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Blog de José Luis Gutiérrez Muñoz

Sonrisas de colores

Ashok, Geeta, Kinnari, Araceli, Nathaly... salen de Atocha y llegan a la Universidad

Archivado en: Bal Mandir, Kathmandu, Nepal, Matruchhaya, Sinincay, cooperación, desarrollo, universidad complutense de madrid

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En las últimas semanas miles de personas han pasado por delante de las fotografías de nuestros niños y niñas de Sinincay, Bal Mandir y Matruchhaya; primero en la estación ferroviaria de Campo Grande, de Valladolid; y después en la de Atocha, en donde han permanecido hasta hoy.

Pero aquí no termina el periplo viajero de Ashok, Geeta, Kinnari, Araceli, Nathaly, Mayra, Jakeline, Asha o Sumit, entre otros; porque ahora colocaremos estas 24 imágenes en el recibidor principal del Vicerrectorado de Alumnos de la Universidad Complutense de Madrid, un magnífico edificio situado en la Avenida Complutense , s/n, enfrente de la boca de metro de Ciudad Universitaria. El jueves 17 de junio, a las 18 horas, inauguraremos la exposición, que podrá visitarse hasta el 29 de julio, acto al que, a través de este correo, invitamos a cuantos puedan estar interesados.

Los menores de los orfanatos en los que trabajamos, van a sentirse bien acompañados, no sólo el día de la inauguración, a la que acudirán numerosos amigos y amigas, sino también durante el resto de los días que estén en "el ruedo", como llaman al vestíbulo principal del Vicerrectorado de Alumnos; porque durante los próximos días cientos de estudiantes, con la selectividad recién terminada y aprobada, acudirán a ese lugar en busca de información para iniciar la matriculación en sus respectivas Facultades.

Publicado el 11 de junio de 2010 a las 08:30.

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Cuatro artistas

Archivado en: escultura, universidad complutense de madrid, autismo

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El 4 de marzo de 2009 nuestro Departamento de Escultura decidió abrir las puertas de su "Taller de Técnicas de la Escultura" a dos jóvenes artistas muy singulares, a pesar de que ninguno de ellos era universitario. Así pues, hace ya más de un año que Rubén y Luisma, desahuciados del sistema educativo convencional, por la barrera comunicativa que impone su autismo, comparten espacio creativo con nuestros alumnos reglados, y de algún modo también ellos ahora son universitarios.
Al principio no sabíamos cómo comportarnos con ellos. Fueron Lola y Luis, sus acompañantes de "Debajo del sombrero", quienes nos dijeron que debíamos hacerlo con absoluta naturalidad. No anunciamos su presencia en el taller, simplemente dejamos que cada profesor explicara a sus alumnos, cuando éstos le preguntaran, que Rubén y Luisma suponían una buena oportunidad para aprender de su modo sincero, espontáneo y desinhibido de abordar la creación artística, además de una ocasión para descubrir una vía de utilidad social para la actividad creadora, ya que en esas personas, la expresión plástica es capaz de eludir el muro de aislamiento e incomunicación que a menudo les produce el autismo.

Durante el segundo cuatrimestre del anterior curso, el profesor Antonio Florentino tenía a sus alumnos de 1º de Grado en el área del taller en el que empezaron a trabajar Rubén y Luisma. Antonio iba corrigiendo individualmente a cada uno de sus alumnos, junto al propio banco de trabajo, ofreciéndoles detalladas explicaciones, e incluso cogiendo él mismo la herramienta para mostrar al alumno de modo directo el procedimiento idóneo de trabajo. Me sorprendió la primera vez que observé a mi compañero, que al llegar al banco de trabajo de Rubén, y posteriormente de Luisma, no hizo ningún tipo de distinción, y les corrigió el trabajo que estaban realizando, con todo tipo de explicaciones, como si se tratara de dos alumnos más. Me pareció magnífico, y entendí que ese era el modo en que debíamos tratarles. En adelante, cada vez que Antonio llegaba al puesto de trabajo de Rubén o Luisma, éstos dejaban de trabajar y escuchaban atentamente todo lo que les decía, aunque luego, como es natural, hacían lo que su propio impulso creativo interno les dictaba.

Daba gusto ver trabajar a estos dos muchachos grandullones que se concentraban en su obra de tal manera, que parecía no importarles nada más. Poco después, con permiso de nuestro Consejo de Departamento, incorporamos a Antonio, otro gigantón, en esta ocasión con Síndrome Asperger, un trastorno mental que se engloba dentro del espectro autista. Excluido también del sendero oficial de los estudios, Antonio conservaba intacta una insaciable curiosidad, y un apremiante deseo de experimentar en el campo de la expresión escultórica.

