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JUAN LANERO / DIRECTOR ESPAÑOL DEL INSTITUTO CONFUCIO DE LEÓN

"China será la primera potencia mundial en tres años"

El Instituto Confucio de León cumple su segundo aniversario afianzando ls relaciones entre la Universidad de Leon y la Universidad de Xiangtan. El director español, Juan Lanero, ha explicado los proyectos del Instituto Confucio de León entre los que destacan que chino pueda ser elegido como segunda lengua en los institutos el próximo curso, la puesta en marcha de un laboratorio de idiomas que permitirá hacer exámenes orales o la puesta en marcha de un programa dirigido a la comunidad china en León para dar clases de lectura y escritura.

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"Tenemos un proyecto para dar clase de lectura y escritura a la comunidad china de León" - "En dos meses pondremos en marcha un laboratorio de idiomas para exámenes orales"

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J.R. Bajo / Anabel Martínez
11/10/2013 - 09:52

El Instituto Confucio cumple su segundo aniversario ¿Cuántos profesores tiene?
Tenemos ocho profesores de a pie y dos profesores maestros, el director chino y el director español. Los profesores maestros son especialistas. En estos momentos tenemos cuatro sinólogos, algo nada frecuente en los  institutos Confucio, dos hispanistas y dos personas, que es lo habitual en institutos Confucio, que se han licenciado en lenguas modernas, casi siempre inglés. Los maestros tienen ya una especialidad y nosotros contamos con dos maestros. Cambiará la situación a primeros de marzo, que una maestra termina su estancia de docencia y se incorporan dos sinólogos.


¿China está de moda?
Claro que está de moda, lo mismo que estuvo Estados Unidos. Sencillamente, en Occidente se dice que en el año 2020 China pasará a ser la primera potencia del mundo. Yo me adelantaría algún año. En tres o cuatro años creo que eso va  a venir.


¿En estos dos años de andadura, el Instituto Confucio ha tenido la aceptación que se esperaba?
Tenemos una aceptación muy positiva, estamos creciendo exponencialmente pero no son cifras de fiar. El primer año tuvimos 129 alumnos. El segundo, el año pasado, llegamos a 235, y este año los pasaremos. No puedo dar cifras porque aún no hemos cerrado matrículas, pero no tenemos todos los cursos puestos. Somos un Confucio joven. Nos dividimos en dos niveles. Los niños estudian lo que se llama YCT con cuatro niveles para niños y adolescentes, y luego tenemos el HCK, que tiene seis niveles. Éste ya sí que es chino. En YCT vamos por tres y en HCK vamos un poco más adelantados, por el quinto nivel, porque hay que recordar que la Universidad de León antes de la llegada del Instituto Confucio ya enseñaba chino en el Centro de Idiomas. A partir de ahí, creo que vamos a estar cercanos a los 300 alumnos en la sede del Instituto. Nosotros estamos abiertos a toda cooperación que se pueda hacer con los centros educativos que están fuera de aquí. Hay una cosa que todavía no se ha hecho y ¿por qué  no se va a hacer si tenemos un Instituto Confucio y algunos institutos o colegios quieren ofrecer como segunda lengua, en vez de francés o alemán o la que oferten, chino? Y, además, les saldría muy barato, porque nosotros pondríamos el profesorado. Es una cosa en la que también estamos trabajando.

¿Sólo es un proyecto?
Un proyecto bastante avanzado. Quizás no lo conozcamos este curso académico o sí en situaciones muy aisladas, pero en el curso 2014-2015 ya lo veremos.

¿Podrá ser aprovechado por la comunidad china en León?
Para la comunidad china tenemos un proyecto que ya pondremos en funcionamiento este curso y es que vamos a dar unas clases de lectura y escritura. Hay que recordar que los niños chinos, en su mayoría, son analfabetos, es decir, hablan chino pero no lo saben escribir ni leer.

