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Blog de José Luis Morales

Madrid, Agüimes

En torno a Nuestra Generación Perdida

Archivado en: Literatura, Juan Martín Guerra

Carátula de Las tribulaciones de un gallo herido, de Juan Martín Guerra

Semblanza sobre Las tribulaciones de un gallo herido, novela espectacular de alboradas inexistentes escrita por Juan Martín Guerra, el autor canario más creativo y poliédrico de cuantos conoce la historia literaria de aquel alejado Archipiélago macaronésico.

"Existen otros mundos, pero están en éste". Brillante frase de Paul Éluard que agnósticos universales, empedernidos ateos, creyentes infinitos, disidentes abatidos, cínicos abades, jerarcas destronados, rígidos escolapios y espécimen variopintos han revertido ya en máxima orientadora de sus embaucadores rituales. Pero Juan Martín Guerra, Juanele para siempre, va más allá en su primera novela, no su  ópera prima, descabalgando tópicos y dándole a cada detalle narrado el fulgor que merece el gran mundo de las pequeñas cosas.

Juan Martín GuerraPepita Aurora de mis amores, nuestra cariñosa y común amiga de fraternidades irrevocables, encantadora cual es, fue y será no sólo en su brillantez intelectual, sino en su referencial dignidad, forjada durante cursos a través de su indestructible compromiso, me cogió la delantera en los quehaceres encomendados por Juanele. Por tanto, suscribo su magnífico prólogo que ha escrito para este libro, desde la a hasta la zeta, y firmo con celo cariñoso todo cuanto afirma, replicando, en primer lugar, como Pepita, el pasaje de aquel "encuentro con un gallo kíkere herido y los cuidados que prestó para salvarlo" y que "sirven de excusa (a Juanele) para tramar una narración repleta de historias que podrían ser lejanas y alejadas del lector si no reflejaran la infancia. De toda una época".

Lo hago con absoluta ternura, aunque sin quedarme de brazos cruzados frente a la desamortización recordatoria que Juanele expone con sus afinados trazos que plasma en Las tribulaciones de un gallo herido, novela coral sobre sucesivas generaciones encadenadas que él, Juanele, resuelve enlazando unas a las otras con solución de continuidad literaria en tomos narrados que entregará posteriormente. Pepita Aurora afirma que Juanele recurre a modismos y expresiones del lenguaje rural canario, por lo que me siento obligado a indicarle que utilizarlos es una reivindicación histórica más y que debemos ganar esta batalla tan singular para fortalecer la característica personalidad de nuestra colectividad isleña o, si quieren, de nuestra insularidad o, en otra acepción conceptual, zanjar ya nuestro ancestral e insultante aislamiento. Por eso, quiero sugerirle a Juanele que no tendría por qué entrecomillar los vocablos de ascendiente rural o campesino, de los que se han apropiado, indecentemente, tantos resabiados escribas urbanos que pueblan la presuntuosa Academia Canaria de la Lengua, revirtiendo pomposamente palabras jergales utilizadas por siervos, criadas, plebeyos, súbditos, vasallos y aparceros en su seña capitular de identidad, incluyéndolas en sus lotes lexicales acumulados para su ventaja y provecho engrosando el fatuo casticismo macaronésico cual contribución suya al carretón etimológico que, en su falacia genética, pretenden entroncarlo con el lenguaje romance clásico, una estafa más perpetrada por la decadente aristocracia intelectual canariense. Juanele, sin embargo, ha mamado su sabiduria en carne propia, enriquecida en sus conversaciones con quienes son administradores de erudiciones seculares, tradición oral, saberes puntuales, declaraciones infinitas, confidencias precisas o transmisiones documentales que para Juanele forman su materia prima y que, ya pulidas en el abstracto laboratorio inteligente de su cerebro inescrutable, utiliza en la elaboración de sus ensayos, poemas o relatos, reciclando la sabiduría de maestros analfabetos y sus inigualables quehaceres, que le han transmitido informaciones sorprendentes, exclusivas e inequívocas heredadas de dignos y acreditados antecesores. "Pues si la Cultura en la dimensión del conocimiento retórico es una prolongación de la propiedad, la Cultura en la dimensión universal del comportamiento es la savia esencial que nutre el progreso humano en sus concepciones clave y su constante evolución", tal cual asegurae Pere Revuelta en Los gérmenes del discernimiento.

Debatí con Juanele que cualquier término, palabra, vocablo, argot, jerga o jerigonza que nosotros entrecomillemos, los utilizarán aquéllos para sustentar y potenciar el síndrome de inferioridad que pretendieron inocularnos en nuestra infancia, aunque sean datados en épocas inmemoriales. Porque la Cultura Rural, Juanele, en el espacio de la auténtica sabiduría, siempre ha sido más creativa y creadora que la Cultura Urbana, puesto que ellos instrumentalizan esa palabra cuando está ya consolidada en el acervo popular, desde muchas centurias precedentes, tratando de legitimar el lema clasista que grabaron en el frontispicio innoble de la Real Academia de la Lengua (RAE) para establecer que fija, brilla y da esplendor pero sólo cuando ellos dictan sentencia. Nunca antes. Hago constar que no es un axioma mío, sino de prestigiosos escritores, reflexivos investigadores e ilustrados eruditos, como Miguel de Cervantes, Francisco de Quevedo, Julio Casares, María Moliner, Lázaro Carreter, Juan Ignacio Laínez, Joan Corominas, Pascual Rodríguez y hasta el mismísimo Ramón Menéndez Pidal con sus aborrecibles conjeturas heterodoxas.

Porque distinguir nuestros modismos, jerga rural, giros, jerigonzas, decires, argot, locuciones, dichos y expresiones características que nos peculiarizan del que mal denominan lenguaje culto, podría degradar cuanto podamos escribir o cuanto estemos pronunciando. Mucho más ahora, desde que el extraordinario lingüista y pensador estadounidense Avram Noam Chomsky enunció el principal fundamento de la gramática generativa (Generative Grammar), afirmando "que cualquier hablante puede producir, en su particular expresión oral, una frase nueva en un instante determinado, y quienes le escuchen, pueden comprenderla en ese mismo instante, incluso siendo igualmente nueva para ellos". Todas las tesis sobre el lenguaje que descuiden ese aspecto creador, sólo tendrán, si acaso, algún interés arqueológico.

El libro de Juanele, descriptivo a más poder, lleva a la lectura gráfica y a las interpretaciones que deseaba el autor. Planos sencillos, aunque de profunda hondura en la complejidad dialéctica de su estructura renovadora, resaltada con su exquisitez por Pepita Aurora al traernos a nuestras respectivas memorias unas actuaciones infantiles compartidas, entrañables e inevitablemente enternecedoras. Juanele engarza en la sutil habilidad del prestigioso joyero literario un serial de episodios inolvidables e instantes sublimes que han marcado nuestra vida, aderezados con sobresalientes anécdotas e iniciáticas liturgias de aquella pubertad compungida que, cual fijación permanente, en paralelo soñaba con metas y objetivos inalcanzables en sus cándidas aspiraciones primorosas. Juanele inició, él solo, la recuperación de tantas memorias históricas de hornadas generacionales, respondiendo a sus desorientadas infancias correspondientes, cuyos recursos lúdicos consistían en espantar las continentales plagas de cigarras saharianas, enfrentar al equipo de los amarillos contra los azules, cazar pajarillos indefensos para asarlos en infantiles comilonas, averiguar, recoger y atesorar, cual oro en paños, iconos, aperos, calaveras o huesos de aborígenes (que prefirieron inmolarse en sus oquedades esponjáricas antes de ser sometidos por el invasor imperial), lograr algunas piezas del fuselaje del avión militar estrellado frente al colegio, hurtar en algún cercado, o en La Cañada, la fruta precisa para festejar el día de los finados y, en suma, hacer inocuas diabluras, así las llamaban, de tal esencia y semejanza, pecadillos que confesábamos al cura para que éste estuviera descojonándose de risa toda la semana, que Juan Martín Guerra describe ahora con todo lujo de detalles, y que Pepita Aurora destaca en su prólogo, como pautas ingenuas de aquella infancia que presuntos próceres infames querían desmerecer con su prepotencia, gestos lacayunos y sus lisonjas incesantes, arrodillándose hasta la cervical ante poderosos caciques decadentes, por lo que usaban falseados dictámenes que elaboraban los amanuenses remunerados que estaban a su disposición.

Leyendo Las tribulaciones de un gallo herido, primer libro en prosa de Juan Martín Guerra, atraca en mi memoria, y resulta inevitable, la ópera prima de Mark Twain (Samuel Langhorne Clemens), novela que él tituló, tras rebuscar por doquier, sustituyéndolo catorce veces por otros tantos, The celebrated jumping frog of Calaveras county, traducido en su literalidad como La célebre rana saltarina del condado de Calaveras, en la que el  expresivo, elocuente y extraordinario escritor norteamericano relata pasajes infantiles, ajustados a sus reflexiones íntimas actualizadas. Es decir, retratando escenas de la convivencia cotidiana que él mismo protagonizó o que contaban en sus épocas infantiles y juveniles, pero ya con la perspectiva y la objetividad del observador subjetivo que, desde su pubertad, siempre fue. "Para escribir y existir, debemos ser rigurosamente subjetivos al reflejar nuestra visión de los cercanos acontecimientos vitales en su auténtica verdad, sin manipular ni hacer concesiones de ningún tipo, pero tomando partido en cualquier ocasión". En Las tribulaciones de un gallo herido, Juanele aviva pasajes y materiales en su singular exposición de hechos, con nombres y datos rescatados por él con sus envidiables facultades, referidos a diligentes porciones de cada uno de los variados capítulos que integran su patrimonial conexión histórica, de los que extrae para después seleccionar y escoger, actuaciones pretéritas que, a la postre, resultan incidentes o sucesos imperecederos del futuro, aunque con necesarias distorsiones, promovidas por su enorme respeto hacia todos los demás, sin introducir regates imaginarios como coartada de sus evasiones. Incluye los necesarios para poder concatenar pasajes del antipreciosista collar narrativo en su autobiográfico relato, conector para potenciar episodios infantiles y juveniles de su literaria expresión cronológica, donde fluyen por sí mismo aspectos y caracterizaciones del dramatis personae que habita en la extensa galería de su sorprendente novela que, a mí, no sólo me ha causado admiración exclamativa, sino todavía muchísimo más, pues ha logrado entusiasmarme y emocionarme hasta límites insospechados.

Portada del libroPorque Juanele relata verdades como puños e irrebatibles certidumbres históricas, quizás enriquecidas por quienes le conocen, dado su afable carácter y sus sinceras relaciones con todos los vivientes, clave en su prolija existencia. Aunque cuando a Juan Martín Guerra le corroe la congoja, incrementa la genialidad de su clarividencia hasta fronteras incógnitas, adornadas con texturas repletas del preciso coraje, enorme cordura y arrestos sin par para proyectar sus pesadillas o, quizás, cada uno de sus neofreudianos sueños. Angustia que retiene de sus excitantes experiencias, incorporadas a la reflexión permanente de su quehacer inabarcable, prosaico o lírico, condimentado perpetuamente con inéditos trazados de culturas ambientales diferentes, adquiridos donde debió recalar, aquí, allá y acullá (Gran Tarajal, La Línea, Agüimes, Madrid y, de nuevo, Agüimes), en una crisis persistente por necesidades del servicio. Crisis en el sentido etomológico griego del término, referida a la agudeza crítica, los criterios intelectuales y el atemperado equilibrio de quien, como Juanele, observa y disecciona todos los acontecimientos protagonizados en su presencia, incluso siendo, en algunos instantes, partícipe de bastantes apenamientos. Las otras crisis provienen de íntimas decepciones y sinrazones inevitables, como las producidas por despecho afectivo, final desolador o fallecimientos encadenados de quienes han sido rocas familiares clave en el cariño y los reproches. Juanele ha curtido su arrolladora sensibilidad en las penurias singulares de posguerra, con la ingenuidad de cualquier infancia, alegrías inesperadas y amarguras irremediables estimuladas por demasiados carnívoros cuchillos de alas dulces y homicidas, hasta cuestionar profunda y reflexivamente los credos existenciales en sus íntimas pesadumbres que, a él, lejos de haberle hecho enloquecer, le han servido para enriquecer sus visiones universales de cualesquiera que fuere el acaecimiento, cuerdo siempre para que su sensible razonamiento revista de prudencia cuanto pueda y deba emprender cada jornada. Juanele sabe muy bien que, aceptando la evolución del pensamiento, nadie tendría que visitar el corredor sin retorno. Quien se aferra a sus obsesiones, está alejándose en todo momento del universo auténtico, mientras que su misma introspección estática potenciará su esterilidad.

Juanele estudió en el Colegio La Salle el primer bachiller, como yo, pero su exquisita educación autodidacta la ha ido forjando él mismo a lo largo de sus contradictorios, únicos, excelentes, extraordinarios y privados estados vivenciales. Para muchos de nosotros, Juanele siempre ha sido el buen consejero heterodoxo. Apasionado por el conocimiento y por los avances progresistas a favor de la humanidad, Juan Martín Guerra ha sido él mismo en la constante juventud de sus infatigables aficiones cultivando con esmero sus ciclópeas genialidades, gigante cual el barbudo de un solo ojo y orejas puntiagudas, ese sátiro Polifemo que Homero perfiló con excelencia en su Odisea. Juanele es también gigantesco, disímil del Polifemo homérico, pues sus acciones están encaminadas hacia el ideal de la convivencia pacífica, con justicia al tiempo, a favor de los seres humanos y, sobre todo, solidarizándose con los excluidos y los parias terrenales. En el libro autobiográfico que comento, extenso e intenso relato cronológico lineal, Juanele sugiere que él es mi alter ego, y yo, disculpen la inmodestia, soy el suyo. En esta ópera prima en prosa nos enseña su cara amable y, ocasionalmente, sus estados de ánimo indeseados, los suyos propios, los que le diferencian o creo que le distinguen de los demás mortales humanos. Pues su enorme sentido crítico en tal especial perspicacia le lleva a compartir las consideraciones que Pepita Aurora retrata con acierto en su prólogo para Las tribulaciones de un gallo herido que, partiendo de su señera autobiografía, radiografía (cacofónico preciso), diferentes épocas, de su generación y las siguientes en tan particulares entornos, parcializándolas alguna vez, como corresponde a cualquier análisis literario, aunque en escasas parcelas del propio Juanele, pues él, sólo relata los primeros catorce años de su avivamiento.

Excepto a los vivientes precoces, la preconciencia asalta a los seres humanos vivos cuando tienen cinco o quizá seis años. En buena lógica, Juanele describe en su novela sólo una década emotiva de las sustantividades que registra su carnalidad indómita y, si hacemos cálculos, únicamente es una sexta parte de sus floridas esencias. Sé que Juanele amontona manuscritos y materiales en agendas y diarios, con capítulos inéditos de sus odiseas, sus desgarros, sus aventuras, sueños, alegrías y desesperanzas. Por tanto, debo anticipar que esta narración es el primer tomo de su autobiográfica enciclopedia, concluida cada día, pues él la a punto una jornada tras otra con su cartesiana disciplina. La inequívoca pasión intelectual que tiene Juanele le ha llevado a extender sus estudios a la historia, la lógica, la psicología empírica, la arqueología, la pintura, la escultura, el coleccionismo, la catalogación de piezas antiguas, muchas de ellas únicas, la invención, la reparación de artilugios singulares, la aeronáutica y los viajes, entre otros empeños suyos, además de su trabajo clínico profesional en el que ha ganado a pulso el prestigio que atesora, aunque él haga caso omiso de halagos y parabienes. Juanele conoce, además, bastante mejor que la media, las enseñanzas socráticas, y sabe que, aunque el conocimiento humano sea muy limitado, las posibilidades de tal conocimiento son infinitas; y que las fuentes de esta sabiduría racional son innumerables. Juanele acude, no iba a ser de otra forma, a la observación, al quehacer aplicado, a la discusión del su derivado etimológico griega clásico; es decir, al sujeto de discurrir juntos en las conversaciones precisas. De manera especial, recurre al estudio de sus lecturas, parece contradictorio, al compromiso, íntimo o abierto y siempre resuelto. "No sólo debemos estudiar, que también debemos, pero debemos fijar nuestros propósitos, sobre todo en aprender aquello que estudiemos. Además, no sólo tenemos que pretender obtener un título, un pergamino al fin y al cabo, aunque también sea preciso, puesto que lo más importante será siempre que logremos una formación profesional, cientítica y humana que nos avale y que podamos utilizar para afianzar nuestro compromiso frente a los retos y a las necesidades que tengan los seres humanos".

Afirmaba el propio Sócrates que una las fuentes más importantes del saber es el aprendizaje derivado del error, propio o ajeno, cuya enmienda voluntaria ha legado principios inconmensurables y advertencias inéditas a toda la humanidad. La aspiración fundamental de Juanele, en esta trama suya, es describir e inventariar esta extensa panorámica en esta inacabada novela, cuyo primer tomo ha titulado ‘Las tribulaciones de un gallo herido', escudriñando diligentemente que sobrevivir sin objetivos siempre es catastrófico. En su libro, el indudable personaje principal es él, Juanele, a veces un antihéroe sobre fondo rojo, y otras, minucioso restaurador de infancias en plena crisis. Las tribulaciones de un gallo herido sorprenderá a cualquier lector por avezado que sea. Para mí, es una de las obras narrativas más ambiciosas del siglo XXI, con hermosas dosis experimentales y renovaciones sintácticas que ensalzan a Juanele como el gigantesco escritor que combina de manera excepcional ironía y utopía, verdad y ficción en el exhaustivo análisis de honduras proyectadas sobre la crisis intelectual de esa época y de la absoluta degradación de quienes fueran intocables promotores, que todavía hoy añoran sus banderas victoriosas de tan mal gusto, a pesar del desprecio e impostadas prolepsis que patrocinaban, remedando a sus incalificables y desahuciados mentores.

Juanele tiene la cabeza bien amueblada. Siempre la ha tenido. Ahí habita el mejor Juanele. Su enorme desacierto, grandioso error, fue hacer maravillas de la nada con sólo doce años, por lo que la personalidad de su labor posee la pátina refrescante de las grandezas clásicas. Por eso mismo, rememoro la poliédrica dimensión de todas y cada una de las actuaciones universales de insigne Leonardo da Vinci al pensar en Juanele, pues, como aquél, inventar, reproducir, crear, restaurar o rehabilitar continúa siendo la pauta cadenciosa del existencial amigo, quien nos ofrece los ecos rasgados de sus ancestros. Melancolía, gratitudes, tristeza, amores orfeónicos, fértiles travesuras, respuestas satisfactorias, desagravios mínimos e impropios paramentos (casulla, estola, levita, solideo o bonete incluidos) en infantiles misas teatralizadas que oficiábamos en graneros que disponíamos para nuestros pueriles enredos, están puntualmente reflejados en esta novela titulada Las tribulaciones de un gallo herido.

Quería añadir, con la venia del autor, un hecho curioso, quizás irrelevante para quienes lean su libro, que Juanele ha olvidado, seguramente por carecer de significado. Como su solidaria actuación incondicional durante la irrecordable persecución a la fui sometido por un fraile, del que siempre evito mencionar sus patronímicos, por hacer causa común con Juan Martín Guerra aunque pesaran sobre mí los vehementes interrogatorios, tipo Gestapo, que debí soportar hasta desgarrarme en mi esperanzada desesperación. Jamás logró lo que pretendía, martirizándome hasta límites imposibles, sobre todo cuando comprobó su impotencia para poder sonsacarme arteramente alguna palabra contra mi fraternal amigo Juanele. Tal y tanta tortura continuada supuso para mí el mayor trauma infantil que, con mi memoria selectiva, llevaré estampado a fuego hasta el final de mis días. Debo hacer constar que nunca desvelaré la identidad del instructor, puesto que no es mi estilo, y porque, aun viniendo al caso, siempre he manifestado que yo odio mucho más a los chivatos que a la misma policía.

Tampoco mencionaré las circunstancias que habían motivado el tremendo acoso, iniciado por el adoctrinador al acusar a Juanele de haber divulgado lo que era vox pópuli entre quienes integrábamos aquel primer curso de bachillerato. Ni él ni yo, nunca diríamos ‘esta boca es mía' sobre lo que había pasado, puesto que nos conjuramos para guardar silencio absoluto a costa de lo que fuese, incluso pagando el precio tan desproporcionado por algo que jamás hicimos, como después ocurriría, aunque supiéramos de qué se trataba. En tan tensa atmósfera, física y moral, viajamos a Las Palmas para los exámenes finales del primer curso de bachiller, en el viejo Instituto Pérez Galdós, situado en la calle Canalejas cercano a la de Tomás Morales, donde está el nuevo. Varias jornadas después, no lo sé con exactitud, dieron las notas. Retornaré a la inmodestia para revelar que obtuve unas excelentes calificaciones que, a la postre, serían las mejores del alumnado, incluyendo matrículas de honor que hoy engalanan una pared del atrio colegial en la entrada príncipe de la institución en la que estudiamos por unánime decisión complaciente de los albaceas que administraban el patrimonio de la escandalosamente multimillonaria doña María Jesús Melián Alvarado. Transito itinerarios vanidosos, sin ninguna gratuidad, para exponer las crueles consecuencias del acuerdo suscrito tácitamente entre Juanele y yo en nuestro pacto de sangre, lealtad mutua, fidelidad, honor y dignidad que nos unirían para siempre. A pesar de todo, las maquinaciones del imputado iban hacia adelante. Por eso pretendo resumir lo que pasó después. Un mes antes de iniciar las vacaciones estivales, estando en el aula, el fraile referido ordenó que me levantase y me dirigiera a su mesa. Entonces orientó su discurso al resto de los alumnos, diciendo que tenía "sobradas razones para castigar a José Luis Morales porque durante el curso ha tenido un comportamiento que no podemos pasar por alto". Asimismo, que "como muchos otros, debe estudiar durante las vacaciones", con las tareas que él nos dictaba cada lunes. Poco antes de salir, ingenuo de mí, me dirigí a él para preguntarle, con un miedo atroz, qué había yo hecho mal durante aquel curso. Sin mediar palabra, me da un puñetazo en la cara, con tal fuerza, que no sólo me rompió la nariz, sangrando en abundancia, sino que caí sobre el pupitre y perdí el conocimiento. El propio hermano me trasladó a la cocina colegial para detener la sangría de mi nariz, parcheando otras heridas con esparadrapo aséptico. Allí recuperé el conocimiento y, todavía aturdido, supe que aún estaba vivo. Juanito el Cocinero me acompañó hasta cerca de mi casa y allí me dejó, diciéndome que el hermano le ordenó que me dijera que, sin falta, fuese al colegio al día siguiente, como todos los demás. A mi madre le mentí al decirle que me había caído en el patio del colegio, y ella, sin proferir ningún comentario, como siempre, me curó la nariz con la amorosa habilidad que caracterizó su atribulada existencia en el tiempo que sobrevivió por años de estos siglos. Orosia Suárez Suárez era y seguirá siendo su patronímico, nombre y apellidos de mi amorosa, inolvidable, hermosa e inigualable madre, y para mí está siempre viviendo en mi corazón y mis pensamientos. Doña Orosia, como la llamaban, fue comadrona en muchos nacimientos cuando en Agüimes no había partera aún. Mi madre hizo todo lo que pudo por atender a cualquiera que lo necesitara. Me referiré solamente a uno de los episodios que ella protagonizó para describir su constante disposición. Al hijo de uno de nuestros vecinos, en la misma calle donde vivíamos, lo detuvo la Guardia Civil por cazar un conejo en unas tierras que eran propiedad de la familia Betancor, unos caciques de la comarca. La madre de Juan el del Reloj llegó a mi casa desesperada y a lágrima viva para decirle a mi encantadora madre lo que había sucedido. Sin encomendarse a nadie, Doña Orosia se cubrió y salió pitando hacia el cuartelillo donde estaba detenido Juan el del Reloj y, sin más, le dijo al guardia de la puerta que estaba allí para hablar con el jefe de la comandancia. Afortunadamente, cuando ya estaban a punto de echarla, apareció el padre de Juanele, don Leoncio, e hizo que mi madre diera media vuelta para que, con él, fuera a explicarle al sargento lo que fue a decirle. Años después, el propio padre de Juanele, ya jubilado, me dijo que mi madre le pidió al sargento que soltara al "pobre Juanito, pues era el único que podría ganarse algún dinero para alimentar a toda su prolija familia". Cuando el sargento quiso reprender a mi madre antes de expulsarla de aquellas dependencias, el padre de Juanele, Don Leoncio, intervino con tal autoridad que hasta el sargento, que era su superior jerárquico, decidió liberar a Juan el del Reloj y decirle a mi madre que se lo llevara de una vez. Hablar o escribir de ella, de mi adorable madre, es obligarme a recordarla en todo lugar y cualquier circunstancia que si Máximo Gorki la hubiese conocido, La Madre habría tenido que publicarla en varios tomos más.

Pero voy a lo que íbamos en torno al cuestionado tutor. El día siguiente, fui al colegio, como los demás chicos, aterrorizado todavía, y me senté en la silla del pupitre que compartía con Juanele. Al acabar la jornada lectiva, el hermano en cuestión me mandó que esperase unos minutos porque quería hablarme de algo que te diré; quisiera reproducir su mensaje, aunque la literalidad de la frase no sea exacta, pues el suceso tuvo lugar hace más de medio siglo y la memoria consume demasiadas hormonas dada nuestra condición humana, cual significó André Malraux en su universal novela. Una vez solos él y yo, exclamó con tosquedad que, en los recientes exámenes, "tuviste unas notas excelentes, las mejores notas de todas sin duda alguna, porque la suerte estaba de tu lado. ¿Pero por qué te digo esto? Pues porque este curso no has estudiado nada de nada y, por tanto, mereces que te castigue. Es eso lo que voy a hace para obligarte a estudiar como debes hacerlo". En síntesis, mientras los demás compañeros estaban obligados a presentar sus deberes el lunes de cada semana, yo tenía que ir todos los días al aula vacía durante aquel periodo vacacional. En las tareas diarias que me exigía el innombrable fraile, fui siempre socorrido por mi amigo Juanele, hecho que aquel cruel adoctrinador sabía, pero que nunca lo comentó con nadie. Cuando el hermano ordenó que me fuera a mi casa, fui directo a la de Juanele en el cuartel de la Guardia Civil. Aunque sin mencionarlo, cada jornada volvería a preguntarme que quién hacía aquellos dibujos de mi tarea. Hasta que explotó, exclamando a grito pelado que estaba harto de tantas ofensas de "tu amigo, el que te ayuda en los dibujos y tú vas a decirme ahora mismo que cuanto yo estoy diciéndote es la verdad. Así que no continúes haciéndote el remolón y dímelo de una vez, para que yo pueda levantarte la pena que has merecido". Al responderle que no sabía de qué estaba hablándome, me cogió por los pelos para arrastrarme hasta su mesa a través del pasillo. Hincó las uñas de una mano en mi espalda para arrodillarme con su fuerza, profiriendo alaridos saturnales y expeliendo espuma salival por su boca, enrojecido y desbocado ya porque yo seguí reafirmando lo que le había dicho, repitiéndole hasta la saciedad que Juanele jamás divulgó nada de tales sucesos infundados que comentaban contra él en desatinadas habladurías. Sudaba a mares, rojo como un tomate, fuera de sí, cuando empezó a propinarme una paliza con una vara de nogal labrada que llevaba siempre consigo como si fuese la figurada insignia de su poderosa autoridad. Traté de protegerme, aunque en vano, cubriéndome la cara con ambos brazos. Inútil pretensión la mía ante la arrogancia a la que estaba enfrentándome. No paró ahí. Todavía arrodillado, me ordena que extendiera los brazos en paralelo dirigiéndolos a él, con las palmas de mis manos hacia el techo. Jamás supe si alguien estaba oyendo mis chirridos impotentes por el dolor progresivo que me producían las múltiples y sucesivas palmetadas con las que el sádico preceptor azotaba mis manos, ampliando las orgiásticas levitaciones de su placentero estado cuando más golpes propinaba en las palmas de mis manos, hecho que para él debía ser un festivalín pagano, pues jadeaba gustoso como lobo desatado. Aunque lo que más le fastidiaba fue no lograr que se me saltaran las lágrimas en ninguna ocasión. Casi no sentía mis manos, pareciéndome que habían dejado de dolerme, quizás porque empecé a marearme por aquellos exagerados castigos que habían recibido. Estaban hinchadas como sandías, cuarteadas y amoratadas de tantos leñazos, a más no poder, sangrando cual una vaca degollada. Fue tal paliza que, cuando dijo que podía irme, al sonar la campanita que avisaba a toda la comunidad para el rezo vespertino, no pude levantarme del suelo. Juanito el cocinero volvió a llenar mis manos  con el mágico ungüento, cubriéndolas  acto seguido con unas vendas caseras. Por orden del innombrable, Juanito el Cocinero debía acompañarme hasta mi casa. Pero fuera del colegio, le dije que no fuese conmigo, pues yo conocía bien la ruta y sabría arreglármelas solo. Disparado como volador de fuegos artificiales, cogí rumbo a la casa cuartel de la Guardia Civil, en donde vivían Juanele y su familia. Su encantadora, admirable y siempre recordada madre, doña María, Mariquita para la gente cercana y querida, cariñosa y tierna como la mía, cortó con la tijera los trapillos enrollados en mis manos, para colocarlas en una palangana con agua tibia y sal. Permanecí un buen rato en aquella posición, hasta que Mariquita me dijo que las sacara del recipiente. Las limpió con primorosa y exquisita ternura, como quien conoce cada una de las heridas infligidas por seres deshumanizados a las existencias ajenas. Don Leoncio Martín Quesada, padre de Juanele, afectuoso y solícito cual muy pocos, estaba llegando a su casa cuando ya Mariquita había acabado de sanear mis heridas. Nada le faltó para poner el grito en el cielo. Juanele y su padre me acompañaron hasta la iglesia y, ya desde allí, me dirigí a donde vivía. Mi madre me preguntó qué lío tenía con los hermanos del colegio, pues cada día llegaba más tarde. Al reparar en mis manos vendadas, le mentí una vez más, asegurándole que me había raspado en el picón del patio jugando a balonmano. Nunca le comenté a mis padres lo que estaba pasándome, porque sabía que si se enteraba mi entrañable e inigualable padre, quien, a pesar su derrota, tribulaciones y congojas, era una persona maravillosa, adorable, entrañable, culta e inolvidable con el que hablábamos sin jamás temerle, y que nos inculcó con su lucidez la pasión por el estudio y los conocimientos permanentes. Nunca les dije la verdad por temor a no continuar estudiando en el colegio, pues sabía bien que, tanto mi madre como mi padre, a pesar de crisis y penurias, siempre se las ingeniaban para que sus hijas y sus hijos pudieran estudiar.

Pero retomo el relato de mis castigos donde lo dejé. Volví al colegio y entré en el aula estando ya el hermano que no dejó de atormentarme y, otra vez, me da una somanta de palos. Así, día tras día para convertirse en la tragedia más traumática que presidiría mi vida durante bastante tiempo. El siguiente lunes deberían asistir todos los alumnos, y fue el mismo día que empecé a ver el fin del siniestro túnel, en el que me tenía encastillado el funesto maestro al que siempre recuerdo. Con diligente inmediatez, tras el rezo matutino preceptivo, aquel agitado tutor con sotana y babero, nos dijo que pusiésemos encima de su mesa las tareas que nos dictó. Acto seguido, el innominado instructor se acercó al pupitre que me correspondía y, tirándome de una oreja, me llevó hasta cerca de la pizarra. "Este chico es el gran ejemplo de la desfachatez que pretende habitar en todos nosotros", diría el hermano baberil, "pero no permitiré, por nada del mundo, que le ocurra a ningún alumno mío. Las tareas que le mandé hacer no las ha hecho él y, por mucho que intente engañarme, no voy a tolerárselo. Tengo motivos suficientes para imponerle los castigos que se merece". Me ordenó una vez más que estirara los brazos, poniendo las palmas de mis manos hacia arriba, iniciando inmediatamente su ritual de varillazos con la sádica ira de quien está fuera de sí. Nunca entendió por qué no iba a delatar a Juanele que, tal cual decía, divulgaba acusaciones falsas contra él que corrían después de boca en boca entre las gentes del pueblo. Su calenturienta sesera, su particular recelo y sus frustraciones terrenales que roían sus entrañas provocaron aquel abierto rencor contra Juanele, mellando al mismo tiempo su compungida existencia. Señalo en este punto que yo tenía diez años recién cumplidos e informo también que mi inolvidable padre nos enseñó, las veces que estimó preciso, que no deberíamos tener relaciones con ningún cuentero ni con chivato alguno, y que nosotros mismos tendríamos que potenciar nuestra integridad en situaciones complejas y muy arriesgadas. "Porque la lealtad y la integridad están entre los importantes soportes de la decencia", repetiría mi inolvidable y cariñoso padre, Don José Morales Domínguez, ya fallecido, en sus temporales serenidades entrañables. Retomo de nuevo el episodio del lunes glorioso, cuando tan imperecedero maestro estaba zurrándome la undécima o duodécima palmetada. A cincuenta y seis años vista, no sé qué número era. Lo que recuerdo y está siempre en mi memoria es que Juanele fue acercándose al impío fraile con una aparente parsimonia y rabioso sigilo. Teniéndolo a mano, se abalanzó sobre él y le arrebató de un fuerte tirón la regleta que estaba utilizando para sus indecentes escarmientos contra mí, y contra cualquier acusado, en su arbitrariedad, por haberse comportado mal en algún momento determinado, aquella horrible palmeta con la que machacaba entonces mis azotadas manos sangrantes hasta que Juanele le paró los pies. Sucedió en un santiamén ante el asombro del alumnado que llenaba el aula, todos boquiabiertos con los ojos desorbitados y como queriendo salirse de sus cuencas, satisfechos y temerosos al tiempo pensando en las posibles consecuencias. Juanele colocó la regleta sobre la mesa del fratelo y regresó al pupitre con una serenidad incomprensible. El maestro, herido en su autoridad, lejos de irritarse aún más en su enloquecimiento y emprenderla a golpes con Juanele, se desplomó en la silla con actitud del derrotado, cabizbajo y con los brazos colgando como los pensantes de Auguste Rodin. Yo estaba con náuseas por los dolorosos varillazos, aunque pude percibí lo que había pasado. El tutor nunca más me infligiría agresiones físicas, como las que, hasta la valerosa e inédita actitud de Juanele en tan ejemplar gesto, me propinaba habitualmente en su continuo proceder, ni siquiera un pellizco ni nada por el estilo, desde la jornada inolvidable en la que Juanele le había cortado las alas. Después ocurrieron bastantes episodios de otro jaez, aunque éstos los ha reflejado Juan Martín Guerra en el libro que estoy reseñando con su exquisita e indudable brillantez. Desde entonces, Juanele es un hermano más para mí, añadido a los seis que ya eran por sumas afectivas y biológicas. Un tándem que, sin duda, hemos reforzado cada día de nuestras sustantividades respectivas. Desde entonces, Juanele sería todo para mí. Ese nuevo hermano, amigo indeclinable, paño balsámico, solidario, leal, timonel de nuestra nave, personificación de la valentía de impetuoso coraje y fidelidad decidida. Fiel cual ningún otro y liberador puntual si la duda nos desconcierta durante inesperados idus septembrinos. Qué adjetivos más he de emplear para certificar que Juan Martín Guerra es inexcusable referencia humana, ética y cultural para bastantes generaciones, y que cada una de mis facturas gramaticales está colmada de sinceridad y exenta de lisonjas en este exordio manuscrito sobre Juanele, aun siendo para mí referente exclusivo en los tiempos de silencio, que continúa siéndolo, evocado por él con proyección universal en su didáctica y modélica novela Las tribulaciones de un gallo herido, enunciando cuanto formula en cada capítulo de la trama que él narra estupendamente. Nada tendría que reseñar, pero escrito queda. Mi oceánica descripción de las que fueron aletargadas páginas comunes en nuestras respectivas biografías hasta que Juan Martín Guerra las desenquistó, significan para mí una descarga histórica que solamente Juanele y yo podríamos entender. Pido disculpas anticipadas por alargar mis explicaciones sobre tan puntualísimo episodio, terrible por supuesto, del que, seguramente, todavía escribiré algunos detalles más, zanjando de manera definitiva el contencioso que marcaba las esencias de nuestras trayectorias.

Retorno a su producción literaria para asegurar que la Poesía (satírica sobre todo), es para nuestro amigo su vocación constante. Con calculada métrica irreverente, Juanele redondea sonetos, apotegmas, sonetillos, décimas o acrósticos. Este quehacer suyo llega a su cenit con sus incuestionables sonetos. Señalo eso porque sé que con la Poesía mayúscula, está para el amigo, para Juan Martín Guerra, su ascendida, sublime e inigualable pasión literaria, sin que su ingente prosa le vaya a la zaga del componedor poético que es Juanele, con millares de poemas en sus múltilples cuadernos de bitácora y, claro está, en cualquier hemeroteca pública. La exquisita novela de narraciones que Juanele entrega, atraviesa toda su infancia, quizá porque pretenda regresar a ella. Aunque lo importante es que Juan Martín Guerra tiene sobrados motivos para reír, escribir, gozar y recrear, cual don Quijote en sus andanzas. En Las tribulaciones del gallo herido, cuadra a la perfección aquel pasaje del Quijote, tal vez apócrifo, en el que Sancho Panza le pregunta "por qué gústale a usted tanto, maestro, las penas y los amores rimados que mal entonan esos decidores en recovas, calles y plazas, por qué disfruta tanto y más, riendo a batientes carcajadas, cuando pónese usted a escuchar con atención las desvergonzadas escenas de titiriteros y gentes de los teatrillos, y por qué le produce tantas alegres maravillas, maestro, cada uno de los que trovan procurándose el sustento de cada jornada", contestándole don Quijote que con tales representaciones él estaba encantado, "porque la poesía, el teatro y la música matan al miedo, querido Sancho, y el miedo es el único obstáculo que pudiéramos impedir querer ser libres". Juanele les dice a quienes lean esta primera novela suya lo que don Quijote responde a Sancho Panza. Si somos esclavos, deberemos batallar para conquistar la libertad, ya sea con nuestras creaciones o nuestras vivencias, pero siempre guiados por nuestros inalterables principios. El libro de Juanele no es un histórico relato clásico, riguroso y preciso, que sólo refleja lo que él pueda considerar el santa sanctórum que debe incluir, sino históricos deambulares sobre una serie de personas que Juanele ha estado perfilando con minuciosas verdades sin guardar nunca las apariencias, relatada con su enorme erudición cultural, armónica, histórica y castiza, ni tampoco con enredos ficticios extraídos de abundantes basureros mediáticos, magistralmente captadas por él, por Juanele, con exactitud verificable todas ellas. Juanele logra compaginar la excelencia literaria con la estética jergal, el argot apropiado y las variantes legitimadas por el uso de palabras características y peculiares, oficiadas en pequeños colectivos y, sobre todo, entre campesinos y sus familias, auspiciando sus vocablos a la valoración que se merecen, aunque jamás hayan aspirado a ellas. Las tribulaciones de un gallo herido es quehacer de toda su vida, puesto que, de hecho, Juanele ha pasado la suya pensando, leyendo, escribiendo, creando sin justificar qué debe hacer frente a tantos exigentes irracionales. Las tribulaciones de un gallo herido me parece a mí, no sólo lo mejor que ha escrito Juanele, sino una de los libros más importantes de la centuria que todavía no podido despojarse del cascarón ovárico. Cada uno de los pasajes de sus intersticios pivotan, en la novela de Juan Martín Guerra, sobre unas fábulas indagadas, diáfanas y libres, vinculando distintos estadios sociales, donde refleja pasajes gráficos sublimes, haciendo trepidar de emoción a quien lea su extraordinario contenido y tan acabado perfecto de su sabio magisterio, promoviendo palpitaciones para humedecer sensiblemente muchos ojos.

Me ha costado lo indecible poner en negro sobre blanco cada una de mis opiniones sobre la primera novela de Juanele, no su ópera prima, pues ya ha publicado dos libros de poemas en la clara demostración de lo que tendría que ser la dignidad en la trayectoria decente de cualquier humano. El libro refleja la supervivencia de unas generaciones posbélicas, la mía entre ellas, que también corresponde a la de Juan Martín Guerra, Juanele, entremezcladas con largos tiempos autárquicos, ambientes cargados, historias plomizas y cartillas de racionamiento en aquel páramo cultural atenazado por miserias, temores, alegrías, desesperaciones y aterrorizadoras secuelas de la contienda fratricida cuyo reflejo reproducíamos en guerritas de medio pelo, protagonizando nuestros ridículos enfrentamientos infantiles entre El Barrio y El Egido en burdas representaciones en las que, por nuestro total desconocimiento e inmadurez profunda, repetiríamos irracional e ingenuamente el tremendo error inhumano de la Guerra, hurtando detalles en tertulias donde conversaban, con sus comentarios impudorosos sobre bélicas hazañas, afirmando que ellos fueron héroes principales. "Malditas sean las guerras y los canallas que las provocan, las financian y las estimulan en sus afanes asesinos para su mayor enriquecimiento".

Juanele escribe con fondo panorámico en su meticulosa recreación de una mínima sociedad recoleta, en ocasiones solidaria, a veces mezquina, otras tantas temerosa y, debo decirlo, egoísta y primaria en tiempos de silencio, abarcando el final de los cuarenta y la mitad de la década siguiente. Porque, de hecho, este libro es un heterogéneo compendio de la biografía de Juanele en diferentes períodos y variados planos, el que relata cronológicamente la trilogía de situaciones que ha conocer, enlazadas todas con su meticulosidad matemática. Fuerteventura, La Línea, Madrid y Agüimes hasta aposentarse en "el pequeño gran pueblo" de sus amores, aunque moviéndose y viajando, fuera desde donde él y yo somos y seremos, o desde cualquier otro lugar geográfico en orden desordenado que nos recuerda "El hombre sin atributos", genial novela continua de Robert Mussil que no pudo acabar, por la belicosidad internacional, aunque trabajó en ella hasta el último instante de su angustiada existencia. El lector de la novela de Juanele sentirá la claridad con la que está escrita, a pesar de incluir algunas digresiones reflexivas e intelectuales precisas que mezcla con nombres, ideas y anécdotas que venían al caso, para renovar la decencia del Quijote apócrifo, ya sea del seudónimo Alonso Fernández de Avellaneda o quizá Jerónimo (Ginés) de Pasamonte, militar con Cervantes en la batalla de Lepanto, al que éste defenestra en un temario rememorado cual tal Ginés de Pasamonte. Para el caso, es igual, porque Juanele en su primera novela, sintetiza esta lección tan magistral cuando, dirigiéndose a Sancho, don Quijote declama que "la libertad, la justicia verdadera, no la de los togados jueces, la dignidad y la decencia, mi querido Sancho, son los dones más importantes que a las personas dieron la naturaleza y el conocimiento. Más importantes que todos los tesoros que la tierra encierra y la mar encubre. Por la libertad, la justicia verdadera, la dignidad y la decencia, se puede, y hasta se debe, aventurar la vida". Pues bien, el eje de la novela de Juanele gira en torno a los valores enunciados en El Quijoje apócrifo, fijando su atención en las actuaciones paralelas de su misma existencia, hechos escogidos que tienen singular importancia, contrapuestos a los escarceos adolescentes.

Pero antes de adentrarse en bellísimos episodios de añorados recuerdos y geniales evocaciones, el lector debería reparar en lo que Juanele relata con precisión milimétrica sobre sus estancias en poblaciones extrapoladas, sazonadas con la sal y la pimienta de enormes altibajos emocionales y singulares comportamientos fraternales, para dibujar los entrañables pasajes que Juanele, con su perspicacia sin parangón, narra como si fuesen episodios río, ajustando el producto de esta novela hasta alcanzar la glorificación con su sorprendente y reluciente trabajo, que engancha desde la primera línea y que resulta imposible dejar de leerla hasta el punto final. Saludo con entusiasmo profundo al que es ya un relato genial del joven escritor maduro que tiene muchas cosas, muchísimas, que debería decirnos, incluso por entregas. Mi emoción por la novela de Juanele no está enturbiada por el infinito cariño y la profunda admiración que yo le venero. Al leer Las tribulaciones de un gallo herido, verificarán la grandeza que les he comentando y que, desde el inicio, podrán saber que Juan Martín Guerra pone los pelos de punta, aunque no lo pretenda. Escritor magnífico de libros extraordinarios excelentemente escritos, esta primera novela de Juan Martín Guerra, Las tribulaciones de un gallo herido, es uno de los grandes y extraordinarios relatos de cuantos he leído enteramente en la última década de mi maltrecha existencia. Ni más ni menos. Presumo de batir el récord mundial de libros empezados que abandono en la página veinte o, a lo sumo, en la veinticinco. Porque Juanele ha logrado sintonizar con su generación y con la historia y, como en las Memorias de Adriano, de Margarita Youcenar, prefiere mil veces más la fiereza de los animales salvajes que las traiciones de los hombres. En su novela, Las tribulaciones de un gallo herido, lo revierte en una máxima de toda su existencia, cual un principio inexcusable para que nuestros actos enrumben paralelos a nuestras conductas, nuestra solidaridad y cada uno de los momentos que han de servirnos para no tener que reprocharnos que la vida no vale nada sin un minuto se ser.

Publicado el 22 de abril de 2009 a las 18:45.

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Comentarios - 766

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667 | Yuri Millares Sarmiento - 07/3/2010 - 11:56

El sesenta y uno por ciento (61%) de los españoles dice que es evidente que el CGPJ y el Tribunal Supremo están persiguiendo al magistrado Don Baltasar Garzón Real
El 64 por ciento (64%) dice que la Justicia está politizada, y sólo el once por ciento (11%) piensa que las designaciones del Poder Judicial siguen criterios de mérito y capacidad, mientras que pocos votantes del PP apoyan el proceso contra el magistrado perseguido con saña y evidentes rencores por el Tribunal Supremo y el dichoso y tan malhadado Consejo General del Poder Judicial. Si los ciudadanos no ocultan su desafección hacia los políticos, no es menor el descrédito del poder judicial. La mayoría de los ciudadanos ve clara la politización de la Justicia y considera que hay en marcha una persecución personal contra el juez Baltasar Garzón, según el resultado de un sondeo de Metroscopia para El País. El sesenta y uno por ciento (61%) de los ciudadanos considera que el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Supremo (TS) están persiguiendo al magistrado con las tres causas que ha abierto contra él en este momento el Tribunal Supremo; la que ‘investiga’ el patrocinio de unos cursos en Nueva York; la que surgió de la denuncia de un grupo ultraderechista por intentar investigar los crímenes del franquismo y la de escuchas de conversaciones entre imputados y abogados del “Caso Gürtel”. El resultado podría ser la suspensión de funciones del magistrado español más conocido mundialmente y el más popular en todo el Estado español, y que ha marcado la agenda política con sus actuaciones desde hace más veinte años. Sólo el veinticinco por ciento (25%) duda de que haya una persecución y “supone” que se trata de “un asunto normal sin nada especial”. En general, la mayoría de los españoles apoya al magistrado en un contexto de crítica general a la Justicia y una impresión arraigada de politización excesiva del sistema judicial. Que la Administración de Justicia está politizada lo piensa el sesenta y cuatro por cien (64%) de los ciudadanos encuestados. Sólo el veintiocho por ciento (28%) “cree’ que está poco o nada politizada. Este enorme descrédito está reflejado también en la imagen que la ciudadanía tiene del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Sólo el once por ciento (11%) dice que sus nombramientos para cubrir cargos en tribunales siguen criterios de cualificación, como de mérito de los aspirantes. Para el setenta y tres por ciento (73%) son criterios políticos y amiguismo, en línea con las acusaciones que hizo públicas desde dentro del Consejo el vocal José Manuel Gómez Benítez. Lo más críticos votaban al PP. Desglosando las causas abiertas contra Baltasar Garzón Real, la que genera más rechazo entre aquellos ciudadanos tiene que ver con la acusación de prevaricación por pretender investigar los crímenes del franquismo. El cincuenta y ocho por ciento (58%) del PP ha mostrado su desacuerdo y “está a favor del magistrado”. Sólo el treinta por ciento (30%) ha apoyado el proceso que le ha abierto el Tribunal Supremo; hay diferencias notables en función de recuento de votos, pues el cincuenta y ocho por ciento (58%) que apoyó y vota al PP se ha mostrado en contra de esta causa contra Baltasar Garzón Real. Baltasar Garzón Real también tiene respaldo ciudadano en el procedimiento por haber ordenado las escuchas de los imputados con sus abogados en el que está personado hasta Francisco Correa, ya encarcelado, el “cerebro” de la “Trama Gürtel”. A la pregunta de si había que grabar las conversaciones con abogados que vayan más allá del derecho de defensa, el cincuenta y ocho por ciento (58%) dice que sí y el treinta y cuatro (34%) que no. No toda la mayoría de los votantes del PP critica las actuaciones de Baltasar Garzón Real y, además, conoce que sus dirigentes pretenden anular el proceso con “este argumento”. ¡Hasta los que han votado al PP dicen que apoyan a Don Baltasar Garzón Real contra las pretensiones de la dirección de este partido franquista, queriendo desmontar la mayor red de corrupción de cuantas conoce nuestra reciente Historia! Por eso se hace tan necesaria y urgente la elaboración puntual y meticulosa, rigurosa, de la Memoria Histórica. Queridos, apreciados, admirados y entrañables amigos, paisanos y admirables compañeros Juan Martín Guerra y José Luis Morales Suárez, sólo les puedo decir que ¡VAMOS GANANDO!

