Twittervista con Alex Ferreira: "Yo hago los discos, no los vendo"
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¿La primera entrevista en Twitter, en español, a un músico? Quizá. En esa plataforma abundan (he creado una lista, que ampliaré, donde aparecen Juanes, Julieta Venegas, Quique González, Carlos Jean, Calamaro, David Summers, Cafe Tacvba, Zahara y Anni B Sweet), como la gente de cualquier otra profesión. Y Alex Ferreira, que acaba de publicar un muy recomendable primer LP, Un domingo cualquiera, quizá sea el cantante más interesante que podemos encontrarnos. Porque este joven dominicano residente en Madrid no sólo recurre a los tweets para hablar de sus conciertos o del resto de su vida profesional, sino también para colgar aforismos y greguerías. Para hablar de Un domingo cualquiera, de cómo difunde su música en Spotify o iTunes, entre otros asuntos, este jueves celebramos una twittervista, que podéis leer, ordenada y editada, bajo estas líneas.
gentedeinternet Si te parece bien, empezamos hablando de tu disco. Un domingo cualquiera es tu primer LP, ¿qué tal el parto?
ferreiralex Fue un parto por cesárea muy agradable, salió muy guapo. Tiene los ojos de la madre pero salió con mi mirada.
Pregunta difícil. ¿Podrías describir en un tweet, o en dos, Un domingo cualquiera?
UDC es una recopilación de canciones de mis últimos 25 años, las mejores. Es lo que tienen los discos debut.
En www.zonadeobras decían que no parece un disco de debut, ¿qué te parece la acogida que está teniendo?
No me puedo quejar, la gente ya canta todas las canciones conmigo, eso hace un año no pasaba, ni hace 6 meses.
Dicen que en tus canciones hay ecos de Death Cab for Cutie, M. Ward o Fito Páez. ¿Cómo lo ves?
No puedo ser objetivo, me encantan todos esos músicos, me sentiría arrogante comparándome con ellos.
Describirse es complicado, y también hablar de música, pero ¿podrías tratar de explicar cómo son tus canciones?
Terminan siendo egoístas, crecen y se van porai' con otro o con otra, y vuelven a mí solo cuando me necesitan.
También son bonitas.
Podemos comprar tu disco en la Fnac o iTunes, y escucharlo gratis en Spotify, ¿por qué merece la pena comprarlo?
Eso depende del valor que cada quien le dé a la música, yo hago los discos, no los vendo...
Lo mas importante es que se escuche sea como sea, si no acostumbras a comprar discos no te voy vender la moto.
A pesar de la crisis, ¿crees que la industria musical acabará encajando bien esta revolución tecnológica?
Yo creo que sí, que es cuestión de tiempo. Llevan medio siglo forrándose, un poco de crisis no viene mal.
Cambiamos de tercio, ¿vale? Eres dominicano afincado aquí desde hace unos años, ¿cómo ves España?
Me encanta, voy para 5 años aquí. Me cuesta salir de España, ya lo considero mi hogar. Tengo mas amigos aquí.
Tanto en Facebook como en Twitter también tienes muchos amigos. Estás muy enredado, enganchado a las redes, ¿no?
Enganchado a la red suena feo, digamos que soy atento con los míos...
Si me das a elegir entre Twitter y un bar, me quedo con el bar.
Yo también, ¿y quién no? Pero no me negarás con estas redes tienen un punto adictivo.
Lo es, lo es.
En Twitter no sólo hablas de tu carrera, como otros cantantes. ¿Por qué cuelgas greguerías y aforismos?
Le encuentro mas sentido a una greguería, que a saber qué está comiendo no sé quién de merienda.
¿Sigues a gente como@andres_calamaro @quique_gonzalez @loveoflesbian @cafetacvba @julietav @juanes @Annibsweet?
A todos, MENOS A JUANES!!!
Bueno, ésta ha sido tu primera entrevista en Twitter, ¿qué te ha parecido la #twittervista?
Muy agradable, muy amena, gracias.
A ti. Ah, muy buena la versión de Funeral de @zaharapop, la estoy escuchando en http://www.myspace.com/laguiago.
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Relacionado: 10 discos del 2009 y Un domingo cualquiera, de Alex Ferreira, en Spotify
Publicado el 4 de febrero de 2010 a las 21:30.

A Alex Ferreira, músico dominicado asentado en España, también podemos escucharlo
"Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco. A D.B. tampoco le he contado más, y eso que es mi hermano. Vive en Hollywood. Como no está muy lejos de este antro, suele venir a verme casi todos los fines de semana. El será quien me lleve a casa cuando salga de aquí, quizá el mes próximo. Acaba de comprarse un «Jaguar», uno de esos cacharros ingleses que se ponen en las doscientas millas por hora como si nada. Cerca de cuatro mil dólares le ha costado. Ahora está forrado el tío. Antes no. Cuando vivía en casa era sólo un escritor corriente y normal. Por si no saben quién es, les diré que ha escrito El pececillo secreto, que es un libro de cuentos fenomenal. El mejor de todos es el que se llama igual que el libro. Trata de un niño que tiene un pez y no se lo deja ver a nadie porque se lo ha comprado con su dinero. Es una historia estupenda. Ahora D.B. está en Hollywood prostituyéndose. Si hay algo que odio en el mundo es el cine. Ni me lo nombren".

¿Qué caras pones cuando te retratan, cuando te graban, cuanto te observan? Los políticos, como los actores, tratan de evitan las muecas, las poses envaradas, los rictus. Quieren mostrarse como gente corriente, pretenden aparentar normalidad, espontaneidad... o cualquier otro rasgo que sus representantes, adláteres o asesores les sugieran, para mostrar en el lugar adecuado, en el momento idóneo, su faceta más conveniente. ¿Adónde mira alguien observado? Los ojos, mira por dónde, oscilan entre el corazón y la coraza...







