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Blog de Ander Izagirre

A topa tolondro. Viajes, escapadas y barzoneos

Caminata con superávit

Archivado en: Escapadas, Costa vasca

Camino desde San Sebastián hasta Zarautz por el sendero litoral, que tiene tramos gloriosos, antes de que lleguen las cuadrillas de la Diputación y destrocen los caminitos en su afán multimillonario de construir la autopista para paseantes (ya vienen, ya vienen: en estos últimos tiempos me he encontrado varias veces con los obreros en Jaizkibel y en Ulía, mientras machacaban rocas en sitios donde no hacía ninguna falta, salvo alguna excepción que, más o menos, en fin, psche-psche, puedo aceptar).

Fotos: camino para ir del caserío Egiluze al caserío Itxaspe. Sí, el camino es esa franja verde que atraviesa la gran laja diagonal.

En las faldas costeras del monte Kukuarri alcanzo a un par de caminantes. Sé que entre montañeros priman los valores más puros, la generosidad, la confianza, la ayuda incondicional al compañero. Así que trago saliva, carraspeo y me lanzo:

-Oye, perdonad, os tengo que pedir un favor. Voy hasta Zarautz, desde allí pensaba volver a Donosti en tren, pero me he dejado la cartera en casa. No sé si podréis darme algún euro...

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Publicado el 26 de abril de 2010 a las 08:15.

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El susurro de las rocas

Archivado en: Costa vasca, Zumaia, Flysch, Haitzen hitza, Asier Hilario, Alberto Gorritiberea

En la pasada primavera, dos docenas de científicos se reunieron en los acantilados de Zumaia (Guipúzcoa) para participar en la grabación de la película Flysch. Haitzen hitza (el susurro de las rocas). Formaban un equipo de relumbrón: desde Jan Smit, codescubridor del cráter del meteorito que extinguió a los dinosaurios, quien desarrolló su teoría a partir de las investigaciones hechas en Zumaia, hasta Bruce Runnegar, ex director del programa de la NASA para la búsqueda de vida extraterrestre, pasando por Thierry Juteau, descubridor de oasis de vida en los fondos abisales, el glaciólogo Adolfo Eraso, el biólogo Miguel Delibes, el experto en cambio climático Anil Markandya... (Podéis leer los resúmenes de las conferencias que dieron en San Sebastián por aquellos días).

Ayer asistimos en el Kursaal al estreno de la película, que en 71 minutos ofrece imágenes de belleza escalofriante de algunas mecas de la geología mundial como Zumaia, Islandia, Wyoming y el Yucatán. El documental es obra del geólogo Asier Hilario y el cineasta Alberto Gorritiberea, secundados por Iban Garate y Mikel Mendizabal. Y muestra los secretos que guardan los acantilados de Zumaia: en esa inmensa biblioteca rocosa se registra, capa a capa, página a página, la historia detallada de nuestro planeta desde hace 100 millones de años hasta hace 50 millones.

La película es una historia de detectives apasionante. Los científicos no estudian esas capas pétreas por la mera curiosidad acerca de un pasado muerto: en ellas encuentran las claves para entender cómo funciona el planeta, cómo evoluciona y se adapta la vida, y, sobre todo, entienden qué está pasando ahora mismo y qué peligros nos amenazan.

Los datos son abrumadores: estamos viviendo la sexta extinción masiva de la historia de la Tierra. Y la estamos causando nosotros.

De las cinco grandes extinciones anteriores, en las que desaparecieron porcentajes altísimos de especies en muy poco tiempo, cuatro están registradas en los acantilados de Zumaia. La película pregunta a los científicos si el ser humano sería capaz de sobrevivir a catástrofes de semejante calibre: ¿sobreviviríamos a un cambio de polaridad magnética, sobreviviríamos a la caída de un meteorito como el que extinguió a los dinosaurios, sobreviviríamos a un gran calentamiento como el del Paleoceno-Eoceno, que se parece peligrosamente a lo que estamos empezando a experimentar?

El erizo de mar, las extinciones masivas y los pastores del Baztán

Curiosas curiosidades: ayer, en el mismo día del estreno, Miguel Sánchez-Ostiz escribió esto en su blog, a propósito de los amuletos y las supersticiones del mundo rural: "Con los años he reunido algunos fósiles de erizos de mar que llevaban los pastores en el zurrón para protegerse del rayo".

