Los chicos de ‘Alamedodosoulna' ofrecieron el pasado viernes un conciertazo en la sala Kapital, donde decenas de personas bailaron y cantaron las canciones de este emblemático grupo madrileño nacido en Alameda de Osasuna, barrio del distrito de Barajas que da título a una formación tan numerosa (diez miembros) como ecléctica en su sonido (ska, reggae, soul, rock).
Después de varios años siguiéndoles la pista (comencé con ‘Finissimo 2' y continúo dándole al ‘Play!' desde la publicación de este disco en septiembre de 2011), por fin tuve la oportunidad de verles en vivo y aluciné con su propuesta artística. Tienen un estilo musical muy particular, técnicamente son muy buenos y, además, ejercen de comediantes entre múltiples instrumentos.
Influenciados por el ‘clown' y su creatividad interpretativa, te hacen reír hasta la extenuación con números tan divertidos como esa especie de Barrio Sésamo (juegan con el público utilizando las letras ‘E' y ‘O') o el fin de fiesta intentando el truco del sombrero. A partir de ahora, no me perderá ni un solo ‘show' de ‘Alamedadosoulna'. Una diversión absoluta.
La relación sentimental entre este melómano y los Coldplay comenzó no se sabe cuándo tras la escucha de ‘Parachutes', su álbum de debut (2000) y ha ido creciendo con el paso de los años hasta convertirse en una pasión inagotable, una necesidad frecuente, un alimento vital tan placentero que no empacha. Simplemente, se multiplica de forma exponencial.
Un viaje familiar fue la excusa perfecta para acudir el viernes 9 de diciembre a una cita con la banda británica en su casa (Londres) ante muchos compatriotas, aunque el carácter cosmopolita de esta ciudad se podía comprobar en las gradas. Desconozco cuánta gente entra en el O2 Arena, pero el recinto estaba abarrotado. Un pabellón espectacular en el que Chris Martín y sus chicos dieron un recital extraordinario, sin muchas sorpresas en la escenografía (colorista y onírica) ni en el repertorio (casi idéntico al que ofrecieron en el estreno mundial de ‘Mylo Xyloto') con respecto al directo de Madrid. Dos meses después, la máquina está engrasada para recorrer el mundo. La entrega física, mental y musical del cuarteto fue tan soberbia como la de sus ‘fans', que corearon cada letra de su canciones como si les pagasen por ello.
Tocaron 19 canciones, pertenecientes a sus cinco discos en un ‘show' que no alcanzó las dos horas. Corto, muy corto. Los Coldplay tienen temas para completar al menos dos horas y media de espectáculo, en las que algún día deberían incluir composiciones como ‘Trouble'. Sería lo más justo cuando uno paga 60 libras por verles desde el ‘gallinero'. Afortunadamente, una graciosa situación permitió a este seguidor del grupo observarles desde un lugar más próximo. En cuanto a los precios, no descubrimos nada si decimos que son totalmente desorbitados pero existen dos opciones: ir o no ir. Personalmente me compensa, aunque uno se sienta indefenso cuando, por ejemplo, llama a Ticketmaster para resolver cualquier duda. ¿Dónde está su servicio de atención al cliente? Varias llamadas durante una mañana previa al espectáculo y ningún operador al teléfono. Sólo un contestador que te remite a la web. Pátetico. ‘Business is business'.
Exceptuando estas dos situaciones, la velada fue fantástica con Chris Martin, Jon Buckland, Guy Berryman y Will Champion en su máximo esplendor. Interpretaron siete piezas de ‘Mylo Xyloto', cinco de ‘A rush of blood to the head', tres de ‘Viva la vida or death and all his friends', dos de ‘X&Y' y otros tantos de ‘Parachutes'. Uno de ellos, ‘Don't Panic', no formaba parte de sus directos desde 2008. ‘Clocks', ‘Fix you' y ‘Every teardrop is a waterfall' pusieron el broche de oro a la actuación del O2 Arena. Si no hubiese tenido que trabajar al día siguiente, habría repetido. El 20 de mayo estarán en el Vicente Calderón (Madrid). El día 22 salen a la venta las entradas. Rezaré para conseguir la mía. Entonces, volveré a renovar mi fe en estos chicos.
Las horas previas al concierto que ofrecieron los Coldplay en el O2 Arena de Londres el pasado viernes estuvieron amenizadas por los excelentes 'The Low Suns' y la maravillosa Emeli Sandé, acompañada por unos músicos que le iban como anillo al dedo. Es probable que los amantes de las novedades en el mercado británico ya sepan de quién hablamos (cantaba en el 'Diamong Rings' de Chipmunk), pero he de reconocer mi total desconocimiento hacia su figura artística. Puede hacer lo que quiera con su voz y este es primer single de su primer álbum, que saldrá a la venta en febrero del próximo año.
