Y los sucesivos. Mire, el siguiente es el 10909 ¿Será el de los ciegos del viernes?

 

Publicado el 9 de septiembre de 2009 a las 18:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Turismo sanitario

Archivado en: Turismo Sanitario, Fernando Peñalosa, Tenis, Gripe A

Y como todo sigue, ahí va el texto que más o menos tenía en pruebas en mi cabeza mientras hacía vacaciones:

No quiero que me tome por un esnob de esos que siempre han de dar la nota para diferenciarse de los demás, que a mi me gustan como al que más los hoteles y resort, esos que te animan a pasar el largo y cálido verano –¿quién es el listo que dice que el estío acaba aquí el 15 de agosto– de la hamaca a la barra y de esta a la juega nocturna. Y vuelta a empezar.

Resulta que por circunstancias obviamente indeseadas que no vienen al caso –no es cuestión de que le cuente todos los detalles de mi vida– este mes de agosto he optado por el turismo sanitario, un término que acuño yo y que espero que Arahuetes y sus huestes no usen para promocionar el 2016, por favor, que consiste básicamente en conocer hospitales.

La modalidad turística me ha permitido constatar que las urgencias andaluzas son incluso más desesperantes para el paciente que las gestionadas por el Sacyl; que las sustituciones médicas y la carencia de suficientes profesionales se da en todos los hospitales, se llame como se llame el consejero y que, tremenda curiosidad, la gente se pone menos mala en vacaciones y así, las plantas hospitalarias están a medio gas, aquí y en Andalucía… Esperando la avalancha de griposos del otoño, supongo.

Porque esa es otra. Uno nota que las autoridades sanitarias están preocupadas por la que parece que se les viene encima y adaptan salas de espera –en la de urgencias de Segovia parece están haciendo dos zonas diferenciadas: griposos y acompañantes a un lado, resto de dolencias, a otro– y los centros de salud donde te apuntan que si sospechas que tienes el virus, avises.

Y se notan otras curiosidades: He visto a gente apretar el botón del ascensor con el codo, un trozo de su camisa o una servilleta; he visto a personas muy serenas dar dos pasos hacia atrás para distanciarse de alguien que estornuda por segunda vez y he visto a familiares que no se ven hace meses saludarse de lejos, sin besos ni abrazos… Hay miedo.

Pero no quería hablarle de la gripe, que “noj vamo a jartar” que dirían esos andaluces con los que he convivido. Ni siquiera quiero continuar hablando de hospitales, salvo para reseñar que la última vez que me logré colar sin tarjeta fue para rozar mi mano por última vez con la de mi amigo Fernando mientras este hacía un triste gesto de resignación o de rabia, que no lo sé bien, o lo inhumano que puede parecer el trato de los profesionales cuando uno cree ser el centro del mundo, que es una sensación falaz, por otra parte, que esa gente trabaja duro.

Lo bueno de mi improvisado plan de vacaciones es que he tenido tiempo de digerir despacio los correos electrónicos que he seguido recibiendo desde mi querida Segovia, la de las “voces de gesta”, conociendo así al minuto cosas como que el Senado no sería ni la mitad de lo que es si no fuera por la actividad del segoviano, Juan Luis Gordo, según explicaba la profusa nota con membrete del PSOE; que el tenis de El Espinar lo ganó quien se preveía que lo haría, Don Feliciano, mientras se hacían esfuerzos por rellenar los huecos de las gradas, que en la tele quedan feos los blancos.

He sabido también de las desastrosas críticas que ha recibido OxigenArte y otras iniciativas en las que, ya se lo dije hace unos días, yo tenía gran fe, pero que han vuelto a resultar, así en términos generales, una auténtica castaña, por lo que he leído y por el contrario, he visto elogios por doquier a la actividad cultural desarrollada en el vecino Real Sitio, en este momento en fiestas, como media provincia.

Por cierto, también he visto como algunos partidos emiten notas políticas bastante forzadas coincidiendo con las fiestas de cada localidad… Cuestión de mantenerse vivos.

Y ya que hablamos de cantadas vía correo electrónico, pues ahí está la última desde el Ayuntamiento, tan obcecado en echar la culpa de cualquier mal al que esté más cerca, o al empedrado, que no tuvo otra idea que culpar del bajón de las reservas del Pontón al supuesto abastecimiento que se daría al Real Sitio… Aunque La Granja no tome una gota de agua de ese embalse.

Y Juan Aragoneses, alcalde en funciones (aunque vigilado de cerca por el oficial) a rectificar a su manera, es decir “matizando” la grave acusación del día anterior, mientras el socialista Vázquez –un disciplinado hombre de partido– eludía decir lo que piensa de verdad disculpando el error, el enésimo encontronazo con los que gobiernan Segovia.

Pues ya ve. No ha cambiado mucho esto. He vuelto a encontrarme una Segovia carísima en todos los sentidos; con su clase política manteniendo la línea baja (mediocre diría un purista del lenguaje menos correcto que yo); con el mismo tipo de circo de entretenimiento público que ya conocía y con un sistema sanitario en el que se nota cierta postura “de muestra”, como la de los perros de caza.

No le diré yo que pruebe mi modalidad turística, pero sí le digo que si hay que hacerlo… pues se hace, que de todo se aprende. Disfrute de estas temperaturas de locos y de su ocio, si le queda, que algo me dice que septiembre no será demasiado tranquilo.

De momento, el final de agosto es triste, muy triste. Como soy un tipo vulgar y débil, sólo se me ocurre coger la botella para entonar uno y mil brindis con el maestro Coli como protagonista. ¡Maldita sea la Parca. Maldita sea!

Publicado el 23 de agosto de 2009 a las 17:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Fernando Sanjosé

Fernando Sanjosé

Fernando Sanjosé (Segovia, 1967) es director de Gente en Segovia desde su inicio, en noviembre de 2005, después de más de dos décadas dedicadas al periodismo activo en la ciudad y como corresponsal de la agencia Europa Press. En esta sección sólo se pretende ofrecer la opinión de cualquier asunto de interés, especialmente en el ámbito segoviano, pero también fuera de él. Incluye también las informaciones editoriales que aparecen cada semana. No se busca la confrontación personal, sino el intercambio crítico y libre de opiniones con los lectores.

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Recibe este blog tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD