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Momento barbacoa

Avanza el verano y galopa rápido, tanto que casi presentimos su fin sin haber etiquetado aún la canción oficial, que ni el criogenizado georgiedann tiene ya tal premio seguro. Corre veloz el verano deshojando margaritas: mociones de censura en otoño sí/no, pagar la extra pendiente a funcionarios sí/no; Montoro es el señor Burns sí/no, los griegos siguen siendo hermanos de euro sí/no...

Archivado en: Javier Cuesta, barbacoa, verano

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Javier Cuesta
31/7/2015 - 04:40

Avanza sin que nos hayamos puesto uniformemente morenos todavía, sin haber visto suficiente nalga como para aguantar diez meses de ayuno, quizá sin haber escrito un mal poema ni abierto un buen libro, o sin completar un tramo siquiera del Camino de Santiago, sin el ineludible momento barbacoa con los ‘cuñaos' catalanes, sin mojar los pies en el río y sin vacaciones de chancla y bermudas, sin echar una sidrina en Lastres, sin haber asistido a cualquier presentación literaria de las incontables que tienen lugar cada tarde, acaso sin haber disfrutado de alguna feria medieval o romería folclórica en la provincia, incluso puede existir algún leonés al que se le escape el verano sin haberse escurrido por un tobogán de las piscinas de Valencia de Don Juan; es muy improbable, pero pudiera ocurrir.
Se nos echará encima el frío sin darnos cuenta, ya verán, y nos quedarán docenas de cosas pendientes, en cartera por ahora o en sueños para nunca. Porque amanecen días veloces, huye el tiempo con la rapidez de la melancolía. Sobre todo para los (ya casi) carcamales que gustamos de llamarnos maduritos y a los que cada vez más nos sucede como cuando jóvenes, que pasaba la fiesta del pueblo y se acababa el verano; lo malo es que ahora la fiesta del pueblo se llama economía y (¡mierda!) siempre cae a primeros. Y así, por mucha poesía que queramos echarle a la dichosa época estival, no hay manera: es que no nos salen los números ni las palabras. De tal forma que el placer de hoy se reduce a recordar el de ayer. Nuestro verano es sólo un palo de selfie largo, muy largo, de muchos añitos ya. Verano pues como pasado, como memoria, como añoranza.
A pesar de todo, a pesar del tiempo traicionero y de un gobierno que también, feliz verano o lo que queda de él.

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