Luisma y Rubén tenían pocas habilidades comunicativas a través del lenguaje verbal, especialmente el primero, en cambio, Antonio parecía un profesor impartiendo docencia cuando la conversación entraba en alguno de sus temas de interés. A diferencia de Luisma y Rubén, a Antonio le gustaba pasear por el taller y observar el trabajo de los estudiantes. Recuerdo que un día yo estaba corrigiendo a una alumna mía llamada Candela, que había realizado un avestruz, de tamaño natural, con todo tipo de retales de hierro y objetos encontrados, como cucharas y tenedores. Antonio se acercó a nosotros, sin dejar de contemplar la gigantesca ave, y dijo:

-¿Me permitís que os dé mi opinión?
-Por supuesto -contesté yo, al tiempo que hacía las presentaciones formales.
-Candela, yo creo que estás eludiendo el elemento más expresivo del avestruz -dijo Antonio con autoridad propia de un catedrático.
-¿Qué consideras que está eludiendo Candela? -pregunté yo sin disimular mi perplejidad.
-Las pestañas -respondió Antonio con cara de no comprender que ninguno de nosotros nos hubiéramos dado cuenta de esa imperdonable omisión.

El jueves siguiente, nada más llegar al taller, Antonio se dirigió a la zona donde se trabaja el hierro, y comprobó lleno de satisfacción que Candela había añadido unas enormes pestañas de hierro a su avestruz.

Hace pocos meses, el Departamento de Escultura decidió sumar a este grupo a Belén, otra joven con algún tipo de déficit comunicativo o intelectual, pero con una tremenda inquietud creativa, y un riquísimo universo interior que parece explorar a través de sus propias invenciones artísticas.
Desde que estos artistas acuden cada jueves a nuestro Taller, hemos recibido la visita de varios periodistas que se interesan por su trabajo. El jueves 20 de mayo Teresa Isasi, una prestigiosa fotógrafa, estuvo tomando algunas imágenes de nuestros artistas invitados. 

Publicado el 28 de mayo de 2010 a las 08:30.

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Telediario de la 2

Archivado en: TVE, la 2, cooperacion, desarrollo, universidad complutense de madrid, discapacidad intelectual

Ya son cuatro los jóvenes artistas con discapacidad intelectual que todos los jueves por la mañana acuden al "Taller de Técnicas de la Escultura" de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, acompañados por monitores de "Debajo del sombrero" y "Senda". Hace poco más de un año, nuestro Consejo de Departamento decidió abrir las puertas de este espacio creativo a Rubén y Luisma, dos muchachos con autismo, de la edad de nuestros alumnos, que empezaron a trabajar con enorme entusiasmo. Poco después se les sumó Antonio, sorprendentemente comunicativo y refinado al hablar, que al igual que sus compañeros, de inmediato se ilusionó con las enormes posibilidades que ofrecía ese singular lugar para desarrollar su fantasía creativa. En este tiempo han explorado las posibilidades de la piedra, la madera, la arcilla, el poliexpán o el hierro. Recientemente se les ha incorporado Belén, una joven con enorme talento artístico, que se concentra en su trabajo de tal manera, que se evade de cuanto le rodea.

Esta mañana han acudido unos periodistas de Televisión Española para grabar imágenes y recoger algunos testimonios de la labor que están desarrollando estos cuatro artistas.
Rubén había terminado un busto de madera en el que había retratado a Lola, la monitora de "Debajo del sombrero" que habitualmente le acompaña. Ya había empezado un nuevo busto, en esta ocasión de Luis, otro monitor. Tenía dibujos de su cabeza vista de frente, de perfil y de espaldas. También había empezado a trasladar los volúmenes a un bloque de poliexpán. Los bocetos preparatorios de la cabeza de Luis, y el busto de Lola me parecieron fantásticos. Los dibujos tenían el trazo ingenuo, pero seguro, de un niño; y la cabeza de madera de Lola era una interpretación fresca y desinhibida, resuelta en tan sólo tres sesiones, con un estilo que recordaba al expresionismo de Leiro.

Luisma estaba ensamblando fragmentos de madera que había pintado de llamativos colores durante las sesiones anteriores. Antonio tallaba un bloque de piedra, del que seguro que saldrá algo interesante; y Belén estaba concentrada en unos dibujos que le servirán para iniciar su próximo trabajo. Los cuatro podrían pasar por alumnos universitarios. Quizás lo único que les diferencia un poco de nuestros estudiantes sean sus momentos de indisimulada euforia, su frenesí creativo, y la contundente sinceridad de su expresión artística. Anoche a las 20:00 horas, el Telediario de la 2 emitió el reportaje. Aquí lo tenéis.

Publicado el 16 de abril de 2010 a las 09:00.

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Orígenes

Archivado en: Nadiad, India, Matruchhaya, orfanatos, Bombay, SIDA, Baroda, malaria, Gujarat, Asha Miró

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Nadiad, 7 de noviembre de 2008

Los días pasan tan deprisa, que no podemos digerir todo lo que está sucediendo. Matruchhaya es un lugar muy vivo, en continuo movimiento. En realidad, todos los días ocurre algo digno de ser contado, pero me falta tiempo y energías para relatarlo.

