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Blog de Patricia Costa

Asuntos pendientes

El sobre sin dinero de Asun

Archivado en: EMVS, Madrid, desalojos, alquiler social, PAH, manoteras, sanchinarro, hortaleza, hipoteca

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El temido sobre, ese que notifica tu futura mudanza a ninguna parte, cayó en el buzón de Asun Querol hace ya algunos meses avisándole del desalojo abortado finalmente el pasado día 8 en Sanchinarro, gracias al apoyo popular.

Ahora, esta mujer de 55 años, que sustenta a una familia de seis con su sueldo de 800 euros, espera que la próxima correspondencia de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo recoja una solución que le permita conservar su hogar a cambio de un alquiler bajo, de unos 300 euros. "La EMVS dijo una semana antes del intento de desahucio que la compañía se quedaría con la vivienda pero que Asun y su familia podrían seguir viviendo en ella pagando un alquiler de unos 325 euros al mes. Luego se echaron atrás y, el jueves, horas antes del desalojo, le plantearon un mes para pagar la deuda, que asciende a 22.000 euros. Es mentira que se le haya ofrecido otra cosa y que Asun no haya aceptado", aclara un portavoz de la recién creada Oficina de Apoyo Mutuo de Manoteras.

Lo que quiere Asun es renegociar la deuda, después de haber dejado de pagar las mensualidades durante tres años, al encontrarse en paro tanto ella como su marido Emilio Martín. "Hubo momentos en los que no podía ni comprar un litro de leche. Ahora llevo tres años trabajando en la lavandería de una residencia de mayores y puedo pagar, pero algo, unos 300 euros. En esta casa vivimos nosotros y, desde hace un año, mi hija Sandra, su marido y sus hijos, de dos y tres años. Sólo trabajo yo, y los mayores nos bastamos con un café negro, pero los niños necesitan leche, yogures... Encima mi yerno es gitano y le cuesta el triple encontrar empleo", explica la propia Asun.

Lamentablemente, el correo de los desahucios, con la EMVS o con cualquier entidad financiera como remitente, ha sido recibido por otros vecinos de la zona. "Tenemos otros seis o siete casos y llegarán más del propio bloque de Asun, en la calle Pintor Antonio Saura. La mayoría, como ella, vivían antes en Los Olivos, al lado de Valdebebas, antes de que les realojasen en estos pisos de protección oficial", añaden desde la OFIAM. "Lo cierto es que esto es una ruleta y nos puede tocar a cualquiera", concluye Asun. Así que, ojo al buzón. Más información: Ofiam.wordpress.com.

Publicado el 15 de febrero de 2013 a las 09:15.

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Los afectados por la hipoteca buscan ya un nuevo punto de acampada

Archivado en: madrid, acampada Bankia, afectados por la hipoteca, desalojo

Después de 108 días de protesta, y de varias daciones en pago y alquileres sociales alcanzados, la acampada pacífica de afectados por la hipoteca situada frente a la sede de Bankia, en la plaza de Celenque de Madrid, ha llegado a su fin, aunque no voluntariamente. A las cuatro y media de la madrugada, el pasado jueves, la Policía Nacional desalojó a las únicas dos personas que permanecían en el asentamiento haciendo guardia, Luis Domínguez y Manuel López, menos de lo habitual por las bajas temperaturas.

Pero, mientras fuentes policiales aseguran que la intervención se produjo sin incidentes ni detenidos, desde la acampada lo niegan. "No fue algo pacífico y se llevaron todas nuestras pertenencias. Lo hicieron como ladrones, por la noche, porque saben que a la luz del día estamos más. Además, había como unos cincuenta agentes para hacer frente a sólo dos personas", explica Gladis, una de las participantes en la protesta. Carlos, otro de los afectados, apunta que la Policía "ha barrido con todo. Toda la comida, los enseres e incluso la documentación, que han rescatado luego unos compañeros. Ha sido un desalojo a la fuerza y los han tratado de malas formas".

Al cierre de esta edición, varios de los involucrados en esta acción se encontraban reunidos para establecer un nuevo punto de acampada frente a otra entidad financiera. "La lucha no se acaba aquí, ahora seremos más fuertes, porque esta acampada ha sido un referente. No pararemos hasta que no cambie la ley", advierte Carlos, que pelea por que su hija, parada de 33 años, consiga la dación en pago. "Ahora siento una impotencia total, pero seguiremos adelante. De momento, la tienda de disfraces situada frente a Bankia nos permite estar en la acera que le pertenece", añade Gladis, que lucha igualmente por la condonación de su deuda.

