lunes, 26 de octubre de 2020 19:57 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Ander Izagirre

A topa tolondro. Viajes, escapadas y barzoneos

El camino de los mástiles

Archivado en: Escapadas, Pirineos, Chemin de la Mature, Josema

Si alguno de vosotros tiene que ir estos días a buscar un arbolito navideño y la tarea le parece una pesadez, quizá encuentre consuelo en la historia de ciertos buscadores de abetos de hace trescientos años.

En aquellos tiempos, los astilleros franceses andaban moscas porque ya no encontraban árboles suficientemente altos y rectos para hacer mástiles. Algún explorador descubrió un bosque de abetos gigantescos en un vallecito remoto, colgado en las laderas del Pirineo bearnés, al que sólo se podía acceder desde el valle de Aspe a través de un barranco muy profundo y angosto.

Por el fondo de este desfiladero, al que llaman Garganta del Infierno, un arroyo cae de cascada en cascada. Como resultaba imposible transportar los enormes troncos por allí, decidieron tallar un camino en los paredones verticales del desfiladero. Las obras comenzaron en el año 1772. Los obreros se descolgaban desde lo alto, atados con cuerdas sobre el abismo, y a golpe de pico y barreno esculpieron en la roca un sendero lo suficientemente ancho como para que pudieran pasar carros de bueyes.

Este tramo tallado recorre la pared durante 1,6 kilómetros y cuelga 150 metros sobre el abismo. Lo llamaron Chemin de la Mâture (camino de las arboladuras, de los mástiles).

Y Josema, que sabe perfectamente que mi vértigo me impide asomarme al balcón de un segundo piso, me llevó el pasado lunes por este sendero.

 

Nota: busco amigo aficionado al dominó y las colecciones de sellos.

Publicado el 15 de diciembre de 2009 a las 16:00.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

La irreductible imperfección humana

Archivado en: Fogonazos, Nueva York, Los caminos del mundo, Nicolas Bouvier, Josema

El blog Fogonazos -pena perdérselo- cuenta la magnífica historia del minuto fantasma de los trenes de Nueva York: los 900 convoys que salen de esta ciudad a diario lo hacen con un minutillo de retraso (exactamente, 58 segundos de retraso medio) como gesto de cortesía secreta para que los pasajeros más apurados no pierdan el tren.

Este detalle me ha recordado otras dos historias:

1. La postal que me envió Josema desde Londres hace años, con una observación muy típica de él y que casi nadie más en este planeta sería capaz de hacer: Josema estaba mosqueado porque el reloj del Big Ben ¡no tenía segundero! Tanta matraca con la "puntualidad británica" y resulta que en Londres alguien puede llegar 59 segundos tarde a un sitio y presumir de puntual. Qué poco riguroso, qué flojera británica.

2. La tradición de los caravaneros persas de dormir la primera noche muy cerquita de casa (historia que debo de haber contado ya media docena de veces, desde que en la primera etapa de Vespaña, precisamente con Josema, dormimos en Sunbilla, ¡a 46 kilómetros de casa!, en un viaje que iba a durar 10.300).

Supe de esa tradición en Los caminos del mundo, uno de los mejores libros de viajes  que he leído nunca. En este párrafo:

"`Primera etapa: corta etapa', dicen los caravaneros persas, que saben perfectamente que, la noche de la salida, todos se dan cuenta de que han olvidado algo en casa. En general, sólo se hace un pharsar [unos seis kilómetros]. Esto permite que los despistados todavía puedan ir y volver antes de la salida del sol. Este margen que conceden a la distracción me parece una razón más para que me guste Persia. No creo que en este país exista una sola disposición práctica que no tenga en cuenta la irreductible imperfección del hombre".

Para saber un poquito más sobre este fantástico libro:

Los caminos del mundo (1) / Los caminos del mundo (2)

Publicado el 21 de octubre de 2009 a las 08:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Buscando el norte (1999)

Archivado en: Viajes, Nordkapp, Josema

Hace justo diez años, cuando éramos jovenzuelos y tiernos, Josema y yo salimos en moto desde San Sebastián (paralelo 43) con la idea de llegar a Nordkapp (Noruega, paralelo 71, punto más septentrional de Europa). Nuestro primer viaje en moto había sido unas semanas antes: fuimos a Sangüesa y volvimos. El segundo se estiró un poco más: 11.300 kilómetros por media Europa (por Noruega hasta Nordkapp y regreso por Finlandia y los países bálticos).

En esta foto borrosa estamos a punto de empezar el viaje, el 29 de junio de 1999. En ese momento mi padre me dijo una cosa: "Si estuvieras en edad de prohibírtelo, te lo prohibiría". En el momento me supo mal, me amargó. Pero con el paso de los años cada vez aprecio más aquella frase. Mi padre, que nunca me puso pegas a nada, debía de estar lógicamente preocupado y nervioso ante la idea de que su hijo se fuera a recorrer medio continente en moto. Ahora me doy cuenta: si llegó a decirme esa frase, es que estaría verdaderamente inquieto. Pero aceptó que yo tenía libertad para hacer mis planes, por disparatados o peligrosos que le parecieran. Se guardó la inquietud para sí y no dijo nada más.