668 | Federico Marchena Gijón - 07/3/2010 - 12:30

“El proceso contra el magistrado Baltasar Garzón Real por denuncias de organizaciones que vienen del franquismo es un disparate; parece que es una persecución en toda regla, pero una persecución salvaje, sanguinaria, sañuda, medieval e inconsistente”, decía José Bono, presidente del Congreso de los Diputados. Critica y está en contra de que el juez Baltasar Garzón pueda sentarse en el banquillo por las denuncias de la ultraderecha, y pide un Pacto de Estado ante la crisis económica, para lo que exige más hechos que palabras. José Bono (Salobre, 1950) está empeñado estos días en salir al paso de las acusaciones generalizadas contra los políticos. Abría su “miniportátil” y repasaba los diecisiete mil folios (17.000) de su “Diario”, que prepara para publicar, debidamente pulidos para evitar "hacer daño". Incluso así, seguirá siendo explosivo. Arranca con aquellos enfrentamientos suyos con Alfonso Guerra en el año 1992, y termina con su marcha del Ministerio de Defensa el año 2006. Anda también defendiendo la necesidad de un Pacto contra la crisis. "No tenemos otro candidato para el 2012 más que él (en una referencia a José Luis Rodríguez Zapatero) y nadie lo está buscando".
-Pregunta. ¿Qué le parece que el juez Baltasar Garzón Real pueda sentarse en “el banquillo de los acusados” por unas denuncias de la ultraderecha?
-Respuesta. Un disparate. El juez que más ha trabajado contra el terrorismo no merece que lo siente en el banquillo la extrema derecha. Confío en el Tribunal Supremo.
-Ahora han admitido que Francisco Correa, el cerebro de la “Trama Gürtel”, va a poder personarse como acusador.
-El mundo al revés.
-¿Está politizada la Justicia?
-Sería malo que la gente pregunte a su abogado más por las ideas políticas o asociación a que pertenece el juez que le ha tocado que por las razones del juicio
-¿La Justicia no es ciega?
-Sí, a veces muy ciega. Los jueces son humanos y no pertenecen, ni mucho menos, a la casta superior, por más toga y puñetas que tengan puestas. La mayoría de los jueces es gente honrada, aunque también tenemos experiencias muy dolorosas. Jamás olvido a los policías condenados a penas de cárcel por los magistrados Miguel Hidalgo Abia, Rosa Esperanza Rebollo Hidalgo y Rafael Espejo-Saavedra. Fue después de asistir a una manifestación contra ETA. Al llegar comprobé que no era contra ETA sino que era ‘otra manifestación’ contra Zapatero’; tuve que salir protegido por la policía. Eso lo sabe todo el mundo, pero lo que muchos ignoran es que la esposa de uno de aquellos policías, que habían condenado los ya mentados jueces, absueltos en el Supremo, acabó quitándose la vida.
-¿Tiene fe en la justicia?
-¿Fe? La fe es creer lo que no se ve, por ejemplo, fe en Dios. Pero ni tengo fe en los jueces, ni en los dentistas, ni .... ¿Cómo hablar bien del que te saca la muela que no te duele? Al dentista se le puede exigir responsabilidad y los jueces que se equivocan no es fácil que paguen sus errores. Sería curioso conocer el número de jueces condenados por sus fallos, porque equivocarse se equivocan como los dentistas. Pese a todo, confío en la Justicia.
-¿Por qué hay desafección ciudadana hacia los políticos?
-Los políticos somos un colectivo donde impera la regla de no perdonarnos ni una a nosotros mismos. No hay fallo o defecto de un político que no sea sabido, publicado o incluso exagerado. ¿Qué ocurriría con otros colectivos si se sometieran a esta misma prueba de máxima transparencia?
-Pero es lógica esa transparencia ¿no?
-Es lógica y es necesaria. No cabe quejarse. Al contrario, la transparencia produce el conocimiento de las excepciones, nos permite descubrir al deshonesto. Ahora bien, el borrón de uno no puede manchar todo y a todos. En España se generaliza mucho.
-El colectivo está desprestigiado.
-Desprestigiar a la política gratuitamente puede salirnos muy caro. Los diputados no somos ni más santos ni más demonios que la media de los españoles. Estoy convencido de que la realidad de los políticos es mejor que su imagen. Algunos reniegan de la política con afirmaciones como "yo no soy político" para congraciarse con gentes alejadas de la reflexión o de la democracia. Pero no debemos olvidar que todos los tiranos suelen asegurar que no son políticos.
-¿Por qué los ciudadanos creen que los diputados tienen privilegios?
-Porque algunos solamente saben de los partidos lo que les contaron en cuarenta años de dictadura. Si añadimos los errores cometidos por nosotros mismos y la elevación a ‘esas categorías’ de algunas anécdotas, puede conducir a que los ciudadanos crean mentiras, como por ejemplo, que el diputado que deja de serlo recibe una pensión vitalicia. Sólo cuarenta y siete de trescientos cincuenta compatibilizan sus actividades políticas con el ejercicio de cualquier otra profesión remunerada. Ésta es la realidad. Desde el primero de marzo, pueden comprobar en la web del Congreso las actividades de los diputados.
-¿Qué cambiaría del funcionamiento del Congreso?
-La Ley electoral, que es el origen de muchas servidumbres políticas. El diputado debe tener más autonomía y depender menos de la cúpula del partido. Hoy podría dar la impresión de que las elecciones tienen más que ver con los partidos que con los candidatos y si alguien quiere ser diputado es más eficaz trabajarse a quien hace las candidaturas que a quien las vota. Los diputados tienen que pedir permiso hasta para preguntar al Gobierno por la carretera de su pueblo.
-¿Del funcionamiento qué cambiaría? ¿Es lógico que las preguntas al presidente haya que presentarlas días antes?
-Sería mejor la viveza de una pregunta no anunciada. Me agradaría que el trabajo de cada diputado no se midiera al peso de sus preguntas, sino por la oportunidad y calidad de las mismas. En dos años se han presentado 76.489 preguntas.
-¿Cómo explicaría usted a los ciudadanos el enfrentamiento político en estos momentos de dura crisis?
-Los ciudadanos en época de crisis nos exigen una sobredosis de generosidad y de responsabilidad. No es ésta la hora de las elecciones, sino de España y es hora del alivio económico del conjunto, que es mucho más importante que la asfixia electoral de todos los adversarios políticos.
-¿No ve más interés por el pacto de Estado en partidos nacionalistas que en los nacionales?
-Los partidos nacionalistas a quienes tantas veces hemos criticado por sus reclamaciones territoriales han jugado un papel importante en la gobernación de España, tanto con gobiernos de izquierda como de derecha. CiU y el PNV tienen en el Congreso una capacidad de influencia destacable. No tienen las mismas apreturas electorales que el PSOE y el PP y sus ámbitos de enfrentamiento sólo son parcialmente coincidentes con los grandes partidos. El adversario de referencia del PSOE es el PP, y la viceversa, pero no CiU ni PNV, y eso ayuda.
-¿Qué aconsejaría en los pactos?
-Que la publicidad y las fotos no son buenas compañeras del acuerdo. Es más importante llegar a acuerdos que exhibir la voluntad de llegar a ellos.
-¿Qué le pareció que el rey hiciera un llamamiento al pacto?
-No me parece mal que el rey de España se preocupe de las cosas que ocurren en España, lo extravagante es que se preocupara por las cosas de Suiza. Me parece bien que quiera el Pacto. ¿Se imagina al rey metiendo cizaña y enfrentando a unos con otros?
-Suena muy monárquico.
-A cada uno, según sus merecimientos. Nada que ver con su abuelo... por eso, a este rey se le respeta y se le quiere y el otro tuvo que irse.
-¿Cómo ve al Presidente del Gobierno?
-Ni Zapatero ni España son los ombligos de la crisis mundial. La señora Merkel, que acaba de ganar las elecciones ha bajado once puntos de popularidad. A los que auguran la caída de Zapatero, yo les diría que siempre que Zapatero parte como perdedor gana... y de eso sé yo algo.
-¿Zapatero volverá a presentarse en el año 2012?
-En el PSOE no tenemos otro candidato ni nadie está buscándolo.
-¿Qué le parecen las rectificaciones y traspiés del Gobierno?
-Decían del escritor Valera, al que llamaban ‘El Divino’ que “Cómo va a ser divino si ni siquiera es humano”; pues los gobiernos humanos cometen errores y lo mejor que deben y pueden hacer es rectificarlos cuanto antes. Hemos tenido en España gobiernos divinos entre comillas, pero han estado lejos del humanismo y de las buenas maneras.
-¿Hay que reducir el gasto?
-Mucho. Pagar la factura del desempleo cuesta 32.000 millones de euros al año. Que es dinero suyo, por supuesto Es decir, pagar tan sólo cuarenta días de desempleo equivale al presupuesto de un año del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.
-¿Cómo ve usted a Mariano Rajoy?
-Es un buen parlamentario y no es ningún “killer” de la política. Me parece buena gente.
-El PP está volcado para que Dolores de Cospedal gane en Castilla-La Mancha ¿usted lo cree posible?
-La fuerza personal y los valores morales de José María Barreda podrán más que los valores mediáticos de su adversaria.

669 | Ricardo Becerra Laguna, Presidente del Instituto de Estudios para la Transición Democrática de México - 7 de marzo de 2010 - 07/3/2010 - 12:48

Una venganza contra el prestigioso, justo y valeroso magistrado Baltasar Garzón Real en toda regla. Los integrantes del “Instituto de Estudios para la Transición Democrática” de México deseamos hacer pública nuestra preocupada indignación por el juicio que en España se levanta ahora mismo contra el juez Baltasar Garzón. Valoramos la inmensa contribución que el magistrado Baltasar Garzón Real ha realizado para la expansión de las libertades y derechos esenciales, más allá de su propio país. La figura de Baltasar Garzón Real es ya universal y su trayectoria como magistrado en sus ejercicios constituyen unas de las aportaciones más importantes que el Derecho ha dado para la consolidación de las democracias en toda Latinoamérica. Resulta muy extraño que desde la justicia española se emprenda una acusación (prevaricación) por el hecho de que el juez haya admitido y dado trámite a las denuncias contra las desapariciones y los asesinatos perpetrados en el periodo franquista. Nosotros, por el contrario, pensamos que ésa es una de las tareas que corresponde obligadamente al derecho y a los jueces, y no solamente en España. Si este sorprendente episodio tiene como desenlace algún castigo en contra de Baltasar Garzón Real desde el propio sistema judicial, habrán consumado una venganza de la impunidad en su país y en toda América Latina.

670 | Juan Manuel Guedes Cazorla - 07/3/2010 - 13:57

Efectivamente entrañables y admirables amigos y paisanos, ¡VAMOS GANANDO! Enhorabuena José Luis Morales Suárez (Pepe Luis de toda la vida) por este extraordinario blog Madrid Agüimes en el que todo el mundo puede poner lo que le dé la real gana. ¡Una demostración que ya quisieran hacer algunos en este pueblo! Felicidades y la enhorabuena a Juan Martín Guerra (Juanele para siempre) por esta maravillosa y clarificadora novela que él llama "Las tribulaciones de un gallo herido", título genial donde los haya, y en la que nos retrata a todas y a todos, una a una y uno a uno. Felicidades. Saludos.

671 | Ignacio Escolar Pablicu - 07/3/2010 - 22:55

Matar a Garzón para enterrar el Gürtel. No traten de explicarlo fuera. Yo acabo de regresar de un largo viaje por el extranjero, y allí no se lo creen. En España, grande y libre, la única persona que está en aprietos judiciales por culpa de la dictadura franquista es el juez que intentó investigar sus crímenes. En España, limpia y pura, las perdices disparan contra las escopetas, y don Vito Correa pasa de acusado a acusador, con la bendición del Tribunal Supremo; la justicia al revés. En España, sin pecado concebida, ya sólo faltan contra Garzón una querella de Iñaki de Juana Chaos, otra de Laureano Oubiña y una tercera de los familiares de Pinochet. Mejor no dar ideas. “No llega a Semana Santa”, me dicen desde su entorno, donde cada día lo ven más difícil. Ninguno de los movimientos en la partida de ajedrez contra el juez es casual y hay prisa por dar jaque mate. Hay que dar ejemplo entre la magistratura. La semana que viene, el miércoles 10 de marzo, los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Madrid tendrán que pronunciarse sobre las escuchas de la Gürtel. Es una vista clave para los estrategas de la derecha, para Trillo y compañía, que abiertamente ya juegan a anular los pinchazos telefónicos; a tapar el pozo séptico de la corrupción del PP con la trampilla del defecto de forma. Es una estrategia de eficacia probada, ya salió bien con el caso Naseiro. Y si vuelve a funcionar, la moraleja esta vez será definitiva. Apunten las nuevas normas. En España, grande y libre, hay cosas que no se tocan, y no sólo el franquismo es tabú, también lo es el PP. En España, limpia y pura, la justicia es para los pobres, y no sólo existe la impunidad política, también la judicial. En España, sin pecado concebida, los juececillos valientes ya saben a qué atenerse. Acabo de regresar, y me entran ganas de marcharme otra vez. Abrazos.

672 | Plataforma de Magistrados y Jueces de España - 07/3/2010 - 22:58

El CGPJ es un “Clon del Parlamento”, aseguran casi mil quinientos jueces que reclaman un Pacto de Estado para recuperar su ‘dignidad’ porque ‘es más permeable a influencias políticas’. Los casi mil quinientos jueces que han suscrito un ‘Manifiesto por la despolitización de la Justicia y la independencia judicial’, reclaman un gran pacto de Estado para recuperar la "dignidad" del Poder Judicial, ya que, en su opinión, cada vez es más permeable a las influencias políticas. Así lo ha indicado en rueda de prensa el juez decano de Valencia, Pedro Viguer, uno de los más de mil magistrados -la cuarta parte de la carrera judicial- que han firmado el Manifiesto, suscrito por jueces de todas las asociaciones e independientes. "Queremos alejar lo máximo posible al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de la disputa política", ha dicho Viguer, quien ha estado acompañado en la presentación pública de este documento por un centenar de jueces y ha calificado al órgano de gobierno de los jueces como un “Clon del Parlamento” o un “Parlamento en miniatura”. Los firmantes reclaman un gran pacto que asuma el compromiso de restituir al Poder Judicial y a cada uno de sus titulares "la independencia y la dignidad" que la Constitución les reconoce, "recuperar la auténtica división de poderes y democratizar la elección de los órganos de gobierno del Poder Judicial". Se trata, según Viguer, de un texto "absolutamente espontáneo" elaborado hace varios meses en un foro informático y al que el pasado mes de enero comenzaron a adherirse jueces, entre ellos los de la Audiencia Nacional Eloy Velasco -quien ha acudido a este acto- y Santiago Pedraz, que comparten "la ilusión de ofrecer a los ciudadanos el sistema judicial que merecen".

"Permeables a las influencias políticas"
Ha hecho hincapié en que no ponen en tela de juicio la función jurisdiccional de los miles de magistrados españoles, sino "el sistema de nuestros órganos de gobierno, que cada vez están siendo más permeables a las influencias políticas". En el manifiesto critican los "nocivos" efectos del sistema de elección parlamentaria de los vocales del CGPJ", la "precaria" situación económica y el proceso de burocratización en la que se encuentra la Administración de Justicia. Respecto al CGPJ, Viguer ha dicho que España se ha alejado de países como Portugal, Bélgica, Francia e Italia, donde se reconoce a los jueces la facultad de elegir a sus representantes en el órgano de gobierno de los jueces. Sobre la precariedad de medios, ha explicado que actualmente se destina a Justicia "tan sólo" el uno por ciento de los Presupuestos Generales del Estado, frente al 3,5 por ciento de otros países europeos y también ha abogado por aumentar el número de jueces en España. "No queremos trabajar a destajo", ha indicado Viguer, para quien "se ha cerrado en falso" el proceso de negociación entre el Ministerio de Justicia y las asociaciones judiciales tras las dos huelgas de jueces llevadas a cabo. A su juicio, el Plan de Modernización de la Justicia "es sumamente tímido", mientras que la nueva Oficina Judicial "está en un plano de indefinición absoluta" y no irá acompañada del necesario desembolso económico.

Dudas de Jueces para la Democracia
Preguntado sobre si éste es el germen de una nueva asociación de jueces ha contestado que no y ha explicado que por el momento no están previstas nuevas movilizaciones. Acompañando en la mesa al juez decano de Valencia han estado la magistrada de la Audiencia Provincial de Las Palmas Elena Corral; la juez de Barcelona Gemma Vives; la decana de Zamora, Ana Descalzo; el magistrado de Granada Ernesto Manzano; y el de Huelva Javier Pérez. Por su parte, la asociación progresista Jueces para la Democracia (JpD) ha reconocido hoy la importancia de esta iniciativa, pero ven dudoso que la judicatura esté más legitimada que el parlamento para la elección de los vocales del CGPJ. En un comunicado, JpD echa en falta en el Manifiesto algún tipo de reflexión autocrítica, pues no ven justo pensar que los jueces no tienen nada que ver con los males que aquejan a la Justicia.

673 | Julián Pérez-Pita Solana - 07/3/2010 - 22:59

“Defender al magistrado Baltasar Garzón Real es defender la Democracia”. Unas tres mil personas se solidarizan con el juez, al que persiguen el Supremo y el Consejo del Poder Judicial, en Jaén con el respaldo del Gobierno, del PSOE e IU. Familiares, amigos, paisanos, compañeros de la judicatura, personalidades del mundo de las letras, del cine, de las asociaciones de memoria histórica, de la política o del sindicalismo, participaron en Jaén en el acto de apoyo al juez Baltasar Garzón Real. Alrededor de tres mil personas, según los organizadores, se dieron cita para apoyar a Garzón en la Institución Ferial de la ciudad andaluza, que vio superada con creces su capacidad, de unas quinientas personas, por lo que muchas de ellas continuaron en las calles como muestra de solidaridad. La jornada sirvió también para que PSOE e IU, y el Gobierno, hicieran explícito -y en ocasiones muy contundente- su apoyo sin reservas al magistrado, un día después de que este denunciase una "cruel campaña" del PP contra su persona. Faltaba, precisamente, el juez, que atraviesa una difícil situación tras admitir el Tribunal Supremo tres querellas contra él. ¿Quiénes quieren verlo en el banquillo, o alejado de la judicatura? "Organizaciones de extrema derecha aliadas con personas y partidos vinculados a procesos por corrupción", señaló Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal Anticorrupción, que afirmó que "defender a Garzón es defender la independencia judicial y la democracia". En las palabras de los asistentes se mezclaban la indignación y el optimismo. Las querellas contra Garzón "no saldrán adelante", dijo Carlos Jiménez Villarejo. También se mostró tranquila y confiada la madre del juez natural de Torres en Jaén, María Real, quien acaparó la atención de los medios a su llegada al recinto ferial. "Él está ahí porque quiso estar, y se preparó para eso. Lo demás queda por escribir. Yo estoy tranquila mientras lo tenga a él y a mis hijas". Dos de ellas, Juani y María Esther Garzón, también estaban a su lado. "Estoy tranquila. Si él está sufriendo, lo disimula bien", afirma su madre. Los periodistas quisieron saber, de boca de su madre, cuál es el estado anímico del juez: "Si está sufriendo, lo disimula muy bien, porque a mí no me lo dice. A su madre no la hace sufrir". María Real estaba entera, sonriente, incluso satisfecha por ver a cientos de personas apoyando a su hijo. "Estoy como en una nube", admitió ante el remolino de periodistas. Uno de los que puso la popularidad de su voz y su rostro al servicio de la defensa de Baltasar Garzón Real fue el actor Juan Diego. "Si de pronto la dignidad del ser humano no está encarnada en la justicia, no podemos llamar democracia a lo que en este momento existe en este país. Así de rotundo". Como también Cristina Almeida, quien arremetió contra quienes han denunciado al magistrado Baltasar Garzón Real, así como el escritor Manuel Rivas. "Vivimos unos embates de la inhumanidad y de la inmoralidad. La investigación sobre el franquismo significaba un viaje de la justicia para destapar lo que se ha silenciado", dijo el escritor. Los miembros de la Plataforma de Apoyo a Garzón aseguran que las movilizaciones no han hecho más que empezar, ya que pretenden emprender una campaña en favor del juez en distintas ciudades. El Tribunal Supremo ha admitido tres querellas contra Garzón: una, por supuesta prevaricación y porque ignoró la “Ley de Aministía” en la investigación de los crímenes del franquismo, presentada por organizaciones ultraderechistas; otra, por presuntos cobros irregulares como profesor de la Universidad de Nueva York, institución que sostiene que el juez no recibió dinero; y la última, por supuesta prevaricación al autorizar las escuchas de imputados del caso Gürtel con sus abogados.

Contra Francisco Correa
El acto de apoyo a Garzón coincidió con las más explícitas declaraciones de apoyo al juez por parte del Gobierno y del PSOE. "Algo falla", dijo José Blanco, ministro de Fomento, cuando el presunto jefe de una trama corrupta, Francisco Correa, denuncia al acusador. Blanco expresó su deseo de que "resplandezca" la verdad y de que las "triquiñuelas" de los imputados en el caso Gürtel no impidan "que se juzga algo que causa estupor y repugnancia". Los ministros José Blanco y Francisco Caamaño, como el miembro del Gobierno de Andalucía, Gaspar Zarrías, han hecho explícito los apoyos del Gobierno al magistrado perseguido por el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial. Al hecho de que Francisco Correa, capo de la ‘Trama Gürtel’ al que tienen encarcelado, denunciase al juez que persigue delitos también se refirió el titular de Justicia, Francisco Caamaño, que calificó la situación como "un tanto extravagante". "Al final se hará justicia y cada uno se colocará en su lugar", pronosticó. Pero el aliento político más próximo para el juez Baltasar Garzón Real le llegaba desde Jaén, donde se celebraba el congreso provincial del PSOE que pone fin a dieciséis años de liderazgo de Gaspar Zarrías. El secretario de Política Autonómica y Relaciones institucionales del PSOE y secretario de Estado de Cooperación Territorial, alzó la voz con contundencia. A su juicio, Baltasar Garzón Real es víctima de la maniobra "orquestada por el PP para tapar el agujero negro del ‘Caso Gürtel’. Espero que acabe siendo solamente una broma de mal gusto, porque el prestigioso magistrado Baltasar Garzón Real hace los servicios imponentes para nuestros país", dijo Gaspar Zarrías. José Antonio Griñán, el Presidente de Andalucía, acusó abiertamente al PP de "usar el poder judicial" en beneficio propio y recordó que, ya en los años noventa, reaccionó al ‘Caso Naseiro’ atacando al juez Luis Manglano, quien investigaba la financiación ilegal del PP.

El PP y su elocuente callada por respuesta
El líder de IU, Cayo Lara, afirmó que "es incomprensible que un señor que está en la cárcel (refiriéndose a Correa) pueda personarse en una causa contra el magistrado que ha conseguido meterle en prisión". Para cayo Lara, existe una "involución en el aparato judicial", ante la que jueces y fiscales deberían "reaccionar". "La mayoría son gente que de verdad se cree la independencia del poder judicial", dijo el coordinador federal de IU, para quien es necesario que "empiecen a salir voces desde la propia judicatura que condenen actuaciones de este tipo, que dañan la democracia y la confianza de los ciudadanos en la Justicia española". Mientras tanto, esta Plataforma de intelectuales y artistas que convocó el encuentro solidario, ha anunciado muchos más y sucesivos actos en diferentes puntos de “toda la geografía española”. Los apoyos a Baltasar Garzón Real contrastaron con el hermetismo del PP, pese a que la noticia fuera que Baltasar Garzón había denunciado una "cruel campaña" contra él encabezada por Esperanza Aguirre y Federico Trillo. Sólo un diputado ultraderechista, Rafael Hernando, del PP, rompió el silencio de la formación en la cadena Ser, para calificar de "conspiración delirante" las acusaciones de Baltasar Garzón Real, al que atribuyó "cierta animadversión" contra el PP. También subrayó que su partido no ha presentado las denuncias.



“Se preocupa y teme por su carrera”
Marcos Gutiérrez es amigo de infancia del magistrado perseguido y también líder de la ‘Plataforma de Apoyo a Garzón’, quien ha respondido a estas preguntas. -¿Por qué este acto? ¿Qué significado tiene? “Este acto es el inicio de un movimiento para impedir la persecución, acoso y derribo a Baltasar Garzón Real, que tiene perplejos a cientos de miles de ciudadanos. Nosotros recogemos la voz de todas esas personas que sencillamente no entienden lo que está pasando”. -¿A qué atribuye ese acoso sufrido por el juez? “A que, a lo largo de su carrera, ha perseguido con buenos resultados el crimen organizado, la corrupción, el narcotráfico y los crímenes del franquismo. Con todo ello se ha creado enemigos. Algunos de ellos ahora van a por él”. -¿Cree que el PP está detrás, como ha denunciado esta semana el propio juez? “El PP como tal no, pero sí la cúpula del partido. A muchos militantes les repugna la corrupción dentro de su partido y quieren que todo se aclare. No todos son iguales. Incluso creo que hay algunos por aquí”. -¿Ha hablado con Baltasar Garzón? ¿Ahora cómo se encuentra él personalmente? “Sí. Me ha trasladado su agradecimiento por este acto”. -¿Qué conclusiones saca él de lo que está ocurriendo? “Él tiene la convicción moral y ética de que como juez siempre ha perseguido el mal, que ese ha sido su objetivo, y de que ahora algunos que lo han cometido se han unido y pretenden derribarlo”. - Muchas voces apuntan a que esto podría suponer incluso el fin de su carrera en la judicatura. ¿Teme el magistrado Baltasar Garzón, su amigo, por su futuro? “Claro que está preocupado, porque sabe lo que está en juego y teme por su carrera”.

674 | María Isabel Salorio Bermejo - 07/3/2010 - 23:01

El Presidente José Luis Rodríguez Zapatero elogia la valentía del magistrado Baltasar Garzón Real en la lucha contra ETA. El presidente del Gobierno ha mostrado hoy su respeto a la actuación judicial a la vez que ha destacado la trayectoria del magistrado
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha mostrado hoy su respeto a la actuación judicial ante las querellas presentadas contra el juez Baltasar Garzón, pero, "al igual que muchos españoles", ha garantizado que siempre tendrá presente su "valentía" en la lucha contra ETA. En la rueda de prensa en Granada posterior a la I Cumbre entre la UE y Marruecos, Zapatero ha sido preguntado por el apoyo público a Garzón del secretario de Política Autonómica y Relaciones Instituionales del PSOE, Gaspar Zarrías. El presidente del Gobierno ha expresado su respeto por este tipo de pronunciamientos, aunque ha afirmado su respeto a la acción de la justicia "como primer fundamento del buen equilibrio entre la división de poderes". Sin embargo, ha garantizado que el Ejecutivo sabe de la "valentía" demostrada por el magistrado de la Audiencia Nacional durante muchos años en la lucha contra la principal lacra del país, el terrorismo etarra. "Esa trayectoria está siempre presente en la inmensa mayoría de los españoles y, desde luego, en el Gobierno de España y quien lo preside", subraya. Tras su apreciación, ha vuelto a insistir en que, como jefe del Ejecutivo, respeta tanto las actuaciones judiciales como las opiniones de tantos ciudadanos que "de una u otra manera expresan su disconformidad y su apoyo a la figura del juez". Baltasar Garzón ha sido noticia en los últimos días al permitir el Tribunal Supremo que el cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, ejerciera de acusación particular contra el juez por las supuestas irregularidades en las escuchas entre letrados e imputados en el caso. El magistrado respondió al día siguiente acusando al Partido Popular de estar detrás de una "cruel campaña de desprestigio" contra él. Sin embargo, el juez no ha estado sólo en su defensa, ya que este sábado políticos e intelectuales se manifestaron en su apoyo en Jaén.

675 | Orquídea Sampaio Oporto - 07/3/2010 - 23:07

Con toda la que está cayendo, la Educación para la Diversidad es tan necesario como el agua misma. Cómo convivir cuando la diversidad, étnica, lingüística, religiosa o cultural incrementa el desasosiego, divide a las comunidades y somete a creciente presión las democracias? Últimamente, fracturas económicas, sociales, culturales y religiosas exacerban las tensiones intercomunitarias fomentando la errónea noción de que estamos abocados a un "choque de civilizaciones". Es esencial activar el diálogo para tender puentes, superar conflictos y promover un mejor entendimiento entre los pueblos. Para combatir estereotipos e ideas falsas que provocan hostilidad y desconfianza hay que buscar la raíz de las tensiones que dividen a las sociedades y culturas. Las tensiones se inflaman cuando individuos o grupos perciben amenazados sus valores e identidad. Las oleadas migratorias, particularmente en Europa, han generado resentimiento y hostilidad. Inequívoco indicio del malestar es el éxito de partidos de extrema derecha que propugnan programas anti-inmigración en diversos países europeos. No podemos ignorar el alcance de unos síntomas indicadores de un creciente sentimiento de inseguridad susceptible de minar la cohesión social y el modelo de inclusión europeos. Cuestiones como el velo islámico, el lugar de la religión en las escuelas y la igualdad de género, muestran la pervivencia de fuentes de tensión y la presencia de fuerzas dispuestas a explotarlas. La iniciativa popular contra nuevos minaretes en Suiza revela un profundo malestar e ilustra cómo el miedo y los prejuicios enturbian la convivencia.
Las tensiones aparecen también al cuestionarse derechos de las minorías y su lugar en las sociedades, que se enfrentan así a cómo cohonestar los derechos de las comunidades culturales salvaguardando la cohesión social. En tiempos de tensiones interculturales es importante defender los derechos de las minorías, frecuentemente hostigadas y discriminadas. También lo es apreciar los beneficios que aportan los inmigrantes.
Es indispensable promover una educación para la diversidad para desarrollar conocimientos y aptitudes interculturales en la juventud, y el aprendizaje durante la vida para fortalecer las bases comunes de la convivencia. Eduquemos para los derechos humanos, la ciudadanía y el respeto del otro; para la comprensión mutua y el diálogo intercultural; para la enseñanza "mediática" y la de religiones y creencias; para el diálogo en y entre religiones. Adquiramos conocimientos interculturales enseñándolos a nuestros ciudadanos y creemos estrategias urbanas para el diálogo intercultural. Necesitamos políticas para la juventud, basadas en la igualdad de oportunidades. Impliquemos a la sociedad civil entera, juventud, líderes religiosos y medios de comunicación. La Alianza de Civilizaciones, como Educación para la Ciudadanía, para abordar las divisiones en y entre las comunidades, las "musulmanas y las occidentales" especialmente, para promover políticas de gobernanza democrática de la diversidad basadas en un paradigma de respeto a las diferentes culturas y religiones. Pretende desarrollar y profundizar, priorizándolo, el diálogo intercultural en las relaciones internacionales. Las luchas culturales y políticas evidencian la oportunidad de este enfoque estratégico y la necesidad de políticas novedosas a distintos niveles. De aquí que haya que apostar por la gobernanza democrática de la diversidad en un mundo complejo donde las percepciones polarizadas se nutren de estereotipos y prejuicios, pero también de realidades y de conflictos políticos. Para reducir la división entre sociedades musulmanas y occidentales habrá que resolver previamente algunos de esos conflictos. Pero incluso resueltos, persistirán la suspicacia y la hostilidad que fracturan las sociedades a lo largo de divisiones culturales y religiosas. Hay unanimidad respecto del profundo foso de percepción que separa a occidentales y musulmanes. Visto en términos de oposición entre dos supuestos bloques monolíticos, Islam y Occidente, este foso alimenta más los estereotipos y la polarización, favoreciendo el extremismo. Sin embargo, la mayoría de los pueblos rechaza el extremismo y apoya el respeto de la diversidad. Tanto musulmanes como no musulmanes comparten idéntica preocupación sobre seguridad, estabilidad y paz. Millones de musulmanes temen ver a sus hijos ganados para el extremismo. Para afrontar este problema es esencial desarrollar nuevas estrategias de promoción del diálogo interreligioso, en el marco de la gobernanza democrática de la diversidad cultural basada en los principios de universalidad de los derechos humanos y libertades fundamentales, igualdad de oportunidades, solidaridad económica y cohesión social. Alianza de Civilizaciones y Educación para la ciudadanía persiguen cambiar mentalidades en las sociedades divididas. Tenemos que sensibilizar a los actores políticos en la necesidad de invertir en políticas públicas relacionadas con la diversidad cultural y el diálogo intercultural, dirigidas a desarrollar conocimientos y aptitudes interculturales. Hagamos un frente común para superar las dificultades presentes y aprovechémoslo para abrir nuevas vías hacia un mejor entendimiento y una cooperación reforzada. Demos una oportunidad a un diálogo que, más allá de las palabras, obtenga resultados. Pero todo lo expuesto, sin la MEMORIA HISTÓRICA no tiene ningún sentido. Saludos.

676 | J. M. Morales - 08/3/2010 - 10:31

Toda esa siniestra “movida” para poder cargarse a Baltasar Garzón Real, ese buen magistrado perseguidor de villanos, con toga de juez, parece un guión de cine, pero es inconcebiblemente real. No habrá una sugestiva banda sonora para su acorralamiento y su magnetismo físico no es el del Marlon Brando de “La jauría humana” o el Gary Cooper de “Solo ante el peligro”. Hay que tener madera de justiciero épico para concentrar el odio de toda esa gentuza aparentemente tan dispar como los patriotas etarras, los narcotraficantes gallegos, los dictadores sudacas, el facherío militante y, sobre todo, los capos “políticos de la corrupción política”. Sus colegas van a enviarle al destierro, utilizando rastreramente la Ley. Por resucitar los infinitos crímenes de un asesino amnistiado o colocarle escuchas telefónicas a los gánsteres del ‘Caso Gürtel’, muy al gusto de los pepineros, peperos o piruleros (me niego en redondo a llamarles ‘populares’, vocablo usurpado que ni son ni merecen). Que sus infinitos enemigos le hubieran volado los sesos tendría maldita lógica, pero que puedan destrozar su carrera con la Ley en la mano, es todavía más surrealista que maquiavélico. Entre las temáticas cinematográficas que nunca se agotan y logran que el espectador de cualquier época se identifique con ellas, está la del héroe vocacional, circunstancial o al que su conciencia le exige enfrentarse al corrompido estado de las cosas que embiste él en soledad (o que es convenientemente acompañado de un amigo fiel, perdedores en posesión de códigos de honor y alguna mujer enamorada) contra la barbarie de los poderosos. Esta cruzada épica en abrumadora desigualdad de fuerzas solamente acaba con el triunfo del ‘Llanero Solitario’ en las películas malas. Es difícil que, al plantear la estrategia que deben seguir con la taquilla, los productores consientan que el desenlace vaya a mostrar la desolación absoluta, la demostración matemática de que “el bien nunca puede vencerle al mal”. En cualquier caso, el héroe vencido siempre será despedido con música (el lírico sonido del saxo casi siempre es lo más adecuado), mantiene incontaminado su atractivo externo e interno, le acompaña una mirada o una frase de amor. Mientras el público, incluidos los que en la vida cotidiana actúan como los malos de las películas, saldría emocionado e íntimamente convencido de que ellos actuarían igual que el héroe de la ficción. No sé y tampoco me atrevería a decir qué hay que hacer, aunque ya estoy movilizando a toda mi familia, nietos incluidos, para todas las manifestaciones y demás convocatorias para que todos y todas a una protestemos contra tanta gentuza dedicada a la cinegética, ese cruel comportamiento que llaman ‘deporte aristocrático sofisticado’, practicado en tiempos de guerra y asociado siempre al santoral religioso; los señores piruleros eran representados como seres superiores, con ‘mayor estatura’ que sus plebeyos e iban montados a caballo bellamente enjaezado, bordados con el escudo de armas de sus dueños. La sangría de los trofeos al finalizar la jornada es fotografiada para la posteridad como aquel innombrable dictador obligabal retratista José María Campúa que hiciera al atardecer de cada una de sus monterías toledanas. En el PP quieren repetir aquel sanguinario espectáculo, aunque esta vez con la carne viva del admirable y prestigioso magistrado Baltasar Garzón Real en una nueva edición de “La jauría humana”. Pero como bien asegura mi compañero, hermano y amigo José Luis Morales Suárez, titular de este blog Madrid Agüimes, “lo que no hagan los pueblos, siempre estará por hacerse”. Impidamos esta sanguinaria CACERÍA contra Baltasar Garzón Real. ¡Entre todas y entre todos! CACERÍA, SÍ, CACERÍA.

677 | José María Izquierdo Izquierdo - 08/3/2010 - 11:37

ETA, Garzón y aborto copan hoy las primeras páginas. Empecemos por el primer asunto, que tiene su derivada con el segundo, al menos para Pedro J., y seguiremos con el tercero, tan sobrado de disquisiciones político-religiosas que les ahorraré por repetidas, como ayuno de calculadoras. Respecto a ETA, casi todo gira en torno a la colaboración con las guerrillas colombianas y el presunto apoyo prestado por Chávez. “La conexión entre ETA y las FARC queda al descubierto en diez ‘e-mails’”, titula ‘Abc’ y apoya con editorial “Cuba, la mano que mece la cuna”. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ En ‘La Razón’ (¿qué razón?) tenemos cambios gráficos en las páginas de Opinión!!!!!!!!!! Dado mi singular trabajo, es como si me hubieran puesto una plantita nueva encima de la mesa de la oficina. Pero la ilusión dura un parpadeo. Mueves la planta y enfrente tienes la peste bubónica de siempre: César Vidal sigue diciendo las mismas iniquidades. Tras despacharse con la habitual sarta de insultos a los de siempre en “ZP, ETA y el gorila rojo”, él solito se jalea: “Aún me atrevería a ir un poco más allá. Ni siquiera ETA es un grupo odioso para ZP. Ciertamente, le molesta que mate repercutiendo en su popularidad, pero ZP cree en lo más profundo de su rojo corazón que se trata de un grupo de luchadores antifranquistas, que se puede, y se debe, pactar con ellos y que se les puede hacer concesiones anticonstitucionales para que se sumen a su causa contra la derecha que, por definición es peor”. ‘El Mundo’ también puja en infamia, pero le adjudica el cariño a los terroristas a su actual bestia negra. Titula su editorial “Garzón luchó contra ETA, pero también a favor”. ¡Vaya con la sangre de tantos hijos del franquismo! ¡Todo el mundo a confesar menos ellos!

678 | Josefina Country Yoldi - 08/3/2010 - 11:44

El tribunal que no sabía contar. Un familiar del presidente de la APM aprueba el acceso a juez tras ser ampliado el proceso de selección. La maestra pregunta en clase: "Vamos a ver Miguelito, ¿cuánto son ocho por nueve?". A lo que éste replica: "Los que conocemos nuestras limitaciones sabemos ocho por cinco". Esta tira de Mafalda, del humorista Quino, refleja lo que pudo ocurrir en un tribunal de selección para jueces por el turno de reconocida competencia y en la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, que ‘confundieron’ (tal cual) quince con diecisiete. Porque, como alguno de ellos dice, "somos de letras", lo que parece justificar tan fatídico error de número. Pero que quince no es igual a diecisiete, como dice el monologuista Goyo Jiménez, “lo saben hasta los de la Logse”. Ya saben que debido al aumento de la litigiosidad, o sea, a que todo el mundo lleva sus problemas a los tribunales, hay escasez de jueces, por lo que las oposiciones a la carrera judicial no son la única vía para acceder a la judicatura. También se puede llegar a ser magistrado tras superar un proceso de selección para juristas de reconocida competencia con diez años de ejercicio profesional. Las plazas fueron convocadas en julio del año 2008 y eran quince para la jurisdicción civil y, por separado y en idéntico número, para los órdenes penal, social y contencioso administrativo. En cada una de las cuatro convocatorias se especificaba expresamente que el tribunal, tras finalizar el proceso de selección, elevaría al Consejo del Poder Judicial la relación de aprobados con puntuación correspondiente, "sin que en ningún caso pueda formular una propuesta que contenga un número de aprobados mayor que el de plazas convocadas". Es decir, que podía no llegar a cubrirse el cupo, pero nunca excederlo. Por ello, los tribunales correspondientes aprobaron doce candidatos de lo penal, ocho de lo social y diez de lo contencioso administrativo. ¿Qué pasó en lo Civil? Pues que, aunque el requisito parece claro, tanto el tribunal como la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (integrada por el presidente Carlos Dívar, y los vocales Margarita Robles, Manuel Almenar, Antonio Dorado y Almudena Lastra) aprobaron a diecisiete candidatos. Usted, querido amigo, querida amiga, pensará que el asunto no es para tanto, que la generosidad del tribunal y del Consejo tiene que ser un valor y que estamos necesitados de más buenos jueces para desatascar el monumental atasco de la justicia. Seguramente tiene razón. ¿Sabe lo que ocurre? Que, aunque muy probablemente todo el proceso sea inocente, el candidato que ha obtenido la última plaza, con la peor calificación de todo el proceso de selección, es Miguel Ángel Chamorro, hermano de Jesús María Chamorro, que preside la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias y, además, es presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la asociación judicial conservadora y mayoritaria en la carrera judicial y que tan buena representación tiene en el Consejo. Ya ha superado el periodo de formación y se encuentra a la espera de destino. ¿Es sólo una casualidad? Pues es posible, aunque varios jueces a los que he preguntado por el asunto no lo creen así y casi todos me recuerdan que Robles, por Jueces para la Democracia, y Almenar, por la Asociación Profesional de la Magistratura, negocian en el Consejo el reparto de cargos judiciales y que precisamente el ‘mercadeo’ afecta ahora a varias presidencias de tribunales superiores de justicia y que el portavoz de JpD Miguel Ángel Gimeno opta a una de éstas, con muchas posibilidades de resultar elegido. Un ilustre magistrado, que me pide que no le mencione por si luego no le nombran nunca para nada, irónicamente manifiesta que hemos mejorado mucho. Es verdad que ahora han ampliado las plazas, pero es que antes le hubieran dado el puesto directamente al enchufado, dejando fuera al candidato que tenía los méritos y el derecho. Un pesimista como Woody Allen afirma que la vida se divide en dos: "Lo horrible y lo desdichado". Usted se preguntará que ¿Esto de la convocatoria elástica es una horrible prevaricación administrativa o un desdichado error? Yo, que defiendo la presunción de inocencia, prefiero creer que Dívar, Robles, Almenar y los demás simplemente se perdieron la clase de ‘Barrio Sésamo’ en la que enseñaban a ‘contar’. Usted puede pensar lo que quiera, faltaría más. ‘To be continue’....

679 | Luisa Isabel Borbón Dos Sicilias Sánchez-Albornoz - 08/3/2010 - 11:58

La APM tilda de “gravemente irresponsable” el pronunciamiento del Presidente Rodríguez Zapatero sobre y a favor del magistrado Baltasar Garzón Real. El presidente del Gobierno elogió “a valentía” del magistrado, enfrentado a tres querellas en el Tribunal Supremo. El portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM- mayoritaria y conservadora-), Antonio García, ha asegurado esta mañana que el pronunciamiento que el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo ayer sobre el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que se enfrenta a tres querellas en su contra aceptadas por el Tribunal Supremo, resultó "inoportuno" y "gravemente irresponsable". Zapatero manifestó su respeto por la acción de la Justicia, si bien subrayó que "la inmensa mayoría de los españoles sabe de la valentía del juez Garzón en la lucha contra el terrorismo de ETA". "Esa trayectoria está siempre presente en la mayoría de los españoles, en el Gobierno y en quien lo preside", agregó. Porque el Presidente elogiaba "la valentía" del juez Baltasar Garzón Real en la entrevista a Radio Euskadi. Antonio García ha calificado "lo del Presidente del Gobierno" de "una irresponsabilidad absolutamente supina y difícilmente superable". El portavoz de la asociación judicial ha destacado que, "con la que está cayendo, con un magistrado sometido a tres causas en el Tribunal Supremo, con una polémica pública maniquea y que ha reducido a una cuestión pro Baltasar Garzón Real o contra Baltasar Garzón Real, que salga el Presidente del Gobierno a mediar, aunque haya intentado hacerlo, una vez más, con una de cal y otra de arena", les parece "muy inoportuno y, desde luego, gravemente irresponsable". En su opinión, Baltasar Garzón Real "no tiene menos derechos que nadie", pero "tampoco tiene más. Es una persona que puede ser sometida a la acción de los tribunales, puede defenderse con plenas y totales garantías y lo que hay que hacer es respetar y ver qué es lo que, finalmente, acabará resolviendo el Tribunal Supremo". Antonio García ha insistido en que es lo que haría "cualquier persona sensata y que, desde luego “cree en el Estado de Derecho". "Lo demás, son comportamientos muy pero que muy criticables, sobre todo cuando vienen de personas de las que se esperan las actuaciones responsables que hay que esperar siempre, por ejemplo, un presidente de Gobierno", ha subrayado. El portavoz de la APM ha aludido también al documento suscrito por miembros del colectivo de jueces y magistrados, en el que denuncian que "la lucha política se haya trasladado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)" y reclaman un gran pacto de Estado para "recuperar división de poderes, la dignidad del Poder Judicial y democratizar la elección de todos sus órganos de gobierno". A su juicio, "eso no responde en absoluto a la realidad" porque "si no fuera por el movimiento asociativo, vaya usted a saber dónde estaría la justicia en este momento". "Lo cierto y verdad es que los únicos que hemos defendido con uñas y dientes el espacio de independencia atribuido al tercer poder hemos sido las asociaciones de jueces, en lo institucional, y los propios jueces, cada uno de ellos a título personal, en el ejercicio diario y personal de la jurisdicción, que es de lo que se trata", ha asegurado. Para Antonio García, los jueces "cuando ‘tienen’ (sic) que ser independientes es cuando ejercen la jurisdicción, y eso es algo que le corresponde a cada uno de forma particular, y en lo concreto. Otra cosa es el hacer institucional y con arreglo a claves de naturaleza política, política judicial, donde el rol de las asociaciones es extraordinariamente relevante". El portavoz de la APM ha dicho, no obstante, que el manifiesto es "coincidente, casi al noventa y nueve por ciento", con lo que su asociación "lleva defendiendo desde hace ya más de treinta años". "Que seamos los jueces quienes elijamos a los doce vocales de extracción judicial a través del sistema de sufragio libre, directo y secreto, que al final las injerencias que habitualmente se producen de una forma tan directa, grosera y a la luz de todo el mundo, desde las instancias políticas se eliminen. Al final lo que aparece en ese papel, lo suscribimos la mayoría de los jueces españoles", ha concluido Antonio García. Lo que no dice este responsable de la APM es que él y su gente están contra las Leyes vigentes sobre aborto, Memoria Histórica, sobre Dependencia y Educación para la Ciudadanía. ¡Si vuelve a abrir la boca, que lo haga en todas las direcciones, señalando a quienes saben que son corruptos y chantajistas, legos del Derecho, maculados de Norte a Sur y de Este a Oeste! Porque, amigo García, tú si sabes cuánta mierda hay en la Asociación de la que presumes e invocas incluso cuando llegas a cualquier juzgado! Empieza por ti y luego verás la mota en el ojo ajeno.

680 | Soledad Puértolas Madrid - 08/3/2010 - 17:25

El Tribunal Supremo ha dado la opción al jefe de la ‘Trama Gürtel’ para ‘sentar en el banquillo’ al juez que le investigó. Al magistrado instructor Baltasar Garzón Real, de la Audiencia Nacional, no solamente han querido revocarle sus resoluciones por la vía de los recursos, que es algo normal en el sistema judicial. Los afectados y agraviados por sus decisiones quieren también anularlo como juez y meterlo en la cárcel, recurriendo, si es preciso, a la vía oblicua de unas querellas penales. La personación de Francisco Correa en la querella por supuestas escuchas ilegales a abogados de la ‘Trama Gürtel’ aceptada con una liberalidad pasmosa por el instructor del Tribunal Supremo, retrata bien lo rocambolesco de la situación: al jefe de la trama delictiva se le ofrece en bandeja la posibilidad de sentar en el banquillo al juez que lo investigó. Los tres asuntos en los que se ha puesto en entredicho la instrucción de Baltasar Garzón Real (causa contra el franquismo, conferencias en Nueva York con el patrocinio del Banco Santander y control de las comunicaciones carcelarias de abogados del ‘Caso Gürtel’ con sus clientes) han tenido o pueden tener una solución ajustada a Derecho dentro del procedimiento. Pero quienes tienen interés directo o indirecto en ellos han querido aprovecharlos para saldar cuentas (personales, ideológicas o meramente litigiosas), con el magistrado. De ahí la utilización descarada de la doble vía; la del recurso y la querella. La buena disposición encontrada en la Sala Segunda del Tribunal Supremo ha facilitado esa tarea. El Ministerio Fiscal ha sido actor privilegiado de acuerdo a su función en los tres asuntos cuestionados. Incluso ha sido inductor de la resolución de Baltasar Garzón Real sobre el control de las comunicaciones carcelarias de abogados de la ‘Trama Gürtel’ sospechosos de delito. Como conocedor a fondo de la instrucción del magistrado Baltasar Garzón, se ha opuesto a las querellas y ha negado que su actuación, por más jurídicamente controvertida que pueda ser, sea prevaricadora. Ninguna consideración han merecido sus informes. Sorprende la sordera que aqueja a la Sala Segunda del Tribunal Supremo cuando se trata de oír lo que dice el Ministerio Fiscal sobre las actuaciones del magistrado Baltasar Garzón Real. Incluso la personación de Correa en la querella sobre las presuntas escuchas ilegales a abogados de la ‘Trama Gürtel’ ha sido aceptada por el instructor del TS antes de resolver el recurso del Fiscal contra la admisión a trámite de esa querella. Mientras tanto, los abogados de Correa y de los otros implicados en la ‘Trama’, agotan la vía de los recursos en su intento de cuestionar a Baltasar Garzón Real y de anular sus investigaciones. Desde determinados sectores, siempre han insistido en que los delincuentes gozan en España de excesivas garantías. Pero en adelante, podrán citar como ejemplo el de los implicados en la ‘Trama Gürtel’. El sistema penal no sólo les garantiza el derecho de defensa; les da la opción a intentar meter en la cárcel al juez que descubrió e investigó sus delitos. ¿Qué diríamos si se dieran esas facilidades a atracadores de bancos? ¿Las merecen los atracadores de fondos públicos como son los delincuentes de la ‘Trama Gürtel’? Como alguien ha escrito en este blog Madrid Agüimes, creo que fue Juan Martín Guerra, este país se parece cada día más a la ciudad de Chicago y su propio Estado, cuando los capi di capos eran, como Al Capone, los que mandaban, sobornado a jueces, tribunales todos al completo y lo que hiciera falta. Si no, el tiro en la nuca. Por cierto aprovecho para que Juan Martín Guerra sepa que he leído su novela autobiográfica, “Las tribulaciones de un gallo herido” y me ha parecido sensacional, aunque muchas palabras, giros y oraciones se me “hayan escapado”. Muchas felicidades. Para ti, queridísimo José Luis, sabiendo cómo las estás pasando y teniendo el espíritu dispuesto como siempre lo has tenido, no voy a decirte nada. Sólo que te mejores lo antes posible, porque te necesitamos. Besos y abrazos de quien te quiere mucho.

