sábado, 18 de septiembre de 2021 18:26 www.gentedigital.es
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Blog de Javier Memba

El insolidario

Una gran novela de Brian Aldiss

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Drácula desencadenado, Brian Aldiss

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            Tengo constancia de una primera edición española de Frankenstein desencadenado (Brian Aldiss, 1973) editada por Minotauro en 1990. Pero aún no he tenido oportunidad de leerla y, tras lo halagüeña que ha sido la lectura de Drácula desencadenado (1990), ya empiezo a tener ganas de dar cuenta de esa primera entrega de lo que me permitiré llamar el díptico de Joe Bodenland. Sí vi -¡faltaría más!- la adaptación a la pantalla, llevada a cabo por el gran Roger Corman, también el año 90, cuya distribuidora española tuvo a bien traducir el título de Corman, que conservó el de la novela original, como La resurrección de Frankenstein. Ellos, los responsables autóctonos de su distribución, sí que no debieron ver la película ya que, en sus secuencias, Frankenstein no resucita, como -creo recordar- sí lo hacía en alguna de las delicias del gran Terence Fisher para la Hammer. En líneas generales, lo que ocurre es que Bodenland viaja desde nuestros días a las gloriosas jornadas de Villa Diodati, tiene un lío con la gran Mary Shelley -entusiasta del amor libre- e intenta acabar con los crímenes que la abominación del barón lleva a cabo en la primera parte de la novela. Aunque el viajero del tiempo de Corman -interpretado por John Hurt- responde al nombre del Buchanan, la documentación que sí he podido leer sobre la novela original sostiene que también es Bodenland.

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Publicado el 28 de agosto de 2021 a las 07:45.

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Un Lefranc digno de le Carré

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Lefranc, "El niño Stalin" de Jacques Martin, Régric y Robberecht.

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            Considerando lo variados que son los avatares de los protagonistas de las grandes series de la bande dessinée, no debería sorprenderme que en El niño Stalin -la entrega de Lefranc del año 2013- este otro gran periodista del cómic belga resulte más próximo a la gente de Smiley, los agentes del Circus -la organización del servicio de inteligencia británico de las novelas de John le Carré-, que de esos grandes reporteros de la viñeta francófona: Ric Hochet Fantasio, también Spirou -tras ascender de su empleo original como botones, al comienzo de la serie, a reportero free lance de las entregas posteriores- y, por encima de todos ellos, el magisterio de Tintín.

            En efecto, el infatigable reportero de Le Petit Vingtième también se las vio con esa alegoría del estalinismo, que es la Borduria de Plekszy-Gladz, cuyo parecido con El zar rojo es sobresaliente en la estatua de Szohôd, la capital bordura que se nos muestra en las viñetas de El asunto Tornasol (1956).

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Publicado el 14 de agosto de 2021 a las 01:45.

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Nueva comunión con el universo de Blake y Mortimer

Archivado en: Cuaderno de lecturas, las aventuras de Blake y Mortimer, El grito del Moloch

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            En los seis años que han pasado entre mi lectura de La onda Septimus, en la primavera de 2015, y esta de estos días de El grito del Moloch, he tenido tiempo de descubrir la valía como guionista de Jean Dufaux en una buena parte de la serie Djinn y alguna que otra propuesta. Verbigracia, las aventuras de Lucius Murena, de las que sólo he tenido oportunidad de leer los dos primeros álbumes. Que me hayan sabido a poco es la demostración de que me han interesado de veras. No hay duda de que estamos ante uno de los grandes guionistas de la bande dessinée (BD) de nuestro tiempo.

