Los auditorios sólo crecen en la provincia
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A la hora de escribir estas líneas se celebra en El Espinar la Gala de inauguración de su nuevo teatro, un auditorio con capacidad para medio millar de espectadores, preparado para los grandes montajes y naturalmente, moderno.
El espacio reúne las condiciones requeridas para los cuatro núcleos que conforman el municipio (unos 10.000 habitantes) y será, sin duda, un referente para toda la comarca, además de un atractivo para el cercano público de la cercana Madrid, capital de la que pretende nutrirse mediante la puesta en marcha de una "atractiva programación", como promete el alcalde socialista, David Rubio.
La obra no ha sido barata (2,8 millones) y al consistorio le ha costado medio millón que algunos de sus vecinos cuestionan, aunque lo cierto es que el recipiente cultural aportará, sin duda, nuevos alicientes a la villa.
No es el primer municipio de la sierra que "tira" de la cercanía a Madrid para explotar la siempre insaciable sed de propuestas -con el recipiente solo no vale, se necesitan políticas claras para optimizarlo- culturales y turísticas procedentes de la cercana Madrid. San Ildefonso ha encontrado aquí también una veta de progreso económico que en este caso apoya en el Palacio de Congresos nacido junto al Parador de Turismo.
Curiosamente, el municipio está gobernado por otro alcalde socialista, que ha sabido conjugar en su justo plano las relaciones institucionales, al margen de los colores de sus Gobiernos, para lograr las inversiones necesarias.
Otros interesantes casos de recuperación de salas culturales está en Sepúlveda, donde en febrero pasado se inauguró el remozado teatro Bretón.
Así las cosas, a los ciudadanos de la capital les queda la doble sensación de felicidad por la apertura de nuevos espacios de gran capacidad en la provincia, pero de profunda tristeza ante el tiempo perdido por nuestros gobernantes en estériles discusiones y discursos victimistas que por supuesto, no han llevado a paso alguno para construir el deseado Palacio de Congresos o ni tan siquiera, del teatro Cervantes, convertido en una estructura ilegal de hierro y una nueva promesa, este mismo jueves, de "licitar las obras este año".
Podría ser esperanzador si no fuera porque esta será la tercera cita electoral en las que se repite la promesa, demostrándose hueca después. El movimiento se ve si se anda.
Publicado el 25 de marzo de 2011 a las 05:30.

