domingo, 5 de julio de 2020 02:57 www.gentedigital.es facebook twitter

Gente en Pamplona

Logotipo diario gente
Kiosko. Portadas de periódicos

Salud actualiza su plan de transición y contingencia ante posibles repuntes del Covid-19 en los próximos meses

Se busca compatibilizar una recuperación de la actividad habitual en verano con un dispositivo transversal de cara a controlar rebrotes

aumentar texto reducir texto imprimir enviar noticia comentar

30/6/2020 - 13:58


Se busca compatibilizar una recuperación de la actividad habitual en verano con un dispositivo transversal de cara a controlar rebrotes

PAMPLONA, 30 (EUROPA PRESS)

El Departamento de Salud del Gobierno de Navarra ha actualizado su plan de transición y contingencia ante el Covid-19, que busca "compatibilizar una recuperación de la actividad habitual en estas fechas de verano e implanta mejoras aprendidas durante la crisis epidémica, con el mantenimiento de un dispositivo transversal de detección y asistencia de cara a controlar posibles rebrotes de la enfermedad en los próximos meses".

Entre las diferentes medidas, además de mantener los circuitos dobles en los centros asistenciales en los hospitales y en Atención Primaria, así como un retén de refuerzos y una previsión de camas en planta y en UCI para hacer frente a posibles necesidades, se incluyen otras cuestiones como la consolidación de reservas estratégicas para una media de tres meses en material de protección, y un sistema de seguimiento de contactos y realización de PCR y otros test para detectar precozmente repuntes.

Este plan de contingencia, objeto de "actualización y revisión continua para adaptarse mejor a los posibles cambios en la situación epidémica", incorpora asimismo los correspondientes cronogramas y consignaciones presupuestarias de las actuaciones previstas.

Contempla, además, como otro de sus ejes la participación clínica en la organización asistencial, así como promover la máxima protección posible del personal sanitario, ha informado este martes en rueda de prensa el director general de Salud, Carlos Artundo.

Según ha indicado, desde el mes de mayo Atención Primaria ha realizado un esfuerzo de readaptación para compatibilizar tanto los circuitos Covid-19 y este sistema de detección con la recuperación de la actividad ordinaria que ahora también entra en la fase estacional del verano.

En este sentido, se está trabajando en una recuperación de la actividad asistencial adecuada a las especiales circunstancias de este período, en la que se atiendan de manera preferente las necesidades de salud de la población más vulnerable, al tiempo que se reorganiza el sistema de citación y se incorporan nuevos recursos tecnológicos con el fin de conseguir una atención que sea tan segura como resolutiva.

A tal fin, desde la Gerencia de Atención Primaria se ha lanzado en los días previos una campaña destinada a concienciar a la población de la necesidad de llamar previamente al centro de salud cuando se requiera una asistencia, con el fin de definir con antelación el mejor modo de dar respuesta a las necesidades de los usuarios.

Por otra parte, en colaboración con el departamento de Derechos Sociales, se mantiene la Unidad Sociosanitaria, cuyo funcionamiento se está rediseñando junto a los titulares de los centros residenciales para mejorar la atención sanitaria de las personas mayores y las personas con discapacidad, unos espacios que se pretenden blindar al máximo por tratarse de una población vulnerable. La detección precoz, junto con el aislamiento y seguimiento

ATENCIÓN HOSPITALARIA

En cuanto a la atención hospitalaria, se pretende recuperar la normalidad manteniendo la capacidad de respuesta. Así, de cara al verano y en previsión de un posible nuevo episodio epidémico en otoño, se trata de "recuperar el nivel de actividad propio de los meses de vacaciones (en torno a 2/3 durante julio y agosto) antes restringida a casos Covid-19 y otras situaciones no demorables o importantes, con mantener el músculo asistencial para responder con rapidez a posibles rebrotes además de evitar contagios en su día a día mediante circuitos seguros y cribados".

Por otro lado, se va recuperando la actividad presencial (retomando las consultas y las operaciones) en los tres hospitales de la red pública: Complejo Hospitalario de Navarra, Reina Sofía de Tudela y García Orcoyen de Estella, al tiempo que tanto en urgencias como en camas convencionales y puestos de críticos va en aumento progresivo la atención a pacientes no Covid-19, sin perder de vista la necesidad de una readaptación rápida en caso de posibles rebrotes.

En este sentido, el CHN cuenta con en la actualidad con un remanente de 44 puestos UCI, que podrían aumentar a 68 en menos de tres días si hubiera una segunda oleada. Adaptando las cifras a la diferente escala de los centros, el planteamiento se repite en el Reina Sofía y García Orcoyen.

Asimismo, para este nuevo periodo de aquí a final de verano, el plan de contingencia entiende que el sistema sanitario público puede asumir la situación con sus propios medios, aunque se mantiene la colaboración (durante los últimos meses se realizaron 352 derivaciones) y la coordinación ejecutiva con la Clínica Universidad de Navarra, el Hospital San Juan de Dios y la Clínica San Miguel, si bien no se establece una disponibilidad concreta de reserva de camas.

Por su parte, la red de Salud Mental también ha elaborado su propio plan de contingencia, ya que su actividad también resultó afectada durante la crisis y se trata de un tipo de pacientes muy sensible. Por las especiales características de estos pacientes, el plan recoge que el modelo de atención será presencial en un alto grado, si bien se establece la posibilidad de definir con el paciente de modo conjunto el mejor modelo de asistencia. El plan también contempla recursos intermedios para atenciones y aislamientos más allá de hospitales convencionales.

CAPACIDADES ESTRATÉGICAS

Por otro lado, el director de Salud ha explicado que otra de las cuestiones contempladas en este plan tiene que ver con los refuerzos de personal y de recursos materiales necesarios para afrontar un eventual repunte del Covid-19.

En este sentido, a tenor de la experiencia vivida, se considera procedente no prescindir de parte de los refuerzos incorporados en los momentos de mayor estrés asistencial (1.577 contrataciones), y mantener un "retén covid" que durante los meses de verano sirva para facilitar el descanso de las plantillas ordinarias y a partir de septiembre pueda ser susceptible de afrontar un repunte o de seguir apoyando en la actividad de unidades críticas como UCI, Urgencias y otros servicios médicos.

Finalmente, desde el punto de vista del equipamiento, materiales y logística, la experiencia vivida en el Covid ha llevado a "fomentar toda una política de generar y acopiar reservas estratégicas de diferentes equipos y materiales que luego, en un contexto de crisis, resultan vitales".

Por ello, se apuesta por disponer, en los diferentes conceptos, como mínimo de reservas para 90 días. Por ejemplo, hay mascarillas quirúrgicas para 127 días; gafas para 221; guantes para 54; hisopos para 69; y solución hidroalcohólica para 70. En los cuatro meses transcurridos de pandemia, se ha realizado un consumo de 2,7 millones de mascarillas.

Además, solo en respiradores, entre donaciones, compras y cesiones, se ha pasado en el CHN de 79 aparatos antes de la pandemia a los 226 con los que se cuenta actualmente. Toda esta política de personal y de equipación, materiales y otros conceptos ha supuesto ya un desembolso acumulado a final de mayo de 29,1 millones, con un esfuerzo económico extra que tendrá continuidad a lo largo del resto año dentro de la previsión global de contigencia para garantizar una respuesta razonable al reto actual y futuro del Covid-19.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear 

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD
Desarrollado por Tres Tristes Tigres