sábado, 31 de octubre de 2020 13:26 www.gentedigital.es
Gente blogs

Gente Blogs

Blog de Javier Memba

El insolidario

La tortuosa relación entre el jazz y el cine

Archivado en: Inéditos, cine.

imagen

 

 

 

            No hay que llamarse a engaño, que la primera película sonora llevara por título El cantor de jazz, en modo alguno significa que el jazz interesara a Hollywood. Antes al contrario. Si cabe, el cine estadounidense se avergonzaba del jazz, más que del resto de las músicas autóctonas del país, por sus orígenes afroamericanos.

            El jazz y el cine nacieron casi simultáneamente. Pero durante cincuenta años nunca hubo entre ellos la sintonía que cabía esperar ante dos manifestaciones culturales contemporáneas. No olvidemos que Hollywood lo pusieron en marcha creadores como Griffith, el apólogo del Ku Klux Klan, y sensibilidades afectas a la romántica visión de la esclavitud de Lo que el viento se llevó (Victor Fleming, 1939).

Leer texto completo »

Publicado el 30 de junio de 2016 a las 12:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

El agotamiento del cine de Ridley Scott

Archivado en: Inéditos cine, sobre "Marte" de Ridley Scott

imagen

 

            Detecté por primera vez signos de agotamiento en el cine de Ridley Scott hace casi veinte años, en la infumable Tormenta blanca, su título del 96. Con todo, es tanta la admiración que siento por sus tres obras maestras -Los duelistas (1977), Alien, el octavo pasajero (1979) y Blade Runner (1982)- que he visto varios de sus filmes posteriores a la espera de que aquel cineasta, que con tanto entusiasmo aplaudí antaño, volviera a despuntar.

Leer texto completo »

Publicado el 28 de noviembre de 2015 a las 12:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Las memorias de Anjelica Huston

Archivado en: Inéditos cine, cuaderno de lecturas, las memorias de Anjelica Huston

imagen

            Una buena parte de la vida de la mayoría de las personas consiste en demostrar a los demás cuánto se vale. De hecho, esto es algo tan frecuente que contarlo no reviste interés alguno. A no ser que se sea alguien notable. Si además también se es hijo de padres sobresalientes, amén de la propia valía, hay que dejar constancia de que se brilla con luz propia y no por el nombre de los progenitores. Ése el caso de Anjelica Huston.

            Hija de John Huston y su cuarta esposa, la bailarina y modelo Enrica Soma, Anjelica fue consciente de debía dejar constancia de su valor cuando otro gran cineasta, Tony Richardson -uno de los más destacados realizadores del Free-cinema inglés de los 60-, le auguró durante una cena en 1980 que, no obstante su talento, nunca sería capaz de hacer nada con su vida. "Mírame bien", se dijo entonces. Contaba a la sazón 29 años, veía acabar su carrera como modelo y, pese a haber protagonizado Paseo por el amor y la muerte (1969) para su padre y colaborado con Elia Kazan en El último magnate (1976), en el cine seguía siendo una diletante.

Leer texto completo »

Publicado el 11 de septiembre de 2015 a las 10:00.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

"Cenicienta" sin magia

Archivado en: Inéditos cine, Cenicienta sin magia

imagen

            Alabo en lo que vale ese interés de Kenneth Branagh, uno de los grandes intérpretes y directores de Shakespeare en la escena y en el cine contemporáneos, por bajarse de vez en cuando de esas alturas, donde le mantiene su buen hacer con las versiones de El Bardo de Avon, para darse, a ambos lados de la cámara, a retrofuturismos tan encomiables como el steampunk. Fue el realizador de Frankestein de Mary Shelley (1994) y uno de los protagonistas de Wild, Wild West (Barry Sonnenfeld, 1999), dos títulos canónicos del género. Ni su Hamlet del 96 ni su Trabajos de amor perdidos (2000) le impidieron en 2011 la realización de Thor, su aportación a los superhéroes de la Marvel, cuyo drama particular -es hijo de Odín y está en liza con su padre- le convierte el más shakesperiano de Los Vengadores.

