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Wifi en León y su potencial incidencia de las ondas electromagnéticas en la salud de los ciudadanos

Vicente García Álvarez, presidente de la Asociación Leonesa Contra la Contaminación Electromagnética (ALCOE), ha remitido una carta a todos los grupos políticos del Ayuntamiento de León ante la intención de implantar WIFI en los espacios públicos de la ciudad que pretende el Partido Popular y el alcalde. ALCOE alerta de los riesgos de las ondas electromagnéticas para la salud de los ciudadanos.

gentedigital.es
12/6/2018 - 10:00

Hemos tenido conocimiento, a través de la prensa local, de la interpelación que presenta el Grupo Municipal Socialista al Grupo Partido Popular, relativa a optar a fondos europeos WUFI4EU para implantar WiFi gratuito en los espacios públicos de nuestra ciudad; y de la respuesta de éste último en sentido de estar ya solicitadas tales subvenciones.
Al respecto, esta Asociación desea trasladarles nuestras inquietudes sobre tales proyectos.
Se suele invocar como justificación, de la extensión de las redes inalámbricas, que el acceso a internet es un "derecho humano fundamental". Por definición, los derechos humanos son aquellos que garantizan la dignidad e integridad de las personas, y cualquier derecho deja de serlo cuando entra en colisión con los derechos fundamentales de los demás, como son el derecho a la salud, a la integridad física y a la libre circulación. El acceso a internet gratuito no necesita ser inalámbrico. Puede ofrecerse por cable sin ninguna contrapartida de salud para aquellos que lo disfrutan y para aquellos que tienen al lado.
Las tecnologías inalámbricas, en concreto el WiFi producen contaminación electromagnética, cada vez más intensa en las ciudades, y esto pone en riesgo la salud de los ciudadanos, muy especialmente de niños, ancianos, enfermos crónicos o mujeres embarazadas, que habrían de soportarla pasivamente a pesar de que no utilizaran el WiFi. Existe una idea bastante extendida por falta de información de que las tecnologías inalámbricas son inocuas (no se ven, no se huelen, no se oyen...), y esto no es así en absoluto. Ofrecer acceso a internet por WiFi en vez de por cable en municipios, bibliotecas, parques, plazas, no digamos en centros de salud, defiende un derecho, el de acceder a internet, que se puede obtener de manera inocua para todos si se utiliza el cable, conculcando otros que son indiscutiblemente mucho más fundamentales, como son el derecho a la salud y a la integridad física de los ciudadanos.
La Ley General de Salud Pública (33/2011), en el articulo12, "De la vigilancia en salud pública", dice que se tendrán en cuenta varios factores; uno de ellos es: "Los riesgos ambientales y sus efectos en la salud, incluida la presencia de los agentes contaminantes en el medio ambiente y en las personas, así como el impacto potencial en la salud de la exposición a emisiones electromagnéticas".
En el artículo 4, Derecho a la información dice: "Los ciudadanos, directamente o a través de las organizaciones en que se agrupen o que los representen, tienen derecho a ser informados, con las limitaciones previstas en la norma vigente, en materia de salud pública por las Administraciones competentes".
En Europa existe una Institución, denominada Consejo de Europa, que dicta Leyes, Directrices, Resoluciones, para los Estados Asociados, entre ellos España. En mayo de 2011 emitieron un informe vinculante denominado: Resolución 1815 que nuestros gobernantes ignoran. En ella, entre otras muchas cosas, dice en el Apartado 5: "La Asamblea de este Consejo recomendó la aplicación del principio ALARA (As low as reasonably achievable), es decir, el nivel tan bajo como sea razonablemente posible, referido a los efectos perniciosos de los campos electromagnéticas; ha de tenerse en cuenta no solo los efectos térmicos de estas emisiones, sino también los efectos atérmicos o biológicos de la emisión o radiación de campos electromagnéticos".
Respecto a dichos campos, ha emitido los siguientes postulados:
En el punto 6. "La Asamblea lamenta la falta de respuesta a los riesgos ambientales y sanitarios, conocidos o emergentes y los retrasos casi sistemáticos en la adopción y aplicación de medidas preventivas eficaces, a pesar de las peticiones de aplicación del principio de precaución y de todas las recomendaciones, declaraciones y numerosos avances normativos y legislativos en otros países avanzados. Esperar a tener pruebas científicas y clínicas sólidas antes de tomar medidas para prevenir los riesgos conocidos puede provocar unos costes sanitarios y económicos muy elevados, como fue el caso en el pasado con el amianto, la gasolina con plomo, o el tabaco".
En el 8.1.3, la Asamblea recomienda "Implementar campañas de información y de sensibilización sobre los riesgos de los efectos biológicos potencialmente nocivos a largo plazo sobre el medio ambiente y la salud humana, dirigidos especialmente a niños, adolescentes y jóvenes en edad reproductiva".
En el 8.1.4: "Prestar especial atención a las personas "electrosensibles" afectadas de un síndrome de intolerancia a los campos electromagnéticos..."
En el 8.2.1: "Establecer umbrales de prevención para los niveles de exposición a las microondas, a largo plazo, en el interior de los edificios, de conformidad con el principio de precaución, no superiores a 0,1 microvatio por cm2, y reducirlo a medio plazo a 0.01 microvatio". En España se permite emitir a 450 microvatios, es decir, 4.500 más de lo recomendado hoy, y 45.000 veces más de lo recomendado a medio plazo.

