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Pilar Boyero: "Para asumir el repertorio de Rocío Jurado hay que haber llorado por amor"

La artista cacereña se sube al escenario del Teatro EDP Gran Vía de Madrid el lunes 15 (20:30 horas) con el espectáculo 'Algo se nos fue contigo', un homenaje a la gran trayectoria de 'la más grande'.

Archivado en: entrevistas, cultura, música, Pilar Boyero, Rocío Jurado

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"Rocío tenía una voz muy feminista que quizás la sociedad no vio hasta pasados muchos años"

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Francisco Quirós
12/11/2021 - 18:33

A pocos días de la actuación en el Teatro EDP Gran Vía, ¿qué sensaciones tienes?
Muchos nervios y mucha responsabilidad, venir a Madrid siempre es un riesgo, algo que hacescon mucha ilusión pero que sabes que va a ver mucha gente crítica muy importante, y que es muy decisivo para muchas cosas. Además, para mí es un espectáculo muy importante, Rocío Jurado es una mujer a la que yo admiro mucho y por eso el espectáculo lo he hecho desde el respeto más absoluto, sabiendo que es una figura muy difícil de abordar.

Hace poco más de un año pudiste estrenar el espectáculo en Cáceres. ¿Qué respuesta te está llegando desde el público?
Es un espectáculo que desde el principio ha resultado bien, lo presentamos en el Gran Teatro de Cáceres y después hemos tenido 40 fechas a lo largo del verano, sobre todo en sitios abiertos. A la gente le gusta mucho porque, primero, tiene una banda excepcional de músicos. Por otro lado guarda la esencia de los espectáculos de Rocío Jurado, en la primera parte hago un recorrido por esas baladas de Manuel Alejandro, que para mí es fundamental porque creo que puso en Rocío Jurado una voz muy feminista que quizás hasta muchos años después la sociedad española no se ha dado cuenta de ello y porque creo que traspasó fronteras, llegando a Latinoamérica con temas como 'Lo siento, mi amor', 'Señora', 'Se nos rompió el amor'... Son iconos. Comenzamos con una canción muy difícil, 'Las alas al viento', pero es como ella salía en sus últimos espectáculos. La segunda parte es un guiño al flamenco que siempre tuvo en todos sus conciertos. Ahí tocamos 'Viva el pasodoble' y seguimos con 'Un rojo, rojo clavel', porque soy muy defensora del maestro Solano, quien junto a Rafael de León compuso el último gran disco de copla. Y la última parte es muy cubana, de salsa, hemos hecho canciones como 'Virgen de Regla', con ritmos salseros. Es un espectáculo muy completo, el público no se aburre, son dos horas y media de actuación, y en los últimos sitios nos han pedido bises y hemos tenido que incluir fandangos. La respuesta es buena, creo que porque hay mucho respeto y porque me gusta ir cantando pero sobre todo ir contando cosas sobre las canciones.

De esas tres partes, a nivel vocal, ¿cuál de ellas te toca más?
La primera para mí es horrible, porque es muy difícil de cantar y porque acumulas toda la tensión. Luego hay una canción que me llega muy de cerca porque la interpreto hace muchos años, 'Señora', que marcó un antes y un después en la copla. Me fascina interpretarla. Luego, en la parte flamenca, está 'Se nos rompió el amor', que además la hacemos por bulerías. En la tercera parte ya me siento más relajada. Acabó extenuada. Las canciones están en el tono original, en el que las hacía Rocío, son muy difíciles. Rocío Jurado no era solo una voz espectacular, tuvo la sensibilidad de acercarnos a una forma de sentir diferente. Siempre digo que tuvo un compromiso con las mujeres y los homosexuales. Sinceramente, creo que a Rocío no se le puede cantar cuando eres muy joven, para asumir ese repertorio hay que haber llorado por amor, haber sufrido y reído.

Incides mucho en la parte del respeto.
La copla a veces cae, desgraciadamente, en ser muy manipulada, y a mí me gusta que la gente que conozca que estos hombres y mujeres han sido tan importantes en la emoción y en la memoria sentimental de nuestra música y nuestra sociedad. Por eso no quiero que se usen en vano sus nombres, o que cualquiera pueda pensar que yo lo hago, me sentiría muy mal.

¿Alguien del entorno de Rocío Jurado te ha hecho llegar alguna valoración sobre el espectáculo?
Tengo muy buena relación con su primo Manuel Jurado, y no solo me ha hecho llegar todo lo que considera, sino que además hizo una invitación muy bonita para que la gente viniera. En Cáceres estuvimos a punto de tener con nosotros a Ortega Cano, pero su salud no se lo ha permitido. Es un hombre al que respeto mucho, porque soy muy taurina, me hubiera encantado compartir esa experiencia con él. Por la agencia de promoción que tenemos también está invitada Rosa Benito, y cualquier miembro de la familia que quiera asistir, no solo será invitada, sino que será muy bienvenido.