Leer texto completo »

Publicado el 27 de agosto de 2015 a las 16:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Una actriz de reparto del Hollywood de los 80

Archivado en: Inéditos cine

imagen

            Recordada como la doctora Stephanie Wood de la saga Arma letal, la Elaine de Tras el corazón verde (Robert Zemeckis, 1984) o la señora Walsh de Los Goonies (Richard Donner, 1985), no hay duda de que Mary Ellen Trainor fue una de las actrices de reparto más representativas del cine estadounidense de los años 80. Casada en aquel tiempo con Robert Zemeckis, uno de los artífices de aquella pantalla, puede decirse que esta intérprete, fallecida recientemente de un cáncer de páncreas, vivió aquellas producciones más allá de lo estrictamente profesional. No obstante, parece ser que fue Michael Douglas, uno de los productores de Tras el corazón verde además de su protagonista principal, que no Zemeckis, quien impuso a la actriz en aquella aventura, la repuesta de la Fox al éxito de las primeras de Indiana Jones cosechado por la Universal.

Leer texto completo »

Publicado el 4 de julio de 2015 a las 11:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Adiós Winnetou

Archivado en: Inéditos cine

imagen

            Winnetou era un jefe de los apaches mescaleros que cabalgaba junto a su hermano de sangre, el pionero de origen alemán Old Shatterhand, en las novelas de Karl May. Yo las leía, con 250 ilustraciones, en la Colección Historias de Editorial Bruguera. A comienzos de los años 60, aquellas ficciones fueron origen de una serie de westerns germanos que contribuyeron a las maravillas de los programas dobles en sesión continua de la cartelera española de la época. Así pues, Winnetou es un personaje entrañable para cuantos siendo niños supieron de aquellas delicias. Yo daba cuenta de ellas en el cine Astoria del Paseo de Extremadura. Pierre Brice, el actor francés que lo interpretó en todas las entregas, ha fallecido recientemente en París a consecuencia de una pulmonía complicada con su avanzada edad.

Leer texto completo »

Publicado el 15 de junio de 2015 a las 18:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Nostalgia de la Cruz de Malta

Archivado en: Inéditos cine, "Nostalgia de la Cruz de Malta"

imagen

            Dicen las asociaciones de exhibidores que la puntilla al celuloide fueron a dársela la alta definición y el moderno 3D, posibles únicamente mediante un soporte digital. Pero no hay duda de que fue el viento de la historia. El cine en tres dimensiones ya existía, como poco, desde Los crímenes del museo de cera (André de Toth, 1953). En cualquier caso, desde mucho antes de la eclosión que, en efecto, conoció con Avatar (James Cameron, 2009).

            Cierto, fue ese viento de la historia, siempre en contra de los ya rudimentarios procedimientos analógicos, lo que acabó por poner fin a ese celuloide cuya simple alusión sintetizaba al cine en general. Ya no se proyectan películas mediante este viejo soporte ni en la Filmoteca -alabado sea por siempre su nombre-. Aquel primer nitrato de celulosa, que por ser altamente inflamable fue sustituido en 1950 por el acetato de celulosa -ininflamable- del safety film, ya sólo es un objeto de culto cinéfilo. De hecho, las películas, a decir verdad, ya no lo son. Ahora, en puridad, son un archivo.

Leer texto completo »

Publicado el 15 de abril de 2015 a las 15:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

La gloria subrepticia de Robert Bloch

Archivado en: Inéditos cine, Robert Bloch

imagen

            Hay guionistas cuyo nombre me magnetiza al leerlo en los créditos por primera vez. Luego siempre resulta haber algo más que ese nombre cuya simple lectura me atrae. Ése es el caso de Waldemar Young, que me llamó la atención por su similitud con el señor Valdemar de Poe. Lo descubrí en una cinta de la belleza de Garras humanas (1927), del gran Tod Browning, una joya silente que codicio desde hace veintiocho años, cuando la vi por primera vez. Andando en mi experiencia cinéfila, resultó que Waldemar Young adaptó para Erle C Kenton al Wells de La isla del doctor Moreau (1896) en La isla de las almas perdidas (1932), que aún hoy sigue siendo superior a la versión de Don Taylor del 77 y a la de John Frankenheimer de 96. Waldemar Young, en fin, fue uno de los guionistas de Tres lanceros bengalíes (Henry Hathaway, 1935), la primera película que vi, hace ahora cincuenta y dos años. Fue entonces cuando el embrujo del cine me cautivó.

            De Robert Bloch me atrajo la subrepción de su gloria. Me explico: aún siendo uno de los grandes autores de literatura fantástica del amado siglo XX, a mi entender nunca ha gozado de un reconocimiento mayoritario por parte del público lector. Bien es verdad que fue distinguido con algunos de los más prestigiosos premios del género, pero tengo la creencia de que no goza de todo el renombre que se merece, de ahí que su gloría se me antoje subrepticia.