            Belga como Hergé, Jacobs y de Mor. Dufaux -quien salvo error u omisión nunca ha dibujado- es un escritor diverso como el alsaciano Jacques Martin, quien inevitablemente -luego de haber sido el tercero de los grandes discípulos de Hergé- concibió tantas series que acabó dedicándose únicamente a los libretos. Desde que supe que el creador de Alix y Lefranc terminó sus días ciego, tiendo a pensar que Martín pudo haber ido perdiendo la vista paulatinamente, que, a medida que las sombras iban nublando sus ojos, se fue dedicando más a los guiones. Un texto, se puede dictar o grabar en un magnetófono para que alguien lo transcriba. Ese fue, sin ir más lejos, el método de trabajo seguido por Marcel Allain, uno de los creadores de la otrora célebre serie de novelas policiacas de Fantômas. Una ilustración no se puede dictar de ninguna manera.

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Publicado el 25 de julio de 2021 a las 03:15.

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Otra lectura de Emilia Pardo Bazán

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Belcebú, Emilia Pardo Bazán

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                   Creo que ya he elogiado en estos mismos apuntes, con el debido encomio, la efímera, pero admirable, labor de Celeste Ediciones. Un proyecto que apenas duró unos años entre el fin de siglo y los albores del nuevo milenio, pero bastaron para legar a la posteridad un fondo sobresaliente, especialmente atento a la novela gótica y al cuento de miedo. Aún recuerdo su colección Minúscula, cuyo número 14 fue este Belcebú de Emilia Pardo Bazán, que hoy traigo. Publicado originalmente en el Madrid de 1912 -creo entender que dentro de una reunión de novelas cortas que tituló Cuentos Trágicos-, el colofón de esta edición mía, que en tan alta estima tengo, está fechado el 18 de marzo de 2000. Yo la leí con sumo agrado el mes de agosto de ese mismo año. Una vez más, lo que sigue son las notas que tomé entonces:

                   Paseando por los alrededores de un lúgubre edificio, un arqueólogo del lugar refiere a la autora que dicho inmueble acogió en tiempos un tribunal del Santo Oficio. Aguzada su curiosidad, doña Emilia urge a su interlocutor para que le refiera la historia del inmueble. Se abre entonces el flash-back en el que se desarrollará toda la narración.

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Publicado el 28 de mayo de 2021 a las 19:00.

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Madrid y Emilia Pardo Bazán

Archivado en: Cuaderno de lecturas, La gota de sangre, Emilia Pardo Bazán

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                   Madrid recuerda a Emilia Pardo Bazán con el monumento alzado en su memoria, ante el palacio de Liria (Princesa, 20-22), desde 1926. Por no volver sobre todas las veces que se hablaba de ella en la España pretérita, cada vez que se hacía referencia al Pazo de Meirás. Ni que decir tiene el renovado interés que despertó su obra en 1986, tras la emisión en TVE de Los pazos de Ulloa, la celebrada serie de Gonzalo Suárez. Así las cosas, salvo puntualizar que nunca había caído en el olvido, no hay nada que objetar a todas esas conmemoraciones de las que está siendo objeto la escritora gallega con motivo del centenario de su óbito. La condesa ha sido leída, prácticamente sin interrupción, desde que empezó a publicar. Los clásicos son clásicos precisamente por eso, porque perduran como ejemplo. Otra cosa es que ahora se la reivindique desde nuevas perspectivas, contra lo que tampoco tengo nada que objetar.

                   En lo que a mí respecta, debo reconocer que ha sido la autora más alejada de mi universo personal a la que, sin embargo, he leído con agrado en tres ocasiones. Insolación (1989), la primera de mis lecturas de doña Emilia, me ganó por sus descripciones del parque de la Bombilla. Junto con los fragmentos que dedica Hemingway a este mismo espacio en Muerte en la tarde (1932), son las páginas que más me han calado de cuantas he leído sobre uno de mis rincones favoritos de Madrid.

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Publicado el 19 de mayo de 2021 a las 03:15.

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Que la tierra le sea leve a Lawrence Ferlinghetti

Archivado en: Cuaderno de lecturas, sobre "El amor en los días de furia", de Lawrence Ferlinghetti, Beat Generation.

