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patrimonio / ampliación del histórico museo del Reino de León

Las obras del museo de San Isidoro sacan a la luz dos moldes de fundición de campanas y restos tardorromanos y medievales

La Real Colegiata de San Isidoro de León está declarada Monumento desde el año 1910. El conjunto limitado al oeste por la muralla tardorromana que circunda la ciudad, remonta su origen al asentamiento del poder regio, del que se conserva el Panteón Real y algunos elementos de una basílica previa. La basílica románica, principalmente la que hoy observamos, se complementa con estancias al sur (biblioteca y museo) y al norte (claustros y capillas). Este centro monumental destaca por diversos aspectos, tanto artísticos como puramente religiosos, pero sin duda, el principal es el referente histórico, ya que concentra 2000 años de historia, desde el pasado legionario de la ciudad, hasta las construcciones civiles y religiosas que representaron el centro de poder del Reino leonés.

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gentedigital.es
26/9/2019 - 08:49

La intervención actual se enmarca en el protocolo de colaboración suscrito entre la Colegiata de San Isidoro, Fundación Montemadrid y la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, para la puesta en marcha del Proyecto Cultural de Restauración de la Colegiata en el año 2009.

Los trabajos de rehabilitación del nuevo museo de la Colegiata de San Isidoro de León son a su vez fruto del convenio que mantienen la Fundación Montemadrid y el Cabildo de la Real Colegiata de San Isidoro y cuentan con una aportación total de 2.600.000 euros, de los cuales la Fundación aporta 2.000.000 y 600.000 el Cabildo.

Dentro de las obras de rehabilitación se ha producido el hallazgo de los hornos que hoy se presentan y que viene a enriquecer la memoria arqueológica que conservamos del pasado bajomedieval y moderno de la ciudad de León y nos acerca a las actividades productivas de su pasado. Esta circunstancia, unida al hecho de que de los 15 hallazgos similares descubiertos en Castilla y León sólo uno, en Zamora, se ha conservado y es mostrado al público, han aconsejado modificar el Proyecto en este espacio para preservar los restos e incorporarlos a la futura visita del museo.

Por otro lado, las obras de rehabilitación en las que se enmarca este proyecto de arqueología preventiva, obras que comenzaron el pasado mes de mayo, siguen su curso normal, habiendo ya finalizado todas las demoliciones previstas, uno de los procesos más críticos por la cercanía de las obras al Panteón Real y la recientemente restaurada Cámara de doña Sancha, a cargo de la Junta de Castilla y León. Como se recordará, ambos espacios han estado y están totalmente monitorizados para prevenir cualquier riesgo.

El acto contó con la presencia del director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, Gumersindo Bueno, el director general de la Fundación Montemadrid, Cristóbal Sánchez, el abad de la Colegiata de San Isidoro, Francisco Rodríguez Llamazares, el responsable de Patrimonio de la Fundación Montemadrid, Gabriel Morate, y el arqueólogo a cargo de la intervención, Fernando Muñoz.

Actuaciones de documentación arqueológica

Los estudios previos de análisis de arqueología de la arquitectura encargados desde la Consejería de Cultura y Turismo, así como las excavaciones practicadas han permitido establecer una documentación muy precisa y actualizada de la evolución constructiva del complejo de San Isidoro, modificando premisas tradicionales solo basadas en los estudios artísticos, además de ampliar el conocimiento de espacios previos a la configuración actual del edificio. Esta investigación se ha ampliado a las zonas donde se actúa dentro de la obra de construcción del nuevo museo, donde se han documentado restos de las sucesivas fortificaciones del campamento romano y la ciudad, así como la construcción de espacios de habitación al sur de la primitiva basílica. Concretamente en estos espacios es donde se han hallado los hornos que hoy se presentan.

