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La Diócesis de Valladolid busca relevo para sus 170 misioneros y bajar su media de edad, que supera los 65 años

Alejandro Burgos, misionero vallisoletano en Rusia: "Si hacemos una iglesia bailarán durante años de alegría"

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22/10/2021 - 13:26


Alejandro Burgos, misionero vallisoletano en Rusia: "Si hacemos una iglesia bailarán durante años de alegría"

VALLADOLID, 22 (EUROPA PRESS)

La Diócesis de Valladolid tiene entre sus objetivos de esta celebración de la jornada del Domund trabajar para contar con un relevo para sus 170 misioneros que están repartidos por el mundo y rebajar su media de edad, que supera los 65 años.

Así lo ha explicado el delegado de Misiones de la Diócesis, Javier Carlos Gómez, quien ha ofrecido una rueda de prensa para presentar el balance de la anterior jornada, así como para explicar los objetivos que se persiguen en la presente, algo que ha hecho acompañado del misionero vallisoletano en Rusia Alejandro Burgos Velasco, quien ha contado su experiencia en el país en el que trabaja.

En este contexto, Javier Carlos Gómez, ha señalado que los objetivos del Domund son celebrar la dimensión misionera de la Iglesia y pedir ayuda, espiritual pero también económica, para que los misioneros tengan medios para desarrollar sus tareas, ya que esos fondos se entregan donde hay misiones que lo solicitan.

Pero a estos dos objetivos ha sumado el de propiciar el relevo de los misioneros actuales, que son casi 170 en Valladolid, e intentar que haya personas que "den ese salto".

Actualmente estos misioneros, 85 mujeres y 81 varones, se encuentran en su mayor parte en Hispanoamérica, con especial presencia en Venezuela (17), Perú (13) y México (once), y África, donde hay 22. Además hay seis en la zona de China, Japón e India y dos en Rusia.

El delegado de Misiones ha incidido en que la edad media de los misioneros es "muy alta" y están "preocupados", por lo que espera que la experiencia de "sinodalidad" que se lleva a cabo en la Iglesia permita escuchar y los jóvenes digan qué ven y cómo se puede llegar a ellos, algo en lo que hay "luces y esperanzas".

En cuanto al resultado del Domund de 2020, Gómez ha señalado que fue "mejor de lo que se pensaba" a nivel económico, dada la situación de pandemia, que implicaba también aforos restringidos, aunque "la conciencia de los creyentes buscó cauces y medios para colaborar".

Así, se recaudaron casi 220.000 euros frente a los 188.000 de 2019, aunque ha incidido en que 33.000 euros llegaron de una herencia, por lo que se obtuvieron unos 2.000 euros menos que en el ejercicio anterior. A este respecto, ha destacado que hubo "mucho donativo" por Bizum, ya que no se podía ir a las iglesias y había restricciones y, por ahí, la colaboración fue "muy importante".

EXPERIENCIA EN RUSIA

Tras este balance, Alejandro Burgos Velasco, sacerdote nacido y ordenado en Valladolid, ha relatado su experiencia en Rusia, donde lleva 19 años , concretamente en San Petersburgo en una comunidad de rito católico bizantino.

Burgos ha apuntado que la principal labor en Rusia consiste en ayudar a los católicos, dado que la dictadura comunista "muy fuerte" hizo que "desapareciera todo", no había sacerdotes o templos y los fieles hace 20 años se encontraban "despistados" y "asustados", dado que podían ser castigados bajo el régimen comunista si acudían a la iglesia.

Como ejemplo de esta situación ha explicado que a uno de los primeros lugares a los que acudió había una parroquia que era "normal" años atrás pero a la llegada del régimen comunista, fundamentalmente Stalin, convirtió el templo en un velódromo y su cripta en un refugio antiaéreo, por lo que el trabajo consistió en recuperar el templo y empezar a trabajar con la gente, que ha insistido estaba "asustada".

Además de ayudar a superar el miedo ante las amenazas sufridas, también se trataba de atender la "ausencia de Dios" que ha provocado además la "práctica desaparición" de la familia, algo que ha afirmado que conlleva problemas psicológicos "brutales". Asimismo, el trabajo consiste en ayudar a los alcohólicos, muy numerosos, y aunque en esta tarea hay parroquias que han hecho grupos de alcohólicos anónimos, él trabaja personalmente y acoge en su casa a gente para que pase el síndrome de abstinencia y luego les intenta acompañar no sólo espiritualmente sino también psicológicamente.

Sin embargo, en los últimos ocho años trabaja en el rito oriental, con rusos de rito bizantino, una tarea "apasionante" porque cuando se renovó la Iglesia en Rusia en los años 90 no se les ayudó.

Así, se encuentra en San Petersburgo con una comunidad "muy pequeñita" de 15 o 20 personas entre los que además están saliendo seminaristas, por lo que hay esperanza y, aunque no ha cambiado mucho la situación, "se ha dado la vuelta a los corazones". Además, ha destacado la ayuda que supone Internet para ellos, dado que su lugar de oración y celebraciones es un "sótano" y es difícil así que se les encuentre.

PROYECTO DE FUTURO

Por ello, ahora en su parroquia están intentando construir un templo y lo primero en lo que trabajan es en que el Ayuntamiento les ceda un terreno, algo que ve muy probable, y para lo que esperan respuesta en tres o cuatro semanas.

En el mismo se proyecta la construcción de un santuario dedicado a la Virgen de Fátima, muy ligada a Rusia, que al mismo tiempo sea la parroquia.

Alejandro Burgos ha concretado que el proyecto contempla construir una iglesia pequeña de madera como hacen los ortodoxos, que tenga también una casa para el sacerdote, con lo que se empieza para en un horizonte que puede ser de diez o 15 años se pueda contar con una iglesia "normal".

Por ello, ha asegurado que ha acudido a Valladolid para estar con su familia, ver al cardenal arzobispo Ricardo Blázquez pero también pedir dinero, ya que el proyecto tiene un coste de unos 200.000 euros, pero no sólo eso, también, ha agregado, ha ido a varios monasterios de clausura para pedir "oraciones".

"Si hacemos una iglesia bailarán durante años de alegría", ha asegurado el sacerdote, dado que es una cosa complicada y "los chavales se lo merecen" porque no tienen un lugar donde "incardinarse" y además entienden que el proyecto busca también el fomento de la unidad y enseñar a los ortodoxos que "si se unen a Roma no tienen que cambiar nada" salvo algunos aspectos como aceptar al Papa o salvar las diferencias en torno al divorcio, que sí reconocen.

Burgos ha explicado que también se pretende fomentar esa unión en torno a la virgen y al "inmaculado corazón" y, aunque no puedan celebrar juntos la eucaristía, sí rezar bajo su nexo de unión.
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