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            (Sirvan estas líneas, aparecidas por primera vez en esta misma bitácora el cinco de abril de 2012, de tributo al poeta beat Lawrence Ferlinghetti. Fallecido recientemente, en sus 101 años de vida también tuvo tiempo de ser el fundador de la librería y editorial City Light Books de San Francisco. Bajo este sello, tomado del título de una de las películas más célebres de Charles Chaplin, Luces de ciudad (1931), vieron la luz por primera vez algunos de los textos canónicos de la Beat Generation.

            Admirado, negado y admirado de nuevo, aquel grupo de escritores fue uno de los pilares de la sedición juvenil del amado siglo XX y, sólo por ello, una de las referencias fundamentales de mi experiencia como lector y de mi educación sentimental.

            Tantos años después de todo lo antedicho, creo que este viejo artículo, expresa ese periodo de negación de la Generación Beat en el que me encontraba en el fin de siglo -párrafos tercero a quinto- para acabar delatando la admiración que, en el fondo, siempre he sentido por los beat -último párrafo-, y distanciar a Ferlinghetti de la perorata de la canción protesta con la que, ya en aquel dichoso fin de siglo, volvían a dar la lata los buenos hijos de los progres españoles.)

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Publicado el 25 de febrero de 2021 a las 12:30.

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Un gran thriller de Lefranc

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Lefranc, "La cripta", de Jacques Martin y Gilles Chaillet.

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            Individualista nato, desde que me recuerdo siempre he rechazado a la grey, fuera cual fuese ésta. Uno de los pocos valores grupales que asumo con cariño es el de haber pertenecido a la última generación de niños que jugó en las calles de Madrid, que también fue una de las últimas que tuvo en los tebeos -cuando todavía no se les llamaba "cómics"- el arranque de su experiencia lectora.

            Supongo que ésa ha de ser la causa de que argumentos de la enjundia del de La cripta se me antojen más próximos a un thriller de Dan Brown que a las queridas viñetas. En estas que hoy me ocupan se trata de la codicia de unos promotores inmobiliarios sin escrúpulos que pretenden agrandar San Larco -ciudad estado de una supuesta república mediterránea a la que da nombre-, hasta convertirlo en todo un puerto deportivo, parangonable con los mejores de la Riviera italiana. Puestos a ello, corrompen al gobierno local y pretenden arramblar con una cripta gótica, descubierta en una gruta durante unas excavaciones. Capitaneados por un magnate llamado Arnold Fisher, no dudan en matar a cuantos se oponen a la empresa.

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Publicado el 15 de enero de 2021 a las 16:45.

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Una relectura de Frankenstein

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Frankenstein

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            Mi favorita, de entre las novelas de H. G. Wells, es La isla del doctor Moreau (1896). Aún tengo reciente la revisión de todas las adaptaciones cinematográficas, de las que ha sido objeto, conservadas en mi tesoro filmográfico: La isla de las almas perdidas, que Erle C. Kenton estrenó en el 32 sobre un libreto del gran Waldemar Young; una extraña, pero muy sugerente, versión filipina dirigida por Fernando León en 1959 bajo el título de La isla del terror; las dos homónimas del original, la de Don Taylor del 77 y la de John Frankenheimer del 97; e incluso la interesantísima La isla de los hombres peces (1979), que tangencialmente toca a Wells tanto como a Lovecraft. En fin, una tarea tan grata que la duda de si Moreau es el patriarca de los mad doctors ,frente a su incuestionable decano, el barón Frankenstein -título que en la novela no ostenta en ningún momento-, me ha abrumado. Unida esta duda al viejo deseo de releer Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), aguijoneado el pasado Día del Libro con motivo del asiento que dediqué a la gran Mary Shelley en esta misma bitácora, pero que me venía reconcomiendo desde que empecé a ser consciente de haber visto la mayor parte de las adaptaciones cinematográficas de este clásico de tantas cosas, me he decidido a volver sobre tan celebrado texto.

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Publicado el 31 de diciembre de 2020 a las 03:30.

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Lefranc en los años 80

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Lefranc, "El Oasis", de Jacques Martin.