Ni mi padre ni mi madre me pusieron media pega en otras ocasiones parecidas: la primera vez que viajé por mi cuenta con una bici y una tienda de campaña sin saber ni dónde íbamos a dormir (también con Josema, con 17 años), ni cuando dejé el trabajo con 24 años para gastarme los ahorros recorriendo los sótanos del mundo. En esos años jovenzuelos tampoco pronunciaron nunca esa frase condescendiente que tanta gente nos decía a Josema y a mí, y que tanta rabia nos daba: "Sí, sí, aprovechad ahora, que dentro de unos años ya no podréis".

Han pasado diez o quince años y hasta el momento hemos podido. Ahora miramos atrás y nos damos cuenta de que hemos podido gracias a unas condiciones privilegiadas: el respeto y la confianza absoluta que nos tuvieron mis padres y los suyos, cuando acabábamos de cumplir 16 años y empezamos a hacer ciertos planes viajeros que debieron de darles ganas de prohibírnoslos. Pero no lo hicieron. Nos dejaron marchar con el saco de dormir, el camping-gas y el paquete de espaguetis, sin ningún reproche. Y en aquellos primeros viajes tan sencillos empezamos a rascar el mundo y aprendimos algunas de las lecciones más valiosas para apañarnos mal que bien en la vida.

* * *

Y, sobre todo, disfrutamos como enanos. Claro, es bastante fácil viajar con un amigo que disfruta con todo, hasta con las caídas.

* * *

(Acampada en una carretera vieja al borde del fiordo de Eid).

(Asomados sobre el fiordo de Geiranger. Se ven dos barcos de crucero blancos a la izquierda de Josema: algo así como encontrarse buques en mitad de los Alpes).

(Con los cuernos de reno en la tundra lapona).

Publicado el 1 de julio de 2009 a las 13:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Ander Izagirre

Ander Izagirre

Nací en San Sebastián en 1976. Soy periodista satélite. Kazetari alderraia naiz (leer más).

 

Ayuda para los mineritos

 

-PENÚLTIMOS VIAJES:

Karakórum (Pakistán, expedición al Broad Peak, 2010) /

Sáhara (campamentos de refugiados saharauis, 2010) / 

Bolivia (niños mineros, 2009) /

Bretaña (trainera de Albaola, 2009) /

Islandia y Groenlandia (2008).

 

-LIBROS (información y compra):

Cuidadores de mundos / Plomo en los bolsillos /

Los sótanos del mundo / El testamento del chacal /Trekking de la costa vasca

 

Libros de Ander Izagirre

 

 

-REPORTAJES:

"Mineritos. Niños trabajadores en las entrañas de Bolivia"

"Lurpeko haurrak"

"Las madres guaraníes saltan a la cancha"

"Vidas en la boca del infierno" (Islandia)

 

-EGOTECA: entrevistas y tundas varias

 

 

facebook.com/ander.izagirre

Enlaces

La primera etapa de este blog:

Aquel blog con ruedas:

Amigos y maestros:

- Entre Asia y Europa (Zigor Aldama)

- Las ciudades visibles (Oskar Alegría)

- Balazos (David Álvarez)

- Independent docs (Unai Aranzadi)

- Salam agur (Mikel Ayestarán)

- El kiliki errante (Daniel Burgui)

- Leitzaran (Xabier Cabezón)

- Sintomático (Miguel Carvajal)

- Vagamontañas (Eider Elizegi)

- Sergio Fanjul (pues eso)

- Mari kazetari (June Fernández)

- Harrikadak (Mikel Iturria)

- La buena prensa (Miguel Ángel Jimeno)

- Cosas de cumbres (Javier Marrodán)

- Diario de un escéptico (Jaime Martín)

- Momo dice (Lucía Martínez Odriozola)

- Fogonazos (Antonio Martínez Ron)

- Letras enredadas (Pedro de Miguel)

- El jukebox (Alberto Moyano)

- Allendegui (Juan Andrés Muñoz)

- El canódromo (Javier Muñoz)

- Eresfea (Josean Pérez Aguirre)

- Gente de internet (Leandro Pérez Miguel)

- Paper papers (Toni Piqué y Gonzalo Peltzer)

- El adversario (Carlos Ranedo)

- Carreras del mundo (Marc Roig)

- Un quiosco de malaquita (Mònica Roig)

- Un vikingo en Asia (Eric San Juan)

- Vagón-bar (Paco Sánchez)

- Vivir de buena gana (Miguel Sánchez Ostiz)

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Recibe este blog tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD