Adiós, Madrid
Archivado en: Sira
Voy a cambiar de aires. Iba siendo hora, ¿no te parece? No sé muy bien qué necesito, pero desde hace meses sé que no puedo seguir así. No puedo seguir aquí. Me he pasado casi todo agosto en Madrid, padeciendo el verano, el tórrido y tedioso verano madrileño, hirviendo por dentro como una olla a presión.
Lo cuento ahora porque por fin he explotado. Me he liberado.
Cambio de trabajo.
De ciudad.
Y, espero, de vida.
Dejo Madrid. Sin saber por cuánto tiempo, ni a costa de qué. Me piro.
Voy a la costa. A una ciudad pequeña. Estaré mejor.
Voy sola.
Publicado el 6 de septiembre de 2009 a las 22:30.