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            Cualquier cómic concebido por un discípulo del gran Hergé, cuyo asunto verse sobre un secuestro aéreo, inevitablemente, se tenderá a comparar con Vuelo 714 para Sídney (1968), mi favorita de las últimas aventuras de Tintín. El Oasis (1981), la séptima de las de Lefranc, no es la excepción a esta regla. De entrada, me ha parecido mucho más apegada a la realidad que el modelo. Aquí no hay extraterrestres para llevarse a nadie en su nave, tal y como les sucede a Rastapopoulos, Allan y el resto de los malotes de Vuelo 714.

            Aquí los secuestradores, a los que apenas se ve, se les supone miembros de alguna de las organizaciones terroristas que operaron a finales de los años 70. Ahora bien, Martin se cuida mucho de dar nombres. De hecho, una de las cosas que más me han llamado la atención ha sido lo fino que hila para ser en todo momento políticamente correcto. Y eso que, a comienzos de los años 80, la corrección política era un concepto inexistente, las palabras injuriosas eran un sustituto a los puños. Afortunadamente, estos sí que se habían dejado de usar.

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Publicado el 9 de octubre de 2020 a las 00:30.

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El regreso de Axel Borg

Archivado en: Cuaderno de lecturas, Lefranc, "La guarida del lobo", de Jacques Martin y Gilles Chaillet

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            Lo primero que se agradece en Operación Thor (1979) es que el villano vuelva a ser el inefable y nunca bien ponderado Axel Borg. El enemigo del mundo entero, que, sin embargo -oh paradoja- nunca ceja en su vano empeño de brindar su amistad a Lefranc. Como si entre ellos todo fuera un duelo entre caballeros que se deben a un antiguo código de honor. Quiero recordar El duelo (1920), mi favorito de todos los relatos de Joseph Conrad, el inspirador de Los duelistas (1977), la primera y una de las mejores películas de Ridley Scott. A medida que avanzo en mis relecturas de las aventuras de Lefranc, publicadas por Ediciones Junior en los años 80, me reafirmo en mi idea de que Axel Borg es el más distinguido de esa terna de grandes malotes -del que el doctor Müller de las aventuras de Tintín y el coronel Olrik de las de Blake y Mortimer serían los otros dos triunviros- que preside la villanía de la bande designée.

            Tras echarle tanto de menos en las dos entregas anteriores -La guarida del lobo (1974) y Las puertas del infierno (1978)-, el gran Axel -tras referirnos su fuga de la prisión veneciana en el flashback de la pág. 10- vuelve ahora dispuesto a llevar a la quiebra a los Estados Unidos reventando su moneda. El primero de los ingenios de los que se vale para ello, es un submarino, a bordo del cual tiene cautivos -a modo de invitados a los que él mismo lleva el desayuno- a Lefranc y Jeanjean. Los ha secuestrado en un fiordo de la costa noruega, donde los amigos se disponían a pasar unas vacaciones.

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Publicado el 17 de septiembre de 2020 a las 10:45.

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Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con más de cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) fue colaborador habitual del diario EL MUNDO entre junio de 1990 y febrero de 2020. Actualmente lo es en Zenda Libros. Estudioso del cine antiguo, en todos los medios donde ha publicado sus cientos de piezas ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. Por su parte, David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), fue un estudio de la filmografía de este cineasta. El cine negro español (2020) es su última publicación hasta la fecha.  

 


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Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

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Enlaces

-La linterna mágica

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

-Unas palabras sobre Tintín en Cuatro TV

 

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Malditos, heterodoxos y alucinados de la gran pantalla

Nuevos momentos estelares de la humanidad

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formentera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del infierno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Una guía clásica de la ciencia ficción