Hacer un homenaje a Rocío Jurado son palabras mayores. ¿Te dio más tranquilidad o nervios el hecho de estrenarlo en tu casa, en Cáceres?
El Gran Teatro de Cáceres siempre me pone muy nerviosa. Jugar en casa te pone muy nerviosa. Para mí fue muy especial, era poner en marcha un sueño que tenía desde hacía muchos años. Además lo estrenamos en pandemia, que no era fácil. La respuesta del público fue estupenda y las críticas muy buenas. He sido muy amiga de Marifé de Triana, es una de las personas a las que más admiro, y siempre me decía que al salir al escenario no se puede sacrificar nada, independientemente de que el público sea una que mil. Es un lema que he tenido muy presente siempre.

Se nota tu devoción por Rocío Jurado. ¿Recuerdas cuándo empezaste a escuchar su música?
En mi casa somos muy 'juradistas', si sale algo en la televisión algo suyo, nos llamamos rápidamente. Desde muy niña me llamó mucho la atención, por su voz y por ser tan poderosa. Cuando empiezas a leer y a documentarte sobre ella, te das cuenta de lo que ha sido: la primera mujer que se quita la bata de cola y se pone un Pertegaz o un Balenciaga, que desafía a la censura con unos escotes increíbles, que dice cosas que antes no se habían oído en este país de boca de una mujer... Es impresionante cómo Manuel Alejandro supo componer para ella. Mi admiración por ella también es personal, era muy generosa. Tuve la suerte de verla en muchos conciertos, acababa en el escenario y seguía cantando en el camerino. En el argot taurino se dice que se torea como se es, y creo que se puede extrapolar a los artistas, cuando eres generosa, si te piden un bis, haces los que sean necesarios. Ella también transmitía mucho esfuerzo. Parece que las nuevas generaciones pueden ver que es algo inmediato, de hoy para mañana, pero cuando ves a una mujer como ella, que ha estado recolectando fruta, que se lo ganó todo a pulso, tiene muchos valores, no solo a nivel musical, sino también personal.

Hace pocos meses, en una entrevista, Gonzalo Benavides me hablaba de las dificultades que tiene la copla para seguir llegando al público. ¿Qué se puede hacer al respecto?
La copla ha tenido un sambenito: la han asociado a la Dictadura. Eso es un disparate, la copla se crea durante la República y canciones como 'La bien pagá' y artistas como Angelillo, que estuvo exiliado, lo demuestran. Cuando se atraviesa esa frontera, te das cuenta que los progres aborrecen esa parte de la cultura, que era algo que también criticaba Carlos Cano. Se ha tratado mal incluso a figuras como Lola Flores. Creo que la copla ha tenido momentos muy duros. El principal problema es que hay mucho desconocimiento, te acercas a 'El tatuaje' u 'Ojos verdes' ya cuando tienes una edad. Para que podamos solventarlo tendría que haber una educación desde los colegios. Lo creo de la copla, del flamenco, de la zarzuela y del cuplé; hemos abandonado géneros que son nuestra memoria sentimental y que son riquísimos.

Para acabar, me gustaría que nos hablaras del trabajo que haces con enfermos de Alzheimer a través de la copla.
Llegué ahí de una manera ocasional. Había hecho un curso y te mandaban a un sitio aleatorio, me tocó un centro de Alzheimer. No conocía la enfermedad de cerca, porque nadie de mi familia lo había sufrido. Rápidamente me di cuenta que lo de la lectura era imposible, pero que si les cantaba canciones como 'Francisco alegre' recordaban la letra entera. He vivido momentos increíbles: un señor que apenas hablaba, levantó la cabeza y comenzó a cantar con 'La campanera'. La copla es la canción con la que esa generación se enamoró y se casó, les despierta todas esas emociones. Este recorrido que hago con la Diputación de Cáceres y un pianista, el maestro Pedro Monti, a veces cuando acabamos nos ponemos a llorar, vivimos momentos que no se pagan con dinero, son un regalo de la vida. Con esta actividad me he dado cuenta de los necios que somos con los mayores, no somos conscientes del potencial que tienen, les estamos dando la espalda. Ha sido una generación luchadora, que lo han dado todo, y cuando vas a verles a un centro residencial te dan las gracias. Es impresionante y uno de los regalos que la vida me ha dado.

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