'Heaven' suena a pop electrónico, a 'trip-hop', a Massive Attack y a un montón de cosas. Por el mismo camino va Daddy, otro de los temas de su debut discográfico. Esta cantante, compositora (ha escrito para figuras modernas de la música inglesa) e instrumentista (capaz de ponerse a los teclados emulando a Alicia Keys) causó sensación en el O2 Arena con un variado repertorio, que permitió conocer su capacidad para abordar diferentes registros. Sande, cuyo disco 'Our version of events' saldrá el 6-F, regenera el soul y el R&B, dándole una vertiente más contemporánea, además de manifestar una habilidad suprema para las baladas. He aquí 'Maybe', una de ellas. Tiene madera de estrella.
Uno de los sonidos que me traje en el subconsciente tras el reciente y maravilloso fin de semana en Londres fue el sensacional concierto que dieron 'The Low Suns' como primeros teloneros de Coldplay en el O2 Arena, increíble espacio en el que actuó el pasado viernes la banda liderada por Chris Martin. Cuando salieron al escenario, todavía había muy poca gente en las gradas, pero ellos aprovecharon al máximo su oportunidad. Escucha, escucha. A ver qué te parece esto...
Este ‘Never Gonna Care' formó parte de su corto repertorio porque ya se sabe que uno tiene poco tiempo en estas situaciones. La banda londinense se ganó mi admiración por la frescura que desprendían. Destacaría su cohesión instrumental y las dotes vocales de Jack Berkeley, que no está quieto un solo segundo. Seguro que darán mucho que hablar en los próximos meses con piezas como ‘Carnival'.
Como era de esperar, Coldplay está presentando canciones nuevas durante su gira europea, a falta de ese nuevo disco cuya publicación está prevista para finales del 2011. Más de uno se ha quedado de piedra escuchando 'Every teardrop is a waterfall', canción que tuvo como inspiración una escena de la película 'Biutiful' y que ha supuesto un homenaje del grupo a Peter Allen y Adrienne Anderson por aquel 'I go to Rio' (1976). Además de esta pieza tan discotequera, la banda de Chris Martin está incluyendo novedades sonoras en estos conciertos como 'Hurts like Heaven'.
'Major Minus', 'Us against the world' y 'Charlie Brown' también han tenido su estreno en la actual gira mundial del grupo británico, internacionalmente conocido por sus entregados admiradores o por sus potentes detractores. La reiterada escucha de las mencionadas canciones agradará muchís
imo a los fans más acérrimos, deseosos de escuchar frescas composiciones, evidencia la capacidad del cuarteto para crear atmósferas oníricas y demuestra que su admiración por U2 continúa muy presente en todo el proceso compositivo. ¿Alguien va a Bilbao desde Madrid para verles?
Me están entrando unas ganas... ¡Ritmo, ritmo de la noche, ritmo, ritmo de la noche!
¿Qué sucede con el nuevo álbum de Coldplay? La información da vueltas en Internet para volver al mismo punto de partida: finales de 2011 como fecha para conocer el quinto largo de la banda británica, una de las más populares del universo y marcada por una solidez artística a lo largo de su carrera en un éxito progresivo. Disconformes con esta afirmación, manifestad vuestras objeciones. La espera se alarga, pero la web del grupo ofrece al menos quince conciertos para los próximos meses (14 durante junio y julio con el añadido de una visita a Río de Janeiro el 1 de octubre) , la mayoría de ellos en grandes festivales, que les acercarán a cuatro continentes. Normalmente, las giras no preceden a los lanzamientos de álbumes y llama la atención este hecho, más allá de que uno sea poco, bastante o muy fan del grupo encabezado por Chris Martín.
¿A qué se debe esta situación? ¿Toca hacer caja? ¿Los conciertos supondrán una ingeniosa presentación de las nuevas canciones como parte del repertorio? ¿Simplemente tocan porque la gente lo demanda¿ ¿Porque Coldplay ansía subirse a un escenario? Ambos hechos, la gira y la fecha de lanzamiento del nuevo trabajo discográfico, discrepan, si se confirma esta teoría, del funcionamiento habitual en la industria musical. El nuevo material o la oportunidad de ver un espectáculo diferente suponen el caramelo desconocido para los fans que recorreremos cientos de kilómetros con la intención de vibrar junto a ellos en directo. Si no es así, en el fondo de un fanatismo mínimamente racional habrá cierto atisbo de incongruencia o el placer de volver a ver lo mismo, que cuando fascina nunca aburre. Aparecerán dos días por la Península Ibérica durante el mes de julio. El día 6 estarán en Portugal (Optimus Alive Festival, Oeiras) y el 7 en Bilbao (Festival BBK Live). Si váis, avisadme. Me apunto.
"Vaya torito, ay torito guapo, tiene botines y no va descalzo". ¿Quién no ha cantado este estribillo en alguna ocasión? Sí, sí, de fiesta, en pleno guateque o... ¿en el SingStar? El popular tema de José Luis Cantero, conocido artísticamente como El Fary (Madrid, 1937-2007), ha sido la canción más descargada desde la SingStore durante el mes de marzo, según informa PlayStation.