La acampada comenzó en septiembre de 2012, cuando un afectado por desahucio se declaró en huelga de hambre frente de la entidad financiera. A él se sumaron posteriormente otras personas pendientes de la ejecución de su desalojo, recibiendo el respaldo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, voluntarios, abogados... Todos ellos acordaron permanecer en la plaza de Celenque hasta ver cumplidas las diferentes reivindicaciones de dación en pago y alquiler social de su vivienda, habiéndose conseguido algunas de ellas en este tiempo.

Publicado el 8 de febrero de 2013 a las 10:30.

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"Ya tengo mi alquiler social, pero debo pelear por el resto"

Archivado en: bankia, desalojos, desahucios, hipoteca, crisis, vivienda

Un inocente aplauso, agradeciendo a un compañero la comida y las mantas que ha traído a la Plaza de Celenque, pone en alerta a los antidisturbios que desde hace días vigilan la acampada pacífica de unos sesenta afectados por la hipoteca frente a la sede de Bankia. Piden la dación en pago, la condonación de la deuda, y alquileres sociales. Y, de momento, "la cosa va bien. Se han parado tres desahucios y se han concedido al menos dos daciones en pago. Estoy muy contento con lo que está sucediendo", explica Carlos, que tras avalar la vivienda de su hija, en Pinto, solicita una de esas daciones.

Todavía más sonriente nos encontramos a Luis, de Parla. "Me acaban de conceder un alquiler social por cinco años, de 250 euros mensuales. Yo ya lo tengo resuelto, pero hay que pelear por los problemas de todos", aclara. "No soy el único. Hoy mismo acaban de darle el alquiler social a otros compañeros", apunta. Se refiere a José, inmigrante peruano residente en Valdemoro y padre de tres hijas. Un alquiler social de 280 euros le permitirá mantener su casa y frenar su desalojo. Gloria, una colombiana que vive en Torrejón de la Calzada y que fue desahuciada recientemente, ha conseguido un alquiler de 200 euros; Robinson, nigeriano con hijos y nietos a su cargo, pagará 315 euros; y Lourdes, ecuatoriana, 375. Estos primeros éxitos de la acampada se produjeron tras un breve encierro de varios activistas en una sucursal de Bankia ubicada en Gran Vía, el pasado miércoles; tal y como ocurrió la pasada semana en otra sede de la calle Alcalá.

Y mientras el Gobierno central estudia cómo solucionar el aumento de los desalojos, pactando con los bancos y sin modificaciones legales, tal y como han publicado algunos medios de comunicación esta semana; en el campamento de Bankia aguardan soluciones otros afectados como Mónica, ecuatoriana vecina de La Elipa y con dos hijos menores. "Yo ya he dejado de pagar el piso hace un año. Fue subastado hace una semana y ahora espero el desahucio", señala.

Como ella, Gladis, peruana residente en Ciudad Pegaso, lleva quince años en España. "Yo vine con un contrato, cotizo desde el primer día, y tengo derechos, por eso estoy aquí", afirma esta última, aclarando que "mi subasta ha sido en septiembre. De momento está desierta, pero el banco se lo va a adjudicar a corto o largo plazo. ¿Quién va a comprar un piso a estas alturas?".

Todavía más dramático es el caso de Inma, que participa en los turnos de la acampada en apoyo a su hermana, española de 48 años residente muy cerca del 12 de Octubre. "Su pareja la maltrató, la abandonó y ahora no puede hacer frente a hipoteca. Todo esto le ha generado problemas de salud y ahora es pensionista, con tres hijos a su cargo, el menor de seis años. Su casa ya ha sido subastada y está esperando, como todos los que ves por aquí", concluye.

Publicado el 2 de noviembre de 2012 a las 08:45.

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José María Caro (desahuciado): "A mis maletas les enseño todo Madrid"

Archivado en: pobreza, EAPN, asociacion realidades, desahucios, hipotecas, chamartin, fuencarral, vaguada, igualdad

Sus maletas permanecen aparcadas -y completamente llenas-desde hace unas tres semanas. No en el vestíbulo de su casa, ni en el pasillo, ni en su habitación. Están en la calle, al raso. "Les estoy enseñando Madrid", bromea. José María Caro, alias 'el Barbas', recorre ahora el Barrio del Pilar, especialmente el parque de La Vaguada, tras su reciente desahucio. "Me estoy comiendo todo el agua y el frío. Durante un año viví con más gente en un piso, pero el banco nos puso de patitas en la calle. Nos quedamos todos en el paro y no se podía pagar la hipoteca", explica.

