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María Dueñas: "Cuando escribo, no siento la presión del éxito"

La escritora manchega regresa con nueva novela bajo el brazo, ‘Sira', una continuación de la aclamada ‘El tiempo entre costuras'. Once años después de su debut, hace balance de su brillante trayectoria literaria.

Archivado en: entrevistas, literatura, María Dueñas

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Francisco Quirós Soriano
23/4/2021 - 11:13

Si en el marco del Día del Libro alguien se lanza a elaborar una lista con las novelas más relevantes publicadas en nuestro país en los últimos años, parece claro que ‘El tiempo entre costuras' debe tener un hueco en esa selección. Su autora, María Dueñas, lanza ahora ‘Sira' (editorial Planeta), una continuación de su exitosa novela que, sin embargo, "tiene identidad propia, se puede leer de forma independiente, no hace falta conocer la anterior para disfrutarla". Sobre estas obras y su trayectoria en general, charlamos en esta entrevista.

 

Tres años después de 'Las hijas del Capitán' publicas 'Sira'. ¿Qué valoración haces?

Estoy muy contenta y satisfecha porque es un trabajo terminado, pero también por toda la aceptación tan palpablemente buena que estoy viendo por parte de los medios y de los lectores. La verdad es que es una alegría en estos tiempos tan duros que hemos vivido tener una luz que genera un poco de optimismo.

 

En 2009 se lanzaba 'El tiempo entre costuras'. Doce años y cinco novelas después, ¿qué visión tienes de aquel meteórico debut?
Lo recuerdo con mucho cariño porque una fue una cosa peculiar, no voy a negarlo. Fue una novela que escribí sin saber si la publicaría alguna editorial, después se publicó con una tirada pequeña porque yo era una escritora desconocida y la novela iba un poco a contracorriente con las modas del momento. Por estas carambolas de la vida, empezó el fenómeno boca a oreja que fue creando una bola de nieve entre los lectores. Fueron unos tiempos muy satisfactorios, llenos de alegría, pero también fue complicado, era profesora de Universidad, tenía mis clases y mi trabajo mientras la novela crecía. Ahora visto con 12 años de distancia, fue el arranque de una etapa nueva de mi vida, muy satisfactoria, distinta a la anterior pero, a la vez, llena de momentos inolvidables.

 

También ha pasado el tiempo para el personaje de Sira. ¿En qué notas que ha cambiado a través de tus experiencias personales y profesionales?

Sira, al igual que yo, ha ido cumpliendo años, lógicamente, y quizás ha ido madurando más que yo, ya que cuando publiqué 'El tiempo entre costuras' ya había cumplido los 40, tenía estabilidad profesional y personal. Sira no para de crecer en todo momento, ya no es la costurera tan inocente, ingenua y vulnerable que conocimos en 'El tiempo entre costuras', pero todavía va a seguir creciendo porque en la primera parte sufre un golpe de fortuna tremendo que la hace ver el futuro sola, con un hijo a su cargo y de una manera más compleja. Prácticamente toda la novela es Sira reconstruyéndose, cambiando y evolucionando para ser una mujer capaz de tomar sus propias decisiones sin intervenciones de personas que estén a su lado, capaz de decidir por sí misma qué le conviene y qué no, capaz de tener sus propias aspiraciones e ideales, que era algo que había sido difícil para ella porque casi todo lo que impulsa a Sira hasta ahora son agentes exteriores, toma poca decisiones por sí misma. Ese es uno de los grandes cambios de Sira. En ese sentido se va a transformar y la vamos a despedir al final de la novela en una mujer más madura y solvente que por fin ha encontrado su sitio en el mundo.

 

En una entrevista reciente decías que Tánger había sido un lugar revelador para ti a la hora de escribir esta novela. Imagino que, al igual que con otras ciudades que aparecen en el libro, como Madrid o Jerusalén, debe haber previamente una labor destacada de documentación.

Hay mucha documentación muy amplia, exhaustiva e intensa, pero es que, además, a mí me gusta, la disfruto mucho, elijo escenarios a propósito sobre los que me gusta leer y profundizar. También me gusta que las tramas y los personajes se muevan por esos escenarios que yo encuentro atractivos porque creo que pueden crear esa misma seducción en el lector. Uso documentación de todo tipo, paso tiempo considerable leyendo libros, ensayos o trabajos académicos, pero también viendo fotografías y grabaciones de la época con discursos de Eva Perón. Busco planos de esos años, incluso para las cosas pequeñas me documento, por ejemplo, cuando hablo de lo que comen en una recepción en un hotel cuando Eva Perón viene a Madrid, eso no me lo invento, lo he buscado, no siempre es necesario ir a fuentes muy ortodoxas. Como tengo claro que no quiero escribir una novela meramente histórica, todos esos detalles los voy dosificando.

"La protagonista ya no es tan inocente, ingenua y vulnerable como la conocimos" 

Los autores soléis hacer hincapié en el tiempo de elaboración de una novela. En este sentido, ¿cuánto ha supuesto la composición de 'Sira'?
Esta novela ha llevado un ritmo un poco distinto porque gran parte se ha escrito durante la pandemia, que nos ha alterado a todos el día a día. Normalmente, con las otras novelas, a la vez que escribía tenía que hacer constantes interrupciones por eventos como una feria del libro o una presentación. Esta es la primera vez en las cinco novelas que he conseguido escribir casi del tirón, no del todo, porque la empecé antes de la pandemia y también hubo interrupciones. Es una novedad para mí. Es verdad que no hemos estado 100% pendientes del trabajo, porque a la vez mirábamos cómo estaba la situación, si la curva se aplanaba, pero por lo menos he podido estar trabajando, algo que disfruto mucho. Por mi anterior vida académica estaba acostumbrada a trabajar mucho en casa, en soledad, esa dinámica ya la tenía desarrollada, con lo cual ahora no me cuesta especialmente. Esa es la parte más dura, lo bonito es al principio, la parte de la documentación, cuando estás imaginándolo todo en tu cabeza, cuando los caminos están abiertos, puedes viajar a conocer el territorio, ves películas o buscar documentación... Es gratificante pero a la vez se hace un poco duro, por eso es bueno que la novela llegue a su fin y esté en manos de los lectores.