681 | Enrique Gil Calvo - 08/3/2010 - 17:26

Existen ciertos indicios de que el clima político de nuestro país se está degradando, sin que sepamos adónde podría llegarse. Algunos empiezan a hablar de crisis política en toda regla (como ha hecho aquí Javier Pérez Royo), que vendría a añadirse a la económica dificultando su salida todavía más. Pero de momento no parece que hayamos llegado hasta ese punto, si entendemos por crisis política la ruptura de las alianzas dominantes y la suspensión de las reglas de juego. Y aquí no se ha llegado todavía hasta ese punto. O mejor dicho, sólo hemos alcanzado el estado de crisis en materia económica, donde la situación resulta en efecto excepcional, lo que ha obligado al Gobierno a tratar de modificar por consenso las reglas de juego alcanzando pactos inéditos en materia tanto laboral y de pensiones como presupuestaria y fiscal. Es verdad que los pactos que se anuncian están muy alejados del gran compromiso nacional que se requiere para compartir colectivamente los ingentes sacrificios necesarios para salir de la crisis. Pero por minimalista que parezca, bienvenido sea ese consenso incipiente, si logra invertir la crispada trayectoria de confrontación bipolar que hasta ahora enfrentaba al Gobierno y la oposición.
De modo que bien puede pensarse que las reglas del juego están cambiando, y no en sentido crítico sino para bien. ¿Quiere esto decir que se aleja la perspectiva de crisis política contra la que nos alertaba Pérez Royo? Es posible que ahora mismo la crisis ya no resulte tan inminente. Pero a medio plazo, los malos augurios que apuntan hacia un clima de crisis parecen ciertamente ominosos, dado el probable desarrollo del calendario electoral y sobre todo judicial que se abre ante nosotros. Es a este horizonte tan sombrío al que pretendo señalar, cuando hablo de una cierta deriva hacia la degradación.
¿A qué califico de degradante? Ante todo me refiero a los constantes titubeos y rectificaciones que están dando los principales protagonistas del debate público, como si hubieran perdido los papeles incurriendo en flagrantes contradicciones. Los casos más clamorosos, en los que ni siquiera hace falta entrar, proceden del propio Gobierno, como es público y notorio. Pero los demás también rectifican y se contradicen. Como sucedió la semana pasada con la patronal, que lanzó a título provocador una propuesta de nuevo contrato juvenil ultraprecario, que de aplicarse todavía agudizaría más la denostada dualización laboral, para verse obligada al día siguiente a renunciar a su propuesta ante el abucheo general. Y algo parecido ocurrió con la oposición del PP, cuyo histriónico representante en la negociación del pacto económico reclamó una reforma centralizada de las cajas de ahorros en flagrante contradicción con sus barones autonómicos, que pugnan por mantener el control político territorial. Un problema éste que está bloqueando la salida de la crisis, en tanto que sabotea los intentos del Banco de España por racionalizar la insolvencia de las cajas de ahorros. Algo que aún hace más difícil el necesario ajuste del déficit público, en gran parte procedente de un descontrol autonómico imposible de atajar por parte de las impotentes autoridades estatales.
Pero más allá de esta deriva política hacia la parálisis, quizá lo más degradante de todo es el bochornoso espectáculo judicial, en el que casi cada semana se atenta contra los límites de la decencia, con nuevas vueltas de tuerca que rizan el rizo del más indigno sectarismo institucional. Y aquí destacan tres asuntos, quizá relacionados entre sí, que apuntan a un posible desenlace futuro de máxima degradación. Por una parte tenemos el reparto de cargos en el Poder Judicial, arreglado con descaro por el tráfico de influencias entre sus cliques corporativas. Después aparece la feroz cacería contra el juez Garzón, cuya independencia judicial le está siendo cercenada desde el alto tribunal tras la admisión de múltiples denuncias por prevaricación. Y por último surge la reedición a gran escala del caso Naseiro que se pretende hacer con el caso Gürtel, a fin de lograr que el PP salga otra vez indemne de la más ingente mancha de corrupción que pesa sobre él.
Una degradación tan destructiva para el prestigio de la Justicia española que no se sabe bien si tanto el revanchismo neofranquista como la vendetta contra Garzón no serán más que maniobras de distracción, en busca de coartadas con las que tapar el caso Gürtel. Algo que aún parece peor que la actual degradación italiana. Pues el escándalo Berlusconi es de mayor magnitud que el Gürtel, pero al menos allí es perseguido por la justicia, mientras que aquí la nuestra parece dispuesta a actuar de tapadera. Y ¿qué podrá esperarse de los ciudadanos llamados a las urnas, dado el ejemplo que les dan los jueces?

682 | Mariana Torrejón Luis - 08/3/2010 - 21:52

El hijo de una víctima de la Guerra Civil española descubre, tras buscar durante setenta años, que otro miliciano de la República había usurpado la identidad de su padre. Una fosa común del cementerio de Vic, en Barcelona, tiene una placa que recuerda que allí yace un malagueño llamado Rafael Mesa Leal, hijo de un matrimonio canario, quien fue chófer del Estado Mayor durante la Guerra Civil española, y que murió durante un bombardeo el año 1939. En un cementerio de Toulouse, en Francia, hay una lápida el la que han escrito aquel mismo nombre, aunque con una fecha de fallecimiento distinta, el tres de diciembre del año 1985. El hijo del primero llamó recientemente por teléfono al hijo del segundo, quien le contestaría en francés. -¿Habla usted español? “Sí, cómo no, soy descendiente de españoles. ¿En qué puedo ayudarle?” -Me llamo Rafael Mesa Juárez... Al otro lado del teléfono, un hombre también llamado Rafael Mesa rompió a llorar. "Se vino abajo. Yo, entonces, todavía no entendía muy bien lo que estaba pasando y traté de tranquilizarle, pero enseguida me lo confesó todo", nos explicaba el hijo del conductor fallecido en Vic. "Me dijo que, antes de morir, su padre le había confesado que, en pura realidad, no se llamaba así, sino Rufino Álvarez, y que, huyendo de la Guerra Civil para poder pasar a Francia, había robado la documentación de un cadáver". Rafael Mesa Juárez, de setenta y cuatro años, averiguó entonces, después de toda su vida, que alguien había suplantado a su padre. Su madre, Dolores Juárez, y él, le habían seguido por todo el frente, donde había sido llamado como conductor y mecánico a las filas republicanas. Entonces, Rafael Mesa era un niño de pocos meses y en las peligrosas y largas travesías estuvo varias veces a punto de morir de hambre. "A principios del año 1937, mi padre le pidió permiso al oficial y se citó con mi madre en Alicante, porque quería verme. Yo ya tenía un año, y mi madre me contó que, al verme, él empezó a llorar porque estaba muy cambiado". Fue la última vez que le vieron. Al terminar la Guerra Civil española, ellos siguieron buscándolo. "Durante mucho tiempo, mi madre pensaba que volvería a casa en uno de los barcos de refugiados que llegaban al puerto de Málaga. Los esperaba a todos. No se perdió ni uno", recuerda Rafael Mesa Juárez, entre sollozos. Pero él nunca volvió. Dolores no volvió a casarse. "Entonces empezó su supervivencia". Rafael llama supervivencia a lo que tuvieron que vivir después del fin de la Guerra Civil española. Es decir, estar "siempre asustados y ver a mi madre volver a nuestra casa sangrando por los nudillos después de haber estado fregando suelos", mientras juntos seguían buscando a un hombre que ya no existía. "Fueron años muy penosos", recuerda Rafael. Él está aún convencido de que su madre, que murió a los noventa años, se llevó a la tumba una foto que no encuentra en ningún sitio que le entregó el año 1953 un hombre llamado Antonio que fue clave en su búsqueda. "Antonio había sido compañero de mi padre durante la Guerra Civil española. Nos citamos en un bar de Málaga y me contó que, al llegar a Vic, el 29 de enero del año 1939, les sorprendió el bombardeo. Mi padre prefirió protegerse dentro del coche en el que viajaba, y Antonio se refugió bajo un puente. Cuando cesaron los bombardeos volvió al vehículo y encontraba a mi padre como desvanecido. No tenía heridas de metralla y no sabía si estaba muerto. Llamó a los camilleros. Le colocan en la parte trasera del coche y abrió su maleta. ¡Me dijo que iba llena de tabletas de chocolate que mi padre había guardado para mí!, según le había dicho. Entonces Antonio coge una fotografía que llevaba mi padre y escribió “Vic 29 de enero de 1939”. Me la dio cuando nos vimos. Mi madre siempre la llevaba encima". El encuentro con Antonio fue crucial. Le llevaría al Hospital de Santa Creu, donde habían inscrito a su padre en el registro de fallecidos. "Para entonces ya le habían robado la documentación, pero afortunadamente, llevaba su nombre bordado en la camisa". Aquel registro pasó al Archivo Comarcal de Osona, que llevó la ‘búsqueda’ hasta el cementerio de Vic. "Cuando fui a verlo todavía estaba allí el mismo sepulturero, que me señaló la fosa". Rafael envió una solicitud a la Generalitat de Cataluña para exhumar los restos y para cumplir la promesa que le había hecho a su madre de enterrarlos juntos si le encontraba. Mientras, colocó en la fosa una placa con el nombre de su padre. Entones, todavía no sabía que a cientos de kilómetros había otra placa igual. Cuando había conseguido encontrar a su padre después de setenta años, la historia dio un giro inesperado. "Para registrar la defunción de mi padre, pedí su partida de nacimiento. Cuando me la dan vi que al margen dice ‘muerto en Toulouse en 1985’. Al principio pensé que era un error". La Generalitat, a la que Rafael Mesa le está "inmensamente agradecido", le ayudó a aclarar lo sucedido y a encontrar a la familia del otro Rafael Mesa en Francia. "Yo no sé si aquel hombre que le robó la documentación a mi padre tendría delitos de sangre, ni me interesa. Aunque quiero que su hijo cambie el nombre de la lápida en Toulouse. Es algo que me obsesiona. Pero él se niega. Después de la primera conversación, cambió totalmente. Ahora dice que si quiero hacer algo, es mi palabra contra la suya. Juli Cuéllar (Departamento de Desaparecidos y Fosas de la Guerra Civil de la Generalitat), me dijo que mi caso era único en todos los pueblos de España", concluye Rafael Mesa hijo. Ahora el Gobierno catalán estudia su petición de exhumación. "Aunque me emociono mucho al recordarlo todo, creo que sería capaz de aguantar al pie de fosa y cumplir la promesa que hice a mi madre. Solamente espero que pueda ser pronto. No me queda mucho tiempo".

683 | Pablo Manuel Peláez Real - 08/3/2010 - 21:54

“No quiero ser la lavadora”, ha manifestado José Manuel Gómez Benítez, catedrático de Derecho Penal y elegido, a propuesta del PSOE, para vocal del Consejo General del Poder Judicial, declaró cuando le preguntan por su dimisión inaceptada de la Comisión de Calificación del CGPJ: "No quiero ser la lavadora del Consejo" en cuanto a materia de nombramientos. José Manuel Gómez Benítez, quien antes de acceder al órgano de Gobierno de los jueces fue abogado del perseguido magistrado Baltasar Garzón Real, ha confirmado que presentó su renuncia a la Comisión porque no quiere “avalar mercadeos de los nombramientos. Algo tiene que cambiar para que los puestos de la cúpula de la carrera judicial sean copados por los más aptos y los que más méritos tengan". Después, hoy mismo, el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el católico y ultramontano Carlos Dívar, pide “respeto” para el Poder Judicial, cuando sus vocales y sus allegados “no respetan a nadie”. ¡Menudos son! Querido, admiradísimo, ejemplar y único compañero y amigo José Luis Morales Suárez, por favor, felicita en mi nombre a Juan Martín Guerra por su autobiografía (podría decir que incluye la tuya) a la que él ha titulado “Las tribulaciones de un gallo herido”. ¡Magnífica! Me encantó tanto que, aun sin identificar personajes y circunstancias, parece un libro cuyos episodios podrían ser aplicados a muchos pueblos, como al mío, Villanueva de la Serena, donde también mis padres y abuelos, el materno, asesinado en la tristemente famosa matanza en la Plaza de Toros de Badajoz. Una posguerra terrible de la que tengo recuerdos terribles y miedos a un Guardia Civil apellidado Carrasco, que también era extremeño, pero de otro pueblo, que hizo barbaridades durante la Guerra Civil española y, por supuesto, o sobre todo, en los muchos años que estuvo destinado allí durante la dictadura. En Villanueva siempre le decían a los niños “Duérmete que viene Carrasco”, no le decían “Duérmete que viene el Coco”. Esta novela de Juan Martín Guerra, que leí con fruición pasional, más allá de los comentarios a favor o en contra, muestra la radiografía de todo nuestro país, cuyos habitantes, hombres y mujeres (sobre todo los ‘vencidos’ y resistentes), tenían que estar sobreviviendo una esquizofrenia social y ambiental terrible, aunque Juan Martín Guerra sólo retrate, y lo haga con certera meticulosidad, una cara sola de la terrible moneda.

684 | David Herrera Rodríguez - 08/3/2010 - 21:55

Paisano y admirado Juan Martín Guerra, Juanele, voy a contarte dos anécdotas muy importantes protagonizadas por nuestro amigo, hermano y paisano entrañable y ejemplar José Luis Morales Suárez. La primera tiene que ver con su vuelta del exilio, cuando volvió de París trayendo a la hija de Silvia Carretero Moreno y José Luis Sánchez-Bravo Sollas (al que habían fusilado el 27 de septiembre del año 1975), puesto que la madre, también exiliada, tuvo que viajar para participar en un acto que habían programado en Estocolmo desde hacía tiempo. Entonces fue cuando le pidió a José Luis que se llevara a la niña, Luisa Sánchez-Bravo Sollas, con él y la entregara a su abuela Paula (madre de Silvia) cuando llegara a Madrid. Cuando paran en Irún, ¡fíjate tú! un retenes de la Brigada Político-Social (la criminal BPS o policía política del franquismo) le pide que entre a la comisaría. Los tuvieron allí dos horas y allí mismo, José Luis Morales le cambió lo pañales. Luisa tenía cuatro meses. Comprobaron todos los papeles, y con la misma, cuando llegan a San Sebastián en el Cercanías, unos amigos que estaban esperándoles, viajando toda la noche (con los sucesivos cambios de pañales y las correspondientes comidas que tenía preparadas) y llegaron a Madrid cuando ya salía el Sol. José Luis Morales Suárez la llevó con él a la casa de Luis Roncero Doña, que fue uno de los que había ido a buscarles, y dejó dormir a la niña hasta las cuatro o quizá las cinco de la tarde. La lavó, le puso los pañales, la preparó y engalanó y, con la misma fue a llevársela a su abuela Paula, a la que hubo llamado por aquella misma mañana, previamente, diciéndole que su nieta estaba bien. José Luis estuvo unos días quedándose en la casa de un amigo de Luis Roncero Doña y, al tercero o cuarto día, ya estaba en danza. Como había previsto, fue a la Facultad para ver “cómo estaba su situación académica” y resolverla. Volvió al día siguiente con unos compañeros y amigos, como Alfredo Grimaldos Feito y Andreu García Ribera. Estaban en plena lucha y campaña por la Amnistía y, de pronto, José Luis le pregunta a sus buenos amigos Alfredo y Andreu si llevaban algún spray y, efectivamente, ambos los llevaban. Entonces les pide uno, y sin más les dice que miren a ambos lados por si llega la policía, que seguía matando y machacando (María Luz Nájera, Andrés García, Arturo Ruiz, etcétera, etcétera, hasta doscientos y pico, “sólo durante la llamada Transición”). José Luis no se encomendará ni a diablos ni a dioses y fue directo al espantoso Arco de la Victoria que hizo construir el franquismo en la entrada de la Universidad Complutense de Madrid. No miró a ningún lado y, con su experiencia (ten en cuenta que había una campaña para limpiar la ciudad), José Luis Morales Suárez escribió con el spray una pintada que duró por lo menos dos meses en el tiempo del que estoy hablando, pintada que decía “Las paredes no estarán limpias mientras las cárceles estén llenas”. La otra anécdota que marca el perfil democrático y decidido de José Luis Morales Suárez, como te anuncié antes, te la comentaré después, porque ahora me he alargado más de la cuenta. Abrazos republicanos. Enhorabuena por tu novela “Las tribulaciones de un gallo herido” que, aunque esté un poquito sesgada, le muestra a la gente cómo éramos entonces y qué debíamos y teníamos que hacer para sobrevivir en aquellos sórdidos tiempos de la posguerra.

685 | David Herrera Rodríguez - 09/3/2010 - 12:46

Continúo, querideo Juan Martín Guerra, Juanele, con otro de los episodios protagonizados por José Luis Morales Suárez, Pepe Luis para sus familiares y sus amigos, como ayer mismo te escribía en estas páginas del blog Madrid Agüimes que él mismo coordina y a cuyo espacio, cómo no, le ha puesto el nombre al alimón del lugar donde reside desde hace casi medio siglo, y el de Agüimes, pueblo donde nació, vivió, estudió, hizo sus mataperrerías (ninguna si empezásemos a diseccionarlas una a una, como ir por las casa, cuando tenía siete u ocho años, tocando en las puertas y preguntar ‘¿tiene huevos?’ y, al responder que no, replicaba ‘¿y los de su marido?’, o ir a las pocas casas que en el pueblo tenían timbre de llamada, tocarlo y salir corriendo; si éstas son mataperrerías, ¡apaga y vete!), pero también hizo bastantes y muchísimas cosas buenas, como fue ayudar a su amigo Silvestre, estar con El Corredera en el alto de Los Pajonales, acompañando al guardia municipal Juan Olivares, fallecido ya, quien también ayudó bastante a Juan García Suárez, al que, como sabrán, llamaban “El Corredera”, asesinado después por los militares franquistas a garrote vil en la misma cárcel en la que también estuvo preso nuestro amigo Pepe Luis, quien nunca se olvida o, mejor dicho, siempre tiene presente a su pueblo, Agüimes, es decir, a sus gentes y toda su Memoria Histórica. ¡Siempre! José Luis lleva en su corazón, y ¡permanentemente!, a todas las personas que, como él mismo señala en su novela ‘El delirio de los náufragos’, “forman el pueblo, que no es un lugar geográfico o físico concreto ni demarcado, sino que es el ‘encuentro’ de las personas que lo habitan, que hacen prosperar a sus gentes y que tratan de mejorar todos sus aspectos positivos cada jornada, como la convivencia, el rechazo ‘práctico’ a todas las injusticias y la demanda constante de igualdad y paz”. Por eso mismo, amigo y paisano Juanele, te pediría que hablases profunda y largamente con él sobre aquellas actuaciones suyas de las que Pepe Luis, él, nunca va presumiendo que ha realizado. Te sorprenderán muchas cosas. ¡Muchísimas! A lo que iba. Estado ya Pepe Luis en Madrid de nuevo, año 1976, en plena lucha por la “Amnistía de todos los Presos Políticos” que pueblan las prisiones, cárceles y penales militares de todo el país, cuando ya trabajaba en la revista semanario “Interviú”, que entonces tendría su sede en la calle Potosí, cerca del Paseo de La Habana (junto a TVE, que allí fue donde empezó), un día, Ignacio Fontes de Garnica (que después fue director del semanal y entonces era redactor jefe de la misma), le dice a Pepe Luis que iba a entrevistar al torturador “Billy El Niño”, cuyo nombre auténtico es José Antonio González Pacheco que, en aquellos momentos, era jefe de seguridad de la empresa Talbot. Ignacio le dice que si quiere ir con él a verse las caras con aquel sujeto, y José Luis le responde con el no rotundo. Volvió a decírselo varias veces, hasta que al final le dice “es que le tienes miedo todavía”. Entonces allí se montó la marimorena y, Pepe Luis, sin más, le dijo que sí, que iba a acompañarlos para “verle la cara al pájaro sanguinario ése”. Fueron al hotel Miguel Ángel, donde le habían citado, Ignacio Fontes, Germán Gallego Picó (famoso y prestigioso fotógrafo de prensa) y José Luis Morales Suárez. Con Billy El Niño, estaba otro torturador al que llamaban ‘El Vallecano’, no porque fuera de Vallecas, sino porque allí tenía su feudo policial en el franquismo y, ya entonces, se dedicaba a la cría de perros guardianes. ¡Qué delicias la de aquel matón! Ignacio empezó con la entrevista, grabadora en mano, haciéndole todas las preguntas que tenía anotadas. Hasta que llegó la consabida ‘Por qué tu fama de ser el mayor torturador durante el franquismo había atravesado las fronteras y era conocida en todo el mundo”. Billy El Niño respondió entonces que “Eso es debido a la campaña de los que no paran de hablar mal de mí, como éste”, mirando a José Luis Morales Suárez. Entonces Pepe Luis saltó como un resorte y empezó a decirle que era un hijo de puta, un asesino franquista de mierda, y que “tú y los tuyos me estuvisteis dando leña durante tres días, haciéndome de todo con porras eléctricas, palos, pistolas y patadas, dejándome sin conocimiento varias veces. Hasta tal punto que, cuando llegué a Carabanchel, tienen que internarme en la enfermería y sin que todavía yo recuperara el conocimiento. Tú y los tuyos sois unos asesinos, torturadores y cobardes y te lo digo aquí a voz en grito y te lo diré donde sea si llegara la ocasión”. Lo de la ‘voz en grito’ fue debido a que Ignacio le dijo a José Luis que bajara la voz, aunque él no le hizo ni puñetero caso, porque todos los residentes que estaban en la sala grande de la recepción se quedaron espantados unas y otros por lo que José Luis no paró de decirle. Billy El Niño y El Vallecano agacharon las cabezas y no fueron capaces de responderle una palabra. Entonces José Luis los deja allí y, dirigiéndose a Germán e Ignacio, les dice que los espera en la barra, como así fue. Cuando Ignacio, después de terminar, le dice que va a publicar “un cara a cara” entre un torturador y un torturado, José Luis le dice, casi amenazándole, que si lo hacía, no podía contar con el jamás, para nada. Así es José Luis Morales Suárez que, por cierto, no dijo ni una palabra a pesar de que le pusieron las espaldas, los brazos, las piernas y la cabeza como un tizón de negro. En la clandestinidad valoraban mucho a los que ‘caían’ solos, porque era una prueba de que no habían dicho ni mu. En el caso de José Luis fue así y, además, a pesar de lo que le estaban haciendo Billy El Niño y los suyos, ni tan siquiera firmó la declaración que le pusieron delante. La firmeza ideológica, según me han dicho varios amigos, de José Luis Morales era sobradamente conocida. Todo un ejemplo, una referencia absoluta y una persona decidida a asumir los riesgos que conlleva las luchas contra la sanguinaria dictadura. Abrazos.Continúo con otro de los episodios protagonizados por José Luis Morales Suárez, Pepe Luis para sus familiares y sus amigos, como ayer mismo escribía en estas páginas del blog Madrid Agüimes que él mismo coordina y a cuyo espacio, cómo no, le ha puesto el nombre al alimón del lugar donde reside desde hace casi medio siglo, y el de Agüimes, pueblo donde nació, vivió, estudió, hizo sus mataperrerías (ninguna si empezásemos a diseccionarlas una a una, como ir por las casa, cuando tenía siete u ocho años, tocando en las puertas y preguntar ‘¿tiene huevos?’ y, al responder que no, replicaba ‘¿y los de su marido?’, o ir a las pocas casas que en el pueblo tenían timbre de llamada, tocarlo y salir corriendo; si éstas son mataperrerías, ¡apaga y vete!), pero también hizo bastantes y muchísimas cosas buenas, como fue ayudar a su amigo Silvestre, estar con El Corredera en el alto de Los Pajonales, acompañando al guardia municipal Juan Olivares, fallecido ya, quien también ayudó bastante a Juan García Suárez, al que, como sabrán, llamaban “El Corredera”, asesinado después por los militares franquistas a garrote vil en la misma cárcel en la que también estuvo preso nuestro amigo Pepe Luis, quien nunca se olvida o, mejor dicho, siempre tiene presente a su pueblo, Agüimes, es decir, a sus gentes y toda su Memoria Histórica. ¡Siempre! José Luis lleva en su corazón, y ¡permanentemente!, a todas las personas que, como él mismo señala en su novela ‘El delirio de los náufragos’, “forman el pueblo, que no es un lugar geográfico o físico concreto ni demarcado, sino que es el ‘encuentro’ de las personas que lo habitan, que hacen prosperar a sus gentes y que tratan de mejorar todos sus aspectos positivos cada jornada, como la convivencia, el rechazo ‘práctico’ a todas las injusticias y la demanda constante de igualdad y paz”. Por eso mismo, amigo y paisano Juanele, te pediría que hablases profunda y largamente con él sobre aquellas actuaciones suyas de las que Pepe Luis, él, nunca va presumiendo que ha realizado. Te sorprenderán muchas cosas. ¡Muchísimas! A lo que iba. Estado ya Pepe Luis en Madrid de nuevo, año 1976, en plena lucha por la “Amnistía de todos los Presos Políticos” que pueblan las prisiones, cárceles y penales militares de todo el país, cuando ya trabajaba en la revista semanario “Interviú”, que entonces tendría su sede en la calle Potosí, cerca del Paseo de La Habana (junto a TVE, que allí fue donde empezó), un día, Ignacio Fontes de Garnica (que después fue director del semanal y entonces era redactor jefe de la misma), le dice a Pepe Luis que iba a entrevistar al torturador “Billy El Niño”, cuyo nombre auténtico es José Antonio González Pacheco que, en aquellos momentos, era jefe de seguridad de la empresa Talbot. Ignacio le dice que si quiere ir con él a verse las caras con aquel sujeto, y José Luis le responde con el no rotundo. Volvió a decírselo varias veces, hasta que al final le dice “es que le tienes miedo todavía”. Entonces allí se montó la marimorena y, Pepe Luis, sin más, le dijo que sí, que iba a acompañarlos para “verle la cara al pájaro sanguinario ése”. Fueron al hotel Miguel Ángel, donde le habían citado, Ignacio Fontes, Germán Gallego Picó (famoso y prestigioso fotógrafo de prensa) y José Luis Morales Suárez. Con Billy El Niño, estaba otro torturador al que llamaban ‘El Vallecano’, no porque fuera de Vallecas, sino porque allí tenía su feudo policial en el franquismo y, ya entonces, se dedicaba a la cría de perros guardianes. ¡Qué delicias la de aquel matón! Ignacio empezó con la entrevista, grabadora en mano, haciéndole todas las preguntas que tenía anotadas. Hasta que llegó la consabida ‘Por qué tu fama de ser el mayor torturador durante el franquismo había atravesado las fronteras y era conocida en todo el mundo”. Billy El Niño respondió entonces que “Eso es debido a la campaña de los que no paran de hablar mal de mí, como éste”, mirando a José Luis Morales Suárez. Entonces Pepe Luis saltó como un resorte y empezó a decirle que era un hijo de puta, un asesino franquista de mierda, y que “tú y los tuyos me estuvisteis dando leña durante tres días, haciéndome de todo con porras eléctricas, palos, pistolas y patadas, dejándome sin conocimiento varias veces. Hasta tal punto que, cuando llegué a Carabanchel, tienen que internarme en la enfermería y sin que todavía yo recuperara el conocimiento. Tú y los tuyos sois unos asesinos, torturadores y cobardes y te lo digo aquí a voz en grito y te lo diré donde sea si llegara la ocasión”. Lo de la ‘voz en grito’ fue debido a que Ignacio le dijo a José Luis que bajara la voz, aunque él no le hizo ni puñetero caso, porque todos los residentes que estaban en la sala grande de la recepción se quedaron espantados unas y otros por lo que José Luis no paró de decirle. Billy El Niño y El Vallecano agacharon las cabezas y no fueron capaces de responderle una palabra. Entonces José Luis los deja allí y, dirigiéndose a Germán e Ignacio, les dice que los espera en la barra, como así fue. Cuando Ignacio, después de terminar, le dice que va a publicar “un cara a cara” entre un torturador y un torturado, José Luis le dice, casi amenazándole, que si lo hacía, no podía contar con el jamás, para nada. Así es José Luis Morales Suárez que, por cierto, no dijo ni una palabra a pesar de que le pusieron las espaldas, los brazos, las piernas y la cabeza como un tizón de negro. En la clandestinidad valoraban mucho a los que ‘caían’ solos, porque era una prueba de que no habían dicho ni mu. En el caso de José Luis fue así y, además, a pesar de lo que le estaban haciendo Billy El Niño y los suyos, ni tan siquiera firmó la declaración que le pusieron delante. La firmeza ideológica, según me han dicho varios amigos, de José Luis Morales era sobradamente conocida. Todo un ejemplo, una referencia absoluta y una persona decidida a asumir los riesgos que conlleva las luchas contra la sanguinaria dictadura. Abrazos.

686 | Maribel Lozano Sampedro - 09/3/2010 - 12:47

El acoso judicial a Baltasar Garzón, al que determinados jueces del Tribunal Supremo empujan al borde del precipicio con la ayuda de querellas de la ultraderecha y los corruptos del caso Gürtel, se ha llenado de ruido. El Consejo General del Poder Judicial, favorable a un proceso urgente para suspender de funciones a Garzón antes incluso de que se resuelva si se sienta en el banquillo de los acusados por las causas que tiene abiertas en el Supremo, hizo público ayer un comunicado de censura a quienes apoyan al magistrado de la Audiencia Nacional.
Pese a que el Poder Judicial no alude a ningún dirigente socialista ni a Garzón, los vocales del Consejo consultados interpretaban que era lógico pensar que se estaba censurando al presidente Zapatero, que defendió la valentía de Garzón en sus causas contra ETA -ayer aclaró en una entrevista que se refería exclusivamente a la lucha antiterrorista, no a consideraciones judiciales-; al presidente del Congreso, José Bono, que cuestionó la actitud de los magistrados del Supremo contra el juez de la Audiencia, y a ciertos ministros que no entendían que Garzón pudiera acabar en el banquillo.
El comunicado del Poder Judicial fue preparado, según varios de sus vocales, por Margarita Robles (progresista) y Manuel Almenar (conservador) con el apoyo de Carlos Dívar (presidente del Consejo y del Supremo). En él se incide en que el "sereno clima" que precisa la función judicial es incompatible con "aquellas manifestaciones que produzcan un inmerecido efecto deslegitimador de la labor de los jueces".
Hace una semana se preparó una nota semejante, que no llegó a ser aprobada, para respaldar al Supremo frente a las injerencias que, según magistrados de este alto tribunal y según vocales del Poder Judicial, suponían algunos artículos periodísticos y otros pronunciamientos políticos sobre las causas abiertas contra Garzón. Cuando ayer se hizo la nota, que no todos los vocales respaldaron cuando se les envió por correo electrónico, el Poder Judicial añadió una alusión al respeto a la tarea de la Audiencia Nacional, aprovechando las críticas del Gobierno venezolano al juez Eloy Velasco, que les acusó en un auto de cooperar con ETA.
El portavoz de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, Antonio García Martínez, censuró, en una entrevista en Euskadi Radio, que "salga el presidente del Gobierno a mediar" y calificó los elogios a Garzón como "una irresponsabilidad supina". El líder del PP, Mariano Rajoy, cargó contra Zapatero por apoyar al juez que instruyó el ‘Caso Gürtel’. "Me hubiera gustado que el Presidente del Gobierno, Señor Rodríguez Zapatero, defendiera al juez Velasco, que ha sido insultado por el Presidente de Venezuela. Lo que hizo el presidente es no apoyar a un juez español, que ha dictado un auto en el ejercicio de su independencia como juez, e intentar presionar al Supremo dando su apoyo a otro juez. Ayer hizo exactamente lo contrario de lo que debería hacer", especulaba Rajoy. "Es sorprendente", replicó la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que "quienes en su día quisieron dar al juez Garzón el Premio Nobel de la Paz, ahora intenten demonizarlo porque abra una investigación que no les gusta".
Los socialistas relacionan el ataque a Garzón con su investigación en el ‘Caso Gürtel’, la trama de corrupción vinculada al PP. Ahora bien, Leire Pajín decidió que, en público, la defensa del magistrado debe sostenerse en la base de su trabajo contra el terrorismo. "Es inaceptable que se ponga en cuestión la labor de los jueces que han puesto a muchos terroristas en la cárcel".

687 | Pere Sans Puicercós - 09/3/2010 - 12:49

Carlos Jiménez Villarejo, fiscal Anticorrupción de 1995 a 2003, cuando el PP forzó su relevo, participa activamente en el movimiento ciudadano de apoyo a Baltasar Garzón. El sábado viajó a Jaén para tomar parte en un acto de respaldo al juez.. “La querella por la ‘Trama Gürtel’ es la alianza de los tribunales y de los corruptos", ha dicho y, además, que “jueces y fiscales han estado veinticinco años comiendo en la mano de la Banca". -¿Cree que existe una cacería contra el juez Garzón, como se ha dicho en algunos sectores? “Las intenciones me son indiferentes. Yo me atengo a los hechos objetivos de las resoluciones judiciales y de los escritos de las partes; y de ellos se desprende que hay un acoso organizado y sistemático contra el juez, sobre todo si se estudia cómo se han producido las querellas, perfectamente calculadas y estudiadas. Me preocupa porque supone la persecución de un juez que es un ejemplo”. -¿Qué le parece que el Tribunal Supremo permita ejercer la acusación a Francisco Correa, el ‘jefe’ de la ‘Trama Gürtel? “Me parece un atropello desde el punto de vista del Derecho Procesal. No es posible que una persona que está siendo perseguida por la Justicia Penal por delitos graves, como el blanqueo de capitales, se pueda constituir como parte para perseguir al juez que acordó las intervenciones telefónicas que son uno de los fundamentos probatorios contra él. -¿Por qué ha sido ofendido este señor para que se le permita acusar? Es él quien está siendo investigado. -Pese a ello, ha logrado que se admita una querella contra Garzón. “La admisión de esa querella constituye la forma más grave producida hasta ahora en España de alianza objetiva de los tribunales y los corruptos, porque transmite un mensaje evidente de amparo de sus conductas y de posible impunidad. Si la respuesta a la actuación judicial es la persecución del juez, consentida y tolerada por el Tribunal Supremo, incluso por magistrados progresistas, aún se pone más de relieve que la persecución de la corrupción sigue siendo una asignatura pendiente”. -¿Cree que la ciudadanía entiende que se admitan las querellas contra el juez por actuaciones tan diversas como el caso de las fosas, la ‘Trama Gürtel’ y los cursos subvencionados por el Banco de Santander? “Lo que ha acordado el Supremo no se puede sostener ni jurídica, ni social, ni moralmente. No es admisible y socava los cimientos del Estado democrático, porque es poner al poder judicial bajo los pies de los caballos de los corruptos; y eso significa que los corruptos han conseguido ya una victoria al someter a un proceso penal por prevaricación al juez que se ha atrevido a investigarlos. Eso significa para el Estado de derecho una inmensa derrota jurídica y moral”. -Lo ha acordado el Tribunal Supremo, la cúspide del sistema judicial español. “El Tribunal Supremo no está libre del error, que nadie crea que son más inmunes. Son tres querellas admitidas y tres errores que demuestran el poder que tiene la extrema derecha en España, capaz de someter objetivamente al Tribunal Supremo a sus dictados. En los tres casos ha sido menospreciada la postura de la fiscalía y las decisiones del Supremo se sostienen únicamente sobre los argumentos de la extrema derecha y del Partido Popular; y esto es dramático para un país, porque están aflorando las sombras del pasado”. -¿Es delictivo participar en unos cursos subvencionados por un banco y que luego se archive una causa contra directivos de ese banco? “Llevamos veinticinco años en que las asociaciones de jueces y fiscales, las conservadoras y las progresistas, han celebrado congresos comiendo en la mano de los bancos y cajas de ahorro, que han aportado cantidades importantes, han pagado gastos de alojamiento y seguramente algo más. ¿Por qué no se preguntan los jueces y fiscales cómo encaja esto en el ejercicio libre e independiente de su función si cualquiera de ellos ha tenido algún asunto con las entidades que les han subvencionado tan generosamente?

688 | Juan Panadero Alberti - 09/3/2010 - 12:57

El Presidente José Luis Rodríguez Zapatero manifestó que “Defender la tarea de Garzón contra ETA no es ninguna injerencia en nada ni en nadie” y que “El proceso de paz ha hecho mucho daño a ETA y los violentos”. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado en una entrevista en TVE que nunca ha ocultado el alcance de la crisis: "Siempre he sido sincero sobre cómo venían las cosas". Aunque ha admitido que tardó en ver la recesión como también lo hicieron muchos organismos económicos internacionales. "Nadie la vio, yo tampoco, pero no es un consuelo", ha asegurado en respuestas a las preguntas de Ana Blanco, Pepa Bueno y Juan José Lucas. Zapatero ha insistido en la necesidad de acuerdos entre todos con el objeto de, sobre todo, generar confianza para que crezca la economía y se recupere el empleo. No obstante, ha añadido el jefe del Ejecutivo, pese a la tardanza en el diagnóstico de la crisis, el Gobierno tomó medidas. "Estoy contento con el equipo que tengo", señala el Presidente. José Luis Rodríguez Zapatero dice que están “Bailando con el jaguar” y en una primera hora de la entrevista centrada en la crisis económica, lamentaba el drama del paro y ha asegurado que se siente responsable "de todas y cada una de las personas que han perdido el empleo". Ahora toca tomar medidas y cerrar el proceso de diálogo, en un momento en que "es más necesario que nunca, porque estamos a las puertas de crecer, aunque de manera lenta". "El acuerdo da confianza y tener la confianza es muy importante y fundamental", añadió Rodríguez Zapatero. El Presidente eludió contestar sobre las discrepancias entre miembros de su Partido sobre las medidas a tomar y ha preferido enumerar las medidas adoptadas hasta el momento, que si no se hubieran adoptado, ha dicho, "el efecto de la crisis hubiera sido mayor". A su entender, el debate sobre las cuentas públicas de España "no estaba justificado", ni la bajada bursátil que le sucedió. "Era injustificado poner cerca de Grecia a España", ha subrayado, a la vez que ha destacado que la Bolsa ya está en los niveles previos a esa caída. Ha negado además que su Gobierno haya tenido una súbita conversión hacia la rápida reducción del déficit, sino que primero fue necesario destinar dinero a paliar el impacto de la crisis mientras que ahora, ha dicho, "tenemos un horizonte de recuperación lenta y por ello debemos reducir el déficit, de manera armónica, retirando gasto público a la vez que se ve que la economía tiene signos positivos". Zapatero ha entrado en la cuestión del retraso de la edad de jubilación, y ha asegurado que el objetivo de su Gobierno es mejorar las pensiones de dentro de 20 o 25 años. Y para ello el objetivo es acercar la edad de jubilación legal (65) a la real (63). El Presidente del Gobierno ha defendido el trabajo de su Gobierno en la lucha contra ETA, como el proceso de paz. "El Gobierno ha trabajado muy intensamente en la lucha contra ETA. Le voy a dar algún dato: 831 detenciones desde que gobernamos. Se ha terminado cinco veces con la cúpula de ETA, que atraviesa una de las peores circunstancias, aunque siempre puede hacernos daños. Esa muy difícil que alguien intente empañar esa realidad", ha dicho en referencia a la campaña sobre el supuesto chivatazo en el bar Faisán. "Concluyamos que el proceso de paz ha hecho mucho daño a ETA y los violentos", ha subrayado. El Presidente también ha negado que el haber destacado "la valentía" del juez Baltasar Garzón haya supuesto injerencia alguna en la labor del Poder Judicial o el Tribunal Supremo. "He subrayado que Garzón ha hecho una tarea valiente en la lucha contra el terrorismo, como lo han hecho jueces, fiscales y policías. Indiscutible. He puesto de manifiesto que respeto las actuaciones ante la justicia de cualquier persona, pero he de decir que defender la tarea de Garzón en la lucha contra ETA, al igual que la de otros jueces, es mi obligación y responsabilidad y no es ningún tipo de injerencia en nada ni en nadie y si él tiene que responder ante la ley lo tendrá que hacer. Aunque le digo a Rajoy que no tiene razón". La referencia al dirigente del PP venía a colación por las declaraciones de éste en las que aseguraba que Zapatero había defendido a Garzón, pero no al juez Eloy Velasco ni al ex presidente José María Aznar de las críticas del Gobierno venezolano. "Hemos oído unas críticas del ministro de Exteriores de Venezuela que no son aceptables. No es la primera vez que salgo en defensa del presidente Aznar. Respondo a Rajoy, que dice que he apoyado a Garzón y no a Velasco, que creo que no ha habido ninguna buena fe en él, porque mi declaración fue antes de que se conocieran las declaraciones del ministro de Exteriores, que no considero aceptables. Pido respeto al Gobierno de Venezuela para las instituciones judiciales y para el presidente Aznar". ¡Cómo están en el PP con el “Caso Gürtel”! Tienen pánico a que salga adelante el proceso judicial, porque las miasmas que tienen todos ellos mandan sus fétidos olores hasta el Océano Pacífico!

689 | María del Pilar Casado Pellicer - 09/3/2010 - 12:59

¡Cuánto me alegro de leer este blog todos y cada uno de los días! Maravilloso. Puntual. Extraordinario. Abrazos.

690 | Sebastián Sanz Pérez - 09/3/2010 - 17:02

Ánimo amigo y paisano José Luis Morales Suárez por todo lo que nos estás enseñando y todo lo que estamos aprendiendo. Cuenta conmigo y con toda mi familia incluyendo mis nietas y nietos. ¡Enhorabuena y muchas gracias! Abrazos.

691 | Pinchas Goldschmidt - rabino supremo y presidente de la Conferencia de Rabinos Europeos - 09/3/2010 - 17:04

Son muchas, demasiadas tumbas sin nombre. Pero si en cada país europeo hubiera un magistrado como Don Baltasar Garzón Real, nuestro continente sería un espacio más moral y, en consecuencia, más seguro. Europa debe restaurar la dignidad de las víctimas de su sanguinario siglo XX. Estamos siendo testigos de unas tendencias históricas diametralmente opuestas en Europa. Algunos individuos, organizaciones y Estados han intentado asumir su pasado y llevan a cabo procesos históricos de examen de conciencia mientras otros tratan de reescribir la historia y confían en que los focos no les alumbren demasiado y tampoco su pasado turbio. En 1989 llegué a la Unión Soviética para ejercer de rabino en la Sinagoga Coral de Moscú. Entre todas las tablillas conmemorativas, no había ninguna huella ni mención de uno de mis predecesores, Yehudah Lev Medallie, que fue detenido y asesinado por la policía de seguridad del Estado en el año 1938, tras una década intentando mantener la vida religiosa en la capital soviética. Su hijo, Hillel Medallie, rabí supremo de Amberes, no descubrió el destino que había sufrido su padre hasta bien entrados los años sesenta. Los lugares en los que están enterrados el rabino Medallie y los demás miles de clérigos oprimidos en la Unión Soviética siguen siendo ahora desconocidos. La Iglesia ortodoxa rusa ha construido una capilla conmemorativa en un barrio de las afueras de Moscú, en un lugar en el que se cree que mataron y enterraron a gran parte de los líderes religiosos del Estado soviético. En el Estado español, el juez magistrado Baltasar Garzón Real declaró públicamente el año 2008 que los actos de represión cometidos tras la Guerra Civil española bajo el régimen del dictador Franco, y que desembocaron en la muerte de más de 100.000 personas, eran un crimen contra la humanidad. Asimismo, ordenó la exhumación de ciudadanos asesinados y exigió el acceso a los expedientes que pudieran ayudar a descubrir las tumbas de esos millares de víctimas anónimas. Esta campaña para lograr la verdad y la justicia cuenta con opositores. Hoy, el juez Garzón sufre ataques de quienes preferirían que el pasado permaneciera enterrado e intacto y le están presionando para que abandone su puesto. En el año 2006, la Conferencia de Rabinos Europeos, de la que me honro en ser presidente, creó la organización Lo Tishkach (No debes olvidar) y la Conferencia de Reclamaciones para preservar y documentar el recuerdo de los nada menos que veinte mil cementerios y fosas comunes de judíos que se calcula que existen en Europa, sobre todo en lugares en los que la comunidad judía desapareció tras el Holocausto. Lo Tishkach ofrece esta información en una base de datos a la que es posible acceder por internet y, al mismo tiempo, trabaja para identificar físicamente cada enterramiento. La identificación, tanto pública con fines documentales como la física sobre el terreno, es la mejor forma de garantizar que la historia no se niegue y, por tanto, no se repita. Aunque está muy bien documentada la trayectoria de la industria asesina de los campos de concentración nazis, la historia del millón y medio de judíos asesinados en ejecuciones masivas por el ejército nazi invasor alemán (que era la labor esencial de los ‘Einsatzgruppen’ de Himmler), enterrados en las mismas aldeas en las que ellos y sus antepasados habían vivido durante cientos de años, es una historia que está adquiriendo una dimensión cada vez más pública. Patrick Desbois, sacerdote católico francés, ha viajado por Ucrania y Bielorrusia en busca de información sobre la localización exacta de las fosas comunes de la época del Holocausto. El grupo del padre Patrick Desbois entrevista a los pocos testigos de las matanzas que aún quedan e intenta localizar las fosas comunes que preparaban las propias víctimas poco antes de morir. A diferencia de Europa occidental, donde la colaboración local terminaba en la estación de tren camino de los campos de concentración y la solución final era un secreto, en Europa del Este los asesinatos eran públicos y la policía y las organizaciones paramilitares locales colaboraban con los alemanes hasta el momento de los propios asesinatos. Según Lo Tishkach y el padre Desbois, hay al menos 1.500 fosas comunes de la época del Holocausto sólo en Ucrania, y probablemente centenares o incluso miles de fosas más en Bielorrusia, Rusia y los Estados bálticos. Algunos de los enterramientos se han identificado y protegido, pero muchos siguen sin localizarse. La Conferencia de Rabinos Europeos espera ardientemente que el Padre Desbois ponga sus hallazgos al alcance del público de la manera más transparente posible y que no oculte la importante información que ha recogido en algún sótano polvoriento. La protección e identificación de estos lugares exige que la información sobre ellos sea pública. Hay que destacar que el Vaticano, que había mostrado siempre una actitud muy defensiva al hablar de su trayectoria durante la II Guerra Mundial, ha empezado ahora a publicar algunos de los documentos secretos de ese periodo en internet, iniciativa que debía haber emprendido hace tiempo y a la que damos la bienvenida. No obstante, existen en Europa fuerzas que preferirían mantener el silencio e incluso reescribir la historia para limpiar su conciencia nacional. En el último acto antes de dejar su cargo, Víktor Yúshenko, presidente saliente de Ucrania, concedió la mayor distinción de su país, póstumamente, a Stepan Bendera. Bendera, un nacionalista ucranio que a veces colaboró con la Alemania nazi contra la Unión Soviética, hizo que miles de sus seguidores se infiltraran en la policía local, con su consiguiente participación en las matanzas de judíos en aldeas ucranias durante la ocupación alemana. En bastantes ciudades de Ucrania pueden verse monumentos a Bendera, al que se considera el padre de la independencia del país. Espero, desde luego, que el presidente recién elegido tenga la valentía moral de abordar esta cuestión con honradez después de tomar posesión. En Lituania, donde las milicias antisemitas locales empezaron a matar judíos incluso antes de que llegaran los nazis, les encanta hablar de los pocos lituanos que salvaron unas cuantas vidas judías durante la ocupación del país. Pero Lituania se ha negado siempre a llevar ante la justicia a ninguno de sus criminales de guerra, ni siquiera los extraditados desde Estados Unidos. En Letonia, los veteranos de las Waffen SS siguen desfilando con orgullo e impunidad por las calles de Riga, para horror de lo que queda de una comunidad judía en otro tiempo muy importante.
El juez Garzón estudió para ser sacerdote, pero decidió dedicar su vida a luchar contra el pecado y el mal de una forma diferente. Lo que para el filósofo es una cuestión moral, para el hombre religioso es una cuestión de pecados y méritos y para el hombre de leyes una cuestión de delito e inocencia. La busca de justicia histórica del magistrado Baltasar Garzón Real (por dolorosa que sea para quienes colaboraron con el régimen de Franco y por irritante que pueda ser para los colegas suyos que ponen en duda su competencia en esta materia o están molestos por su extraordinario protagonismo) no sólo es importante para el Estado español, sino que tiene ramificaciones para toda Europa. Sólo afrontando valientemente nuestro pasado, con sus luces y sombras, podemos verdaderamente ganar y vencer a sus fantasmas. Aunque sucesivos Gobiernos de Alemania y Rusia y España, han denunciado los regímenes represivos de su pasado, la información que hoy tenemos sobre el número de víctimas y su marcha al valle de la muerte es incompleta. Olvidar el pasado es cometer una injusticia con víctimas de la opresión. La Unión Europea tiene la obligación moral de restaurar la dignidad de las víctimas de su siglo más sanguinario. Si cada país europeo tuviera a un magistrado Baltasar Garzón Real, Europa sería zona más moral y, en consecuencia, un sitio mejor y más seguro para nosotros y las generaciones futuras. Los pueblos del Estado español, pase lo que le pase a Baltasar Garzón Real, lo que ya está esperando el Tribunal de Estrasburgo, ya han empezado a articular y asumir su propia Memoria Histórica como demuestran las mayorías de las encuestas y cómo lo asumen hasta instituciones y organizaciones políticas afines al franquismo, que están ya saliéndose de sus casillas. ¡Ojalá todos los países y todos los pueblos del Mundo tengan un magistrado o juez como el prestigioso, entrañable y valeroso Baltasar Garzón Real, y porque sería toda una garantía insoslayable para profundizar y fortalecer la Democracia!

692 | Charo Solís Temprano - 09/3/2010 - 21:16

Las mujeres vejadas durante la dictadura serán indemnizadas y vindicadas, después que la Consejería de Justicia de Andalucía acordara con las Asociaciones de Memoria Histórica reparar la vileza contra aquellas mujeres que, pese a no estar entre las condenadas a muerte, sufrieron escarnio público. El comité de valoración examinará las pruebas. No se sabe cuántas son, aunque probablemente serán pocas; ni cómo podrán demostrarlo, porque será difícil recabar pruebas; pero sí que serán mayores y con un terrible pasado. Aquellas mujeres que, sin llegar a poner un pie en la cárcel, sufrieron la represión franquista durante la Guerra Civil española y la dictadura con vejaciones y escarnio públicos, tendrán reconocimiento después de que la Consejería de Justicia acordara sacar adelante un decreto por el que se regulará las ayudas económicas para este colectivo. Un homenaje más para estas andaluzas en este nuevo “8 de Marzo”, Día Internacional de la Mujer. Tras una reunión con Asociaciones de Memoria Histórica, la titular de este departamento, Begoña Álvarez, explicó que esta decisión se había adoptado para que “Andalucía haga Justicia” y se restablezca el honor de aquéllas que lo vieron manchado con violaciones, fueron rapadas, tuvieron que tomar aceite de ricino o con cualquier fórmula que atentara contra su dignidad. Un decreto, desde la perspectiva de género, que viene a demostrar que la represión fue "distinta de la de los hombres" y de igual o mayor crudeza porque, como recordó Álvarez, hubo un "alto grado de perversión”. Desde la expatriación a ver morir de hambre o de frío a los hijos en las cárceles. Para recibir la indemnización (recibirán un pago único), debido a la dificultad de la existencia de documentos y expedientes administrativos o judiciales que así lo demuestren, serán aceptadas cualquiera de las pruebas que pueden ser admitidas en un procedimiento de derecho, por lo que podrán servir hasta la declaración de testigos. No obstante, las pruebas pasarán por la valoración de una comisión de expertos. La cantidad de la subvención viene a coincidir con la que en este momento está vigente para las personas que estuvieron encarceladas durante un periodo de tres meses. Con esta ayuda, quieren resarcir a un grupo de víctimas que estuvo entre rejas, y que sufrió esos tipos de torturas, algo que queda probado en sólo un cinco con ciento de las 2.742 indemnizaciones concedidas por la Junta a presos y represaliados políticos corresponde a mujeres. La redacción del decreto estará lista en unos dos meses y será en los tres meses siguientes a su publicación cuando lo solicitarán. La documentación se canalizará través del registro central de la Consejería y sus delegaciones provinciales, como el Registro Telemático Único. La localización de las beneficiarias, limitada a las mujeres víctimas del periodo comprendido entre 1936 y 1950, serán las Asociaciones de la Memoria Histórica las encargadas de divulgar esa nueva medida. Justicia no sólo ha querido atender a quienes gocen de su condición política de andaluzas, sino que también tiene previsto atender la demanda que presenten aquellas mujeres que hubieran padecido cualquier método de presión en cualquier municipio de la comunidad. Este nuevo decreto fue una de las principales conclusiones del primer encuentro mantenido por Álvarez con representantes de las asociaciones de memoria histórica después del denominado Pacto de Granada, en el que se acordó la creación de una mesa consultiva sobre esta materia y que se reuniría trimestralmente. ‘Epur si muove’, queridos, entrañables y ejemplares José Luis Morales Suárez y Juan Martín Guerra. Abrazos.

693 | Mariola Villanueva Santinova - 09/3/2010 - 21:18

David Bankier, director del Instituto Internacional de Investigación del Holocausto de Yad Vashem, falleció el veinticinco de febrero, tras padecer una larga enfermedad. El profesor Bankier fue uno de los más importantes y más prolíficos investigadores del Holocausto. Nació en un campo de refugiados en Alemania, el año 1947, y era padre de tres hijos. Estudió Historia del pueblo judío en la Universidad Hebrea de Jerusalén en la que fue alumno de George Mosse. Especializado en el estudio de la sociedad alemana y en el antisemitismo durante el régimen nazi, tema sobre el que hubo versado su propia tesis doctoral. Becario de la ‘Fundación Lady Davis’ y jefe de la ‘Sección de Estudios sobre el Antisemitismo y el Holocausto del Instituto de Judaísmo Contemporáneo’ de la citada Universidad Hebrea. Impartió clases de profesor visitante en varias universidades de Inglaterra, Estados Unidos y Sudáfrica. Igualmente, frecuentaba las universidades de Latinoamérica y contribuyó a la creación de centros de estudios judaicos y la promoción de publicaciones en español, ocupándose también de la Memoria Histórica y la Guerra Civil españolas. En 2000, lo hacen director del Instituto Internacional de Investigación del Holocausto de Yad Vashem y, además, estuvo al frente de la Cátedra John Najmann de Investigación del Holocausto. Fue judío, pero universalista. Un socialdemócrata "a la antigua usanza", cual él mismo dijo, laico y partidario de entenderse con los palestinos, sin ignorar la responsabilidad de quienes propugnan y practican la violencia, sobre todo refiriéndose a los golpes de Estado, “teniendo siempre como referencia el cuartelazo del Ejército franquista contra la legalidad y legitimidad de la República Democrática dentro del Estado español”, como dijo el historiador Juan José Alonso Bello. Como historiador poseía un enfoque definido en la investigación del Holocausto. En sus trabajos examinó el papel de los perpetradores y los testigos del genocidio en la Guerra Civil y posguerra españolas. Una línea en la que se separó de la corriente general de los historiadores de su paisanos, y a la que aportó la perspectiva del investigador de la historia judía. En su esfuerzo por entender a los "otros", sabría ver los alcances, universal y trascendente, del Holocausto. El aspecto más relevante de su punto de vista consistiría en destacar toda la multitud de los pequeños egoísmos que confluyen en el resultado de lo que conocemos como Holocausto, pero en rechazar la idea de que estos egoísmos deban ser vistos como algo "banal", sino todo lo contrario. David Bankier nos hacía ver la responsabilidad que entraña cualquier acto. Se rebelaba contra la ‘Tesis de Hannah Arendt’, según la cual en situación de totalitarismo, verdugos y víctimas ‘eran igualados’ al ser dominados por el aparato estatal. Por el contrario, cual afirmó en la entrevista a ‘La Vanguardia’ en 2005, creyó "que la razón nos dota de moral, exista Dios o no exista". Siempre destacaría esos distintos comportamientos de personas sometidas a cargos y responsabilidades similares (“Probing the depths of german antisemitism. German society's responses to nazi antisemitism”), negando que los nazis ignoraran, cual decían, que sus actos carecieran de significación moral. Si fuera así no se ocultaban cual lo hicieron. Publicó importantes trabajos, entre ellos el muy valorado libro ‘The germans and the final solution: public opinion under nazism’, e innumerables artículos, muchos recientemente reunidos en un volumen en hebreo, ‘Hitler, el Holocausto y la sociedad alemana: cooperación y conciencia’. Publicó muchos artículos en castellano ‘El Holocausto. Perpetradores, víctimas, testigos’ en 1986; ‘El sionismo y la cuestión palestina. Las percepciones de la confrontación’ en 1989 y ‘La Europa nazi y la solución final’ en 2005. Como profesor y conferenciante fue excepcional: brillante y modesto. Siendo una eminencia mundial, en ningún momento perdió su humildad y su buena disposición para responder a todas las preguntas y dudas que se le elevasen. Destacaba en él su sentido del humor que, frecuentemente, sorprendía en medio de una charla o de un debate. Era una persona cercana, cálida y cordial que no tenía inconveniente, tras una densa conferencia, en ponerse a hablar con sus alumnos españoles de la Liga de fútbol, que regularmente seguía como tantos otros israelíes. Su dominio de la hermenéutica era apabullante. Partiendo de los documentos y fuentes de primera mano, era capaz siempre de desentrañar lo más significativo y resolver con suma claridad los problemas más complicados; no había duda lo bastante difícil que su agudeza para el análisis no fuera capaz de iluminar. A pesar de su enfermedad, no detuvo sus actividades académicas tanto en Yad Vashem y la Universidad Hebrea de Jerusalén como en Latinoamérica y España, adonde acudió como un pionero a formar profesores cuando la enseñanza del Holocausto entre nosotros era inexistente. Fueron cientos los docentes y estudiantes que tuvieron el privilegio de compartir conferencias y conversaciones que esclarecían puntos cruciales de la historia universal y del pueblo judío en particular. En un castellano rioplatense y sin titubeos, con su acento indefinible, el profesor elevaba interrogantes que tenían que ver con cuestiones profundamente humanas, dejando siempre el lugar para la reflexión y el interés por hurgar aún más en nuestra historia.
La pérdida es doble; el mundo académico perdió uno de sus máximos exponentes y el mundo hispanohablante se quedó sin el privilegio de tener un intelectual de su categoría en nuestro propio idioma, en nuestras aulas y universidades. Murió David Bankier pero los partidarios de hacer emerger la Memoria Histórica se multiplican por miles y miles, mejor decir millares y millones. Abrazos.

694 | Bonifacio de la Cuadra - 11/3/2010 - 11:16

El Tribunal Supremo, según la Constitución "órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes, salvo lo dispuesto en materia de garantías constitucionales", se encuentra en un momento crítico, que puede describirse exhibiendo la orientación ideológica de los 15 magistrados de su Sala Penal, competentes en las causas especiales de aforados políticos o judiciales, pero que merece un análisis más hondo. La contabilidad ideológica, plástica y efectista, no basta para comprender el problema generado en el alto tribunal con casos política y judicialmente calientes sobre la mesa, al abrir varias causas contra el juez Baltasar Garzón, a partir de unas querellas que le acusan de prevaricación por intentar investigar los crímenes del franquismo. Es llamativo que, a lo largo de su vida profesional pisando callos, las más de cuarenta querellas interpuestas contra Garzón nunca fueran admitidas a trámite por el Tribunal Supremo y, en cambio, a partir de éstas, se haya abierto la compuerta y empiecen a acumularse. Ya son tres las causas abiertas. Lo grave no es que el ponente de la admisión a trámite de esas primeras querellas, Adolfo Prego, esté etiquetado como "conservador", sino que fundamentara la decisión en que "lo afirmado en la querella no es algo que ‘ab initio’ pueda considerarse ajeno al tipo penal de la prevaricación, al menos como hipótesis". Es decir que, en lugar de una querella criminal, Adolfo Prego admitió una hipótesis, sin que nadie de la Sala se opusiera a ese desvarío. Igualmente, la manera de actuar del instructor de esta causa, Luciano Varela, identificado como "progresista" (cierto que fue uno de los fundadores de Jueces para la Democracia hace ya mucho tiempo), poco tiene que ver con el de otros colegas de la misma ‘marca’, de forma muy particular con Perfecto Andrés Ibáñez cuya independencia ejerciente retrasó bastantes años su acceso al Tribunal Supremo, porque no le gustaba a los socialistas, aunque no podían ponerle tacha alguna a su indubitada cualificación profesional. Para ser aceptado por los correspondientes partidos es más fácil cuando, además de la enseña ideológica, el candidato se muestra... disponible. Lo grave en la resolución del instructor Luciano Varela no es que proceda de un antiguo progresista, sino que no tenga inconveniente, por ejemplo, en fundamentar la pretendida prevaricación del magistrado Baltasar Garzón Real en que éste, al intentar investigar a los desaparecidos durante el franquismo y exhumar sus restos, ha "asumido tareas cuya competencia ha sido legalmente establecida en el ámbito administrativo". Varela tiene que saber que yerra ruidosamente, porque la llamada Ley de la Memoria Histórica que él invoca establece que sus previsiones "son compatibles con el ejercicio de las acciones y el acceso a los procedimientos judiciales (...) establecidos en las leyes o en los tratados y convenios internacionales suscritos por España". Ante ésta y otras más aberraciones jurídicas, Sara España, una alumna del Máster de Periodismo, en un trabajo de opinión sobre ‘Baltasar Garzón Real y la justicia’, en aplicación sencilla de la lógica, considera prevaricadora la resolución del magistrado Varela, por ser "un acto que podría tacharse, en el fondo, y por apariencia, de injusto". ¿Qué pasaría si las víctimas del franquismo que acudieron en su día al magistrado Baltasar Real Garzón presentan hoy una querella contra Varela por dictar una resolución injusta a sabiendas, al considerarse "ofendidos" por ella? ¿El criterio de la Sala seguiría siendo admitir, "al menos como hipótesis", una querella "que no se advierte que sea ni absurda ni irracional"? No es sólo el descrédito internacional del Tribunal Supremo lo que está en juego, sino la profesionalidad de los quince magistrados. El historiador Santos Juliá, aun considerando "un dislate procesal" el intento del magistrado Baltasar Garzón Real, piensa que el Tribunal Supremo debió rechazar esas querellas "de un simple manotazo" (‘Pedestal para el juez’, El País, 28 de febrero). Para no aumentar su deterioro, la Sala Penal del Tribunal Supremo, entre sus deberes inmediatos, habrá de tener en cuenta que si el recurso del querellado contra el auto de Varela lo resuelve la Sala de cinco magistrados que lo admitió (con Prego como ponente) ‘será contaminada’ y debería ser otra la que, en su caso, juzgue al magistrado Baltasar Garzón Real. Entre muchos magistrados se ha extendido una gran inquietud ante el riesgo de que el Tribunal Supremo insista en vetar "interpretaciones innovadoras o progresivas desde la perspectiva de los derechos humanos", ya que consideran que "criminalizar el debate jurídico resulta altamente preocupante para la independencia judicial". Ante una preocupación de ese calibre, ¿convocará el "moderado" presidente de la Sala, Juan Saavedra, un pleno no jurisdiccional para unificar criterios sobre la admisión y tramitación de querellas? ¿Tendrían en cuenta en ese pleno la jurisprudencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la internacionalización de la aplicación de los Derechos Humanos? Ante la situación crítica de la Sala, al margen de las ideologías, es preciso apelar a la sensatez de los magistrados capaces de tenerla, para que, olvidándose del origen perverso con que fueron reclutados muchos de ellos, promuevan una cura de honestidad jurídica que ponga orden y les saque del callejón en que se hallan y que, de no encontrar salida, perjudicará a la propia institución y a la justicia, valor superior de nuestro ordenamiento jurídico. Como comprenderás, compañero y amigo José Luis, la cosa “está que arde” que, como ya “todas las personas debían saber”, no sólo se trata de perseguir al valiente magistrado Baltasar Garzón Real, sino de intentar cargarse la Ley de la Memoria Histórica. ¡Nos vemos pronto! Abrazos.

695 | Donina - 11/3/2010 - 11:19

Aprovecho este espacio para solidarizarme con el magistrado Don Baltasar Garzón Real y para felicitar también a Pepe Luis por su blog de Madrid Agüimes, insuperable y maravilloso, y a Juanele por "Las tribulaciones de un gallo herido", que me encantó. Muchos besos.

696 | Sabina Benítez de Lugo Pais - 11/3/2010 - 11:39

Hojeando la prensa del día me encuentro con la imagen de tres miembros de la cúpula de Falange Española de las JONS, (partido franquista que cuando el golpe de Estado y la Guerra Civil española que le sucedió contra la democrática, legítima y legal Segunda República Española, sus ‘comandos’ llevaban a cabo las ‘sacas’ de personas que fueran demócratas o que habían votado por el Frente Popular, asesinándolas salvaje y vilmente después de hacerles pasar por auténticos infiernos de torturas continuas, de violaciones, con salvajes palizas e inimaginables humillaciones), declarando con su genuino estilo chulesco y patibulario del totalitarismo de alpargata ibérico que el magistrado Baltasar "Garzón no se libra de ésta". ¡Esas formas me resultan tan familiar! Es el inconfundible todo su tufillo fascista tipo Partido Nazi. Pero éstos (y sus sucesivas mutaciones) están ilegalizados en Alemania e Italia (Partido de Mussolini) por ser unas organizaciones que pretendieron destruir el Estado de Derecho y ‘legalizar’ los genocidios con sus prácticas sistemáticas del crimen colectivo, los campos de concentración, las matanzas colectivas y la violencia como ‘Máxima Ley’. Basta bucear un poco en los textos falangistas para saber cuáles son, históricamente, sus objetivos declarados. Sin embargo, lejos de verse acosada por la justicia, es este grupo fascista el que pretende "ilegalizar" al magistrado Don Baltasar Garzón Real. Mucho me temo que España está todavía muy lejos de ser la democracia que cree ser. Al igual que hizo Alemania tras la II Guerra Mundial, o Chile tras la dictadura pinochetista, aquí aún tenemos pendiente ese plan de ‘desnazificación’ que limpie nuestra sociedad de ambigüedades ponzoñosas. Saludos compañeros y para Juan Martín Guerra, felicidades por “Las tribulaciones de un gallo herido”, elocuente y extraordinario título, novela o autobiografía, me da igual, que estoy volviéndola, otra vez, a leer y estudiar para incluir en mi tesis doctoral sobre la pos Guerra Civil española en el Archipiélago Canario. José Luis, ¿qué decirte a ti? Todo. Ya lo sabes. Abrazos y besos de esta chicharrera que te admira y te quiere mucho. Cada día más.

697 | Román Hermenegildo Nombela - 11/3/2010 - 11:44

Memoria Histórica de los esclavos de Franco, conocido en centenares de nuevos documentos evocan la vida de los prisioneros en los campos de concentración de la dictadura, que han sabido cuando el Tribunal de Cuentas ha cedido sus fondos a Ministerio de Cultura. La burocracia lo justifica todo por escrito. También la ignominia y la miseria. "Vale por dos botes de leche para un evadido enfermo procedente del campo rojo, por prescripción del médico". El 23 de febrero de 1938, el cabo de guardia autorizó en una nota manuscrita el extra alimenticio (¡dos botes de leche!) a un enemigo enfermo. Luego estampó el sello de la Comandancia Militar de Fraga (Huesca). Mientras los españoles se mataban entre sí, la miseria y la ignominia avanzaban haciendo estragos. La nota de los botes de leche viajó por un intrincado laberinto hasta acabar en el Tribunal de Cuentas. Igual que centenares de documentos similares. Vales donde se da cuenta de las latas de atún, sardinas, "vaca ajardinada", libras de chocolate, alubias, café o mermelada que se distribuían a soldados y prisioneros durante la Guerra Civil y la posguerra. Es una pequeña memoria de la miseria. Pero el Tribunal de Cuentas conserva también la gran memoria de la ignominia: los movimientos en 132 campos de concentración y 541 batallones de prisioneros forzados a trabajar en obras militares o civiles tras ser apresados por el ejército sublevado. Sus integrantes fueron la avanzadilla de los llamados "esclavos de Franco", que reconstruyeron buena parte de lo destruido durante la Guerra Civil. A partir de mañana (viernes), este fondo podrá ser consultado en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, donde la subsecretaria de Estado de Cultura, Mercedes de Palacios, depositará las 145 cajas procedentes del Tribunal de Cuentas, tras el convenio firmado entre el presidente del organismo, Manuel Núñez y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, hace un año. EL PAÍS ha tenido acceso a su contenido. -Altas y bajas / En estos fondos, pueden rastrearse numerosas identidades de quienes pasaron por 132 campos de concentración y quienes nutrieron las 541 unidades de trabajadores forzosos (acuñadas bajo diferentes denominaciones, como batallones disciplinarios de soldados trabajadores, batallones de trabajadores, etcétera). Hay listados con las altas y bajas de cada mes. Una copia se remitía al Tribunal de Cuentas para justificar el dinero necesario para alimentar a los detenidos y, en el caso de los batallones, para pagarles por su trabajo. Un ejemplo: el campo de concentración de Huelva comienza a funcionar en febrero de 1939 con 3.202 prisioneros. En julio se cierra con 662. Los listados detallan los nombres de cada recluido y su destino: a disposición del gobernador civil, pendiente de la comisión clasificadora, al inspector de carabineros, hospitalizado, en libertad o fallecido. -Documentos perdidos / Durante años, los investigadores han ignorado el fondo del Tribunal de Cuentas. Por puro desconocimiento. El historiador Francisco Espinosa fue el primero en acceder a él a finales de 2008. Hace dos días, como quien dice, y tuvo que batallar, con el apoyo de la abogada Eva Moraga, contra el hermetismo del Tribunal de Cuentas. "Ese archivo estaba silenciado, no tenían interés en que se conociera, supongo que por simple pereza burocrática", reprueba Espinosa. "Carecíamos de espacio para atender a investigadores, se hizo un esfuerzo por habilitarlo y desde entonces hemos recibido a dieciséis investigadores", contrapone la subdirectora jefe de archivo del Tribunal de Cuentas, Soledad Cases. "No fue para ocultar ni para negar", agrega. Lo cierto es que, aún el día tres de junio de 2008, el secretario general del Tribunal de Cuentas, José Antonio Pajares, afirmaba en un escrito que no se podían consultar los fondos de batallones y campos de concentración debido a que "las deficiencias constructivas del edificio" donde se almacenaban había obligado a clausurarlo "por motivos de seguridad". En la carta de respuesta a Espinosa, se omitía señalar que los fondos ya habían sido digitalizados. Javier Rodrigo, que manejó una apabullante documentación para su tesis sobre los campos, no pudo acceder a estos datos. "Cuando preparé mi tesis, no lo sabía. No estaba recogida en los fondos históricos estatales, aunque intuía que tenía que existir una documentación económica sobre las altas y bajas de cada campo". Como lamenta que no cumplieran los requisitos de un archivo: publicidad, catalogación y disponibilidad. -Ironías de los archivos / Antes que los historiadores, llegaron los represaliados con sus peticiones. Desde 2002, al ritmo de las indemnizaciones públicas para quienes habían sido encarcelados y castigados por sus ideas políticas, 3.229 personas pidieron al Tribunal de Cuentas que certificase su paso, o el de un familiar, por un batallón o un campo de concentración. Según Soledad Cases, en 1.820 casos se dio una respuesta negativa. Con la transferencia de estos fondos al Ministerio de Cultura, corresponderá a partir de ahora al Centro Documental de la Memoria Histórica expedir los futuros certificados para los represaliados republicanos. Un irónico giro administrativo: el fichero general del centro salmantino sirvió para rastrear las veleidades "rojas" de los demandantes de empleo durante la dictadura. -Campos de reeducación / Javier Rodrigo, historiador que ha investigado más a fondo el sistema de campos del franquismo, ha contabilizado 188, que permanecieron operativos en algún momento entre los años 1936 y 1947. "Fueron internamiento, clasificación, reeducación y origen de explotación. También fueron humillación, hambre, maltrato, disciplina, descontrol, lucha por la integridad y transformación. Y, en muchos casos, eliminación física. Pero que nadie se llame a engaños: su objetivo no fue nunca asesinar a sus internos (de eso se encargaría la justicia militar), sino ser el bisturí social con el que separar el bien del mal, la España de la anti-España", escribe en su libro ‘Cautivos. Campos de concentración en la España franquista (1936-1947’. Por aquellos recintos pasaron entre 367.000 y 500.000 prisioneros de guerra republicanos y, a partir de 1940, refugiados de la Segunda Guerra Mundial. Estos campos nutrirían masivamente a los batallones de trabajadores. -Reconstruir la ruina / Fueron destruidos entre todos, reconstruyéndose en buena parte con los perdedores. Los prisioneros republicanos, agrupados en batallones y unidades de trabajo, acometieron significativas obras, como se constata en los fondos del Tribunal de Cuentas. El batallón de trabajadores número 31, formado por 388 prisioneros, lo hizo en el aeropuerto de Labacolla, en Santiago. Cobraban en febrero de 1940, según lo firmado por el comisario de guerra, 2,50 pesetas diarias. Del campo de concentración de la plaza de toros de Zaragoza, donde se hacinaban 2.148 republicanos en abril de 1939, salió la mano de obra para trabajar en el pantano de la Muedra (189 prisioneros), el ferrocarril entre Soria y Castejón (299), las minas de Utrillas (199) y los puertos de Castellón y Vinaroz (393). La explotación laboral se mantuvo también con los presos de las cárceles (que sí habían sido juzgados y condenados) en un complejo entramado de cesión de mano de obra a instituciones y empresas privadas que haría las delicias de una empresa de trabajo temporal inmisericorde. Entre las obras más simbólicas legadas por este sistema figuran el Valle de los Caídos o el Canal del Guadalquivir, construidas ambas por presos que creían redimir penas. -Víveres recortados / El lenguaje repetitivo y plano de los papeles militares esconde pistas. Se podría decir que el jefe del batallón de trabajadores de Belchite era más generoso con sus prisioneros que el jefe del campo de San Pedro de Cardeña, en Burgos. Verán por qué. En abril de 1939, el primero certifica que "en el mes anterior no se ha podido obtener ninguna economía en la compra de víveres para la confección de ranchos". El segundo, por el contrario, escribe ufano que "las economías realizadas durante el mes de la fecha importan la cantidad de 14.277,6 pesetas, diferencia entre lo reclamado y lo invertido, cuya cantidad será ingresada en el Banco de España en la cuenta corriente de la Inspección de Campos de Concentración". A- Miranda de Ebro, el más longevo. Se cerró en 1947. Su historia está casi más vinculada a la II Guerra Mundial, ya que albergó a numerosos refugiados. En los listados del Tribunal de Cuentas se suceden apellidos como Wilson, Weil, Van Derber, Roux, Rivière, Sorel, Zalewski o Zielinski. En agosto de 1943 había 3.265 extranjeros. Durante un tiempo se mezclaron sin sentido alemanes, judíos, franceses, británicos y polacos, hasta que los conflictos obligaron a delimitar zona aliada y zona germana en el campo. Saludos fraternales, compañero José Luis Morales Suárez. Abrazos.

698 | Román Hermenegildo Nombela - 11/3/2010 - 11:47

En el anterior, olvidé citar algunos datos de la Huella Documental del Drama -En la reconstrucción del nuevo pueblo de Belchite trabajaron prisioneros extranjeros que habían combatido en las filas de la República. En febrero de 1940 había 303 extranjeros. Cada uno cobraba 2,50 pesetas diarias. -Además del de Miranda de Ebro, que funcionó entre 1937 y 1947, en Burgos, abrieron campos de concentración en Aranda de Duero, en Lerma, en San Pedro de Cardeña y en Valdenoceda. -Córdoba, con diecisiete abiertos, fue la provincia con más campos de concentración. Le siguieron Granada, con diez; Badajoz, con ocho; y Alicante con tros ocho. Entrañable y querido José Luis, como verás, la Ley de Memoria Histórica continúa en la brecha, y la mayoría de las instituciones oficiales, incluso algunos (pero muy poco) ayuntamientos del PP, la están cumpliendo. Como escribió alguien más arriba, NO HAY QUIEN VEA PARARLA, ya que la MEMORIA HISTÓRICA ES LA MEMORIA DE TODAS Y TODOS. Saludos.

699 | Carmela Durán Moraleda de la Serna - 11/3/2010 - 14:45

“Aquellos archivos olían a un pasado remoto", escribió el que fuera gobernador civil de Barcelona, Salvador Sánchez-Terán, justificando con estas palabras el cumplimiento de la orden recibida en abril del año 1976 para destruir todos los papeles conservados en la Jefatura Provincial del Movimiento “bajo su mando”. Con semejante criterio, da grima imaginar qué hubiera ocurrido si, por oler a un pasado, cientos de años más remotos, algún gobernador de Sevilla hubiera recibido de su ministro una orden para destruir los papeles del Archivo de Indias y la hubiera cumplido. No hay historia sin archivos y de aquella destrucción al traslado de documentación sobre campos de concentración procedente del Tribunal de Cuentas al Archivo General de la Guerra Civil, un largo y tortuoso camino han tenido que recorrer -y lo que aún queda- decenas de historiadores para reconstruir las páginas más terribles de la historia del Estado español del siglo XX. La represión desencadenada desde el mismo momento de la rebelión militar en julio del año 1936 y durante los largos años de la posguerra. Represión que tuvo diversos nombres pero un único objetivo, que fue arrancarles a todos, y desde la raíz, los ‘males que habían infectado el cuerpo de la patria’, entre ellos, el liberalismo, el socialismo, el anarquismo, la masonería, el comunismo... En el camino de la reconstrucción, hemos pasado de la búsqueda, tantas y tantas veces a ciegas de las huellas de ese pasado, a disponer en las pantallas de los ordenadores de los expedientes de la “Causa General”. Mientras archivos tan sensibles como los de la Guardia Civil permanecen cerrados a la investigación, hay archivos militares que no sólo han abierto sus puertas, sino que han clasificado, ordenado y también digitalizado buenas partes de todos sus fondos, y han facilitado la creación de bases de datos de los consejos de guerra que enviaron a la muerte a decenas de miles de españoles leales a la Segunda República española, el mejor periodo de la Historia de nuestro país. Ha sido un camino sembrado de obstáculos en el que durante años rigió la discrecionalidad, sólo remediada por el empeño de nuevas generaciones de archiveros e historiadores, que han documentado la magnitud y la profundidad de la inusitada represión sobre la que habían erigido el nuevo Estado. Aunque hasta fechas recientes, hemos carecido de Política de Estado sobre archivos de la Guerra Civil y de la dictadura. La Ley 52/2007, llamada de Memoria Histórica, ha querido remediar esta situación, disponiendo que todos los documentos referidos simepre a la Guerra Civil española y a la represión subsiguiente, sitos en museos, bibliotecas o archivos de titularidad estatal, ya sean depositados en el Archivo General de la Guerra Civil con sede en Salamanca. A esta nueva política, sostenida con eficacia y tesón por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas obedece todo este traslado de esos fondos del Tribunal de Cuentas y de ella tendría que derivarse la elaboración de un libro blanco o informe general sobre la situación actual de los archivos de titularidad estatal (Fuerzas Armadas y las llamada de Orden Público incluidas) que marque líneas de actuación futura y establezca las condiciones de consulta de papeles todavía hoy inaccesibles. Por último, enhorabuena José Luis Morales por esta ventana digital y por todo lo que está significando para saber y conocer, sin restricciones ni censuras. Porque Memoria Histórica es DIGNIDAD.

700 | Blanca Marina y Kiryl desde Barcelona - 11/3/2010 - 14:50

Sólo pongo estas letras para felicitan a mis paisanos y amigos, tanto a Pepe Luis, José Luis Morales Suárez, y Juanele, Juan Martín Guerra, por la gran lección de dignidad, solidaridad y decencia que nos están dando cada día.

701 | JuanMartín Guerra - 11/3/2010 - 20:11

PARA DAVID HERRERA RODRÍGUEZ.

Querido David: no sabes cuánto me alegra cada vez que veo y leo un comentario tuyo en este blog, paradigama de libertad de expresión, que no libertinaje, de nuestro fraternal José Luís, a quien nunca he dejado de admirar ni de transmitirle mi más sincera amistad; aun en lo momentos más difíciles de su durísima, atribulada y azarosa vida que, en mi modesta opinión, raya en lo legendario. Puedo decirte que desde el instante que nos conocimos, con apenas once años, y nos fundimos en un fortísimo e infantil abrazo, nuestros fraternales sentimientos jamás han sufrido la más mínima merma; sino todo lo contrario. Es por lo que, cada vez que me escribes algo relacionado con sus vivencias, y conociendo que fuiste “uno de los de Las Palmas” que en más de una ocasión te jugaste el físico con él, me produce una enorme dicha, alegría y satisfacción, ya que, a pesar de todo, ambos, aún lo pueden contar.
Algunas cosas de las que me has escrito las conozco; otras, no. Entonces te agradezco profundamente el ejercicio mental que haces para relatarme hechos de aquellos tristes, funestos y pasados años… ¡Y tan fructuosos! ¿Por qué no? No dejes, pues, de escribir; porque tus relatos son muy interesantes, aleccionadores, y de gran utilidad para mí.
Aprovecho la ocasión para expresar mi más sincero agradecimiento (y asombro), por haber alcanzado este inigualable foro la cifra de 700 comentarios (¡setecientos comentarios! ¡Se dice pronto! Algunos son auténticas tesis doctorales de otros no menos esclarecidos doctores), cifra impensable cuando comenzó a rodar el magnífico trabajo que nuestro fraternal amigo, en un gesto de su característica largueza, le dedicó a mi primer librito (publicado), en prosa. El segundo, continuación del primero, aunque con distinto enfoque, va muy adelantado, y si los dioses me son propicios, pronto verá la luz.
También aprovecho el oportuno momento para mostrar, de nuevo, mi apoyo solidario con la causa del señor juez don Baltasar Garzón Real. Espero que todo se solucione a su favor lo antes posible; aunque, como dice el refrán: “Las cosa de palacio van despacio”… Las de la Justicia también; pero, al final, la verdad tendrá que resplandecer, como ha resplandecido otras veces.
Como sé que eres un amante de la poesía, he elaborado un sonetillo en tono eutrapélico y algo coñón; pero sin ánimo de ofender a nadie, relacionado con el proceso arriba indicado y con la sana intención de poner una nota más o menos alegre dentro de tanta crispación. Ahí va:

Sobre el "atornillamiento" que sufre Garzón.

Pájaros contra escopetas:
se le permite a Correa
personarse en la pelea...
¡Viva España, qué puñetas!

¡Coño hermano, qué silueta
y perfil de doña Astrea!
¡Que venga Dios y lo vea!
Hay quien habla de "vendetta";

porque, prevariación
no se ve por ningún lado.
Sin embargo, la cuestión

es que, algunos magistrados,
del famoso juez Garzón
son "amantes declarados".

PD. Saludos afectuosos para Mª Esther Bello, Donina Romero, y Blanca Marina.

Abrazos para todos, y tú, David, a ver cuando te dejas caer por mi casa para hablar largo y sentados, que no tendidos. Hasta pronto, pues.

¡Ánimo, señor Garzón!

702 | María Silvana Martín de los Heros Salvatierra - 12/3/2010 - 18:57

Como siempre, el maldito Poder Judicial quiere ocupar ‘posiciones de vanguardia’ en sus desafueros. Aprovechando alguna reunión de su ‘gobierno’ celebrada en Madrid en torno a sus asuntos ‘internos’ más inverosímiles, he aquí que de pronto, en vez de hablar e impulsar la batalla judicial contra las mafias del ladrillo, léase “Operación Gürtel” que está en el ‘candelero mundial’, anticipan el pronunciamiento de sus sentencias contra el magistrado Baltasar Garzón Real. ¡Está cantado! Cuanto más reduzcan su extraordinario trabajo impagable, menor será nuestro trabajo y, así, podremos continuar disfrutando de nuestro endémico absentismo con el que tanto disfrutamos. La consigna urgente, pues, es “liquidar a Garzón” buscándole cinco pies al gato. No importa que el número de los sumarios hagan montañas en el Tribunal Supremo, ni importa que recursos y casaciones sigan eternizándose en sus bodegas, estanterías y devanes, ni importa que quien pensaba en su ingenuidad que la Justicia existía, sepan ya que ni justicia ni pamplinas, “porque aquí mandamos nosotros, en España mandamos nosotros, el auténtico Gobierno es el que formamos nosotros, pues nosotros siempre tendremos la última palabra. ¡Qué más da que llenemos las cárceles de inmigrantes ‘sin papeles’, que hacinemos las prisiones de carteristas que han ‘robado’ dos panes para que coma su familia un día por lo menos o qué más nos da, a nosotros claro, que los más de cuarenta y cinco millones de alelados españoles sepan que el Poder Judicial es el gran verdugo de la Justicia, sobre todo entre quienes integran sus cúpulas dirigidas por el mayor meapilas del mundo, que más nos da que nuestra fuerza aterrorizadora sirva para engrosar filas de criminales, asesinos, defraudadores, mafiosos, corruptos y saqueadores! Esos cuarenta y tantos millones de personas, o lo que sean, van a enterarse de una vez por todas que nosotros somos desde hace muchísimos años los verdaderos amos de todo, vida y haciendas, leyes y decretos, dediciones y ajusticiamientos como estamos demostrándoles hoy, como siempre debían saberlo y que cualquiera que se nos desmande, como Garzón, queriendo hacer justicia, lo vamos a enchironar tarde o temprano”. Así tendrían que ser las deliberaciones en este Consejo General del Poder Judicial que, no lo olvidemos, tiene a Carlos Dívar como su actual presidente, ‘por aceptación del Gobierno de Rodríguez Zapatero’, pelele al que se manipula con dos de pipas, como hacen los componentes de la Sala Penal del Tribunal Supremo, o como hacen y deshacen Margara Robles, de la Rosa y los carcamales de la que llaman eufemísticamente ‘corriente conservadora’ con apoyo de esos ‘progresistas’ como la vocal citada en líneas anteriores a ésta. En el Estado español no hay mayor ni más lamentable espectáculo de bajeza y degeneración que el que están ofreciendo ahora mismo, gratis como corresponde al justiciable, estos padres y madres de las injusticias, ya sea en el Salón de los Pasos Perdidos, ya en sus reuniones pantagruélicas en horas de trabajo delante de la barbacoa correspondiente, aunque las diferencias sensibles entre las cifras de la criminalidad oligárquica emerja con espanto en sus amigos y sus camaradas del PP, mientras los parados, inmigrantes y autóctonos están esperando justicia. “¡Que esperen y que se jodan! Porque sabemos que siguen siendo los pobres, los parados y los inmigrantes quienes cometen más delitos, aunque la gran mayoría de ellos corresponde a personas muertas de miedo, ilegales que llegan a este país para ser delincuentes por el simple hecho de que sólo vienen a eso. Nosotros lo corroboramos aquí, y donde quiera que sea. Para eso somos, repito, los que mandamos, somos el auténtico Gobierno y los que dicen que son los gobernantes, los del Gobierno Zapatero, están para que coman en nuestras manos. Aquí mandamos nosotros”. Lo que cuenta es el efecto de sus palabras sobre la sociedad española, a la que el CGPO ‘promete’ que acabará con la inseguridad,
que significa que la presencia de inmigrantes ‘sin papeles’ genera la inseguridad por su propensión a convertirse en criminales. Calumnia eficaz, como todas las suyas. Estas declaraciones suyas responde a las crisis de mentalidad europea con ‘otras dimensiones mucho más amplias’. En su libro ‘El miedo de los bárbaros’, Tzvetan Todorov advierte de que el rasgo negativo que caracteriza a los ‘occidentales’ es el miedo. Miedo ante el ascenso económico imparable de nuevas potencias orientales, miedo a la eventual crisis de energía, miedo a las posibles rebeliones mundiales orientales, que desde el 11-S, han asumido los métodos del terrorismo islámico. Añado, miedo a las masas de inmigrantes a las que las clases capitalistas han recurrido para alimentar la gran onda de crecimiento del fin de siglo y que, hoy, ya no ‘son útiles’ y los convierten en competidores desleales por recursos escasos. Los ‘civilizados’ (¿¿??) pierden entonces esta condición de tal, no reconociendo ‘la plena humanidad del otro’; el miedo a supuestos bárbaros les convierte en bárbaros. El racismo implícito de los magistrados del Tribunal Supremo durante esos años dorados, el de Carlos Dívar o de Adolfo Prego en 2003, respaldados por miembros del Consejo General del Poder Judicial (algunos forman parte de ambos, como hoy es el caso de Carlos Dívar, presidente de ambos organismos) cuando los ‘descarriados’ como Baltasar Garzón Real, tan en candelero (porque merece la ingente solidaridad que él está recibiendo de la MAYORÍA de la sociedad española), proporcionaba esa utilísima mano de obra lacaya en los “mercadeos de favores” entre jueces y magistrados, siempre por el beneficio de sus amigos multimillonarios y ‘colegas ideológicos’ que “tendremos todos y todas en el PP –Partido Pendenciero, Partido de la Porra o Partido del Pelotazo, que en él y en su acrónimo caben todos estos desarrollos lingüísticos- encuentra hoy la ocasión de presentarse como defensores de los intereses de la sociedad, denunciando al enemigo del pueblo Don Baltasar Garzón Real, “por haber abierto ‘innecesariamente’ la caja de los truenos, cuya condición como tal fue infravalorada. Este sentimiento de inseguridad que tiene el PP desde que Don Baltasar Garzón Real ‘tiró de la manta’ de la denominada “Trama Gürtell” haciéndoles cuestionar sus multimillonarios patrimonios, devenidos de las comisiones y mordidas en su “habitual comportamiento mafioso” que en buena parte iba a engrosar las arcas del “Partido Perdido”, que también podríamos llamarlo así, será de fundamento de sus miedos para iniciar, a escala sin precedentes, el “acoso y derribo” del magistrado Don Baltasar Garzón Real en calidad de chivo expiatorio; su calificación peyorativa serviría y sirve para que sus actuaciones sean ‘cortina de humo que permitirá ocultar las responsabilidades propias de sus propias crisis”. Está más claro que las aguas claras. Cuanto está sucediendo en el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial muestra que un hecho aparentemente menor es ‘demostración y detonador’ para acabar con cualquiera, si es que pudieran hacerlo, saltándose a la torera disposiciones y normas, Derechos y obligaciones, mediando siempre Poder y Dinero y que ‘nunca salga a la superficie las maniobras para soslayar el problema de su situación difícil, situación difícil del PP, ‘cargando culpas a la acción del otro’. Es posible que tal ayuntamiento de mafiosos, celosos, corruptos, jueces franquistas, y no franquistas, con fascistas abiertos y nazis “demócratas de toda la vida” sea la que hayan desarrollado y hayan hecho que el impagable y valeroso “comportamiento continuado” de Don Baltasar Garzón Real fuera el que aquellos palafreneros del PP hayan diseñado y puesto en marcha contra esa buena labor ejemplar de ‘Hacer Justicia’, sin menoscabo de quienes son los ‘reos o las reas que han de sentarse en el banquillo sean jefes, presidentes de gobiernos autónomos, condes o marqueses nombrados por el dictador irrecordable, cuyas estampitas tienen todos ellos y todas ellas en la mesa labrada de caoba, que tienen en sus correspondientes despachos o en las mesillas de noche de sus insondables alcobas. La directriz era y es “¡Acabar con Garzón al precio que sea!” Pero si tal es su línea de actuación es difícil entender por qué de repente acuerdan el incumplimiento de esa norma esencial para proteger los derechos humanos de todos y todas aunque ésos sean ilegales. Recordemos la presencia del fuerte partido franquista en la calle madrileña Génova, Plataforma por la Vida, su alianza con la cúpula de la Iglesia más rancia del mundo que alcanzó la quinta parte de sus votos. El apoyo a la medida parida por Rajoy y CIA, así como de las martingalas de sus alcaldes y sus alevines falangistas y sus medios de comunicación (El Mundo, La Razón, ABC, Telemadrid, ¡Libertad (¿?) digital! como vehículos para crean los estados de opinión de su conveniencia, esos demonios que tratan de satanizar al indoblegable magistrado Don Baltasar Garzón Real en su tarea de HACER JUSTICIA pese a cuantos contratiempos le pongan delante, sobre todo por las puñaladas en la espalda que siguen infrigiéndole esos lacayos judiciales, políticos y/o judiciales. No es menor la secuencia de las reacciones que desde entonces vienen manifestándose en el PP. Los impopulares en el PP parecen que han percibido que hay caladero de ‘venganza’ en la sensación insegura que afectará a la miedosa sociedad española en su conjunto, incluyendo capas clave de la izquierda. El ‘espíritu nazi’ se nutre de propuestas restrictivas sobre los ‘desmanes’ del magistrado Don Baltasar Garzón Real que, de paso, llevan la satanización sumaria de la política del PSOE. Para que la salsa cobre consistencia, ahí está la ‘alarma social’ creada por un par o algunos más de desgraciados vengadores y vengadoras, para poner sobre la mesa en el Consejo General del Poder Judicial de su ‘separación cautelar’ del Magistrado, tal cual proponen el instructor Varela y la vocal Margarita Robles. Mejor sería exigirle que Don Baltasar Garzón Real sea fusilado al amanecer en las tapias del cementerio civil, nunca el católico por supuesto (porque no merece la bendición divina). A lo sumo, como otra medida de magnanimidad franquista del Consejo General del Poder Judicial, conmutarle esta pena por la de “su cadena perpetua”, revisable para que cuele, contra de la letra y el espíritu de la Constitución. A su lado estará la nueva derecha antiabortista de Rosa Díez y todos los anti que sean precisos derivados de su UJyD. Sin olvidar que ese tratamiento penal específico de los menores del PP sea sólo la etapa previa a su ingreso en galeras o la falangista rehabilitación del cochambroso, espantoso e inmoral Valle de los Caídos en el que “estaremos algún día todos nosotros cerca del cadáver de nuestro salvador, guía y referencial generalísimo, ideólogo para todas y cada una de las actuaciones políticas que hemos diseñado en nuestro HONRADÍSIMO partido. Desconfiemos de los que nunca han querido pensar y actual como nosotros, expulsemos y condenemos a todos y a todas los y las ‘demócratas’ para ganarnos el cielo y rebosar nuestra cuentas corrientes a costa de todas esas cochambres de los pueblos de España, que para eso están, para trabajar y para enriquecernos a nosotros”. Valdría la pena reponer la película Matar a un ruiseñor, dirigida por Robert Mulligan y producida por Alan J. Pakula, que protagonizó Gregory Peck, insuperable, sobre los jueces y la justicia estadounidenses, ya que conmemoramos casi a la vez hechos como la “Liberación de Auschwitz”, o el centenario del nacimiento del combatiente antifascista Miguel Hernández, inigualable, genial y ejemplar poeta que fue asesinado vilmente en una cárcel del horror por rechazar las propuestas que le hacen “para que renuncie a sus principios y se adhiera a la causa salvadora del caudillo”, como escribieron en el escrito que le pusieron delante. Sin miedo, firme y convencido de todo lo que hizo y de cuanto continuaba haciendo desde las tenebrosas cárceles y prisiones en las que estuvo hasta su muerte. El miedo es el “consejo que esgrime el PP cuando brama y vocifera como ‘buenas para España’ sus maniobras ahora dirigiendo y coordinando las maniobras de la salvaje persecución de su jauría contra el magistrado Don Baltasar Garzón Real. Porque el PP aprendió del franquismo, como aprendieron sus jueces del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, que "la instrumentalización política del miedo" rinde más beneficios que sus huecas y repugnantes proclamas antidemocráticas contra todos los pueblos españoles y, ahora, contra el valeroso e invencible "Magistrado del Pueblo" Don Baltasar Garzón Real. Abrazos, querido José Luis, y felicidades por tu coraje, referencia para todas las personas que te conocemos o, lo digo mejor, que "hemos tenido el honor de haber conocido a alguien como tú". La lucha continúa y tenemos que multiplicarla por mil, porque tú sabes que "cuando se mata una flor, crecen más de dos millones a su alrededor". Besos.

703 | Juan Abrante Herrera - 12/3/2010 - 19:02

Todas las personas que decimos que queremos ser decentes y honrados, de aquí de Agüimes o donde sea, tenemos que darles las gracias a ustedes dos, a Pepe Luis y a Juanele, por la conciencia que ustedes no están despertando con tantas y tantas opiniones y comentarios. Con perdón de Juanele, que se lo merece, creo que mucho más se lo merece Pepe Luis Morales Suárez, porque siempre corrió más riesgo en todo lo que hacía y sigue con ello para traer la Democracia que tenemos que defender todos los días. Salud.