Como Chema, otros doce millones y medio de personas se encuentran en riesgo de exclusión en nuestro país, es decir, uno de cada cuatro españoles vive una situación de máxima pobreza. Algo que se percibe en su nuevo hogar: la ciudad. "Los albergues están repletos, y los comedores sociales. Las familias ocupan pisos vacíos, Cáritas y el Banco de Alimentos están sobrepasados... Antes, te encontrabas a gente que normalmente está en la calle, ahora ves hasta a familias con niños de 12 ó 13 años que se meten en los soportales", indica, citando "los bajos de Azca" como el lugar más concurrido. "Hay varias asociaciones que van por la noche a llevar bebida y comida caliente. También pegada al Bernabéu está la iglesia de los Sagrados Corazones, donde los lunes y los jueves te dan bocadillos, caldo, café...".

A sus 55 años, José María, ex vecino de Vallecas y de San Juan de Dios (Chamartín), donde se empadronó tras trabajar como jardinero en el hospital de San Rafael, vivió sin techo anteriormente durante unos cuatro o cinco años en total, recorriendo los alrededores del estadio blanco, Arganzuela, Matadero... "Ocurrió todo tras perder mi trabajo en un restaurante de Lérida. Me vine a Madrid, pero con la edad que tengo, ni me miran".

ASISTENCIA DE 'REALIDADES'
Entre sus recursos actuales nombra el comedor social Hijas de la Caridad, en General Martínez Campos. Más al sur, en Vallecas, funciona el comedor de referencia de Antonio Muñoz, de 60 años, que vivó en Preciados durante nueve meses hace unos seis años. "Fue muy duro", recuerda, "pero ahora no me encuentro en la calle. Vivo en una situación mediocre desde que vine de Zaragoza a buscar trabajo, ahora en una habitación por la que pago 300 euros", comenta, sin perder nunca el lado positivo. "De momento he asomado la cabeza gracias a la Asociación Realidades. A ver el día de mañana si salgo a flote".

Este mismo colectivo, que trabaja desde hace veinte años con las personas sin hogar, presta asistencia social a José María. "Estoy haciendo los trámites para poder tener un techo, y entonces me podré mover de otra manera. Lo que hacen aquí es subirme la moral y eso es muy importante", confiesa Caro. La asociación pertenece a la red de EAPN Madrid (Red madrileña de lucha contra la pobreza y la exclusión social), que acaba de recibir 6.686 kilos de ropa y calzado del centro comercial La Vaguada, y que a su vez forma parte de Alianza contra la Pobreza.

CAMPAÑA DE EAPN
Con motivo del Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza, conmemorado recientemente, EAPN ha lanzado la campaña '¿Encuentras las diferencias?'. Gabriela Jorquera, coordinadora de la institución en la capital, explica que se dirige "a mostrar que las personas en riesgo son las mismas que las del resto de la sociedad, sólo que han tenido unas circunstancias más difíciles. El riesgo de estar en una mala situación es ahora más cercano para todos, por lo tanto aprovechamos para concienciar". Con el inicio de la crisis, cada año aumentan en cerca de un millón las personas en riesgo de exclusión. El dato llamativo es que el 15,7% trabaja, pero no gana suficiente. En otras palabras, la realidad ha dejado de ser ajena. Más información en Encuentralasdiferencias.org.

 

Publicado el 26 de octubre de 2012 a las 10:45.

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Patricia Costa

Patricia Costa

Asuntos Pendientes. ¿Cuántos tienes tú? En este blog recogeré mi punto de vista y breves reportajes sobre temas sociales y todo tipo de desigualdades, centrándome especialmente en la mujer.

Nací en Redondela (Pontevedra), en 1981. Soy doctora por la Universidad de Vigo (con la tesis 'El tratamiento de la violencia machista y la lucha por la igualdad en la radio pública. Análisis del programa 'Tolerancia Cero' de Radio 5. Propuesta de modelo'), Master en Radio por la Universidad Complutense de Madrid y licenciada en Publicidad y RR.PP (UVIGO). 

Comencé en Radio Galega, en Deportes, y desde 2007 soy colaboradora de Radio Nacional de España. Actualmente trabajo en los espacios 'Abierto hasta las 2' (Radio 1), 'Tolerancia Cero' y 'Tendencias', ambos en Radio 5. Además, soy redactora del semanario Gente en Madrid desde 2006, en este momento cubriendo la información relativa a la capital.

En 2009 gané el premio Carmen Goes de Periodismo en la modalidad de Radio por un reportaje sobre la ablación que podéis escuchar en este programa de Tolerancia Cero.

Y en junio de 2013 el XV Premio Tiflos de Periodismo de la ONCE en la modalidad de radio por un reportaje sobre los recortes en la universidad.

Por otro lado, la Academia de la Radio otorgó a 'Tolerancia Cero' el premio Teresa de Escoriaza en febrero de 2014.

 

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