La película explica que el erizo del mar es la única especie del flysch de Zumaia que ha sobrevivido a las cuatro grandes extinciones registradas en esos mismos acantilados. Qué tendrá el erizo de mar. ¿Buenos genes o buena suerte?, se preguntaba Miguel Delibes hijo, el biólogo, en el documental. Probablemente buena suerte, decía. O sea: lo que decía el pastor.

Y aquí, por fin, el tráiler de la película.

El 30 de diciembre la proyectarán en Zumaia en pantalla grande (ideal para quedarse boquiabierto con la espectacular fotografía de la película). Habrá dos pases gratuitos: a las 20 y a las 22 horas.

Tanto ETB como TVE también la emitirán.

Y a partir de marzo, en el Kutxaespacio de la Ciencia (San Sebastián) podrá verse una versión de 38 minutos.

No os lo perdáis. Si veis la película y no os quedáis con la boca abierta, os devuelvo el dinero que pagáis por entrar a este blog.

Publicado el 18 de diciembre de 2009 a las 12:45.

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El camino de los milagritos

Archivado en: Costa vasca, Jaizkibel

Las fotos de Patxi me confirman los malos presagios. Donde antes había un senderito o una simple trocha por las praderas litorales de Jaizkibel, los obreros pagados por la Diputación de Gipuzkoa van trazando un camino de un metro de ancho absolutamente innecesario, una cicatriz resplandeciente que serpentea por la costa.

Son las obras de la "ruta peatonal Talaia", una iniciativa que pretende abrir un camino de punta a punta de la costa guipuzcoana, desde Hondarribia hasta Mutriku (78 kilómetros). Cuando oí hablar del proyecto, me pareció que podía ser muy interesante. Nuestra costa se puede recorrer por senderos bastante cómodos, y pensé que harían unos poquitos arreglos en algún paso complicado (se pueden contar con los dedos de una oreja), que señalizarían bien el itinerario y que colocarían algún panel informativo. Estupendo.

Pero el día en que el proyecto salió a la prensa, me eché a temblar. Leí que el acondicionamiento de los primeros cinco kilómetros del itinerario (desde el puerto de Hondarribia hasta el paraje de Jústiz) iba a costar ¡¡¡650.000 euros!!! Os lo digo en castellano, para que lo entendáis bien: ¡¡21,6 millones de pesetas por kilómetro!! Y eso en un tramo que no necesitaba absolutamente ninguna intervención para que cualquier paseante de 4 a 84 años caminara sin el más mínimo riesgo ni de tropezarse.

(Foto de Patxi: la cicatriz del sendero innecesario de los 650.000 euros, en la costa de Jaizkibel).

Los responsables del proyecto intentaron maquillar el despilfarro ofreciendo un dato absurdo: cada kilómetro de este gran itinerario Talaia costará 49.000 euros, ¡una minucia si lo comparamos con los 24 millones de euros que ha costado cada kilómetro de la autopista AP-1! Y se quedaron tan panchos después de soltar semejante comparación absurda. Lo malo es que algunos periodistas se lo tragaron sin respirar y ofrecieron esos datos como muestra de lo barato que es el proyecto (3,5 millones de euros, madre mía, y el bueno de Josetxo dejando los caminos de Ulía hechos un primor con una podadora y unos cuantos sudores).

Me temo que la operación responde a una de esas estrategias clásicas de nuestros gobernantes para tiempos de crisis: hay que gastar, hay que invertir, hay que poner en marcha obras públicas, hay que dar trabajo a las empresas... Y da igual que no hagan ninguna falta.

O sea que el sistema hizo catacrock porque vivíamos con un ritmo insostenible, con dinero  hueco que volaba por todas partes, hipotecas muchimillonarias y lujos de nuevos ricos, y las primeras medidas para tapar el socavón consisten en dar ayudas públicas... para que la gente compre más coches, por ejemplo. 

Lo suele decir Eresfea. Los dos mensajes principales que recibimos son: ¡consume menos! (conciencia ecológica) y ¡consume más! (hay que mantener la economía). Un delirio.