Leer texto completo »

Publicado el 8 de enero de 2015 a las 13:45.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Anna Karina sigue bailando el Madison

Archivado en: Inéditos cine, Anna Karina, Godard, Nouvelle Vague

imagen

            Parece ser que el gran Truffaut fue el responsable de que Claudine Huzé cambiase su nombre por ese de Marie Dubois con el que protagonizó para él Tirad sobre el pianista (1960). Una mujer es una mujer (1961), de Jean-Luc Godard, y Jules y Jim (1962), una nueva colaboración con Truffaut, se sucedieron en los comienzos de su filmografía. Unos años antes, aunque no figura en los créditos, la entonces incipiente actriz ya había participado en Le signe du lion (1959), el primer largometraje de Eric Rohmer. En las innumerables ocasiones que he visto y revisado estas tres películas, he llegado a la conclusión de que la de Marie fue una de las sonrisas más luminosas de la Nouvelle Vague. Hace algunas semanas, tras la noticia de su fallecimiento, tuve oportunidad de ver algunas de sus últimas fotografías y comprobé, con la misma nostalgia que verificó como se desintegra cuanto de una u otra manera constituyó mi mitología, que en el otoño de esta actriz, como en el del común de los mortales, su gracia se había eclipsado. Pero había algo más que el desmoronamiento de aquella sonrisa.

Leer texto completo »

Publicado el 5 de diciembre de 2014 a las 01:15.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Recordando al gran Truffaut

Archivado en: Inéditos cine, Truffaut, Nouvelle Vague

imagen

            Hoy se cumplen treinta años de la prematura muerte del gran François Truffaut y a mí me viene a la cabeza lo cierto que resultó ser ese anuncio, que el maestro hizo en el 80, acerca de que se retiraría cuando se implantara el vídeo. A la postre, eso fue lo que pasó hoy hace tres décadas.

            Y ahora, que sus actores están viejos y también el video ha sido desplazado por los nuevos procedimientos. Ahora, que las películas en puridad ya no lo son -se trata de archivos que no se ruedan, sino que se graban con una cámara-, es cuando la pentalogía de Antoine Doinel -Los cuatrocientos golpes (1959), Antoine et Colette (su episodio de El amor a los 20 años fechado en 1962), Besos robados (1968) y Domicilio conyugal (1970)- me sigue pareciendo las visión más equilibrada del sentimiento amoroso, desde que nace hasta que se extingue, de toda la historia del cine. Más aún, junto con el Poema 20 de Pablo Neruda -"es tan corto el amor y es tan largo el olvido"-, el ciclo Doinel es el retrato más certero del sentimiento amoroso de toda la cultura del siglo XX.

            Ya en la gloria que su sin par filmografía le dispensó, creo que el gran Tuffaut ha quedado como un cineasta romántico. Esa modernidad, con la que la Nouvelle Vague irrumpe en la historia del cine para un marcar un antes y un después de ella, en él escasamente duró un par de cintas -Tirad sobre el pianista (1960) y Jules et Jim (1962)- que, por otro lado, también son historias de amor. Porque el maestro, incluso cuando rodaba un relato criminal -La novia vestida de negro (1968), La sirena del Mississippi (1969)-, éste llevaba implícita una historia de amor.

 

            Maestro igualmente de filmófilos -la cinefilia y el cine de autor también nacieron con la Nueva Ola francesa-, yo estimo especialmente al gran Truffaut porque su amor al cine -expreso en textos como El cine según Hitchcock (1967) o Las películas de mi vida (1975)- marcó el mío de forma indeleble. Y yo, que tengo en las películas la redención de la realidad, hoy no puedo dejar de evocar aquel primer verso de la canción que le dedicó Aute tras su fallecimiento: "Recuerdo bien aquellos cuatrocientos golpes de Truffaut".

Publicado el 21 de octubre de 2014 a las 11:30.

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  compartir en facebook  twittear  votar

Javier Memba

Javier Memba

            Periodista con más de cuarenta años de experiencia –su primer texto apareció en la revista Ozono en 1978-, Javier Memba (Madrid, 1959) fue colaborador habitual del diario EL MUNDO entre junio de 1990 y febrero de 2020. Actualmente lo es en Zenda Libros. Estudioso del cine antiguo, en todos los medios donde ha publicado sus cientos de piezas ha demostrado un decidido interés por cuanto concierne a la gran pantalla. Puede y debe decirse que el setenta por ciento de su actividad literaria viene a dar cuenta de su actividad cinéfila. Ha dado a la estampa La nouvelle vague (2003 y 2009), El cine de terror de la Universal (2004 y 2006), La década de oro de la ciencia-ficción (2005) –edición corregida y aumentada tres años después en La edad de oro de la ciencia ficción-, La serie B (2006), La Hammer (2007) e Historia del cine universal (2008).