Hace unos días, Vijey tuvo que ir de urgencias con Meet, un niño de unos seis años de edad, que lleva pocos meses en Matruchhaya. La fiebre le había subido muchísimo, y no eran capaces de hacer que le bajara, de modo que, sin dudarlo, le llevaron al hospital de Baroda. Ha estado ingresado cinco días. Ayer regresó, y antes de subir a la habitación, para seguir reponiéndose, Vijey vino al patio con él para que le viéramos y nos saludara, porque todos los días preguntábamos por él.

Estaba más delgado, y tenía cara de cansancio. Por la tarde estuvo unos minutos con nosotros frente al mural. Los médicos le han diagnosticado malaria, pero dicen que se le ha complicado con un proceso vírico pulmonar. Meet ha estado al borde de la muerte, y aunque ya se encuentra fuera de peligro, tardará todavía varios días en recuperarse, y tendrá que convivir de por vida con la malaria, como muchos otros mayores y niños de Matruchhaya.

El lago que hay a orillas del orfanato, hace que aquí la prevalencia de esta enfermedad sea muy grande. Meet llegó al orfanato hace unos meses, porque sus padres y su único hermano, mayor que él, tienen SIDA, y ya no están en condiciones de cuidarle. Vijey me dijo que se vio obligado a comunicar a sus padres, a través de unas monjas, que habían hospitalizado a Meet. En cuanto lo supieron, los padres acompañaron a las hermanas hasta el convento próximo a su aldea, y desde allí telefonearon a Matruchhaya. Vijey dice que apenas podía comunicarse con ellos porque no paraban de llorar, y por simpatía, también Vijey lloraba. Pero dice que logró tranquilizarles, prometiéndoles que los médicos habían afirmado que Meet mejoraría en pocos días, como así ha sido.
Antes de ayer apareció en el patio de Matruchhaya una mujer que buscaba a la Hermana María, la fundadora del orfanato. Cuando le dijeron que había salido a Ahmedabad, y estaría todo el día fuera, se quedó charlando con nosotros, y nos explicó el motivo de su visita. Lucy-Ann nació en India hace treinta y cinco años. Sobre su origen sólo sabe que, a los tres años de edad, un orfanato de Bombay la dio en adopción a una pareja de Bruselas. Aparte del nombre del orfanato, sus padres adoptivos no han podido darle ninguna información acerca de su origen, y la necesidad de saber más sobre su pasado, le había movido a emprender este viaje en solitario.

Primeramente estuvo en el orfanato de Bombay, regentado por religiosas de otra congregación, y allí no tenían ninguna información. Ella llevaba varias fotografías que sus padres tomaron en el orfanato, hace ya treinta y dos años, y en una de ellas aparecía la directora del orfanato.

Ella era la persona que podría darle alguna pista sobre su origen, pero las monjas le dijeron que hacía seis años que había muerto. Una monja le contó que hacía muchos años, una monja de Gujarat, llamada María, les llevó alguna niña desde su propio orfanato, porque carecía de licencia de adopción internacional. Una monja de Matruchhaya, que escuchaba atentamente las explicaciones de Lucy-Ann, le dijo que creía que la Hermana María había empezado a acoger niñas en su casa hacía unos veinticinco años, no treinta y dos o treinta y cinco.

Pese a lo cual, esperó a poder hablar con la Hermana María, quien efectivamente le confirmó que en aquella época ella estaba ocupada en otros menesteres. No obstante, le indicó el nombre de una monja mayor, del sur de Gujarat, que tal vez podría darle alguna indicación.

Lucy-Ann ha permanecido en Matruchhaya un par de días, y ya ha emprendido viaje hacia el lugar que le ha indicado la Hermana María, en un peregrinaje que no sabe cuánto durará, ni si dará algún fruto. Durante la cena nos habló del libro de Asha Miró que describe una travesía hacia los orígenes, similar a la que ella ha emprendido. Imagino que Lucy-Ann necesita saber por qué fue abandonada, una explicación que le permita reconciliarse con sus progenitores, aunque no llegue a conocerles.

"Siempre pensé que era de Bombay, y ahora siento que debo de ser de esta tierra, de Gujarat", nos dijo durante una comida. Interiormente pensé que eso carecía de importancia, aunque, por respeto, no le dije nada. Me ha dado pena comprobar que todas esas cavilaciones que han tenido ocupada la mente de Lucy-Ann durante estos dos días, no le han permitido ver a los niños y niñas de Matruchhaya. Sí les ha mirado, y hasta creo que les ha fotografiado, pero no se ha detenido a charlar ni a jugar con ellos.

Publicado el 10 de noviembre de 2008 a las 19:45.

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José Luis Gutiérrez Muñoz

José Luis Gutiérrez Muñoz

José Luis Gutiérrez Muñoz (Madrid, 1963), pofesor Titular y Director del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Director del Grupo de Investigación UCM "Arte al servicio de la sociedad". Responsable de diversos proyectos de cooperación al desarrollo que desde 2004 vienen llevándose a cabo en orfanatos de India, Nepal y Ecuador.

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