704 | David Herrera Rodríguez - 13/3/2010 - 01:01

Querido paisano Juan Martín Guerra, tengo que agradecerte mucho tus sentidas palabras y las consideraciones valiosas que haces sobre mis notas y mis comentarios. Pienso que no tienen demasiada, quizás ninguna, importancia. Aunque como sé muy bien cómo es y cómo se comporta José Luis Morales Suárez, Pepe Luis le llamamos sus amigos, pues nunca saca a relucir, ni presume de nada, de los ingentes actos extraordinarios que hace, que hizo y que continúa haciendo. Porque jamás lo ha querido hacer, y porque ya sabes que es muy autocrítico, me permití hacerte llegar algunas partes de su biografía para que supieras "algo más" de todo lo que debes saber de nuestro común amigo y, en mi caso, viejo y siempre actual compadre y camarada y desde tiempos inmemoriales. Tras leer tu comentario en esta inigualable ventana digital, Madrid Agüimes, empiezan a venirme a la memoria tantas cosas que, si todas se acumularan en un volumen, tendrían que haber escrito en éste mil o quizás dos mil páginas. Te diré que lo primero que hago cada día al llegar a la Facultad, donde llevo dando clases desde hace casi treinta años, es abrir este blog para leer inmediatamente las últimas aportaciones de Pepe Luis, quien desde hace mucho tiempo no cuelga nada, seguramente por tantos impedimentos de su irreversible enfermedad, que tampoco ha podido hacer mella de su entereza y jamás él ha permitido que lleguen a apiadarse de lo que le pasa, por lo que nunca gime ni hace gestos de dolor aunque esté partiéndose de dolores “por dentro y por fuera”. Me figuro que tú sabes que una de sus máximas es impedir a toda costa que nadie “lamente” su enfermedad, o haga falsos guiños y le diga, sin pronunciar palabra alguna, que “lo siente mucho, como si me estuviera ocurriendo a mí o a algunos de mis hijos”. Estoy hablándote y refiriéndome a mis evocaciones y mis experiencias, a mi militancia y a mi compromiso después de que José Luis Morales Suárez me convenciera con argumentos, e infinita paciencia, la suya, cosa que le agradeceré toda mi vida. Como sus hermanos Juan Manuel, Mima, Federico y Paco. Trabajé con seguridad en lo que hacía, milité sin desmayo y sigo empeñado en que “otro mundo es posible”, un mundo más justo, sosegado, con personas iguales tanto en deberes como en derechos. Quiero confirmarte que durante muchos años, tendríamos el aval extraordinario y la certidumbre que desprendía Pepe Luis, que siempre con ideas e iniciativas suyas, ponía sobre la mesa para combatir contra la dictadura. Como pienso que sabrás que José Luis es muy inteligente y que siempre ha sido muy ingenioso y con una sagacidad imposible de superar, nos hacía ver cómo habían vivido nuestros padres y madres, porqué soportaban humillaciones, embates y embestidas de tantas ‘autoridades’ militares que sólo se imponían con el palo y tente tieso. José Luis es mayor que nosotros y que sus hermanos. Fue él quien nos enseñó qué debíamos hacer en cada momento, qué podíamos o debíamos leer y cómo debíamos pronunciarnos con claridad de lo que todos y todas las militantes ‘no viésemos claro’ respecto a las acciones clandestinas que ‘sólo’ realizábamos los que tuviésemos claro para qué las hacíamos y qué sentido tenían en el momento de llevarlas a cabo. José Luis nos habló mil veces del miedo, congénito en los seres humanos, y su diferenciación con la cobardía. José Luis nos aclaraba que “miedo tenemos todos y ninguno somos sobrehumanos y ‘valientes’ porque hiciéramos actos en momentos difíciles”, explicándonos con todo lujo de detalles que sólo debíamos aportar lo que nos permitiera nuestra naturaleza, nuestras reflexiones y nuestro convencimiento. Por eso afirmo, confirmándotelo, querido Juanele, que José Luis Morales Suárez, Pepe Luis, es un personaje único, exquisito y ejemplar, cuya militancia política es un ejemplo histórico permanente cada vez más referencial. Al menos para muchos de nosotros y de nosotras, por no decirte todos pues, como siempre saca él a colación, “deberíamos huir del absoluto en cualquiera de nuestros análisis”, repitiéndonos hasta la saciedad “que las apariencias SÍ engañan”. Pero yendo más lejos, sin pasarle jamás factura a nadie y ni tan siquiera recordárselo alguna vez, José Luis es esa persona generosa que nadie puede tan siquiera ni imaginarse. Ha ayudado a todas las personas que ha podido, a sus padres y a sus hermanos, incluso cuando tenía poco dinero. Fue decisión propia impedir que ni uno de sus hermanos pagaran ni un duro de los costes en el entierro de su padre, su hermano Federico y su madre, explicándoles a sus hermanos que él ya lo había pensado y que sus obligaciones, las de sus hermanas y hermanos, no eran las que tenía él. Hay algo que no voy a decirte y preferiría que le preguntaras a él sobre el enfrentamiento que tuvo con el representante en Canarias de varias marcas de cigarrillos ingleses, coronel del ejército de tierra, a cuenta de una jugarreta que le hizo a su padre con la complicidad de Alfredo Santana, padre de Damián, Victoria Ester y Blanca Marina. Si te lo cuenta él, lo cual me alegraría, bien, y lo sentiré si no lo hace. Está en su derecho. Pero Pepe Luis también ha ayudado y ayudó mucho a Sebastián Alemán Lorenzo, a Vicente Rodríguez Bordón y a una de sus hermanas; ayudó económicamente al viejo Manino, cuando sus propias hijos le habían abandonado, a pesar de que uno de ellos tenía unos oscuros negocios en zonas del sur de Gran Canaria. Así, hasta una lista infinita que en algún momento podría darte y explicarte puntualmente. Con estos brochazos, lo que pretendo explicarte es que nunca José Luis calentaba el dinero en sus bolsillos si alguien a su lado tenía alguna necesidad. Jamás lo permitió. Termino aquí pero te prometo darte algunos, no sé cuantos, detalles más que ayudan a elaborar el perfil solidario, entrañable, generoso y ejemplar de José Luis Morales Suárez, nuestro fraternal y siempre referencial amigo y compañero. Pronto hablaremos cara a cara, espero, si tú me lo permites, en alguno de las escasas visitas que hago al pueblo de nuestras entrañables y enriquecedoras evocaciones. Abrazos.

705 | Juan Martín Guerra - 13/3/2010 - 01:55

PARA DAVID HERRERA RODRÍGUEZ.

Querido David: de nuevo, te doy las gracias por tu comentario. Con Sebastián Alemán Lorenzo, Chanín para los amigos,me unió un gran amistad. Su padre, Remigito "el de la tienda", fue mi padrino de confirmación y desde ese momento yo le decía, y le dije hasta el final de sus días, "padrino". Chanín trabajó conmigo en una empresa del sur, siendo él miembro activo del FRAP. Yo lo sabía; y él sabía que yo lo sabía; pero jamás me habló de sus "actividades" ni yo le pregunté sobre ellas. Era muy discreto.
Cuando vengas por mi casa, podemos hablar de muchas cosas. ¡Ah! El día que decidas venir y llegues al pueblo, no preguntes dónde vive Juan Martín Guerra; porque es muy probable que los preguntados lo ignoren. Pregunta simplemente dónde vive Juanele. Entonces, darás enseguida con mi paradero. Con esto salgo al paso a un comentario en este blog de una cierta "desconocida" que me escribió: "¿Cómo quieres que te diga, Juanele o don Juan Martín Guerra?". Como la pregunta tenía su dosis de cicuta, a ella y a los que piensa como ella, decirles que en el pueblo, desde septiembre del 1953, todo el mundo me conoce por el apelativo cariñoso que me colgó mi madre: Juanele. Jamás le he exigido a nadie que me diga don Juan (¿Queda conforme, querida desconocida? Sí, a usted se lo digo. Usted que me acusó de no saber lo que era la amistad ).
Bueno, querido David, ya lo sabes.Te espero. Abrazos.

706 | Pedro Criado Cuzado - 13/3/2010 - 22:37

Adelante compañeros, que la cosa marcha aunque vaya siendo "poco a poco". Ánimo, Juanele, y ánimo Pepe Luis. ¡Vamos ganando! Abrazos.

707 | María Antonia Navarro Esteban - 13/3/2010 - 22:38

Banco Santander y la Universidad de Nueva York (NYU) han aportado una serie de documentos al juez Manuel Marchena, quien instruye la querella por cohecho contra su colega Baltasar Garzón Real, en los que certifican que el magistrado perseguido nunca percibió ni un solo dólar de los 327.000 (237.680 euros) con los que la entidad bancaria patrocinó dos ciclos de conferencias organizados y coordinados por el magistrado Baltasar Garzón Real en la citada Universidad. En los documentos aportados ahora al Tribunal Supremo por el banco Santander, la NYU desglosa los gastos de los ciclos ‘Diálogos Transatlánticos y Derechos humanos y seguridad jurídica en Iberoamérica’, que celebraron en el Centro Rey Juan Carlos Primero de España de la NYU entre los años 2005 y 2007, y que eran coordinados por Baltasar Garzón Real. Fueron diecisiete actos públicos, en los que participaron alrededor de cincuenta invitados, entre escritores, políticos, ex mandatarios, directores de medios de comunicación, personalidades de la banca, la Economía o el Derecho, de doce países para explorar y estudiar el fenómeno y las consecuencias de las guerrillas, la lucha armada, el terrorismo de Estado y cada una de sus variantes desde muy distintos ángulos, y que constituyeron un éxito. El detalle de gastos remitido por la NYU asigna 202.000 dólares (146.800 euros) al primero de los ciclos y 125.000 (91.000), al segundo. Destacan que los honorarios de los participantes, entre ellos la Premio Nobel Rigoberta Menchú, que no llegó a siete mil dólares (5.090 euros), mientras que los viajes ascendieron a casi treinta mil dólares (21.800 euros) y el alojamiento de invitados superó los cuarenta y tres dólares (31.255 euros). La querella señalaba que el magistrado Baltasar Garzón Real “había utilizado su cargo para pedir al presidente del Banco Santander el patrocinio de los dos ciclos que daban cobertura a su licencia retribuida, entre marzo del año 2005 y junio del 2006”. Añade que el juez había recibido el importe de los gastos de escolarización de su hija. Todos los documentos que ahora han recibido demuestran que Baltasar Garzón Real nunca recibe ningún dinero del Banco Santander por concepto alguno. ¿Qué pasa ahora, si se le ha caído una más de sus falsedades? ¿Dónde ‘deben esconderse’ tales magistrados del Supremo que ‘admitieron’ a ‘tramite’ una querella realizada con mala fe, fraudulenta, tipificada en el Código Penal y en la Ley de Enjuiciamiento Criminal? ¿Por qué el Consejo General del Poder Judicial no toma ‘cartas en el asunto’ como le corresponde? ¿Es que estamos en ese país descrito por José Saramago, Premio Nobel de Literatura, donde ‘todo el mundo es ciego’ y en el que la honra ni se le supone? Querido José Luis Morales Suárez, entre todos y todas ya vamos ‘quitándole’ el maquillaje a un club de absentistas que, dicen, cuando pretenden llevar a cabo su venganza, utilizan los medios más despreciables, viles y repugnantes en sus actuaciones para lograr sus propósitos. Es decir, al revés del pepino, pues aquí el fin “sí justifica los medios”. A pesar de todo, ahora mismo son ellos los que ‘están pasando apuros’ para justificar lo injustificable. Abrazos.

708 | Paco Luis - 14/3/2010 - 18:17

¡Enhorabuena y felicidades, Pepe Luis Morales Suárez! ¡Enhorabuena y felicidades Juanele, o Juan Martín Guerra! ¡Ni un paso atrás ni para coger respingo! Ustedes fueron, como son y cual siguen siendo los mejores. Abrazos.

709 | Ramón Cotarelo - Catedrático - 14/3/2010 - 18:19

La cacería contra el juez Garzón disfrazada de procedimiento legal persigue tres objetivos relacionados entre sí pero de muy distinto alcance. El de menos, a fuer de sabido y tradicional, es que se trate de la acostumbrada exhibición del pecado nacional de la envidia. Cuanto más independiente, auténtico, original o brillante sea alguien, más se empeñará la caterva de mediocres –empezando por los de su oficio– en silenciarlo y acabarlo. Gentes sin el menor relieve profesional o humano recurrirán a triquiñuelas de rábula en un procedimiento por razón de la persona a ver si acaban con quien, teniendo sus defectos, como todo ser humano, ha mostrado una audacia, integridad, agudeza de juicio y sentido de la justicia que se celebran allende pero no aquende las fronteras.
De mayor alcance es el hecho de que en esta persecución personal aparezca la larga mano del PP, que considera ahora que el breve paso del juez por el PSOE lo inhabilita para cuanto emprenda sin que adujera tal circunstancia cuando aquel instruía el caso GAL y la militancia estaba más reciente. Que Trillo, precisamente el ex ministro del Yak-42, acuse de prevaricación a Garzón prueba que no se trata sólo del juez por el juez sino de encontrar un pretexto para pedir la anulación de lo actuado en el caso Gürtel, muestra evidente del maridaje entre la delincuencia y la política de partido. Lo más importante es el aspecto general, en el que la figura del juez mismo resulta ya del todo irrelevante porque de lo que se trata es de que los herederos ideológicos del franquismo, con la ayuda de magistrados de análoga orientación doctrinal, hagan en su persona un escarmiento para todos aquellos que crean que pueden ya por fin aclararse las responsabilidades de cada cual en los crímenes de la dictadura. La Transición fue mansa con el franquismo y no depuró los aparatos represivos de su régimen. Al contrario, los amnistió. En sus puestos siguieron los torturadores de la Brigada Político-Social y los farsantes del Tribunal de Orden Público, que condenaban a largas penas de cárcel por delitos consistentes en ejercitar derechos fundamentales reconocidos en cualquier otro lugar, como los de asociación o expresión, por no hablar de los tribunales militares que mandaban fusilar por lo mismo. Al ver que, contra lo que cabía esperar, la democracia no los represaliaba, se crecieron y de ahí vienen los grupos parapoliciales, del Batallón Vasco Español (BVE) a los GAL, y esos jueces cuyas decisiones tratan de resucitar y legitimar la memoria de un régimen delictivo al que juraron lealtad. Si quienes han iniciado, admitido e investigado esta agresión al juez Garzón siguen adelante con su empeño habrán blindado la iniquidad histórica de aquella dictadura cuya sórdida herencia mancillará la legitimidad de origen de la democracia, cosa que no ha sucedido en ninguna parte del mundo. Y habrán conseguido también que, a los treinta y cinco años de la muerte del tirano, sus víctimas sigan en las fosas comunes de la ignominia después de que, como al campesino de la parábola de Kafka, se les cierren las puertas de la ley y la justicia.

710 | Ramiro Valbuena Manjón - 14/3/2010 - 23:06

“Los miembros del Poder Judicial tienen que volver a la normalidad”, ha manifestado Francisco Caamaño Domínguez, el actual ministro de Justicia. Catedrático de Derecho Constitucional, este coruñés de cuarenta y siete años tiene, uno después de su toma de posesión, tres cambios legislativos fundamentales, que son el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la Ley de Libertad Religiosa. Esta semana ha tenido que vérselas con tres enmiendas a la totalidad presentadas contra la reforma del Código Penal por la izquierda y el PNV, contrarios a que se siga endureciendo la norma. El ministro de Justicia, Francisco Caamaño Domínguez, salió del atolladero con los votos del Partido Popular. Confía, a pesar de todo, en que conseguirá una ley de consenso. Caamaño, siempre cauto, sobre las polémicas palabras de Felipe González diciendo que la justicia está "hecha unos zorros por el ganado que hay dentro", considera que el ex presidente habló "en el contexto de un mitin" y que "así deben entenderse sus palabras".
Pregunta. Da la impresión de que el Código Penal se cambia a golpe de suceso.
Respuesta. Debemos legislar desde la razón, no desde el corazón, pero hay situaciones en las que la finalidad de la pena, que es la rehabilitación, es difícil de lograr, como sucede con la pederastia. Esto produce inquietud a las víctimas. Por eso hemos introducido la libertad vigilada. -¿Pero es una pena que se impone cuando la condena ya está cumplida. El diputado del PNV Emilio Olabarría ha dicho que es una cadena perpetua encubierta? “No es una pena, sino una medida de seguridad que se aplica a casos muy concretos. Delitos sexuales y terrorismo. Mientras el condenado está en la cárcel se sigue su evolución, y si al final los servicios penitenciarios consideran que no hay ningún problema, la medida que en su día adoptó el juez no llegará a ser acordada. -¿En qué va a consistir? “Puede ser la prohibición de acercarse a la víctima, pasar cada cierto tiempo por una dependencia judicial, verificar que sigue un tratamiento médico”. ¿En el caso de los delitos sexuales no se va a imponer sólo a los graves, sino a todos, incluyendo el acoso o el exhibicionismo, con penas mínimas de tres y seis meses. ¿No es desproporcionado? “Como son penas cortas, la idea es que después exista cierta seguridad para la víctima, como en el caso de un exhibicionista que está en la puerta de los colegios. Debemos incorporar a las víctimas al Derecho Penal”. -¿Por qué rechaza tanto la cadena perpetua revisable? “El PP, en una ola de progresión punitiva, primero defendía la cadena perpetua, lisa y llanamente. Cuando le dicen que es inconstitucional, que la pena se orienta a la reinserción, que nadie puede estar condenado por vida, buscó esta fórmula”. -¿Cuál es el problema? “Es incompatible con el principio de cumplimiento íntegro de las penas que tanto defiende el PP. Además, sugieren que la revisión se haga a los veinte años. No es lógico que alguien sea castigado con cuarenta años sin revisión posible y que a un condenado a cadena perpetua sí se le pueda revisar. Si hay revisión, que la haya para todos. Eso es abandonar el principio de cumplimiento íntegro. Están siendo incoherentes”. -¿Podría considerarse la revisión a todos los casos? “Quizá, pero ése es otro debate en el que ahora no estamos”. -¿No tenemos un código demasiado duro, sabiendo que la tasa de presos es la más alta de Europa? “Es uno de los más duros de los entornos democráticos, pero las leyes penales cumplen más funciones aparte de castigar, como evitar que la gente cometa delitos. Tenemos la tasa de delincuencia más baja de la década”. -¿Cree que se debe a la dureza del Código Penal? “La prevención general es muy importante, aunque es cierto que porque un código penal incluya la pena de muerte no se van a prevenir los asesinatos; la prevención no llega a tanto. Por otro lado, hemos introducido penas alternativas a la prisión”. -¿El sesenta y seis por ciento de los reclusos está condenado por delitos contra el patrimonio o contra la salud pública y se siguen manteniendo las penas de cárcel para estos delitos. No han endurecido todas las penas. En las de tráfico de drogas sólo se ha hecho para los que realmente actúan de forma grave y perjudicial, pero las hemos atenuado para los delitos vinculados al consumo y con baja repercusión. Estos constituyen el 95% de las condenas por estos delitos”. ¿Estas conductas leves se siguen castigando con cárcel? “Pero son sanciones menores y el juez puede suspender la condena en algunos casos”. ¿Habrá prisión obligatoria para los cargos corruptos en delitos de urbanismo o medioambiente, pero son de uno a tres años? ¿El robo en casa habitada se castiga con cárcel de dos a cinco? ¿El Código Penal seguirá siendo mucho más duro con los delitos cometidos por las clases desfavorecidas? “Hemos hecho un ejercicio de ponderación. Si en algún lugar se nos ha disparado algo, se corregirá. Éste no quiere ser un código fuerte frente al débil y débil frente al fuerte”. -¿Cárcel para los ‘manteros’? “Con la reforma se permitirán penas distintas a la prisión”. -¿Pero la decisión queda en mano del juez? “Hay que ver en cada caso. No es lo mismo alguien que lo hace una o dos veces que otro que lo hace de forma sistemática. Al igual que condenamos cuando alguien roba una cartera, aquí también se está cometiendo un delito”. ¿El grupo socialista introdujo una enmienda para que este hecho sea considerado falta si el valor de los derechos defraudados no supera los cuatrocientos euros. Casi todos los manteros llevan un número similar de CD, los que caben en la manta, y los jueces están valorando esos derechos defraudados en cantidades que oscilan entre los mil y los dos mil quinientos euros”. -Esa medida no va a aplicarse a nadie? “Bueno, la valoración se hace intentando calcular la cantidad que el autor cobraría en derechos de autor por cada CD”. -¿Se compromete a aprobar en esta legislatura la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal? “Me comprometo a llevarla a las Cortes Generales”. -¿Incluirá que la instrucción pase a los fiscales? “Sí. La investigación la tiene que llevar el ministerio fiscal. Debe haber un juez en la instrucción, pero para garantizar los derechos fundamentales, como ocurre ya en prácticamente todos los Estados democráticos del mundo. El juez instructor produce un efecto sumamente extraño”. -¿Se hará una nueva regulación de las intervenciones de las telecomunicaciones? “Vamos a regular todas las garantías vinculadas al proceso”. -¿Cómo se explica a los ciudadanos que en el proceso Gürtel sigan siendo válidas las escuchas y que sin embargo haya un procedimiento contra Garzón por ordenarlas? “Son dos cuestiones jurídicamente distintas, aunque por la lógica están conectadas. Es verdad que en este asunto se produce un efecto extravagante, que es cómo una persona que está encausada en un asunto judicial, en lugar de defenderse se suma a una acción punitiva contra el juez”. ¿El CGPJ vive su propia guerra interna? ¿Qué opina sobre que un vocal haya denunciado el sistema de nombramientos? “Es un órgano de composición plural y con distintas sensibilidades. Cuando sus discrepancias se transmiten a la opinión pública, esto da una sensación de desánimo a los ciudadanos respecto a su valoración de la justicia. La responsabilidad de sus miembros es volver a la normalidad”. -¿La vocal Margarita Robles envió una carta a su asociación, Jueces para la Democracia, haciendo gala del elevado número de nombramientos conseguidos para ellos? “No voy a entrar en lo que hace cada uno de los vocales”. -¿Qué tipo de aclaración esperan del auto del juez Eloy Velasco en el que constata que puede haber alguna relación entre miembros del Gobierno de Venezuela, las FARC y ETA? “Queremos saber si lo que se persigue es una intervención de naturaleza diplomática o si lo que quiere es abrir una cooperación jurídica internacional, porque sería el Ministerio de Justicia el que tendría que hacer la conexión entre las autoridades judiciales españolas y venezolanas”. -¿Van a regular la objeción en la Ley de Libertad Religiosa? “Sin duda. La libertad de conciencia es uno de los déficit de nuestro sistema”.

711 | Rosarina Pestolán Sánchez - 14/3/2010 - 23:07

El viernes pasado el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca recibió 145 cajas de documentos procedentes del Tribunal de Cuentas. Llevaban allí guardadas 35 años e incluyen los 4.987 expedientes relacionados con los prisioneros que el bando franquista encarceló en 132 campos de concentración entre 1936 y 1945 y con los 541 batallones de reclusos que fueron forzados a trabajar en diferentes obras que puso en marcha la dictadura durante ese periodo. Son miles de papeles y la información es árida: altas y bajas, partes, certificados, solicitudes, informes... La fría prosa burocrática da cuenta, sin embargo, de una terrible historia. El triunfo de golpismo y de militares que se rebelaron contra la Segunda República española, democrática, legítima y legal tras la aplastante victoria en las urnas del Frente Popular, desencadenó una brutal represión, y cuantos habían estado del lado de la República española debieron pasar innumerables penalidades. Fueron más de 50.000 los que murieron en la posguerra por haber formado parte del bando perdedor, y más de 250.000 los que se quedaron en el exilio. Luego estuvieron los que fueron arrinconados en los (calculan) 188 campos de concentración: entre 367.000 y 500.000 prisioneros de guerra republicanos. A algunos campos se incorporaron después muchos refugiados de la II Guerra Mundial. Los papeles del Tribunal de Cuentas cuentan lo que pasaron los que estuvieron en una gran parte de ellos. A muchos les tocó servir como esclavos en los batallones de prisioneros. Las líneas de ferrocarril Soria-Castejón y Santander-Mediterráneo; el aeropuerto de Labacolla, en Santiago; las minas de Utrillas; el pantano de la Muedra; los puertos de Castellón y Vinaroz, el canal del Guadalquivir o, entre otros, el Valle de los Caídos no existirían sin el trabajo de aquellos condenados por el delito de haber defendido a la República. Hay cifras que, en esos papeles, adquieren una dimensión trágica. Así por ejemplo, el estadillo de un día cualquiera que llega de una de esas obras y que se refiere, de forma escueta, a cuatro “muertos por accidente”. Entonces no contaban, como no han contado nunca los esclavos en parte alguna. Ahora es posible reconocer detrás de esas cifras a personas de carne y hueso. Detrás de todas aquellas ‘magnas construcciones’, el rostro cruel, terrible y sanguinario de la dictadura franquista.

712 | Juanra Roviraño Bermejo - 14/3/2010 - 23:19

Miguel Hernández, poeta del pueblo en armas, que transformó la lucha en las trincheras en gesta imperecedera, halló en Madrid el arranque de su gloria y, también, el preludio lóbrego a su trágico fin. Al menos cinco escenarios, cuatro de ellos aún visitables, configuran la senda seguida por el poeta alicantino en la capital española. A Madrid llegó en 1931 cargado de poemas e ilusiones, sin un duro en el bolsillo, pero deseoso de teñir con la impronta de sus versos aquellos tiempos cargados de vísperas y drama. En su bolsillo traía una carta para Concha Albornoz, hija de un ministro. No consigue nada. Regresa a Orihuela y vuelve pronto a Madrid. Hasta 1934 no logra abrirse camino, gracias a un escultor talaverano, Víctor González Gil, que le presenta al pintor Benjamín Palencia, de la Escuela de Vallecas, y éste a su vez al escritor católico filocomunista José Bergamín. Los barrios madrileños donde Miguel Hernández enraizó por distintos motivos fueron Cuatro Caminos, Argüelles, Estrecho, Noviciado y Salamanca. En el primero, en la calle de Velintonia, 3, cerca de la Ciudad Universitaria, conoció a su maestro y amigo Vicente Aleixandre; en Argüelles, en la Casa de las Flores, residiría su amigo y también mentor, el poeta y diplomático comunista chileno Pablo Neruda, bien relacionado con la vida literaria de Madrid; en Estrecho, el antiguo convento salesiano donde naciera el Quinto Regimiento; allí Hernández se alista voluntario en julio de 1936 como comisario político y arengario de las tropas republicanas. Tras culminar la guerra, en la prisión de Conde de Toreno, junto a Noviciado, fue encarcelado en septiembre de 1939 tras un frustrado intento de fuga hacia Portugal; y en el barrio de Salamanca, en la calle de Conde de Peñalver, 53, la cárcel de Torrijos donde, ya preso, escribió sus Nanas de la cebolla, sesgadas por el miedo a perder, además de a su primogénito, también a su segundo hijo, Manuel Miguel, y poco antes de emprender el último viaje hacia el penal-reformatorio de Alicante, donde Miguel Hernández murió prisionero del franquismo asesino el día 28 de marzo del año 1942. Es decir, este mismo mes hará sesenta y ocho años. Un derrame pleural consecutivo a una tuberculosis, acentuado por la desnutrición y la pena por la derrota del pueblo en la Guerra Civil arrebató la vida a uno de los mejores poetas en español de todos los tiempos. Nacido en hogar campesino en 1910 e hijo de un ganadero, Miguel estudió hasta los 11 años para verse obligado a cuidar las ovejas de su padre. Pero desde su primera mocedad, su vocación literaria, más precisamente poética, se despliega inmensamente. Tras varias visitas a partir de 1931 a un Madrid por él literariamente idealizado, mas sin dinero, ni oficio, ni horizonte, Miguel Hernández ve en el escaparate de una librería ‘La destrucción o el amor’, el poemario del consagrado Vicente Aleixandre. A su casa le escribe en papel de estraza una carta en la que le pide, tras explicarle su penuria, que le regale el libro. Vicente Aleixandre preguntaría a Pablo Neruda si sabe quién es el corresponsal que le escribe. El chileno le cuenta lo que conoce del alevín oriolano. Trabajana en la calle Ríos Rosas, 26, sede de la editorial Espasa Calpe, como ayudante de José María de Cossío en la redacción de ‘Los toros’.
Al poco tiempo, Miguel Hernández se presenta en Velintonia, 3, desde 1927 domicilio de Vicente Aleixandre. Recibe el poemario en regalo. Conversan. Intiman. Traban entre ambos una amistad imperecedera. Desde entonces, el poeta veterano guía al aspirante por los vericuetos de la poesía española y le introduce, con éxito, en la vida literaria madrileña. La estela del jovencísimo poeta deslumbra ya de gloria. Era julio de 1936. El golpe militar fascista en Canarias desencadenó la Guerra Civil española. En noviembre, comienzan los bombardeos de la artillería franquista contra la ciudad. "El chalé del poeta Vicente Aleixandre resultaba semidestruido por las bombas en 1937", explica el escritor Alejandro Sanz, experto en la obra del laureado poeta. "Precisamente entonces, Miguel Hernández, ya comisario político, tiene la sede de su Quinto Regimiento cerca de la Dehesa de la Villa y no lejos de Velintonia. Acude en ayuda de su amigo. El chalet sólo mantiene los muros en pie, la techumbre se ha hundido, pero conserva chamuscados muchos de los más preciados libros de Aleixandre". Miguel consigue una carreta de madera. "Con ella y con Vicente a cuestas, se acerca a la casa bombardeada y recoge de su interior todo cuanto su amigo enfermo le pide", explica Sanz. Ese mismo año Miguel se ha casado con Josefina Manresa y Aleixandre le regala un reloj de oro.
Tras recorrer los frentes de Guadalajara y Teruel, los de Andalucía y Extremadura arengando a las tropas republicanas, además de viajar a la Unión Soviética y sin dejar de escribir ni de recitar un solo día, Miguel asiste al fin de la guerra con la derrota de su bando republicano. Huye hacia la frontera portuguesa. Se adentra 70 kilómetros en el país vecino. Calza alpargatas, pero lleva consigo en su muñeca el reloj de oro regalo de bodas de su gran amigo. Alpargatas y oro. Levanta sospechas en la policía salazarista que, por la delación de un confidente, Tomás S., de Callosa de Segura, lo entrega a la Guardia Civil. Tomás cobra cinco pesetas de recompensa. Miguel es vejado y apaleado. De nada sirve que Aleixandre, cuyo libro dedicado Miguel lleva consigo, reconozca que el reloj fue un regalo suyo. Tras pasar por penales de Huelva y Sevilla le envían a Madrid, a la cárcel. Ya no será libre nunca más. El escritor fascista Ernesto Giménez Caballero, a quien Miguel conocía de sus primeros viajes a Madrid, le asegura que si colabora con Falange quedará en libertad. El poeta rechaza traicionar a los suyos, presos con él. Afronta un juicio militar sumarísimo con una veintena de compañeros, entre los que se encuentra el escritor Eduardo de Guzmán: pena de muerte para casi todos. El asesinato del poeta García Lorca proyecta sobre Franco la brutalidad más sustantiva: al poco, la condena a muerte de Miguel y Eduardo le es conmutada por la de 30 años de prisión. Daría con sus huesos al sórdido caserón situado en la trasera de la Universidad Central, en Noviciado. "La cárcel de Toreno era un antiguo palacio. Dentro permanecíamos detenidos varios miles de personas. Allí conocí a Miguel Hernández. Era muy afable. Fue simpático conmigo. Pero yo apenas tenía quince años cumplidos y en las conversaciones de los camaradas mayores no pintaba mucho". ¿Era comunista Miguel Hernández? "¡Pues claro que sí! Él estaba junto con Girón, Mesón, Ascanio y otros dirigentes comunistas. El Partido Comunista de España funcionaba dentro de la prisión". Así lo explica Leandro González García, que entró en aquella cárcel franquista con apenas quince años, hoy tiene 86, en una redada contra comunistas y socialistas tendida en agosto de 1939 tras la cual son fusiladas las Trece Rosas y ciento cincuenta personas más. "Miguel conversaba mucho con Antonio Buero Vallejo, de quien yo sí pude ser luego buen amigo, porque los dos sobrevivimos a las condenas a muerte". Leandro era miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas y comunista de la primera hora; comenzó en la misma prisión que Miguel Hernández un calvario que le llevaría a las prisiones de Santa Rita, en Carabanchel, desde donde construiría forzosamente el futuro penal, y Burgos entre otras, hasta que en 1948 salió en libertad.
El poeta de Orihuela sería trasladado desde la cárcel de Toreno, cerca de la Universidad de San Bernardo, hasta el barrio de Salamanca, concretamente a la cárcel de Torrijos, liberal fusilado en el siglo XIX por los absolutistas. La prisión es hoy un caserón de ladrillo y fachada neomudéjar, situado en la calle del Conde de Peñalver, que alberga un asilo de 112 ancianos regido por Hermanas de la Caridad. Fue edificado según un proyecto del arquitecto Zabala entre 1910 y 1914, como sede de la fundación Fausta Elorz, madrileña inmensamente rica con familia en Navarra y aficiones filantrópicas.
"Al comienzo de la Guerra Civil, el edificio fue incautado y al finalizar la contienda, tras ser destinado a cárcel de hombres hasta mediados los años cuarenta, se hizo cargo de él Auxilio Social [organización franquista de beneficencia] durante una década, para volver a su función primigenia a partir de entonces", explica Luis Sánchez, que colabora con la gerencia del establecimiento. "Todos los documentos de aquella etapa se los llevaron cuando Auxilio Social abandonó el edificio", explica. La monja ahora más veterana llegó a la fundación hace cincuenta años, por lo cual no conoció la etapa entre 1939 y 1941 en la que un Miguel Hernández condenado a muerte y angustiado por la suerte de su esposa Josefina Manresa y su segundo hijo escribiera en la cuarta galería un conmovedor poema contra el hambre y la pena. Una placa de la Sociedad General de Autores sobre el muro neo mudéjar en marzo de 1985 lo asegura. Pero la placa no dice que las ‘Nanas de la cebolla’ fueron escritas por un hombre moribundo de enfermedad y de pena, que pasó los penúltimos días de su vida allí encarcelado. Trasladado primero a Palencia, fue enviado luego a Alicante. Allí abraza por primera y última vez a su hijo de casi tres años, el 24 de septiembre de 1941. Una delegación de escritores franquistas, entre los que figura José María Alfaro, le visita en la cárcel y le pide que colabore con el régimen. Se niega en redondo. Sin apenas atención médica a pesar de haber sufrido unos episodios pleurales con los que estuvo expulsando dos litros de pus de un pulmón y tras negarse a aceptar la confesión ante un sacerdote, el 28 de marzo de 1942, a los 31 años, moría Miguel Hernández en el Reformatorio alicantino. Dejaba viuda y un hijo de corta edad. Una banda de música formada por reclusos lo despidió. Con sencillez. Como era y como es y será en la Memoria Histórica toda aquella grandeza universal del inolvidable poeta Miguel Hernández.

713 | Leonardo Jiménez Santana - 14/3/2010 - 23:21

El viernes pasado el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca recibió 145 cajas de documentos procedentes del Tribunal de Cuentas. Llevaban allí guardadas 35 años e incluyen los 4.987 expedientes relacionados con los prisioneros que el bando franquista encarceló en 132 campos de concentración entre 1936 y 1945 y con los 541 batallones de reclusos que fueron forzados a trabajar en diferentes obras que puso en marcha la dictadura durante ese periodo. Son miles de papeles y la información es árida: altas y bajas, partes, certificados, solicitudes, informes... La fría prosa burocrática da cuenta, sin embargo, de una terrible historia. El triunfo de golpismo y de militares que se rebelaron contra la Segunda República española, democrática, legítima y legal tras la aplastante victoria en las urnas del Frente Popular, desencadenó una brutal represión, y cuantos habían estado del lado de la República española debieron pasar innumerables penalidades. Fueron más de 50.000 los que murieron en la posguerra por haber formado parte del bando perdedor, y más de 250.000 los que se quedaron en el exilio. Luego estuvieron los que fueron arrinconados en los (calculan) 188 campos de concentración: entre 367.000 y 500.000 prisioneros de guerra republicanos. A algunos campos se incorporaron después muchos refugiados de la II Guerra Mundial. Los papeles del Tribunal de Cuentas cuentan lo que pasaron los que estuvieron en una gran parte de ellos. A muchos les tocó servir como esclavos en los batallones de prisioneros. Las líneas de ferrocarril Soria-Castejón y Santander-Mediterráneo; el aeropuerto de Labacolla, en Santiago; las minas de Utrillas; el pantano de la Muedra; los puertos de Castellón y Vinaroz, el canal del Guadalquivir o, entre otros, el Valle de los Caídos no existirían sin el trabajo de aquellos condenados por el delito de haber defendido a la República. Hay cifras que, en esos papeles, adquieren una dimensión trágica. Así por ejemplo, el estadillo de un día cualquiera que llega de una de esas obras y que se refiere, de forma escueta, a cuatro “muertos por accidente”. Entonces no contaban, como no han contado nunca los esclavos en parte alguna. Ahora es posible reconocer detrás de esas cifras a personas de carne y hueso. Detrás de todas aquellas ‘magnas construcciones’, el rostro cruel, terrible y sanguinario de la dictadura franquista. Todo esto lo sabemos porque, queridos amigos José Luis Morales Suárez y Juan Martín Guerra, la MEMORIA HISTÓRICA nos dignifica y colabora en la dignificación de nuestros pueblos. Salud.

714 | Maruchi Navarro Horcajo - 14/3/2010 - 23:30

Miranda de Ebro fue el último campo de concentración en clausurarse - En la II Guerra Mundial albergó a 15.000 extranjeros, entre ellos a dos futuros Nobel. Julián Moreno tuvo la osadía de tener hambre y comer. En el basurero del campo de concentración de Miranda de Ebro descubrió un manjar: cáscaras de naranja. A los militares no les gustó. "Le ponían una moneda en la frente y contra la pared, teniendo que sostenerse en una sola pierna. Cada vez que se le caía tenía que recogerla y en ese instante los soldados le propinaban una paliza. Cada vez aguantaba menos, cada vez las palizas eran más frecuentes, así durante horas", contó el testigo Julián del Olmo, también prisionero. El otro Julián, el que tuvo la osadía de comer cáscaras, murió maltratado en Miranda de Ebro, el último campo que cerró sus puertas en España (1937-1947). Lo cuenta el periodista Isaías Lafuente en ‘Esclavos por la patria’ (en Temas de Hoy), una obra que destapó lo silenciado; los trabajos forzosos de presos políticos de los que se beneficiaron instituciones públicas y empresas privadas durante el franquismo. Batallón de Trabajadores nº101. En el fondo del Tribunal de Cuentas se contabilizan 541 batallones de trabajadores. Eran unidades formadas por prisioneros republicanos, recluidos en los campos de concentración sin haber sido juzgados ni condenados. Cada mes se remitían listados con las altas y bajas al Tribunal de Cuentas para certificar los gastos de manutención y salarios.- FONDO DEL TRIBUNAL DE CUENTAS. CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA. Campos de concentración que se registran en ese fondo. Hubo alguno más: hasta 190, según el historiador Javier Rodrigo. Tal vez cuando se cruce la información del Tribunal de Cuentas, disponible desde esta semana en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, con la existente en los archivos militares de Ávila y Guadalajara se pueda trazar el mapa definitivo de los campos franquistas, a los que la historiografía ha comenzado a dedicar atención en los últimos años.
José Ángel Fernández López no es historiador, pero ha vivido 20 años obsesionado con el campo de Miranda de Ebro. En ese tiempo, ha rastreado las identidades de sus prisioneros, ha recopilado fotografías tomadas por extranjeros y ha narrado la evolución del recinto en el libro ‘Historia del campo de concentración de Miranda de Ebro (1937-1947)’. "Se construyó inicialmente con el material de un circo abandonado, cerca de la vía del tren y del río Bayas", explica. El tren facilitaba el trasiego de prisioneros en vagones de ganado y mercancías. El río impidió infecciones mayores. "No había letrinas al principio. Los presos construyeron un andamiaje hasta el centro del río para usarlo como letrina", describe. En su diseño, Miranda de Ebro se asemejó a los campos alemanes, con sus barracones y alambradas para cercar cuatro hectáreas. En su finalidad, por fortuna, no. En los campos franquistas se recluía, se clasificaba y se reeducaba. A estos criterios se ajustó al principio Miranda de Ebro. Tiempos duros. Los de las cáscaras de naranja, el hambre, el frío, el tifus, la disentería, las palizas. Son los días en los que fallece Julián Moreno, cuando el campo acoge a derrotados que se clasifican -afectos, desafectos o indiferentes al nuevo régimen- antes de decidir si engrosarán los batallones de trabajo, quedarán en libertad o se someterán a un consejo de guerra. Las altas y bajas mensuales de cada campo remitidas al Tribunal de Cuentas muestran un cambio en Miranda de Ebro durante la II Guerra Mundial. Sólo en agosto de 1943, el listado detalla la identidad de 3.265 extranjeros internacionalistas y, claro, antifascistas. Desde alemanes hasta italianos, polacos, franceses, apátridas (la etiqueta aplicada a los judíos por el régimen español), cubanos, norteamericanos, senegaleses o canadienses, etcétera. Se desataron tales conflictos entre ellos que se delimitaron dos áreas. "Había una alambrada entre las zonas para evitar enfrentamientos, pero el trato que recibieron los alemanes era distinto, tenían incluso permiso para pasear por el pueblo", explica José Ángel Fernández. Por el campo pasaron 80.000 prisioneros, en los que se incluyen 15.000 internacionalistas, la mayoría de nacionalidad francesa. Entre ellos, José Ángel Fernández descubrió la presencia de Jacques Monod y François Jacob, que recibieron el Premio Nobel de Medicina en 1965 por todos sus trabajos en Biología Molecular, avalada por la información que le facilitaron ex combatientes franceses de la Segunda Guerra Mundial. También hubo "celebridades" del otro bando en Miranda de Ebro, como Walter Kutschmann, criminal de guerra que tuvo ‘varias vidas’. En vida fue el jefe nazi que ordenó ejecutar a 1.500 judíos en Polonia. Cuando Kutschmann olfateó la derrota, aprovechó su traslado a Francia, desertó y cruzó los Pirineos, e “inició otra vida” en el campo de concentración de Miranda de Ebro, que abandonó con identidad de ‘carmelita’. Llegó a Argentina en 1947, donde vivió cual jefe de compras de la casa Osram sin llamar la atención hasta que el ‘cazanazis’ Simon Wiesenthal le identificó en el año 1975. ¿Cuántas vidas quién nos roba, amigos Juanele y Pepe Luis, cuánto amor quién nos los quita? Felicidades Juanele por “Las tribulaciones de un gallo herido”, una magnífica novela donde las haya, “digan lo que digan los demás”. Abrazos.

715 | Paquita Jesús Artiles Guedes - 15/3/2010 - 09:20

Éste sí que es un blog. Los demás, son como los pasatiempos, que ni pasan y además nos hacen a todos perder el tiempo. Aquí se aprende, aquí, en el blog Madrid Agüimes, podemos ponernos al día de muchas cosas que ocurren y que tanto la prensa convencional como los blogueros, y Juan Cruz Ruiz a la cabeza, nos hacen perder nuestro tiempo contando sus cuitas y disparates. En los que nos hacen perder el tiempo, incluyo a José Saramago, y me figuro que será Pilar del Río la que los escriba. Con la que está cayendo, que se ponga a hablarnos de rollos mandangueros sí que es para temblar. Juanele, muy bueno lo de el libro tuyo "Las tribulaciones de un gallo herido" que leí como si me comiera la mejor de las comidas. Qué decir de Pepe Luis Morales y su indoblegable compromiso para que este mundo sea un poco, poquito, mejor. Está todo dicho ya y el que no se "entere", que abra los ojos. A los dos, muchos besos y abrazos. Gracías a los dos y espero que Juanele, como promete, venga a verme alguna vez. Muchos besos. Muchísimos.

716 | Anita María González Ruano - 15/3/2010 - 09:26

¡Arriba d'ellos, Pepe Luis y Juanele, que sólo son los cuatro mangantes de siempre los que no les entra en la cabeza que el mundo avanza pese a sus impertinencias y maldades! Besos y, cómo no, muchas felicidades por todo lo que ustedes están haciendo para que nuestro pueblo se quite las legañas de los ojos de una vez. Todas las mañanas a primera hora, le digo a mi nieto que abra el ordenador y me lea lo que ponen, cosas que yo estaba esperando desde hace SETENTA Y TANTOS AÑOS. Pepe Luis y Juaneles, muchos besos y muchos abrazos para los dos, con cariño.

717 | José Ignacio Pérez Francés - 15/3/2010 - 16:58

Desde luego, este espacio digital es de los más acertados si no es el más. Cualquiera que desee visitarlo y lo abra, verá que aquí es certera la Libertad de Expresión, tan manida por todos los medios a "bombo y platillo", aunque también todos censuran cada día cuantas noticias llegan a manos de sus responsables quienes al fin y al cabo no son otras cosas que 'testaferros' del amo correspondiente cada uno de ellos. Claro que todos cobran sus "mordidas" para allanarle el camino a quien le da de comer en su mano. Es lo que hay. Es decir, el periodismo murió hace ya mucho tiempo, aunque afortunadamente tenemos éste y algunos pocos más blogs para arrebatarle el sentimiento de impunidad a sus señores, tal cual dice uno de los personajes de "El delirio de los náufragos", la extraordinaria y sublime novela de José Luis Morales Suárez que, aunque la referencia absoluta sea Agüimes, poca gente la ha leído, cuando aquí, en la Universidad de La Laguna, hoy por hoy, está considerada una de las grandes obras de la Literatura en español. En fin, que estamos donde estamos porque con el pueblo aborregado poco se puede hacer. Querido Juanele, leí "Las tribulaciones de un gallo herido" y, la verdad, para ser tu ópera prima, puedo decirte sin falsos halagos, que me gustó, aunque piendo que le falta mucho para ser algo que yo al menos quiero que fuera. En cualquier caso, enhorabuena y muchas felicidades. Salud y abrazos para ti y para el admirable Pepe Luis.

718 | Raimundo Felipe Castro - 15/3/2010 - 17:14

“La Ley de Amnistía no ampara al franquismo”, ha manifestado contundentemente el abogado Jaime Sartorius que fue miembro de la Comisión Parlamentaria que redactó el proyecto de ‘Ley de Amnistía’ en representación del PCE. “Durante aquella época de la dictadura, la amnistía fue de las principales reivindicaciones de las fuerzas democráticas de la oposición, encontrándose a la misma altura que exigir un Gobierno provisional, la reinstauración de la Libertad y los estatutos de autonomía”. La necesidad de reconocer a los cientos de millares de ciudadanos que habían sufrido toda clase de represión por sus actividades políticas en la oposición al franquismo, constituyó una imperiosa necesidad de justicia, a la que siempre se opuso la voluntad implacable del dictador militar. Por lo que, cuando fue aprobada la solicitud de amnistía al Gobierno en el Congreso Nacional de la Abogacía, que celebraron en León el año 1970, la conmoción social y política fue enorme, provocando una serie de pronunciamientos a favor de colegios profesionales e instituciones de todo tipo, que el Gobierno solamente pudo contener en parte declarando un “mini” Estado de Excepción. Al llegar la democracia y tras las elecciones del quince de junio de 1977, la necesidad de promulgar una amnistía se convirtió en insoslayable. Sin su aprobación la credibilidad de la naciente democracia se resentía, por lo que los partidos políticos decidieron crear al efecto una Comisión Parlamentaria a la que se encargó la redacción de un Proyecto de Ley por la que quedaran amnistiadas todas las personas que habían sufrido cualquier tipo de represión por oponerse al levantamiento armado contra la República y a la dictadura en defensa de las libertades públicas.
Se trataba de amnistiar a los reprimidos por el franquismo, no a los franquistas, que ya se habían autoamnistiado, de forma que fueron los partidos y grupor de izquierda y los nacionalistas con representación parlamentaria los que tomaron la iniciativa de redactar la ley sin que los herederos de la dictadura ni tan siquiera aceptaran participar en aquella Comisión Parlamentaria, ni votaran posteriormente a favor de la ley que no les afectaba. No se entiende por ello las continuas referencias a la Ley de Amnistía como amparadora de los delitos cometidos durante la Guerra Civil española y la brutal represión ejecutada por los sayones y matones de la dictadura tras su conclusión continuada mientras que el dictador vivió, cuando era una ley que no contemplaba tales supuestos. La mera lectura de su articulado permitirá comprobar que las medidas de gracia que aprueba se refieren únicamente a los actos de intencionalidad política y a los delitos y faltas tipificados en las leyes franquistas que pudieran haber cometido sus opositores. En ningún momento se mencionan los delitos que hubieran podido cometerse por la dictadura, por la sencilla razón de que no eran considerados como tales por las leyes entonces vigentes. En caso de duda, toda disposición legal habrá de tener en cuenta la voluntad del legislador, y nada mejor para entender ésta que examinar lo que fueron las discusiones en la Comisión Parlamentaria redactora de la ley, sobre todo cuando el proyecto fue aprobado en su totalidad, sin modificación alguna, por el pleno del Congreso de los Diputados.
Los debates en la Comisión se redujeron a un tira y afloja de los partidos democráticos para que la amnistía fuera total y a un intento de los representantes de la UCD para limitarla en algunos temas conflictivos. De tal forma que, para evitar cualquiera falsas interpretaciones fue forzado en su Artículo segundo a una casuística, que de otra forma hubiera sido innecesaria, en la que no cupiera dudas sobre los supuestos comprendidos en la Ley, como los delitos de rebelión y de sedición, de los que habían sido acusados los defensores de la República y muchos posteriores, juzgados ante tribunales militares, hasta llegar a los integrantes de la Unión Militar Democrática (UMD), en los setenta; o los de objeción de conciencia o guarda de secreto profesional y de prensa y similares. La única preocupación de los representantes de UCD fue que los referidos militares de la UMD no pudieran reingresar en el Ejército y que también estuvieran comprendidos en la amnistía los delitos cometidos por autoridades, funcionarios y agentes del orden público en su actuación represora de las libertades, al encontrarse varias causas abiertas en su contra por homicidios, torturas y otras arbitrariedades en distintos juzgados y tribunales. Pero nada más. En la Comisión Parlamentaria, y por mor de ser el más joven de sus componentes, me nombraron secretario de la misma, encargado de la redacción de las actas que recogieran lo tratado en las reuniones celebradas, y aunque tras la tercera reunión desistí de ello, pues nunca fueron firmadas por sus componentes, sí conservo las primeras -sin validez legal- y numerosas notas de las discusiones. Ni una sola de ellas hace mención a que la amnistía suponía el borrón y cuenta nueva de las responsabilidades en que hubieran podido incurrir los vencedores de la Guerra Civil.
Nadie planteó que la amnistía se ampliara a los delitos cometidos bajo el paraguas y en defensa de la dictadura. En primer lugar, porque Alianza Popular (hoy PP), su legítima heredera, no quiso intervenir en la Comisión Parlamentaria, pese a ser reiteradamente invitada a asistir, declinando la defensa de cualquier derecho en la misma. En segundo lugar, porque los franquistas ‘vencedores’ en la Guerra Civil española y la posguerra no creían que fuera necesario que les amnistiaran por tropelías que habían cometido, y que no sólo no fueron perseguidas, sino que se avalaron con total impunidad, estimando que estaban suficientemente protegidos por las leyes de la dictadura. Por esto, cuando leo o escucho en distintos medios de comunicación el argumento de que la Ley de Amnistía impide la investigación de los hechos ocurridos durante la Guerra Civil española, y los años de posguerra, y la búsqueda de los restos de las personas represaliadas que fueron ejecutadas, estimo que se trata de una interpretación arbitraria y sin fundamento. Que se busquen otras excusas y otras disposiciones legales para que ‘puedan proteger de forma vergonzosa’, pero que no se amparen en la Ley de Amnistía del año 1977 que nunca ha sido dictada para ellos. Pues los asesinatos y genocidios del franquismo son ‘Crímenes de Lesa Humanidad’ y por supuesto, conforme a las Leyes Internacionales y los tratados de la Organización de Naciones Unidas (ONU), suscritos por el Estado español, “jamás pueden ser derogados por Leyes nacionales o disposiciones como Decretos-leyes de los gobiernos de turno”. La Memoria Histórica tampoco lo aceptaría. Nadie ni nada puede o debe interpretarla a su placer, porque la Memoria Histórica también es un Patrimonio de La Humanidad. Quizás el más valioso. Quizás no. Seguro que es el más valioso.