Mientras volvemos poco a poco al modelo de las familias bien endeudaditas con dos viviendas y tres coches, tampoco debemos descuidar otros fastos locales. Si hay que gastar una millonada trazando rutas dizque ecológicas (lo llaman "revalorización de espacios naturales"), para dar trabajo a alguna de tantas empresas que se dedican a hacer obras, pues se trazan. Aunque no hagan ni puñetera falta. Y cuando se acabe la obra, ya pensaremos qué otros montes podemos acondicionar, peatonalizar, urbanizar y revalorizar.

Para que nadie diga que esta crítica no es constructiva, ofrezco una idea. Cuando dentro de quince o veinte años nos caiga encima otra crisis de éstas, sugiero a las instituciones públicas que gasten millones y millones dando trabajo a empresas que eliminen la huella de esta ruta litoral hasta reducirla a los meros senderitos que teníamos antes (Operaciones Viales Sísifo, S.A.). Con una gran ventaja: aunque esas obras del futuro hagan exactamente lo contrario que las de ahora, los gobernantes del mañana también podrán utilizar la misma coartada ecológica que los gobernantes cortos de miras de hoy.

Publicado el 26 de agosto de 2009 a las 11:00.

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Navegar de verdad

Archivado en: Reportajes, Viajes, Nora, Costa vasca

En otoño hice tres viajes en velero para conocer la costa vasca desde el mar. El reportaje ("Euskal itsasertza belaontzian") aparece en la revista Nora de junio, todavía en los quioscos, con unas fotos magníficas de Santi Yániz. Mi orgullo principal es que en una de las fotos aparece mi madre, que nos acompañó en aquella taberna de Pasajes de San Pedro donde aprendimos una valiosa enseñanza del patrón Aitzol Burguete: "En caso de duda, almorzar".

Traduzco a botepronto algunas frases iniciales del reportaje:

"Para la mayoría de los vascos, la vertiente norte de la isla de Izaro es tan desconocida como la cara oculta de la Luna. ¿Cuántos han visto el peñasco de Pottorro-harri, escondido en el regazo de nuestra isla más grande? ¿Cuántos han nadado en esas aguas, entre los brincos de los peces luna? ¿Cuántos sabrían llegar a la bahía donostiarra de Murgita? ¿Y cuántos han escuchado los suspiros de esa gran boca oscura que es la Chambre d'Amour, la gruta de Anglet que cobija la leyenda de los amantes ahogados?

La costa ha sido el escenario principal de los vascos: pescadores, mercaderes, armadores, exploradores, corsarios, emigrantes. En la costa hemos construido las ciudades y los pueblos, las calzadas y las autopistas, los talleres y los casinos. 'Pero si nos vamos un poco más allá de la playa, no conocemos nada de nuestro mar', dice el patrón labortano Amaiur Alfaro".

El reportaje echa un vistazo desde el Cantábrico a las costas de Vizcaya, Guipúzcoa y Lapurdi. Y detalla algunas enseñanzas muy interesantes de los tres patrones de los veleros.

"`Hay que estar atentos a muchas señales´, explica el patrón vizcaíno Eduardo García. `Por ejemplo, podemos distinguir olas viejas y olas nuevas. La ola vieja es una ola larga, enviada por una borrasca lejana, y la frecuencia entre olas viejas indica si la mar estará más tranquila o más agitada. La ola nueva, por el contrario, es una ola corta: la ha creado una ráfaga de viento y nos indica por dónde va a soplar. También sabemos que debajo de una nube no tendremos viento, por lo que deberemos esquivarla...'.

A la altura de la playa de Barinatxe, el velero se para casi por completo. Las aguas están en calma, lisas como un espejo. '¡Escuchad!', ordena García. Sólo oímos un leve balanceo y el rumor remoto del mar.  "`¡Disfrutadlo! ¡Esto es el silencio de la vela!". Los tripulantes más hábiles se ponen al timón y dirigen el velero, poco a poco, hacia una zona de aguas más oscuras y agitadas, en busca de viento. 'Con motor se va, pero navegar, lo que se dice navegar de verdad, se hace con la pura vela' ".

Publicado el 19 de junio de 2009 a las 14:00.