Se trata de los restos de los hornos de fundición de campanas evidenciados por dos estructuras, formadas por el foso-canal y el molde de campana (de los que han aparecido múltiples restos fragmentados). Las dos campanas resultantes tendrían el mismo tamaño y serían coetáneas, fechándose entre la Baja Edad Media y principios de la Moderna. Ambas estructuras situadas en el espacio bajo de la biblioteca de la Colegiata, y por lo tanto anteriores a la construcción de esta, están compuestas por el foso y los restos del molde de la campana y, como rareza tipológica, muestran un tiro o chimenea en la parte posterior a la entrada de combustible cuya función sería introducir el aire caliente para el recocido del molde.

El descubrimiento y la conservación de este tipo de estructuras asociadas a la producción es relativamente infrecuente en la arqueología, ya que los hornos y los moldes se destruían o amortizaban una vez habían cumplido su función. En España se conocen menos de una cincuentena de hallazgos similares.

Ampliación y reforma del Museo de San Isidoro

San Isidoro de León es una de las joyas arquitectónicas de España y contiene uno de los tesorosmedievales más importantes de Europa, con piezas como el cáliz de doña Urraca o las pinturas románicas del Panteón Real. De las 2.000 personas al año que visitaban el Museo Panteón cuando fue inaugurado a finales de los 50 se ha pasado a más de 100.000 visitantes en los últimos años, a pesar de que las condiciones de acceso, seguridad, conservación, tránsito de personas y de comunicación a nuevos públicos no son las idóneas. La rehabilitación del museo que ahora se pone en marcha, junto al Plan Museológico, el otro gran pilar para la gestión del futuro San Isidoro en el que trabaja la Fundación Montemadrid, soluciona muchos de los déficits que ahora tiene la institución y añade mejoras que convertirán a San Isidoro en un referente museístico.

El proyecto básico de museografía presentado por Fundación Montemadrid nace de una serie de necesidades - problemas de accesibilidad, seguridad, conservación preventiva, estacionalidad, entre otras - detectadas en los estudios realizados sobre el actual museo. De cara a buscar soluciones para déficits tan complejos en un espacio protegido, la Fundación ha contado con algunos de los más importantes expertos en la materia, como Juan Pablo Rodríguez Frade, Premio Nacional de Restauración y autor, entre otros, del Museo de la Alhambra o del recientemente inaugurado Museo Arqueológico Nacional, e Isidro Bango, catedrático de Historia del Arte Antiguo y Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid.

El nuevo proyecto, que amplía el espacio expositivo de 1. 200 m² a 3.200 m², se configura como un museo de historia de la Colegiata y de las mentalidades que la han conformado a lo largo de los siglos. Podrán visitarse nuevos espacios como la escalera renacentista, el adarve de la muralla o las galerías altas del claustro procesional, además de piezas de incalculable valor no expuestas actualmente como el Pendón de San Isidoro o el ajuar funerario de la infanta doña María. Este plan museográfico se incluye dentro de un plan museológico más complejo elaborado por la Fundación Montemadrid que contempla aspectos como seguridad, conservación preventiva, investigación, gestión económica, carácter institucional, comunicación y difusión.

Los criterios museográficos generales que se han aplicado en dicho plan se basan en las siguientes premisas: racionalidad en el diseño del museo en atención a su naturaleza y a las posibilidades económicas de la Colegiata; máximo respeto a las fábricas históricas del edificio, cumpliendo la normativa de accesibilidad, evacuación y seguridad; especial atención a las medidas de conservación preventiva de las piezas y la arquitectura, y, por último, la elección de un lenguaje museográfico formalmente austero que permita una visita libre para varios tipos de público.

Aportación de la Junta de Castilla y León

Por parte de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León actualmente se está completando la restauración del claustro procesional con un presupuesto de 437.960,56 €. Este espacio, junto con el de la Cámara de doña Sancha, cuyas pinturas murales fueron objeto de un proyecto integral de actuación entre 2017 y 2018, con una inversión próxima a los 400.000 euros, constituyen los últimos espacios que se integrarán en el circuito de visita y complementarán y enriquecerán la visita al nuevo museo. Ambas intervenciones se suman al millón y medio de euros ya invertido por la Junta de Castilla y León en las intervenciones realizadas entre 2008 y 2016 en la Basílica de San Isidoro.

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