 

            Asimismo ha sido guionista de cine, radio y televisión. Como novelista se dio a conocer en títulos como Homenaje a Kid Valencia (1989), Disciplina (1991) o Good-bye, señorita Julia (1993) y ha reunido algunos de sus artículos en Mi adorada Nicole y otras perversiones (2007). Vinilos rock español (2009) fue una evocación nostálgica del rock y de quienes le amaron en España mientras éste se grabó en vinilo. Cuanto sabemos de Bosco Rincón (2010) supuso su regreso a la narrativa tras quince años de ausencia. La nueva era del cine de ciencia-ficción (2011), junto a La edad de oro de la ciencia-ficción, constituye una historia completa del género, aunque ambos textos son de lectura independiente. No halagaron opiniones (2014) fue un recorrido por la literatura maldita, heterodoxa y alucinada. Por su parte, David Lynch, el onirismo de la modernidad (2017), fue un estudio de la filmografía de este cineasta. El cine negro español (2020) es su última publicación hasta la fecha.  

 


              Instagram

 

 

 

Javier Memba en 2009

 

Javier Memba en 1988

 

Javier Memba en 1987

 

1996

 

 

Javier Memba en la librería Shakespeare & Co. de París

 

 

 

 

 

 

COMPRAR EN KINDLE:

 

 

 

 

Enlaces

-La linterna mágica

-Unas palabras sobre Vida en sombras

-Unas palabras sobre La torre de los siete jorobados

-50 años de la Nouvelle Vague en Días de cine

-David Lynch, el onirismo de la modernidad en Radio 3

-Unas palabras sobre Casablanca en Telemadrid

-Unas palabras sobre Tintín en Cuatro TV

 

 

ALGUNOS ARTÍCULOS:

Malditos, heterodoxos y alucinados

Malditos, heterodoxos y alucinados de la gran pantalla

Destinos literarios

Sobre La naranja mecánica

Mi tributo al gran Chris Marker

El otro Borau

Bohemia del 89

Unos apuntes sobre las distopías

Elogio de Richard Matheson

En memoria de Bernadette Lafont

Homenaje al gran Jean-Pierre Melville

Los amores de Édith

Unos apuntes sobre La reina Margot

Tributo a Yasujiro Ozu con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento

Unos apuntes sobre la aportación de Run Run Shaw a la pantalla internacional

Unos apuntes sobre dos cintas actuales

Las legendarias chicas de los Stones

Unos apuntes sobre el "peplum"

El cine soviético del deshielo

El operador que nos devolvió el blanco y negro

Más real que Homeland

El cine de la Gran Guerra

Del porno a la pantalla comercial

Formentera cinema

Edward Hopper en estado puro

El cine de terror de los años 70

Mi tributo a Lauren Bacall

Mi tributo a Jean Renoir

Una entrevista a Lee Child

Una entrevista a William McLivanney 

Novelistas japonesas

Treinta años de Malevaje

Las grandes rediciones del cómic franco-belga

El estigma de La campana del infierno

Una reedición de Dalton Trumbo

75 años de un canto a la esperanza

Un siglo de El nacimiento de una nación

60 años de Semilla de maldad

Sobre las adaptaciones de Vicente Aranda

Regreso al futuro, treinta años después 

La otra cabeza de Murnau

Un tributo a las actrices de mi adolescencia

Cineastas españoles en Francia

El primer surrealista

La traba como materia literaria

La ilustración infantil de los años 70

Una exposición sobre la UFA

La musa de John Ford

Los icebergs de Jorge Fin

Un recorrido por los cineastas/novelistas -y viceversa-

Ettore Scola

Mi tributo a Jacques Rivette

Una película a la altura de la novela en que se basa

Mi tributo a James Cagney en el trigésimo aniversario de su fallecimiento

Recordando a Audrey Hepburn

El rey de los mamporros

Una guía clásica de la ciencia ficción

Musas de grandes canciones

Memorias de la España del tebeo

70 años de la revista Tintín

Ediciones JC regresa a sus orígenes

Seis claves para entender a Hergé

La chica del "Drácula" español

La primera princesa de la lejana galaxia

El primer Tintín coloreado

Paloma Chamorro: el fin de "La edad de oro"