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La arenisca negocia

Archivado en: Costa vasca, Begoña del Teso

Cuando paseo por La Zurriola, a veces me acuerdo de Eduardo, un hombre de 88 años al que conocí hace ya bastante tiempo junto al espigón de esta playa. Me contó las batallas del frente del Ebro; los fusilamientos de su padre, su hermano y tres primos; el exilio de treinta años en Francia. Y me explicó con detalle cómo se iban transformando y deteriorando los grandes dados rocosos que forman el espigón. Él caminaba todos los días -muy despacio pero todos los días- hasta el final del paseo, y allí me describió las esquinas rotas de las piedras, las grietas más antiguas y las más recientes, las  suaves rotaciones de las moles. Me contó que al principio los chavales se subían a la punta del muro y pasaban andando a las rocas, pero que ahora debían saltar un metro para bajar a ellas: "Se están hundiendo poco a poco".

Eduardo, con su paso tan lento, veía moverse las piedras. ("Harriak zaintzen zituen agurea").

Hace unas semanas leí en El Diario Vasco la entrevista que le hizo Begoña Del Teso a José Luis Agirre, alias 'El Capi', patrón de una txipironera. Entre otras cosas, 'El Capi' hablaba de las rocas:

"La arenisca crea vida. En ella verás crías de txangurros, lombrices, lanpernas, gusanillos, ermitaños, quisquillas. Por el contrario, esas moles que hemos lanzado al Paseo Nuevo, al espigón de La Zurriola, están muertas y además no sirven para detener al mar. En absoluto. Para el mar son un perfecto trampolín, una base de despegue. Al mar no hay que expulsarlo sino absorberlo.

(...)

Estos bloques lo que hacen es expulsarlo, lanzarlo hacia arriba, dejarle saltar. La arenisca, la roca auténtica, negocia con el mar. Esa piedra tiene entradas, recovecos, picos, salidas, valles por donde las olas se pierden, se desvían, entran, salen, se enredan. Eso es absorber. Para cuando sale de jugar en la arenisca, está debilitada, hermosa pero débil, más tranquila".

Nos gusta la caliza, pero cuánto nos gusta la arenisca.

 

Publicado el 15 de junio de 2009 a las 20:00.

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La crónica del acto

Archivado en: Trekking de la costa vasca, Sergio Fanjul

El fotógrafo, físico, fontanero, astrónomo, bloguero, nadador y padrazo Sergio Fanjul escribe esta crónica de la presentación del libro Trekking de la costa vasca que hicimos ayer. Gracias, amigo.

 

 

Publicado el 5 de junio de 2009 a las 14:00.

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Trekking de la costa vasca: presentación

Archivado en: Trekking de la costa vasca, Costa vasca, Alberto Muro

Este jueves presentamos el libro-guía Trekking de la costa vasca (editorial Sua), que describe el itinerario a pie desde Bayona hasta Múskiz en trece etapas.

Cuándo: jueves, 4 de junio, a las 19h.

Dónde: librería Elkar de San Sebastián (calle Fermin Calbetón, 21).

Alberto Muro se encargó de fotografiar el recorrido y en la presentación proyectaré algunas de sus imágenes espectaculares. Para ir abriendo boca, aquí va media docena (¿sabéis situarlas?):

 

Publicado el 3 de junio de 2009 a las 11:30.

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Trekking de la costa vasca

Archivado en: Trekking de la costa vasca

Ya está en las librerías Trekking de la costa vasca (editorial Sua), el libro-guía que escribí el año pasado y que se publicó en cuatro entregas de la revista Euskal Herria. Describe el itinerario a pie desde Bayona hasta Múskiz en trece etapas (dos etapas por la costa de Lapurdi, cuatro y media por Guipúzcoa y seis y media por Vizcaya).

La ruta no presenta dificultades técnicas como para desanimar a nadie y tampoco hace falta ser un atleta o un montañero experimentado (conviene tener un poco de fondo y de costumbre andarina, eso sí). El itinerario transcurre por caminos claros, la guía ofrece alternativas sencillas a los tramos más salvajes y las etapas pueden alargarse o acortarse fácilmente, según el gusto y las fuerzas de cada caminante.