719 | Una mascarita de la Audiencia Nacional - 15/3/2010 - 17:19

La trama corrupta que afecta de lleno a los cambalaches, trampas y desafueros del PP, para enriquecer sus arcas y las de sus lacayos en prensa, radio, televisión, poderes, tres, como son, los tres poderes; es decir, Legislativo, Ejecutivo y JUDICIAL. Ésta es una de las conversaciones intervenidas entre cabecillas y varios letrados sobre las comisiones ilegales a concejales y alcaldes, en la que el cerebro de la trama, Francisco Correa, admite pagos a ‘dirigentes políticos’ del Partido de la Porra, o PP.
Correa - El famoso ‘pen drive’ es el lío famoso, si no existiera... Sin este ‘pen drive’ todo esto no hubiera ocurrido (...) En un momento determinado se puede decir que ese ‘pen drive’ es un montaje que ha hecho (José Luis) Izquierdo (contable de la red de sociedades corruptas) con Pepe Peñas, ahí en el ‘pen drive’ tienen que aparecer los pagos a Peñas cuando era concejal de Majadahonda. Él cobraba, todos los meses le pagábamos (Peñas, ex colaborador de Correa, acabó traicionándole y presentó en 2007 la denuncia que dio origen a la investigación).
Abogado - Nosotros en ningún caso vamos a reconocer que los pagos que aquí se documentan estén asociados a una decisión administrativa.
Correa - Si me preguntan “¿Usted le ha dado el dinero a estos señores?”, ¿yo qué les digo?
Abogado - Yo negaría la realidad. Que lo acrediten.
Correa - Habrá que ver qué contestan el día 18 Sepúlveda, Ginés... (ex alcaldes madrileños del PP imputados en el caso).
Abogado - Más o menos tenemos controlados a todos. Excepto a Izquierdo.

720 | Aurelia - 15/3/2010 - 17:34

Es la mayor de las bondades de cualquier humano se arriesgue porque la ignorancia de los demás no les haya dado la oportunidad de mirar hacia el horizonte del futuro. Es lo que siempre hace e hizo, y estoy segura que hará Pepe Luis, Pepe Luis el nuestro, el de Agüimes, que no reniega de sus raíces ni habla como los bobos que van tres meses a la penísula y vienen hablando que parecen que nunca salieron de Madrid. Lo mismo hace Juanele, su amigo de toda la vida, quien no dice nunca que no a nada cuando le piden que haga alguna cosa en favor de la gente, en favor de la sociedad, en favor de todo el mundo, y en favor de quien sea sin pararse a pensar si es o no es de aquí o de allá. Porque ésta es una de las grandezas de los dos; darlo todo a cambio de nada, darlo todo para "sea quien sea" que lo esté necesitando. Muchas veces pienso, lo digo con el corazón en la mano, que no merecemos las cosas que hacen cada día Pepe Luis y Juanele en favor de toda la Humanidad, empezando por gente de su propio pueblo.

721 | Sarito Martín Mena - 15/3/2010 - 17:36

Me encanta este blog... Ejemplar

722 | Mariano Fernández Santurio - 15/3/2010 - 18:20

En ‘El emperador desnudo y otros cuentos increíbles’, José Yoldi escribe que “Carlos Dívar aseguraba que hay ‘libertinaje’ en las críticas al Tribunal Supremo”. Para seguir luego preguntando “¿Sabe en qué se parecen la Justicia y el Arte Moderno? En que las cosas no pueden estar tan mal como las pintan. No obstante, hace pocas semanas, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo del Poder Judicial, Carlos Dívar, lanzó un inquietante mensaje, en León, en defensa de ambas instituciones. "Coincidirán conmigo", dijo, en "que hay libertades que exceden para convertirse en un libertinaje y cosas que no son tolerables, como, por ejemplo, afirmar que determinados magistrados del Tribunal Supremo son prevaricadores. (.) Eso no es en modo alguno tolerable, como tampoco lo es dudar de la honestidad y del trabajo en el órgano de gobierno del Poder Judicial, que soy testigo en ambas instituciones de las horas y del sacrificio que consigo llevan". Sin embargo, seguro que ustedes se preguntan “¿Qué es más grave, que algunos magistrados del Supremo prevariquen (ya sabe, eso de dictar a sabiendas resoluciones injustas), o que alguien lo denuncie? Carlos Dívar parece haber escogido la vía clásica y “matar al mensajero”. Pero por haber dicho que el ‘emperador está desnudo’ como en el cuento de Hans Christian Andersen, en el que sólo la voz de un niño revela lo que todos los demás saben y callan. Daría la impresión de que tan egregio magistrado cree que las cosas no ocurren si alguien no las cuenta, o lo que es parecido, que “sólo ocurren porque alguien las cuenta” por lo que la solución evidente es eliminar al que las cuenta para que no hayan ocurrido. El presidente del Poder Judicial parece haberse abonado al éxito tras sus anteriores declaraciones, en donde en vez de trabajar más, propone suprimir algunas garantías para tratar de desbloquear los más de seis mil millones de euros en los litigios pendientes en la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo, “puesto que constituyen un problema para la economía nacional”. Ya lo decía Thomas J. Watson, el fundador de IBM, señalando que "La fórmula del éxito es muy sencilla; doblar tu índice de fracasos. Hasta hoy, habías considerado el fracaso como el enemigo del éxito, pero no es así. Con cada fracaso podemos desanimarnos o podemos aprender. En esta lección está la clave del éxito". Aunque realmente lo de Carlos Dívar tiene regusto a la fórmula del ‘premier’ británico durante la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill, cuando manifestó que "El éxito es la capacidad de ir de error en error sin perder el entusiasmo". Porque, desde luego, entusiasmo no le falta. El caso es que algunas recientes resoluciones del Tribunal Supremo siempre contra el criterio de la fiscalía hacían saltar todas las alarmas; tanto es así que, una figura tan prestigiosa como el fiscal jefe anticorrupción, ya retirado, Carlos Jiménez Villarejo, ha dicho que la admisión de la querella contra Baltasar Garzón Real por el ‘Caso Gürtel’ (donde el principal implicado en la red corrupta, Francisco Correa, “ejercerá la acusación” contra el juez que le investigó, y "constituye la forma más grave producida hasta ahora en España de alianzas objetivas de tribunales y corruptos, porque transmite un mensaje evidente de amparo de sus conductas y de posible impunidad". Se puede decir más alto, pero no más claro, pero quizás al recatado presidente del Tribunal Supremo le parezca que el fiscal Carlos Jiménez Villarejo es un pertinaz libertino y que es mucho más grave que haya dicho que “el emperador está desnudo” que el que lo esté. Para algunos, lo mejor será que siguiésemos los irónicos consejos de Mark Twain, quien ya hace más de cien años decía que "Gracias a Dios, en nuestro país tenemos tres cosas inefablemente preciosas. La Libertad de Expresión, la Libertad de Conciencia y también la prudencia de no practicar nunca ninguna de las dos". Respecto a que esté dudándose "de la honestidad y del trabajo del órgano de gobierno del Poder Judicial", pues no hay duda ninguna. En el Consejo trabajan tanto que la mayoría hace la semana ‘caribeña’ (ir a la institución de martes a jueves). El pasado viernes, acudían a su despacho tres de los veinte vocales. El presidente fue testigo de "las horas y del sacrificio" de sus colegas un ratito por la mañana. El respeto lo gana uno todos los días, incluso viernes. Todo parece indicar que el motor de la Justicia está gripado, así que -como ya hizo en el año 1998 el copiloto Luis Moya con el ex campeón del mundo de rallies Carlos Sainz- al presidente Carlos Dívar habrá que instarle con la celebérrima frase de "Trata de arrancarlo, Carlos, trata de arrancarlo". Tengan en cuenta que estamos hablando del presidente del Consejo General del Poder Judicial, el TERCER PODER DEL ESTADOS, entre los tres poderes clásicos del Estado Moderno, y de su MÁXIMO RESPONSABLE. Así que, “apagamos y nos vamos”. Ni Justicia ni pamplinas; Hacen TODAS y TODOS LO QUE LES DA LA REAL GANA. Nunca mejor dicho. Si los pueblos no les paran los pies a los golpes y desmanes de sus DIRIGENTES, estaríamos listos para el cadalso. Aunque pienso que ahora mismo está todo el mundo en tensión movilizadora y las actuaciones que están ya avecinándose pueden, Y DEBEN, poner las cosas en su sitio. Querido José Luis, recibe un fuerte abrazo.

723 | Feluca - 15/3/2010 - 18:23

Felicidades Juanele por Las Tribulaciones de un Gallo Herido. Felicidades y agradecimiento para Pepe Luis Morales por todas las cosas que hizo, hace y seguirá haciendo por la gente de abajo y por los más desfavorecidos. Estoy con ustedes en todo y para todo lo que "haga falta". Besos y abrazos a montones.

724 | Juan Martín Guerra - 15/3/2010 - 21:38

¿Existirá en este mundo el ser humano que en el ejercicio de su cotidiana labor, por muy humilde que sea, no busque el reconocimiento a su trabajo? ¿No es más cierto que todos tratamos de buscar la fama, el lauro, la popularidad y, ¿por qué no?, pasar a la posteridad con y por lo que hacemos; porque, sin duda, a nadie le amarga un dulce, nos gusta que nos envíen flores y hasta que nos hagan cosquillas en el sobaco? ¿O me van a decir que el pintor hace su obra premeditadamente pensando que no tiene calidad artística y le van a decir “es una porquería”; o el escultor, el arquitecto, el ingeniero, el escritor…?
En fin, que todos los profesionales (todos, sin exclusión), buscan el reconocimiento, ese halago, esa palmadita…y cuando la reciben se llenan de orgullo, de satisfacción…y de vanidad, ¿por qué no?, unos más que otros, es, sencillamente, un axioma que nadie podrá rebatir; porque todos llevamos dentro un principio narcisista, más o menos acusado. Lo que puede ser censurable; pero jamás condenable, pues, cada uno es como es, y quien diga lo contrario, creo (no es mi pretensión dogmatizar, ni dar lecciones a nadie), peca algo o mucho de hipocresía… ¡Ah, ese mal inveterado llamado envidia, destructora de famas y de honores!
¿Quién, con este maldito y temido cambio climático (ahí están las terribles consecuencias), fue capaz de atreverse a cruzar la mar océana, comandando otra nueva “Armada Invencible”, a sabiendas que adentrarse en el “Canal”, para arrumbar y desembarcar en “La Pérfida Albión” (vaya lo de “pérfida” en tono eutrapélico y sin la más mínima intención de ofensa), era sumamente apurado, ya que, como antaño, se podrían desatar las furias naturales y las de “otra dama” y hacer zozobrar el empeño; porque dicha dama, como la de aquellos tiempos (según la Historia), defendía una causa que estaba contra toda la lógica del momento?...
Pues sí, un nuevo “almirante de la mar océana”, a pesar de tener todos los elementos en contra, osó cruzar el canal y se adentró en los territorios de la Gran Bretaña, nadie lo había logrado hasta el momento (ni Felipe II ni Napoleón ni Hitler pudieron), en busca de una pieza, ¡menuda pieza! En busca de un asesino, torturador, genocida, mal nacido, antidemócrata y no sé cuántos epítetos más se le podían colgar a semejante especie zoológica (perdónenme los animalitos), que, miren ustedes por dónde, semejante baldón de los araucanos, buscó amparo (¡el pobrecillo se sentía desamparado!), y le fue concedido nada menos que en la nación cuna de la democracia (a nivel de nación, no de ciudades- estados, entiéndase, y el que admita dudas que repase la Historia). Un amparo que rayaba en la amistad y la camaradería, en correspondencia al comportamiento habido por el sujeto en Las Malvinas, a favor de los intereses de “la dama” y traicionando vilmente a sus vecinos que, por muy malos que fuesen, al menos, por ancestral hermandad, no merecían la traición; aunque sus postulados políticos (dictadura), con su propio pueblo, estuvieran muy equivocados (demostrado).
Que el “almirante” buscaba la gloria y apuntarse el gran mérito de cazar al zorro, no lo vamos a negar; pero él, sólo él, tuvo ese innegable valor. Aunque al final el zorro, “especie protegida”, se le escapara de las manos por obra y desgracia de “la dama” que, en un gesto de difícil interpretación diría: “Hemos vencido de nuevo a la “Invencible”, entre sonrisas y celebrando la efeméride.
“Ese regio almirante”, creo, merece, al menos por mi parte, el mayor de los reconocimientos y no “morir triste y abandonado como el descubridor genovés”.
Como ninguno de los que concurren a este blog se chupa el dedo, valga el comentario alegórico (a buen entendedor…), que me he permitido publicar en este foro, paradigma de la libertad de expresión que tanto cacarean algunos y poco la cumplen. Aunque, en honor a la verdad, cada día parece que vamos mejorando; pero muy lentamente, ya que las servidumbres son muchas y los pesebres escasean; y cuando alguno de “estos agradecidos” lo trincan, se pega a él como una sanguijuela. Al fin y al cabo, todos somos humanos.
¡Enhorabuena, querido y fraternal José Luís! Como ves, ya pasan de setecientos los comentarios. A este paso, llegaremos a los ochocientos…Si las furias no se desatan. Espero que no. Un fuerte abrazo para ti y otro para María. Hasta pronto hermano.

725 | Mariola Bravo - 16/3/2010 - 20:24

El Instituto Cervantes divulgará el centenario de Miguel Hernández y la Comisión del ‘Año Hernandiano’ organizará los actos sobre el universal poeta de Orihuela, en países europeos, Latinoamérica y Estados Unidos. El comité ejecutivo del ‘Año Hernandiano’, reunido en Elche, se ha fijado como objetivo "exportar" la figura, vida y obra del poeta Miguel Hernández, del que se cumple el centenario de su nacimiento, en septiembre de este mismo año, a países de Europa, Suramérica y a EE UU. Lo harán a través de la red del Instituto Cervantes a partir del próximo mes de noviembre. En el calendario de las actividades habrá Poesía, Literatura, Cine, Foros, debates y muchos más actividades que ya está perfilándolos. José Carlos Rovira, catedrático de Literatura y comisario del ‘Año Hernandiano’, confía en poder presentar a finales de abril "un programa preciso" que incluya "las ciudades y las actividades previstas". El objetivo es "internacionalizar" tanto la vida como la obra del "poeta del pueblo", según el alcalde de Elche, Alejandro Soler. Los miembros de la comisión coincidieron en que para la organización de todos estos eventos se requerirá la "colaboración y el esfuerzo" de las diferentes administraciones. Menos mal que tenemos algo positivo en lo que a la Memoria Histórica se refiere.

726 | Martín Rodríguez Sancristóbal - 16/3/2010 - 20:38

El Tribunal Superior de Madrid se inclina por anular las escuchas del ‘Caso Gürtel’
Dos magistrados frente a uno, el ponente, apoyan dejar sin efecto conversaciones grabadas en la cárcel entre los miembros de la trama corrupta y sus abogados. Pues no en vano son del PP y están con lo que digan sus ‘mandos’. El ‘Caso Gürtel’, la mayor trama de corrupción del PP desde el ‘Caso Naseiro’ y la más extensa conocida en democracia al afectar a varias comunidades y Ayuntamientos, tiene a los corruptos implicados pendientes de una resolución clave para el desarrollo de la investigación judicial. Tres jueces del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) han mantenido ya dos sesiones para deliberar si las escuchas ordenadas por el juez Baltasar Garzón en la cárcel entre los corruptos y sus abogados, algunos también implicados en la ocultación de fondos, son legales o hay que anularlas. Dos de los tres jueces que deliberan sobre este asunto defienden la anulación total o parcial de las escuchas decretadas por Garzón y avaladas por el juez Antonio Pedreira, que instruye el caso en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Las grabaciones que preocupan a los corruptos y a sus abogados probarían la connivencia entre los cabecillas de la trama (Francisco Correa y su ‘número dos’, Pablo Crespo) estableciendo estrategias comunes, por un lado, y tratando de evitar que la justicia localizara decenas de millones de euros evadidos a paraísos fiscales. La tensión en la Sala que delibera sobre la legalidad o no de las conversaciones es muy notable, según los mismos. En las dos sesiones que han celebrado hasta ahora, los tres jueces hay una mayoría de dos a uno a favor de anular las escuchas, aunque no se ponen de acuerdo respecto a si hay que declarar ilegales todas las conversaciones grabadas en la cárcel con abogados o sólo algunas. La decisión de esta Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid puede poner en la picota una instrucción que acumula ya decenas de miles de folios, cientos de pruebas y que afecta a un centenar de imputados. Los delitos cometidos por la trama corrupta han dejado fuera del juego político a cuatro alcaldes madrileños del PP, tres diputados autonómicos, entre ellos un ex consejero de Esperanza Aguirre, y han cuestionado las prácticas, muchas de ellas ilegales, de Gobiernos que colaboraron con la trama corrupta, todos ellos del PP. Cada uno de los tres jueces que dirimen los recursos presentados por los abogados de los corruptos tiene un criterio distinto y opuesto al de los demás, si bien ya se ha conformado una mayoría de dos magistrados frente a uno que son partidarios de anular estas pruebas. Expertos jurídicos señalan que la anulación de las escuchas permitiría a los abogados de los delincuentes aferrarse a tal sentencia para poder seguir recurriendo y pedir la anulación de las nuevas pruebas, que dilataría la ‘causa’ durante años. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Vieira, quien fue aupado a este cargo a propuesta de la muy conservadora, y afín al PP, “Asociación Profesional de la Magistratura”, se mostraba hasta hoy partidario de anular parcialmente las escuchas. Es decir, considera que el juez Baltasar Garzón Real se excedió al ordenar ‘pinchar’ las comunicaciones que mantenían en la cárcel de Soto del Real los dos jefes de la trama con sus abogados. Colateralmente, la admisión de recursos de los abogados también afectaría tangencialmente a Baltasar Garzón Real, sobre quien pende la querella por este motivo que presentó el abogado del constructor José Luis Ulibarri, sobre el que pesa la sospecha de haber pagado millones de euros para lograr varias adjudicaciones de gobiernos del PP. El Supremo ha admitido y está instruyendo esta causa contra Garzón.
En principio, Vieira contaría con el apoyo y el voto, para conformar una mayoría de dos contra uno y anular gran parte de las escuchas, de su colega Emilio Fernández Castro, magistrado que se ha mostrado todavía ‘más radical’ que Vieira y su propósito inicial es anular casi todas las escuchas hechas desde la cárcel. La postura discrepante la mantiene el magistrado José Manuel Suárez Robledano, también perteneciente a la conservadora “Asociación Profesional de la Magistratura”. Su criterio pasa por convalidar todas las escuchas decretadas por Baltasar Garzón Real y desestimar los recursos de los abogados que piden la anulación parcial o total del proceso sobre la base de la ilegalidad de estas grabaciones. Si la deliberación sigue por los actuales derroteros, lo previsible es que al final, si hay votación, Viera y Fernández Castro apoyarían la anulación de las escuchas, total o parcial, al sumar sus dos votos en contra del de Suárez Robledano, cuya opinión está en sintonía, por otro lado, con la ya expuesta en un auto por el actual juez instructor del ‘Caso Gürtel’, Antonio Pedreira, quien validaba las escuchas de Garzón rechazando los recursos de los abogados de los corruptos. Pedreira sostuvo que las escuchas fueron válidas, puesto que algunos de los abogados indagados actuaban en connivencia con sus clientes y han colaborado con ellos para, entre otras cosas, tratar de ocultar, y evadir de la justicia española, "muchos millones de euros" ocultos por la red corrupta en casi una quincena de paraísos fiscales. Según los conocedoros de las deliberaciones hoy, en este momento, el nivel de colisión entre magistrados es tal que Vieira está meditando incluso cambiar al ponente y poner otro, es decir, a él mismo o a Fernández Castro. Su postura y la de Suárez Robledano, ponente en este recurso, parecen irreconciliables, al menos de momento, mientras que Fernández Castro estaría dispuesto a modificar la suya, nulidad total, y unirla a la de consenso entre ambos. A Fernández Castro no le importa que pase una o muchas semanas antes de tomar decisión definitiva si con ello la Sala del tribunal alcanza un consenso. La deliberación continuará mañana mismo. Los jueces que quieren anular las escuchas sostienen, entre otros argumentos, que el artículo que invocó Garzón para las escuchas sólo permitirá intervenir las comunicaciones entre clientes y abogados en los supuestos de terrorismo. El juez Pedreira entiende, en cambio, que son válidas, ya que al margen de ese supuesto, la Ley de Enjuiciamiento Criminal permite intervenir las comunicaciones de abogados y ordenar registros de sus despachos si, como en este caso, media una orden judicial y el letrado puede ser cómplice del delito. El sumario del ‘caso Gürtel’ desvela que el ex secretario de Organización del PP de Galicia, Pablo Crespo, el ‘número dos’ de la trama corrupta dio instrucciones desde la prisión de Soto del Real en relación con los fondos de la organización en Suiza, según las conclusiones de la policía extraídas de las intervenciones de comunicaciones en la cárcel. En la parte de las escuchas, la documentación recoge varias comunicaciones, fechadas en el mes de marzo del año 2009, del cerebro de la red corrupta, Francisco Correa, y su lugarteniente, Pablo Crespo, con sus respectivos abogados. ¡Vaya, vaya! No es ésta la DEMOCRACIA POR LA QUE HAN LUCHADO MILLONES DE PERSONAS Y HAN MUERTO MILES Y MILES Y MUCHOS HAN SIDO TORTURADOS, HUMILLADOS Y VEJADOS en las cárceles del franquismo. Parece como si estuviéramos VOLVIENDO ATRÁS. En lo que no VAN A GANARNOS ES EN ENTEREZA Y DISPOSICIÓN PARA SEGUIR EN LA LUCHA ¡¡¡HASTA LA VICTORIA FINAL!!! Amigo José Luis, tengo y debo darte la enhorabuena por este blog Madrid Agüimes. ¡Buenísimo! Por supuesto, quiero aprovechar la ocasión para felicitar a nuestro paisano y amigo Jualene, Juan Martín Guerra, por Las tribulaciones de un gallo herido, que terminé de leer ayer mismo, ¡qué le vamos a hacer si yo leo muy despacio!, y la verdad, me encantó.

727 | Antonio José López Viera - 16/3/2010 - 20:41

Adelante compadres, que aquí estamos millares y millares de amigos para solidarizarnos con Juan Martín Guerra y José Luis Morales Suárez. ¡Qué digo millares! Millones, porque la noble causa de la Humanidad así lo demuestra, y ustedes dos son dos "ejemplares" únicos. Salud y República.

728 | Mariona Pérez Abrante - 16/3/2010 - 20:43

Felicidades Pepe Luis, no por tu "santo" que es el viernes, sino por todo, y diciendo "todo" resumo lo que podemos decir con millones de palabras. Besos.

729 | Francisco Díaz Sánchez - 16/3/2010 - 21:02

Usted ve en la portada del ‘Magazine’ de ‘El Mundo’ la imagen de Fernando Sánchez-Dragó con camisa falangista, brazo en alto con el saludo fascista, y en la mano una chapa con las siglas LSD, y le entra a uno como un poco de ternura. Lo primero es pensar, ¡pobrecillo!, le han pillado un poco digamos azumbrado en un sarao nocturno y le han gastado una broma de mal gusto. ‘Ponte aquí, Fernandito’, con esa camisita y así, con una chapa. Hay otras alternativas. ¿Estamos en carnaval y el ‘insigne intelectual’ se ha disfrazado para la ocasión? ¿Se ha dado un viaje con el alucinógeno que publicita y está pegándose un viaje de aquí te espero? ¿Acaso se encuentra cómodo embutido en esa camisa y haciendo el saludo falangista? Frío, frío. Avanzas en el ejemplar, y de eso nada. La cosa va de que con este gallardo gesto políticamente incorrecto, ‘El Mundo’ quiere denunciar cuánto sufren Sánchez-Dragó y otros ‘héroes’ de la libertad de pensamiento, la implacable persecución de una izquierda dogmática, a la par que ñoña que les tiene ahogados, sofocados por tanta censura. Se trata de otra de las falaces teorías que tanto les gusta armar a estos chicos y con las que tanto hacen disfrutar a su incondicional público. Es teoría, además, muy de moda entre la muchachada de la caverna. Se hinchan a insultos soeces y descalificaciones groseras para a continuación, válganme sus caraduras, quejarse de cuán aherrojados se les tiene. Si quieren saber más de estos petirrojos impresentables, fascistas y nazis, lean el libro “Pedro J. Ramírez al desnudo”, de José Díaz Herrera, ‘que no deja títere con cabeza’. Claro que todos estos sinvergüenzas creen o piensan que esto va a seguir toda la vida. Ya está encargándose la MEMORIA HISTÓRICA de dejarlos con el culo al aire. Aunque unos y otros están ya más desenmascarados que los caballos donde montan los reyes godos en la añeja Plaza de Oriente madrileña. Saludos y abrazos para el siempre admirado y ejemplar José Luis Morales Suárez, mi eterna referencia. ¡Ah! Lo olvidaba. Leí el libro “Las tribulaciones de un gallo herido” que me dejaste en el Ateneo. Muchas cosas no las entendí aunque sí en su contexto. Sin duda, forman parte de la riqueza lexical canaria. Pero este libro o la novela como me dijiste tú, me fascinó. Felicita a tu amigo en mi nombre. Nos veremos el domingo en ‘La Copla’. Muchos abrazos de admiración veterana.

730 | Matilde - 16/3/2010 - 21:05

Juanele y Pepe Luis, ni barbería ni chismes van a poder con un pueblo lleno de orgullo de clase y de amor propio. Gracias a ustedes dos por lo que nunca han dejado de hacer. Impulsar siempre la convivencia, maldecir la guerra y propiciar la igualdad entre todas las personas.

731 | Charanga y pandereta - 16/3/2010 - 21:12

El CGPJ rechaza la recusación de tres vocales señalados como "amigos" de Garzón
Considera que los abogados querellantes son "personas ajenas" a la tramitación del expediente sobre los cursos de Nueva York. De Rosa se abstendrá en las deliberaciones sobre el magistrado. Los perseguidores de don Baltasar Garzón Real están ahora contra Carlos Dívar, el insulso presidente del CGPJ y del Supremo. La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha rechazado apartar a los vocales José Manuel Gómez Benítez, Pío Aguirre y Miguel Carmona del debate sobre la eventual suspensión del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Los tres habían sido recusados, por la supuesta amistad que mantienen con el magistrado, por los querellantes por los cobros que Garzón supuestamente recibió por organizar unos cursos en la Universidad de Nueva York. Los abogados que se querellaron contra Garzón recusan a tres vocales. La decisión se basa en que la Ley Orgánica del Poder Judicial no prevé la intervención de "personas ajenas" al procedimiento de suspensión cautelar. La Comisión Permanente ha dado traslado del escrito de los abogados a los tres vocales para su conocimiento "y a los efectos que consideren oportunos". En el escrito que presentaron la semana pasada ante el CGPJ, los dos abogados pidieron la "abstención y, subsidariamente, recusación" de los tres vocales en la votación en la que el CGPJ tendrá que decidir si suspende temporalmente a Baltasar Garzón mientras se tramitan los tres procedimintos penales abiertos en su contra por los cobros en Nueva York, por su instrucción sobre las víctimas de la dictadura franquista y por las escuchas a los abogados del ‘Caso Gürtel’. De Rosa se abstiene. Por otra parte, el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando de Rosa, ha decidido apartarse del procedimiento que se sigue por la posible suspensión cautelar de funciones de Garzón. Lo hace con el fin de preservar la independencia del órgano de gobierno de los jueces, pese a que, en su criterio, "no existe ninguna razón de peso" para apartarse. De Rosa lo ha comunicado hoy en un escrito que ha presentado ante la Comisión Permanente del Consejo. "La independencia del Consejo está por encima de todo. No puede existir ni una sombra de duda sobre mi dignidad u honorabilidad, algo que siempre he preservado en todas las instituciones a las que he servido", señala De Rosa. Añadiendo que " Una vez dicho esto, quiero dejar bien claro que no reconozco ninguna de las causas que ha esgrimido Garzón para recusarme". De Rosa explica que "el debate no ha de centrarse en si los vocales recusados" por Garzón, Gemma Gallego, que no se apartará; Fernando de Rosa, y Margarita Robles, quien ya anunció su abstención, "deben o no abstenerse, sino en saber en si un magistrado contra el que se han admitido a trámite tres querellas por delitos en el ejercicio de su cargo puede continuar ejerciendo sus funciones jurisdiccionales hasta que el tribunal competente se pronuncie sobre cada uno de esos delitos". De Rosa asegura en su escrito que él no forma parte de la Comisión Permanente, que es el órgano que tiene relación directa con el caso de Garzón, por lo que la recusación promovida contra su persona es "extemporánea, prematura y, por tanto, insuficiente a los efectos previstos en la ley". Por otro lado, los abogados que acusan a Garzón en la causa por los supuestos cobros durante la estancia del magistrado en Nueva York, Antonio Panea y José Luis Mazón, han presentado hoy un nuevo escrito en el Consejo General del Poder Judicial para recusar a su presidente, Carlos Dívar, en el expediente de suspensión que se sigue contra el juez de la Audiencia Nacional. Los abogados aseguran que "Garzón es amigo del presidente" de Dívar, "amistad labrada, al parecer, cuando el actual presidente lo era de la Audiencia Nacional". Se da la circunstancia de que Dívar votó a favor de acelerar la suspensión de Garzón aunque el magistrado todavía no ha sido procesado. El único pronunciamiento del presidente del Consejo hasta el momento ha sido para pedir respeto a las decisiones de la Sala Segunda del Supremo y del Poder Judicial que puedan tomar esos órganos en contra de Garzón. La comisión permanente del Consejo ha acordado esta mañana rechazar las anteriores recusaciones presentadas por Panea y Mazón por no considerarlos. Una buena entre tantos horribles.

732 | Perico Seismás Cabrera - 17/3/2010 - 13:33

¡Arriba dellos paisanos! Vamos ganando aunque haya resistencia en el Tribunal Supremo.

733 | Casimiro García Pardillo - 17/3/2010 - 13:35

Pedro J. está muy enfadado. ¿Qué le ha pasado a Pedro J.? Pues lo que uno de los comentaristas habituales de este blog (Tari, gracias por el seguimiento) ya había advertido esta tardenoche con fino olfato de catavenenos: “Ni te cuento el trabajo que van a dar a Izquierdo los de la caverna, con el tema del premio al juez Gómez Bermúdez”. Se trata del premio Temas de Hoy, de la editorial Planeta, que el juez Javier Gómez Bermúdez ha ganado con el ensayo “No destruirán nuestra libertad”, que aborda la amenaza del terrorismo islamista. Y, en efecto, el director de El Mundo no ha perdido comba. El título en portada es “El juez del 11-M gana sesenta mil euros con un libro vinculado al caso”. La ‘gran editorial’ dice que “Gómez Bermúdez también quiere ser ‘juez estrella’”. Voy a prescindir de transcribirles alguno de sus párrafos para dar todo el protagonismo al director ¿estrella? A las 18.35, Pedro J. ya había grabado, y colgado en la red, un ‘video para dar leña al malvado Gómez. Les ofrezco un extracto, sin interrupción de comentarios, y enlace para que lo disfruten en su integridad.

734 | Ágatha Lagata Sinzinc - 17/3/2010 - 13:37

ETA, Garzón y aborto copan hoy las primeras páginas. Empecemos por el primer asunto, que tiene su derivada con el segundo, al menos para Pedro J., y seguiremos con el tercero, tan sobrado de disquisiciones político-religiosas que les ahorraré por repetidas, como ayuno de calculadoras. Respecto a ETA, casi todo gira en torno a la colaboración con las guerrillas colombianas y el presunto apoyo prestado por Chávez. “La conexión entre ETA y las FARC queda al descubierto en diez ‘e-mails” titula ‘ABC’ que apoya con su editorial “Cuba, la mano que mece la cuna. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ En ‘La Razón’ tenemos cambios gráficos en las páginas de Opinión!!!!!!!!!! Dado mi singular trabajo, es como si me hubieran puesto una plantita nueva encima de la mesa de la oficina. Pero la ilusión dura un parpadeo. Mueves la planta y enfrente tienes la peste bubónica de siempre; es decir, César Vidal sigue diciendo las mismas iniquidades. Tras despacharse con la habitual sarta de insultos a los de siempre en “ZP, ETA y el gorila rojo”, él solito se jalea, especulando al decir que “Aún me atrevería a ir un poco más allá. Ni siquiera ETA es un grupo odioso para ZP. Ciertamente, le molesta que mate repercutiendo en su popularidad, pero ZP cree en lo más profundo de su rojo corazón que se trata de un grupo de luchadores anti-franquistas, que se puede –y se debe- pactar con ellos y que se les puede hacer concesiones anticonstitucionales para que se sumen a su causa contra la derecha que, por definición es peor”. ‘El Mundo’ también puja en la infamia, aunque le adjudica el cariño a los terroristas a su actual bestia negra, titulando su editorial “Garzón luchó contra ETA pero también a favor”. Lo que hay que ‘oír’ con tales bestias (bestia de brutalidad) o, mejor escrito, lo que a veces debemos leer. Hasta que un día digamos ¡BASTA! (si somos millones) y acabemos con esos gacetilleros de cloaca (¡qué más quisieran ellos que les motejásemos como periodistas ‘malos’, pero no y no) en su incalculable fango.

735 | Pedro Romero Rodríguez - 17/3/2010 - 18:13

Ni el hijo del secretario, ni el rola, rolamos o rolan ni barbero que se ponga por delante, la Memoria Histórica de Agüimes y de esta comarca del Sudeste la están haciendo ustedes dos, Pepe Luis y Juanele gracias a Dios, porque si es por estos bandidos, estábamos listos. Que menos que puede hacer, podemos y debemos hacer que darles las gracias por abrirnos los ojos.

736 | Sarito - 17/3/2010 - 18:20

Amorosísimo José Luis Morales Suárez, Pepe Luis de toda la vida, cuantos recuerdos me vienen a la memoria de aquellas correrías que hacíamos en La Vegueta donde tú eras el que nos mandaba lo que teníamos que hacer. Nos olvides que ni una de nosotras éramos flojas. Pero a ti todas te queríamos con locura y cuando no llegabas o te ibas a Ingenio, hasta llorábamos. Leyendo la novela de Juanele, hasta se me han saltado las lágrimas por ti. Aunque con Juanele no teníamos confianza, que fuera amigo tuyo es porque era algo bueno. Como te digo, tiempos y cosas que siempre que me vienen a la cabeza, me emociono y me quedo como transpuesta y las lágrimas que suelto de alegría no te las puedes ni imaginar. Fueron los mejores años de mi vida. Sabes que todas te seguimos queriendo cada vez más.

737 | Manuel Pablo Cazorla Vázquez - 17/3/2010 - 18:23

Con José Luis Morales Suárez (Pepe Luis) y con Juan Martín Guerra (Juanele), es para estar muy orgullosos de ser de este bendito pueblo donde nacimos y donde algunos todavía residen en él y no yo, por desgracia. Enhorabuena y mi mayor y más sincero agradecimiento.

738 | Juan Martín Guerra - 17/3/2010 - 19:55

PARA PAQUITA JESÚS ARTILES GUEDES.

Querida amiga: ya podías haberme dicho en tus comentarios que estabas de vacaciones. Fui a verte, como te prometí, y perdí el viaje. ¡Gente rica, gente el diablo! En la otra vida, haré todo lo posible por tener tu profesión, con permiso de San Pedro.
De todas formas, dejaré pasar unos días y volveré a visitarte. Las promesas hay que cumplirlas.
No olvides colgar todo lo que sabes (de "aquella época"), sobre el pueblo donde vives, que es mucho e importante...¿por qué no nos comentas algunos episodios sobre el nefasto "Vinagre" que mató de un tiro de pistola al hermano de Ventura y Tonino en Tunte? Es, al fin y al cabo, Memoria Histórica de la comarca. Nos veremos. Saludos afectuosos, Juanele.

739 | Manolo Santana Pérez - 18/3/2010 - 14:30

Tras los escándalos que surgen cada día acerca de los casos de abusos con niños y con adolescentes por parte de miembros de la Iglesia católica, me gustaría llamar la atención sobre dos puntos que creo no se comentan y son, ciertamente, de lo más revelador sobre el proceder de esta institución. En primer lugar, por boca de diversas jerarquías se dice que también hay más casos en instituciones no religiosas y no se comentan tanto. También se afirma que, a partir de ahora, actuarán con todo rigor contra los culpables. Por último, se dice que ocurre -otra exculpación reciente- en gran medida, por el dichoso celibato. A la primera cuestión, cabe responder que sí, que es cierto; pero son organismos que no alardean de moral ni de ética alguna y los responsables de tales desmanes son juzgados y, en la mayoría de los casos, acaban en la cárcel, no trasladados a otros sitios donde pueden seguir haciendo daño. A la segunda, sólo porque han sido descubiertos se están tomando ahora medidas de todo tipo. Pero si no hubiera sido así, ¿hasta cuando hubiera seguido la protección y ocultación de los responsables? En lo que respecta a la tercera, ahora va a resultar que todo soltero está abocado a ser un canalla en estas cuestiones. Desdichada Iglesia que dice estar basada en Jesucristo. Más le valiera "atarse al cuello una rueda de molino y arrojarse al mar", es decir, dejar de ser hipócrita, "sepulcro blanqueado" -también en palabras de Jesús de Nazaret- y pedir disculpas a la humanidad por su deshumanización, en vez de tanto alarde a favor de la vida, como sedicente poseedora de la única verdad que, históricamente, ha obligado en tantísimas circunstancias, a aceptar a sangre y fuego. Son los mismos que bendijeron la “criminal cruzada franquista” y ponían al dictador bajo el palio para que entrara a tantas iglesias y catedrales. Menudos bandidos son todos ellos, empezando por los de la maldita Conferencia Episcopal Española, donde la hipocresía, la pederastia y los negocios están a la orden del día. Por eso mismo, queridos José Luis Morales Suárez y Juan Martín Guerra, también están contra la Memoria Histórica, como ustedes saben ya muy bien. Aunque Juanele, con perdón, sea de los que todavía “cree” en esa gentuza y en sus aterradores amenazas del fuego del infierno.

740 | Juanito el Barbero - 18/3/2010 - 14:37

Derechos Humanos según convenga, porque el pasado viernes, día 12 de marzo, la edición digital de ‘El País’ informaba sobre la condena a mil latigazos impuesta a un joven en Arabia Saudí que ‘colgó’ en YouTube un vídeo de contenido homosexual. Ante una violación tan flagrante de los Derechos Humanos más elementales, esperaba encontrarme con la condena contundente de tales hechos, especialmente por parte de quienes decían que defienden, hace poco, en justa vehemencia, el respeto a los Derechos Humanos de la ‘sufrida disidencia cubana’. Pero sin embargo, hasta el momento, no ha habido (ni parece que vaya a haber) minuto de silencio ante la sede del Partido Popular, ni condena del Parlamento Europeo. Tampoco vislumbro ninguna crítica al Gobierno por mantener las relaciones con el reino saudita, que seguramente redunda en la indignidad de su política exterior, a decir de un renombrado politólogo. Dada esta incomprensible indiferencia, es inevitable pensar que, quizás, quienes se rasgaban las vestiduras por la muerte de Orlando Zapata, deben tentarse la ropa ante los atropellos en un país líder en exportación de petróleo. De ser así, pido al PSOE, PP y los ocasionales defensores de los Derechos Humanos que, en lo sucesivo, aclaren a la cándida audiencia que sólo se dedican a tales menesteres cuando sale barato y resulta rentable. ¿Por qué no dice el PP las sinrazones para negar la Memoria Histórica? Lo mismo que el PSOE. Ni uno de éstos se salva de ser señalados con el dedo índice. Abrazos.

741 | Inmaculada Rodríguez González - 18/3/2010 - 14:39

Estaba claro que, más pronto que tarde, la patronal daría otra vuelta de tuerca, jamás dejarían escapar una oportunidad como la que la crisis les brinda. Al calor de la necesidad de reformas profundas (lástima que no fueran tan valientes cuando era el sistema financiero el más afectado) exponen sin ningún pudor, además del despido libre, un nuevo contrato llamado eufemísticamente de "inserción" para los jóvenes. Gracias a éste contrato, los empresarios estarían exentos de cuota alguna y los trabajadores, de derechos. Es como si, a través de éste tipo de propuestas, los empresarios quisieran lanzarnos el mensaje de que en los contratos los únicos que se benefician son los contratados, que ellos lo hacen como un favor desinteresado al trabajador y a la patria, cuando lo que quieren en realidad es un ejército de mendigos suplicando trabajo a cambio de limosna. Hay que constatar el favor que le hacen al PP: ahora puede presentarse a la mesa de negociaciones con sus propuestas laborales como si fueran moderadas. La verdad es que si no lo han preparado a conciencia la jugada les ha salido de cine. Saludos, paisanos José Luis y Juanele, y muchos abrazos.

742 | Mari Carmen Sarmiento Galindo - 18/3/2010 - 14:42

Son unos ambiciosos, trepas y ególatras. Porque no es bonito, y no tiene gracia alguna, que los militares, más si han ocupado cargos de gran responsabilidad, recurran a tribunas periodísticas para contarnos su peculiar concepto de las autonomías, o para descalificar la situación política de Cataluña, que es, exactamente, la que han querido darse, democráticamente, los catalanes. El general Luis Alejandre firma hoy una tribuna en ‘La Razón’, “Cataluña, ¿rehén se sí misma?”, adornada con tintes que ya creíamos acabados en el estamento militar. Parecería que amenazan con volver las banderas victoriosas, al calor de tanto salvapatrias que nos rodea (entrada del 3 de marzo). “Desde la Transición”, dice Alejandre, “los Gobiernos de la Generalitat han venido desarrollando un modelo de Comunidad que, apoyado en reivindicaciones históricas, ha creado estructuras similares a las de un Estado, no sólo independiente, sino aislado”. El general también va al detalle al asegurar que "Con tenacidad han conseguido que los Mossos sustituyan a Policía y Guardia Civil, pese a un coste muy superior; han creado sus propios mecanismos de Protección Civil, de Bomberos, e incluso de Cruz Roja. Todo lo que represente centralismo, integración, Estado, ha sido mal visto por el nacionalismo catalán, y llevado a la práctica del día a día político”. Mas, lógicamente, “El Ejército no ha escapado a este ‘borrar del mapa”. Dejémosles a ustedes que descubran sus opiniones sobre el destino de los cuarteles o el famoso Museo de Montjuic.

743 | Miguel Ángel Vázquez Díaz - 18/3/2010 - 20:05

Fue el velódromo de la vergüenza, según la película 'La rafle', que recrea la detención de trece mil judíos en París en 1942, y reabre en Francia las heridas por la colaboración con los nazis. "¡Pero qué bonita es Francia!". El grito, sarcástico, repleto de indignación de un espectador, sonó en la oscuridad de una sala de cine parisiense. En la pantalla corre el año 1942, y un gendarme francés propina una paliza a una mujer judía en un campo de retención en las afueras de París. La escena es parte de ‘La rafle’ (La redada), película estrenada en Francia la semana pasada. Dirigido por Roselyne Bosch, retratará por primera vez sin tapujos una de las páginas más oscuras, durante décadas tabú, de la historia reciente de Francia; es decir, la redada en el Velódromo de Invierno de París, la mayor realizada en territorio francés y en la que eran detenidos más de trece mil judíos, la mayoría mujeres y niños. La batida se inició a las cuatro de la mañana del 16 de julio del año 1942. Durante dos días, los agentes franceses fueron casa por casa con la orden de ‘actuar con la máxima rapidez, sin palabras inútiles y sin ningún comentario’. "Mi madre les suplicaba, pero yo me di cuenta de que no serviría de nada", recordaría en la película Anna Traube, una de las supervivientes, quien entonces tenía veinte años. Los solteros fueron trasladados directamente a Drancy, al norte de París, la escala previa a la deportación a los campos de concentración alemanes, mientras que todos los familiares acabaron en el Velódromo de Invierno, entonces situado cerca de la Torre Eiffel. "Era infernal el ruido, la gente que lloraba, gritaba, los niños que jugaban en la pista central", recuerda Traube. Más de ocho hombres, mujeres y niños, muchos españoles, sobreviven sin agua ni comida, hacinados durante cinco días en el Velódromo. Anna Traube logrará huir con la ayuda del responsable de saneamiento Gaston Roques, y del médico judío de la Cruz Roja David Sheinbaum, interpretado en la cinta por Jean Reno. Quien no podría escapar fue trasladado a los campos de detención, y de ahí, a Auschwitz. Del gigantesco Velódromo no queda rastro. Es derruido en 1959 y sólo la mínima placa conmemorativa da constancia de lo que ocurrió aquel verano del año 1942. De la redada, tan sólo queda la fotografía en la que se ve los autobuses que transportaron a las familias. El traumático episodio no entró en los libros de historia escolares hasta la década de los años ochenta. En 1995, el presidente Jacques Chirac decide a reconocer la responsabilidad francesa en la deportación de judíos. "La locura criminal del ocupante fue, lo sabemos, secundada por franceses, y por el Estado francés", recalcó en un histórico discurso. Al ser el primer filme en apuntar la responsabilidad francesa, ‘La rafle’ ha recibido ya un tratamiento especial. Profesores y alumnos han sido invitados a diferentes preestrenos, la productora prevé una serie de acciones didácticas y cuenta, entre otros, con el apoyo de la región parisiense. Los diarios se han llenado de cronologías recordando la serie de redadas que se realizaron en Francia durante la II Guerra Mundial. La radio se ha abierto a los testimonios de los supervivientes y los principales canales de televisión han dedicado programas especiales a la salida de la película, aprovechando la ocasión para hacer un trabajo de memoria colectiva. La cineasta, de origen catalán, se ha nutrido de los testimonios de supervivientes como Anna -interpretada en la película por la joven griega Adèle Exarchopoulos- o Joe Weismann -el pequeño de once años, protagonista de esta cinta al que “le da vida” Hugo Leverdez-, que logró escapar del campo de detención. La película recuerda así que los que llevaron a cabo la redada, aunque en territorio ocupado por los nazis, eran policías franceses bajo las órdenes del régimen colaboracionista del mariscal Pétain. Cierto es que el Gobierno respondía a la exigencia alemana de entregar un cupo determinado de judíos, pero suya fue la iniciativa de incluir en la redada, por primera vez, a menores de dieciséis años. De los trece mil judíos detenidos, más de cuatro mil eran niños. La motivación -recalca en la cinta- no era otra que evitar cargar con el problema de los huérfanos. Pero la obra también se esfuerza en honrar a los héroes que se arriesgaron para salvar la vida de sus vecinos, como una portera que avisó de la llegada de la policía, una pareja de prostitutas que salvó a una madre con su bebé o la enfermera Annete Monod, interpretada en la cinta por la actriz francesa Mélanie Laurent. Por todo eso, queridos amigos José Luis y Juan Martín, tenemos que seguir, estamos obligados a continuar en la pacífica y trascendental batalla por la Memoria Histórica. Aunque, dicho sea de paso, en Francia no hay doscientas mil personas asesinadas, que siguen en fosas comunes, como pasa en nuestro país. Gracias por todo lo que están haciendo, gracias en especial a Pepe Luis, que sabe qué temas debe tocar para trasladar los debates a su gente y que sean éstas y éstos los que decidan qué cosas tenemos que hacer y qué pasos tenemos y debemos dar en cada momento. Muchos abrazos.

744 | Juan Martín Guerra - 18/3/2010 - 20:05

PARA MANOLO SANTANA PÉREZ.
Querido Manolo: ya de niño,admitía muy serias dudas sobre la existencia del "Limbo". El tiempo me dio la razón, era elemental y de pura lógica.
Por respeto a la memoria de mi queridísima e inolvidable esposa Antoñita, nada más puedo decirte. Sin embargo, como eres una persona muy inteligente, sabrás a dónde quiero ir a parar.
Muchas gracias por tu comentario, con el que estoy totalmnete de acuerdo,y un fuerte abrazo.

745 | Joan J. Queralt - catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Barcelona - 18/3/2010 - 20:12

Acción popular nada popular. La acción popular, esto es, la capacidad de ejercer una pretensión penal plena al margen del ministerio fiscal y sin ser víctima del delito, es una peculiaridad del ordenamiento procesal español que hunde sus raíces en el medioevo, que el liberalismo reconoció y fortaleció. El ejercicio de este Derecho cívico ya había sido “jibarizado” judicialmente bajo el franquismo con la imposición de unas fianzas desproporcionadas. Por ello, no es de extrañar que los tribunales postconstitucionales restringieran al máximo los requisitos para ejercer la acción popular en el ámbito penal. De esta suerte, el acusador popular podía acusar prácticamente a cualquiera, particular o agente público, de prácticamente cualquier delito. Éste es un Tribunal Supremo más atento al adjetivo que al sustantivo, que ha aceptado querellas abusivas contra el juez Baltasar Garzón Real de una manera que “racionalmente”, resulta inconcebible. Este contexto llega a su apogeo con el ‘Caso Filesa”, donde, si no llega a ser por todas las acusaciones populares, el caso se hubiese archivado pues el ministerio fiscal no acusaba. En fin, la acción popular es un derecho ciudadano de configuración legal, que no es absoluto ni incondicionado; o lo que es lo mismo, es la ley procesal la que lo regula. Sin embargo, como la experiencia enseña, los motivos que animan a aquellos “acusadores populares” distan, a veces, de ser altruistas. Para corregir abusos, los tribunales han ido recuperando algunos mecanismos de contención; por un lado, la imposición de fianzas moderadas; por otro, la obligación de concurrir las diversas acusaciones populares bajo una misma dirección letrada. El proceso contra el magistrado Baltasar Garzón Real, por osar enjuiciar a los tiranos del franquismo, deriva de unas querellas de unos grupúsculos ultraderechistas. Sorprendentemente, el Tribunal Supremo (TS), a pesar de imponerles moderadas fianzas, no obliga a todas las acusaciones populares a concurrir con una misma dirección letrada. En su auto del 15 de febrero pasado, el instructor de la causa parece advertir divergencia de intereses entre los diversos acusadores populares y garantiza a cada uno su propio abogado. Cuesta entender qué divergencia de intereses puede haber, procesalmente hablando, entre acusadores populares, pues, por definición, no defienden intereses propios -no son víctimas- sino generales. Otra resolución que puede ingresar en el top ten de lo que nunca desearíamos ver en la jurisdicción. Pero la crítica precedente es insuficiente, pues no se cuestiona la mayor, es decir, ¿pueden ejercer la acción popular quienes la ejercen en los procesos contra Garzón? En éste y en otros casos similares debió negarse la personación de éstas o análogas asociaciones. Así es, una de ellas, la pretenciosa Manos Limpias -¿los demás las tienen sucias?- se presenta como un sindicato de funcionarios públicos pero, aunque lo sea y al margen de su prácticamente inexistente fuerza sindical, el objetivo de un sindicato no puede ser nunca otro que la defensa de sus afiliados y de los derechos de los trabajadores. Dentro de su objeto social no cabe ejercer de desfacedor de los mil entuertos que comporta la vida pública. Pese a lo que algunos creen, una persona jurídica no es igual que una persona física; es una técnica para que varias personas físicas de común acuerdo alcancen un determinado objetivo mediante la ficción de atribuir personalidad jurídica a un ente ideal. Tal personalidad se le atribuye por el ordenamiento en atención a ese objetivo y no para cualquiera otro. Tres cuartos de lo mismo cabe decir de otras tantas asociaciones privadas, ‘Libertad e Identidad’ en el caso, cuyos fines no pueden abarcar el ejercicio de acciones penales, dado que eso, por naturaleza, son ajenos a sus fines. Cifrar el objeto social de una asociación en el ejercicio de la acción popular es, hoy por hoy, tan insostenible jurídicamente como basar tal objeto en ejercer la función penitenciara o el derecho a voto en las elecciones populares. Más complicado, en apariencia, resulta limitar el ejercicio de la acción popular a los partidos políticos, en este caso FET y de las JONS. Se dirá, y con acierto, que los partidos -y los mayoritarios con desenfreno- se sirven de la acción penal para sus objetivos partidistas. Pero argumentar así es lo mismo que afirmar que un pecado mil veces cometido deviene en virtud gracias a la recidiva. Cierta incomodidad judicial ante el eco mediático de su negativa ha impedido que se restrinja el acceso, como si fueran ciudadanos de a pie, de los partidos a las Salas de Justicia. Ese error es hora de enmendarlo. En efecto, si un partido tiene como objeto social la consecución del poder mediante el encauzamiento de la participación ciudadana en las instituciones, sólo una visión totalizadora, por no utilizar otro término emparejado, incluiría la acción popular como parte del acervo legítimo del que disponen tan especiales personas jurídicas para la consecución de sus objetivos. Estas anomalías en la acción popular es lo que el TS, más atento al adjetivo que al sustantivo, debería desde hace tiempo haber corregido si realmente diera cumplimiento a su función de culminar el orden jurisdiccional, garantías constitucionales al margen. Si se hubiera corregido este dislate, nos habríamos evitado este bochorno que los ciudadanos no nos merecemos. Permitir querellas como la que nos ocupa es permitir, en contra de la ley, que se ejerzan derechos, discutibles por demás, con manifiesta mala fe. Verificar que los derechos se ejerzan de buena fe es presupuesto de actuación judicial.