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

Una novelista italiana

Recordando a Scott Wilson

Cämilla Lackberg inaugura Getafe Negro

Una conversación entre Läckberg y Silva

El guionista de Dos hombres y un destino

Noir español y hermoso

Noir italiano

Mi tributo al gran Nicholas Roeg

De la Escuela de Barcelona al fantaterror patrio

Recordando a Rosenda Monteros

Unas palabras sobre Andrés Sorel

Farewell to Julia Adams

Corto Maltés vuelve a los quioscos

Un editor veterano

Una entrevista a Wendy Guerra

Continúa el misterio de Leonardo

Los cantos de Maldoror

Un encuentro con Clara Sánchez

Recuerdos de la Feria del Libro

Viajes a la Luna en la ficción

Los pecados de Los cinco

La última copa de Jack Kerouac

Astérix cumple 60 años

Getafe Negro 2019

Un actriz entrañable

Ochenta años de "El sueño eterno"

Sam Spade cumple 90 años

Un western en la España vaciada

Romy Schneider: el triste destino de Sissi

La nínfula maldita

Jean Vigo: el Rimbaud del cine francés

El último vuelo de Lois Lane

Claudio Guerin Hill

Dennis Hopper: El alucinado del Hollywood finisecular

Jean Seberg: la difamada por el FBI

Wener Herzog y la cólera de Dios

Gordad, el gran maese de la heterodoxia cinematográfica

Frances Farmer, la esquizofrénica que halló un inquietante sosiego

El hombre al que gustaba odiar

El gran amor de John Wayne

Iván Zulueta, arrebatado por una imagen efímera

Agnès Varda, entre el feminismo y la memoria

La reina olvidada del noir de los 40

Judy Garland al final del camino de adoquines amarillos

Jonas Mekas, el catalizador del cine independiente estadounidense

El gran Edgar G. Ulmer

La última flapper; la primera it girl

El estigmatizado por Stalin

La controvertida Egeria del Führer

El gran Tod Browning

Una chica de ayer

El niño que perdió su tren eléctrico

La primera chica de Éric Rohmer

El último cadáver bonito

La exnovia de James Dean que no quiso cumplir 40 años

Don Luis Buñuel, "ateo gracias a Dios"

La estrella cuyo fulgor se extinguió en sus depresiones

El gran cara de palo

Sylvia Kristel más allá de Emmanuelle

Roscoe Arbuckle, cuando se acabaron las risas

Laura Antonelli, la reina del softcore que perdió la razón

Nicholas Ray, que nunca volvió a casa

El vuelo más bajo de la princesa Leia Organa

Eloy de la Iglesia y el cine quinqui

Entiérralo con sus botas, su cartuchera y su revólver

La chica sin suerte

Bela Lugosi y la sombría majestuosidad de Drácula

La estrella de triste suerte

La desmesura de Jacques Rivette

Françoise Dorléac

Klaus el loco

Una hippie de los 70

Jean Esustache, entre la Nouvelle Vague y el ascetismo

Nadiuska, un juguete roto

Thea von Harbou

Jesús Franco

David Cronenberg

Sharon Tate, como en un cuento de Sheridan Le Fanu

Un guionista sediento

La reina del fantaterror patrio

Dalton Trumbo y los diez de Hollywood

La primera chica que arrojó una tarta 

El desdichado Hércules contemporáneo

En la tradición familiar

El músico del realismo poético

Otro tributo a la gran Patty Shepard

Elmer Modlin y su extraña familia

Las coproducciones internacionales rodadas en España

Marilyn Monrore y su desesperado último gesto

Un amor más poderosos que la vida

El actor atrapado en sus personajes

Entre el fantasma de su madre y el final del musical

Barbet Schroeder

Amparo Muñoz

Samuel Bronston más alla de Las Rozas

Chantal Akerman

Françoise Hardy 

Un antiguo dogmático

Jane Birkin

Anna Karina, su turbulento amor y el Madison

Sandie Shaw, ya con calzado

El gran Serge Gainsbourg

Entre la niña prodigio y la mujer concienciada

La intérprete de Shakespeare que inspiró a The Rolling Stones

La maleta del capitán Wajda

Val Lewton y su dramatización de la psicología del miedo

La alimaña de Whitechapel

Cristina Galbó

La caravana Donner

 

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

El cine negro español en Zenda Libros

Tres películas para el confinamiento en De Cine 21

 

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 



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