Dejadme que os recomiende algunos tramos.

-Paseos sencillos y vistosos, para casi todos los públicos:

-Desde San Juan de Luz hasta Hendaya (la bahía de San Juan de Luz, los acantilados de Sokoa, la bahía misteriosa de Loia, el castillo de Abaddia...).

-Desde Zumaia hasta Sakoneta, por el borde del flysch (espectacular con marea baja).

-Desde Gernika hasta Bermeo, por las marismas y los arenales de Urdaibai.

-Desde Plentzia hasta Getxo, por las calas y playas de Barrika y Sopelana y los acantilados de Punta Galea.

-Sudando un poco más:

-Desde Pasajes hasta San Sebastián, por la desconocida ruta litoral del monte Ulía, con muchas sorpresas.

-Desde Elantxobe hasta Gernika, con los miradores tremendos de Ogoño y Atxarre y el paisaje holandés de las marismas domesticadas de Urdaibai.

-Desde Portugalete hasta El Covarón, con las ascensiones al Serantes y a Punta Lucero, dos atalayas sobre la ría del Nervión.

-Y mi etapa favorita:

-Desde Hondarribia hasta Pasajes, por el sendero litoral de Jaizkibel. Es la etapa más dura (echadle unas ocho o nueve horas) pero permite conocer el tramo más hermoso  y desconocido de toda la costa vasca. Se puede repartir en dos o tres excursiones. No os lo penséis mucho, porque pronto empezarán a cargárselo con las obras del superpuerto exterior. (¡Ay! Se me cae el alma a las botas).

Copio: "La montaña de Jaizkibel se extiende entre Hondarribia y Pasaia como el lomo de un gran saurio, como una bestia de arenisca tendida junto al mar. Por sus pliegues tendremos que buscar un sendero tortuoso, en el tramo más salvaje y solitario de toda la costa vasca, un recorrido rompepiernas que exige muchas horas y buena forma física. A cambio ofrece una recompensa sabrosa, un itinerario muy poco transitado en el que se van desplegando paisajes colosales: acantilados de vértigo, valles profundos, calas recónditas, laberintos rocosos, rasas litorales, esculturas de arenisca erosionada".

Y para acabar, os dejo un fragmento de la introducción:

"Caminaremos durante trece jornadas por ese umbral, desde la desembocadura del río Atturri hasta el promontorio rocoso de El Covarón. La ruta merecería la pena ya sólo por los paisajes: marcharemos por el borde de acantilados y a través de arenales, bordearemos bahías amplias y calas recoletas, contemplaremos islotes, recorreremos cabos y atravesaremos estuarios. Conoceremos las pocas joyas naturales que han resistido la intervención humana: sistemas de dunas, bosquetes litorales, humedales en los que reposan aves migratorias, calas vírgenes pobladas de aves marítimas, peces, moluscos y crustáceos, acantilados en cuyas capas pétreas se registran algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de nuestro planeta.

Además del escenario natural, este viaje permite seguir el rastro de la aventura marítima vasca. Es fácil evocar el pasado en los puertos históricos, los museos navales, las atalayas balleneras y los viejos cargaderos de mineral, pero también sentiremos el pulso muy vivo de los ajetreos actuales: grandes puertos como los de Pasaia o Bilbao, que registran tráficos muy intensos de mercancías, o puertos como los de Donibane Lohizune, Hondarribia, Zumaia, Mutriku, Ondarroa, Elantxobe, Bermeo y tantos otros, que se afanan con la pesca, los astilleros y las fábricas de conservas".

Que aproveche.

Publicado el 27 de abril de 2009 a las 07:30.

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La cordillera de Pasajes

Archivado en: Escapadas, Pasajes, Costa vasca

A la bahía de Pasajes se asoma una cordillera en constante mutación.

1) Tenemos sierras, mesetas y cráteres de carbón.

2) Montañas de misteriosa materia humeante.

3) Pirámides de chatarra comprimida y oxidada, que a veces se desmoronan desde veinte o treinta metros. No olvido el día en que presencié un alud de coches, frigoríficos y lavadoras.

Carbón

4) Y una población de arañas del espacio exterior que corretean entre las montañas.