746 | Javier Alemán Cabrera - 18/3/2010 - 20:18

El descanso del guerrero. El Guernica no se mueve más porque merece ese descanso. El martes se reunió el patronato del Reina Sofía con la intención de pronunciarse sobre la posibilidad de que el cuadro se trasladara de nuevo. La propuesta, que nunca ha llegado a ser formal, planteaba que la obra de Picasso compartiera espacio en el Salón de Reinos del Museo del Ejército con Los fusilamientos del tres de mayo, de Goya, y con La rendición de Breda, de Velázquez, dentro de un ambicioso proyecto sobre la mirada de los artistas a la guerra y la paz. En cuanto PNV y EA supieron de la iniciativa insistieron en una ya vieja reclamación del Gobierno vasco. Que sea exhibido en las proximidades del lugar donde se produjeron los terribles bombardeos. La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, fue rotunda al afirmar que sobre el Guernica decide el patronato del Reina Sofía. "Lo que diga es definitivo". El no es, pues, definitivo. Pablo Picasso pintó aquella enorme ‘tela’ por encargo del Gobierno de la Segunda República española para la Exposición Universal que celebran en junio del año 1937 en París. La maestría con que supo recrear el horror que provocó en Gernika en julio de ese año la Aviación alemana que peleaba junto con el dictador, convirtió su obra en un icono del siglo XX. Muy pronto, el Guernica se puso a viajar, como un guerrero infatigable que batalla por la paz. En el año 1938 estuvo en Oslo, en Copenhague, en Estocolmo y en Gotemburgo y, desde allí, la trasladan al Reino Unido, exhibiéndola en Londres, Leeds, Liverpool y Manchester. El año 1939 hizo una gira por Estados Unidos y, el año 1940, otra más, ésta en una retrospectiva sobre el artista. En el año 1953 recaló en Italia y, luego, en Brasil. Vuelta a Nueva York en 1954 y nuevo tour en 1955. Siete ciudades europeas. La habrían enrollado unas cincuenta veces cuando, en el año 1957, los expertos la intervinieron en el MOMA por primera vez, para curar sus heridas. Pablo Ruiz Picasso pidió entonces que no se moviera más. Parecía que, como el beatnik de aquellos años, estaba todo el rato en las carreteras. En 1974, el grafitero de la ultraderecha ‘asignado’ por Blas Piñar, hizo la gracia de escupir unas ráfagas de pintura sobre ella. Hubo que retocarla. Luego ya vino a España el año 1981. La colocan en una urna, por si acaso, en el Casón del Buen Retiro. En el año 1992 la llevan bajo una manta antibalas hasta el Museo Reina Sofía. La han operado ya cuatro veces de sus casi ciento cuarenta heridas. Es la hora de que descanse un poco. Al menos se "mueve", pero en Agüimes, que sepamos, no se mueve ni una mosca "oficialmente". A lo mejor estoy equivocado y están haciendo cosas sotto vocce. En cualquier caso, violarán una de las premisas clave del comportamiento demócrata que es la 'participación social', voluntaria y sostenida, pero así es la DEMOCRACIA y así lo debemos exigir. Nuestra MEMORIA HISTÓRICA sí es nuestra, PERO TAMBIÉN DE TODAS LAS PERSONAS DEL MUNDO. Saludos compadres y amigos.

747 | Paula Trujillo Beltrán - 18/3/2010 - 20:20

Después de estarle dando muchas vueltas a la cabeza, al fin, no sin reparos, aunque sí sin miedo alguno, me atrevo a escribir en esta maravillosa y muy emocionante ventana digital (que muchas veces me pone los pelos de punta por lo que leo), puesto que, desde hace mucho tiempo, había descartado hacerlo en los periódicos y otros medios canarios, porque todos, cada vez más, defienden los intereses de la ultraderecha más cavernícola, fascista y reaccionaria. Como hacen los de la Península, aunque éstos al menos son más ‘inteligentes’ y, aunque hagan también lo mismo, es decir, defender todos los intereses de los grandes capitalistas, ‘ocultando todas sus sinvergüenzas actuaciones y exaltando sus inéditas virtudes’ al menos digo, nos dan “una de cal y otra de arena” para tenernos enganchados. Admirado José Luis Morales Suárez, tú a mí no me conoces, pero yo a ti sí, y hasta hablamos algunas de las veces que estuviste dando charlas, extraordinarias y sin pelos en la lengua, en la Universidad de La Laguna, aunque hace ya más de treinta años, quizás treinta y pico, tengo como especiales referencias la de “La Transición que nuca existió”, ésta en el Ateneo de La Laguna, y sobre todo, “La estructura informativa en el Estado español” que puso a todo el mundo en pie sin parar de aplaudir después de tu atractiva, puntual, rupturista e inigualable lección que diste, incluyendo profesores de Periodismo, pues todos y todas se quedaron “mudos”. Debo presentarme antes de lo que pretendo reflejar en este ejemplar blog “Madrid Agüimes”, en el que le das cabida a ‘las opiniones más dispares, incluyendo las que tratan de vituperarte a ti y a tu familia” en la demostración de que “cualquier comentario tiene aquí espacio”. Me llamo Paula Trujillo Beltrán, nací en el pueblito, pago, de Marzagán, hace casi sesenta y dos años (pronto los cumpliré) y trabajo de profesora de Matemáticas en un instituto público, y por supuesto, de Santa Cruz de Tenerife, donde soy titular, y antes (las seis o siete veces que supe que dabas alguna conferencia o presentabas algunos de tus libros extraordinarios –“La larga marcha de un pueblo”, “La trama civil del golpe de Estado”, “La estructura oficial del GAL y su benefactor estatal”, “Extrema Derecha, sociedad anónima” o tus magníficas e insuperables novelas, desde “Sima Jinámar –que he debido leer unas diez o doce veces-, sin exageraciones, y siempre que lo hago, me resulta inevitable, me pongo a llorar ante mis hijos y mis dos nietas “como alma en pena”, hasta “Largo de zafra en las tierras del sur” o la novela de todas las novelas, “El delirio de los náufragos” que a mí, desde todos los puntos de vista, incluyendo el literario, me parece LA GRAN JOYA de la Literatura Universal y, si no, “tiempo al tiempo”). En suma, resumiendo, te digo o confieso, como tú quieras, que no me he perdido ninguna de tus comparecencias públicas en Tenerife de las que tuve conocimiento, tanto en la capital como en La Orotava o La Laguna. Por eso mismo me atrevo a tutearte, ya que, para mí, “eres como de la familia”. Pero vuelvo a lo que iba a contarte, y te diré más. Mi abuelo, Pedro Antonio Trujillo Cazorla, aunque le decían ‘Maestro Antonio’, nació en Cuba, en la provincia de Santa Clara, donde trabajó de carpintero como su familia. Se casó con mi abuela, Dolores Pérez Hermigua, nacida en Fuerteventura, que fue a Cuba cuando tenía siete años con mis bisabuelos maternos, por esta rama. Pero los aires de Cuba y unas fiebres que contrajo cuando ya tenía veinte años o quizás un poco menos, le aconsejaron que volviera a Canarias como así fue. Ya estaban casados cuando deciden regresar al Archipiélago. Pero en Fuerteventura había poco para trabajar y poder ganarse la vida, y a los dos años o dos años y medio, viajan a la provincia de Las Palmas, a Telde concretamente, para allí trabajar como aparceros y, cuando no era tiempo de tomate, mi abuelo hacía algunas reparaciones, porque era muy habilidoso, en cosas de carpintería; y mi abuela iba dos o tres veces en semana a la casa de Néstor Álamo para limpiarle sus habitaciones y sus malditos jardines. Vivían en una auténtica choza que ni para guardar cochinos podía servir. Pero fueron haciéndose unos ahorros, compraron un solar de menos de cien metros, que fueron pagando durante años, y entre los dos, levantaron primero una pared, luego otra y otra (cocinando siempre a la intemperie) y así los dos fueron saliendo del paso. Mi abuelo ya se dedicaba de lleno a la carpintería, aunque él seguía trabajando para los ingleses, y cogió buena fama. Pudo alimentar a su familia de cinco hijos y, cuando llegó la inolvidable Segunda República Española, todos sus hijos (dos hembras y tres varones), pudieron ir a la Escuela, donde aprendieron a leer, escribir y otras cosas, no sé cuáles, pero bastantes. Mi abuelo era un hombre muy comprometido con las causas justas de la Humanidad desde que estuvo en Cuba, donde le enseñaron a leer y escribir, puesto que allí conoció las atrocidades de las dictaduras de Machado y de alguno más. No recuerdo. Lo que sí sé es que, en Canarias, desde antes del año 1931, se metió de lleno en el Sindicato y que era militante activo del glorioso Partido Comunista de España, no del desleído, vacío y claudicante Partido que es ahora, donde sólo se ocupan de sus indecentes estrategias electorales y de sus pactos y sus consensos con el PSOE, la gran derecha del capital, aunque por lo visto, “en Telde han desaparecido todos los documentos” que, afirman, tuvieron que quemar o tirar a los pozos para que no los requisaran falangistas y militares que se habían dedicado a buscar a los “rojos” y resistentes contra el golpe de Estado militar franquista del 17 de julio del año 1936. Mis abuelos y todos sus hijos e hijas, fueron detenidos mes y medio después, quizás porque los delató algún traidor de la Causa o, muy probable, porque los “vendió” Néstor Álamo como vende a otras muchas gentes, “para ganarse el favor de los asesinos golpistas”, ya que él había sido ‘miembro’ de Izquierda Republicana del doctor Franchy Roca. Todavía, quizá nunca, no he podido lograr saber quién o quiénes fue o fueron los confidentes que los mandaron a los dos a la peor de las muertes. Hago otro inciso aquí, para confirmar la tesis que José Luis Morales Suárez ha certificado en “El delirio de los náufragos”, afirmando que “lo que no está escrito, nunca existió” para los historiógrafos e investigadores históricos. Como han de saber muy bien los hermanos Agustín y Sergio Millares Cantero, extraordinarios, más que magníficos y unos valerosos investigadores históricos, “muchas cosas que ocurrieron, jamás podrán ser conocidas o investigadas, y nunca van a poder autentificarse como capítulos siniestros de nuestra historia reciente”. Cuántas maldades, expolios, trapisondas, inicuos crímenes –aunque todos son inicuos-, atrocidades sanguinarias, asesinatos sumarísimos y demás vilezas oculta el pasado. Una desgracia enorme para la Memoria Histórica y para que los asesinos y benefactores de sí mismo sepan al menos que lo sabemos todas y todos, y que “sus riquezas” proceden de la sangre derramada, ríos de muerte, que sus padres y abuelos perpetraban en sus orgías criminales. A los hijos de mis abuelos, entre ellos mi padre, Antonio Trujillo Pérez, que falleció saturado de pena y rabia, porque él sabía quiénes eran algunos de los falangistas que asesinaron a mis abuelos. Sus hijos, decía, fueron trasladados a un almacén de Las Puntillas, cerca del Carrizal de Ingenio, al que habían llevado a muchos otros niños de edades parecidas a las suyas, hijos de ‘rojas y rojos’. A mis queridísimos abuelos, Pedro Antonio Trujillo Cazorla y Dolores Pérez Hermigua, los volvieron a trasladar a la casita inacabada de Marzagán. Lo que ocurrió después, sólo lo sabe Dios, si es que éste existe, que no lo creo. Pero lo que nosotros sí hemos podido saber es que estuvieron dos días y medio martirizándoles, con herramientas carpinteras, clavándoselas, amarrados ambos a los pilares de argamasa que habían hecho, para más tarde levantar otra pared de la casa, pero que estaban desnudos todavía. Estoy llorando ahora mismo pero quiero terminar lo que empecé aunque mis lágrimas continúen empapándome las gafas y sigan mojándome la blusa. A mi abuela la violaron todos, uno detrás de otro ni se sabe las veces, mientras mi abuelo les llamaba de todo, con los ojos enrojecidos por la rabia y la desesperación y atado como estaba. Hasta que empezó a salirle mucha sangre por la boca, que él mismo se había mordido. Entonces, los falangistas, entre otros Juan Espejo, uno que era de Las Palmas, le metieron paja en la boca y se la taparon con unos paños que tenía mi abuela para limpiar la casa. Siguieron día y noche, bebiendo y violándola una y otra vez, tarde, mañana y noche, rociándola con el ron que bebían y haciéndole de todo, no quiero ni imaginármelo, pero le hicieron de todo. El que mandaba tal asesino comando falangista de traidores y cobardes era natural de Agüimes, apellidado Bordón, entre los más fieros personajes en capítulos negros en la Historia de Canarias. Por lo que sé, en sus tácticas. para que nadie les pudiera identificar, los comandos de un sitio actuaban en otro, aunque fueran los del mismo pueblo los que marcaran y señalaran las casas y los lugares donde debían actuar cada jornada. Mis abuelos padecieron lo indecible. ¿Por qué lo sabemos? Porque una de las nietas del criminal Juan Espejo tuvo el coraje de decírnoslo y, ésta es la verdad, le estamos muy agradecidas y agradecidos. Porque su madre, hija del asesino Juan Espejo, no nos lo dijo porque, según manifestaba su hija a mi hermano Antonio y a mí, “no se podía atrever a cumplimentar el deseo de su padre en el lecho de su muerte”. Lo que hicieron con mis abuelos no tiene perdón ni de los cielos ni de los infiernos. Dirigidos por el tal Bordón, natural de la Villa de Agüimes, cuando ya un enlace militar les comunicó que tenían que presentarse en Telde, decidieron acabar con mis abuelos y, después, hacerlos desaparecer. Relatar cómo murieron es para mí una verdadera agonía, y eso que nunca me lo que quitado de la cabeza. Primero asesinaron a mi abuelo frente a la desesperación y los inútiles quejidos de mi abuela. Pero antes de matarlo, le cortaron las dos orejas con un cortafrío carpintero, le arrancaron la lengua que tenía mordida, los dos ojos se los sacaron de sus cuencas con una lerna o con algo parecido al sacahuevos o al cucharón pequeño de cocina. Estaba casi muerto. Pero seguía vivo y consciente. El jefe falangista, el tal Bordón, todos borrachos en aquella sanguinaria orgía asesina, coge un serrucho de mano y, sin más, para demostrar su “valentía”, le cortó las dos piernas a la altura de las rodillas, y lo mismo hizo Juan Espejo, “porque Bordón estaría cansado”, con las manos a la altura de los codos. Mi pobre abuelo, gemía pero sin fuerza, mientras mi abuela no paraba de gritar, hasta que se desvaneció. Para mayor escarnio, cuando le estaban haciendo aquellas barbaridades bestiales de sangre, le ponía la botella de ron en la boca, “para que bebas un poco y te vayas con buen sabor de boca” (palabras textuales de la nieta de Juan Espejo, a la que fui a ver cinco o seis veces para que me contaran las verdades, todas las verdades de lo que le decía la madre, que todavía en el año 1980 aún vivía, cerca del estadio Insular, a la entrada de la calle que ahora se llama Olof Palme, y que aunque no quería vernos, yo me metía en la casa casi a la fuerza para que me dijera todo lo que sabía). Mi abuelo estaba prácticamente muerto, pero insatisfechos aún en su barbarie, con el mismo serrucho le cortaron la cabeza. A mi abuela la trocearon a partes con un hacha que mi abuelo tenía para su trabajo de carpintería. Metieron los trozos con que habían acabado con ambos en varios sacos terreros y nunca más hemos sabido nada de ninguno de los dos. Según nos contaron en el Partido Comunista de Telde, ‘es mucho más que probable que los tiraran por la Sima de Jinámar o, seguramente, en algunos de los centenares de pozos que hay por todos aquellos andurriales’. Nosotros seguiremos y seguimos buscando y más ahora, con la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, por la de deberían (¿?) colaborar las instituciones públicas, desde el Gobierno de Canarias, que se niega en redondo, no en vano Paulino Rivero está mantenido por los consejeros ultraderechistas canarios del PP, hasta los Cabildos, que la mayoría sí lo hacen, y sobre todo los de Gobiernos Municipales Progresistas, como los de Ingenio, Telde, Arucas, Agüimes y algunos más. Quiero finalizar esta aportación mía, agradeciendo a muchas personas todo lo que hicieron (porque algunas ya han muerto) y todo lo que aún siguen haciendo con sus pesquisas en legajos públicos de los organismos oficiales. Que conste además, que escribir esto me ha llevado más de un mes, porque cada vez que me ponía de nuevo a ello, no podía contener las lágrimas, como no puedo hacerlo ahora mismo. Quisiera, finalmente, agradecer a la extraordinaria y comprometida persona que es José Luis Morales Suárez, comprometido con la Libertad, la Justicia, la transparencia y la Igualdad, y militante ejemplar, de enorme y desconocida modestia, por todo cuanto él continúa haciendo enfrentándose con quiénes se pongan delante y arriesgándose como ha hecho desde que supo que “sólo luchando no seremos vencidos”, como manifestó en una de sus conferencias en la Universidad de La Laguna. Muchísimas gracias por todos tus esfuerzos, tu gentileza y tu evidente solidaridad irrevocable. Muchos besos.

748 | Marcial Roncero Vázquez - 19/3/2010 - 12:19

El presidente del Tribunal del ‘Caso Gürtel’ busca micrófonos ocultos. El magistrado pide a la Policía un ‘barrido electrónico’ del edificio judicial. En plena deliberación de su Sala de lo Penal sobre la legalidad de las escuchas ordenadas en la cárcel a los implicados del ‘Caso Gürtel’, la más extensa trama de corrupción vinculada al PP en toda la historia de este partido-, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco José Vieira, ha pedido a la policía que haga un exhaustivo barrido electrónico en las instalaciones de su sede judicial con el fin de comprobar si hay micrófonos ocultos. Él y los otros dos magistrados de su Sala están deliberando en estos días si admiten los recursos de los abogados de los implicados en la trama corrupta y cree que puede haber micrófonos ocultos en los despachos judiciales. La deliberación de estos tres magistrados, entre los que se encuentra el propio Vieira, puede dar un vuelco a la investigación del ‘Caso Gürtel’ en el caso de que la Sala de lo Penal de este tribunal decida, por dos votos contra uno, anular una parte o el conjunto de las escuchas en prisión ordenadas en febrero del año 2009 por el magistrado Baltasar Garzón Real, primer instructor de un proceso que afecta a una decena de altos cargos del PP. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco José Vieira, aupado a este cargo a propuesta de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, afín al PP y integrada por lo más químicamente puro del franquismo, ‘sospecha que alguien puede estar espiando’ desde fuera lo que ocurre dentro del edificio judicial. Por esta razón, ha pedido al responsable del Cuerpo Nacional de Policía en Madrid que haga un barrido electrónico del edificio del Tribunal Superior en busca de posibles micrófonos ocultos. Vieira se ha reunido en las dos últimas semanas en al manos cuatro ocasiones con los otros dos magistrados de la Sala de lo Penal, ambos conservadores, José Manuel Suárez Robledano y Emilio Fernández de Castro, para resolver los numerosos recursos, una treintena, presentados por los abogados de los implicados en el ‘Caso Gürtel’. Estos letrados pretenden que se anulen las grabaciones judiciales sobre las comunicaciones que mantuvieron con sus clientes en la cárcel de Soto del Real y que fueron ordenadas por el juez Baltasar Garzón. Tales intervenciones fueron instadas al juez por la Fiscalía Anticorrupción y revelan connivencias delictivas entre algunos letrados y sus clientes. Según han dicho, en esas deliberaciones, Vieira y Fernández de Castro se han mostrado partidarios de anular total o parcialmente las escuchas porque, según sostienen, contravienen el artículo de la Ley General Penitenciaria en el que se apoyó el valiente y pundonoroso magistrado don Baltasar Garzón Real para ordenar las intervenciones puesto que ese precepto sólo permite esa actuación excepcional contra abogados si se trata de casos de terrorismo. En contra del criterio de Viera y Fernández Castro, el juez Suárez Robledano defiende que son válidas todas las escuchas realizadas y entiende que tienen valor probatorio y cobertura legal dentro de la investigación de la más extensa trama de corrupción que salpica a altos cargos del PP desde el ‘Caso Naseiro’. Determinados aspectos de las deliberaciones sobre las escuchas, que aún no han concluido, han trascendido a la opinión pública. Por eso, Vieira, que preside el Tribunal Superior de Justicia de Madrid tras ser avalado por los vocales del Poder Judicial elegidos a propuesta del PP y algunos de los elegidos por el PSOE, ha trasladado su preocupación a la policía y ha pedido un rastreo. La policía aún no ha realizado el citado barrido electrónico, una operación insólita que ha causado perplejidad tanto en ámbitos judiciales como policiales. Aunque estemos pensando en los cerros de Úbeda, aquí TODAVÍA tenemos franquismo para rato, aunque cada día van quedando menos y, los que quedan, saben que la MEMORIA HISTÓRICA está a la que salta para combatir todas sus tropelías e injusticias. Porque, como escribía José Luis Morales Suárez recientemente, “Don Baltasar Garzón Real es un hombre de Justicia que está rodeado de injusticias”. Incluso así, VAMOS GANANDO. Salud compañero.

749 | Fernando Clavijo Senante - 19/3/2010 - 12:40

Espeluznante, increíble, pero cierto, totalmente verdadero. No tengo palabras. Me he quedado temblando durante la lectura y tras ella del post firmado por Paula Trujillo Beltrán, profesora de mi hijo mayor y persona ejemplar y magnífica como la primera. Estoy impresionado y como digo, no tengo palabras para hacer saber las emociones que me embargan en mi particular zozobra y las palpitaciones venales que todavía tengo sobre mí, en todo mi cuerpo, después de leer las barbaridades y los crímenes de sus abuelos, narrados con profunda y sincera emoción por su nieta Paula Trujillo Beltrán. Me he quedado de piedra, sin poder reaccionar cuando ya terminé su lectura, en aquel mismo momento. Después, empecé a chillar y chillar contra el fascismo criminal, los comandos falangistas, las “chicas” de Pilar Primo de Rivera y, en definitiva, contra todo lo que significaba la dictadura y especialmente contra sus secuaces y asesinos, que denuncia Paula Trujillo Beltrán sin morderse la lengua, fuera Néstor Álamo, Bordón el de Agüimes o el fatalmente asesino Juan Espejo al que le tenían pánico en toda la Isleta. No puedo escribir más por ahora. Pero escribiré. Tengo ya impreso el post de Paula, guardado en una carpeta de las cosas que, para mí, “son importantes”. Gracias Paula por abrirnos los ojos y contar, como debías, las barbaridades criminales que acabaron con el asesinato y muerte atroz de tus abuelos. Trataré de hablar contigo si me lo permites, cualquier día del próximo mes de abril y ofrecerte mi colaboración por si pudiera servirte de algo en la búsqueda de los cadáveres de tus queridos e inolvidables, abuelo y abuela, Don Pedro Antonio Trujillo Cazorla, Maestro Antonio’, y Doña Dolores Pérez Hermigua. Cuenta conmigo para lo que quieras y yo pueda hacerte, desde alguna gestión hasta revisiones de partidas o certificados de defunción. No puedo decirte más. Sólo que estoy muy emocionado y cuando pienso en lo que escribiste, se me ponen los pelos de punta. Muchísimos besos y abrazos.

750 | Mariano Guedes Millares - 19/3/2010 - 16:40

Impresionante, terrorífico y elocuente de qué es y que fue el fascismo lo que ha escrito en este blog Madrid Agüimes doña Paula Trujillo Beltrán. ¿Cómo ha sido posible que tantas y tantas iniquidades hayan quedado impune? ¿Qué fue lo que hicimos mal para permitirles que ya ahora están a la ofensiva? ¿Por qué el maldito consenso impulsado por el traidor Santiago Carrillo y sus secuaces "incluyó el borrón y cuenta nueva" para "salvar" a miles y miles de asesinos, violadores, ladrones y criminales en la Transición que nunca existió? ¡Malditos sean todos los que masacraron a centenares de miles de personas buenas como la abuela y el abuelo de doña Paula Trujillo Beltrán! Tampoco tengo yo palabras para expresar la indignación que me produjo la lectura de su comentario sobre cómo falangistas y militares asesinan salvajemente a dos buenísimas personas que trabajaron durante toda su vida para sostener a su familia y para que pudieran aprender las enseñanzas básicas y gracias a los planes del Frente Popular en la inolvidable Segunda República Española que fue derrocada a sangre y fuego. ¡Ánimo, doña Paula y cuente conmigo para lo que usted está haciendo para localizar los restos de sus abuelos, don Pedro Antonio Trujillo Cazorla y doña Dolores Pérez Hermigua, cuyos ejemplos van a prevalecer en el sentimiento colectivo de la buena gente y que ya forman parte de nuestra Memoria Histórica. Salud y besos.

751 | Pedro Miguel Delgado Mascareño - 19/3/2010 - 20:46

Impresionante lo que he leído sobre el crimen de los abuelos de Paulina Trujillo Beltrán. No sólo me pone los pelos de punta, sino que toda mi rabia en la adrenalina me sale por la cara, los ojos y la boca. Me fui a la calle a darle patadas a una piedra porque no sabía qué debía hacer en ese momento. Fascistas asesinos, sean de Madrid, de Agüimes, Telde o Las Palmas, sin olvidarnos de los criminales "prohombres" que fueron Eufemiano Fuentes, Matías Vega Guerra, Juan del Río Ayala y muchos otros que querían pasar a "la posteridad" como personas de bien. ¡Qué pena me da y qué vergüenza, que Manolito González le haya dedicado uno de sus supremos trabajos, musical y coreográfico, al bandido Néstor Álamo! Lo que leí de Paulina Trujillo Beltrán, cinco o seis veces, no podía acabarlo de leer porque se me empapaban y nublaban los ojos de la indignación que me iba entrando. No sé qué puedo decirle a usted, Paulina Trujillo Beltrán, salvo que su entereza y disposición al denunciar abiertamente otros crímenes más, como tantos centenares de miles que ejecutaron todos ellos impunemente, falangistas y militares, ha hecho despertar en mí una admiración por usted que también tiene algo de reconocimiento de mi propia cobardía. La verdad es que esta lección pundonorosa que usted nos está dando, merecería algo más que palabras. Merece que de una vez y por todas, todos y todas nos pongamos a exigir en la calle, en las fábricas o la universidad que haya depuraciones judiciales y que tantos y tantas fascistas no vayan por las plazas como si fueran "los redentores patrióticos" cuando no son más que asesinos y asesinas de personas de bien, cuya sangre manchará para siempre sus impudicias, atrocidades, robos y violaciones. Le doy las gracias, doña Paula Trujillo Beltrán por esta demostración democrática "auténtica" y por lo que tiene de timbre impulsor para que la militancia antifascista multiplique sus ansias y esfuerzos en la profundización y elaboración de la Memoria Histórica que, como en el crimen de sus entrañables abuelos, siempre deberíamos tener como referencia ética, social y humana. Se lo agradezco en nombre de mi familia, hijos y nietos incluidos, por todo lo que significa. Reciba un fuerte, fortísimo abrazo de alguien que como yo, le faltan muchos arrestos, por los que a usted le sobra. Muchísimas gracias.

752 | Cándida Rodríguez Pérez - 20/3/2010 - 11:41

¡Maravilloso, impresionante, único! este mismo espacio Madrid Agüimes que leo nada más iniciar el día al levantarme de la cama. Lo que escribe Paula Trujillo Beltrán es como para salir a las calles y empezar a buscar los cadáveres de las personas asesinadas y gritar como denuncia que gentuza fascistas fueron los asesinos, pero con nombres y apellidos. ¡No podemos esperar más ni debemos hacer más concesiones! ¡Ya está bien y hasta aquí hemos aguantado! ¡Se acabará el día que todas las personas nos pongamos en marcha! Abrazos, muchos abrazos.

753 | José Enrique Delgado Barrueco - 20/3/2010 - 11:42

Querido y entrañable camarada y amigo José Luis, te escribo desde Santillana del Mar, aquí en Cantabria, donde estuviste más de una vez con Ana María Balio (ahora mismo estoy dudando si se llamaba o se llama así), donde continúo voluntariamente recluido en mis cosas, aunque de vez en cuando “miro al mundo” a través de esta red de redes que, en el caso de tu ventana Madrid Agüimes (éste debe ser un nombre guanche, me figuro, pero ya te lo preguntaré vía telefónica cuando te llame esta semana). Escribo en este espacio, que leo todos los días (lo primero que hago), porque me he quedado de “una pieza” leyendo el escrito emocionado de tu paisana Doña Paula Trujillo Beltrán, cosa que a mí, ya sabes que me entusiasman pocas, me ha puesto ‘la piel de gallina’, como decimos por aquí. En fin, aunque mi propósito era enviar un mensaje solidario al bueno de Don Baltasar Garzón Real, leyendo lo de Doña Paula Trujillo Beltrán, lo hago aún con más contundencia ideológica y con mayor decisión personal. ¡Impresionante lo que escribe Doña Paula! Información puntual y de primera mano que nos compromete o que debería comprometernos todavía más con la Causa Antifascista Universal y, claro está, con lo que respecta al magistrado Don Baltasar Garzón Real, quien quiso aclarar todos los crímenes, como los salvajes, inicuos y miserables asesinatos de los abuelos paternos de doña Paula, y “depurar todas las responsabilidades penales” acorde a la Convención Internacional de Ginebra, la IV, en vigor desde 1950, suscrita por el Estado español, que es “inalterablemente vinculante” y, por tanto, ninguna Ley de Amnistía nacional podría ni tan siquiera subrogar o ignorar. No entiendo la necesidad de tantos artículos extensos y sesudos para defender al magistrado Baltasar Garzón Real, y basta con leer cualquier periódico, cada día, para temblar ante la cantidad de granujas, sinvergüenzas, corruptos, mafiosos y criminales que pueblan y que ‘relucen’ en todos los sectores profesionales, industriales, políticos, ‘culturales’ y judiciales (éste sobre todo los otros) de la geografía mundial y, por supuesto, española. Menos mal que existen jueces como Baltasar Garzón Real, porque gracias a ellos una se siente menos desprotegida. Cualquiera ciudadana y/o ciudadano, sensata o sensato, en buena lógica, querrá mantener en su puesto a este señor magistrado, don Baltasar Garzón Real, sí don Baltasar Garzón, y cualquiera ciudadana o ciudadano, sensata o sensato, que no quiera temblar cada jornada, identificará a los que quieren deshacerse de don Baltasar Garzón Real con todos, y hasta todas, aquellas y/o aquellos mismos granujas, corruptos, mafiosos y criminales. Éstos deben de estar ahora mismo frotándose las manos, esperando sonrientes a vernos, aún más, desprotegidas y desprotegidos. Si no hay una conspiración contra este ejemplar magistrado, sí, ejemplar magistrado, don Baltasar Garzón Real, que “vengan los alienígenas de los cielos astrales y lo vean”. Es cierto que el franquismo y los franquistas siguen dominando el llamado o si quieren, denominado, que “tiene más alcurnia”, Poder Judicial, donde la democracia, salvo la “democracia orgánica” que ‘inventó’ el dictador, continúa brillando por su total ausencia, dígalo sensu contrario Margara Robles, el meapilas Carlos Dívar o ya Luciano Varela, sujeto éste que exigía en Galicia que le llamaran “El guerrillero”, pero que debe llamarse Tomás de Torquemada redivivo, porque Inquisidor General Mayor no vamos a conocer en la vida, como demuestra la persecución implacable y sanguinaria que realiza contra don Baltasar Garzón Real, “porque, además, pretende juzgar todos los crímenes y las tropelías, atracos, robos, apropiaciones de tierras y patrimonios de los republicanos y cualesquiera otros demócratas que lucharon contra los asesinos golpistas, los comandos criminales falangistas o adheridos somatenes de turno”. ¡Qué error, qué inmenso error!, como gritó el presunto historiador Ricardo de la Cierva, fascista y nazi hasta los últimos tuétanos de sus huesos, en una frase que se llevaría a la tumba, pero que ya ha rescatado ahora “El guerrillero” falsario, celoso y vengativo por “intentar machacar al magistrado Don Baltasar Garzón, una referencia ejemplar para todo el mundo en todo el mundo, de manera que están que trinan tanto los jueces y magistrados del Tribunal Internacional de La Haya, como los de Estados Unidos, Argentina, Chile, Ruanda, etcétera, aunque sobre todo los de la Organización de Naciones Unidas (ONU), como los de la Unión Europea, “quienes esperan el asalto final para ponerse en marcha e iniciar las actuaciones que han de corresponderle judicialmente. Unas actuaciones que, sería posible, pondrán al fin una primera piedra para democratizar o al menos iniciar la democratización del Tercer Poder del Estado español que continúa en mano del fascismo duro y puro’. Por eso tengo claro que cuanto ha escrito Doña Paula Trujillo Beltrán, queridísimo José Luis (¿cuándo vas a visitarme de nuevo?), merecería que todas las personas honradas (“¡Qué tempos tan extraños que a la simple honradez le llaman valentía!” como escribió el magnífico poeta Evgueni Evtuchenco), repito que todas las personas honradas tendríamos que salir a las calles a dar de nuevo el callo para que la Democracia, no esta mierda que tenemos, ésta sí, digo que es casi como la “democracia orgánica franquista” que todavía tiene millares y millares de asesinados y asesinadas, como los abuelos de Doña Paula Trujillo Beltrán, “asesinados y ‘desaparecidos’ en miles de fosas comunes” incógnitas que, ¡vaya país el nuestro!, sumando ‘oficialmente’ más de doscientas mil personas que, además de que puedan ser enterradas (antes hay que ‘encontrarlas’) con dignidad, sean reparadas, con todos los honores y en toda su dimensión. Queridísimo José Luis, como siempre, estás dando ejemplo (no digo lecciones porque recordarás que una vez me dijiste que tú no le das lecciones a nadie, durante las magníficas conversaciones que teníamos en nuestras noches fellinianas, que echo de menos a todas horas del día), ejemplo de coraje, fuerza, humildad, modestia y solidaridad, pero siempre con la energía sobrada de tus valerosos, inalterables y cada día más fortalecidos, clave en tu vida, fuertes principios inmutables. Queridísimo y añorado hermano José Luis, aunque espero que nos veamos pronto, por lo que hago millones de votos para que “nos pongamos, si no buenos, al menos mejore tu salud y mejore la mía, ya sabes cuánto te quiero y cuánto te echo de menos. Recibe muchos besos y abrazos de tu amigo fraternal de siempre.

754 | J. Olivares - 20/3/2010 - 17:35

Incalificable...¡¡¡Asi, sin más... He leido el relato de Doña Petra Trujillo. Que eso haya ocurrido en nuestra tierra, en nuestra pequeña isla, dodne prácticamente todo el mundo se conoce, nos conocemos¡¡ Es inconcebible que seres de esa especie vivieran tan tranquilos despues de haber realizado esa " hazaña tan loable para ellos ". Jamás pense que algunos de mi raza, de la humana, que presumimos que sentimso y padecemos, que tenemos sentimientos, fuera capaz de cometer tal tropelía. Estoy seguro Doña Petra, que en su alma no anida el rencor, la ganas de venganza, el odio, la ira. Estoy seguro que no. Sus abuelos( e.e.p.d ) no le hubieran permitido que guardara todo eso en su pecho, en su alma. Aprovechando el foro este tan maravilloso de Pepe Luis, vayan desde estas humildes palabras mias hacia usted el fraternal abrazo y si lo creyera conveniente, Juanele dispone de mi número de teléfono. Estaré a su entera disposición para lo que usted precisara de este suyo servidor. J. Olivares

755 | J. Olivares - 20/3/2010 - 17:38

Se me olvidó: Un fuerte abrazo virtual para Pepe Luis,a Juanele se lo daré en persona un dia de estos. J.Olivares

756 | José Federico Sanz Benito - 20/3/2010 - 18:45

Human Rights Watch contra la Ley de Amnistía española, por ser contraria a las disposiciones universales suscritas por todos los países de la ONU, determinando y vinculando el genocidio, los golpes de Estado y los crímenes de guerra como delitos de Lesa Humanidad que nunca prescriben, por lo que el organismo de Derechos Humanos sale en defensa del extraordinario, así lo califica, magistrado don Baltasar Garzón Real. Si desde España asociaciones de jueces y Derechos Humanos miran con incredulidad el o los procesos abiertos contra Baltasar Garzón Real, una de las mayores organizaciones internacionales de protección de los Derechos Humanos también. Human Rights Watch (HRW) sale a la palestra en defensa del magistrado de la Audiencia Nacional, que tiene actualmente tres querellas pendientes en el Tribunal Supremo, mientras que el Consejo Superior del Poder Judicial ‘estudia’ suspenderle cautelarmente. Para la organización No Gubernamental, "las autoridades españolas deberían cumplir la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas para poner fin a la Ley de Amnistía del año 1977, en lugar de investigar a un magistrado que busca la rendición de cuentas por abusos del pasado,", como asesinatos masivos, crímenes sumarísimos, violaciones, apropiaciones de tierras ilegalmente acudiendo a “concesiones” bajo tortura antes de asesinar a todas sus víctimas, entre ellas mujeres y campesinos pobres, aparceros extremeños, peones de Andalucía o tomateros canarios. "Los tribunales españoles, que se han distinguido por no investigar denuncias de delitos aberrantes cometidos en el pasado, curiosamente hoy están siendo activos en la investigación de un magistrado que ha buscado impulsar la rendición de cuentas por esas atrocidades", dice José Miguel Vivanco, director para las América de Human Rights Watch. "Desde HRW, estamos preocupados por los ataques contra el magistrado Baltasar Garzón Real", explicaba Reed Brody, consejero jurídico y portavoz de la organización internacional. "Muchas cuestiones que ‘están investigando’ se salen de nuestra esfera, como la politización de la justicia española o el asunto de los pagos del Banco Santander", dice el experto en justicia internacional sobre las querellas que penden sobre el juez. "Pero tenemos claro que nos preocupa que un magistrado que tanto ha hecho por la justicia en todo el mundo, cuando decide centrar su atención en las injusticias cometidas en su propio país, vea que lo atacan sus propios colegadas jueces. Nunca pensamos que estas querellas llegarían tan lejos como para ponerle en peligro su carrera profesional. Por eso hemos decidido pronunciarnos. Porque tenemos claro que la Ley de Amnistía no puede eliminar la posibilidad de perseguir y procesar ningún crimen de Lesa Humanidad". El comunicado hecho publico Human Rights Watch ha expresado el punto de vista de su organización sobre el caso abierto contra el magistrado. “Baltasar Garzón está siendo investigado penalmente por indagar veintidós casos de detenciones ilegales presuntas y desapariciones forzadas de más de cien mil víctimas ocurridas entre los años 1936 y 1951. Los tribunales españoles impiden sistemáticamente cualquiera de las investigaciones sobre abusos cometidos durante la Guerra Civil española que sufrió el país entre 1936 y 1939, y la dictadura del general Francisco Franco desde 1939 hasta el año 1975, invocando la Ley de Amnistía de 1977 que se aplica a todos los delitos “de intencionalidad política”, cometidos antes de diciembre de 1976. Uno de los principales argumentos en contra del magistrado Baltasar Garzón Real es que en las investigaciones señala que la Ley de Amnistía no es aplicable a delitos de Lesa Humanidad. El Tribunal Supremo está llevando a cabo la investigación penal para determinar si el juez Baltasar Garzón Penal incurría en delito de prevaricación. Un magistrado del Tribunal Supremo afirmó que Baltasar Garzón no había aplicado la Ley de Amnistía de 1977 a los casos de “desapariciones forzadas”, y que no existen fundamentos de Derecho Internacional para impedir que estos delitos se beneficien de la ley de amnistía. Garzón apeló esta decisión y la apelación se encuentra pendiente; conforme al Derecho Internacional, los gobiernos tienen la obligación de garantizar a las víctimas de violaciones de Derechos Humanos el recurso efectivo, incluidas la justicia, la verdad y las reparaciones adecuadas". Human Rights Watch recuerda que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó el año pasado, como principio general, que las Leyes de Amnistía son incompatibles con todas las obligaciones de los Estados de investigar actos de tortura o barbarie. La organización reconoce además la contribución del magistrado Baltasar Garzón Real por hacer justicia en el caso del dictador chileno Augusto Pinochet o la extradición, desde México, del ex militar argentino Ricardo Miguel Caballo, condenado por asesinatos y desapariciones a la fuerza. “La interpretación rigurosa ajustada al Derecho Internacional que ha realizado el magistrado don Baltasar Garzón Real ayudaría a promover la justicia por violaciones graves de Derechos Humanos cometidas en otros países", dice Vivanco. "Es irónico que el Estado español, su Gobierno y el Poder Judicial no hayan cumplido en los estándares que el magistrado Baltasar Garzón Real sí ha ayudado a hacer cumplir en el extranjero”. Estimados paisanos y admirados amigos José Luis Morales Suárez/Juan Martín Guerra, gracias en nombre de toda mi familia por lo que están haciendo desde este mismo lugar, magnífico y ejemplar, para que la Memoria Histórica ponga las cosas en su sitio y “más temprano que tarde”. Ya saben ustedes todo o casi todo lo que pasó en Agüimes tras el golpe de Estado del innombrable general que salió del hotel Madrid, en complicidad de las autoridades, la Guardia Civil y los caciques isleños con las familias Naranjo, Bonny, Miller, Bravo de Laguna, los Fajardo de Lanzarote, las familias Padrón Quevedo, Lillo, Lucena, familia Betancor (los Betancores como les decían), los Martínez de Escobar, la familia Fernández Bahamonte, entre ellos el franquista Salvador, que sería impuesto por la autoridad militar presidente del Cabildo Insular de Las Palmas, ocupando ilegalmente la plaza como tal, de don Nicolás Cabral Hernández, elegido democráticamente durante los comicios del día 16 de febrero del año 1936, en los que el triunfo rotundo del Frente Popular fue indiscutible. Don Nicolás, por fortuna, logró huir, pero muchos consejeros no pudieron, como algunos alcaldes y personalidades republicanas que de inmediato les metieron en algunos de los tantos campos de concentración habilitados por falangistas y militares. Asimismo, colaboradores golpistas fueron José Lucena Alcaraz, los familiares de Antonio Limiñana López, Matías Vega Guerra, Federico Díaz Bertrana (el destacado matón), Juan Pulido Castro, familia Olarte Cullen o Alejandro Castro Jiménez, muchos de éstos ya denunciados en esta misma ventana digital. ¿Pero qué ocurrió en Agüimes, además de los cuatro brochazos mal documentados que Francisco Tarajano Pérez narra en sus libros espantosos? ¿Qué perrerías les hicieron a los detenidos por los que habían sido sus propios ‘compañeros’ defensores de la República Democrática hasta el mismo día del golpe de Estado? ¿Dónde están los cobardes que están todavía vivos, que falta le hace tener cuajo para seguir callando, aunque vayan a confesarse como meapilas, que lo son, para cubrir las apariencias? La verdad, tengo que decir, afirmando, que la gente de Agüimes ha sido históricamente valiente, solidaria y muy transparente, aunque ahora le tiene comido el cerebro sus propias vergüenzas. ¿Por qué los integrantes del Gobierno Municipal no hacen públicas todas las referencias que hayan podido salvarse, todos los documentos que tengan a disposición, cualquier información necesaria para elaborar ya nuestra particular Memoria Histórica? ¿A qué le tienen miedo? ¿Tienen miedo a que en ellos puedan salir a relucir las andanzas ‘inconfesables’ de sus antepasados, las sevicias de sus abuelos, la traición de sus familiares y conocidos? ¡Intolerable sería que fuera por tales sinrazones! Todos y todas tenemos en nuestras bitácoras actuaciones familiares y acciones propias de las que debemos auto criticarnos y, por supuesto, sin recurrir a esas confesiones ‘secretas’ que nos salvarían del aterrorizador fuego eterno con que siempre nos amenazan los terroristas con sotana, sus sacristanes y sus monaguillos. Pero ya es la hora de poner “todas las cosas en su sitio” sobre lo que corresponde o, al menos, debería corresponder, a toda la sociedad, COMO PATRIMONIO HITÓRICO PÚBLICO que es y que debe formar parte de nuestra demandada y urgente MEMORIA HISTÓRICA. Por lo visto, así no lo entienden en el Consistorio; pero ‘cuando cierran la puerta a la verdad, la realidad se cuela por la ventana’. Eso está más claro que el agua. Cariñosos saludos y un fortísimo abrazo de viejos cariños, admirado Pepe Luis Morales Suárez, porque eres un auténtico ejemplo para muchas gentes, aunque en otros momentos te consideraran un apestado del que había que huir a toda costa. ¿Cómo son las cosas? Hoy dicen que “eres el mejor y no sé que más”. Porque la hipocresía y la doble moral, tú lo sabes bien, Pepe Luis, sigue en su “reinado hegemónico” en este pueblo que tanto debía saber y conocer de actuaciones teatralizadas. Gracias por todo lo que nos sigues enseñando y, por favor, dale la enhorabuena a Juan Martín Guerra por su libro que, aunque lo leí de cabo a rabo, a veces parece que hace apología de la Guardia Civil y panegírico de mucha gentuza del pueblo en el que nacimos, vivimos y pensamos cada día.

757 | Álvaro López de Haro Fernández - 20/3/2010 - 19:08

El vicepresidente del Poder Judicial cree que habría que suspender a Garzón de forma “automática”, quizá porque a Fernando de Rosa antes de anunciar que se abstendrá en las deliberaciones al ser recusado por el magistrado y ser amigo de Francisco Camps, el actual presidente de la Generalitat de Valencia, le “vino de pronto el ramalazo fascista que ha mamado toda su vida, en cuya dictadura se enriquecieron a manos llenas todos sus familiares”. Pese a asegurar que no existe ningún tipo de enemistad manifiesta entre él y el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón Real , el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial lanzaba al aire esa propuesta franquista de tiempos salvajes y sanguinario. Fernando de Rosa ha asegurado que sería "sano" para la Justicia y la sociedad que el magistrado “fuera apartado” de sus funciones de manera cautelar y "automática" por las tres querellas contra él que estudia el Tribunal Supremo, según él mismo declaró en Onda Cero. Fernando de Rosa fue uno de los tres vocales recusados por el magistrado don Baltasar Garzón Real para no participar en la deliberación sobre su propuesta suspensión. El juez de la Audiencia adujo entonces que el vicepresidente del Poder Judicial había cuestionado "continuamente" sus labores instructoras lo que "le priva de objetividad de juicio" para decidir sobre su suspensión. Asimismo, alegaba que Fernando de Rosa tiene "amistad íntima" con uno de los interesados en esta causa, como es el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, de quien señaló que era "totalmente honorable". Además, Baltasar Garzón Real asegura que existe "relación de servicio" entre ambos, pues de Rosa fue consejero de Justicia del Gobierno valenciano. Fernando de Rosa negó la mayor, al igual que otra de las vocales recusadas, Margarita Robles, aunque anunció su abstención en el proceso “por el bien de la independencia de este Consejo” General del Poder Judicial. Este vicepresidente ha reconocido, durante la entrevista en Onda Cero, que es amigo personal de Francisco Camps aunque piensa que esta circunstancia no le inhabilita para actuar con objetividad e independencia en lo que al magistrado don Baltasar Garzón Real se refiere. ¡Hay que tener cara dura para señalar lo que dijo sin sonrojarse! Fernando de Rosa insiste en que "lo medular" de esta causa es si el prestigioso magistrado de la Audiencia Nacional, con tres querellas interpuestas ya en el Tribunal Supremo, "puede continuar tramitando asuntos en su Juzgado", ya que nadie puede pensar que tiene "méritos adquiridos" para que la Justicia actúe ante él "de una forma diferente", y ha defendido su abstención en el procedimiento contra Baltasar Garzón Real ‘para eliminar cualquier sombra de duda sobre su independencia y sobre su objetividad’. ¡Menudo sinvergüenza es éste pájaro! ¿Por qué no dice públicamente todo el empeño que puso para que su ‘amigo y amo’ Francisco Camps no tuviese que acudir al Tribunal Superior de Justicia de Valencia, presidido por otro amigo suyo, Juan Luis de la Rúa, ultraderechista donde los haya, y muñidor de los enjuagues de sus señores y sus amos? Aunque ni el Consejo General del Poder Judicial ni el Tribunal Supremo por muy supremos que sean podrán librarse del juicio de la Memoria Histórica. Amigo y camarada José Luis, como siempre te he conocido, continúas en la brecha. Ejemplar.

