viernes, 22 de noviembre de 2019 11:19 www.gentedigital.es facebook twitter

Gente en León

Logotipo diario gente
Kiosko. Portadas de periódicos
un amigo de león

La piqueta y el 'Jaris'

Como muchos de los que lean esta columna no han conocido el ‘JARIS', creo necesario hacer un breve recordatorio para los que, como yo, conocieron la citada sala de baile, o de fiestas, hasta que cerrara sus puertas y silenciara su orquesta. Ya sólo nos quedan los recuerdos, decían tres personas, que contemplaban con nostalgia lo que en otro tiempo fue el cobijo y entretenimiento de muchas parejas.

Maximino Cañón
26/5/2017 - 03:30

Dicho salón de baile estaba situado en el primer piso en la calle peatonal Joaquín Costa, con salida a Avda. Padre Isla y Joaquina Vedruna. Como parte identificable se puede ver, en la casa anexa y que se comunicaba, lo que fue la entrada y la taquilla donde se expendían las entradas. El ‘Jaris' como divertimento lúdico hace ya muchos años que desapareció, pero el edificio que lo albergaba subsistió hasta nuestros días dedicado, fundamentalmente a oficinas. Era un baile, en su casi totalidad, de parejas ya formadas de las que, sin ‘ningún pudor', iban del brazo por la calle que era tanto como hacer publico el compromiso de fututo. Me gusta dejar constancia de aquellos lugares de esparcimiento en los que muchos aprendieron a bailar, se prometieron y rompieron relaciones. El ‘Jaris', ‘El Acapulco', ‘El River', ‘El Universal', ‘El Club Radio', ‘El Riosol, y la pista y merendero ‘El Paraíso', en verano, constituían la red de bailes en León. Sin recurrir a la nostalgia gratuita no viene mal dejar constancia de aquellos lugares que conocí, aunque a mi también muchos me quedaban lejos, y que hoy la totalidad de nuestra juventud sólo los han conocido de oídas. El ‘Jaris contaba con el Maestro Ayala al piano acompañado por una pequeña orquesta de gran nivel musical. También fue escenario de importantes retrasmisiones radiofónicas, tan de moda en los años cincuenta y sesenta.
En fin, que aunque ya hace muchos años que sus instalaciones se dedicaron a otros menesteres, a muchos les seguía sonando la campañilla del recuerdo cada vez que pasaban a su lado haciéndoles revivir aquellos momentos de ocio y de amoríos, y que hoy, como tantos otros lugares del recuerdo, van camino de albergar viviendas u otros destinos. Es ley de vida, las modas pasan y las costumbres también. Ahora casi no quedan salas donde bailar a lo ‘agarrao' porque para agarrase no hacen falta lugares discretos sino que se hace cara al público y sin sentir vergüenza ni reprobación alguna.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear 

Comentarios - 0

Los comentarios están cerrados...

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD
Desarrollado por Tres Tristes Tigres