Su nombre, el físico que le caracteriza o el estilo 'ligero' en sus interpretaciones ha sido un blanco fácil para las bromas nacionales durante los últimos años. Sin embargo, sucesos informativos como éste demuestran que, aunque sea más por diversión que por rigurosidad artística, El Fary se ha hecho un hueco en nuestros corazones. Aquella famosa juerga con Ava Gardner, su época de taxista rememorada durante la serie televisiva 'Menudo es mi padre' o sus inicios musicales vendiendo grabaciones propias en El Rastro de Madrid integran la vida y obra de José Luis Cantero, que también cantaba eso de 'Apatrullando la ciudad'.
Por detrás de El Fary aparecen, en esta lista del SingStar, Coti (Antes que ver el sol), Marta Sánchez (Desesperada), Zenttric (Sólo Quiero Bailar), Lady Gaga (Poker Face), Bebe (Ella), Dúo Dinámico (Quisiera Ser), Paloma San Basilio (Juntos), Al Bano y Romina Power (Felicidad) yFito & Fitipaldis (Casa Por El Tejado). Ya saben, para gustos, colores.
‘Leftrightleftrightleft' ¡Menudo regalo! Nueve temas en directo. Nueve canciones que miles de fans han cantado en cualquier esquina del universo durante la gira que Chris Martin, Johny Buckland, Guy Berryman y Will Champion han emprendido tras la publicación de 'Viva la Vida or Death and All His Friends'. Desde hace unos días, ya puedes descargarte una copia gratuita de este fantástico álbum a través de la siguiente dirección de Internet.
Joe Satriani está cabreado. No me extraña. Como muchos habéis leído y escuchado, su riff en 'If I could fly' del álbum 'Is there love in space' (2004) se parece muchísimo al que utilizan los Coldplay en el tema 'Viva la vida'. De hecho, les ha puesto una demanda. ¿Con razón? Juzguen ustedes mismos. Pero resulta que a la famosa canción del grupo británico también le ha salido otra similitud extraordinaria. Se trata del 'The songs i didn´t write', escrita y desarollada por un grupo indie estadounidense llamado Creaky Boards. Los agentes del grupo liderado por Chris Martin han esgrimido que éstos grabaron tal composición en marzo de 2007, antes de que saliese a la luz la canción de la formación americana cuyo cantante responde al nombre de Andrew Hoepfner. Además, según Quico Alsedo, autor del brillante blog 'sexo, drogas y rock & blog' en el mundo.es, la cancioncita de marras también bebe del 'J'en ai marre', de Alizée. ¿Y qué argumentan los chicos británicos tras el enfado de Joe? Pues nada, que "son meras coincidencias". ¿En serio, Chris? "Satriani no ha escrito ni ejercito ninguna influencia en Viva la vida", según el cantante de Coldplay.
La polémica coincidencia en "pasajes originales sustanciales", como ha señalado Satriani, entre ambos temas provoca múltiples interrogantes en mi interior. ¿Dónde están los límites para conseguir una canción como plagio de otra? ¿Tendrá cada grupo o artista un chivo expiatorio encargado de robar melodías para luego darle otra vuelta al gusto de cada uno? ¿Son estas situaciones una demostración de las verdaderas influencias musicales que poseen muchas bandas?
Navegando por la red puedes encontrar decenas de vídeos con sorprendentes casualidades. Por ejemplo, ésta más que conocido y reconocido en los tribunales de Michael Jackson a Al Bano: el 'I cigni di Balaka' convertido en 'Will you be there'. 'Jako' se lleva la palma en estas lides. Sino, escuchen la procedencia de 'You are not alone'. Por cierto, el Frozen de Madonna también tiene procedencia belga (Salvatore Acquaviva). Huele bastante mal el 'My sweet lord' de George Harrison si escuchas 'He´s so fine' de The Chiffons, 'Aire' de Mecano si te ponen antes el 'Faithfullness' de Skin, cierta canción de Maná si recuerdas 'Wonderwall' o, si nos ponemos tontitos, ¿no se parece el 'octavo día' de Shakira al 'Dream On' (Aerosmith)? ¿Y 'Galilea' de Sergio Dalma a 'The Best', temazo de Tina Turner? Coincidencias, influencias, asimilaciones propias... Dependiendo del país, La legislación establece un mínimo de entre 3 y 8 compases repetidos para considerar una canción como plagio. Aquí tienes algunos ejemplos para hacer la prueba. Por cierto, ¿cuál es la 'coincidencia' más bestia que conocen? Comenten, comenten.
Publicado el 9 de diciembre de 2008 a las 13:00.
Marcos Blanco
Vigués. Gallego. Periodista 'todoterreno'. Entusiasta de la vida. Melómano. Loco del deporte. Celtista. Enérgico. Radiofónico. Así es Marcos Blanco, periodista que actualmente colabora en el Grupo de Comunicación Gente con este blog, que nació un 19 de noviembre de 2008 con un 'post' sobre Jamie Cullum.
Esta web ha funcionado durante todo este tiempo como una banda sonora diaria, repleta de canciones que nos hacen amar la vida. Recuerdos, descubrimientos, opiniones, novedades, entrevistas o crónicas de conciertos han formado parte de 'Melómanos' y seguimos en la brecha: marcosblancohermida@gmail.com.