Una entrevista a la fotógrafa Vanessa Winship

Una recuperación del Instituto Murnau

Heroínas de la revolución sexual

Muere George A. Romero

Un mito del cine francés

Semblanza de Basilio Martín Patino

Malevaje en la Gran Vía

Entrevista a Benjamin Black

Un circunloquio sobre la provocación

Una nueva aventura de Yeruldelgger

Una dama del crimen se despide

Recordando a Peggy Cummins

Un tributo a las yeyés francesas

La última reina del Technicolor

Recordando a John Gavin

Las referencias de La forma del agua

El Madrid de 1988

La nueva ola checa

Un apunte sobre Nelson Pereira dos Santos

Una simbiosis perfecta

Un maestro del neorrealismo tardío

El inovidable Yellowstone Kelly

Que Dios bendiga a John Ford

Muere Darío Villalba

Los recuerdos sentimentales de Enrique Herreros

Mi tributo a Harlan Ellison

La inglesa que presidió el cine español

La última rubia de Hitchcock

Unos apuntes sobre Neil Simon

Recordando Musicolandia

Una novelista italiana

Recordando a Scott Wilson

Cämilla Lackberg inaugura Getafe Negro

Una conversación entre Läckberg y Silva

El guionista de Dos hombres y un destino

Noir español y hermoso

Noir italiano

Mi tributo al gran Nicholas Roeg

De la Escuela de Barcelona al fantaterror patrio

Recordando a Rosenda Monteros

Unas palabras sobre Andrés Sorel

Farewell to Julia Adams

Corto Maltés vuelve a los quioscos

Un editor veterano

Una entrevista a Wendy Guerra

Continúa el misterio de Leonardo

Los cantos de Maldoror

Un encuentro con Clara Sánchez

Recuerdos de la Feria del Libro

Viajes a la Luna en la ficción

Los pecados de Los cinco

La última copa de Jack Kerouac

Astérix cumple 60 años

Getafe Negro 2019

Un actriz entrañable

Ochenta años de "El sueño eterno"

Sam Spade cumple 90 años

Un western en la España vaciada

Romy Schneider: el triste destino de Sissi

La nínfula maldita

Jean Vigo: el Rimbaud del cine francés

El último vuelo de Lois Lane

Claudio Guerin Hill

Dennis Hopper: El alucinado del Hollywood finisecular

Jean Seberg: la difamada por el FBI

Wener Herzog y la cólera de Dios

Gordad, el gran maese de la heterodoxia cinematográfica

Frances Farmer, la esquizofrénica que halló un inquietante sosiego

El hombre al que gustaba odiar

El gran amor de John Wayne

Iván Zulueta, arrebatado por una imagen efímera

Agnès Varda, entre el faminismo y la memoria

La reina olvidada del noir de los 40

Judy Garland al final del camino de adoquines amarillos

Jonas Mekas, el catalizador del cine independiente estadounidense

El gran Edgar G. Ulmer

La última flapper; la primera it girl

El estigmatizado por Stalin

La controvertida Egeria del Führer

El gran Tod Browning

Una chica de ayer

El niño que perdió su tren eléctrico

La primera chica de Éric Rohmer

 

 

ALGUNAS RESEÑAS:

Un adelanto de David Lynch, el onirismo de la modernidad en Zenda libros

Una entrada de El Insolidario accesit del Premio Paco Rabal

No halagaron opiniones en El Mundo

No halagaron opiniones en elmundo.es

La nueva era del cine de ciencia-ficción en Lo que yo te diga

La nueva era del cine de ciencia-ficción en elmundo.es

Unas palabras sobre Cuanto sabemos de Bosco Rincón

No halagaron opiniones en Archivo de la Frontera

No halagaron opiniones en Literaturas.com

David Lynch, el onirismo de la modernidad en AISGE

El cine negro español en Zenda Libros

Tres películas para el confinamiento en De Cine 21

 

CORTOMETRAJES:

Pandémica (1985)

El gran amor de Max Coyote (1989) (primera parte) en Youtube

El gran amor de Max Coyote (final)


El gran amor de Max Coyote en la web de RTVE

 

 



contador de visitas

Contador de visitas


 

 

 

EN TU MAIL

Recibe los blogs de Gente en tu email

Introduce tu correo electrónico:

FeedBurner

Archivo

Grupo de información GENTE · el líder nacional en prensa semanal gratuita según PGD-OJD