sábado, 16 de enero de 2021 01:04 www.gentedigital.es facebook twitter

Gente digital

Logotipo diario gente
Kiosko. Portadas de periódicos
Natalia murió en una operación de cirugía

"¿Saben qué significa perder a una hija en un quirófano?"

No hay datos oficiales, pero se estima que cada año se realizan en España 38.000 operaciones de cirugía estética a menores, de las 400.000 totales. Existen malas y buenas experiencias, pero muchos riesgos. Hablamos con expertos, menores y víctimas de la cirugía estética.

Archivado en: Cirugía estética en menores

aumentar texto reducir texto imprimir enviar noticia comentar
Ángela y Rubén. Su hijo se sometió recientemente a una octoplastia·J.M.G.

Ángela y Rubén. Su hijo se sometió recientemente a una octoplastia·J.M.G.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear 

gentedigital.es/Patricia Costa
11/9/2008 - 13:17

Cada vez recurrimos al bisturí en edades más tempranas, con los peligros que ello conlleva. Nuestro país es el primero de Europa y el tercero del mundo, por detrás de EEUU y Brasil en intervenciones de cirugía estética, con 400.000 operaciones anuales. 38.000 de ellas se realizan en menores.

Rosario Martínez es la madre de Natalia Isabel, una menor que murió en la mesa del quirófano debido a una negligencia médica: le anestesiaron el corazón, en lugar del pecho, para realizar un implante de mamas."Desde que adelgazó, Natalia pensaba en operarse el pecho, pero varios médicos se lo desaconsejaban, por su corta edad. Aún así, lo hizo", explica Rosario.

Luego vino el desastre. "El cirujano empezó con la mama derecha, todo fue bien, puso anestesia local; pero cuando anestesió la izquierda, en lugar de hacerlo en el pecho lo hizo en el corazón. Esto le produjo que la sangre no le llegase al cerebro, y las neuronas fueron muriendo. Por eso estuvo tres días en coma hasta la muerte cerebral y la parada cardíaca".

"A los padres les diría que no se pueden imaginar lo que es perder a un hijo en una intervención. Perder a un hijo es duro siempre, muy duro, es lo peor que hay. Yo ahora mismo no vivo. Que se lo piensen, que el premio por buenas notas o por buen comportamiento se puede covertir en su peor pesadilla", advierte esta madre.


BUENAS EXPERIENCIAS

Más afortunada resultó la intervención de Vanesa Barba, que se sometió a una liposucción, de la mano del doctor Antonio Porcuna. "Me quité la cara interna y externa de las cartucheras, los flancos y las rodillas. Estos tratamientos son muy caros, por eso creo que, siempre y cuando no tengas un complejo, no debes acceder a ellos, no hay que meterse en quirófano así por las buenas", sostiene Vanesa.

Muy parecido piensa Ángela, madre de Rubén. Su hijo se acaba de someter a una octoplastia -una operación para arreglar problemas en las orejas- porque las tenía demasiada despegadas. "No es que lo animase, sino que yo inicie todo esto. A la que tenían que hacer un test psicológico era a mí, yo soy la que he tenido este trauma desde siempre, y no mi hijo, él no ha tenido problema nunca, ni en colegio ni en ningún sitio", confiesa.

"Pero su problema no se podía arreglar con el gimnasio, ni con una dieta, era la única forma de conseguirlo. En cambio, unos musculitos, un adelgazamiento... se pueden conseguir de otra manera", justifica Ángela.

LA OPINIÓN DE LOS EXPERTOS

Francisco Javier de Juan Pérez, cirujano

Francisco Javier de Juan Pérez, cirujano plástico miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) formula su advertencia como profesional de la medicina. "Como inmaduros, los menores tienen una mente en la imaginación y en la fantasía, y esperan demasiado de una operación quirúrgica por estética. Entonces, el efecto psicológico puede ser pernicioso si no conseguimos lo que han pensado", explica.

Y aquí vienen las aclaraciones médicas. "La inclusión de una prótesis de mama en una chica joven, en una mama en desarrollo, produce que esa mama no termine de desarrollarse e, incluso, que sufra atrofia del tejido mamario, o una compresión externa de las costillas", añade.

A pesar de todo, los menores siguen solicitando operaciones de cirugía estética. "Los más jóvenes, las chicas, piden aumento de mamas, liposucción de muslos, caderas, abdomen, y los chicos rinoplastias y octoplastias", informa.


Carmen Flores, presidenta del Defensor del Paciente a nivel nacional, una asociación independiente

"A mí me da rabia cuando me preguntan, ¿cómo puedo disuadir a mi hija de 15 años. Pues diciéndole NO, esa es la palabra rotunda y contundente. Hay muchas cosas que nuestros hijos nos pedirían y que no les daríamos", afirma Carmen.

Y buscando soluciones, asegura que "las cosas serían más fáciles si el Ministerio nos escuchase, y eso significa que prohiba la cirugía estética en menores. Cuando una persona tiene unas grandes orejas, una gran nariz, un problema por quemaduras, por una malformación de nacimiento... en estos casos no tenemos nada que decir. Pero un individuo que no está formado todavía, ni física ni psicológicamente, con 15 años por ejemplo, que pase por el quirófano es muy arriesgado", apunta.

¿Dónde están los culpables?. "Tenemos claro porque está pasando esto. Nos lo meten a través de los anuncios en TV, que por ejemplo en otros países como Francia están prohibidos, me refiero a los anuncios de cirugía estética en las cadenas públicas que incitan a los jóvenes a operarse. También a través de las revistas o de los programas de famosos donde todos se han operado".

REGULACIÓN LEGAL

"Lo peor es que en España no hace falta más que la firma del padre o la madre para que un menor se opere", recuerda Flores, "y entonces ya tenemos el conjunto del problema, y además un problema muy serio, creo yo".

Francisco Javier asiente la afirmación de Carmen. "Sobre cirugía estética en menores no hay regulación oficial, sólo la ley de autonomía del paciente, donde se dice que hasta los 16 años el menor necesita de una autorización firmada de los padres. A partir de los 16, cuando se considera que el paciente tiene la madurez suficiente, sólo necesita autorización implícita, sin firma de los padres, es decir, puede ser autosuficiente para someterse a una intervención", comenta.

Ahora, ante el auge de la cirugía estética en menores, saltan las alarmas, se pide regulación legal, test psicológicos y campañas de sensibilización y concienciación para llegar a ellos y a sus familias.

Antonio López, portavoz de la Confederación de Consumidores y Usuarios en Madrid, mantiene que estas campañas serían clave. "Es un asunto que ha aumentado mucho en nuestro país, y en el que la administración no está haciendo nada, cuando es muy necesario. Hay que llevar esta campaña a los coles, a las familias y a todos los medios para que reciban unos consejos básicos y tomemos precauciones. También hay que buscar la colaboración de clínicas que se dedican a esto", sugiere.

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD
Desarrollado por Tres Tristes Tigres