En nuestra Asociación hay personas que somos electrohipersensibles. En algunos casos, especialmente sensibles al WiFi. Ya hemos de limitar mucho nuestra vida o arriesgarnos a perder la salud al estar presente este sistema de acceso a internet en transportes públicos, bibliotecas, restaurantes, salas de conferencias, etc. Extenderlo a otros lugares públicos de la ciudad, el colmo ya serían los centros de salud, pero también los jardines, plazas o calles, y cualquier otro lugar público, estaría conculcando todavía en mayor medida nuestros derechos fundamentales, aún más de lo que ya tiene lugar. Mientras, muchos científicos, gobiernos e instituciones están aconsejando retirar el WiFi de los espacios públicos para preservar la salud de todos, especialmente de la población más vulnerable como son niños, embarazadas y ancianos y ofrecer medidas de accesibilidad para las personas que ya tenemos este problema diagnosticado.
Iríamos además en sentido contrario en el que están avanzando otros países de Europa, donde ya se están adoptando medidas para proteger de las tecnologías inalámbricas y del WiFi a la población más vulnerable.
Los informes Bioinitiative 2007 y 2012 recomiendan evitar el sistema sin hilos siempre que sea posible. La Resolución de Reikiavik, firmada por científicos de todo el mundo, pide a las autoridades escolares de todos los países que adquieran conocimientos sobre los riesgos potenciales de las radiofrecuencias para el crecimiento y desarrollo de los niños y que promuevan las tecnologías cableadas.
La Ley Francesa 2015-136, de 9 de febrero 2015, sobre la simplicidad, transparencia, información y consulta sobre la exposición a los campos electromagnéticos (DO de 10 de febrero de 2015) regula el uso del wifi; prohíbe la instalación de equipos de acceso a internet inalámbricos (WiFi) en las viviendas, zonas de descanso y de juegos donde haya niños menores de 3 años. En los colegios de primaria, todos los dispositivos inalámbricos se desactivarán cuando no se utilicen para actividades educativas digitales. Además, cualquier instalación nueva de una red inalámbrica estará sujeta a la aprobación por parte del consejo escolar. Y se prohíbe la presencia de redes WiFi en los colegios que atienden a niños menores de 6 años. Por otra parte, dicta que aquellos organismos que ofrezcan una red wifi pública deberán colocar un distintivo que informe de ello.
El Ministerio de Educación de Israel ha emitido en 2013 una nueva serie de directrices para evitar que las redes inalámbricas estén instaladas en las aulas antes del primer grado y limitar la cantidad de uso de Wi-Fi entre los grados primero y tercero. Para limitar esta exposición innecesaria los maestros deberán desactivar todos los dispositivos emisores de radiofrecuencia, como teléfonos móviles y routers Wi-Fi, cuando no se utilicen para fines educativos.
El ministro de Educación y Cultura de Chipre emitió un decreto el 31 de enero de 2017, marcado como "urgente", a todos los Directores de Escuelas de párvulos y primaria, con medidas específicas para eliminar y minimizar la exposición a la radiación inalámbrica a los niños en las escuelas. "Hemos tomado la decisión de tener la red inalámbrica Wi-Fi desactivada en todas las guarderías públicas en Chipre", se lee en el Decreto. El sistema inalámbrico debe ser eliminado de todos los jardines de infancia de Chipre, y las instalaciones inalámbricas han quedado paralizadas en las escuelas primarias y solo limitadas a las oficinas administrativas.
La Universidad de Lakehead, en Ontario, Canadá, ha eliminado las conexiones WiFi en aquellos lugares donde no se pueda acceder a internet mediante fibra óptica.
En 2007, el Ministerio Federal Alemán de medio Ambiente señalaba que como medida de precaución son preferibles los sistemas de transmisión de datos por cable como alternativa al WiFi.
En 2007 el Comité de Higiene y Seguridad de la Dirección de Asuntos Culturales de la ciudad de París pidió una moratoria para la implantación del Wifi en bibliotecas y museos hasta haber constatado sus efectos sanitarios. Por su parte, un mes más tarde, la Alcaldía de París desactivaba el WiFi de seis bibliotecas públicas de la ciudad debido a los problemas de salud de los trabajadores. También la dirección de la Biblioteca Nacional de Francia optó por los sistemas de acceso a internet por cable.
La evidencia científica está aumentando y emergiendo como la punta de un iceberg. Las preocupaciones son planteadas por "mesas de trabajo" y organizaciones científicas. Reconocemos que algunos de los impactos aún no están completamente documentados y que todavía está en desarrollo el proceso científico para cuantificar y establecer los riesgos. Estamos a favor de una mayor investigación focalizada en la población infantil. Sin embargo, creemos que ya existe una amplia evidencia de riesgos tanto para fetos, niñas y niños. Los daños podrían ser graves y en algunos casos irreversibles.

Hace muy poco el Sr. Amoedo, acertadamente, salió al paso recordando que enfrente del parque infantil proyectado en Cantamilanos había, a muy pocos metros, unas antenas de telefonía, sugiriendo la inadecuación del lugar elegido para situar el parque.

León está adherida a la Red de Ciudades Saludables. En este contexto, y al amparo de dicha adhesión, creemos que sería dar un gran paso el hecho de tener en cuenta esta problemática, y aplicar el Principio de Precaución respecto a la implantación de nuevas redes inalámbricas, en orden a preservar la salud de la población leonesa en general, y en particular para la protección de los destinatarios más sensibles.

Todo ello para que los Grupos Municipales lo tengan en cuenta para sus proyectos y propuestas, presentes y futuras, en cuanto a la potencial incidencia de las ondas electromagnéticas en la salud de los ciudadanos.

 

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