758 | Martín Rodríguez Sancristóbal - 20/3/2010 - 19:38

Hay ya un “código rojo” para la alarma social, porque la nueva reforma penal se acerca al límite de lo permisible, incluso respecto a la Constitución del trapicheo, puesto que el Código Penal actual data de 1995 y en los quince años transcurridos “sufrió” profundas reformas, como la del Gobierno Aznar el año 2003, que modificó 166 artículos, y varias más sobre aspectos muy concretos, como el tráfico. Ninguna Ley puede ser permanente e inalterable (ensoñación propia de las dictaduras), pero algunas como el Código Penal, deben tener vocación de perdurabilidad porque regulan las pautas de convivencia que no pueden ser cambiadas cada dos por tres. Esta nueva reforma del Código Penal que están tramitando en el Congreso es también ambiciosa, puesto que afecta al centenar largo de artículos. Ceñida inicialmente a los delitos sexuales, la han ido ampliando a otros, desde el terrorismo a ‘nuevas formas’ de delincuencia informática, pasando por la corrupción funcionarial y política, y la trata de seres humanos relacionada con la inmigración y con la prostitución. También incide en el sistema de penas, creando la nueva, como ‘libertad vigilada’ por un periodo hasta de veinte años a condenados por delitos muy graves, una vez que salgan de la cárcel, estableciendo además la imprescriptibilidad de los delitos de terrorismo con resultado de muerte. El Gobierno Zapatero y el PP justifican esa reforma en compromisos internacionales (“directivas europeas”) y la dinámica social generada tras la reforma del Gobierno Aznar. Aunque tenga más de lo segundo que de lo primero. Sobre la reforma planea la presión de emociones populares suscitadas por determinados crímenes y la reacción “populista” de no pocos responsables públicos. El origen de esta reforma está en el mandato recibido por el Gobierno del Congreso en junio de 2008 tras la conmoción causada por el asesinato de la pequeña Mari Luz. Otros hechos luctuosos, como el crimen en Sevilla, aún sin esclarecer, de la adolescente Marta del Castillo, han acrecentado la presión sobre el legislador. Reformar lo que es preciso, conveniente o es posible en un clima emocional, cargado de tensión, no es fácil si, en el Parlamento, hay partidos, como el PP, que asumen propuestas venidas de la calle, como la instauración de la ‘cadena perpetua’ que, incluso revisable, prohíbe la Constitución. Actuando como correa de transmisión de los sentimientos exacerbados por el dolor, el PP azuza estados emocionales que cree que van a poder reportarle votos. Que lo realiza sabiendo de que el actual Código Penal, tras desaparecer la redención de penas por el trabajo, garantiza un cumplimiento íntegro de penas de hasta cuarenta años para determinados delitos. No sólo eso. Ha endurecido la generalidad de las penas, incluido nuevos delitos, suprimido las redenciones de condena y limitado el acceso a los beneficios penitenciarios, al tercer grado y a la libertad condicional. El resultado es que el Estado español tiene este dudoso honor de ser el país europeo con mayor numero de reclusos, llegando a casi ochenta mil (76.000); la situación en las cárceles y su enorme coste presupuestario sí que merecerían un debate social abierto y un debate parlamentario sin menosprecio. Porque al final, y al cabo, la sociedad refleja y hace lo que ven hacer a los dirigentes políticos. Porque ahora, éstos, sobre todo los del PP, repleto de franquistas levados para aumentar sus votos, son los que peor ejemplo dan, protagonizando corrupciones a mansalva, robando muchos de ellos y ellas a manos llenas, impidiendo que la Sanidad y la Educación sean universales y, sobre todo, taponando cuantas escasas propuestas ‘decentes’ han salido del hemiciclo o, mejor dicho, hayan podido entrar, como Educación para la Ciudadanía (a los del PP les gustaría volver a imponer la “Formación del Espíritu Nacional”, bodrio indecente que le asignaron a los analfabetos falangistas para que pudieran dar “clases” (¿¿??) en institutos y escuelas públicas; o como la necesaria Memoria Histórica que, con la gran persecución, salvaje e implacable contra el magistrado don Baltasar Garzón Real, van a tratar de impedir que, desde la Administración del Estado, continúen adelante con ella y poniéndola en marcha. Siguen al pie de la letra las estrategias de Paul Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del III Reich (nazi) y figura clave de aquella oprobiosa y mucho más que asesina planificación sanguinaria para someter a todo el género humano. Sólo en sus despachos, y especialmente en sus casas, Arias Cañete, por ejemplo, tiene en un pedestal la fotografía que le dedicó el dictador por “ser el mejor flecha del campamento de El Escorial”. Así todas y todos. Repasen sus biografías y comprueben que no existen sorpresas franquistas de ninguna especie. Si continúan sus dudas, lean y relean el estremecedor post que ha escrito doña Paula Trujillo Beltrán en este blog Madrid Agüimes y hace sólo veinticuatro horas. Por eso evitan a toda costa que la Memoria Histórica prospere y salga adelante como tiene que ser. Saludos.

759 | Manuel Sosa Valerón - 21/3/2010 - 11:45

Apreciado paisano Juanele (Juan Martín Guerra), cambio el tercio, porque quisiera que conozcas ‘algo’ de “Las otras víctimas del terrorismo de Estado”, un dossier elaborado por decisión del actual Ejecutivo Autonómico que, me figuro que lo sabes, no pertenece a partidos nacionalistas, pues está presidido por Patxi López que, además de presidente, es miembro de la máxima dirección del PSOE. Cantar ahora las ‘excelencias y todas las virtudes’ de la Guardia Civil, es un anacronismo que no resistiría el mínimo análisis de su nefasta trayectoria. Este informe del Gobierno Vasco, señala que de setenta y cuatro acciones terroristas de los grupos parapoliciales y ultraderecha que actuaron en el País Vasco español y en Francia entre 1975 y 1990, sólo diecisiste culminaron con sentencia firme en la Audiencia Nacional. Pero empecemos. Ocurrió a la una de la madrugada del domingo, 20 de enero de 1980. Liborio Arana acababa de entrar en el bar Aldana de Alonsótegui, un barrio de Barakaldo (Vizcaya), cuando estallaron seis kilos de Goma 2. Murieron Manuel Santa Coloma, el matrimonio formado por María Paz Armiño y Pacífico Fica y el propio Liborio. Otras diez personas resultan heridas. "Aquella bomba, con un dispositivo de relojería, se colocó con una intención muy perversa. Sus autores sabían que iba a haber una matanza porque la colocaron un domingo de madrugada, cuando el bar solía estar lleno", señala Iñaki Arana, hijo de Liborio. Las víctimas del 'otro terrorismo' piden un reconocimiento similar al que reciben las víctimas de ETA. Al día siguiente, los ‘Grupos Antiterroristas Españoles’ (GAE) reivindican el atentado. El texto decía que "Por cada miembro de las FOP o de la Guardia Civil, van a caer cuatro componentes de la izquierda abertzale". Como otras tantos atentados de ultraderecha en el País Vasco, el caso jamás llegó a juicio ni detienen a algún sospechoso. El bar estaba regentado por el matrimonio que formaban José Ángel González y Garbiñe Zárate, los dos militantes del PNV. "Era un bar al que acudía mucha gente del pueblo, muchos de ellos nacionalistas. Los autores fueron grupos parapoliciales", señala Arana, ‘ertzaina’ de profesión, profesión que ya desempeñaba cuando sucedieron los hechos. Arana recuerda que entregó los restos de la bomba a un grupo de policías procedentes de Bilbao. Pero nunca llamaron a declarar por aquel asesinato ni a él ni a ningún vecino. Más tarde supo que encargaron la investigación al inspector José Amedo, que años más tarde sería condenado por pertenecer a los GAL. El caso fue sobreseído el día 12 de mayo del año 1981 y no hubo juicio. A pesar de ser ‘ertzaina’, Arana no logró la implicación del Gobierno vasco. "En aquel momento, la Administración vasca estaba en sus inicios. Todo lo que logramos fue que Xabier Arzalluz lo recordara en sus discursos". "Perdimos a mi padre. Quedamos mi madre y ocho hermanos. Salimos adelante sin que nadie nos ayudara", finaliza Arana. Aquel ‘caso’ de Alonsótegui sería representativo de una época que va de mediados de los setenta a finales de los ochenta, en que grupos parapoliciales realizaron atentados con distintas denominaciones (GAE, ‘Triple A’, ‘Batallón Vasco Español’, GAL). Un informe de la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, que encabezaban Maixabel Lasa y José María Urquijo, encargado por el Parlamento vasco, contabilizaba setenta y cuatro actos terroristas los grupos parapoliciales y de extrema derecha en el País Vasco en aquella época, con un balance de sesenta y seis asesinados. Los crímenes de aquel “otro terrorismo” fueron reivindicados por los GAL (24), Batallón Vasco Español (18), la Triple A (8), Grupos Antiterroristas Españoles (seis) y otros. Sólo en diecisiete casos se llegó a una sentencia firme. El resto jamás se aclaró. Este informe del Gobierno vasco explica el contexto en que perpetraron estos crímenes: "La complicada situación en Euskadi tras la muerte del dictador, y los años inmediatamente posteriores, se vio agravada por violencia intensa, protagonizada tanto por ETA, que se negaba a abandonar las armas, como otro grupos, unos ‘incontrolados’ y otros bien organizados, de extrema derecha que actuaban con un importante nivel de tolerancia, cuando no complicidad de importantes sectores clave de los aparatos policiales de la época". Ese informe gubernamental precisa cómo ‘los ya citados sectores políticos de ultraderecha y elementos vinculados a los aparatos de las Fuerzas de Seguridad del Estado aún pendientes de democratizar, con incuestionable motivación política sembraron el terror en determinados sectores y zonas sociopolíticos vascos vinculados a la izquierda y, sobre todo, a los nacionalistas vascos y, mediante actuaciones violentas, provocan importantes daños materiales y personales, llegando a tantos múltiples asesinatos". Muchos de esos atentados provocaron víctimas en personas lejos de la militancia en ETA y la política partidista, sobre todo a inicios de los años ochenta, como el de Alonsótegui o el de la Plaza de Amézola de Bilbao, el día veintitrés de julio del año 1980. Sobre las 21.30 de aquel día, estalló una bomba de dos kilos de ‘Goma 2’ a pocos metros de la puerta de la guardería Iturriaga-Haurtzaindegia que mató a María Contreras, diecisiete años, embarazada; a su hermano, Antonio, once años, y Anastasio Leal, empleado del servicio de limpiezas del Ayuntamiento de Bilbao, de cincuenta y ocho años de edad, que llevaba solamente ocho años en Euskadi. La hija de Anastasio Leal, Ramira, recuerda la muerte de su padre. "Sabíamos que la bomba no iba contra él, y lo que más me duele es que no localizaron a sus autores". Lo reivindicó la ‘Triple A’ y las sospechas estaban centradas en que la bomba iba contra el propietario del centro Antonio Artiñano, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ceberio, Vizcaya, por Herri Batasuna. Ramira recuerda que en este atentado no hubo investigación policial y, pasado el eco mediático, todo lo olvidaron. La Administración no se puso en contacto con la familia. "Salimos adelante, mi madre y mis hermanos, con nuestros esfuerzos. Lo que hoy lamentamos es que no haya un reconocimiento de estas víctimas, similar al de las de ETA", dice Ramira Leal. Veinte años después, tras la aprobación de la Ley de Víctimas del Terrorismo, las familias de los afectados en los atentados de Alonsótegui y de la Plaza de Amézola fueron resarcidas con una indemnización. Según el informe del Gobierno vasco, de los setenta y cuatro atentados del "otro terrorismo", sólo en cuarenta y cuatro ‘casos’ se presentó ante el Ministerio del Interior la solicitud de reconocimiento de víctimas cuando fue aprobada la Ley de Víctimas el año 1999. Las otras treinta no la presentaron, en su mayoría por desconocimiento, y de los cuarenta y cuatro presentados, sólo ‘reconocieron’ aquella condición en treinta y tres ocasiones. No es así en la familia de María José Bravo. Pertenece a uno de los nueve casos denegados. Esta muchacha de dieciséis años fue asesinada la tarde del ocho de mayo de 1980 en el barrio de Loyola de San Sebastián. Acompañaba a su novio, Javier Rueda, en su visita a la aseguradora para hacerse la cura de una quemadura por accidente de trabajo. Un amigo les vio por última vez sobre las seis de la tarde. A las 19.20, Javier Rueda fue recogido en el camino de la Misericordia, con una fractura del hueso craneal y hundimiento del parietal derecho. El cuerpo de María José Bravo apareció a las seis de la tarde del día siguiente, a doscientos metros aproximadamente del lugar en que recogen al novio. Pudo saberse que un grupo salió al paso de ambos jóvenes, y golpeaba con un bate de béisbol a Rueda hasta dejarlo sin sentido. A María José la secuestran y asesinan por el mismo sistema tras violarla. El asesinato fue reivindicado por el ‘Batallón Vasco Español’ fundado por Arias Navarro y secundado por Rodolfo Martín Villa, ministro de Gobernación, Interior, de Gobierno de Adolfo Suárez González. En ese caso, tampoco hubo investigación policial ni actuación judicial, señalará el informe del Gobierno vasco. La familia Bravo lo confirma. Alberto, hermano de María José, recuerda que ni siquiera recuperaron la ropa de su hermana que se llevó la policía para la investigación. "El gobernador, Pedro de Arístegui, nos declaró que había desaparecido", manifiesta Alberto. Los familiares no recuerdan que acudieran autoridades al funeral. Nadie conectó con ellos. Ni hubo investigación ni hubo juicio, ni hubo indemnización. El informe citado del Gobierno vasco reivindicará la condición de víctima de la familia Bravo, que está convencida de que su hermana y su novio fueron ‘confundidos’ con otras personas por los asesinos. "La familia quedó destrozada. Era la hermana menor, y mis padres sólo vivían para ella. Mi padre ya no fue el mismo. Murió pronto. El novio también murió hace tiempo. No se recuperó de unas lesiones tan graves", recuerda Alberto. El de María José Bravo fue una de la docena de asesinatos producidos en las cercanías de San Sebastián entre 1979 y 1981, atribuidos a grupos parapoliciales (todos formados, financiados y entrenados por la policía con órdenes del Ministerio de Gobernación), reivindicados la mayoría por el ‘Batallón Vasco Español’. Fueron asesinados en esta zona, José Ramón Ansa, Tomás Alba, Carlos Saldise, Felipe Sagarna, Jesús María Etxebeste, Miguel Arbeláiz, Joaquín Antimasbere, Víctor Fernández, Javier Ansa y Pablo Garayalde. Algunos de estos casos fueron esclarecidos con la detención el año 1981 de Ladislao Zabala e Ignacio Iturbide, de la ultraderecha. Les juzgaron y condenaron por siete de estos asesinatos. Pero secretamente son al poco tiempo, “indultados”, sin conocimiento de nadie de las familias de las víctimas como es y fue preceptivo. El informe del Gobierno vasco señala que de los setenta y cuatro actos terroristas, sólo en treinta y tres casos, tramitaron diligencias en la Audiencia Nacional y sólo diecisiete culminaron con una sentencia firme. Menos de la cuarta parte. El informe del Gobierno vasco admite que "la poca y deficiente investigación policial en parte muy importante de estas acciones violentas impidió el esclarecimiento de un dato de especial relevancia, cual es el grado de complicidad, colaboración o inhibición que tenía parte de determinadas instancias ministeriales y policiales con dichos actos criminales". Otro de los numerosos casos en que no ha habido juicio, ni sentencia, es el del asesinato de José Antonio Cardosa, cartero de veintidós años. Fue asesinado el 20 de septiembre de 1989, en Rentería, Guipúzcoa, cuando ya estaba ‘prácticamente extinguida’ la actividad de los grupos parapoliciales. A las 14.25 de aquel día, Cardosa trataba de introducir un paquete en un buzón de un domicilio de Rentería. El paquete estalló y el joven cartero murió. La explosión produjo un boquete en la pared, justo encima del buzón de Ildefonso Salazar, militante de Herri Batasuna, quien había sido detenido cinco veces, y había cumplido un año de cárcel por colaboración con ETA. María José Cardosa, también hermana de José Antonio, recuerda que el funeral fue en un clima de bronca por el impacto del asesinato. Sobre el crimen, ofrecieron diferentes versiones, aunque Cardosa sería reconocido como víctima del terrorismo por la Ley de 1999. No hubo investigación, hasta que, en octubre del año 1997, el magistrado Baltasar Garzón Real abre un auto al hilo del sumario de los GAL. Fue sobreseído el año 2000 por las “instancias superiores”. María José Cardosa lamenta que, veinte años después, no hayan hecho justicia con su hermano porque sigue sin conocerse la autoría del crimen. Lo mismo que reivindicó un hijo de Liborio Arana, asesinado en Alonsótegui, en una asamblea de víctimas del terrorismo, convocada por el Gobierno vasco, en mayo del año 2008: "No podemos olvidar que el atentado que mató a nuestro padre quedó impune. Nos duele que la investigación policial no finalizara con un acto de justicia. Desgraciadamente sucedió en demasiadas ocasiones en Euskadi con este tipo de terrorismo". De esta situación se hizo eco Leonor Regaño, viuda del policía nacional Manuel Jódar, asesinado por ETA, ex presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo en Euskadi. El 29 de septiembre del 2009, en un acto organizado por el Gobierno vasco en Vitoria, ante quinientas personas, víctimas de ETA y familiares de asesinados, reivindicó a "las otras víctimas, afectadas por grupos terroristas diferentes a ETA, que están pasando hoy por una situación similar a la que vivíamos las víctimas de ETA hace años. La indiferencia de la sociedad, el abandono de instituciones y la falta de reconocimiento".



Las sesenta y seis víctimas mortales del terrorismo de Estado


A.- Incontrolados - Iñaki Etxabe (5-10-75, en Kanpazar). Germán Aguirre (12-10-75, en Legutiano). Norma Menchaca (9-7-76, en Santurtzi). José Antonio Cardosa (20-9-89, en Renteria). Josu Muguruza (20-11-89, en Madrid).

B.- Triple A - David Salvador (7-10-77, en Andoain). Agurtzane Arregi (2-7-78, en San Juan de Luz). José Ramón Ansa (6-5-79, en Andoain). Antonio Contreras, Concepción Contreras y Anastasio Leal (23-7-80, en Bilbao). Jesús María Etxebeste (27-8-80, en Irún). Pablo Garayalde (2-1-82, en Leitza).

C.- Batallón Vasco Español - Martín Merkelanz (24-5-78, Irún). José Ramón Beñarán (21-12-78, Anglet). Enrique Álvarez (25-6-79, Baiona). Jon Lopategi (2-8-79, Anglet). Justo Elizaran (13-9-79, Biarritz). Jesús María Zubicarai (2-2-80, Bilbao). Felipe Sagarna (19-4-80, Hernani). María José Bravo (8-5-80, Donostia). José Miguel Etxeberria (11-6-80, Ziburu). Ángel Etxaniz (30-8-80, Ondarroa). Miguel María Arbelaiz (7-9-80, Hernani). Joaquín Antimasbere (14-11-80, Hernani). Joaquín Etxeberria y Esperanza Arana (14-11-80, Caracas). José Camio y Jean Pierre Haramendi (23-11-80, Hendaia). José Martín Sagardia (30-12-80, Biarritz). Francisco Javier Ansa (3-3-81, Andoain). Xabier Aguirre (23-4-81, París).

D.- Grupos Armados Españoles - Tomás Alba (28-9-79, Astigarraga). Carlos Saldise (16-1-80, Lezo). Liborio Arana, María Paz Ariño, Pacífico Fica y Manuel Santacoloma (20-1-80, Alonsótegui).

E.- Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) - Ramón Oñaederra (19-12-83, Baiona). Mikel Goikoetxea (28-12-83, San Juan de Luz). Ángel Gurmindu y Vicente Perurena (8-2-84, Hendaia). Eugenio Gutiérrez (25-2-84, Mauleón). Jean Pierre Leiva (1-3-84, Hendaia). Xabier Pérez de Arenaza (23-3-84, Biarritz). Rafael Goikoetxea (3-5-84, Saint-Étienne-de-Baïgorry). Tomás Pérez Revilla (15-6-84, Biarritz). Christian Olaskoaga (18-11-84, Biriatu). Santiago Brouard (20-11-84, Bilbao). Benoit Pecastaing (29-3-85, Baiona). Xabier Galdeano (30-3-85, San Juan de Luz). Emile Weiss y Claude Doer (14-6-85, Ciboure). Santos Blanco (27-6-85, Baiona). Juan María Otegi (2-8-85, Donibane Garazi). José María Etxaniz, Iñaki Asteazuinzarra, Agustín Irazustabarrena y Sabino Etxaide (25-9-85, Baiona). Robert Caplane (24-12-85, Biarritz). Christophe Matxikote y Catherine Brion (17-2-86, Bidarrai). Juan Carlos García Goena (24-7-87, Hendaia).

F.- Otros - José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala (secuestrados el 15-10-83 por tres comandos de la Guardia Civil del cuartel de Intxaurrondo dirigido por el que después es general de la Guardia Civil, Enrique Rodríguez Galindo, condenado y expulsado de ese Cuerpo militar, que secuestran en Baiona, Francia, que asesinan en fecha desconocida.

Juanele, no te equivoques, que la Guardia Civil tiene su historia asesina de ‘padre y muy señor mío’, con lo que no digo que sea en el caso concreto de tus familiares, puesto que también hubo buena gente que, por hambre y desesperación, ingresan en el Cuerpo nada bien merecido, para alimentar a su familia cuando la hambruna nos azotaba a diestro y a siniestro. Hay una extensa bibliografía que, seguramente, tú debes conocer muy bien, ya que te resultaría muy fácil acceder a ella. En fin apreciado paisano Juanele, que ‘en todo sitio cuecen habas’, aunque estamos refiriéndonos a otra astronómica estela de sangre y de crímenes que no debemos obviar, ni podemos quienes decimos que la ética tiene que regir y, al tiempo, conducirnos en cada una de nuestras actuaciones. Muchos abrazos a ti y, por supuesto, al amigo de siempre José Luis Morales Suárez, referente especial en mi vida y en la de mis hijos y nietos, porque no baja la guardia contra las ignominias pese a que su gravísima y progresiva enfermedad esté comiéndoselo por dentro. Ejemplar, sí es ejemplar, hasta su muerte lo será, nuestro común amigo José Luis Morales Suárez. Dale muchos abrazos de mi parte y transmíteles mis enormes deseos de que se mejores y que, al menos, mitigue tanto dolor que tiene, aunque él, me dice David Herrera Rodríguez, ni siquiera lo transmite y, como me dijo David, tampoco quiere hacerlo. Abrazos.

760 | Sabina Benítez de Lugo Pais - 21/3/2010 - 12:00

Esperanza Aguirre llama a la rebelión fiscal. La revuelta no es patrimonio de la izquierda, dice la presidenta de Madrid. Es verdad. Ya dijo en su día Manuel Fraga que la calle era suya. Y, en tiempos más recientes, hemos visto a Aznar al frente de la revolución conservadora y al PP en la calle, al lado de los obispos. Algo está pasando en un mundo en que la izquierda cada día está más modosita (probablemente, por falta de guión) y la derecha -aquí como en Estados Unidos- se nos ha puesto revoltosa, como si tuviera urgencia en consolidar su hegemonía ideológica antes de que los vientos cambien. Y pueden cambiar porque la crisis tendrá su resaca. Esperanza Aguirre es el motor de la agitación pepera. Ella levanta la voz, ella pone el eslogan, cumpliendo el principio de Tabucchi, que dice que "el político más exitoso es el que simplifica más". Después viene Rajoy, que primero aplaude y a continuación enfría, no fuera que se diera alguna confusión sobre quién manda en el PP. La “cultura” de Aguirre está prosperando dentro de la derecha y contaminando al propio Rajoy. En poco tiempo, el PP ha lanzado la rebelión del IVA; ha prometido bajar impuestos, a pesar de que la señora Aguirre no tenga ningún problema en subirlos cuando lo cree necesario; ha defendido políticas de austeridad radical, cuando el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad Valenciana que ellos regentan son los más endeudados del país; ha continuado la ofensiva por blanquear (que no limpiar) los delitos del “Caso Gürtel”. Ha acompañado, con el mismo fin, la operación contra Baltasar Garzón Real. Ha dado un paso más adelante en el eterno discurso securitario con la propuesta de incluir la inconstitucional cadena perpetua en el Código Penal; ha incorporado al señor Cortés, padre de una niña víctima de la crueldad de la peor delincuencia, al equipo de asesores en materia penal. Recomiendo la definición de demagogia que da el diccionario de la Real Academia Española: "Halago de la plebe para hacerla instrumento de la propia acción política". Casi todo lo que gira en torno a los casos enumerados tiene que ver con ello. Lo demás tiene que ver con el proceso de desprestigio del Estado que toda derecha ultra ha puesto en marcha desde los tiempos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, que está convirtiendo a los políticos en simples chivos expiatorios, al servicio del poder económico. Todo populismo tiene tres componentes; la descalificación de las instituciones en nombre del pueblo, la promesa de algo que se sabe que no puede dar, y la ruptura de los tiempos políticos. De todo ello hay en el momento actual del PP. Lo realmente grave de la rebelión contra el IVA es el discurso descalificatorio de los impuestos, que convierte al Estado en aquella especie de saqueador de las economías particulares. Hacer un discurso permanentemente negativo contra los impuestos es una irresponsabilidad en un partido que aspira a gobernar y un engaño, porque inevitablemente el PP, el PSOE o quien sea, tendrá que subir impuestos para recuperar, después de la crisis, los equilibrios fiscales. En vez de relacionar positivamente los impuestos con los servicios que se dan, y exigir -y autoexigirse cuando se gobierna- una calidad de servicios proporcional al esfuerzo que hacen los ciudadanos, se convierte la bajada de impuestos en paradigma ideológico, simplemente porque a todo el mundo le gusta que le digan que pagará menos. Prometer lo que se quiere oír en vez de explicar lo que hay que hacer. Hablan aún mucho de desafección ciudadana. Es, en parte, el efecto de haber oído tantas cosas contra el Estado, y tantas excelencias de las desregulaciones, y tantos elogios de lo que sea menos Estado. Este discurso, en buena parte, se ha estrellado en la crisis y, aunque de momento, parece que no cambia nada hay un runrún de irritación que va socavando el suelo. El malestar con las elites crece. ¿Hay forma mayor de contribuir al desprestigio de lo público que lo que está haciendo el PP con el ‘Caso Gürtel’? Parece obvio que, por pura salud del sistema, el PP, en tanto que actor principal del juego democrático, debería esclarecer todas las sombras de corrupción que pesan sobre él. Pues, no, prefiere conseguir la nulidad por defectos en la instrucción, sin que los hechos se aclaren, y que las sombras persistan, amparadas en una resolución judicial. En vez de limpiar, blanquear. Dicho de otro modo, en vez de extirpar la corrupción, taparla. El manto del populismo -de la demagogia y del descrédito de las instituciones- se ha puesto sobre el PP, a golpe de corneta de Aguirre. ¿Llegará Mariano Rajoy a tiempo para enfriarlo con discursos en los que parece estar echándonos una bronca permanentemente? Gürtel pesa mucho. Por eso mismo sus directrices fueron “laminar a Baltasar Garzón” como sea. Aunque lo hacía ya muy tarde, porque si no toda, la mayoría mayoritaria cualificada de la sociedad española ya está al tanto de sus maniobras y sus persecuciones tratando de ejecutarlas a través de sus peones en el ultra franquista Consejo General del Poder Judicial, y del no menos, o quizás muchísimo más, despreciable y despreciado Tribunal Supremo.

761 | Joan Saura - Consejero de Interior, Relaciones Institucionales y Participación - 21/3/2010 - 12:07

En Cataluña hemos sido pioneros en la puesta en marcha de la política de recuperación de la Memoria Histórica democrática. Política que responde al empuje del movimiento social que durante años ha reclamado que la Historia del largo y costoso proceso que ha recuperado la Democracia, los derechos sociales y los autogobiernos fuesen objetivos de atención institucional y social. Un movimiento que ha reivindicado que se reconociera a la resistencia antifranquista y rindiera homenaje a los represaliados. Durante todo estos últimos años, hemos desplegado una política de conmemoración, difusión, reparación a las víctimas y fomento de la memoria de la lucha por las libertades. Ahora hemos dado un paso más con la inauguración de la sede del Memorial Democrático, un espacio dedicado al fomento de la cultura democrática. No podemos olvidar que la alargada sombra del franquismo aún se proyecta en el presente con la vergonzosa persecución judicial que sufre el prestigioso magistrado Baltasar Garzón Real, instigada sin duda por los herederos de la dictadura. Pero hemos ganado la batalla contra aquella herencia más pesada del franquismo, como al miedo y al olvido. El miedo a debatir sobre el pasado y el miedo a saber. Así como el olvido cual falsa coartada de la reconciliación. No todo está hecho, y todavía quedan bastantes objetivos por culminar, como la anulación de los consejos de guerras que condenaron, entre otros muchos millares, a muerte al presidente Companys. Pero estoy totalmente convencido de que la recuperación de la Memoria Histórica Democrática ya no tiene vuelta atrás porque los ciudadanos la han hecho suya.

762 | Fanny Rubio - Catedrática de Literatura Española de la Universidad Complutense - 21/3/2010 - 12:09

Desde que Jorge Manrique escribiera las Coplas de pie quebrado a la muerte de su padre, la elegía es seguramente el género más aceptado de nuestro bagaje cultural. Los pueblos conjuran desde antiguo la muerte con el canto por los que se han marchado y hasta los animales tienen maneras que un zoólogo podría explicar para compartir ritualmente la muerte de sus iguales. En nuestra cultura contamos con grandes elegías-río que han pasado a formar parte de la literatura: el Arcipreste de Hita, Espronceda, García Lorca, Miguel Hernández, León Felipe o Luis Cernuda inmortalizaron a Trotaconventos, Teresa, Sánchez Mejías, Ramón Sijé y otros.
No existe idioma sin plantel elegíaco, no hay democracia que no cante a sus muertos de guerra, pues ellos sacralizan el espacio común. Por eso es triste que la elegía pendiente de nuestras víctimas del franquismo y su reparación por parte de la Justicia puedan acabar en un borrón que difumina ciento catorce mil nombres de desaparecidos en las cunetas de nuestra tierra, si se corta la mano -como en las tiranías que rechazamos cada día- de quien osó levantar el velo ignominioso. ¿Hay que exigirle a un juez que no se conmueva por tanto dolor infligido, que no mueva un folio y escriba, a su manera, la elegía? ¿Existe la fórmula jurídica que pueda enjugar las últimas lágrimas pendientes de los que se quedaron en el mayor desvalimiento, y reconocer en nombre de un Estado democrático el sacrificio de tantas vidas arrebatadas que permanecen en el más cruel anonimato? ¿Puede la Justicia encogerse de hombros cuando lee testimonios fehacientes relativos al robo de treinta mil menores arrancados a sus madres republicanas a lo largo de dos decenios, niños de ayer que hoy desconocen su identidad original cuando los saludamos en nuestro trabajo, en la peluquería o en el supermercado?
Si quienes velan por el Estado de Derecho entonan la "antielegía", es decir, la negación documentada de la reparación, el olvido de las víctimas y el desprecio al dolor infligido, pervivirá la mutación histórica de una cadena de generaciones españolas crecidas en el engaño. ¿Es eso lo que se persigue? La magistrada Margarita Robles, vocal del Consejo del Poder Judicial, en un escrito oficial en que anuncia su inhibición del proceso de suspensión abierto al magistrado Baltasar Garzón que la recusa, utiliza licencias más propias de un ejercicio escolar que de un documento jurídico de inhibición, empleando un "tú más", o "tú antes que yo" al llamar a la recusación por "enemistad manifiesta" de que es objeto, "especulaciones y disertaciones literarias", es decir, boberías propias de escritores, profesores o críticos creadores de elegías.
Sin embargo, la Justicia es compatible con la práctica literaria, como sucede en el documento de la instrucción que da trámite a la querella contra Baltasar Garzón, donde se hacen referencias coloquiales al "artilugio jurídico montado" por el único juez que ha osado levantar el velo de la impunidad del franquismo. Baltasar Garzón es retratado en su celo profesional como si hubiese sido afectado por una suerte de bulimia hiperactiva. ¿Es lógico asombrarse de que el hoy querellado juez pida asesoramiento a un grupo de expertos? ¿Es por ello por lo que éste tiene "motivos ocultos", o tal vez cierta bulímica actividad "pretendidamente investigadora"? En nuestro país, abundoso en elegías que honran a quienes ya no están, ¿pudiera caber, no obstante, el vilipendio añadido a un ciudadano cercado por alianzas contra-natura, adivinado inquisitorialmente en sus más íntimos pensamientos y acusado en su "momento culminante de antijuricidad", como relata el documento inculpatorio?
No hacía falta referirse al franquismo como hecho barroco de "brutales efectos de aquel plan de los asesinos y torturadores", cuando leemos todos los días que está probado por la justicia internacional que se llama, sencillamente, "crimen contra la humanidad". Sin embargo, lo de "brutal efecto de aquel plan de asesinos y torturadores", que el documento instruido por el magistrado Varela señala como propio de aquella detestable posguerra, nos aleja demasiado, por hiperbólico o truculento, de una realidad de la que parten desgraciadamente las terminales nerviosas de una compleja gama de españoles, situados entre el silencio y la exigencia de verdad, y en la que permaneceremos enrocados, per secula seculorum, si tiene lugar la "ejemplarizante" inhabilitación de un juez por un delito que el Ministerio Fiscal no reconoce.
A veces convendría retornar, de la novela negra tomada por los pelos al arte que conmueve, a los ojos abiertos de quienes, pese a lo peor, resistieron hasta el final dignificando la memoria de todos y a quienes el más alto tribunal de su país podría negar en breve el juez y la elegía.

763 | Emma Barral Peralta - 21/3/2010 - 12:12

Leo en este magnífico blog Madrid Agüimes la insistencia de dos magistrados para anular las escuchas ordenadas por el juez Baltasar Garzón Real en la cárcel de Soto del Real entre los imputados del 'Caso Gürtel’ y sus abogados. Las autoridades suizas han acreditado que los cabecillas de la red, Francisco Correa y Pablo Crespo, ocultan en ese país veintiún millones de euros. Presuntamente, tienen muchos más millones a buen recaudo en otros paraísos fiscales. No se puede entender que en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dos magistrados estén queriendo recusar pruebas clave que contribuirían a la imputación del delito de estos supuestos delincuentes. Somos muchos los que no comprendemos la utilidad de estos vaivenes jurídicos que retrasan tanto los procesos. Somos muchos los que pagamos cívicamente nuestros impuestos y nos sentimos timados, viendo cómo se cometen estos grandes fraudes fiscales con la connivencia de magistrados, abogados o partidos políticos que miran hacia otro lado. ¡No engañan a nadie!

764 | Juan Abrante Herrera - 21/3/2010 - 12:19

Me levanto a la hora que me levante y, sin tan siquiera pasar por el baño, enciendo rápida y primeramente el ordenador. Salgo del retrete y acto seguido me entusiasmo (como me indigno al leer el maravilloso y emocionante relato de los asesinatos de su abuela y abuelo, escrito por Paula Trujillo Beltrán). "Madrid Agüimes" es, con mucho, el mejor blog en Lengua Española que nadie pueda conocer. Ni Saramago ni puñeta, que sólo dice sus cuitas y las de su mujer. Éste sí es un blog informativo, donde también cabe toda opinión, hasta las de los enemigos, sin censura ni añadidos o "aclaraciones". Maravilloso. No digo nada más.

765 | Juan Manuel Morales Suárez - 21/3/2010 - 19:48

¡Nos negamos a ser esclavos en pleno siglo XXI! Por eso, los firmantes de este mismo manifiesto, trabajadores de todos los sectores de lo economía, de cualquier filiación sindical nos proponemos difundir este manifiesto, por todos los medios a nuestro alcance e ir preparando cuantas movilizaciones sean necesarias. Las medidas que propone la patronal pasa salir de la crisis que ellos han creado, nos llevan directamente a retroceder años cincuenta años, al más oscuro franquismo, ámbito en el cual, el señor Díaz Ferrán y los suyos amasaron sus fortunas con trabajo semiesclavo, sin derechos sociales de ningún tipo para los trabajadores. Estos señores de la CEOE no son empresarios, son negreros u no saben hacerlo de otro modo. Sólo la movilización generalizada y la protesta les hará desistir de estos macabros planes. En un alarde de cinismo y provocación, la CEOE a través de su presidente Gerardo Díaz Ferrán, sirviendo de vocero de la cúpula del PP y de toda la derecha cavernícola, ha lanzado un provocador globo sonda, mediante un artículo en el periódico de más tirada nacional y, todo esto, estando en medio de un proceso negociador con los sindicatos, como si uno de sus propósitos fuese boicotear dicha negociación. La alarma social creada ha obligado a estos individuos a retirar sus propuestas, pero no nos engañemos nosotros mismos, los objetivos de la oligarquía y la derecha están claros, la crisis para ellos no consiste fundamentalmente en los cerca de cinco millones de parados. Ellos están en crisis porque no pueden seguir amasando millones al ritmo al que venían realizándolo hasta ahora, (en las crisis de superproducción, las personas no compran, por que no puede comprar estando en el paro o con unos ingresos familiares tan precarios, como los que tiene la mayoría de la población española).
Veamos paso a paso a la situación que nos quieren llevar este tratante de esclavos del siglo XXI; sus “propuestas” para una reforma laboral eficaz son una sarta de despropósitos, cinismo, mentiras y ambigüedades para no mencionar abiertamente sus impopulares deseos de decretar el despido libre y tener al conjunto de la clase obrera pisoteada bajo la bota y el despotismo de los grandes empresarios. Vd. que ha roto las negociaciones actuales con los sindicatos recientemente y en múltiples ocasiones, al oponerse estos a sus descabellados planes, ¿como se atreve? y con que cara nos dice ahora que “los empresarios hemos expresado nuestro firma compromiso con el dialogo social”. Lo de buscar acuerdos para mejorar sus economías se entiende, otro cantar es que se interesen ustedes por los trabajadores para otra cosa que no sea extraerles sus plusvalías (léase, explotarlos y enriquecerse a su costa). Si no para muestra un botón, Vd. Ha provocado que los trabajadores de Viajes Marsans hayan tenido que salir a la calle a protestar porque Vd. No pagaba los impuestos correspondientes a Seguridad Social, o orto ejemplo pregúnteselo a los miles de parejeros de Air Comment y a los empleados de de dicha empresa que se quedaron tirados en el aeropuerto los o sin cobrar sus salarios respectivamente. No digamos de los chanchullos de sus empresas aseguradoras como mercurio o sus chalaneos multimillonarios con Esperanza Aguirre “la chulapa de Madrid”. Nos extraña que a usted le parezca que la “Espe es una tía cojonuda”, según sus propias palabras. La circunstancias tan delicadas como las actuales, señor Ferrán que usted alude, se llaman crisis de superproducción y se han dado en múltiples ocasiones en el sistema capitalista, que usted defiende, y que lo han enriquecido a usted y a su clase, después de un rápido crecimiento económico y de una mayor extensión del trabajo asalariado (limitando la capacidad de compra de la mayoría de la población y por tanto disminuyendo el mercado relativo, que no las necesidades de la población que siguen siendo muchas). En todas esas ocasiones, la actitud de los enriquecidos empresarios españoles ha sido la misma, cerrar fabricas y despedir a los trabajadores (jamás se les ha ocurrido reciclarlos, formarlos, etcétera). Seños Ferrán, nosotros sabemos que su contrato a la europea, es una milonga para encasquetarnos una Ley con la que poder despedir y presionar a los trabajadores, sin que les cueste un euro a los empresarios. Vamos, que usted y sus empresarios de la CEOE tienen de “europeos” lo que el sátrapa Hassan II de Marruecos. No estaría de más que recibieran ustedes unas clases de Historia para que conozcan a fondo las causas de nuestro atraso económico respecto a los países europeos y así sabrá que la burguesía europea ha realizado profundos cambios estructurales desde hace siglos (léase revoluciones antifeudales), mientras que en España, cualquier atisbo de reforma ha sido aplastado a sangre y fuego por las castas oligárquicas, poniéndose en muchos casos los sectores más encumbrados de la retardada burguesía española al lado de los señores feudales de horca y cuchillo, y no se han atrevido a encabezar cambios profundos en las estructuras de la propiedad y del poder. Es de estos señores de los que usted y los suyos han heredado estas posturas al ser incapaces de hacer reformas estructurales que atenten contra la gran propiedad y contra la oligarquía financiera, como pueden ser la nacionalización de la banca. Éstas son, en verdad, las reformas que necesita nuestro país en estos momentos que, de verdad, nos llevarían a una situación de progreso y desarrollo. Pero claro, el obstáculo en este caso son los intereses de la gran banca, los sectores financieros y los especuladores que son los principales responsables de la crisis y el ladrillazo en nuestro país. En el momento actual, las medidas, como fiscalidad progresiva que haga pagar más a los que más tienen, y una lucha decidida contra el fraude fiscal serían elementos de suma importancia para solventar la enorme deuda del Estado. Francia es otra cosa y “Zamora no se ganó en una hora”, señores de la CEOE. En Francia, el salario mínimo interprofesional es de unos 1.300 euros, el contrato al que usted hace referencia es, en Francia, para recuperar a jóvenes que han abandonado sus estudios, y es hasta los diecisiete años. La empresa contratante le entrega al joven la mitad del salario, y el resto lo gasta para que el joven acabe su formación en la propia empresa o fuera de ella. Ustedes pretenden que nuestros jóvenes vivan con seiscientos euros hasta los treinta años. Vamos, que quieren esclavos. Como bien dicen los sindicalistas de CC OO cuando le recuerdan al seños José de la Cavada (director de relaciones laborales de la CEOE) que ya en España existen dos tipos de contratos específicos para jóvenes, el de prácticas y el de formación, y que apenas los utilizan. En enero, del millón de contratos que formalizaron, sólo el uno por ciento tuvo esas características. Es más, sólo realizaron seis mils contratos de formación, cuando éstos están libres de las cuotas empresariales, tal como ‘reclaman’ en el planteamiento de la CEOE. Su obsesión en la reforma del mercado laboral (eufemismo para lograr que el despido de los trabajadores no les cueste ni un solo euro a los empresarios), es como el de toda la derecha cavernícola española, tan burdo, que les delata su preocupación de que haya aún un sector de trabajadores con cierta estabilidad, que les puedan hacer frente a sus embestidas antiobreras; se entiende que ustedes quieran acabar con esa “seguridad”. Lo sabemos. Nos quieren a todos a su merced o bajo sus botas. Es denunciable el paternalismo medieval que mostró el director de Relaciones Laborales de la CEOE, José de la Cavada, al presentar su plan de reforma de ‘inserción’ avisando de que a, pesar del bajo salario ofrecido, si el trabajador se ‘portaba bien’, podría ser ‘premiado’ por el empresario (sic). ¡Con mentes así, imposible salir del atraso de este país! Se trata de derechos legislados en su Constitución, recogidos en la carta de Derechos Humanos etcétera… y no del deseo de un “buen empresario”. Pretenden ustedes que el Estado ponga en manos empresariales el control de la Salud y la enfermedad de los trabajadores y que sus ‘Mutuas’ (vemos que usted trabajaba para su aseguradora ‘Mercurio’ y otras), tengan tantas facultades como el INSS, de modo que, si un obrero enferma, sean ustedes mismos, a través de sus ‘Mutuas’, los que decidan sobre su vida y su muerte por despido “procedente” que el obrero que les está enriqueciendo, si enferma más de quince días, exime al empresario de la obligación de pagar la Seguridad Social. Ustedes así, claro que acabarían con el absentismo en sus empresas personales, claro está, pero aumentarían muchísimo las bajas por defunción entre los trabajadores. Claro que, a ustedes, eso no les mermaría sus beneficios. Cuando demandan mayor flexibilidad interna en las empresas, la CEOE sueña con un enorme ejército de trabajadores, con sus familias incluidas, totalmente cautivos, para llevarlos donde los ‘necesiten’. Es indignante leer su demanda de imponer los criterios empresariales a las Magistraturas de Trabajo, y a los jueces, dejando legalmente a éstos como mera comparsa de los empresarios. Ya es práctica generalizada el que la Magistratura dé curso a los ERE, siguiendo criterios del empresariado. Pero se ve que son ustedes insaciables. ¡Nos opondremos contundentemente a cada una de estas medidas contra la clase obrera, díctelas quién las dicte! Abrazos. Salud y República, compañeras y compañeros. ¡Sólo luchando no seremos vencidos, sólo luchando vamos a vencer!

766 | Juan Guerra Santana - 21/3/2010 - 20:19

Cuenta el inefable representante de los dioses en la Tierra que la casa madre siente esas cositas tan humanas de la consternación, la vergüenza, el remordimiento o la sensación de haber sido traicionados, al constatar los infinitos abusos sobre niños de todos los muy ensotanados pedófilos irlandeses. Consecuentemente, suplica compungido “el perdón” a todos los irlandeses por las perpetuadas infamias. Digo que la adicción de esos célibes a violar las anatomías infantiles que estaban bajo su santo cuidado no debe de ser un vicio exclusivamente irlandés, sino más bien universal. Tampoco ha de obedecer a la libertina moda dentro del piadoso gremio, sino que ya la habrá practicado ancestralmente en más sitios y cualquier lugar del universo universal, donde instalaron sus misiones por “salvar almas”. Por todo esto, hay que deducir que el inquietante Benedicto XVI ya ha padecido hasta ahora, en su larga existencia, un problema de ceguera y de sordera. Que él no haya poseído jamás tentaciones pederastas (rapaces infieles están investigando a un hermano suyo que oficiaba como director de coro), no le inhabilita para haber presentido o haber tenido algún ligero dato de la impunidad que protegía al clero en esa afición tan abyecta de follarse a indefensas criaturas. Si resulta sorprendente que el Papa haya tardado tanto tiempo en percatarse de la sórdida movida, la desdeñosa convicción del gran subalterno suyo apellidado Cañizares de que las denuncias sobre la pederastia curil son ataques que pretenden que no se hable de Dios y que ellos están asentados sobre la cruz de Jesús, de Jesucristo como él dice, que siempre es salvación y es victoria, no se le ocurrirían ni al primer manifiesto dadaísta. Sabes que la hipocresía, el eufemismo y la doble moral son algunas de las permanentes esencias de ‘los guardianes de la fe’ pero presuponiendo que para mantener su terrenal poder durante tanto tiempo les exigen disfrazar la barbarie, ser cautos y no abusar de la estupidez. Alguien deberá aconsejar de las ventajas del silencio cuando las evidencias de crimen son incontestables a ese psicodélico directivo curil del eterno negocio llamado Cañizares. Tampoco obedece a ningún chiste enloquecido toda la seguridad de un general norteamericano en que parte de la responsabilidad de aquella matanza en Srebrenica fue del Ejército holandés, pues estaba lleno de maricas. Palabras de general, palabras de cardenal. Sin olvidarnos, claro, a lo que íbamos, que esta Iglesia “Santa y Universal”, la que ostenta “la única religión verdadera”, bendijo esa “Cruzada Mundial contra los enemigos de la Fe” mientras asistían risueños a los fusilamientos de campesinas pobres, que muchos de los curas habían violado previamente, como el caso de Extremadura, Navarra, Canarias, Aragón, Galicia y muchas zonas más, inclinándose ante el supremo dictador sanguinario, al que llevaban bajo palio cuando quería entrar en la iglesia, los conventos y las catedrales. Testimonios se sus barbaries hay a porrillo en las hemerotecas y el coleccionismo fotográfico. La Iglesia de la Muerte, la Iglesia de la barbarie, la Iglesia de los Autos de Fe, ¡menudos sinvergüenzas!, viene hoy a pretender darnos lecciones de moral. Que se vayan todos ellos al carajo y que empiecen a pedir el perdón por sus crímenes, atracos, violaciones flagrantes y las apropiaciones dinerarias de sus secuaces y de cada uno de ellos. ¡Bandidos, asesinos, ladrones, pederastas y ni se sabe cuantas cosas más de sus vilezas, aunque se vistan de seda! Por eso están también contra la Memoria Histórica. Por eso quieren regresar al pasado imposible y, si fuera a los Autos de Fe y a sus hogueras redentoras, mejor aún, dirá el despreciable Cañizares y toda su ralea. La Iglesia de los ricos aplaudiendo los crímenes de los desfavorecidos. Es también Benedicto XVI, Cañizares, Rouco Varela y todos sus sacristanes quienes están representándola. Para que Juanele nos venga que él va a misa y cree en el más acá de los curas por el qué dirán. ¿No te da un poco de vergüenza seguir en las tinieblas de todo el oscurantismo cristiano, querido Juanele, cuya historia gris haría palidecer al mismísimo Nerón y a los cortadores de cabezas sarracenos?

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José Luis Morales

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Con mis aportaciones en esta modalidad de periodismo, no pretendo dar lecciones magistrales, por supuesto, y mucho menos convertir la sección en un capítulo de fatales atracciones; y aunque inicio esta tarea con todas las dudas del principiante que lleva cuarenta años en tan atribulado oficio, trataré de amenizar mis colaboraciones con temas y comentarios que no encallen en tópicos y zonas comunes, como desgraciadamente ocurre en el inefable panorama de nuestro tiempo.

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