Arañas

Publicado el 17 de marzo de 2009 a las 09:00.

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En caso de duda

Archivado en: Escapadas, Costa vasca, Artikutza

Esta semana he tenido un par de escapadas laborales en la línea del mileurismo feliz: poco sueldo pero mucho disfrute.

Higuer y Amuitz

El martes hice una travesía en velero desde Hondarribia hasta San Sebastián, con el patrón Aitzol y el fotógrafo Santi (en la foto: el cabo de Higuer y el islote de Amuitz, extremo nororiental de la península Ibérica). Gocé con las vistas oceánicas de los acantilados, valles y rasas de Jaizkibel y Ulía, tantas veces pateados, pero sobre todo saboreé -en sentido literal- las lecciones de Aitzol. Conoce al dedillo los rincones de la costa vasca, las calas más ocultas, los bajos más atractivos para buceadores y pescadores, las mezclas de aguas, las señales de las nubes, sabe la explicación de mil fenómenos curiosos como el hecho de que en fin de semana haya más buques esperando fuera del puerto de Pasajes que entre semana, pero sobre todo presume de dominar las mejores tascas del Cantábrico. Y tiene un lema que merece mármol: "En caso de duda, almorzar".

Antes de zarpar en Hondarribia, tomamos un vaso de vino y unas anchoas. A mitad de travesía, entramos por la bocana de Pasajes, desembarcamos en San Pedro y fuimos a la tasca de Muguruza: plato de atún, anchoas, guindillas y aceitunas, con unos tragos de sidra. Se apuntó hasta mi madre, que andaba por allí.

El patrón Aitzol

Después Aitzol nos ofreció la posibilidad de seguir con el picoteo o de volver al velero para terminar el viaje. El fotógrafo y yo dudamos unos segundos, y él aprovechó el lapso para aplicar su lema. Entramos en el Club de Remo Sanpedrotarra justo cuando el padre de Aitzol y sus amigos sacaban un hermoso pulpo de la olla. Y ya tenían preparada una bandeja de anchoas a la papillote.

Pulpo en Sanpedrotarra

Con Aitzol aprendí la escasa distancia que separa a la primera y la quinta acepción del verbo atracar (y no la séptima, ojo).

Y hoy, sábado, he pasado la mañana con Laura y Gari recorriendo los parajes de Artikutza. El paseo de Eskas al poblado de Artikutza y vuelta (bajando por la cascada de Erroiarri y subiendo por el viejo camino del tren; unas tres horas) conviene hacerlo en otoño, en pleno esplendor de hayedos y robledales. Pero los días de invierno soleado también son una delicia. Sobre todo cuando uno piensa que le pagan por pasear por estos lugares. De vez en cuando yo tomaba notas para justificar la jornada laboral, y Laura, como siempre, hacía siluetas muy fotogénicas gracias a su chamarra roja, destacada sobre los fondos boscosos. Aquí aparece cruzando el arroyo de Erroiarri, poco antes de despeñarse por un precipicio de cincuenta metros (el arroyo, no Laura).

Laura en Artikutza

 

Publicado el 21 de febrero de 2009 a las 17:15.

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Ander Izagirre

Ander Izagirre

Nací en San Sebastián en 1976. Soy periodista satélite. Kazetari alderraia naiz (leer más).

 

Ayuda para los mineritos

 

-PENÚLTIMOS VIAJES:

Karakórum (Pakistán, expedición al Broad Peak, 2010) /

Sáhara (campamentos de refugiados saharauis, 2010) / 

Bolivia (niños mineros, 2009) /

Bretaña (trainera de Albaola, 2009) /

Islandia y Groenlandia (2008).

 

-LIBROS (información y compra):

Cuidadores de mundos / Plomo en los bolsillos /

Los sótanos del mundo / El testamento del chacal /Trekking de la costa vasca

 

Libros de Ander Izagirre

 

 

-REPORTAJES:

"Mineritos. Niños trabajadores en las entrañas de Bolivia"

"Lurpeko haurrak"

"Las madres guaraníes saltan a la cancha"

"Vidas en la boca del infierno" (Islandia)

 

-EGOTECA: entrevistas y tundas varias

 

 

facebook.com/ander.izagirre

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