Sin embargo se tienen que integrar y aprender español.
Eso ya lo hacen en el colegio, pero claro, a eso no se le está dando importancia. Éste también es otro de los proyectos que tenemos. Otro proyecto estrella, que a mí me parece  muy importante, es que en espacio de un mes y medio o dos contaremos con un laboratorio de idiomas.

¿En qué va a consistir?
El Instituto Confucio tiene otro nivel que es el HSKK, que son los niveles orales y que resulta muy difícil impartirlos.

¿Se quedan pequeñas estas instalaciones?
Es probable que con el paso del tiempo se queden pequeñas.

¿Ahora cumplen las expectativas?
Ahora sí, pero con el laboratorio hay que tener en cuenta que también se utilizaría para examinar y si utilizamos el laboratorio para examinar, la norma que nos dicta nuestra oficina central es que de casilla a casilla debe haber un metro y medio de distancia, con lo cual más o menos necesitamos una sala de 250 metros. Nos faltan por poner todos los niveles de niños y de adultos. Hay un interés de una lengua que va a ser la de la primera potencia del mundo y que puede sacar a mucha gente del atolladero, que puede permitir  a lo mejor habiendo terminado una carrera y habiendo hecho chino conseguir una tesis doctoral. Nosotros tenemos un plan de becas muy importante, para que los jóvenes puedan hacer sus estudios en China.

¿Se están cumpliendo las expectativas con la que se fundó el Instituto?
Una institución nunca debe considerar que las expectativas están cubiertas. Las expectativas del Instituto Confucio no terminan en toda la docencia que aquí damos. El Instituto Confucio vería expectativas cubiertas cuando a lo mejor hubiera trece o catorce lugares de León y provincia donde se imparta chino como segunda lengua. El Instituto Confucio vería cubierta sus expectativas  si este año en vez de mandar a seis becarios a China para que hagan estudios de postgrado pudiéramos mandar doce, y cuando tengamos doce las expectativas serán dieciocho. Los mínimos están cubiertos, los máximos posiblemente también están cubiertos. La respuesta de la sociedad leonesa es muy positiva y por primera vez nuestro país en general, y en concreto León, creo que llegamos a una situación de futuro en su momento. España, prácticamente desde los tiempos de Carlos III ha ido llegando tarde a todos los sitios y yo creo que ésta es una situación de oro.  Alguien dio por hecho que el Instituto Confucio le corresponde a León. El Instituto Confucio, por número de habitantes no le corresponde a León en absoluto. Estuvimos en el momento oportuno, en el lugar oportuno y haciendo lo preciso. Bien, pero sería muy peligroso que termináramos creyéndonoslo.

¿Cómo son las relaciones con el resto de institutos Confucio de España?
Óptimas, mejores no pueden ser. De hecho, tenemos una relación de escala en el sentido de que nosotros en septiembre tuvimos una exposición fotográfica de los cuarenta año de las relaciones España-China que yo mandé en su día a la Universidad de Valencia y ahora se está viendo en Valencia. Tenemos un concurso musical en el que participamos todos los institutos Confucio del país. Nos reunimos una vez al año, acudimos a las celebraciones cuando hay algo especial. Nosotros sí tenemos una cosa especial para nosotros, no lo tenemos para nuestros socios, pero cuando por ejemplo  el Instituto Confucio de la Universidad de Granada cambió de sede estuvimos todos los Confucio representados. Nos vemos una vez al año siempre en Pekín, en el congreso mundial.

¿Los seis institutos llevan la misma línea de docencia?
No necesariamente.

¿Unos se especializan más en cultura, otros en lengua?
Efectivamente. Nosotros, creo, tenemos un perfil marcadamente académico. Hay algún Confucio que entiende que como se llama Instituto Confucio de la Universidad de… pues dentro de su línea de obligaciones no está enseñar a los niños y nosotros tenemos a nuestros alumnos más jóvenes que tienen cinco años.