 

Durante este proceso de elaboración, ¿has sentido algo de presión por el éxito que tuvo 'El tiempo entre costuras'?
Sinceramente no. Me blindo, con cada una de las novelas es como empezar de cero en mi carrera de escritora, no dejo que me influya nada del exterior, no me planteo más objetivos que los del propio trabajo de escritura, nada de definir un número de páginas y así alcanzar muchas ventas, lectores o traducciones. Eso ni me lo planteo. Estoy delante del ordenador, en mi mesa, rodeada de mis libros y el mundo se acaba ahí, no hay interferencias de otro tipo. Estoy en el mundo, claro, no me encierro como un monje cartujo, pero digamos que mis preocupaciones principales quedan concentradas en lo que hay encima de mi mesa y no hay presión alguna.

 

Con toda esa información que has recabado, ¿cómo definirías a Eva Perón?

Diría que es una persona compleja, controvertida, no hay un único adjetivo para definirla. Me ha interesado mucho descubrir a ese personaje. En España todo el mundo sabe quién fue y también en el mundo se la conoce más por el musical aquel de Madonna, pero lo cierto es que sabemos poco de ella: que murió joven, que fue muy reivindicativa con los derechos de los trabajadores y poco más. En Argentina sigue siendo una figura controvertida, presente y muy mítica, hay gente que la valora y siente algo muy profundo por ella y hay otras personas que no, que la desprecian. He intentado explorar al personaje desde los dos puntos de vista. Al final, mi percepción es múltiple. Por un lado, fue una mujer populista, déspota en ocasiones pero, por otro lado, tuvo un valor tremendo, era una mujer sin educación formal, que venía de un entorno rural empobrecido, que se labró su propio camino sin preparación política y, aun así, elaboró desde muy joven un discurso sólido, muy coherente y solvente, en favor de los desprotegidos y las mujeres y lo defendió con uñas y dientes hasta el final. En ese sentido, me parece que su papel fue valioso. Me fascina, además, la audacia con la que se planta en España, viene a ver a Franco, un tipo al que la gente le teme, llega tarde a algunos actos, dice lo que le sale del alma en los discursos... Ese desparpajo me genera cierta simpatía, es el único ser humano que se atrevió a plantar cara a Franco con tanta frescura.

"Supongo que ‘Sira' también tendrá su adaptación como serie de televisión" 

¿Tienen puntos en común Sira y Eva Perón?
Creo que no muchos, excepto en el hecho de que son dos mujeres de una época en la que las mujeres tenían muy poca proyección pública, estaban muy limitadas al ámbito doméstico, supeditadas a la figura de un hombre. Ellas, en cambio, trazan su propio camino, desde posiciones muy distintas y con herramientas muy diferentes, pero ambas emprenden su aventura desde su voluntad. Son unas mujeres que van un poco a contracorriente en su coyuntura.

 

En el libro se narra la visita de Eva Perón a Madrid, una ciudad gris en plena posguerra a la que se quiere dar color con el viaje de la argentina. Vaya contraste...

Sí, así es. El Régimen lo propicia, como si fuera una actriz de Hollywood, una estrella, a Franco le interesa. Este show tiene un sentido, la Dictadura le saca su rendimiento: lo que querían es que Evita se sintiera cómoda y, por tanto, que el presidente Perón siga enviando a España barcos cargados de cereales, carne, huevos, cuero, préstamos... Cuando ella viene la agasaja y miman hasta tal extremo que crean un monstruo que casi se les vuelve en contra. Para el madrileño medio, al que le dan un día libre para ir a aplaudir, que tiene una tarde libre para ir al aeropuerto de Barajas a gritar, está encantado. El pueblo saca los mantones y banderas a los balcones, España no ha vivido un recibimiento así en la vida. Era un entusiasmo a priori espontáneo pero detrás había una campaña que juega favorablemente y que obtiene los réditos que perseguía.

 

Si metiéramos a Sira en una máquina del tiempo y aterrizara en este 2021, ¿cómo crees que se desenvolvería?
Lo haría bien porque Sira es una mujer inteligente, no es una 'superwoman', pero ya hemos visto en 'El tiempo entre costuras' que es muy adaptativa. Cambió su origen humilde en el Madrid más castizo a codearse con las amantes de los ministros y las jerarcas nazis. Es muy camaleónica, así que lo que le pusiera la vida por delante en este siglo XXI se adaptaría bien.

 

'El tiempo entre costuras' tuvo una adaptación televisiva. ¿Ves a 'Sira' en la pequeña o en la gran pantalla?
Creo que la tendrá en un futuro, pero la veo más en serie que en una película, porque pasan tantas cosas que reducirla al metraje de una película habría que mutilar mucho del libro y no me gustaría. Tampoco tengo ningún interés en que sea una adaptación inminente y rápida, a mí lo que me apetece es que el libro arranque el vuelo, que cada uno lo lea y lo disfrute y lo reinterprete a su manera. Luego, más adelante, supongo que seguirá esos pasos porque 'El tiempo entre costuras' fue una adaptación muy gratificante y exitosa, supongo que la continuación natural también llegará. Pero todo a su momento, sin prisa.

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