¿Cuántos niños estudian en el Instituto Confucio de León?
Cerca de cien. Ojalá tuviéramos más. Un niño que comienza a los cinco años a decir cosas en chino, sean los números, los días, a cantar un poco, a hacer cuatro caracteres,  empieza así y le pierde tal miedo que qué harán esos niños cuando tengan doce o trece años.

El problema de los idiomas es el miedo a hablarlo
Aquí el nivel de abandono es ínfimo y en niños nulo.

¿Tiene capacidad para admitir más niños, cubrir todas las plazas que se ofertan?
Hemos tenido que desdoblar grupos.

¿Toda la gente que quiere estudiar chino tiene plaza?
No se quedará nadie sin plaza, salvo que pasáramos a cifras que fueran fuera de lo común.

¿Qué ha aportando el Instituto Confucio a la ciudad y a la provincia?
Este año hemos enviado a seis becarios. No sé cuantos enviaremos el año que viene. Veinte personas han estado en el campamento de verano en China. Todo esto revoluciona un poco. No obstante, los chinos son una gente muy seria, tienen una cultura muy antigua y lo que nos dicen es que tenemos que poner un proyecto en el cual el 50% de nuestro presupuesto es de ellos y el otro 50% es nuestro y esto hay muy poquita gente que lo entienda. Y me temo que algunas personas de la Universidad tampoco.

¿Entonces, es la Universidad quien lo sufraga?
El profesorado lo paga China, pero aquí viven y comen y eso ya nos corresponde a nosotros, y tienen un seguro médico… ¿Qué parte estamos dispuestos a cubrir o no cubrir? En segundo lugar, nosotros tenemos unos deberes que cumplir. Nosotros tenemos un contrato suscrito con China por cinco años y después de esos cinco años ¿qué pasa?

¿Se renueva automáticamente?
Automáticamente, ya veremos. Hay institutos en nuestra vecina nación de Francia que están cerrando, de ciudades muy conocidas.

¿Temen que pueda pasar aquí algo parecido?
Yo a fecha de hoy no lo pienso, vamos, no se me ha pasado ni por la cabeza.

¿Qué presupuesto maneja el Instituto Confucio?
En este momento todavía no lo conocemos, pero siempre estamos trabajando sobre 250.000 dólares, pero eso puede oscilar. ¿Cómo se pone ese presupuesto? La Universidad está poniendo un edificio, está pagando una calefacción y los pisos del profesorado, y la alimentación del profesorado, y el seguro médico del profesorado, y ciertos materiales, las instalaciones, luz eléctrica… y nosotros damos clases de lunes a sábado.

¿Cómo es el alumno del Instituto Confucio?
Los niños son niños y son escolares, y el grupo más grueso es de estudiantes universitarios, pero también hay adultos, gente fantástica.

¿Qué relación tiene el instituto Confucio con el hermanamiento de León con Xiangtan?
Es el origen del hermanamiento entre las dos ciudades. Las dos universidades están en un proyecto común y entendemos que los dos Ayuntamientos están en un proyecto común. Desde luego el instituto Confucio a través de su director ha colaborado como pienso que es su obligación.

¿Cuándo va  a ser este hermanamiento?
Eso es muy denso y tardará meses, porque hay que adecuar el acuerdo que se vaya a firmar a la legislación española y a la legislación china. El Ayuntamiento de León ha sido ejemplar, estamos hablando de un hermanamiento que han apoyado los 27 concejales. Eso es un ejemplo que han dado y han hecho alta política. Y eso puede traer una parte de cooperación entre las dos ciudades. Estamos hablando de la ciudad de Xiangtan, que tiene cerca de tres millones y pico de habitantes.

¿Está satisfecho con el apoyo de la Universidad de León o  pediría un poco más?
Esto es como los objetivos. Sí estoy contento con el apoyo, podría ser mayor; pero entiendo que estamos en un momento de crisis y el rector tiene que tener una perspectiva  de toda la Universidad.  En España tenemos seis institutos Confucio pero no tenemos un grado en estudios de chino. También estamos trabajando en ello.

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